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Miércoles, 07 Septiembre 2016 05:53

El Plebiscito Geo estratégico en Colombia

Un intenso debate, casi una batalla política, acerca de la respuesta que se debe dar este 2 de octubre en el plebiscito refrendatorio de los acuerdos de la Habana, se está dando en Colombia enmarcado dentro de la tradicional e histórica matriz mediática de Polarización y Sectarización entre Liberales y Conservadores, y que ahora ha sido desplazado hacia a los partidarios del Sí y los Partidarios del No.

Pero desconociendo intencionalmente Tres hechos socio-políticos básicos y determinantes: Uno que el gran acuerdo alcanzado en la Habana en este agosto, ha sido un acuerdo político nacional y diplomático Internacional, constituido por 27 sub- acuerdos, sobre 6 temas gruesos de una agenda pactada hace 5 años.

Dos, que ha sido un acuerdo entre el Estado Colombiano (cuya cabeza es el presidente de la república) y una fuerza político-militar insurgente y guerrillera llamada a sí misma FARC-EP, es decir Bilateral.  NO como desvirtúa desde el Estado el procurador Ordoñez: entre Santos y Timoshenko

Y tres, que son más de dos los bandos, cada uno con su propia concepción. los que están en esta batalla política:

A-Los partidarios del No en el Plebiscito, aglutinados bajo las negras banderas oficiales del Procurador Ordoñez y el poder factico regional y nacional de Uribe Vélez (ahora reforzados con los Caballos de Troya de Vargas Lleras y Néstor Humberto Martínez introducidos en su gobierno por el mismo Presidente Santos) y quienes cuentan con el apoyo de un amplio sector del Partido Republicano de Trump en los EEUU.

B-El bando por el Si tiene varios grupos oficiales, que van desde los varios partidos políticos tradicionales de la “gobernanza Santista” con sus ramificaciones clientelares Regionales y Locales, coordinados por Cesar Gaviria, con intereses muy concretos en el futuro de las grandes inversiones trasnacionales anunciadas para el Post Conflicto (dispensadas por su hijo Simón y su ministro Pardo Rueda) y se muestran partidarios de la posible presidencia demócrata de Hilary Clinton en los EEUU.

C- Sin embargo, también ha surgido finalmente y después de muchos sacrificios, un Bloque Popular y Social alternativo, constituido como un sujeto político social múltiple y diverso, partidario de que el acuerdo alcanzado en la Habana Si sea refrendado el 2 de octubre próximo y  que intencionalmente ha sido invisibilizado por la matriz mediática oficial Polarizadora y Sectaria Santos- Uribe; la  que en su ruindad pretende convertir ese proceso refrendatorio en la antesala de la campaña presidencial del 2018 y además, busca superar la división interna existente entre las dos fracciones de la clase dominante, con la mediación de Vargas Lleras y Néstor Humberto Martínez.

Bloque Popular- Social alternativo que basa toda su argumentación en la concepción, hasta ahora imbatible, de la Solución Política al conflicto interno colombiano y en la terminación de la guerra contrainsurgente y geoestratégica de 70 años, y que también apoya el SI en el plebiscito refrendatorio, pero con argumentos diferentes a los oficiales del Santismo.

Así que en la realidad son tres (3) las cosmovisiones y las argumentaciones que se están debatiendo políticamente en este plebiscito y, en consecuencia, debemos separar la argumentación oficialista (ojo) tanto de Santos como la de Uribe-Ordoñez, quienes como argumento de fondo usan la guerra; de la argumentación política del Bloque Popular y Social que se basa en la Solución Política de tal guerra.

Por un lado, el Presidente Santos pite y repite que si gana el No volverá una guerra, casi apocalíptica, en las ciudades colombianas en donde antes no se había sufrido los “efectos colaterales” de tal guerra contrainsurgente y geoestratégica cuyo final se acaba de pactar (no negociar, insisto) en la Habana.

 Por otro lado, el Mini führer Uribe Vélez y su voz dentro del Estado Ordoñez, dice exactamente lo mismo, pero con el argumento más sofisticado de que “la Impunidad” pactada en los acuerdos de la Habana recrudecerán la guerra y por lo tanto hay que decir No a esa impunidad pactada.

No es el momento de entrar a debatir cada una de estas afirmaciones superficiales y engañosas; pues lo importante en este momento es aclarar el argumento geo-estratégico Imperial que subyace en cada una de estas campañas oficiales Polarizadoras, cuyo objetivo final es reforzar el control de las Trasnacionales y la Hegemonía estadounidense en la Región Latinoamericana.

En donde se viene dando una contraofensiva que después de las recomposiciones recientes en Argentina y Brasil, pretende recuperar el terreno perdido en Bolivia, Ecuador, y muy especialmente en Venezuela, objeto en este momento de una ofensiva desestabilizadora de grandes proporciones y de donde Colombia no se puede sustraer por más que lo desee.  

La cuestión es la siguiente: ¿Cómo influirá el acuerdo de la Habana en la situación venezolana y a su vez, la situación venezolana en el momento plebiscitario actual colombiano?

 Uribe- Ordoñez y sus caballos de Troya en el Santismo (Vargas Lleras y Néstor Humberto Martínez) creen firmemente en el destino asignado por los EEUU a Colombia de ser el Israel de America Latina y que continuando la guerra contrainsurgente en Colombia se podrá acabar, manu militari, más rápido con el Castro Chavismo tanto venezolano como colombiano (esto incluye tanto a las Farc como al ELN) y se estará  en mejor situación para recuperar al Ecuador y revertir definitivamente los cambios comunales en Bolivia.  

Mientras que Santos, quien también cree en este destino manifiesto asignado por los EEUU a Colombia (¿qué hace su ex ministro de guerra Pinzón en Washington?) a través de sus asesores israelíes de alto nivel tiene serias dudas, pues está informado de los elevadísimos “costos” de todo tipo que traería la continuidad de la guerra contrainsurgente en Colombia y las proyecciones para convertir el ejército colombiano en un apéndice de la OTAN ( lo que está organizando Pinzón en Washington) y por eso habla de que si se pierde el plebiscito vendría una “catástrofe”.

¿Cuál catástrofe? Sencillo: La total deslegitimación del Estado colombiano a nivel internacional que él dirige; la profundización irreversible de la crisis pestilente de todo tipo estructural y superstructural que corroe a la sociedad colombiana; el surgimiento del Bloque Popular y Social al cual hemos hecho mención, que desatadas sus potencialidades movilizadoras por el acuerdo alcanzado en la Habana, y si se moviliza consiente y masivamente puede hacer cumplir por la comunidad Internacional el pacto de la Habana y evitar que la oligarquía cipaya y lacaya siga llevando a Colombia hacia su único destino: el de la guerra.  

Esta es la opción sin alternativas que rabiosamente el oligopolio mediatico contrainsurgente trata de tapar con una Polarización y Sectarización Santos-Uribe, echando mano a todo tipo de argumentaciones descontextualizados que van desde Sun Tzu hasta Clausewitz, pasando claro está por la versión jesuítica de Maquiavelo, y, frente a lo cual decimos categóricamente que,  la guerra en Colombia ya no es la prolongación de la política porque los acuerdos de la Habana la han convertido en eso, en su contrario dialectico: en Política en acto.

De continuarse la guerra contrainsurgente en Colombia, ya no será por problemas internos, que ante los ojos de los colombianos y ante el Mundo ha quedado claro SI se pueden solucionar dialogando y pactando políticamente; sino que será una guerra externa geo-estratégica e imperialista “Impuesta desde afuera” para dominar, depredar y hegemonizar de la Región latinoamericana.

Esto ni más ni menos es lo que se irá a definir el 2 de octubre próximo. La presidencia de Vargas Lleras (y Néstor Humberto) se verá un poco más adelante  

Imagen Internet.      

      

 

Sostenía (hasta hoy) que la etapa de transición política y social que se abriría en Colombia, una vez firmado el acuerdo final de la Habana entre el Estado colombiano y las Farc- Ep, se enfrentarían dialécticamente de manera política compleja dos grandes concepciones: Una, la sostenida por los ideólogos del post conflicto que caractericé simplemente como la paz neoliberal “financiarizada” de JM Santos, y otra, la sostenida por la insurgencia de las Farc y un amplio sector de la movilización social, contenida en la formulación política de Paz con Justicia social, Democracia y Soberanía.

Pero, debo hacer una referencia histórica: En Colombia domina plenamente la ideología anticomunista contrainsurgente desde hace 70 años (1948 Pacto de Bogotá y OEA) cuando a raíz de la declaración por parte de los EEUU de la Guerra Fría, se fusionaron en la Ideología hegemónica del Estado dos concepciones complementarias: El anticomunismo de la vieja tradición liberal -conservadora y clerical, con la nueva concepción militar de la contrainsurgencia anti-partisana en Europa y anti-guerrillera en Vietnam y Argelia,  y que fue trasladada a Colombia por el Bloque de Poder Contrainsurgente ( BPCi) formado en esa fecha bajo la tutela directa del gobierno de los EEUU, con el fin de combatir los “chusmeros gaitanistas” alzados en armas a partir del 9 abril 1948.  

Desde ese entonces y hasta hoy, la ideología dominante en Colombia (hegemónica diría Gramsci) de amplia difusión a través del oligopolio mediático entre las clases explotadas y subalternas, ha sido y será por mucho tiempo el anticomunismo contrainsurgente,  cuyo objetivo estratégico fue (y sigue siendo) destruir el tejido social y descomponer la sociedad para quitarle el agua al “pez”, tal y como lo hemos visto ampliamente todos los colombianos durante todos estos años de guerra contrainsurgente contra el Pueblo trabajador. Guerra que finalmente hemos aceptado en llamar, talvez con la idea piadosa de quitarle brutalidad, “conflicto Interno”.

La cual, también es negada fanáticamente por una fracción de la clase dominante más vinculada al anticomunismo contrainsurgente, aquella que posee grandes intereses tradicionales en el monopolio capitalista trasnacional de la renta de la tierra y en las grandes ganancias globales derivadas de la guerra misma. Poderosa fracción de clase que llama  a esta espantosa confrontación con el eufemismo de amenaza castro chavista y comunista contra la democracia, la libertad, y contra su modelo de democracia (genocida) y que aspira, NO a detener un imparable proceso de paz que está a punto de concluirse en la Habana, sino a continuar imponiendo su visión de devolver la rueda de la historia hacia atrás, para continuar, sin ninguna variación o cambio, con el modelo económico neoliberal trasnacional de acumulación de capital por depredación y desposesión que se ha implementado hasta ahora, con el saldo macabro de 7 millones de víctimas y migrantes internos. Su vocero más característico Uribe Vélez, lo acaba de perfilar y anunciar recientemente en su gira por Europa. Es el modelo de: “Más violencia después de la paz de la Habana”

Este es el tercer modelo que talvez por no haberse expresado con tal irracionalidad y fanatismo, no habíamos captado como una pretensión ya francamente independiente, autónoma y organizada, con suficiente Poder factico y mediatico para implementarse e imponerse.

Fue limitado (y por eso erróneo) considerar este modelo solamente como una disidencia, una división, o una lucha agresiva, soez y zafia, entre fracciones dentro del Bloque de Poder Contrainsurgente por el Poder del Estado, o subestimarla, o creer que ya estaba derrotada y, no visualizar su potencialidad mortífera tanto orgánica como fáctica y mediática, así como no percibir su diferenciación creciente dentro del marco general de la lucha de clases en la Colombia trasnacionalizada.

Es pues un tercer modelo aparte y autónomo el que ha hecho irrupción; que comparte con el modelo del post-conflicto del poderoso eje JM Santos, Vargas Lleras, Sarmiento Angulo y el nuevo Fiscal Martínez, su apego al dogma Neo-liberal, pero que también ya ha adquirido su propia diferenciación y como tal, debemos analizarlo para enfrentarlo políticamente en la lucha compleja que se nos viene encima.

¿Acaso no era Mao Tse Tung quien en plena guerra de liberación anti japonesa decía que: “el enemigo de mi enemigo, se vuelve mi amigo”?

También es erróneo dejarse llevar por JM Santos en su pretensión de convertir la refrendación electoral de lo acordado en la Habana en una especie de “madre de todas las batallas”, como él alguna vez pomposamente lo sugirió, pero que esta vez parece se convertirá en una escaramuza táctica y electorera contra Uribe Vélez. Así no se gana nada, y menos al Poder factico-mediatico de Uribe Vélez, quien personalmente no está derrotado. Puede ser que su grupo esté en crisis  por sus luchas intestinas que entre ellos son muy agresivas. Pero están en proceso de recomponerse. Lo que hace una diferencia.

El proceso electoral de refrendación (si se da) hay que ganarlo ampliamente haciendo acuerdos tácticos concretos con todo el mundo (sin ninguna excepción) Con todo aquel que diga; “Si a la paz”.  Sin entregarle su dirección a Nadie y menos a Cesar Gaviria, quien pude dirigir su pequeño grupo liberal, pero no el proceso general de refrendación que es de toda la sociedad en general y para el cual debe haber una comisión “nacional” de más amplia representación societal, que está en mora de organizarse.

La madre de todas las batallas se dará cuando sin confundir reformas puntuales a la Constitución vigente con Proceso Constituyente, se pase a elegir la futura, ineludible e inexorable Asamblea Constituyente que, re-escriba la nueva carta magna para la Paz y que regirá el destino futuro de todos los colombianos.

Fuente Foto Internet: Harold Bedoya con Holmes Trujillo        

             

              

 

Viernes, 08 Julio 2016 06:31

Los disidentes de la Paz en Colombia

Desde hace 6 años, cuando JM Santos anunció su política de adelantar un proceso de paz con la insurgencia de las FARC-EP, tan rápido como visceral, surgió la disidencia o mejor el rechazo fanático de Uribe Vélez y sus “apóstoles”, a cualquier Solución Política del histórico conflicto social y armado de Colombia.

¿Sobre cuáles bases fácticas fundamentó el miniführer AUV su llamada oposición de clase a la iniciativa de la fracción liderada por JM Santos?

Dos estructuras del Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante en Colombia, quizás las más recalcitrantes y refractarias al cambio como: 1- El Oligopolio Mediatico, que cínicamente se auto-denomina el Cuarto Poder de Colombia, y , 2- Desde luego, una fracción grande y poderosa de la Fuerza Pública ( de tierra, mar y aire + la Policía del anillo) profundamente vinculada con la Estrategia Narco Para Militar - tres en uno-  del Estado Colombiano, la Inteligencia Militar, y los dólares generosos provenientes de los planes militares y geo-estratégicos del Pentágono estadounidense.

Ambas estructuras contrainsurgentes le dieron toda la información necesaria y la abundante Propaganda de la mentira mil veces repetida vuelta verdad, con la cual AUV y su Mafia ha intoxicado y continúa intoxicando la conciencia de los colombianos, e incluso de vecinos del mundo ancho y ajeno.

¿Cuántas veces tuvo Santos que cambiar estructuras completas de mando del Ejército, de la Marina, de la Policía del anillo o de la Inteligencia Militar, que criminalmente  “chuzaban” y espiaban a sus adversarios estratégicos internos para “chivatearle” datos alterados a Uribe Vélez y luego, “filtrarlos” a sus medios adictos, como por ejemplo las coordenadas de alguna operación de traslado a la Habana de los plenipotenciarios de las FARC-EP, o  las intimidades del proceso de la Habana, o puntos sensibles de los acuerdos sin firmar?

¿Cuándo salió a denunciar o a analizar siquiera, las graves y serias disidencias al interior de la Fuerza Pública colombiana, alguno de los intoxicadores de opinión o “spinn doctor”, de esos que disfrazados de “onegistas” pontifican hoy sobre las trascendentales implicaciones que tiene para el Mundo, la disidencia de un miembro descompuesto del frente 1º de las Farc? …Me gustaría verla o saber dónde encontrarlo.

Mientras que, por el contrario, haciendo una tormenta en un dedal y sin conocer aún la realidad de la situación generada por ese individuo descompuesto, como lo calificó ayer el comandante Pastor Alape, ni la versión formal de las Farc-EP; aventuran especulaciones y argumentos falaces y retorcidos sobre la profunda división al interior de las Farc-EP, su poco creíble compromiso con los acuerdos para finalizar la guerra (contrainsurgente) ya alcanzados, los negocios con el narcotráfico o la minería ilegal de la triple frontera amazónica, o la alianza del Frente 1º de las Farc-EP con el ELN para continuar “la guerra por la toma del poder” ect ; los que inmediatamente son tomados literalmente por la campaña presidencial del “encarama-pingos” de Ordoñez, el fanático del odio anticomunista visceral que funge de Procurador general de la nación.

Basta con leer cualquier medio de comunicación del oligopolio mediatico contrainsurgente de Colombia o su matriz española de El País, para saber cuál es su perversa pretensión guerrerista de continuar lucrándose de los negocios de la guerra, a costas de la sangre de los colombianos.

Según las declaraciones preliminares sobre este asunto, dadas ayer por el Comandante Pastor Alape, las FARC -EP como organización político-militar marxista y leninista que es, muestran su serio compromiso con la Solución Política en todos sus asuntos, incluidos casos particulares o singulares como el presentado con el individuo del Frente 1º. Estructura insurgente que fue profusamente infiltrada  por la Inteligencia Militar, como quedó demostrado, durante el proceso de la “operación jaque” para rescatar a Ingrid Betancur.  

Para resolver políticamente la situación creada, la FARC-EP ha pedido al gobierno de Santos la autorización para que una Comisión especial de Comandantes vaya al sitio, hable con los guerrilleros de ese frente, hagan pedagogía sobre los acuerdos alcanzados, discutan como comunistas que son y obtengan una Solución que indudablemente tambien será Política.

A eso, a lo que los “onegeista de la despolitización” llaman “la insoportable política de las FARC -Ep”. Es a lo que temen y es lo que pretenden acallar, distorsionando y alterando la realidad real de un aislado episodio de este accidentado proceso para finalizar la guerra (contrainsurgente) en Colombia, ayudando, por debajo de la mesa, a los apóstoles del Uribismo, que tanto dicen combatir, de palabra, en sus columnas de opinión.

Fuente imagen Internet          

 

                    

El Congreso de la República fue el escenario en 2004 de un hecho sin precedentes  y de por sí muy vergonzoso que es necesario recordar, en una Colombia que está ad portas de alcanzar la tan anhelada paz. Un suceso que es obligatorio traer a colación, en donde una parte de la sociedad es amnésica por conveniencia y cínica por convicción, lo que da como resultado una doble moral tan arraigada como el odio y la venganza.

Este sector de la sociedad, con sus cabezas más visibles –como el amnésico por conveniencia Álvaro Uribe o el siempre recalcitrante y de doble moral Alejandro Ordóñez– está empecinado en continuar una guerra que lleva más de 50 años aduciendo la impunidad que se está cometiendo en el proceso de paz con las FARC, olvidando convenientemente algunos sucesos no de poca importancia.

!Refresquemos la memoria! En el 2004 los tres máximos líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia, Salvatore Mancuso, Ramón Isaza y Ernesto Báez llegaron a “la cuna de las leyes y el templo de la Democracia” –como dijo Mancuso en su discurso– para legitimar con total arrogancia y cinismo su larga serie de atroces crímenes, su ideología antisubversiva y de ultraderecha, aduciendo la libertad de los colombianos e impulsada por el abandono del Estado. Para contextualizar, es de recordar que dos años antes y dos meses después de posesionarse Álvaro Uribe como presidente, se instaló la mesa de Santa Fe de Ralito, después de que las AUC anunciaran un cese al fuego como condición para iniciar una negociación con el gobierno, con Luis Carlos Restrepo de un lado (hoy prófugo de la justicia por falsas desmovilizaciones con las AUC) y Carlos Castaño del otro (presuntamente asesinado por su misma gente).

Durante este cese al fuego, las AUC siguieron traficando droga y según la Comisión Colombiana de Juristas, estas cometieron más de 2500 asesinatos y desapariciones, en las que masacraron impunemente con ayuda de militares a dos familias, y degollaron niños, como lo dice Marta Ruiz en su columna titulada “Píldoras para la memoria de Uribe” publicada en el 2013 en la revista Semana. En ese momento nadie se “paró de la mesa” y Uribe ni ninguno de sus seguidores habló de impunidad.

Volviendo de nuevo al suceso de la presencia de estos tres líderes de las AUC en el Congreso, ocurrieron otros sucesos anecdóticos que dejan ver el cinismo y la doble moral de los políticos.

El primero: en este vídeo se ve cómo el entonces senador Moreno de Caro se acerca con su acostumbrada efusividad a saludar y a intentar abrazar a los tres paramilitares:

“Estoy convencido de que la guerra se acabó y lo acordado es irreversible”, dice, sin siquiera titubear, Bernie Aronson, el enviado especial de Estados Unidos para las negociaciones de paz con las Farc. (Ver también: Así comienza el fin del conflicto)

Aronson, que la semana pasada completó 25 visitas a Cuba en cumplimiento del rol que le asignó el presidente Barack Obama, cree que lo importante ahora es que el pueblo colombiano respalde el acuerdo de manera masiva para garantizar su legitimidad.

En entrevista con EL TIEMPO, el ex subsecretario de Estado también anuncia que tiene luz verde de su Gobierno para acompañar un eventual proceso de paz con el Eln.

Tras los anuncios de la semana pasada, ¿qué tan confiado está Estados Unidos de que el acuerdo con las Farc es ya una realidad a la vuelta de la esquina?

Estoy convencido de que la guerra se acabó, y que lo que se acordó es irreversible, asumiendo que sea aprobado por los colombianos en el plebiscito. Si son unas semanas o mes y medio más para ultimar detalles, ya es solo cuestión de tiempo. Pero ya llegamos al final. (Lea: Los tres desafíos inmediatos que enfrenta el proceso de paz)

¿Cree que todo estará listo para este 20 de julio, la nueva fecha que se ha mencionado para la firma definitiva?

El 20 de julio es para llegar a un acuerdo final sobre el lenguaje del acuerdo y poner las iniciales, pero no es la firma final del acuerdo. Es posible que para el 20 de julio, esto se pueda lograr, pero también podría extenderse un poco más. No creo que sirva enfrascarse en temas de tiempos, pues estamos en un muy buen lugar en este momento.

¿Qué sigue para usted de aquí en adelante?

Hay todavía algunas discusiones entre las partes y si puedo ser útil, allí estaré. Hay potencialmente negociaciones con el Eln y el presidente Santos me ha pedido que esté involucrado, y lo estaré, al menos inicialmente. También está la implementación de los acuerdos y me quiere asegurar que el Gobierno en Washington está marchando de una manera eficiente para ayudar en donde podamos. Algunos ya están en proceso, como el esfuerzo de desminado. También está la desmovilización de los niños soldados, y en eso espero colaborar. Todavía hay cosas por hacer.

¿Su gestión como enviado especial para un eventual proceso con el Eln ya está aprobada por el Departamento de Estado?

El Presidente me preguntó si sería útil y me interesaría reunirme con el Eln, de la misma manera como lo hice con las Farc. Con el permiso de mi Gobierno le dije que sí. ¿Cuál sería mi rol específico en ese proceso a futuro? No se lo puedo decir por ahora.

Al proceso con las Farc aún le falta. ¿Hay algo que le preocupe de manera particular?

Mi esperanza es que Colombia esté unida en respaldo al proceso cuando llegue la hora de votar. Por supuesto eso les corresponde a los colombianos. Sería muy útil un contundente y amplio triunfo del sí para que esto no sea un tema que genere división y más bien se convierta en una oportunidad y una responsabilidad de los ciudadanos.

¿Le preocupa la oposición que se le hace al proceso?

Colombia es una democracia y hay diferentes puntos de vista y debe haber un buen debate. Pero a la larga espero que los colombianos escojan la paz, y por una gran mayoría, pues eso sería una base sólida para la implementación de los acuerdos.

¿Cree que hay riesgo de que gane el no en un plebiscito?

No quiero especular. Muchos países en el mundo, entre ellos el mío, son muy volátiles y por eso nunca se debe decir nunca. Pero la reacción inicial tras los acuerdos anunciados la semana pasada fue muy positiva. La gente salió a las calles a celebrar. (Ver: Farc empiezan campaña por el 'sí' para la refrendación de los acuerdos)

¿Le preocupan a EE. UU. las zonas de despeje que se acordaron con las Farc y que sea una repetición de lo que sucedió con El Caguán hace 15 años, o que solo entregarán las armas en 180 días tras la firma del acuerdo?

Me parece que el cronograma para el desarme es muy bueno. Ciento ochenta días para completarlo no es largo y comenzará con las armas pesadas y explotando el inventario de armas y municiones no usadas. También hay que darle tiempo a la ONU con el fin de que desarrolle su estrategia. En cuanto a los despejes, conozco que se ha consultado a la Fuerza Pública y a las autoridades locales y que el Gobierno ha hecho un buen trabajo a la hora de delimitarlas.

¿En qué se diferencia este acuerdo con las Farc de otros en los que usted participó en Centroamérica?

La parte más significativa es que los de Centroamérica se dieron antes de la Convención de Roma y del establecimiento de la Corte Penal Internacional (CPI), y los de Nicaragua y El Salvador terminaron en amnistías para los actores. Colombia está frente a un nuevo escenario en el que no pude haber impunidad frente a crímenes de guerra o graves violaciones a los derechos humanos. Este acuerdo no proporciona impunidad. El tribunal especial que se creará (para juzgar esas violaciones) es un nuevo desarrollo en el área de la resolución de conflictos.

¿Ve algo en lo acordado que podría activar una intervención de la CPI?

No he visto evidencia de eso hasta ahora. La visión de ellos es que mientras existan procesos locales para establecer culpas y sanciones para los responsables, la CPI no tiene un rol. No hablo por ellos, pero el acuerdo sobre justicia transicional es público desde hace 6 meses y no he visto evidencia que la CPI esté reclamando su derecho a intervenir y me sorprendería si lo hicieran. Pero eso solo se sabrá con el tiempo.

Esta semana, una comisión del Senado aprobó una partida de US$ 391 millones que había solicitado el presidente Barack Obama para ayudar en la implementación de los acuerdos. En la Cámara se está considerando hasta elevar la cifra en US$ 100 millones.¿Cree que el Congreso le cumplirá a Colombia?

Esos dos desarrollos son prueba de que el Congreso quiere cumplir y los veo con optimismo. Que una Cámara aprobara lo mínimo que pidió el Presidente y la otra incluso más, muestra que el consenso bipartidista que ha respaldado a Colombia desde el comienzo sigue firme e intacto y que tienen el deseo de apoyar ahora que se está dando el paso hacia la paz.

Donald Trump, candidato a la presidencia por el Partido Republicano, ha dejado claro que de ganar la Casa Blanca piensa replegar la presencia de EE. UU. en el mundo.¿Qué tan en riesgo estarían los recursos para Colombia durante una eventual presidencia del magnate?

No es mi tarea especular sobre lo que hará o no un presidente de EE. UU. Pero sí diría que Colombia es un país donde el involucramiento de EE. UU. fue efectivo, si se mira donde estábamos cuando arrancó el Plan Colombia y donde estamos ahora, cerca de firmar la paz. Ojalá las figuras políticas de mi país reconozcan esto, y el voto del Congreso de esta semana sugiere que ellos lo entienden y que esto es un logro bipartidista para EE. UU.

¿Cree usted que las Farc deberían recibir curules en el Congreso colombiano de manera automática?

Eso depende del Gobierno colombiano y del pueblo colombiano. Lo que las Farc me han dicho es que ellos ya tenían miembros del Congreso electos popularmente cuando existía la Unión Patriótica y que se perdieron cuando fueron asesinados. Desde su punto de vista entregarles cupos automáticos es una reparación. Pero este es un tema en el que EE. UU. no tiene una posición. Les corresponde a los colombianos decidirlo.

De una u otra manera, las Farc terminarán en la arena política.¿Podrá EE. UU. reconocer y entablar una relación con un grupo al que todavía consideran narcoterrorista y cuyos líderes están pedidos en extradición?

Yo ya llevo un año y medio tratando con ellos. Lo que les he dicho es que si se desarman del todo y suspenden todas sus actividades ilegales –tráfico, extorsión, secuestro y se convierten en un partido político legal–, EE. UU. los tratará como tales. Si hay personas que tienen deudas pendientes con la justicia de EE. UU. por narcotráfico, eso tendrá que mirarse de manera individual. Teniendo en cuenta nuestras propias limitaciones legales, apoyamos el proceso mediante el cual las Farc se transforman de una organización militar ilegal en una organización política legal.

Entonces, si cumplen con esos requisitos, ¿incluso podrían, por ejemplo, visitar EE. UU?

No quiero especular. Será una cosa que se determinará caso por caso.

Muchos dicen que lo más difícil viene ahora, cuando comiencen a implementarse los acuerdos.¿Está Colombia preparada?

Creo que sí, y hay que resaltar que no hay ningún otro país en Latinoamérica que tenga más experiencia en la desmovilización de organizaciones militares. En las últimas décadas han pasado unos 58 mil por ese proceso. Ademas tiene una de las economías más fuertes y un presidente muy capaz, que ha demostrado su capacidad al llevar estas negociaciones a buen puerto.

También está la comunidad internacional, que se ha comprometido a ayudar a Colombia. La Unión Europea ofreció 540 millones de euros, EE. UU. también contempla una suma grande y estamos organizando un esfuerzo internacional para desminar al país. Pero también es un examen para Colombia, para su clase empresarial, sus líderes políticos, de si estarán a la altura de este reto. (Ver video: 'Trabajemos para que la paz sea completa en Colombia': Ban Ki-moon)

Resaltaría sin embargo que muchos de los acuerdos que se alcanzaron son buenos sin que existiera la guerra con las Farc. Los compromisos que se han hecho para desarrollo rural en infraestructuras, carreteras, titulación de tierras para campesinos son cosas que se han tratado de hacer por décadas y que nosotros respaldamos. O los acuerdos para combatir al paramilitarismo y las ‘bacrim’ que son buenos no por que se acordaron con las Farc sino porque Colombia lo necesita. Los colombianos no deberían ver esto como un precio que toca pagar para acabar con la guerra sino una oportunidad para realizar reformas que son buenas para todos.

Hace un par de semanas, el subsecretario para Asuntos de Narcotráfico, William Brownfield, dijo en una audiencia en el Congreso que había preocupación por el aumento de los narcocultivos en Colombia y que en cierta medida era culpa del Gobierno, pues los acuerdos con las Farc en esta materia frenaron los esfuerzos de erradicación. ¿Es esta una percepción generalizada en su Gobierno?

No creo que el secretario Brownfield sugiriera que acá falta un compromiso de Colombia para enfrentar el problema. Ha sido nuestro socio por muchas décadas en la erradicación de cultivos y en el combate contra los grupos ilegales. Pero no hay duda de que la producción ha aumentado y eso nos preocupa a nosotros y al presidente Santos, y estamos trabajando para enfrentar el problema.

Pero también se están batiendo marcas en el frente de la interdicción de drogas y esfuerzos efectivos para golpear las estructuras del negocio. También hay programas pilotos con las Farc y el Gobierno y en eso estamos trabajando juntos. Hay compromiso para reversar la tendencia y tomará tiempo. Pero creo que podemos lograrlo.

Si llegan a la paz, ¿cuándo cree que las Farc saldrán de la lista de organizaciones terroristas elaborada por su país?

No puedo especular. Pero les hemos dicho a las Farc que una vez se desarmen y cesen toda actividad ilegal comenzaremos la revisión de ese tema. Hay que ver qué tan rápido suceden las cosas en el terreno.

¿Ve usted algún escenario en el que su Gobierno le da la libertad a Simón Trinidad?

Ya sobre esto me he referido antes (en este mismo diario) y la posición de EE. UU. no ha cambiado desde entonces. (Que el guerrillero está pagando una condena de 60 años por secuestro, que no existen discusiones en torno a su liberación y que EE. UU. no forma parte de las negociaciones con las Farc.)

Domingo, 03 Julio 2016 06:45

Las Milicias del Procurador Ordoñez

A Uribe Vélez lo motiva únicamente el odio, que algunas veces es útil, pero la mayoría es mal consejero. En cambio, Ordoñez (el corruptor general de la nación como lo llama el columnista Ramiro Bejarano) además del odio tiene “teología” de la que carece Uribe.

Por eso es laudable que, en la actual batalla de ideas que se está librando en Colombia, finalmente y como inicio de la próxima campaña presidencial 2018, el diario El Tiempo decano y centro del oligopolio mediatico contrainsurgente dominante en Colombia, haya decidido ceder una columna de opinión y destacar al Procurador Ordoñez como uno de sus más desatacados ideólogos “formadores de opinión”, en lugar de Uribe Vélez quien no va más allá de escribir el renglón de un Twit.

El Procurador Ordoñez en su columna (03.07.2016) plagada de rabulerías y datos adulterados proporcionados hace años por la Inteligencia Militar (I.M) con su chabacanería típica, pregunta al Presidente de todos los colombianos ¿y las milicias de las FARC qué?  (ver http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/presidente-y-las-milicias-que/16635731)

Es claro que, partiendo del principio erróneo, compartido por toda su clase social de que las FARC están derrotadas política y militarmente y, por lo tanto, firmaron o pactaron en la Habana una DDR (Desarme, Desmovilización y Reinserción) más conocida como “carro, casa y beca”, con la cual se concluyeron los anteriores procesos con guerrillas diferentes a las FARC. Se pudo pactar el bipartidismo ampliado de Liberales-Conservadores-Esperanzados; reconocer la toma de la sociedad y el Estado realizada por la mafia Narco Para Militar ascendente a bombazos, y además, se pudo plasmar todo (claro que maquillado con algunos derechos fundamentales) en la llamada Constitución Aperturista del 91, (Serpa, Álvaro, y Navarro)  que ha servido, hasta ahora, como sombrilla protectora para profundizar y generalizar el capitalismo mafioso y la guerra contrainsurgente integral de Gaviria, Samper, Pastrana y Santos.

No tengo duda de que Ordoñez en sus largas vigilias, ayunos, abstinencias, y cilicios en su pobre carne pecadora y transido de ansiedad mística para saber cuál era su lugar en aquella estructura de Poder, debió leer o mejor estudiar minuciosamente el libro escolástico “La Jerarquía Celeste” de Dionisio Areopagita, donde este santo varón expuso su teoría medioeval (mitad terrenal y mitad angelical) del Poder Militar conque el dios judeo cristiano disponía para imponer la Ley suya, dictada a Moisés entre zarzas ardiendo.    

Una compleja Corte Celestial a la usanza de las cortes medioevales europeas, compuesta por una rigurosa y altamente burocratizada jerarquía de nueve coros u órdenes angelicales distribuidas en tres niveles: El Nivel supremo, más cercano a Dios, compuesto de Serafines, Querubines y Tronos o ruedas que conducen el carro del todopoderoso. El Nivel medio de Virtudes, Dominaciones y Potestades. Y el Nivel Inferior de Arcángeles, Ángeles, Serafines, y Diáconos, bastante lejos de la luz cegadora del Señor, pero prontos a servirle para no caer en las tinieblas.

Con una ideología así ¿cómo entender que sus enemigos aquí en la tierra, los comunistas descreídos, agnósticos o hasta ateos, a quienes les declaró la Ley del Exterminio por practicar con fines terrenales y pecaminosos el principio sagrado de Santo Tomás de Aquino de la Legitima Defensa de sus vidas, y para ello hubieran construido pacientemente, oh sacrilegio, un Partido Comunista en armas?

No creo que con una mentalidad así, sea posible llegar a entender una verdad básica tan dialéctica como compleja: Que las FARC- EP son un partido comunista en armas y que, como cualquier partido político que ha tomado las armas para resistir, puede constituir estructuras multiples y diversas, fluidas y en perpetuo movimiento que se pueden desdoblar, ampliar o recoger según las realidades que enfrenten, salir a la superficie o clandestinizarse y en fin….entender la simpleza que significa que detrás de cada arma, sea corta, larga o muy larga, hay un cerebro altamente politizado y consiente de los riesgos que ha asumido en su resistencia.

Simpleza a la que se le debe agregar la asimilación propia, también política y militar, de las experiencias triunfadoras en otros lugares, países y pueblos en armas que enfrentaron exterminios Imperiales y oligárquicos tanto o más difíciles, como por ejemplo el heroico Pueblo Vietnamita que, pudo legarles a los colombianos su famoso trípode de la Victoria consistente en: 1-Un Partido Comunista. 2- Un cuerpo de Milicias Populares. 3- Y un Frente de Liberación o, Movimiento Bolivariano en nuestra patria.

Y eso es lo que se nota en la columna de Ordoñez en comento, que como se dice en España: - “No tiene ni puta idea de lo que ese tío habla”. Porque si un partido comunista en armas, pacta la entrega de estas a una Organización Mundial como las Naciones Unidas, y bajo el imperio (finalmente reconocido por el Estado colombiano) de la Convención de Ginebra: Quiere decir que una organización política que también tenía el carácter de ser militar, ahora (por efectos de la incomprensible dialéctica) se convierte, integra e integralmente, en una organización política plena que abandona la clandestinidad para adoptar una característica nueva, acorde con la realidad que surge,  sin abandonar sus principios políticos básicos Marxistas, Leninistas y Bolivarianos. El triunfo de la Política (con mayúscula) sobre su negación, la guerra.

Son milicianos comunistas de carne y hueso, muy actuales y sobre todo muy diferentes a las quimeras fantasiosas de las milicias celestiales del Areopagita, con las cuales en pleno siglo XXI, el fanático Ordoñez sueña con re-constituir en Colombia una vez sea presidente, con el auxilio amarillo del odio contrainsurgente oligárquico e imperialista que, le suministra a porrillo el chalán paraco del Ubérrimo y su corte fáctica de los 12 apóstoles.   

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Viernes, 01 Julio 2016 10:02

Ordoñez: El perseguidor perseguido

No es la primera vez (como tampoco será la última) que el contrario de esta contradicción real se trasforma en su opuesto, y menos en Colombia, donde la Ley desde la época de las enjalmas, siempre ha sido usada siguiendo el antiguo mandato santanderista de “para mis amigos el contrato (con los Ingleses) y para mis enemigos la ley”, finalmente y después de tantos años de triquiñuelas ha sido revelado públicamente al mundo por el “dúo dinámico” de Fiscales Generales de la Nación, Montealegre-Perdomo.

 Pero esta vez, el piadoso y beatífico Procurador Ordoñez, implacable y sañudo perseguidor de los “comunistas malos”, hoy acaba de recibir la notificación del Consejo de Estado, uno de esos tantos organismos jurídicos existentes en el “país de los leguleyos y rábulas santanderistas”, donde le anuncian una investigación en su contra por “dilaciones y conducta desleal” en el proceso que se adelanta contra su tramposa re-elección en el cargo viene desempeñando desde hace años.  

Nada excepcional en el “jet set” del Poder Contrainsurgente en Colombia, si no fuera porque ante los hechos cumplidos del avance irreversible del proceso de Paz de la Habana y su refrendación popular, los dirigentes políticos y periodísticos de la fracción de clase dominante liderada por el miniführer Uribe Vélez y enfrentada “visceralmente” a la fracción de JM Santos, no hubieran empezado a darse cuenta de que llegaron al final del callejón sin salida y, empiezan a recular.

 Para confirmarlo, basta con leer la habitual columna de opinión que tiene el Gremlin Apuleyo en EL Tiempo, diario decano del oligopolio mediatico contrainsurgente en Colombia, titulada “Hay que doblar la página” (01.07.2016) y se puede leer en:   http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/hay-que-doblar-la-pagina/16634013

Entonces viene “la luz” en nuestra ayuda: Es decir que si la estrategia del Uribismo anunciada por el Gremlin Apuleyo, entre otras cosas, es concentrarse en la campaña electoral del 2018; la persecución contra el perseguidor Ordoñez y su posible salida de su cargo, simplemente es, liberarlo de ataduras burocráticas, no sin antes hacerle una buena propaganda mediática (que ya se empieza a ver) de que Ordoñez, ahora perseguido, sale injustamente del cargo por imposición del Presidente JM Santos, quien por presiones de las FARC, está pidiendo al Consejo de Estado lo saquen de “Pro- Curator Legis”, como castigo por haberse opuesto radicalmente al proceso de paz de la Habana y, haber servido de soporte legal y jurídico al combo de Uribe Vélez.

Está servida con todas las de la Ley, la candidatura presidencial de Ordoñez, quien sin ninguna duda buscará según la columna de Apuleyo, las coincidencias necesarias con el Conservatismo y con Cambio Radical, el partido del vice-presidente Vargas Lleras.

Eso en lenguaje contrainsurgente es lo que se conoce como “operación con bandera falsa”; porque si Ordóñez se queda en su puesto, no hará nada diferente a lo que ha venido haciendo durante todos estos años y todo el país conoce ampliamente. Cuando mucho, inhabilitará de por vida las ilusiones que tiene Gustavo Petro para llegar a ser el futuro Presidente de todos los colombianos.    

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Sábado, 25 Junio 2016 06:40

Incertidumbre

“AY, como es cruel la incertidumbre…. Ay, esta amarga pesadumbre”, cantaba a mil voces el conocido y nunca olvidado bolero caribeño, medio siglo antes de que Lyotar, el filósofo de la Post modernidad, condensara en esta simple frase, “se tiene por Post moderna la incredulidad con respecto a los grandes retos”

Y con ella, sintetizara la esencia de esta época del desencanto que siguió a las masivas e industrializadas carnicerías humanas de las llamadas guerras mundiales, al afianzamiento filosófico de las leyes de la relatividad, al temor, la angustia y la ansiedad ante una hecatombe nuclear mundial; a la guerra fría, las arrasadoras y  recurrentes crisis económicas financieras y civilizatorias del capitalismo trasnacional neo liberal triunfante y, al afianzamiento definitivo del pensamiento complejo junto con la teoría matemática del caos.

Así (fear, uncertanly and doubt) temor, incertidumbre y duda, enfrentados al pensamiento dialectico leninista del “análisis concreto de la situación concreta”, se convirtieron en una estrategia comercial y política. Y también literaria. No hubo merchante y demagogo reaccionario que no recurriera a ella y cosechara los correspondientes triunfos electorales para afianzar o prolongar su dominación y explotación neoliberal incontenible.

En Colombia, país de un humus histórico de 200 años de perfeccionamiento bipartidista demagógico y guerrerista, esta yedra venenosa proliferó vertiginosamente como núcleo filosófico de la ideología anticomunista y contrainsurgente con la cual, desde inicios del siglo XX, desde la Ley Heroica de Abadía en 1928, se cementó y aglutinó el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante actualmente. ¿hay necesidad de mencionar cada uno de sus innumerables ejemplos?

Bien, entonces los remito simplemente al incierto y dudoso artículo “Dos Álvaros”, escrito 25.06.2016 por Alfonso Cuellar, el encantador columnista contrainsurgente de Semana.com, o, al del escolástico prestidigitador de la incertidumbre Hernando Gómez Buendía, quien en su último artículo del diario El Espectador “¿Al fin, hubo o no acuerdo? escribe malintencionadamente, desconociendo el reciente acuerdo firmado en la Habana para finalizar la guerra, que:

 … “El mecanismo de refrendación popular. Los chismoperiodistas dicen que las Farc aceptarán el plebiscito, pero esto no consta en el acuerdo (ni en los discursos del jueves)” ….

Claro, no consta porque en el acuerdo signado, muy al final se dice que ambas partes; “aceptan el mecanismo de participación popular que la Corte Constitucional indique y en los términos que ese alto tribunal señale”. Hombre, en lugar de tirar como el calamar la tinta escolástica de la duda, mejor hubiera ido una página más atrás en el diario en el que escribe, para leer el texto completo de lo acordado (ver http://www.elespectador.com/noticias/paz/el-texto-completo-de-los-acuerdos-firmados-habana-articulo-639605)

Cosa muy parecida, para no decir en términos Post modernos casi igual, está sucediendo con el terremoto que ha producido en las finanzas globales y en la geo-estrategia del Imperialismo neoliberal global, el llamado “Brexit” o la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Todos a una, desde cualquier lugar de este mundo ancho y ajeno, escriben como si fuese el bolero romántico, “Ay, hemos entrado en el reino cruel y amargo de la incertidumbre”, lo que equivale a la frase de Marx: “Es una petición de Principio”, es decir, a no decir nada.

En mi modesta opinión, prefiero seguir con el pensamiento de ese gran Geo-estratega del Imperialismo anglosajón Sir Winston Churchill, quien ante cualquier acontecimiento por pequeño que fuera siempre preguntaba: “¿Y, a quien beneficia ese muerto?

Entonces la respuesta viene de inmediato, tal y como lo estamos viendo, pero no analizando: A China. De paso a Rusia y también de paso a Alemania, que se quita la punta de lanza más grande de la globalidad financiera (la City of London) metida por los EEUU (Wall Street) en las finanzas de la Unión Europea, que como ya se empezó a ver,  está convirtiendo a Frankfurt en su reemplazo, y quiérase o no, obligará al agrietado edificio europeo a mirar más hacia Europa Oriental y Rusia como mercados indispensables que llenen el vacío dejado por Gran Bretaña. Además, como también ya se anunció, obligará a un alto en su neoliberalismo desbordado para tratar de frenar la Xenofobia ultraderechista y sobre todo nacionalista. ¿A quién le interesa el aislamiento físico de ese hueco especulativo y financiero que es el casino inglés de Gibraltar? Solo al Popular Rajoy.

Ante el hundimiento del Brasil, que actualmente presenciamos, un nuevo bloque va a surgir en el grupo de las “potencias emergentes” dentro de la multilateralidad global inevitable, y lo mejor es que se está realizando sin que pueda evitarlo la decadencia política y económica de los EEUU.  

¿Desde cuándo el Marxismo es nacionalista? ¿Desde cuándo y a nombre de la clase obrera y los demás explotados, oprimidos y humillados del mundo, se puede hablar de que nacionalismos trasnochados del Siglo 19 son una posición revolucionaria al avance inconcebible de las Fuerzas Productivas, a la gran centralización y concentración inevitable del Capital a nivel mundial y,  al desarrollo concomitante de las Relaciones de Producción junto con las multiples formas de la Conciencia Social?  

Todo lo contrario (también se está viendo) la xenofobia, el racismo, la incertidumbre ante la invasión de los bárbaros de piel coloreada y de religiones ajenas, la estrechez nacional de la que hablaba Lenin, fueron las columnas del pensamiento del nazi fascismo de Hitler, Mussolini, Franco y también como se ve, a ese paradigma de los Dos Álvaros colombianos.

Así pues, ¿a quién benefician esos muertos? Me refiero a lo acontecido esta semana en Londres y en la Habana. La certidumbre airada de las precarias respuestas dadas por el Oligopolio Mediatico Contrainsurgente de Colombia, por el contrario, nos está indicando a quienes NO ha beneficiado, ni  beneficiará y también a quienes ha herido; a medida que la realidad social siga avanzando movida por la lucha de clases y se gane en certeza y en realidades políticas, como por ejemplo, la necesaria salida del Imperialismo Inglés de la guerra contrainsurgente de Colombia, que ya no tendrá la plétora financiera para seguir financiándola y después de los acuerdos de la Habana, no tendrá la base jurídica para seguir produciendo victimas en Colombia y ayudando a matar colombianos.

Lo más probable o posible (aunque también es incierto) es que los jugosos contratos Presidenciales de JM Santos a míster Tony Blair, no vayan más. By, míster red Bean     

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La última vez que hablé con Alfonso Cano, el “compañero Sáenz”, como lo conocimos en la Universidad Nacional al finalizar los años 60, fue en las postrimerías del proceso de Paz del Caguán.

Era un atardecer a bermellones característico de la región y una brisa suave proveniente del río Caguán refrescaba el quiosco de techo de palma donde se realizaron los diálogos entre los delegados del gobierno Pastrana y las FARC. Se hablaba con tristeza de banalidades, tratando de eludir el peso terrible que producía el tener que hablar de la inminente ruptura del proceso. De pronto, un joven guerrillero se me acercó muy discretamente y al oído me dijo:

-“El Camarada Alfonso lo necesita”. Respiré profundo para no llamar la atención. Alguien, no recuerdo, me miró con cierta sonrisa. Pedí disculpas y seguí los pasos del chasqui. Un Yip Suzuki pequeño y carpado nos esperaba semiculto en un bosquecito sombreado al lado del camino aplanado de tierra que llamaban carretera; cruzamos varias colinas partidas por bosques ralos en movimiento constante por la brisa, hasta adentrarnos en una tupida selva tropical de árboles altos, fornidos y frondosos, que solo permitía la huella de dos carriles por donde avanzaba dando tumbos, el Yip. Finalmente, en un lugar ralo de la selva, estaba su campamento donde ya la brisa se había trasformado en un calor pegajoso que atraía a los mosquitos y empezaban los ruidos de la actividad selvática de las últimas horas del día.  

Me esperaba en una especie de patio central de su campamento, Vestía su uniforme verde a manchas y en su hombro tenía el típico poncho guerrillero de tela desflecada con el que se espantan los zancudos y mosquitos jejenes. Estaba sentado en una especie de mecedora de madera rústica y al lado había una mesa también rústica donde había una copa buchona conteniendo un par de dedos de brandy de color ambarino oscuro, y al lado, una jarra de plástico blanquecina con Fresco Royal rojo y un vaso también de plástico.

Cuando nos acercamos, se levantó me dio un abrazo fuerte sin palabras, se sentó y señalando la jarra y el vaso me dijo- “Es para Usted”. Luego se hizo un vacío a nuestro alrededor y entonces, como había dejado de fumar hacía poco, mientras acariciaba constantemente la copa y le daba pequeñitos sorbos, nuestra charla comenzó a fluir. Noté su bigote encanecido que resaltaba la espesura de su barba.

Hablamos sin parar hasta la madrugada del otro día, alumbrados al final con una lámpara de baterías, camuflada con una forma extraña y como amigos que hacía varios años tenían temas pendientes.

De Simón Bolívar y el movimiento bolivariano. De la democracia directa y avanzada que necesitaba el país. De la vía indicada y los cambios estructurales que reclama la sociedad colombiana para poder avanzar  en paz hacia la civilización moderna. De la importancia de persistir en la Solución Política del histórico conflicto social y armado, como siempre habían insistido Jacobo y Marulanda. De la inevitabilidad de la ruptura del proceso de paz - “¿Cómo quiere Pastrana avanzar con una agenda de más de mil puntos que le han impuesto los gringos?” Me dijo.

Luego con una mirada sombría agregó: “-Nos tocará reacomodarnos a una guerra de guerrillas móvil muy difícil, pero hay que seguir insistiendo, hasta el cansancio, en el primado de la Política.Es el timón de todo.  Cualquier cosa que suceda en lugar más alejado de Colombia deberá repercutir en Bogotá, en la casa de Nariño. No hay de otra”.    

 Hicimos una pausa para comer unas tajadas de plátano que una compañera nos trajo a la mesita. En seguida me preguntó en extenso sobre la Leishmaniasis y, remangándose la manga del pantalón me mostró una pequeña lesión ulcerosa en la pierna izquierda, que sí correspondía con ese diagnóstico ya confirmado por laboratorio. Dio un pequeño sorbo al coñac y como si tuviera en el pensamiento una cadena, continuó con su argumentación.

Llegamos a un punto sobre el que escribo por primera vez: La combinación de todas las formas de lucha de Masas, resaltándome esta última palabra me dijo: - “Es de masas.  Y continuó –“Nunca olvidaré la consigna de Dimitrov, de lucha de masas, resistencia de masas y nada de aventuras, con la que nos formamos en la Juco ¿recuerda? Esta ha sido una guía permanente para mí”.

Luego un poco más enérgico agregó: - “La oligarquía y el Imperialismo han degradado intencionalmente la consigna histórica de la utilización de todas las acciones de masas, quitándole lo de masas y suprimiéndole la sustentación teórica marxista que le dio Lenin, para dejarla solamente como combinación a secas, una sola palabra, y así, haciendo de ella el centro de su estrategia anticomunista, la han utilizado ampliamente contra todos nosotros. Y mire cómo les ha dado resultado.

...Con ella dividieron el Partido Comunista, fueron matando uno a uno a los cuadros del partido más consecuentes con la consigna. Luego siguieron con los de la Unión Patriótica, Mientras en paralelo Pécaut y Pizarro, hacían el trabajito intelectual de escribir unos ladrillos falsos diciendo que, por ella, el movimiento social no se había desarrollado independientemente y en cambio, sí había sido expuesto al exterminio por parte de sus enemigos.

..Además, propalando la torcida tesis de que el alzamiento armado no se debía a la defensa y resistencia campesina e indígena a los ataques mortíferos del ejército recién entrenado en Corea, que fue lanzado sobre extensas zonas campesinas por los gringos con su plan anticomunista LASSO; sino que obedeció a la voluntad malévola de unos cuantos comunistas que seguían fieles a esa consigna para tomarse el Poder.

…El partido ya amedrentado y profundamente dividido entre partidarios y adversarios de la combinación, por ahí en el 86, aceptó como tabla salvadora el libro de la Perestroika de Gorbachov. Entonces vino la debacle. Nuestro aislamiento  fue casi total, y se ahondó con la caída de la Unión Soviética. Caímos en un hoyo muy profundo y sin nadie que nos tirara siquiera un lazo para salir de ahí. Nadie quería nada con nosotros. Éramos como apestados o leprosos éticos que había que repudiar y repeler. Se le había quitado el agua al pez.

…¿Qué podíamos hacer en esas condiciones? No crea que no lo discutimos muy intensamente dentro de nosotros. Pero la claridad de Jacobo y de Marulanda y, su confianza en la gente, nos orientó para seguir aguantando y resistiendo, así fuéramos solos.

..Y vea que entonces pudimos sacar adelante nuestras propias concepciones basadas en nuestras propias experiencias. Todo criollito. Por eso estamos aquí y si este proceso de paz se rompe, estaremos en otro parecido a este, aunque sea después de cien mil muertos. Pero no creo que en estos momentos nos derroten militarmente. Tarde o temprano tendrán que aceptar la Solución Política propuesta por los viejos. No lo dude compañero”.

La selva ahora era un maremágnum de ruidos, carreras de animales, chillidos, rugidos, movimiento de ramas y hojas secas, y de vez en cuando el sonido armonioso de la brisa suave y tórrida del Caguán en las hojas de los árboles.

Entonces fue cuando hablamos, con ira, de la muerte de nuestro querido y recordado viejo amigo y compañero de Antropología Boris Zapata, asesinado directamente en Montería por Carlos Castaño. Sus colaboraciones en nuestro periodiquito universitario llamado Rojo, el inolvidable “cuandopuedario”, como lo llamaban despectiva pero simpáticamente los maoístas de la burguesía revolucionaria, partidarios del sol rojo y el fusil de palo de la Jupa, el jopo del juco.

Finalmente, ya avanzada la madrugada se paró y al despedirse para siempre, me estrechó con energía la mano como en el día cuando lo conocí y mirándome con certidumbre a través de sus gruesos anteojos, sin revelarme donde, sonriente me dijo con su inmodificable acento chapinero: - “Ala, tengo guardada toda la colección de Rojo”.

De regreso al campamento central del Caguán, mientras el Yip alumbrando levemente la huella del camino, y yo me bamboleaba tratando de conservar la silla, pensaba insistentemente en la metáfora del hoyo profundo donde los habían empujado y la tristeza de que nadie les tirara ni siquiera un lazo para salir.  

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En enero de este 2016, el presidente JM Santos y su ministro conservador Mauricio Cárdenas, en representación del Estado colombiano, en la más grande operación de privatización neoliberal conocida en Colombia, mediante una extraña subasta, feriaron por una suma cercana a los dos millones de US dólares (léase bien dos mil millones de US  dólares ) la gallinita de los huevos de oro productora y vendedora de energía eléctrica o ISAGEN, a la también extraña empresa canadiense Brookfield Asset Management (57, 5%) asociada al Grupo Privado de Pensiones Porvenir (6,6%).

La razón de aquel arrebato privatizador neoliberal del oficialismo en pleno, fue el subterfugio comercial de invertir toda esa montaña de dinero (financiero) en lo que llamaron infraestructura o mejor, autopistas de cuarta generación (4 G) que estarían en manos del vicepresidente Vargas Lleras, claro, antes de su operación cerebral…. Nada excepcional.

 Pero como el dinero- financiero no puede encharcarse (como el agua que si se estanca se pudre) debiendo necesariamente fluir incesantemente o rotar en busca de mayor ganancia y acumulación, y, como la construcción de las tales autopistas 4G, por más de los gritos epileptoides de Vargas Lleras no se construyen como soplando botellas; esos 2.000 US millones no se pueden (no es posible) dejarlos bajo el colchón. Entonces ¿qué mejor que invertirlos en esa bella mercancía llamada democracia?

Y ese, estimados lectores, es el origen del Plebiscito para la Paz de Santos. Regar o mejor descentralizar por todo el territorio nacional esos recursos, en los 32 candidatos presidenciales que mencionó (sin excepción) el periodista Daniel Coronel el 11.06.201, con el fin de afianzar la cauda corrupta o clientela política, y “empoderar la gobernanza UNITARIA” que sostiene sobre sus hombros todo el régimen político actual y del cual no se escapan ni los más acérrimos enemigos de Santos.

 Verlos, uno por uno, en   http://www.semana.com/opinion/articulo/daniel-coronell-candidatos-presidenciales-2018-suenan-vargas-lleras-ordonez-fajardo

Una vez calculado el costo de la tal inversión electoral y tomada la decisión de a donde se irían a descentralizar todos esos recursos; vino la ingeniosa coartada política “democrática” o mico legislativo:  Hacer aprobar en el Parlamento, mediante una Ley de la república, un Plebiscito para la Paz y poner a depender el supremo derecho universal de la paz para todos, de unos inciertos resultados electorales que muy probablemente serán negativos.

Bueno, pero falta algo que es inherente a nuestra centenaria tradición democrática: La Polarización. No es problema. Para eso está Uribe Vélez y sus varios candidatos presidenciales, quienes también recibirán parte del pastel de ISAGEN, que él llama sin saberlo “mermelada”. Solo deberán levantar la banderita del NO y, proferir uno que otro insultico.  

Y ¿la llamada Izquierda democrática cómo va?  Fácil: el sector ampliamente mayoritario forma parte del grupo que apoya el Plebiscito por la Paz (aunque use tapabocas y guantes cuando hable de darle la mano a Santos)

 ¿Y si el tal Plebiscito se pierde? Uy, eso sí es grave. Pero no importa. Volveremos a la guerra, talvez urbana como lo ha afirmado recientemente el Presidente Santos, pero…. estamos preparados: el Nuevo Código de Policía forma parte de ello, y lo más importante es que, se habrá salvado la “democracia colombiana”. Será otro ciclo más de guerra negociación- guerra otra vez negociación y luego más guerra.

Como Betancur- Barco.  Gaviria- Samper.  Pastrana- Uribe Vélez. Y ahora después de Santos, probablemente Vargas Lleras. ¿Cuál es el problema? ¿Si para esa fecha, lo más seguro es que haya otro Presidente en los EEUU?

Y así fluidamente, continuará la circulación acelerada de capital financiero Trasnacional, irrigando hasta el último rincón del territorio colombiano, talvez un poco mezclado con barro y sangre, pero eso sí, dándole continuidad al proceso centenario de acumulación y desarrollo financiarizado del capital, en la “más antigua democracia del continente suramericano”.  Entonces ¿cuál es el problema?

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