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Opiniones (1207)

Conocí a Gerardo en la Universidad Nacional de Bogotá a finales de los años 60, cuando el compañero de estudios de Antropología Darío Fajardo, lo llevó a dictar una conferencia sobre el “problema agrario” en el aula máxima de Sociología. Eran tiempos de efervescencia social anunciados por el fin del régimen de la “modernura” de Lleras Restrepo, el regreso del dictador Rojas Pinilla a la política nacional, y aumento de la resistencia popular al régimen especialmente en el campo y en las ciudades; la Universidad Nacional era el microcosmos que mejor reflejaba aquel momento nacional y, Gerardo acababa de salir de la cárcel donde lo había metido el régimen “LLerista” por sus actividades en la resistencia campesina del Sumapaz. Aquel día, Gerardo esbozó una tesis que siempre me ha quedado rondando en la cabeza: El problema agrario ha dado un salto cualitativo; ya no es solamente el asunto de la tenencia de la tierra y la lucha por una parcela campesina, sino que el desarrollo violento del capitalismo en el campo colombiano a mediada avanza a “sangre y fuego”, hace necesaria y esencial la organización sindical de todos los trabajadores del campo para unir sus luchas con los trabajadores de…
Fue muy curioso ver como el exprocurador Alejandro Ordóñez, señala al vicepresidente Vargas Lleras y al presidente Santos de estar involucrados en los sobornos de la multinacional Odebrecht, sin decir claro está, las razones por las que él, como jefe del ministerio Público no se dio cuenta de lo que estaba pasando. Alejandro Ordóñez tan vigilante y tan atento a la actuación de funcionarios públicos de gobiernos locales que pertenecían a una corriente política distinta a la suya, no se dio cuenta que un viceministro del Gobierno de Álvaro Uribe se había prestado a un soborno por miles de millones de dólares. Podrá asegurar Ordóñez que la Procuraduría hizo los acompañamientos debidos a los procesos de licitación y adjudicación del Contrato de la Ruta del Sol,  que desde mi modo de ver, no fueron sino un saludo a la bandera, porque resulta extraño que una persona que observó con ojo de lupa  las actuaciones de gobernadores, alcaldes y políticos que no son de su cuerda política, no se diera cuenta o no  se percatara que con la  presencia de un personaje como Otto Bula, del que todos conocían sus andanzas, algo turbio se podía estar moviendo. Que no venga Alejandro Ordóñez…
El diagnóstico se ratifica cada día sin que nadie hasta el momento haya podido desmentir a Darío Echandía, el político liberal del siglo pasado que sentenció de manera lapidaria que Colombia es un país de cafres. Para ejercer de cafre político no basta con ser bárbaro y brutal en el más alto grado, como dice doña María Moliner. No. La característica del cafre, digo yo, es que después de actuar como le corresponde para serlo, es capaz de preguntar sobre los escombros de lo que acaba de volver mierda: ¿pero quién podría hacer semejante cosa? El cafre da media vuelta, se ajusta la corbata y sigue sin pudor su camino hacia el poder. La frase de Echandía de tiempos chulavitas y frentenacionalistas catapultó a Colombia como una nación que a pulso y a diario se forja los méritos para ser el país con la mayor cantidad y los más avezados cafres de la región, y a fe que lo logra. Hay cafres en todas partes del mundo, en todos los estratos, en todos los países y en todos los gobiernos. ¿Qué de raro tienen los cafres colombianos? Por ejemplo: El escándalo Odebrecht  se regó como pólvora por toda America Latina;…
Además del ruido por señalamientos contra el congresista Mauricio Lizcano por una investigación periodística que no se divulgó, el legislador enfrenta una pesquisa de la Corte Suprema de Justicia que lleva siete años y está a punto de una decisión de fondo. Una investigación periodística en desarrollo, atada a conjeturas sobre las razones de la cancelación del lanzamiento de una nueva temporada del programa de Pirry en el canal RCN, puso esta semana al presidente del Congreso, Mauricio Lizcano, en el ojo del huracán. Sin embargo, más allá del lío por la compra de un predio de 56 hectáreas en Risaralda, hoy reclamado en un proceso de restitución de tierras, o los trámites para convertirlo en una estación de gasolina, son varios los dilemas judiciales del senador caldense. (Vea: El lío de Mauricio Lizcano por tierras que habrían sido despojadas) El Espectador estableció que, paradójicamente, mientras el presidente del Congreso se defendía públicamente de los señalamientos por la adquisición del predio en entredicho, o por supuestas presiones para que la investigación periodística no se divulgara, en la Corte Suprema de Justicia se ha venido reactivando la investigación que abrió en su contra hace casi siete años por presuntos vínculos con paramilitares.…
Lo que está sucediendo con el proyecto de justicia especial para la paz en el Congreso muestra que la página de la paz no se puede pasar todavía, como lo propone Claudia López. El proyecto de la justicia especial para la paz (JEP), que es el corazón de lo acordado con las Farc, podría no conseguir los votos suficientes en el Senado porque Cambio Radical, el partido del vicepresidente de Santos y el fiscal Néstor Humberto Martínez, cuya cercanía con Vargas Lleras es incuestionable, se le está oponiendo con una persistencia que ha dejado a la oposición del Centro Democrático sin trabajo.  En la votación en la Cámara, el proyecto fue aprobado por un solo voto y no contó con el apoyo de Cambio Radical: dos votaron a favor, uno en contra y los 13 restantes a la hora de votar, se salieron del recinto.   Le recomendamos: Que caigan los que tengan que caer Las cosas en el Senado están aún más complicadas por cuenta de la desplumada que le pegó el fiscal Néstor Humberto Martínez al presidente. Su numerito de salir a anunciarle al mundo que a la gerencia de la campaña de Santos, el nobel de Paz,…
Es claro que las Farc-EP planearon la llamada “ultima marcha” a las zonas veredales como una batalla militar. Y así lo estamos viendo, muy a pesar del ocultamiento premeditado del oligopolio mediatico contrainsurgente: una concentración extremadamente disciplinada, que ha sorprendido incluso al ejército colombiano y a sus asesores gringos; una confluencia preparada con anticipación sobre un punto señalado y trasportando todo lo necesario, hasta los neonatos recién nacidos y las armas a la espalada. Llevaban sábanas para los heridos (en accidentes se entiende) y por caminos, trochas carreteable y ríos fueron llegando a donde se había planeado el combate. Pero esta vez, no había adversario al frente, estaba agazapado detrás de un escritorio de maderas preciosas en una casa de gobierno de Bogotá, y el enemigo a enfrentar era la naturaleza cruda y dura no muy diferente a las de las selvas y montañas donde han trascurrido la mayoría de sus días de resistencia al exterminio, y, sin ninguna de las adecuaciones o “infraestructuras” que se habían pactado previamente en los Acuerdos de Paz.   No importa. Dijeron los comandantes de cada uno de los grupos y frentes:  - “Hemos venido a lo que hemos venido y vamos a cumplir…
¿Prevención de qué? Quizá el prejuicio oculto es que todo joven de barrio pobre es un marero en potencia. En vez de “prevención” pensar en “desarrollo integral de la juventud”. ¿Solo malabares en los semáforos o carreras técnicas (oficios) se nos puede ofrecer? Revisar eso. ¿Por qué no doctores o ingenieros también? ¿O astronautas? Un joven ex marero de alguna barriada “peligrosa” de Guatemala En términos generales, en todo momento las juventudes fueron discordantes con la ideología y los modos culturales dominantes. Para un mundo adultocéntrico, la rebeldía juvenil siempre constituye una afrenta. Así pasó con cualquier “grito juvenil” que se alzó como contestatario. Pero en los imaginarios colectivos actuales –ganados por un pensamiento conservador que va de la mano de la visión neoliberal que recorre el mundo, montada en la globalización del libre mercado, el éxito y el “sálvese quien pueda”– la juventud, más que una esperanza, suele asociársela a violencia, droga, y de ahí a circuitos de criminalidad, a marginalidad peligrosa. Sin negar que esta conexión en verdad pueda suceder en alguna ocasión, desde esa óptica conservadora y prejuiciosa “juventud” –al menos una parte de la juventud: la juventud pobre, la que marchó a la ciudad y habita…
Los oligarcas y las élites de la “seguridad” no accederán a las demandas populares ni renunciarán a sus privilegios fácilmente. Afilarán los cuchillos. De Omnibus Dubitandum Hay que dudar de todo Introducción El presidente Trump está completamente integrado en la estructura más profunda del imperialismo estadounidense. A pesar de sus ocasionales referencias a la no intervención en guerras en el extranjero, Trump sigue los pasos de sus predecesores. A pesar del alboroto montado por neoconservadores y liberales acerca de sus vínculos con Rusia, sus “herejías” sobre la OTAN y su apertura hacia la paz en Oriente Próximo, en la práctica, Trump ha desechado su imperialismo humanitario de mercado y ha acometido las mismas políticas belicosas de su rival del partido demócrata Hillary Clinton. Al carecer de la hábil “demagogia” del antiguo presidente Obama y no adornar sus acciones con exhortaciones baratas a las políticas de “identidad”, los pronunciamientos groseros y abrasivos de Trump han hecho que los jóvenes se lancen a las calles en manifestaciones masivas. Estos actos de protesta cuentan con el poco discreto apoyo de los principales adversarios de Trump: los banqueros de Wall Street, los especuladores y los magnates de los medios de comunicación. En otras palabras,…
Horacio Duque. Una siniestra cadena de complicidades de la vieja justicia ordinaria representada por jueces de ejecucion de penas y la Guardia del Inpec, ha montado un demoledor bloqueo a la Ley 1280 del 2016, de amnistía e indulto, para impedir la libertad de casi 6000 presos politicos de las Farc.  Se trata de un desleal golpe al proceso de paz que afecta su sostenibilidad y avances. Por todos lados le aparecen tropiezos a la ejecución de los acuerdos de paz firmados el pasado 24 de noviembre en el Teatro Colón de Bogotá por Santos y Rodrigo Londoño. Las Zonas Veredales Transitorias no están listas, todos los días asesinan líderes sociales, la justicia especial de paz está bloqueada en el Senado, la protesta social continua siendo penalizada con montajes  judiciales de la Fiscalía y la Ley 1820 del 2016 que determinó la amnistía e indulto la convirtieron en letra muerta en los juzgados y oficinas del Inpec. Casi 6000 presos políticos y sociales de la guerrilla esperaban, en diciembre pasado, que con la aprobación de la amnistía y el indulto, las puertas de las cárceles y penitenciarias se abrirían para alcanzar su libertad. Van más de 45 días de vigencia de…
El sábado 11 de febrero ocurrió la anunciada llamada de Donald Trump a Juan Manuel Santos. La prensa ha ensalzado el tono amistoso del yanqui hacia Santos, el reconocimiento del proceso de paz entendido como la prolongación de Plan Colombia, ahora Paz Colombia y los compromisos militares del gobierno en instrucción en países centroamericanos, que subrayan sin decirlo el papel de Colombia como instrumento de la política intervencionista y de gendarme internacional de Washington, a la que nos incorporan, sin consultarlo, los acuerdos del gobierno con la OTAN. Esta postura de sumisión y lambonería, que en la actualidad se presenta como natural e indiscutible continuación del Acuerdo de paz es en realidad una distorsión total del significado del mismo para quienes lo ven desde el continente y se contrapone a sentimientos de hondo arraigo anti imperialista en América Latina y el Caribe que comprenden como suya la esperanza de paz en Colombia. El comunicado de Trump es aún más diciente. Exalta al régimen gobernante y lo define como su principal aliado en el hemisferio occidental. Ni un asomo de indemnizar o reparar al país por su intervención abierta en la promoción, armamentismo y dirección de la guerra contrainsurgente, responsable de…
Horacio Duque. Tal como van  de mal las cosas con la implementación de los acuerdos de paz, plagada de irregularidades e incumplimientos del gobierno de Santos en las Zonas Veredales Transitorias y en la aprobacion de las leyes de la paz, quien mas se beneficia politicamente de ello es el ex Presidente Alvaro Uribe Velez y sus estrategias para regresar, con uno de sus candidatos, a la Presidencia de la Republica en las votaciones del 2018. Sube la temperatura política con ocasión de las campañas políticas para seleccionar los candidatos de los partidos y movimientos políticos a la presidencia de la república, que será votada en el primer semestre del año 2018. Hay muchas cábalas y nombres en la palestra pública. La pregunta que resulta obligado plantearse en estos momentos es por la persona o grupo más opcionádo para llegar a ser el próximo jefe de la Casa de Nariño, durante el periodo comprendido entre los años 2028-2022. Como están las cosas quien tiene las mayores opciones de acceder a dicho cargo es el ex Presidente Álvaro Uribe o alguien por él escogido entre los líderes del Centro Democrático (Duque, Holmes, Santos, Zuluaga, Ramos o Londoño). El doctor Uribe Vélez…
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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
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Föreningen Jaime Pardo Leal

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