ANNCOL
Al presidente-mafioso, definitivamente se le está acabando la cuerda,
sus delirios ya no tienen ninguna presentación. Ahora quiere, en un
ataque de histeria electorera involucrar a los estudiantes en el
conflicto, como informantes.
Ante el estruendoso fracaso de la cacareada seguridad democrática,
-política bandera con la cual se ha hecho reelegir, y de la cual, se
han pegado como moscas sus clones y sus competidores áulicos-, surge
entonces la pregunta, sobre cuál tema se hará reelegir para su tercer
mandato, si a la famosa seguridad democrática se le mojo la mecha, con
los golpes certeros de la insurgencia por un lado, y por el otro, con
el aumento de la criminalidad en las grandes ciudades. Criminalidad
que, sociológicamente hablando, tiene su origen en el nefasto modelo
económico, en los 5 millones de desplazados y marginador, en los miles
de paramilitares que quedaron sin saber, nada distinto que
descuartizar, violar, masacrar.
Al régimen colombiano le pasó, lo que le ha ocurrido a muchos
gobiernos tiranos, inventaron un frankestein contrainsurgente, que
ahora ya no controlan y que no sabe otra cosa que asesinar.
Siembra vientos y cosecharás tempestades.
Los jóvenes de Medellín están pidiendo a gritos inversión social, se
debe educar y prevenir. La deserción escolar es altísima en Medellín,
la educación dejó hace rato de ser un camino de movilidad social,
porque los parámetros del éxito, de los jóvenes de Medellín es
conseguir plata rápido, en pocos días. Pero claro, éstos no tienen la
suerte de ser hijos del presidente, como Tomas y Jerónimo que se
enriquecen en el primer negocio. No
Los maestros en Medellín ganan una miseria, estos salarios de miseria
no contribuyen a une buena formación, las escuelas se encuentran en
total abandono, sin mantenimiento, sin material didáctico. La cultura
mafiosa que uribe y sus secuaces se encargaron de propagar como
paradigma de socialización compite con una escuela maltrecha y
abandonada, por un régimen que invierte 7% del PIB en la guerra y
solamente, el 0,5 del PIB en educación.
Con esta idea, la esencia paramilitar de uribe vélez se expresó en su
máximo exponencial, el sueño del ciudadano-soldado para defender la
patria, sigue intacto en la esencia paramilitar uribista.
Lo que este gobierno vende-patria debería de hacer es sin lugar a
dudas, crear más becas para los sectores más desfavorecidos, promover
la gratuidad de la educación pública, abrir más bibliotecas, crear más
empleo, trabajar con los jóvenes en propuestas lúdicas, estimular el
teatro, la poesía, el arte en general.
Lejos estamos de ese sueño, lo que el régimen mafioso le envía como
mensaje a los jóvenes, es que todos deben ser Tomas y Jerónimo, tener
dinero fácil, andar en carros lujosos sin trabajar, tener paradigmas
de consumo mafioso, mentir, robar, traficar con influencias, comprar
votos, delinquir, y juntar con mafiosos para ser ministro y llegar a
la presidencia.
A este escenario calamitoso, se impone la lucha inquebrantable por la
Nueva Colombia.
La Nueva Colombia debe garantizar que el joven colombiano será el
epicentro constructor de la nueva sociedad, basada en el respeto hacia
la naturaleza, y hacia la dignidad humana. El joven como protagonista
de su propio futuro, en paz con justicia social.
La Nueva Colombia debe garantizar que la educación y la salud son
derechos de la persona, y no servicios públicos como lo ha
implementado este régimen mafioso y paramilitar.
Joven de Medellín, parcero, a organizarse y a luchar por la nueva
Colombia, porque si tenemos futuro y porque nacimos como semilla de
libertad, organización y lucha.







