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Montería.-Una grave situación en materia de derechos humanos se presenta en el departamento de Córdoba, donde 4 de los principales defensores y líderes del Movimiento Político y social Marcha Patriótica acaban de ser amenazados de muerte por el grupo paramilitar autodenominado “Autodefensas Gaitanistas”.  Mediante un panfleto introducido en la tarde del domingo 12 de febrero en la sede de Marcha Patriótica, ubicada en la Carrera 15D Nro. 39-38 del Barrio la Floresta en la Ciudad de Montería el grupo criminal sentencia de muerte a Arnovis Zapata, Elena Mercado, Iván Ojeda y Andrés Chica.

Arnovis Zapata, es representante legal de la Asociación de Campesinos del Sur de Córdoba – ASCSUCOR; Elena Mercado y Andrés Chica, son dirigente de la Fundación Cordoberxia, organismo defensor de los Derechos Humanos, mientras que  Iván Ojeda es egresado de la Universidad donde ejercía como dirigente de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU y en la actualidad asesoraba en materia de defensa de los derechos humanos a los integrantes de la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú –ASODECAS-.

En comunicado oficial de la Marcha Patriótica, se repudia el panfleto amenazante en el que los grupos criminales al servicio de la extrema derecha colombiana y el fascismo declaran objetivo militar a 4 líderes de esta organización, cuyo ejercicio en la región cordobesa ha sido fundamental en el impulso del proceso de paz y la implementación del mismo.

El Movimiento Político y social Marcha Patriótica acaba de llevar a cabo el fin de semana la reunión de Comité Patriótico Nacional COPAN en el que analizó el escenario de la implementación de los acuerdos de paz y las perspectivas políticas del país, al tiempo que se conoció su más reciente informe sobre las violaciones de los derechos humanos en Colombia, y especialmente, entre sus militantes y otros líderes sociales.

El documento señala que a la par de una reducción de las muertes en medio del conflicto armado, se dio un incremento “exponencial” de víctimas civiles por sus actividades socio políticas. El período de agosto 2016 hasta el 29 de enero de 2017 son 419 los atentados adelantados por enemigos de la paz contra líderes sociales y defensores de derechos humanos, entre ellos muchos que hacen parte de la Marcha Patriótica.  Por ello, se le reclama al Estado colombiano plenas garantías y el cumplimiento de lo pactado en el Acuerdo de Paz con la insurgencia en el sentido de atacar y desmontar las estructuras criminales de paramilitarismo en las regiones del país.

 

Lunes, 26 Diciembre 2016 08:00

En Cauca es asesinado líder campesino

Ayer 25 de diciembre hacia las 9:30 de la mañana en la vía que comunica del Plateado a Argelia, Cauca, en el Punto llamado el Chamuscado, vereda Deziderio Zapata, fue asesinado el líder comunitario Anuar José Álvarez Armero, socio de ASCAMTA, líder campesino de la vereda Mirolindo y perteneciente al Comité cocalero de esa vereda.

El líder se transportaba en una motocicleta eco delux, desde el Plateado hasta su casa en la vereda Mirolindo, en el trayecto fue alcanzado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta Honda color azul, quienes le dispararon en tres ocasiones en el pecho con arma corta, causándole la muerte.

Noticia en desarrollo...

Con información de la Red de Derechos Humanos del suroccidente colombiano “Francisco Isaías Cifuentes”. Fuente foto Internet

Ver Asesinatos de líderes sociales son práctica sistemática: Somos Defensores.

 

El presidente Juan Manuel Santos debió pedir perdón a las víctimas de crímenes de Estado y del vergonzoso conflicto contrainsurgente al que se busca poner fin. Para el pueblo colombiano era la oportunidad de un discurso orientado al reconocimiento de las víctimas, a una reconciliación con base en la verdad histórica, las garantías para la vida y el compromiso de No Repetición.

El Nobel le ha sido entregado a Santos en un momento crítico, cuando se ponen en marcha nuevos hechos de sangre contra defensores/as de la paz, cunden amenazas a lo largo y ancho de país, se evidencian incertidumbres para la implementación del Acuerdo y crece el descontento social ante la regresiva reforma de impuestos que discute el parlamento.

 Mientras la vocera del Premio Nobel destacó el significado político de la distinción como el apoyo a la terminación de una prolongada guerra civil, en un difícil momento tras el plebiscito que mostró la fuerte polarización de la opinión electoral, Santos alude a la terminación de un molesto y largo problema de orden público “el conflicto armado más antiguo y el último del Hemisferio Occidental” y el desarme de un ejército irregular.
La que señala como “una pesadilla de más de medio siglo que solo trajo dolor, miseria y atraso a nuestra nación” aparece como la responsabilidad exclusiva de la insurgencia. Si una parte de la población colombiana se vio obligada a tomar las armas no fue por desvaríos ideológicos o afanes delincuenciales sino ante la necesidad de defender la vida y restablecer la plenitud de los derechos democráticos.
 
No existe en las palabras de Santos ni el más mínimo reconocimiento de la responsabilidad del Estado y de las clases dominantes en la tragedia colombiana, la violación de los derechos humanos, la persecución política anticomunista, los miles de exiliados y el exterminio contra la Unión Nacional de Oposición, el Frente Democrático, la Unión Patriótica, A Luchar, el sindicalismo y un largo etcétera. Un Estado que pretende presentarse como “inocente”, sin autocrítica por los falsos positivos no es un depositario confiable de la esperanza de paz del pueblo colombiano y los pueblos del mundo así ostente en sus manos el Nobel de paz.

El Partido Comunista Colombiano expresa su protesta, indignación y grave preocupación ante el discurso del presidente Juan Manuel Santos al recibir el Nobel de paz. Hace un llamado a todos los sectores conscientes defensores de la paz a exigir el reconocimiento de todas las víctimas, sin discriminaciones.  Reafirma el apoyo a la movilización y a la vigilancia en respaldo al Acuerdo, a su implementación y cumplimiento, al respeto del cese al fuego bilateral y al punto final a la criminalidad fascista contra activistas sociales.
 
Partido Comunista Colombiano
Jaime Caycedo Turriago

Secretario General

Jueves, 08 Diciembre 2016 03:36

Una audiencia al ¡ROJO VIVO!

Se realizó el día de hoy 7 de diciembre de 2016, Por convocatoria los parlamentarios Ángela María Robledo, Alirio Uribe, Víctor Correa, Ivan  Cepeda, Alberto Castilla e Inti Asprilla la audiencia pública para discutir acerca de: “Los crímenes contra la paz, ataques a líderes sociales y defensores de derechos humanos por grupos armados sucesores de los paramilitares”, de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. en el Salón de la Constitución, del Capitolio Nacional, del Congreso de la República, con transmisión en directo por el Canal Institucional y por el Canal del Congreso. 


Con la presencia del Ministro de Interior, doctor Juan Fernando Cristo, al Ministro de Defensa Nacional, doctor Luis Carlos Villegas, al Fiscal General de la Nación, doctor Néstor Humberto Martínez; al Director de la Policía Nacional, señor general Jorge Hernando Nieto, a la Procuradora General de la Nación (e), Marta Isabel Castañeda; al Defensor del Pueblo, doctor Carlos Negret; al Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo Caro; al Director de la Unidad Nacional de Protección, Diego Fernando Mora Arango; a la Alta Consejera Presidencial para los Derechos Humanos, doctora, Paula Gaviria y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Sr. Todd Howland, entre otras personalidades.

 

Las conclusiones fundamentales apuntan a encontrar salidas contra los crímenes contra la paz, implementando políticas públicas integrales y territoriales, pues aun persiste un discurso paramilitar que está muy vivo y se necesitan con urgencia reales garantías para los defensores de DDHH.

 

En los tres paneles que sesiono la audiencia se escucharan gravísimas denuncias contra el paramilitarismo y la clara connivencia con las FFMM e instituciones del Estado y todo indica que hay un nuevo plan de exterminio bien financiado por los enemigos de la paz.

 

Los funcionarios del Estado se niegan a reconocer esta realidad de guerra contra los defensores de DDHH, en casi todo la geografía nacional, es un panorama de violencia que continua en la más absoluta impunidad, con el desmoronamiento de las garantías para el ejercicio de la defensa, promoción y materialización de los DDHH:

 

Estos ataques contra los defensores de derechos humanos nos preocupan su aumento y sistematicidad en todos los ámbitos con amenazas a través de panfletos, estigmatizaciones, informaciones distorsionadas de la actividad legal que realizan las organizaciones sociales, comunales y sectores de oposición de izquierda al Gobierno.

 

Es muy curioso que la Fiscalía informe en dicha audiencia que ahora si han conformado un grupo especifico en la Unidad de Contexto para judicializar a los responsables de los crímenes y genocidio contra la Unión Patriótica, cuando esta ad- portas de implementarse la Jurisdicción Especial para la PAZ.

 

Que van a declarar “delito de lesa humanidad” todo el exterminio que realizaron los paramilitares en el Uraba- Antioqueño, cuando es de público conocimiento quienes fueron los autores materiales e intelectuales de esas masacres y extermino.

 


Por lo pronto las intervenciones de los defensores de los DDHH, hicieron un unánime llamado a implementar urgentemente el Nuevo acuerdo Paz suscrito entre el Gobierno Nacional Y las FARC-EP, en lo que respecta al compromiso con la promoción y respeto y las garantías de los DDHH, estableciendo alertas tempranas reales y efectivas, prevención y protección, la no repetición y que de verdad se tomen todas las medidas institucionales para evitar un segundo Plan baile rojo.

 

 

 

 

La presidenta nacional de la Unión Patriótica, Aída Avella, fue demandada por el partido Centro Democrático por el delito de presunta injuria agravada. Sin embargo  Avella ha asegurado que considera que en este momento una denuncia no es tan importante comparada a las alarmantes situaciones que se vienen presentando en contra del movimiento social en el país.

Aída Avella afirmó para los micrófonos de contagio radio que lo que más le preocupa son “las matanzas de los campesinos en este país” y la poca atención que el Estado le está dando a esta problemática. “Yo creo que vamos a tener que acostumbrarnos que  la vida de un campesino es tan importante como la de un ministro”. Le puede interesar: "No les vamos a dar el gusto de desfallecer: Marcha Patriótica"

Y es que según Avella, en las últimas horas se dio a conocer el homicidio de Jorge Ramírez Guzmán, campesino que habitaba en la vereda Santa Rosa del Arcial, en el corregimiento de Piñalito en el departamento de Córdoba, los hechos se habrían presentado el pasado  27 de noviembre cuando Ramírez se dirigía a revisar el acueducto comunal. Hasta el momento no se conoce como se dio la acción violenta.

Estos actos de violencia en contra de defensores de derechos humanos, dirigentes y líderes del movimiento social y sindicalistas tiene detrás a las mismas personas que intentaron exterminar al partido político Unión Patriótica, “Por qué hay un plan grande contra la Marcha Patriótica, eso quiere decir que hay autores intelectuales y hay financieros, y como hay esa clase de cosas el Estado no puede dejar de castigar este tipo de cosas”.

De igual forma Aída Avella expresó que le ha pedido al Físcal General de la Nación que revele la lista de las personas que financiaron en Antioquía el genocidio de la Unión Patriótica. Además afirmó que la próxima semana se llevará a cabo una reunión con la Corte Interamericana de Derechos Humanos para exponer estos casos sistemáticos.

“Yo creo que no se está iniciado otro genocidio es que se continúa el genocidio contra los sectores de oposición, es que aquí no se han desmontado las estructuras paramilitares que están completamente intactas” Afirmó la dirigente social y una de las sobrevivientes del exterminio a la Unión Patriótica.

Después de sorprenderme y despotricar un poco en las redes sociales sobre los recientes acontecimientos nacionales, he considerado escribir una pequeña reflexión sobre una idea que ronda mi mente desde hace varios años. Aunque de alguna manera considero que pierdo mi tiempo escribiendo esto, espero que esta pérdida de tiempo sea útil para que otros dejen de perder el tiempo prestando atención a las aventuras del Álvaro Uribe Vélez y sus secuaces.

La hipótesis que he barajado (y hago énfasis en que es una hipótesis) es que el señor Álvaro Uribe es un psicópata. Sí, y debe saber usted que esto no es ningún insulto ni una forma de denigrar de su persona. Por el contrario, la psicopatía es un constructo que cuenta con el respaldo de más de 200 años de investigación clínica y forense[1], y está bien caracterizada por las ciencias cognitivas y laneurobiología (mi área de profesión).

Aunque con la palabra psicópata se nos vienen a la mente sujetos como Hannibal Lecter o el individuo de Masacre en Texas, e incluso algunos pueden relacionarla directamente con Uribe, no me refiero en específico a este tipo de psicópatas. Este no es único tipo de psicopatía que existe.

La psicopatía puede definirse como un espectro caracterizado por síntomas de índole emocional y comportamental (ver Anderson y Kiehl, 2012, para más detalles). En general, el psicópata es aquella persona que carece de empatía y sensibilidad, y que hace un uso maquiavelístico de las personas y las situaciones[2]. Particularmente, son personas propensas al comportamiento criminal que pueden infligir un daño emocional grande a sus víctimas; impulsivos o ejecutores de crímenes bien planificados. Una de sus principales características, es que no sienten remordimiento o arrepentimiento por sus actos y el daño que causaron a otros[3]. Cabe resaltar, por supuesto, que no todos los criminales son psicópatas, ni viceversa.

Un ejemplo que tal vez los colombianos conozcan es el de Alfredo Garavito, quien frente a cámaras de televisión podía recrear todos los actos en contra de sus víctimas sin ningún remordimiento. Esto es literal, en el cerebro de Garavito no se activan áreas responsables de generar un sentimiento de culpa. Es primordial entender esto, no se trata de que no demuestre u oculte la culpa, es que sencillamente, no se siente culpable. Su cerebro le dice que él no ha hecho nada malo.

Los científicos consideran que la psicopatía tiene dos aspectos: el biológico y el social. El primero, hace referencia a los factores genéticos/biológicos que llevan a un inadecuado funcionamiento de diversos circuitos cerebrales, principalmente el circuito orbitofrontal[4]. La corteza orbitofrontal es el área del cerebro que se encuentra inmediatamente detrás de sus ojos. Décadas de estudios comportamentales y de neuroimagen, han caracterizado esta región como la responsable de los procesos cognitivos superiores que van ligados a la emoción[5]. De esta manera, gracias a sus conexiones con estructuras subcorticales y del lóbulo temporal, principalmente la amígdala, la persona está en la capacidad de hacer evaluaciones afectivas para razonar y tomar decisiones.

Aunque usted no lo crea estimado lector, y la cultura popular así parezca sugerirlo, los estudios neurocientíficos desde los años setenta declaran unánimemente que el razonamiento, el comportamiento y la toma de decisiones tienen como base la emoción. Así pues, la deficiencia de este circuito es la base de conductas como la ludopatía y el abuso de sustancias, y de patologías como la demencia fronto-temporal y la psicopatía[6].

Ahora bien, el segundo aspecto de la psicopatía, el social, hace referencia a circunstancias de índole social, económicas y culturales que rodean al individuo durante su desarrollo, y que inhiben o facilitan las conductas criminales y mal adaptativas que ocasionan la disfunción del circuito orbitofrontal.

Uno de los más importantes investigadores en este tema, el Dr. Adrian Raine[7], profesor del Departamento de Criminología, Psiquiatría y Psicología de la universidad de Pensilvania en Estados Unidos, considera que existen dos amplios grupos de psicópatas[8]. El primero, aquellos que con disfunción biológica nacen en un entorno social desfavorable, como condiciones de pobreza o de baja educación. A este grupo pertenecen aquellos criminales reincidentes que pasan años en la cárcel e instituciones psiquiátricas por delitos como lesiones personales, robo y homicidio. Por supuesto, los individuos de esta población son más propensos a recibir un diagnóstico psiquiátrico de psicopatía, ya sea por solicitud de un juez (quien solicita una evaluación clínica), o por solicitud de los familiares que acuden a servicios de salud mental. Cuando realicé prácticas en el Hospital Psiquiátrico del Valle, en Cali, son numerosos los casos de madres de escasos recursos que llevan a evaluación psiquiátrica a sus hijos porque son impulsivos, roban en la casa, dicen mentiras o maltratan animales. Así, este primer grupo de psicópatas se definen por la carencia de un entorno social y cultural que permita inhibir o moldear adecuadamente las conductas desadaptativas a las que se ven impulsados por su deficiencia biológica.

El segundo grupo de psicópatas, son aquellos que se crían con un estilo de vida favorable: hijos de personas acomodadas económicamente que estudian en los mejores colegios y tienen la oportunidad de desarrollar la carrera profesional que deseen. Este grupo, a pesar de tener disfunciones cerebrales como los primeros, se ven beneficiados por su entorno social y económico, y son menos propensos a recibir un diagnóstico psiquiátrico. A diferencia de los criminales del primer grupo, este tipo de psicópatas realiza crímenes mayores y un poco más organizados, como el desfalco a las arcas del estado y la corrupción. Sorprendentemente, o tal vez no tanto, este grupo de sujetos tienen especial atención por una actividad laboral en particular: La política[9]. Por supuesto, no todos los políticos son psicópatas, pero dónde pusiéramos a muchos de ellos en los escáneres de imagenología cerebral nos llevaríamos una sorpresa. Además, es muy poco probable que familias de estrato seis lleven a sus hijos a evaluación psiquiátrica porque sus hijos presentan actitudes de manipulación, soborno o crueldad. Por este motivo, la psicopatía en aquella población no es diagnosticada, ni se toman medidas que puedan beneficiar la salud mental del individuo y su comunidad.

Espero que estas cuestiones científicas preliminares comiencen a tomar forma para usted, y no se extrañe de que las características de un psicópata que se dedica a la política, como la falta de empatía (capacidad de ponerse en los zapatos del otro), impulsividad, agresividad, dominancia, grandiosidad, manipulación, juicio debilitado o comprometido, y desapego emocional, coincidan con el perfil del señor Uribe Vélez.

No es la ocasión para exponer un completo análisis, pero hay aspectos interesantes que se pueden resaltar. Todos hemos sido testigos en los noticieros de las imágenes de criminales cuando son capturados por las autoridades. En aquellos casos no sorprende ver a los sujetos en cuestión cubriendo su rostro con las manos o la chaqueta; una acción producto de un sentimiento habitual en el ser humano que se llama vergüenza. Cuando usted es descubierto diciendo mentiras, haciendo algo indebido, siente vergüenza. Es un sentimiento que describiríamos como negativo r incomodo, pero sin duda socialmente adaptativo. Para no sentirnos avergonzados, en muchas ocasiones inhibimos conductas que sabemos pueden ser desaprobadas o molestar a otros; evita que hagamos todo lo que nos gustaría.

Creo que para nadie es un misterio que el señor Uribe es un sin vergüenza. Esto tampoco es un insulto estimado lector. Las conductas y el discurso del señor Uribe dejan ver explícitamente que ese sentimiento que usted y yo sentimos cuando hacemos algo malo no hace parte de su vida interior. Uribe no tiene la capacidad de sentir vergüenza porque su circuito orbitofrontal, y particularmente la corteza ventromedial, no funcionan de la manera que lo hace en la mayoría de nosotros.

Las evaluaciones afectivas que realizamos gracias a la sorprendente circuitería de nuestro cerebro hacen parte de la vida cotidiana. Por ejemplo, un tigre suelto significa para nosotros peligro, un perrito cachorro nos produce un sentimiento de ternura, y un genocidio nos produce horror o repugnancia. Así, la ventaja evolutiva de este circuito de evaluación afectiva es que nos hace evitar situaciones que consideramos adversas o desagradables. Del mismo modo, gracias a un adecuado funcionamiento cerebral, podemos sentir la pena de alguien más cuando perdió a un ser querido y expresamos nuestro pésame; o evitamos insultar a nuestros seres amados.  En otras palabras, el circuito orbitofrontal nos permite sentir que hicimos algo mal (vergüenza) o el dolor ajeno (empatía), haciendo que evitemos conductas que pueden dañar a otros.

Pienso que no sería descabellado afirmar que el bajo perfil político que mantiene el expresidente Ernesto Samper, se debe a la vergüenza que siente por haber sido relacionado con dineros ilícitos que financiaron su campaña presidencial. Es una conducta que podría esperarse de alguien que posee un adecuado funcionamiento del sistema afectivo-racional. Por el contrario, el señor Uribe, sindicado de muchos más delitos, y mucho más graves, es todo un personaje de la vida nacional. A él no le da vergüenza pararse frente a un micrófono cuando se le pregunta por algunos de sus crímenes. Por supuesto, a diferencia de Garavito, Uribe no suelta confesiones desenfrenadas sobre sus crímenes en contra de la humanidad, no por vergüenza (como lo haría un criminal no-psicópata), sino porque sabe que si lo hace iría a la cárcel. Su cerebro no le provee una evaluación afectiva sobre sus conductas, pero su contexto y la ley si lo hacen.

En otras palabras, el cerebro del señor Uribe no le permite sentir que desaparecer gente, matarla y quedarse con sus posesiones es algo malo; algo que a la gente no le gusta que le hagan. Él sabe que es malo, no porque lo sienta, sino porque en el colegio y en la universidad sus profesores probablemente le dijeron que no se le debe hacer eso a la gente. A personas no psicópatas, como usted o yo, nuestro circuito orbitofrontal nos dice que ordenar el homicidio de personas para satisfacer nuestros propósitos es algo que no es bueno. Mandar a descuartizar personas nos genera repugnancia (activación de la amígdala), y sabemos que la gente no se siente bien cuando la descuartizan (empatía). Si por casualidad esto le parece un comentarío irónico, déjeme decirle que no lo es; carecer de la inhibición conductual que nos procura un adecuado funcionamiento del circuito orbitofrontal es una condición clínica muy grave y devastaste para las personas que rodean al individuo.

Así pues, mi hipótesis es que una disfunción biológica, inadvertida gracias a las particulares y cómodas condiciones sociales y económicas del señor Uribe, impide que aspectos emocionales hagan parte de su razonamiento y vida interior. El señor Uribe puede manejar un discurso sobre las víctimas y las masacres que ocurrieron en Colombia como algo que aprendió que es malo, pero no como algo que él sienta que es indebido. Por esta razón, cuando personas como Javier Villalba, Jesús María Valle y Nancy Ester Zapata fueron asesinadas después de denunciar la participación de Uribe en la masacre del Aro en 1997, Alvarito dice “Dios sabe cómo hace sus cosas”. Si alguna vez usted se sintió tan mal como yo frente a esta respuesta cínica (que creo que se dio en un contexto similar), probable la disfunción del circuito orbitofrontal le permitan explicar cómo es esto posible.

Un ejemplo a manera de complemento. En múltiples estudios de neuroimagen que se realizan con criminales diagnosticados con psicopatía se pueden evidenciar activaciones diferenciales de diversas áreas cerebrales[10]. Cuando personas no diagnosticadas como psicópatas ven una fotografía de un tierno cachorro de oso panda, y por otro lado, una de una terrible masacre, diferentes áreas del cerebro se activan y hacen que la persona se sienta distinta cuando ve ambas fotografías. Esto mismo ocurre cuando usted cierra los ojos durante la película de horror en el momento en el que el asesino se acerca por detrás para degollar a la joven chica rubia que se cayó mientras todos huían. Si usted siente ese disgusto por la escena, quiere decir que su amígdala está funcionando de manera adecuada. De seguro, este horror no lo genera la escena de un perrito meneando la cola. En el caso del degollamiento podemos describir lo que sentimos como algo negativo o desagradable, mientras que los sentimientos frente al perrito podríamos describirlos como positivos o agradables.

En los psicópatas, como creo que es el señor Uribe, esta diferencia no existe. Para él, las fotografías de la masacre del Aro tienen el mismo efecto que la foto de una montaña o unos niños jugando en un parque. Aunque parezca increíble, el señor Uribe, probablemente, no puede juzgar o diferenciar una experiencia neutral, de una negativa o positiva. Por ello, es posible que ordene la masacre de personas mientras él vigila todo el procedimiento desde un helicóptero, de la misma forma en como vigilaba a sus hijos en el parque.

Hay otros aspectos que pueden destacarse de este personaje. Según Uribe, sus subalternos (muchos prófugos de la justicia) cometieron todo tipo de crímenes “sin su conocimiento”. Sus secuaces adquirieron a precio de huevo tierras de personas desaparecidas, masacradas o desplazadas (sin él saber nada), sus hijos se enriquecieron ilícitamente (pero aparentemente eso no es malo para él) y su jefe de seguridad traqueteaba bajo sus narices, pero él nunca lo supo. Por supuesto, todo como un aspecto del psicópata que se conoce como “falla para aceptar la responsabilidad” o “falta de culpa[11].

Estoy seguro de que el señor Uribe es consciente de todos estos hechos y es culpable de la mayoría, y tal vez, todos los crímenes que se le imputan. Sin embargo, su cerebro no le envía señales que lo hagan sentir mal, avergonzado o arrepentido. En serio, el señor Uribe no posee la capacidad de sentir, como la mayoría de las personas, que hizo algo malo, por eso a todos nos parece “tan cínica”, por decirlo de alguna manera, su forma de actuar. Esta es otra razón por la cual él vuelve una y otra vez a dar discursos en los lugares donde es abucheado e insultado. Para una persona del común esta situación es una experiencia desagrádale y por eso es deseable evitarla. Si usted cree que el señor Uribe vuelve a los mismos lugares donde es desaprobado, y cree que es debido a su verraquera y sus ganas de hacer patria, desengáñese, él lo hace porque no siente vergüenza de volver allí.

La disfunción en los circuitos de procesamiento afectivo-racional lleva a que los psicópatas carezcan de empatía, también denominada teoría de la mente, que básicamente le permite a cualquier persona ponerse en los zapatos del otro. Este es un sentimiento que conocen bien quienes estuvieron de acuerdo con firmar el acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC para traer paz a las personas víctimas del conflicto armado. Cuando nuestro cerebro funciona correctamente podemos “sentir” el dolor de las víctimas del conflicto. La persona del común puede sentir desasosiego, tristeza e impotencia al saber que pueblos, hijos, esposos y padres han sido asesinados durante 52 años. Identificamos que para las víctimas eso es un sentimiento no grato, y en consecuencia ofrecemos un juicio: acabemos el conflicto para evitar el sufrimiento de estas personas. Los votantes del sí, que pensaron en las víctimas del conflicto, tienen una adecuada teoría de la mente y funcionamiento de la corteza prefrontal que les permite identificar que la guerra trae sentimientos no gratos para quienes son víctimas de ella, así ellos mismos no hayan esta involucrados.

Por el contrario, mi hipótesis sugiere que el señor Uribe no puede pasar a través de este complejo proceso cognitivo. Él no siente nada por las víctimas, hablar con él sobre muertos es como hablar de edificios o piedras. Las víctimas son números, instrumentos para hacer política, porque en su cerebro no existe una señal que le diga que una persona se siente muy mal cuando le descuartizan a su esposo.

Brevemente, algo sobre los últimos acontecimientos nacionales. Me sorprende que el país entero esté indignado con las últimas declaraciones del jefe de la campaña del señor Uribe (pero Alvarito no sabía nada). Me pregunto ¿Cuándo pareció que las estrategias de esta campaña fueron otras que las que este señor hizo explícitas?. Todos ya sabíamos lo que el señor Vélez confesó, no entiendo la alarma general.

La campaña del NO es un perfecto ejemplo de lo que hace un psicópata con poder político para satisfacerse así mismo, sin ningún otro objetivo a largo plazo. Por esta razón, Uribe tiene lo que muchos llamarían desfachatez, de salir a decir que ahora “no lo pusieran de creativo con las propuestas”. No se preocupe, de seguro él no siente vergüenza por eso. Si un líder opositor con un adecuado funcionamiento de la corteza prefrontal hubiera ejercido la misma campaña, de ninguna pasaría semejante vergüenza. Todo esto, dejando de lado lo lucrativa que ha sido para el señor Uribe y sus secuaces la guerra y su “temor” a que se sepa la verdad. Utilizo la palabra temor entre comillas, porque mi hipótesis indica que el señor Uribe no conoce muy bien lo que otra persona llamaría miedo o temor debido a su disminuida actividad neuronal en la amígdala. Solamente sabe que si los señores de la guerra empiezan a hablar, él podría ir a la cárcel y perder sus beneficios civiles. Incluso para él, sería muy tedioso empezar a matar a las decenas de personas que testimoniarían en su contra, ni tampoco podría extraditar para que sus incriminaciones no se conozcan.

Quiero resaltar que el diagnóstico en salud mental no es en ninguna manera una “etiqueta”, o mucho menos una herramienta política, cómo llegó a ocurrir en algunos gobiernos durante el Siglo XX. Por el contrario, el diagnóstico clínico es una herramienta responsable que debe ofrecer los recursos disponibles por un estado para soportar y mejorar la calidad de vida de las personas y sus familias. Se debe entender, y soy explícito en ello, que no estoy haciendo ningún diagnóstico del señor Uribe, solamente estoy proponiendo una hipótesis, después de hacer un análisis de algunas de sus conductas y discursos.

Lo interesante de esto es que no requiere de un criterio ético o político para ser validado o desmentido; requiere de ciencia. Ubicar por algunas horas al señor Uribe en una unidad de resonancia magnética funcional (fMRI), y hacer una evaluación clínica con el uso de test y herramientas cognitivas podrían decirnos si la disfunción que propongo es una realidad o no.

En Europa y Estados Unidos, este tipo de estudios se están convirtiendo en partes cada vez más activas del sistema jurídico[12]. Aunque parezca increíble, las imágenes funcionales del cerebro pueden decirnos, sin las incertidumbres de las pruebas del polígrafo, si la persona miente o no. Así como los juicios de Núremberg en Alemania después de la segunda guerra mundial fueron un antecedente internacional para sentar justicia sobre personas que comenten crímenes contra la humanidad, sería un gran salto para la jurisprudencia que la Corte Penal Internacional, pudiera sentenciar al señor Uribe mirando su cerebro; basados en la ciencia. De nada sirve que lo pongan a declarar, porque a diferencia de los criminales nazis que reconocieron su responsabilidad en muchos hechos e incriminaron a muchas personas más, Uribe nunca sabe nada, y si algo se hecho, ha sido a sus espaldas, sin su conocimiento ni consentimiento. Por supuesto, también habría lugar para que se ofrezcan herramientas que beneficien su salud, calidad de vida, y de quienes le rodean.

Algunos científicos pedimos que los descubrimientos de la neurociencia y la ciencia cognitiva puedan llegar a la población general y se vuelvan efectivos en situaciones como estas. Por este motivo, quiero que este ensayo sea considerado parte de esta empresa; como un texto de divulgación científica que se plantea una hipótesis neurocientífica para explicar un acontecimiento público de importancia nacional e internacional.

¿No deberíamos saber si nuestros gobernantes efectivamente pueden sentir pena o dolor por diferentes acontecimientos de su nación, vergüenza que les limite un poco la comisión de crímenes administrativos, o pudor que nos los lleva a desaparecer y descuartizar personas? Como alguna vez la filósofa y científica Patricia Churchland me dijo en una conversación personal sobre temas relacionados: tal vez si hubiéramos escaneado (refiriéndose a imagenología cerebral) a George Bush, la gente no lo hubiera elegido como presidente. Si actualmente en diversos lugares del mundo se utiliza el diagnóstico psiquiátrico y los estudios científicos para dictaminar la imputabilidad de una persona sobre ciertos crímenes, ¿por qué no podría ayudarnos la neurociencia a elegir mejores gobernantes?

¿Está Colombia en manos de una persona con el juicio comprometido; en manos de alguien cuyo cerebro presenta las mismas respuestas frente a un cachorro de perrito y una masacre? La neurociencia podría no solamente brindarnos la respuesta, sino ayudarnos a construir un mejor país.

Referencias

[1] Anderson NE, Kiehl KA (2012) The psychopath magnetized: Insights from brain imaging. Trends Cogn Sci 16:52–60. doi: 10.1016/j.tics.2011.11.008

[2] Blair RJR (2005) Responding to the emotions of others: Dissociating forms of empathy through the study of typical and psychiatric populations. Conscious Cogn 14:698–718. doi: 10.1016/j.concog.2005.06.004

[3] Hoppenbrouwers SS, De Jesus DR, Stirpe T, Fitzgerald PB, Voineskos AN, Schutter DJLG, Daskalakis ZJ (2013) Inhibitory deficits in the dorsolateral prefrontal cortex in psychopathic offenders. Cortex 49:1377–1385. doi: 10.1016/j.cortex.2012.06.003

[4] Shamay-Tsoory SG, Harari H, Aharon-Peretz J, Levkovitz Y (2010) The role of the orbitofrontal cortex in affective theory of mind deficits in criminal offenders with psychopathic tendencies. Cortex 46:668–677. doi: 10.1016/j.cortex.2009.04.008

[5] Damasio, A. (2011). El error de Descartes. Madrid, España: Destino

[6] Séguin, J. R. (2004). Neurocognitive elements of antisocial behavior: Relevance of an orbitofrontal cortex account. Brain and Cognition, 55(1), 185–197. http://doi.org/10.1016/S0278-2626(03)00273-2

[7] Para ver perfil https://crim.sas.upenn.edu/people/faculty/adrian-raine

[8] Raine, A. y SanMartin, J. (2000). Violencia y Psicopatía. Madrid, España: Ariel.

[9] Raine, A. y Glenn, A. (2014).  Psychopathy: An Introduction to Biological Findings and Their Implications. New York, EEUU: New York University Press.

[10] (Anderson y Kiehl, 2012)

[11] (Anderson y Kiehl, 2012)

[12] Denno, DW. (2016). The Place for Neuroscience in Criminal Law. En: Philosophical Foundations of Law and Neuroscience (pp. 69-83). New York, EEUU: Oxford University Press.

 

Por:

Daniel Manrique Castaño

Investigador doctoral en Neurociencias

NeuroscienceLab, UniversitätlKlinikum Essen, Alemania

Departamento de Morfología Celular y Neurobiología Molecular – Ruhr Universität Bochum, Alemania
 

Daniel Manrique Castaño | octubre 10, 2016

(Comunicado) El Comando Central del Ejército de Liberación Nacional considera muy necesario expresar sus puntos de vista ante Colombia y la Comunidad Internacional sobre la suspensión por parte del presidente Santos de la instalación de la Mesa pública en la ciudad de Quito, en la hermana república de Ecuador, acordada para el pasado 27 de Octubre.

Hemos sido insistentes en el compromiso de cumplir la palabra empeñada y en hacer méritos a la verdad, por encima de las diferencias o intereses políticos, como parte de la ética que debe caracterizar a los revolucionarios.

Es falso que el ELN haya incumplido lo acordado con el gobierno, para llegar a la instalación de la Mesa Pública.

Para sustentar esta afirmación consignamos a continuación apartes de los acuerdos firmados, por las delegaciones del ELN y el Gobierno en Caracas, Venezuela, el pasado 6 de Octubre, en presencia de los garantes de Venezuela, Cuba, Noruega, Brasil y Chile.

Acuerdos:

Extracto del documento #2

“4. En el marco de las dinámicas y acciones humanitarias de las partes, el ELN iniciará el proceso de liberación de los secuestrados/retenidos con 2 casos antes del 27 de octubre”.

 

Extracto del Documento #3

“En el marco de las dinámicas y acciones humanitarias de las Partes:

1- El ELN hará una liberación de un secuestrado/retenido en el transcurso de la primera ronda de conversaciones.

2- A solicitud del ELN, y conforme a la ley, el Gobierno Nacional nombrara dos (2) gestores de paz antes de iniciar en Quito, y una vez instalada la Mesa se procederá a desarrollar el trámite correspondiente para conceder dos (2) indultos en un plazo de 30 días”.

 

Conforme a lo acordado en el Documento número 2, el ELN el mismo día 6 de Octubre procedió a liberar al exalcalde de Charalá (Santander) señor Fabio León Ardila y en los días posteriores liberó al último arrocero que tenía en su poder. Estas dos personas fueron entregadas a comisiones humanitarias en presencia de medios de comunicación.

De esa manera, el ELN cumplió lo acordado en el documento número 2.

Para el caso de la liberación de un tercer retenido conforme a lo acordado en el Documento número 3:

“1- El ELN hará una liberación de un secuestrado/retenido en el transcurso de la primera ronda de conversaciones”.

Tenemos toda la disposición de cumplir este acuerdo cuando se inicie la primera ronda tal como fue acordado “en el transcurso de la primera ronda”.

Estamos a la expectativa para que el gobierno se disponga a cumplir lo que le corresponde consignado en el acuerdo del documento número 3, numeral 2.

El Comando Central del ELN tiene bien claro que la divulgación de estos documentos no es lo procedimental; sin embargo, es el único recurso que el presidente Santos nos ha dejado, al suspender la instalación de la Mesa en Quito, bajo el argumento de que el ELN está incumpliendo lo acordado.

Como queda demostrado, el ELN no está incumpliendo nada, al contrario, ha cumplido cabalmente lo definido, razón por la cual afirmamos que la negativa del presidente Santos para instalar la Mesa Pública en Quito, el pasado 27 de Octubre, no es otra cosa que una presión arbitraria e indebida, violatoria de lo acordado entre las dos delegaciones el pasado 6 de Octubre, en presencia de los 5 Garantes representantes del mismo número de países.

Aún en medio de estas dificultades, el ELN le ratifica a Colombia y a la Comunidad Internacional, su disposición a continuar buscando la paz de Colombia y tiene toda la voluntad de aportar soluciones dialogadas con el gobierno colombiano, para resolver este delicado impasse.

Comando Central del ELN

Octubre 30 de 2016

Lunes, 29 Agosto 2016 19:58

Asesinan 3 ambientalistas en Cauca

Se conoció hace pocas horas que en la noche de ayer, Joel Meneses, Ariel Sotelo y Mereo Meneses, reconocidos ambientalistas fueron asesinados en circunstancias aún por establecer. Según las informaciones iniciales los líderes fueron retenidos la noche anterior en la localidad Monte Oscuro sobre la vía de conduce de Lerma a Malaguer en el departamento del Cauca, los cuerpos sin vida habrían aparecido esta mañana.

Joel Meneses era uno de los fundadores del Comité de Integración del Macizo Colombiano, CIMA, una organización que durante sus años de lucha ha sostenido el derecho a la vida sobre la base de una vida digna con respeto por los derechos humanos pero también los derechos de la madre tierra.

Noticia en desarrollo...

Según la denuncia de la Federación Fensuagro- CUT dos campesinos han sido detenidos y dos resultaron heridos, tras los ataques brutales de la fuerza pública contra los manifestantes que siguen resistiendo en cuatro puntos estratégicos del departamento del Putumayo contra las operaciones de las autoridades para erradicar cultivos ilícitos sin tener en cuenta las propuestas de las organizaciones agrarias en la mesa de negociación para una sustitución concertada con soluciones por parte del Gobierno Nacional para los hombres y mujeres del agro.

“No hay respuesta por parte del Gobierno Nacional que se hacen los de la oreja gacha frente a las propuestas de los campesinos, que están dispuestas a ofrendar sus vidas si es posible hasta que se escuchen sus justos reclamos”, señala la enuncia de los campesinos.

Las organizaciones agrarias del Putumayo hacen un llamado a los organismos defensores de los Derechos Humanos  DD. HH. del nivel nacional y departamental para que se pongan al frente de esta situación como garantes para que por parte de las autoridades se respeten los derechos de los manifestantes.

 

El pasado 23 de junio, los habitantes de El Mango, conmemoraban la tranquilidad de estar “un año sin policía”, luego de que en el 2015, armados de valor y cansados de vivir con miedo por los constantes ataques de los grupos al margen de la ley, miles de habitantes del corregimiento El Mango, en el municipio de Argelia, sacaran a la policía del barrio El Recreo, a donde habían llegado desde el 2007.

Ese día, los habitantes de El Mango sacaron a los 35 policías que estaban en la subestación y luego de que subieran armas y pertenencias a las camionetas, la comunidad los trasladó hasta la cabecera municipal de Argelia donde estaba el Ejército. Días después, la subestación de Policía se instaló en otra vereda de este corregimiento: Campo Alegre; de donde también tendrán que salir en 30 días, tal como lo ordenó la Corte Constitucional, en un fallo a favor de los pobladores.

Con ponencia del magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, la Corte Constitucional aseguró que pese a que la Constitución y la ley establecen la presencia de la Policía en todo el territorio nacional este caso debe ser revisado con otra perspectiva. Los habitantes, señalan, se han visto durante años por su ubicación incumpliendo las condiciones de proporcionalidad.

“La subestación de Policía de la vereda Campo Alegre, en el corregimiento de El Mango, municipio de Argelia (Cauca) deberá ser ubicada en un lugar lejano del casco urbano para no poner en riesgo la vida e integridad de los pobladores”, dice la Corte.

Así mismo señala que a raíz de la afectación directa de los pobladores, al llegar a esta vereda, se presentó una acción judicial con el fin de solicitar la protección de sus derechos vulnerados. “La ocupación ilegal de la Policía a las viviendas de los habitantes de Campo Alegre constituye una violación del principio de distinción del Derecho Internacional Humanitario (…) La Policía utilizó casas como trincheras y por tanto, convirtió los hogares en blanco de las hostilidades”, considera el alto tribunal.

Por eso, la orden es clara y en un plazo de 30 días, tanto la Policía Nacional como el Ministerio de Defensa tendrán que ejecutar todo lo necesario para ubicar esta subestación fuera del caso urbano, lejos de las viviendas de la zona. Igualmente, la orden de la Corte Constitucional, señala que se deben rediseñar estrategias de protección para la población, “como en parte lo ha hecho, por ejemplo, ideando alternativas que no impliquen aumentar el riesgo que actualmente soportan los accionantes. Quien tiene el deber de protección de la comunidad es la fuerza pública y el hecho que sus bases no pueden estar cerca de las casas de los habitantes, no significa que no leudan cumplir con su misión constitucional”. 


 15 viviendas fueron ocupadas por los uniformados en la vereda Campo Alegre, sin permiso alguno.

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