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Óscar Naranjo nació en Bogotá en 1956.  y desde niño conoció la Policía, pues su papá era oficial de esa institución. Por los traslados de su padre vivió en varios lugares del país, incluyendo Neiva y Bucaramanga. Es el primer hijo de un general de la policía que siguió sus pasos hasta ser, a su vez general.

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Tras votación en el Congreso en marzo, fue elegido el primer uniformado en llegar a la Vicepresidencia de la República, tras la nominación hecha por el presidente Juan Manuel Santos, ante la salida de Germán Vargas Lleras de este cargo. 

Naranjo se graduó del colegio Calasanz, una escuela dirigida por religiosos españoles y de estudiantes de clase media alta. Entró a estudiar sociología en la Universidad Nacional, pero rápidamente abandonó las clases. A mediados de los años setenta, la facultad era un hervidero de ideas de izquierda y una de las más comprometidas con las manifestaciones que terminaban en pedreas contra y choques con la Policía. Naranjo se retiró para ingresar a la Javeriana, a estudiar periodismo.

En ese momento su padre, Francisco José Naranjo, era comandante de la Policía en Bogotá. Cuando Naranjo tuvo que escribir una crónica para una clase de la universidad, su papá le consiguió que acompañara a un grupo de policías que iba a rescatar a uno de los primeros secuestrados en el país. Eso bastó para que abandonara la Javeriana y solicitara el ingreso a la Escuela General Santander, aunque, por su conocida capacidad para relacionarse con los medios y para mantener una excelente imagen pública, parecería que el breve paso por la carrera le ha resultado muy útil.

En 1978 se graduó de oficial, e inicialmente trabajó en la escuela de oficiales de la Policía y en la dirección docente. Entre 1981 y 1983 su papá fue el director general, y Naranjo tuvo la oportunidad de empezar su carrera conociendo la institución por dentro y pensando en los temas claves, más que conociendo la vida cotidiana del policía de pueblo. Esa privilegiada posición le ha servido para entender la institución en detalle y le ha ayudado en su carrera.

Naranjo empezó su carrera en inteligencia cuando su papá pasó a retiro. Como capitán fue jefe del grupo de contrainteligencia de la Dijín donde, entre otras cosas, diseñó el estudio de seguridad del Palacio de Justicia, que presentó menos de un mes antes de la toma.

De ahí pasó a montar un sistema de inteligencia electrónica, con aparatos que permitían interceptar comunicaciones, hacer seguimientos a personas y de monitorear, vía satélite, su localización. Este sistema fue uno de los ases del Estado en la persecución de los grandes capos de la droga, como Pablo Escobar y los Rodríguez Orejuela.

Además, fue uno de los oficiales que colaboró con el entonces director de la Policía Rosso José Serrano en el proceso de mdoernización de la institución, que le cambió la cara a la Policía y le ayudó a recuperar la legitimidad que había perdido y que la llevó al brode de la desaparición.

Fue director de inteligencia entre 1995 y 2000. A ese cargo llegó a la sombra del entonces comandante de la Policía, Rosso José Serrano, de quien fue mano derecha en la reforma de la Policía, cuando fueron expulsados más de 11 mil policías y se reestructuró la entidad. El conocimiento de Naranjo de la formación de los policías, el respecto que había heredado por ser hijo de ex director y sus capacidades fueron claves en esta reforma.

Con Serrano, también tuvieron un papel clave en el llamado proceso 8.000. La Policía fue una fuente clave de la justicia en ese escándalo y Serrano se convirtió en protagonista de la política colombiana. Aunque Naranjo seguía a la sombra para la opinión pública, entre los políticos se convirtió en un personaje conocido - y, por algunos, temido. Para algunos de ellos, como era el hombre clave de la inteligencia policial, era el que tenía la información sobre ellos y la sartén por el mango.

Naranjo empezó a consolidar un poder considerable. A medida que la inteligencia de la Policía, a su cargo, se volvía clave en la lucha contra el narcotráfico, su liderazgo iba surgiendo. Como fue el encargado de crear y organizar la Dirección de Inteligencia de la Policía, que pasó a comandar, conocía al detalle el funcionamiento y los resultados de esa gran central de inteligencia. Además, era joven y exitoso, lo que no era del gusto de todos sus compañeros en la Policía.

Naranjo terminó de agregado policial en Londres, a donde lo envió Andrés Pastrana. Parecía el ocaso de su carrera, como suelen ser los cargos de agregados para militares y policías. Pero cuando Álvaro Uribe llamó al general retirado Teodoro Campo a tomar las riendas de la Policía, Campo nombró a Naranjo director de la Policía Metropolitana de Cali. Así renació su carrera.

En Cali, Naranjo volvió a enfrentarse con los capos del Valle. Su mayor foco estuvo en vigilar a Gilberto Rodríguez Orejuela, que había sido liberado, y recapturarlo tan pronto un juez lo solicitó. Además, se concentró en entender el emporio de los Rodríguez para poderlo desarticular. Pero sus logros en la lucha contra los grandes capos se empañaron por los escasos resultados en la seguridad urbana de Cali. 

De Cali pasó a ser el jefe de la Dijín en noviembre de 2003. Campo había salido de la Policía, en gran medida debido a un escándalo por la pérdida de dos toneladas de cocaína que había decomisado la Policía, y reemplazado por el general Jorge Daniel Castro. Con el remezón, Naranjo volvió a un cargo más propio de su perfil.

En la Dijín, fue clave en el desmantelamiento del Cartel del Norte del Valle. Es decir, mantuvo la línea de trabajo que había seguido en Cali y que le había granjeado una gran estima en organismos dedicados a la lucha contra las drogas, especialmente la DEA. En diciembre de 2005 fue ascendido a General, un escalón más en una carrera que cada vez llamaba más la atención de la opinión pública y de la prensa.

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Álvaro Uribe lo nombró Director General de la Policía Nacional en mayo de 2007, tras un escándalo por grabaciones ilegales que había hecho la Policía y que tumbó al comandante anterior, Jorge Daniel Castro, y a diez generales más.

Como director de la Policía fue una de las cabezas de operaciones exitosas como la muerte de Raúl Reyes en Ecuador, y fue el encargado de manejar los computadores de ese jefe guerrillero y de solicitar a expertos de la Interpol su dictamen forense sobre la información que estaba contenida en ellos. También estuvo en cabeza de la muerte del 'Mono Jojoy'.

 

Uno de los momentos críticos de la carrera del general Naranjo fue cuando su hermano Juan David fue capturado en Alemania en 2005 por narcotráfico, lo que propició que personas como el ex canciller venezolano Ramón Rodríguez Chacín afirmaran que el general Naranjo también hacía parte de una red de narcotraficantes. En 2004 una ex fiscal dijo que Naranjo estaba siendo investigado por vínculos con el narcotraficante alias 'Jabón', pero esa investigación no llegó a nada y Naranjo siempre ha rechazado esas acusaciones.

Bildergebnis für imagen  hermano del general naranjo en alemaniaEn diciembre de 2010, Juan Manuel Santos lo ascendió a general de 4 estrellas, un nuevo grado creado en ese año. Fue el primer oficial de Policía en recibirlo. Y en abril de 2012 presentó su carta de renuncia, que se hizo efecitva a mediados del año.

Tras su retiro de la institución, fue merecedor de la Orden al Mérito Empresarial José Gutiérrez Gómez entregada por la ANDI y del Tributo Revista Semana – Royal Salute al Liderazgo Ejemplarizante.

En mayo de 2013, Foreign Policy lo incluyó como uno de los 500 personajes más poderosos del mundo en su edición The Power Issue y Naranjo pasó a dirigir el Instituto Latinoamericano de Ciudadanía del Sistema Tecnológico y de Educación Superior de Monterrey, y asesorar al Banco Interamericano de Desarrollo y al Gobierno de México.

En 2012 Santos lo nombró como parte de la representación del Gobierno la mesa de negociaciones de La Habana y en 2013 entró a la Junta Directiva de la Fundación Buen Gobierno, organización que pretendía reelegir las políticas del presidente Santos.

Después de la reelección de Santos y como parte de su reforma al funcionamiento de la Casa de Nariño, nombró a Naranjo como Ministro Consejero para el Posconflicto, un cargo nuevo y directamente vinculado a los resultados de las negociaciones con als Farc y el Eln.

Con información de la silla vacía.com

Fuente imagenes Internet

 

"Por tal razón exigimos al Gobierno del Presidente Santos que atienda con carácter urgente los justos reclamos de los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad declarados en Asamblea Permanente, con soluciones puntuales en consonancia con los compromisos junto al Secretariado de las FARC-Ep, adquiridos en el balance de los primeros 100 de implementación del Acuerdo de Paz de La Habana, según lo expresado en el Comunicado Conjunto número 16".

Señoras y señores:

Jueces de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad
Circuito Judicial de Bogotá


Reciban nuestro saludo fraternal


A veinticinco días de iniciada la Asamblea Permanente de las y los trabajadores judiciales de los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá, a la que ya empiezan a sumarse las y los trabajadores judiciales de los circuitos de Tunja y Bucaramanga y se espera la posible adición de otros a nivel nacional; hemos logrado llevar a cabo con éxito una reunión informal entre los voceros del Colectivo de Presos Políticos de las FARC-EP, del pabellón 4 de La Picota, Columan Domingo Biohó, y voceros de las y los jueces y trabajadores judiciales en Asamblea representados a través de algunos de sus sindicatos. Esto gracias a la gestión de la Brigada Jurídica Eduardo Umaña Mendoza y la colaboración de la guardia del INPEC que nos facilitó el Observatorio de DDHH del penal para dicho encuentro.

En esta reunión pudimos intercambiar de manera respetuosa, fraternal, constructiva y propositiva  tanto las inquietudes y preocupaciones de los presos políticos frente a las demoras y obstáculos que percibimos frente a la aplicación de la Ley 1820 como de su decreto reglamentario 277; así como las razones estructurales y problemáticas de marras que han llevado a jueces y trabajadores judiciales a declararse en asamblea, sus planteamientos y visiones sobre las limitaciones de personal operativo, logística y presupuesto que les han impedido atender las solicitudes de amnistias y libertades condicionadas, al igual que las peticiones de ley del conjunto de la población carcelaria que tienen a su cargo.

Queda claro que las y los jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad de Bogotá comprenden y comparten la importancia de la implementación de los Acuerdos de Paz de La Habana, de la Ley 1820 y el decreto reglamentario 277, pese a ser conscientes de las inconsistencias de estos documentos que dificultan su aplicación en la práctica. En este sentido, fueron enfaticos que las y los jueces de ninguna manera se oponen al Acuerdo de Paz ni pretenden ser un obstáculo en la aplicación de la Ley de Indultos y Amnistias.

Igualmente los presos políticos dejamos clara nuestra comprensión, máxime con la ilustración recibida por su parte, como nuestro respaldo a la justa lucha y a la legitimidad de las peticiones de las y los jueces de ejecución de penas y trabajadores judiciales que exigen razonablemente soluciones permanentes, adición presupuestal y nombramiento de personal operativo suficiente para atender la carga de responsabilidades, que en la actualidad rebasa lo humanamente posible sin consideración a sus posibilidades objetivas.

En este orden de ideas los presos políticos de las FARC-EP seguiremos manteniendo abiertos, bajo la orientación y autorización de nuestras instancias superiores de direccion,  los canales de diálogo e interlocución con ustedes, en procura de seguir construyendo propuestas de solución a sus problemáticas específicas que viabilicen la implementación de la Ley 1820 en el marco de la implementación general de los Acuerdos de Paz, toda vez que compartimos la claridad sobre la necesidad de una aplicacion efectiva de Justicia como fundamento para la construcción de una Paz sólida y duradera.

Por tal razón exigimos al Gobierno del Presidente Santos que atienda con carácter urgente los justos reclamos de los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad declarados en Asamblea Permanente, con soluciones puntuales en consonancia con los compromisos junto al Secretariado de las FARC-Ep, adquiridos en el balance de los primeros 100 de implementación del Acuerdo de Paz de La Habana, según lo expresado en el Comunicado Conjunto número 16.

Reiteramos nuestro llamado a la creatividad para construir soluciones mancomunadas que sumen a la construcción de Paz mientras conquitamos las soluciones que ustedes y el país en materia de Justicia requieren.

Nos despedimos fraternalmente,

Presos Políticos de las Farc - ep
Colectivo Columna Domingo Biohó
Patio 4 La Picota
Bogotá 27 de marzo de 2017.

Martes, 28 Marzo 2017 07:06

Guerrilleros en cambuches -Caldono/Cauca

Antonio, comandante Farc: "Sin campamentos no entregamos armas"  " En tiempos de guerra estabamos acostumbrados a vivir en unidades pequeñas de 26 personas " " Aqui 500 personas"

Martes, 21 Marzo 2017 08:18

La ruta histórica de las Farc (3)

Horacio Duque.

La historia de las Farc es la historia de las luchas campesinas y sociales por la tierra, los derechos y la dignidad. Es la historia del pueblo de colombia en resistencia heróica y en la batalla por la emnacipacion.

Hay quienes quieren extirpar de la memoria colectiva nacional la epopeya de los campesinos colombianos en su movilización contra los poderes de la oligarquía y de potencias extranjeras.

En la conciencia de las nuevas generaciones deben permanecer los nombres de muchos combatientes que han participado durante decadas en esta titanica lucha por la reforma agraria, las libertades democráticas, los derechos y la soberania nacional.

Jacobo Prías Alape, Ciro Trujillo, Manuel Marulanda, Jaime Guaracas, Raúl Valbuena, Jacobo Arenas, Raul Reyes, Isauro Yosa, Alfonso Cano, Jorge Briceño y muchos otros permanecen en la meoria de las masas campesinas y populares.

Antecedentes.

Los antecedentes de la conformación de las Farc se remontan a los años veinte en la lucha por la tierra, en la organización de Ligas agrarias y en la autodefensa campesina, por lo que comienzan siendo un movimiento agrario que toma posteriormente las armas como mecanismo de defensa, resistencia y supervivencia (http://bit.ly/2mObBVm ).

Para establecer las raíces, entender la fundación y caracterizar el desplazamiento histórico de las Farc, es necesario asumir que previamente ya existía un capital social y cultural, formado desde los años 30 del siglo XX en muchas de las regiones donde se materializó la constitución de dicho grupo armado, de tal forma que, su surgimiento y consolidación sólo es posible comprenderlo a partir de la existencia de este capital social y no solamente a partir de los potenciales militares de la misma (http://bit.ly/2mObBVm ).

La historia de las Farc hunde sus raíces en las luchas agrarias del Partido Comunista en los años treinta y en las expresiones de autodefensa campesina planteadas por dicho Partido durante el periodo de la violencia bipartidista agravada con el asesinato de Gaitán y la entronización del autoritarismo conservador. (1945-1964).

Varios son los hilos de continuidad que ligan los conflictos agrarios de las décadas anteriores con la creación de las Farc en 1964 y su evolución posterior: su arraigo campesino, la trascendencia de las reivindicaciones agrarias en su discurso político, la persistencia guerrillera en determinadas zonas, la cercanía política e ideológica con el Partido Comunista, el liderazgo de Manuel Marulanda Vélez, las trayectorias familiares de muchos guerrilleros, la conversión de la agresión estatal a Marquetalia en el episodio fundador de las farc, etc (http://bit.ly/2mObBVm ).

La historia de los orígenes de las Farc tiene una territorialidad específica que en lo esencial compromete la violencia desarrollada en los departamentos de Tolima, Huila y Cauca, y las formas como la población campesina se organizó para resistirla.

El partido Comunista y las autodefensas agrarias.

El incremento de la violencia a finales de los años cuarenta dio como resultado la activación de movimientos campesinos que se encontraban prácticamente inactivos. Las persecuciones iniciadas por los gobiernos conservadores de Mariano Ospina Pérez, Laureano Gómez, Roberto Urdaneta, y a su vez de las bandas armadas creadas para la persecución de campesinos liberales y comunistas, dieron como resultado que las personas que habían participado en su mayoría en los movimientos agrarios de los años anteriores, volvieran a la organización, esta vez no a favor de la reivindicación de sus derechos, sino en defensa de su vida. En éste período la venganza y la represión configuran al movimiento campesino, y a los territorios donde se llevaban a cabo estas acciones, por la gran cantidad de personas que tuvieron que abandonar sus tierras y ubicarse en otros territorios, llevando allí la conciencia de organización, de lucha y de defensa, que hicieron posible la consolidación de las denominadas posteriormente, Repúblicas Independientes (http://bit.ly/2akHvAl ).

La autodefensa, se concibe desde el principio como un tipo de organización al mismo tiempo política y militar para responder a la violencia del enemigo. Defiende los derechos de las masas, da una respuesta a la agresión reaccionaria y se constituye como una etapa de formación y de educación para librar luchas más elevadas en determinadas condiciones. Es un proceso de politización y de organización de las masas que las conduce a la convicción de la necesidad de la lucha armada, como forma superior de la lucha de masas, que abre los caminos para los desenlaces revolucionarios por vías no pacíficas (http://bit.ly/2mObBVm ).

La violencia de los años 50.

 El período de la Violencia comprendido entre 1946-1958, constituye uno de los más importantes procesos socio-políticos del siglo pasado y de imprescindible conocimiento para comprender la dinámica de las estructuras y los procesos socio - económicos y socio - políticos colombianos en la segunda mitad del siglo XX (http://bit.ly/1CZDgUx ).

En esos años, en la transición de los grupos de autodefensa de masas a movimientos guerrilleros, fueron determinantes factores como: la desigualdad social en el campo, los conflictos por el acceso a la tierra, la lucha bipartidista y la influencia del Partido Comunista. Estos factores tuvieron una fuerte incidencia en la organización campesina y posteriormente en la conformación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Resulta importante para el objeto de este trabajo presentar a nivel general el contexto, las características y regiones en que se da la resistencia política durante el período de la violencia, en la medida en que de ella se nutre el proceso posterior que dará origen a las guerrillas de las Farc.

Esta parte se inscribe en el periodo de análisis denominado de los conflictos sociales, políticos e ideológicos y cuya característica esencial es el paso de un modelo de confrontación centrado en los partidos por el control del poder del Estado a un modelo de confrontación en el que aparece como eje fundamental la lucha revolucionaria por la transformación de la sociedad y del Estado (http://bit.ly/2mObBVm ).

Resistencia campesina en los años 50.

Si bien después del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán muchas de las organizaciones campesinas de la época quedaron sin dirección, el Partido Comunista junto con el Partido Liberal tomaría la orientación de algunos de ellos en la defensa de los movimientos campesinos, y para resistir en el período de la Violencia. En respuesta a los ataques del gobierno conservador que mediante el uso de bandas como los Chulavitas y los llamados pájaros, buscó expandir su influencia en el campo e imponerse mediante el uso de la fuerza a lo largo del país. En muchas regiones tras el asesinato de Gaitán, se presentaron revueltas, en las que campesinos liberales y comunistas se enfrentan a las autoridades conservadoras y a pesar de haber sido acciones aisladas, -sin una organización o dirección que las comandara hacia la toma del poder o hacia la claudicación del régimen conservador-, terminarían siendo el motor del inicio del período conocido como la violencia en la historia de Colombia (Medina, 2009). En muchos lugares del país fuera de las ciudades, después del asesinato de Gaitán, algunos liberales esperaban órdenes de la dirección del Partido, para continuar con las acciones contra el gobierno conservador, pero al no tener respuesta, se fueron disipando y aquietando, sin embargo, en el Partido Conservador quedó el temor de una insurrección que representaba un fuerte contrapeso en su mantenimiento del poder si llegara a consolidarse.

La conservatización de Colombia.

Esto impulsó la conservatización de todo el país, para demostrar que el régimen se mantenía con más rigor que antes del asesinato del caudillo liberal. Lugares que se encontraban prácticamente aislados del poder del Estado fueron reconocidos como regiones donde los conservadores atacaron la anterior organización liberal: nacería así la guerrilla como respuesta a esa persecución. A su vez, la situación política del país llevó a la postergación de la lucha por la tierra entre los campesinos, tras fragmentarse en una lucha partidista donde los más afectados serían ellos mismos, sin importar su filiación política. El campo quedaría rezagado del desarrollo y del crecimiento económico que se dio durante el período de 1949 a 1958 en la industria – gracias al uso de la violencia-, la lucha política sobrepasaría los intereses de los campesinos. La supervivencia, impulsaría la organización en la guerrilla para defenderse y organizarse contra el gobierno conservador, contra las bandas que perseguían a los liberales y a los comunistas, para responder ante la violencia, representando un retroceso en la lucha campesina y en los logros sobre la tierra que habían obtenido anteriormente. Las luchas contra el sistema de hacienda, quedaron en el pasado, la lucha por el poder bipartidista se impuso sobre los demás ideales y muchos tuvieron que conformar o hacer parte de una guerrilla liberal o comunista para defender sus vidas y la de sus familias de la represión del partido conservador. Lo ganado en años anteriores por los campesinos oprimidos, quedará atrás debido a que la violencia y la persecución obligaron a muchos a abandonar sus tierras, e hizo que la lucha campesina retrocediera y se concentrara prácticamente en la simple defensa de la vida (Medina, 2009).

Los hechos del sur del Tolima.

Debido a su importancia histórica en la conformación de las Farc, es necesario observar los hechos acaecidos en el sur del Tolima donde se ubicaron en lo fundamental los núcleos guerrilleros comunistas. Estos se localizaron del siguiente modo.

Chaparral.

A partir de 1949, en Chicalá, Horizontes, La Marina, Irco, todos en el municipio de Chaparral (Pizarro, 1991).

Rio blanco.

A partir de 1950, El Davis, en el municipio de Rioblanco.

Ataco.

Paujil y Peña Rica-San Miguel, en el municipio de Ataco.

Nuevos núcleos guerrilleros.

A partir de 1951, Córdoba y Sucre en el municipio de Chaparral; a partir de 1952, el Davis II (Chaparral), El Cambrín (Rioblanco) y Saldaña o El Infierno (Ataco). A partir de 1953, Calarma en los límites de los municipios de Ortega y Chaparral. Los futuros comandantes de las guerrillas comunistas tuvieron todos, casi sin excepción, su origen o su debut militar en esta región del Tolima: Jacobo Prías Alape, Ciro Trujillo, Manuel Marulanda, Jaime Guaracas, Raúl Valbuena, Isauro Yosa y muchos otros (Pizarro, 1991).

Medófilo Medina estableció las siguientes etapas de la resistencia armada comunista en la zona: 1. Agrupamiento inicial y comienzo de la respuesta armada; 2. El desplazamiento de la Columna de Marcha; 3. El establecimiento en El Davis y la actividad conjunta liberal-comunista; 4. Los enfrentamientos y la reagrupación de fuerzas; 5. Dispersión y transformación (http://bit.ly/2akHvAl ).

El Davis.

Por su valor histórico en la conformación de las guerrillas comunistas inicialmente y de las Farc en los años 60, es importante detenerse en el caso de El Davis.

Algunos guerrilleros comunistas, junto con sus familias bajo la columna de marcha, llegan a El Davis (Chaparral), donde se encuentran ubicados los combatientes de las guerrillas liberales del sur del Tolima y son invitados a quedarse, constituir un destacamento fuerte y crear un Estado Mayor Unificado para todo el Sur del Tolima (Medina, 2009). Éste será conformado, aunque no para todo el sur del departamento y coordinará algunas acciones para ambas.

El Davis, representa la unión de los comandos guerrilleros del sur del Tolima contra el régimen conservador. Para el gobierno conservador, la organización en El Davis, representaba una amenaza por la fuerte oposición que allí se generaba y por la fuerza que tomaban las guerrillas en su trabajo y actividad. Además, la organización mantiene la influencia de los Partido Liberal y Comunista en la región, acción que el gobierno busca exterminar, para imponerse allí mediante la fuerza. La unión de ambas guerrillas presentaba dificultades por las diferencias ideológicas, en sus métodos y fines de lucha; diferencias que en la lucha campesina pasaban inadvertidas por el Partido Conservador, por la fuerza que adquirían en combate y en los ataques que llevaban a cabo. En un principio representaban una fuerza solida contra el régimen y sus bandas armadas, pero internamente se distanciaban cada vez más, para los liberales fue nuevo y contrario que se hablara en la guerrilla de lucha por la conquista del poder para los obreros y campesinos y de liberar a la patria de la explotación imperialista y oligárquica. Para los liberales la lucha se presentaba de manera espontánea y para ellos significaba básicamente defenderse y obtener ganancias de la situación (Medina, 2009). La acción en El Davis, permitía a ambas guerrillas ampliar su territorio, llevar a cabo una acción política cada vez mayor, e incrementar y concientizar a muchos combatientes, representando una oposición fuerte frente al gobierno. Sin embargo, la influencia de la guerrilla liberal llegaba a ser más amplia que la del núcleo comunista, cubría un mayor territorio, por lo tanto, no sólo ideológicamente, la acción de las guerrillas comunistas molestaba a las guerrillas liberales debido a que no esperaban que la influencia comunista se extendiera en sus territorios, sino solamente se unieran para hacer frente a los conservadores, mientras volvía el partido liberal al poder. Las guerrillas liberales eran una organización que respondía a la necesidad de la defensa mutua, pero a largo plazo esta guerrilla esperaba que el Partido Liberal retomara el poder y finalizar así sus actividades militares.

En El Davis, el Partido Comunista era la fuerza dirigente que mantenía en el Estado Mayor del Destacamento una comisión política en representación del Comité Municipal del Partido en Chaparral. La disciplina partidaria contribuía a elevar la disciplina militar que regía la vida del Destacamento. La unión continuaba gracias a la dirección del PC, pero, los problemas internos se incrementaban cada vez más. La dirección del Partido Liberal, se oponía a la unión de las guerrillas porque esta significaba una oposición bastante fuerte no sólo para el régimen sino para la acción política de las elites. Además, los combatientes liberales, no tenían un mayor compromiso en la lucha, ni buscaban alcanzar mayores logros a lo largo del territorio nacional, sino controlar un ámbito local mientras coordina acciones de resistencia frente a la opresión del gobierno conservador, y obtener con ello ganancias económicas. Cuando en el Estado Mayor Unificado se quiso poner en práctica el tipo de organización militar que rigió la vida de la Columna y que se practicaba en los Destacamentos comunistas, surgieron conflictos con quienes no estaban habituados a una organización regida por normas de forzoso acatamiento. Estaban acostumbrados a obrar por cuenta propia y hacían las cosas como y cuando querían. Cuando el PC impulsó una mayor disciplina y control a los combatientes en El Davis, la lucha individual de muchos, se vio obligada a ser conjunta, más organizada y obtener triunfos colectivos: alcanzar mayores logros organizativos y obligarse a compartir sus ganancias entre todos los combatientes, iba en contra de las aspiraciones de los guerrilleros liberales. A su vez, en este período no solamente se acrecentó el número de combatientes, se dieron los primeros intentos de coordinación interregional, razón por la cual tanto la dirección liberal como el gobierno conservador, buscaron la forma de dar fin a esta unión cuyo número de combatientes aumentaba cada vez más, para evitar que éstos conformaran una sola guerrilla en todo el territorio nacional, que hiciera un contrapeso fuerte al gobierno y que se impusiera sobre ambos partidos, al tener un fuerte apoyo popular (Medina, 2009).

La columna de marcha.

A mediados de 1950 los destacamentos comunistas, con objeto de librar a la población civil del asedio oficial e inspirados en la obra de Jorge Amado "El Caballero de la Esperanza" (sobre la histórica marcha de Prestes en el Brasil), y en la Gran Marcha de Mao Tse Tung, crearon una Columna de Marcha que, tras mil dificultades se instala en el extremo sur del departamento del Tolima. Entra en contacto con los guerrilleros liberales de la zona y en diciembre de 1950 se celebra en Irco “La Primera conferencia guerrillera unificada”, la cual dio a los grupos que actuaban bajo su orientación el nombre de Ejército Revolucionario de Liberación Nacional (Pizarro, 1991). Sin embargo, no tardaría mucho tiempo para que la unidad entre comunistas y liberales se quebrara, gracias no sólo a la presión que ejerció la Dirección Liberal en este sentido, sino también a factores tales como divergencia de mando, métodos a emplear en el terreno de batalla, formas de relación con la población civil, conflictos ideológicos, distribución de los bienes, etc. La guerra entre los "limpios" (o liberales limpios) y los "comunes" (o liberales sucios), tuvo ribetes trágicos. Más eficaz que la acción oficial resultó esta guerra interna que debilitó seriamente a ambas agrupaciones y que tuvo una duración de veintidós meses (Pizarro, 1991).

La presión del gobierno de Laureano Gómez sobre los núcleos con asentamiento fijo fue tan fuerte debido al incremento de la violencia en la zona, que el PC impulsa en el sur del Tolima, la creación de la llamada Columna de marcha que buscaba, “atraer la atención del enemigo, pasado un tiempo sería disuelta y sus integrantes diseminados en pequeños grupos móviles que entrarían en una nueva fase operativa”; su fin: movilizar la influencia del PC hacia otros territorios dispersando a sus combatientes y a sus familias, razón por la cual entran en contacto con las guerrillas liberales con el fin de unirse y luchar contra el gobierno conservador y las bandas que los perseguían. La columna, tras mil dificultades, se instaló en el extremo sur del departamento del Tolima. El desplazamiento implicó no sólo el abandono de la zona de influencia de los primeros comandos de autodefensa campesina, sino que produjo una acelerada militarización del movimiento, que se vio reforzada debido a los continuos enfrentamientos con la policía conservadora a lo largo de los 3 meses que duró la marcha.

La organización de la Columna de Marcha.

La columna es dividida, el grupo dirigido por Jacobo Prías Alape y Pedro Antonio Marín, se establece en Rióchiquito (Cauca), desde donde propiciaría la colonización armada de Marquetalia en el extremo sur del Tolima; el grupo dirigido por Isauro Yosa Lister, se dirige hacia la región del Sumapaz; y el grupo dirigido por Andrés Bermúdez Llanero se queda en El Davis, debido a la esperanza que tenía la guerrilla comunista de quedarse en la zona, para no perder el terreno obtenido en las acciones pasadas donde ganaron alguna influencia entre la población. Pero la activación de divisorias haría imposible que las guerrillas liberales se aliaran de nuevo con las comunistas, razón por la cual, Llanero al quedarse en la zona sería influido por los guerrilleros liberales y se separaría definitivamente de las guerrillas comunistas así como el grupo que se quedó con él (Medina, 2009).

Las guerrillas comunistas.

A pesar de su inicial desorganización y de la persecución del gobierno conservador a los comunistas, el Partido ubicó como núcleo de asentamiento el municipio de Chaparral (Tolima), de allí surgieron las autodefensas como respuesta a la represión y como forma de organización política impulsada por el Partido Comunista (PC). Sus primeros núcleos habían nacido en 1949 en Chicalá, Horizonte e lrco en el municipio de Chaparral, y estos contarían en un principio con pocos combatientes campesinos que luego se incrementarían en número, debido al aumento de las persecuciones y a la fuerza que adquirieron en el departamento. Los comunistas deben proceder a organizar la autodefensa de los trabajadores en todas las regiones amenazadas por ataques reaccionarios, pero las acciones armadas no deben considerarse todavía como la forma fundamental de lucha ya que en este período lo más importante es impulsar y organizar la resistencia de las amplias masas (Loaiza, 2012). Las autodefensas estaban conformadas esencialmente por campesinos, contaban con una organización coordinada desde el PC, que les otorgaba mayor disciplina, táctica, estrategia, y un alto contenido político. Además de responder a las agresiones, no se olvidaron de la lucha por la tierra, así que más que una organización de momento, fueron el resultado de un amplio trabajo político y de coordinación. Los antecedentes de los movimientos agrarios de los años anteriores, sumados ahora a la influencia y táctica del PC, preparaban al campesinado para una acción más organizada. El PC impulsa la consigna de autodefensa de masas; el 22 de octubre de 1949, como respuesta a la creciente ola de asesinatos y depredaciones, realizados por la policía y los grupos adictos al régimen, se organizaron los movimientos campesinos en pro de la defensa y a la vez se impulsó en ellos la conciencia política, para la búsqueda de una acción más organizada y para resistir a los ataques.

Ante el incremento de la represión al Partido Comunista y a su movimiento en el sur del Tolima (Chaparral) se favorece allí la conformación de la guerrilla comunista. Algunos movimientos de autodefensa se convierten en guerrilla, con el fin de sobrevivir a los ataques y por la necesidad de responder a las agresiones de forma activa y estratégica; cuando la autodefensa no era suficiente para resistir las acciones del régimen conservador, se organiza la guerrilla en torno a la defensa principalmente, sin dejar de lado el trabajo político (Loaiza, 2012). Durante este período los comunistas no consideraron la lucha armada como el instrumento para acceder al poder, la organización se basaba en la coordinación y defensa de los combatientes campesinos y de sus familias. En los años cincuenta con el incremento de la violencia en la región, muchos más movimientos tuvieron que pasar de la autodefensa a convertirse en guerrilla, dejar el trabajo de la tierra y tomar las armas. En la guerrilla se incentivaba la unión, para que ésta fuera organizada y cohesionada en pro de la lucha, no sólo por los ataques del gobierno, sino al mismo tiempo por las reivindicaciones de los campesinos. De esta manera, gracias a la influencia del PC el movimiento campesino, fue adquiriendo experiencia tanto política como militar: se preparó a los campesinos para responder ante la agresión conservadora y latifundista cuando fuera necesario y en su momento, a regresar al trabajo pacífico cuando la situación mejorara, sin olvidar el precedente de la lucha política y de la organización en la autodefensa (Loaiza, 2012).

La guerrilla comunista por su movilización y estrategia, sobresaldrá de los grupos liberales por sus métodos de lucha, por el trabajo constante en la concientización de sus combatientes y por su organización, su crecimiento no se haría esperar. Se van conformando varios grupos o destacamentos como empieza a llamárseles, en veredas distintas: Buenos Aires, Irco, La Marina, Horizonte, Ambalema, Chicalá. La preocupación central en este momento es la militar: adiestramiento y armas (Pizarro, 1991).

Las guerrillas liberales.

Se conformaron, como reacción generalizada del campesinado liberal, espontánea e inconexamente en diversas regiones del país; los grupos guerrilleros iban convirtiéndose en los abanderados de una alternativa auténticamente democrática. La organización de estas guerrillas se basó en la defensa de los campesinos liberales y llegaron a contar con una gran cantidad de campesinos en sus filas para hacer frente a las agresiones del gobierno y a la persecución de las bandas armadas conservadoras. Estas guerrillas fueron la salida para muchos campesinos que huyendo de la violencia necesitaban protección y orientación, en algunas regiones tuvieron el apoyo tenue de la dirección del Partido Liberal, desde las ciudades, y de algunos hacendados liberales en el campo. La necesidad de organización contra el gobierno conservador fue la causa directa de su conformación y a pesar de las deficiencias del inicio: carencia de experiencia, ausencia de organización adecuada, limitaciones de orden subjetivo, en los llanos orientales contaron con la dirección de Guadalupe Salcedo y en el sur del Tolima, fueron organizadas por Gerardo Loaiza y los García. La dirección nacional liberal en las ciudades no esperaba seriamente que estas guerrillas acabaran con los conservadores, ni que el Partido Liberal asumiera plenamente el poder, al comienzo las guerrillas se sintieron respaldadas por el comando supremo del liberalismo, el cual no tuvo empacho en desplegar ante aquellas el señuelo del suministro de armas, pero la dirección a pesar de su iniciativa y acompañamiento a las guerrillas, no le brindó ninguna orientación estratégica, ni táctica militar. Las guerrillas liberales, no presentaban acciones contundentes para el Partido, ni para su actividad, más que la defensa y ataques contra los conservadores, acciones con resultados a corto plazo en las que se llevaban a cabo conquistas en determinados territorios conservadores, que posteriormente ocuparían gamonales liberales con intereses económicos particulares. Estas guerrillas se interesan en las comunistas por su estrategia y su organización militar, por su rápida movilización y cohesión, por lo que buscan una unión parcial y temporal, sin esperar una asimilación de su ideología, más que hacer frente a las bandas conservadoras. Dando inicio a la unión de las guerrillas liberales y comunistas en el sur del Tolima (Medina, 2009).

Los Guerrilleros liberales estuvieron dirigidos por hombres que fueron convirtiéndose en símbolos de la lucha armado y en leyendas y mitos en sus regiones; los casos de Guadalupe Salcedo, en los Llanos Orientales; Juan de la Cruz Varela, en la región del Sumapaz; El Capitán Juan de Jesús Franco, en el suroeste antioqueño; Julio Guerra, en el sur de Córdoba; Rafael Rangel, en la zona Santandereana del Carare-Opón; Saúl Fajardo, en el noroeste de Cundinamarca; Jesús María Oviedo, en el sur del Tolima, entre otros )Medina, 2009).

El Sumapaz.

En la región de Sumapaz, debido a las persecuciones y a la represión del gobierno, desde Cabrera, punta de entrada al Alto Sumapaz, hasta el Duda, se consolidó una significativa franja territorial de autodefensa campesina cuyo líder e inspirador era Juan de la Cruz Varela, quien durante los años cincuenta  había organizado la resistencia tomando como refugio la vereda El Palmar, del municipio de Icononzo, de donde se vio forzado a emigrar tras una brutal y arrasadora invasión militar en 1952 que dio origen a lo que se denominó la gran marcha del oriente del Tolima hacia el Alto Sumapaz. Condujo la organización campesina, y se convertiría en el líder de la resistencia y de la autodefensa contra la violencia en la región. Varela era liberal, pero “en vista de la complejidad de la situación y la inminencia de la confrontación armada, solicitó asesoría militar a la dirigencia nacional liberal. Al no obtener respaldo se dirigió al PC y en 1952 fue enviado a la región alias Ramiro Solito, quien a pasar de tener poca experiencia instruirá al movimiento sobre la organización que impulsaba el PC frente a los ataques.

La Conferencia de Boyacá (Viotá) en 1952.

En Agosto de 1952, se realiza en Viotá la "Conferencia de Boyacá"' a la que asisten representantes de los frentes guerrilleros más importantes del país; esta asamblea se convierte en "La Primera Conferencia Nacional del Movimiento Popular de Liberación Nacional”; durante las deliberaciones se crea una Comisión Nacional Coordinadora, con el objeto de que se encargue de impulsar los tareas acordadas por la conferencia. Este evento reviste gran importancia en la medida en que allí se expresó la autonomía política alcanzada por el movimiento guerrillero. No obstante, el hecho más sobresaliente lo constituye la práctica legislativa que comienza a impulsarse a través de la estructuración de leyes orgánicas que determinan los parámetros de comportamiento de la vida cívica y militar en un proceso que ya se concibe como revolucionario. La primera ley del Llano se proclama el 11 Septiembre de 1952. La expedición de esta ley muestra claramente el proceso de cualificación ideológica que se viene operando en el movimiento guerrillero del Llano. Durante los primeros meses de 1953 se producen importantes avances en lo político y organizativo de la guerrilla liberal llanera. Durante este período se redactó bajo la concepción del abogado José Alvear Restrepo, "El más notable ideólogo de la resistencia llanera" como se le reconoció, la segunda Ley del Llano conocida como "La Ley que organiza la revolución en los Llanos Orientales de Colombia", la que debía ser sancionado el 18 de Junio de 1953 por una Asamblea Guerrillera. La importancia de este documento de 224 artículos consiste en el hecho de concebir la revolución como un movimiento popular de liberación encaminado a conseguir la instauración de un gobierno democrático – popular (Medina, 2009)

La polarización entre liberales y comunistas.

La polarización como mecanismo facilitó el fin de la unión de las guerrillas liberales y comunistas, la base de El Davis fue destruida, no por el gobierno directamente sino por la división interna en el campesinado y las fuerzas guerrilleras (división entre limpios y comunes), las diferencias en definitiva, serían irreconciliables y les impediría combatir juntas de nuevo. Se anulan las relaciones sociales preexistentes, y la guerrilla comunista tendrá que iniciar de nuevo la Columna de marcha, para evitar ser atacados incluso por los liberales, para movilizarse a otros territorios antes que acaben con ellos y sus familias (Loaiza, 2012). Lo que impide que la influencia comunista permanezca en determinados territorios y se movilice perdiendo combatientes. Sin embargo, algunos combatientes liberales se unirían a las guerrillas comunistas como Manuel Marulanda Vélez -Tirofijo, Fermín Charry o Jacobo Prías Alape -Charro Negro, Ciro Trujillo -Ciro Castaño, entre otros, se convertirían en cuadros del Partido Comunista, importantes para el asentamiento en los nuevos territorios donde se buscaba impulsar la autodefensa, cuando disminuyera la violencia. Las guerrillas comunistas ahora denominadas comunes por los guerrilleros liberales, debían movilizarse ante la nueva situación que se les presentaba, ya que las guerrillas liberales que se autodenominaban limpios por un lado y por otro las fuerzas oficiales, los perseguían buscando el aniquilamiento de los comunistas para evitar su expansión en el país. La persecución del gobierno, y la separación con las guerrillas liberales, lleva a que las guerrillas comunistas en el plano militar establecieron varias Comisiones “rodadas” que actuarían en la condición de nuevos destacamentos móviles. De inmediato se crearon 4 bajo la dirección de Ciro Trujillo, Jacobo Prías, Andrés Bermúdez y “Lister” respectivamente. Éstos tratarían de crear las condiciones necesarias para una posible metamorfosis de la guerrilla en movimiento amplio de masas, en el lugar que cada uno encontraría apropiado (Loaiza, 2012). Se preveía ya la primera transformación guerrilla-autodefensa campesina. La influencia del Partido Comunista, gracias a la conformación de las columnas de marcha, llegará a otras zonas de colonización, alejadas del gobierno y relativamente seguras para iniciar movimientos agrarios. Los combatientes comunistas esperaban en los lugares a donde llegaban, establecer, zonas de autodefensa, desde donde, como verdaderas minorías políticas y territoriales, buscaban resistir al modelo político impuesto por el Estado (Loaiza, 2012).

La amnistía de Rojas Pinilla y sus consecuencias.

El golpe de Estado del general Gustavo Rojas Pinilla el 13 de junio de 1953, se dio en el momento en que el número de combatientes en las guerrillas liberales y comunistas aumentaba en varias regiones del país. La actividad guerrillera se empezaba a salir de control para el mantenimiento del poder del gobierno sobre todo el territorio nacional. Los partidos políticos tradicionales, veían con preocupación la situación en el campo, debido a la fuerte influencia que estas organizaciones adquirieron en diferentes regiones de frontera, donde la poca presencia del Estado, permitió en gran parte, la organización de éstos movimientos campesinos para enfrentar la violencia, aunque estos no llegaron a unificarse y a representar una oposición sólida al gobierno (Medina, 2009).

Para dar fin a la violencia, el general Rojas anuncia la amnistía para los alzados en armas. En el campo comenzaría la campaña para difundir la amnistía para todos los combatientes del país y para que todas las guerrillas de diferentes filiaciones políticas entregaran sus armas y volvieran a sus lugares de origen. Para muchos sectores campesinos la lucha perdió sentido cuando Rojas ofreció la amnistía. Esto sucedió debido a que la lucha campesina no había pasado de revestir la forma de una defensa justificada frente a la represión oficial y cuando el mismo gobierno ofrecía cesar las hostilidades muchos creyeron que ya se había logrado el objetivo principal: la paz.  La amnistía de Rojas mediante sus promesas de reinserción, significó para las guerrillas la desarticulación, ya que muchos campesinos esperaban que la situación mejorara, y que terminara la persecución a los combatientes para volver a sus hogares y trabajar la tierra. El General Rojas, logró dar tranquilidad en el campo, y los primeros rumores de las entregas de algunos comandos impulsa a otros a entregarse también, volviendo una relativa paz que cubriría gran parte del territorio nacional; se entregarían en su mayoría las guerrillas liberales en todo el país, y las comunistas esperarían en la autodefensa que el gobierno diera las condiciones de seguridad para la entrega de los combatientes, más no estaban dispuestos a entregar también las armas, por el temor de ataques futuros contra ellos. Las guerrillas del Sumapaz llevaron a cabo una entrega simbólica, comandadas por Juan de la Cruz Varela, porque el gobierno no había atendido en gran medida las condiciones para su entrega. Sin embargo, Varela conservó intacta su influencia y organización en el Alto Sumapaz, hecho que no dejó de preocupar nunca a Rojas, quien hizo poco por cumplir con el pliego de condiciones presentado. La amnistía, se basó en gran parte en la entrega y desmovilización de los guerrilleros, pero no consideró establecer las condiciones necesarias para dar solución a los problemas en el campo. Se concentró en su mayoría en la entrega de combatientes y no en las garantías para el retorno a las tierras y al trabajo, ni en las condiciones que habían generado la base de la organización campesina en primera instancia. Con el fin de llevar a cabo la amnistía, el gobierno impulsó la coordinación de excombatientes de las guerrillas liberales, para que ayudaran a presionar a quienes no se habían desmovilizado y a entregarlos en caso que se resistieran, por lo que comenzarían a consolidarse algunas bandas, quienes en alianza con el gobierno perseguirían a líderes especialmente comunistas, que influyeran en los campesinos, representaran alguna amenaza para el gobierno y no se hubieran desmovilizado. La amnistía representaría prácticamente una solución a corto plazo para dar fin a los movimientos guerrilleros sin desarrollar mayores cambios, sólo desarticularlos debido al peligro que representaban para los partidos liberal y conservador, por la gran influencia que ellos estaban adquiriendo a lo largo del territorio e impedir a su vez la articulación futura de las guerrillas liberales y comunistas mediante la activación de la polarización, que posibilitó que ambos se alejaran cada vez más por su ideología política y por las diferencias resaltadas por el directorio liberal. En este gobierno la violencia colectiva se desata poco a poco, en la medida en que al pasar los efectos de la amnistía, el ánimo pacífico del gobierno descenderá y con la ayuda de las bandas conformadas por antiguos guerrilleros liberales desmovilizados, se reforzará la polarización y el Partido Comunista quedará cada vez más aislado en la búsqueda de una solución pacífica al problema de la tierra, base fundamental de la organización guerrillera de los comunistas. El PC mediante la consolidación de la táctica de la autodefensa, inicia el trabajo de concientización para las organizaciones campesinas existentes desde donde incentiva posteriormente la lucha armada, en un principio por la represión del gobierno y como respuesta a la persecución y al impedimento de su acción política directa (Loaiza, 2012).

Ahora bien, si la función de la amnistía de 1953 fue el desarme y la desmovilización del movimiento guerrillero, precisamente en el momento en que éste atravesaba un período de relativo ascenso y cualificación, las condiciones de aceptación de la misma son indicativas del nivel de conciencia política alcanzado por los diferentes frentes que operaban en el territorio nacional y de su comprensión, también diferenciada, del conjunto de la situación política.

La respuesta de las guerrillas a la amnistía de Rojas.

En efecto, las respuestas dadas a la política oficial por parte de los distintos grupos guerrilleros no fueron homogéneas. Al menos cinco tipos de respuesta han sido dilucidadas: las redenciones incondicionales; las rendiciones con exigencias posteriores a la entrega; las rendiciones con exigencias previas a la entrega; las propuestas condicionadas de disolución sin promesa de entrega; y finalmente, las propuestas de conversión de la guerrilla en autodefensa sin desmovilización y sin entrega de armas (propugnada por las guerrillas de inspiración comunista). Esta última modalidad tuvo, a su vez, tres variantes regionales diferenciales no sólo por su particular experiencia histórica sino también por el papel que acertada o equivocadamente les asignaba el Partido Comunista en marco general de la resistencia: la del Tequendama, la del Sur del Tolima y la del Sumapaz. En la primera, gracias a la alianza entre el movimiento agrario y los sectores latifundistas, se logró impedir la agresión militar y la zona se mantendría como área de refugio y de seguridad de los guerrilleros comunistas; en la segunda, debido a la complejidad de los enfrentamientos (guerrillas liberales y comunistas, bandas conservadoras, Ejército, en múltiples y variables alianzas temporales) vivía en un permanente estado de tensión y conflicto; finalmente, en el Sumapaz, la fórmula adaptada permitió a los dirigentes comunistas fortalecer su implantación en la zona, mediante la conformación regional del Frente Democrático de Liberación Nacional. Con la reinserción de los alzados en armas en la mayoría de los casos o la simple desmovilización en otros, termina la primera etapa del movimiento guerrillero colombiano (Medina, 2009).

Post amnistía y nuevo ciclo de violencia.

El clima de paz propiciado por la amnistía sólo tendría una corta duración. La guerrilla y los movimientos de autodefensa comunistas se habían convertido en una fuerza regional con sus enclaves en algunas áreas del sur del Tolima (El Davis), y del oriente de este mismo departamento, como Villarrica; Teruel y Riochiquito en el Huila y Cauca; Viotá y la región del Sumapaz en Cundinamarca (Medina, 2009).

Ante el cambio de situación política, el Partido Comunista busca transformar a las guerrillas en movimiento de autodefensa. En una resolución su dirección recomendó que si no es hostilizado por las Fuerzas Armadas oficiales, el movimiento debería considerar la conveniencia de transformarse en autodefensa de masas para garantizar su trabajo pacífico, luchar por la defensa de los derechos del pueblo contra toda clase de arbitrariedades. No obstante esta decisión, debido a múltiples problemas de orden tanto nacional como regional, el movimiento guerrillero orientado por los comunistas se debatía en la incertidumbre. De hecho, la violencia política continuó aun cuando con menor intensidad que en el pasado inmediato en todo el sur del Tolima. En los primeros meses del golpe se sostuvo el enclave de El Davis, se creó un nuevo destacamento guerrillero bajo la conducción de José A. Castañeda, "Richard", en Calama, al norte de Chaparral, y se sostuvieron permanentes contactos armados con el Ejército y con bandas de antiguos guerrilleros liberales transformados en avanzadas del gobierno.

Además, en numerosas regiones, una fuente de tensión y conflicto inevitable estalló cuando los refugiados al regresar a sus tierras las encontraron ocupadas. Este es el caso, por ejemplo, del departamento del Tolima, en el cual la violencia revivió debido a que al regreso inesperado de miles de guerrilleros a sus fincas abandonadas durante cuatro o más años significó nuevas tensiones económicas para una sociedad local ya muy traumatizada. Muchos encontraron a personas extrañas viviendo en sus tierras, y en algunos casos estas habían sido vendidas en ausencia de sus verdaderos dueños. El sur y el oriente del Tolima fueron gravemente afectados por tales ventas. Estas dos regiones serán el escenario principal de la nueva ola de violencia desatada en 1955. El mantenimiento del enclave de El Davis, se iba haciendo día a día insostenible (Medina, 2009).

La euforia de la paz que se vivió en el país a partir del 13 de junio fue, en todo caso, dolorosamente corta. En 1954 la violencia, no extirpada jamás del todo, toma de nuevo una gran fuerza. Este período de la violencia fue más bárbaro e intenso que el anterior, abarcando los departamentos del Tolima, Huila, Caldas, Valle, Cauca y un sector del Carare (Medina, 2009).

La II Conferencia Regional del Sur (1953).

Ante esta situación, el Comité Regional de Chaparral decide realizar la II Conferencia Regional del Sur, el 28 de octubre de 1953, con la colaboración de la comisión Política del Estado Mayor de El Davis.

Las Comisiones rodadas.

Para la adecuada transformación en autodefensa se crearon tres comisiones "rodadas" que actuarían como destacamentos móviles, teniendo como perspectiva la creación de movimientos de masas en zonas receptivas al influjo comunista. El primero de estos grupos, al mando de Jacobo Prias Alape y Manuel Marulanda, tras fuertes enfrentamientos con los "limpios" y el Ejército regular, termina por instalarse en Riochiquito y posteriormente impulsa en el sur del Tolima el polo de colonización armada de Marquetalia. El segundo, al mando de Andrés Bermúdez, "Llanero", es aniquilado a los pocos días por los "limpios". Y el tercero, bajo la dirección de José A. Castañeda e Isauro Yosa, se instala tras múltiples escaramuzas en Villarrica. Así, pues, el Partido Comunista orientó a los destacamentos guerrilleros que influenciaba hacia el cese al fuego, pero se negó a entregar las armas y a acogerse a la amnistía. Sólo trece días después del golpe militar de Rojas, el Estado Mayor Militar de las Fuerzas Guerrilleras de la Cordillera Central de los Andes en un manifiesto en mimeógrafo había adoptado esta línea de conducta: El pueblo colombiano durante siete años de cruda violencia ha aprendido a combatir con las armas en la mano y sin ellas a sus verdugos y no está dispuesto a deponer las armas para morir de rodillas abandonando su lucha. Estas dos regiones serán el escenario principal de la nueva ola de violencia desatada en 1955 (Medina, 2009).

La guerra de Villarrica en 1955.

En el año 1954, con el fin de eliminar a la guerrilla comunista del municipio, el General Rojas inicia operativos militares en la zona y Villarrica será atacada porque en 1955 el PC es declarado ilegal y las regiones en las que tiene su base social son consideradas zonas de guerra, siendo sometidas a bombardeos indiscriminados las regiones de Villarrica en el Sumapaz y Rióchiquito en el Cauca. Esta situación agudiza la lucha en el PC, sobre el papel que debe asignarse a la lucha armada. El ataque a Villarrica busca acabar con la influencia comunista y establecer la presencia del Estado en esos territorios donde las guerrillas se desarticularon bajo movimientos agrarios pacíficos, y en los que el PC continuaba la educación política (Medina, 2009).

Desde el sur del Tolima llega a éste municipio perteneciente a la región de Sumapaz, la columna de marcha de Isauro Yosa Lister, con el fin de participar en la amnistía. La columna se conformó como resultado de la separación de las guerrillas liberales y comunistas en El Davis, en principio con el ánimo de desmovilizarse y vivir dentro del ámbito legal propuesto por el gobierno del general Rojas. Los habitantes los reciben con gran acogida por el fin del enfrentamiento entre las guerrillas y el ejército y por el inicio de la paz como muchos esperaban, en todo el país. Pero estos combatientes comunistas, buscaban convertir prematuramente la zona en autodefensa, y refuerzan el movimiento de Juan de la Cruz Varela. Esta situación, llama la atención del General Rojas debido a la expansión territorial de la guerrilla comunista después de la amnistía, con el fin de desmovilizarse, pero finalmente no se lleva a cabo la entrega y se asienta en diferentes territorios del país. La columna que dirigía Isauro Yosa se asienta indefinidamente en Villarrica, e inicia el trabajo político del PC con el fin de que la población del municipio adopte la ideología de lucha y así se incorpore a ella más fácilmente (Medina, 2009).

Esta política que impulsa el Partido Comunista va en total contravía con uno de los objetivos que se propone el gobierno militar, y que más adelante se propondrá también el Frente Nacional: recuperar para el Estado el monopolio de las armas. La creación de zonas bajo autodefensa armada será una fuente de permanente tensión y conflicto, y es uno de los factores que se hallan en el origen de la guerra de Villarrica (1955).

El 4 de abril de 1955 se inician en forma los operativos militares en Villarrica con la creación del Destacamento Sumapaz, al mando del teniente coronel Hernando Forero Gómez. Con esta acción, realizada con el pretexto de combatir a los "bandoleros comunistas" que pretenden crear un fortín impenetrable a las puertas de Bogotá, el Ejército inició operaciones en toda la región, las cuales se fueron extendiendo rápidamente primero hacia el Sumapaz y después hacia el oriente del Tolima. Participaron en estos operativos alrededor de cinco mil soldados. Este contingente militar debió enfrentar la resistencia armada de unos 800 hombres de la región. En solidaridad con los campesinos agredidos, el Partido Comunista ordenó a los grupos de autodefensa asentados en Tierradentro y el sur del Tolima reactivarse como guerrilla móvil, lo cual realizaron bajo la conducción de Ciro Trujillo y Manuel Marulanda, respectivamente. A pesar de su escasa extensión y débil poblamiento, la región de Villarrica alcanzará la dimensión de un caso extremo pero ejemplar (Beltrán, 2015).

El 4 de abril de 1955, la dictadura militar publicó un decreto declarando zona de operaciones militares a Villarrica, Cabrera, Venecia, Melgar, Icononzo, Pandi, Carmen de Apicalá y Cunday. Según ese decreto los habitantes de los municipios afectados que no respetaron el toque de queda o no portaran salvoconducto militar serían tratados por las tropas del ejército como enemigos en la zona de operaciones de la campaña (Beltrán, 2015).

Para junio, el ejército había logrado avances en su agresión a Villarrica, haciendo peligrar la capacidad de resistencia de sus habitantes, en especial gracias al bombardeo aéreo sistemático de la zona, incluso la utilización de bombas de Napalm. Ante la imposibilidad de mantener indefinidamente la lucha de posiciones fundada en el movimiento de autodefensa, el Partido Comunista recomendó, de una parte, su transformación en guerrilla móvil, y de otra, la apertura de negociaciones para buscar una salida política. Esta última se efectuó el 21 de junio de 1955 en Cabrera, con la asistencia de representantes del alto mando militar y de los campesinos del oriente del Tolima y del Sumapaz, así como de representantes del propio Partido. Sin embargo, las exigencias de los coroneles Navas Pardo y Forero Gómez de una rendición incondicional de los guerrilleros y la entrega de las armas condujo a un fracaso de las negociaciones, tras dos meses de conversaciones. Los alzados en armas insistían en conservar las armas, como garantía frente a la violencia oficial. La tregua se rompió, reactivándose la confrontación bajo la modalidad de lucha guerrillera a todo lo ancho del oriente y en la región montañosa del Sumapaz. Esto se debió a que el movimiento guerrillero de Villarrica se retiró de la zona, una vez fueron copados, para proseguir la lucha en el páramo del Sumapaz y en las selvas vírgenes de Guayabero y El Pato, donde los campesinos revolucionarios instalaron sus bases e iniciaron cultivos. A su vez, la autodefensa del Sumapaz se retiró también en forma organizada hacia el páramo. En otras palabras, la resistencia campesina no se disolvió como daban a entender los triunfalistas comunicados militares, sino que se desplazó a otras zonas prolongando el conflicto (Medina, 2009).

Como consecuencia directa o indirecta de la agresión militar de estos municipios del oriente del Tolima y el suroccidente de Cundinamarca, emigraron no menos de 100 mil personas. La confrontación armada en estas regiones de la cordillera central dará así origen a la segunda gran ola de "colonización armada". Los campesinos agredidos organizaron en su repliegue la llamada Columna de Marcha, que reunió durante tres meses de movilización hasta el cañón del Río Duda, a tres mil integrantes al mando de José A. Castañeda, 'Richard". En esta región fundaron una colonia. "La organización militar y partidista permaneció y se profundizó. Con el correr de los días, la gran colonia resolvió ampliar y consolidar la colonización no sólo por razones económicas sino como estrategia para afianzar la autodefensa. Salieron, entonces, contingentes de colonos armados y organizados hacia El Pato, hacia La Uribe, hacia el Caguán, hacia el Ariari y por fin, hacia el Guayabero (Medina, 2009). En esta forma, y en ausencia de una intervención estatal, se fue generando paulatinamente un poder local, en el cual predominaba una mentalidad más de participación social que de sustitución social. En este período, al igual que en la anterior etapa, el movimiento guerrillero de inspiración comunista se combinó con la autodefensa campesina.

En cuanto hace a las guerrillas comunistas, esta nueva etapa de autodefensa será mucho más prolongada que las anteriores, pese a algunas escaramuzas menores con el Ejército o a enfrentamientos graves con grupos de "pájaros" o "guerrilleros limpios".

Pero, la persecución a los combatientes comunistas, los obliga a movilizarse nuevamente bajo la Columna de marcha hacia territorios de frontera, y serán cada vez más excluidos, en la búsqueda de soluciones conjuntas al problema agrario (Pizarro, 1989).

La persecución al Partido Comunista por parte del gobierno, lleva a los combatientes a regiones de frontera donde establecen movimientos agrarios, que representan una autoridad alterna al Estado, donde los mismos cuadros dirigentes del PC establecen las leyes que deben regir en dichos territorios, e inician una fuerte campaña de propaganda y educación política.

Marquetalia.

En 1955, Jacobo Prias Alape impulsa las acciones que dan origen a la fundación de Marquetalia. La región es conocida como El Támara, una zona selvática que ha servido de refugio para la defensa de muchas familias durante la época de la violencia y se va tornando en un lugar estratégico para el desarrollo de la lucha de resistencia. Allí, se funda el movimiento agrario más importante del PC, que se convertirá en su centro de acción rural, y será dirigido posteriormente por Manuel Marulanda Vélez, desde allí se promoverá la coordinación con los demás grupos comunistas. Era un territorio baldío de la nación y por eso el propio movimiento estaba en condiciones de entregar la tierra a quien quisiera trabajarla realizando algo así como una reforma agraria en pequeño, los bienes que tenía el movimiento fueron repartidos entre todos como una forma de comenzar a trabajar. El nuevo movimiento agrario se dio su propia dirección ajustada a las características de la nueva situación, no ya militar sino agraria.  Muchos de los habitantes de la región que estaban en desacuerdo con el asentamiento de los comunistas, abandonaron estos territorios con el fin de alejarse del conflicto, a pesar de las pretendidas intenciones pacíficas de los militantes rurales del PC. En estos territorios se busca en un principio desarticular la acción militar, pero continúa de igual forma la vigilancia y la organización para estar preparados ante un eventual ataque del gobierno. Sin embargo, regresan al trabajo de la tierra, donde el mismo PC ejerce la autoridad, establece sus propias leyes y normas de acción que rigen a los campesinos de estos lugares. En el proceso de legitimación de su poder, la fuerza y la coacción emanada de las autodefensas y sus destacamentos armados se combinarán con el trabajo de propaganda y educación política tendiente a elaborar ciertos consensos y a la búsqueda de una aceptabilidad mínima dentro de la comunidad (Medina, 2009).

El Movimiento Agrario de Marquetalia funciona esencialmente como movimiento social y autodefensa campesina, entendida ésta como la forma específica de organización en torno al trabajo agrario, la producción campesina y la defensa del territorio en forma simultánea. El énfasis fundamental de estas autodefensas está centrado en la lucha por la tierra y la construcción de economías campesinas; las prácticas de autodefensa en el campo militar consisten en lo esencial en enfrentar en la zona cualquier tipo de agresión militar o paramilitar a la población.

Desde inicios de 1958 hasta 1963, el Movimiento Agrario de Marquetalia se consagra a construir la economía campesina y a defender la región de la acción de los grupos paramilitares, en particular de los llamados “limpios” cuya idea es eliminar a la dirigencia de las autodefensas campesinas. El asesinato de Jacobo Prías Alape en Gaitania, a manos de los “limpios” (Medina, 2009), quienes son dirigidos por Mariachi, abre el camino de una serie de asesinatos, expropiaciones y desplazamientos de población y anuncia una época difícil para el Movimiento Agrario de Marquetalia, que encontraría solo un pequeño respiro entre 1962 y 1964, momento para el cual se inicia la Operación Marquetalia dirigida a poner fin a lo que en el Congreso los dirigentes conservadores denominan las Repúblicas Independientes (Pizarro, 1989).

Con el Golpe militar de Rojas Pinilla se produce la amnistía y la desmovilización de la guerrilla liberal. Los grupos a la expectativa del proceso que adelanta el gobierno regresan en busca del El Davis, en donde concurren las guerrillas de Manuel Marulanda y Jacobo Prias Alape (Charro Negro) con las guerrillas comandadas por Isauro Yosa, que conjuntamente con su Estado Mayor convocan a los dos primeros a una reunión para estudiar la situación y tomar determinaciones sobre el camino a seguir frente a la amnistía, la desmovilización y el futuro de la guerrilla. Jacobo Prias Alape reúne su grupo y el de Manuel Marulanda Vélez y los pone al tanto de la situación. Les habla de la amnistía y del indulto de Rojas, y los dejó en libertad para decidir si continúan en la lucha o regresan a EL Davis con sus familias y a sus fincas: Nosotros hemos decidido continuar en la lucha –dijo- porque sabemos que este no es el gobierno que necesitamos los colombianos. Son los militares quienes han tomado el poder y por lo tanto ellos también nos van a seguir persiguiendo. Eso va a suceder en un tiempo muy corto. La amnistía o indulto es solo una jugada o una trampa para tratar de acabar con el movimiento guerrillero. De ochenta hombres que tiene el grupo solo quedan en ese momento en la guerrilla nueve combatientes, más Marulanda y Prias Alape. Entre los planes acordados por las dos guerrillas se ha establecido que la dirección de EL Davis se va a situar en Peñas Ricas, donde esperarían durante algún tiempo a la guerrilla de Prias Alape y Manuel Marulanda que marcharía para salir del Tolima, cruzar el Huila y llegar a Rióchiquito. Tienen la intención de explorar la zona para trasladarse allí a todo el grupo. Veintiséis guerrilleros marchan hacia Rióchiquito con Prias Alape y Marulanda como primero y segundo comandante respectivamente. Semanas después de travesía y enfrentamientos llegan a los límites entre el Huila y Cauca, en un sitio denominado Rio negro. Allí dejan parte del personal, y los dos mandos, conjuntamente con siete guerrilleros, arrancan el viaje de regreso. Durante el recorrido hay enfrentamientos con el ejército y la policía en los que pierde la vida “Virgen Santa” hermano de Jacobo Prias Alape. Al llegar a la región de El Davis, se informan que el grupo de Isauro Yosa se ha desplazado de esa zona sin rumbo conocido, los dos grupos quedan incomunicados. Manuel y Jacobo se dirigen hacia la región de Nazareno, en inmediaciones de Gaitania, pero la situación en esa región está muy peligrosa porque el ejército y los liberales “limpios”, Leopoldo García (Capitán peligro) y José María Oviedo (Mariachi), habían dirigido todas sus actividades para combatir las guerrillas liberales y comunistas que sostienen una relación y persisten en la lucha contra el gobierno (Medina, 2009).

Marulanda Vélez y Prias Alape emprenden con su grupo de nuevo el regreso al Cauca y moviéndose un tiempo entre Rio Negro y Rióchiquito, donde hallan inicialmente resistencia de la población indígena y el apoyo de los colonos liberales, en particular de Miguel Madrid, quien al poco tiempo es asesinado en Nátaga, mientras hace mercado. Cuando el ejército comienza a meterse en la zona la población indígena no solo apoya a la guerrilla y se introduce con ella a la selva, sino que algunos de ellos se vuelven guerrilleros (Medina, 2009). Durante este tiempo se inicia un trabajo de planificación y organización de las guerrillas de Rióchiquito. Se comienza por el sitio de Belalcazar, municipio de Tierradentro, en donde se busca contacto con gente del Tolima que ha hecho parte del grupo de Peñas Ricas. El trabajo se hace en medio de las dificultades que hay para comunicarse con los indígenas y algunas delaciones que generan enfrentamientos y pérdidas de armas y logística (Medina, 2009).

Con la creación del comando Guerrillero de Marquetalia, la zona prospera y en pocos meses es centro de una gran actividad armada que resulta en comando superior de una importante organización guerrillera, que cuenta con gente en Chaparral, Natagaima y el Quindío. Cuando la dictadura de Rojas lanza la agresión contra Villarrica, en el Tolima, mucha gente se desplaza en 1955 hacia Rióchiquito. Entre esa gente figura Ciro Trujillo, quien llega a la región con cuatro hombres armados, lo que constituye un apoyo importante para el movimiento que se desarrolla allí.

En El Davis, pese a que la organización es más fuerte y los grupos más grandes y mejor armados, la acción del ejército y los “limpios” va reduciendo la capacidad de confrontación de los grupos. Cuando se pierde el contacto entre los de El Davis y los de Marulanda y el Charry, los primeros se van a Villarrica. Alfonso Castañeda (Richard) sale por los lados de Ortega; Ave Negra va hacia Natagaima y en El Davis se queda una compañía al mando del Capitán Llanero que sucumbe a las maniobras y engaños de los “limpios” y el ejército. En 1955, “Richard”, se desplaza a las regiones del El Pato y Guayabero, funda los movimientos guerrilleros de esas zonas. Es una época en que se produce un desdoblamiento territorial de la guerrilla que sería importante en la conformación de las autodefensas campesinas y en el fortalecimiento de movimiento agrario de los años siguientes.

La caída de Rojas Pinilla y la Junta de Generales.

Finalmente, el descontento de las elites y de la población con las acciones violentas durante el gobierno del General, da como resultado que el 10 de mayo de 1957 se establezca la Junta Militar de gobierno que remueve del poder a Rojas e inicia nuevamente un período de relativa calma.

El Plebiscito y el Frente Nacional.

En 1957 la Junta Militar y los directorios políticos de los partidos tradicionales convocan el Plebiscito Nacional e invitan a la población a votar por él. El movimiento guerrillero de Izquierda orienta la consigna de votar en blanco. El país está en las puertas de inicio del Frente Nacional.

El bandolerismo.

El proceso de conciliación Liberal-Conservadora, resultante de los pactos de Benidorm y Sitges, logra alcanzar legitimidad a través de un plebiscito el 7 de diciembre de 1957 y, posteriormente, legalidad mediante un acuerdo constitucional en el que se establece la fórmula de la paridad y la alternación en la conducción del Estado, generándose allí un proceso de exclusión de toda fuerza política ajena a los partidos tradicionales, lo que daría origen, implícitamente, a una nueva forma de confrontación social y política que caracterizaría los años venideros.

Lejos de solucionar los problemas estructurales de orden social y político la dictadura de Rojas y los primeros gobiernos del Frente Nacional redefinieron el carácter de la violencia; un proceso de reestructuración de las formas violentas de expresión social comenzó a gestarse en el tránsito de la guerrilla liberal al bandolerismo social y político y de éste a la lucha armada revolucionaria.

La explicación del bandolerismo.

Varios autores buscan dar explicación al conjunto de relaciones en torno al cual giran los aspectos económicos, sociales y políticos de la violencia; conciben el bandolerismo como una manifestación social y política que contribuye a explicar la compleja red de relaciones que se establecieron entre los campesinos y los gamonales, y entre éstos y el Estado, en un período de la historia en que la confrontación social y política se caracterizó por el empleo de mecanismos violentos. Esos autores consideran que el bandolerismo no puede ser entendido aisladamente, ni en relación estática entre los campesinos y las clases dominantes, ni como un exabrupto del proceso histórico en nuestro país; piensan, que ante todo, lo que reflejó el bandolerismo es la fragmentación del movimiento social como resultado del éxito que tuvieron las clases dominantes en su táctica de desorganización de las clases populares, que ante una serie de luchas, pero también de derrotas sucumben ante el doble juego de la amnistía y la represión. En esta medida el bandolerismo surge como mecanismo de resistencia frente al aniquilamiento de la organización campesina de la que estuvo acompañada la contraofensiva de las clases dominantes; es por esto que esos autores se preocupan por demostrar cómo el bandolerismo nace de las ruinas de un fuerte y bien estructurado movimiento campesino y cómo por razones de su origen cuenta durante largo tiempo con el apoyo de la población trabajadora rural (Medina, 2009).

Lunes, 20 Marzo 2017 18:31

Mil Millones de Euros para Su Majestad

Al Gobierno nacional lo único que le preocupa de la crisis de Electricaribe es que su salida del juego energético en la Costa Atlántica colombiana no enoje al Rey de España, socio porcentual de todos los negocios que las multinacionales ibéricas tienen en el mundo.

Los medios dan cuenta de las gestiones que hace Juan Manuel Santos ante el impopular mandato de Mariano Rajoy, para que la familia real y sus socios no vean como un agravio el hecho de que los colombianos de la Costa reclamemos por el disparate técnico y financiero que esta ramificación de Unión Fenosa dispersó sobre nuestro territorio.

En los años noventa, cuando César Gaviria nos prometió el ingreso al futuro, las empresas públicas de todos los departamentos y municipios colombianos comenzaron a ser mal vistas por los políticos y periodistas que se embarcaron en una campaña de desprestigio, en favor de las privatizaciones.

Esa fue la primera señal del neoliberalismo: nada de lo público servía. O era obsoleto, o era insostenible, o era corrupto, o era anticuado. Y el neoliberalismo de la estética en reemplazo de la ética, se convirtió, amén de los medios comisionistas de esa feroz campaña, en la cara del futuro.

Hoy es la cara de un pasado reciente que nos empobreció, se robó nuestras empresas públicas, y quiere seguir vivo en medio de una sociedad que cada día reúne argumentos para rechazarlo, luchar contra él, e imaginarse unas nuevas formas eficientes, públicas y sostenibles, de administrar el bien común.

La Corporación Eléctrica de la Costa Atlántica, Corelca, uno de los activos que los españoles de Unión Fenosa disolvieron en ese negocio leonino que fue la compra de las electrificadoras de la Costa, fue pagada por todos los costeños, y los que sin ser de acá, vivían y pagaban puntualmente sus recibos de energía.

En las facturas de la época, y esto lo pueden corroborar quienes hayan tenido el juicio de guardar alguna, puede verse el cobro de una tasa para la creación de Corelca. Del bolsillo de todos los que pagamos la “luz” salió el financiamiento de Corelca.

Pero luego el Gobierno nacional, de Cara al futuro anunciado por Gaviria, vendió nuestra empresa, como vendió a todas las que pudo, en todo el país. Los nuevos dueños eran multinacionales impersonales, que desaparecieron el contrato de trabajo, las prestaciones sociales y los beneficios, del mundo laboral colombiano.

Electricaribe, que es propiedad de la empresa española Gas Fenosa, filial a su vez del pool Unión Fenosa, recibió ingresos de dos millones y medio de costeños que antes éramos atendidos por las electrificadoras departamentales.

Nadie recuerda oleadas de cortes masivos, apagones inhumanos, fallas peligrosas en los sistemas mientras el sector público administró este servicio esencial. Pero el cambio de modelo, del público hacia el neoliberal, trajo empobrecimiento, sufrimiento y malestar social para nuestra Región. Hasta en la red social Facebook existe una página con miles de miembros cuya motivación es el odio hacia Electricaribe y Unión Fenosa.

La privatización de le energía en la Costa, y en otras zonas del país debe revertirse para repensar un modelo que integre los beneficios del carácter público y esencial de la energía eléctrica, con el toque de eficacia y control financiero que puede aportar un sector mixto, integrado por profesionales conscientes del imperativo ético que esta situación nos exige.

Ahora resulta que los colombianos le debemos a Unión Fenosa. Para el Superintendente de Servicios Públicos, José Miguel Mendoza, Electricaribe “No está en condiciones de prestar el servicio de energía con la calidad y continuidad que se requieren”.

Se quedó corto el doctor Mendoza, porque además de eso, Unión Fenosa le debe mucho a nuestros municipios por frenar su desarrollo, entorpecer planes de expansión agroindustrial, pauperizar el comercio, atentar contra la salud de los ciudadanos al dejar sin energía a hospitales y clínicas, e impedir el progreso de las economías familiares más elementales, con sus tarifas voraces y progresivas que nos impidieron hasta alimentarnos bien.

Unión Fenosa pretende que los colombianos les paguemos ahora mil millones de Euros por los daños que nosotros les causamos a ellos. Acaban de anunciar una demanda por ese monto ante el Centro de Diferencias Relativas a Inversiones en Washington, en las oficinas del Banco Mundial.

¿Y los daños nuestros qué? Sería bueno saber si alguno de los socios de Unión Fenosa podría vender un yate para paliar un poco las necesidades de los campesinos del Atlántico martirizados por el mal servicio de Electricaribe. O pagar algunos de los muertos que quedaron de las asonadas y protestas violentas asistidas a perdigonazos por la fuerza pública.

Se enriquecieron con las tarifas de energía más altas del Continente, pura ganancia privatizada, pero ahora que se hace una perspectiva por el desastre que causaron, es hora de socializar las pérdidas, haciendo que las pague el usuario.

Entre la Reforma Tributaria y los desvaríos del neoliberalismo hay un agujero que debe llenarse con sangre del pueblo trabajador. Tendremos que meternos la mano al bolsillo para pagarle a su majestad y sus socios los mil millones de euros que necesitan para pagar las cuentas de sus vacaciones en la Costa Azul, las matrículas universitarias de sus hijos en Cambridge, el Audi de la amante y por supuesto, el banquete anual en el Club Bildelberg, donde no se permite repetir abrigo ni corbata.

Es la mayor ilusión de los pres@s confinad@s en cárceles de Colombia.

La sola visita del pontifice no otorga este benificio, es pertinente presentar iniciativa al Congreso y porcentaje del total de la pena a descontar.

En Colombia con la visita de los Papa Pio VI Juan Pablo II otorgó beneficios de libertad a presos y presas.

Según la "U" una sexta parte del perdón de la pena, el gobierno una quinta y el CD como es su costumbre, estableciendo lineas rojas.

Debido a la parsimonia del stablishment en aplicar la Ley 1820 de amnistía e indulto,  los pres@s políticos y prisioner@s de guerra podrán acceder al beneficio de rebaja de penas con la visita del Papa Francisco en septiembre de este año.

Luego de tres semanas de la captura de Mateo Gutiérrez, continúan las incongruencias en su proceso judicial. La audiencia de apelación del día de ayer no fue realizada debido a que el estudiante de Sociología no fue trasladado por las autoridades competentes al lugar, impidiendo que esta se llevara a cabo.

Congresistas del país a través de un comunicado de presa, exigieron que se den garantías para el proceso judicial de Mateo Gutiérrez y una veeduría por parte de la Procuraduría, en vista de los diferentes inconvenientes y el poco avance que hay hasta el momento en el caso y la imputación de cargos,   entre los congresistas que firman esta petición se encuentran, Alirio Uribe, Víctor Correa, Ángela María Robledo, entre otros.

Aracely León, madre del estudiante, expresó que el pasado domingo pudo hablar con su hijo “Mateo está fuerte, esperando a que se haga justicia manteniendo la calma en medio de esta situación tan difícil y optimista”. Le puede interesar: "Se conforma red de solidaridad en defensa de Mateo Gutiérrez"

La audiencia que tendría que haberse dado el día de ayer, no ha sido re programada, lo que genera más trabas al proceso de Mateo. Sin embargo, Aracely indicó que la Defensa, ya tiene todas las pruebas referentes a en donde se encontraba el joven el día en que presuntamente lo señalan de haber puesto la bomba panfletaria.

Finalmente, frente a las diversas voces y actividades en solidaridad que se han hecho en defensa de Mateo, Aracely dejo que estas han servido para “reconfortar a su hijo y darle alegría”, tanto sus compañeros de colegio como de universidad han convocado diferentes escenarios para apoyar al estudiante. Le puede interesar: "Exigen libertad de Mateo Gutiérrez a través de Change.org"

La Constituyente de Exiliados Políticos Perseguidos por el Estado Colombiano reunida en su segundo encuentro los días 10,11 y 12 de marzo de 2017 en la Ciudad de Berlín, Alemania, agradece y valora en su justa dimensión los saludos y mensajes de solidaridad y apoyo al Evento.

En Colombia hay una enorme esperanza en amplios sectores del Pueblo Colombiano, que cansados de la guerra con todas sus consecuencias, miran con optimismo la posibilidad real de una Paz con Justicia Social, estable y duradera.

Pero vemos con profunda Preocupación la existencia de tres enemigos fundamentales que buscan por todos los medios impedir este noble propósito:

1. La indefinición y falta de voluntad política del Gobierno de Juan Manuel Santos, su Vicepresidente, y varios partidos políticos de la Unidad Nacional para dar cumplimiento al Acuerdo de Paz firmado por el Estado Colombiano y las FARC.

2. La actitud abiertamente provocadora y saboteadora del fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez, quien defendiendo los intereses de su cliente, el magnate Luis Carlos Sarmiento Angulo, se dedica a torpedear el proceso de Paz en la fase de implementación, principalmente en su trámite legislativo, y distrae la opinión pública con cortinas de humo, como la lucha contra la corrupción estructural del régimen, de la cual, uno de los mayores responsables es la Fiscalía General de la Nación, que mediante la más escandalosa impunidad ha encubierto no solo la corrupción, sino también el genocidio histórico contra el Pueblo Colombiano.

3. Álvaro Uribe Vélez y su entorno ultra-reaccionario, quien junto con el paramilitarismo, se oponen rabiosamente a los anhelos de Paz del País.

Resaltamos la importancia que la Constituyente de Exiliadas/os víctimas del terrorismo del Estado Colombiano, participe activamente en la implementación de lo acordado entre el Estado y las FARC-EP. Para ello el 2º Encuentro ha concluido, presentar el Estatuto del Exiliado/a y repatriación en el marco de la implementación y que en este proceso se nos reconozca como sujetos políticos en reclamo de nuestros derechos.

Saludamos y apoyamos las conversaciones entre el gobierno y el ELN. Como organización de exiliadas/os, víctimas directas del conflicto, haremos llegar nuestras propuestas a la Mesa, con la esperanza de alcanzar una paz completa.

Agradecemos el apoyo y la solidaridad internacional, y convocamos a la más amplia solidaridad, vinculando a gobiernos, partidos políticos, y organizaciones sociales, para que blinden y exijan al Estado Colombiano el cumplimiento de lo pactado el 24 de noviembre de 2016 en el Teatro Colon de Bogotá.

II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados perseguidos por el Estado Colombiano.

Berlín 12 de marzo de 2017

Por lo tanto quiero terminar con unas palabras de Bertolt Brecht quien constató: „Solo tanta verdad se impone como nosotros sabemos imponer. Por eso la victoria de la razón solo puede ser la victoria de los razonables.“ Los razonables somos nosotros. Nada cambia sino es por nosotros; reseña Günter Pohl, Secretario Internacional del Partido Comunista Alemán (DKP) al II Encuentro de exiliados al evento que contó con la presencia de delegaciones e invitados especiales de Europa, EE.UU y Colombia.

 

***

 

2°Encuentro Internacional Constituyentes de Exiliados-as Perseguidos-as por el Estado Colombiano

Berlín, 9 a 12 de marzo, 2015

 

Queridas y queridos camaradas los unos, compañeras y compañeros los otros, amigas y amigos todos:

 

Es un honor grande estar aquí con Ustedes, en una „reunión colombiana“, y tener la posibilidad de intervenir ante Ustedes. Lo que facilita esto, es el hecho de que la reunión tiene lugar en Alemania, en el centro de Berlín - y a la vez esto ya es parte de la tragedia por la que nos toca reunirnos. El que colombianas y colombianos tengan que reunirse a diez mil kilómetros de la tierra que los vio nacer, es terrible y repudiable. Es política del estado en Colombia, política de la estrecha unión entre estado y paramilitarismo, o sea de capital y terratenencia con sus secuaces pagados que han forzado a decenas de miles de compatriotas a salir de Colombia y organizarse una vida nueva en setenta países del mundo. Por lo tanto dicho (y subrayado) sea que el encuentro de este fin de semana precisa en su título que no simplemente se trata de refugiados. Tampoco solo se habla de exiliadas/os – es muy preciso decir: exiliados perseguidos por el estado colombiano.

 

De todo aquello hablarán Ustedes este fin de semana, en continuación del primer encuentro en Bilbao en noviembre del 2014, en un marco de nuevas circunstancias que se han abierto con el acuerdo entre las FARC y el estado colombiano. Por eso es que yo no voy a profundizar mucho en esta dirección; llevaría leña al monte. Pero, eso sí, déjenme decir que la solidaridad nuestra va con todas y todos los que vinieron forzadamente a Europa, independientemente de su afiliación política o lo que hayan hecho para „merecer“ tal destino. A todas/os las/os perseguidas/os les estrechamos la mano, de parte del Partido Comunista Alemán, de su Comité Central y de su militancia, de su periódico „Unsere Zeit“ que como prácticamente ninguno más en Alemania informa sobre causas, historia y actualidad del conflicto colombiano. Así que reciban nuestros deseos de éxito para esta conferencia, pero mucho más aún para los propósitos que van más allá de la misma: participación política en los acuerdos, la implementacion de una comisión de verdad, la atención a las víctimas, la fortificación de un gremio único para tener una sola voz de los exiliados-perseguidos, entre otras.

 

Para quien habla es un gusto personal enorme, después de no pocos viajes a Colombia, poder referirse ahora ante Ustedes brevemente a tres asuntos:

 

- la política actual en la Unión Europea

- los medios alemanes y el conflicto en Colombia

- una reflexión corta sobre nuestras posibilidades en un país imperialista como Alemania

 

Compañeras y compañeros:

 

Europa no es la Unión Europea; es que la UE es la que se atribuye hablar en nombre de „Europa“. Es preciso recordar que Europa es casi el doble de la Unión Europea. Lamentablemente muchos políticos y partidos de la izquierda ayudan a camuflar el carácter de la UE como un pacto del capital, utilizando el lenguaje incorrecto de las clases dominantes. No es esta UE una unión de paz aunque hubiera recibido el Premio Nobel de Paz – recibido por el simple hecho de que no hubo guerra entre sus países miembros desde su creación hace sesenta años. Muy bien, el mejor argumento para - por fin - dar este premio a los Estados Unidos que no conocen guerra entre sus estados hace más de cientocincuenta años.

 

Y son fuerzas de la izquierda moderada que a veces tienen y propagan la idea de que en su origen la UE ha sido progresista y solo había que volver a estos orígenes. Nada más equivocado: la entonces „Comunidad Económica Europea“ fue un producto de la Guerra Fría, para „parar al comunismo“. Al consumir su propósito en 1989/91 se abrió para la membresía de los países del este de Europa. Así siempre dándole espacio político a la OTAN que le siguió el paso por aquellos países. Ahora está en las fronteras de la Federación Rusa. Las cúpulas de la UE apoyan la agresión de las fuerzas nacionalistas-militaristas de Ucrania contra las Repúblicas en el Donbass. Esto, en el fondo, es una agresión contra la Federación Rusa.

 

Esta Unión Europea del capital y del militarismo efectivamente no es nigún contrapeso frente a los Estados Unidos de América con supuesta perspectiva de ser progresista cuando se le aplica una que otra reformita. Es una unión imperialista, aunque con las contradicciones típicas que tienen alianzas entre estados con intereses económicas que por su naturaleza son opuestas; Lenin escribió acerca del tema. Nosotros como PC Alemán partimos de la idea de que la UE no se la puede reformar sino su destino debe ser su abolición completa.

 

Suena bien, pero ahora viene lo complicado: no son las fuerzas de izquierda que en este momento sean capaces de convertir la historia de esta alianza capitalista, llamada Unión Europea, en dirección a un desenlace positivo, o sea su fin. Por lo contrario: serán las contradicciones entre los estados miembros que facilitan su desintegración. Nuestra tarea es conocer aquellas contradicciones y aprovecharlas.

 

Y donde hay contradicciones, las crisis no se pueden esconder durante mucho tiempo; en la Unión Europea distintas crisis se complementan desde hace muchos años. Voy a nombrar solo tres de ellas.

 

La crisis es económica: Es una crisis de muy distintas fuerzas acumulativas y cadenas de creación de valores, con una potente Alemania como único país que se ha beneficiado con el Euro, a partir de que los países del sur de Europa (en el lenguaje de Berlín la „periferia“) ya no pueden devaluar su moneda para así vender sus productos. Hoy Alemania es una avalancha económica y campeón de exportación. Es por eso que la UE hoy casi más se rige por las directivas de „Berlín“ que por las de Bruselas; en Grecia saben de lo que hablo. El Euro es un diseño alemán, y es todo un éxito. Pero, como es propio del capitalismo: un éxito que solo beneficia a muy pocos.

 

La crisis de la UE también es inmensamente política, especialmente desde el 2015; me refiero al tema de los refugiados del Medio Oriente y de África, a la supuesta solución con el acuerdo con el régimen turco como portero de la UE a partir de 2016, al continuo chantaje de parte de Turquía desde entonces y al gran desacuerdo sobre cuotas para refugiados entre los 27 estados miembros. Aquello muestra las grietas que se han abierto entre los estados que forman parte de la UE. Se podría seguir con el tema de las deudas y cómo se lleva acabo el chantaje y la extorsión – en una „unión“.

 

Y la crisis además es una de la falta de unidad frente a la competencia imperialista. El „Brexit“ es una muestra de que existen alas „europeas“ y „atlánticas“. ¿Cómo enfrentar el desafío que significa el nuevo Gobierno estadounidense? La aparación de Donald Trump solo durante algunos meses llevará consigo la posibilidad de disimular unidad frente a lo absurdo de muchas de las decisiones de Trump, y mostrarse como la parte buena en política internacional, comparado con él. Después se verá que el otro Nobel de la Paz - he aquí el héroe del mundo libre, Barack Obama - no sólo es el campeón mundial en asesinatos de drones sino que decretó la expulsión de la misma cantidad de latinoamericanos sin papel como es el propósito de Trump. Y cuando los medios europeos, en consonancia con los políticos encargados de los negocios de la clase dominante, lamentan la construcción de un muro en la frontera con México, se „olvidan“ de que allí ya existe una valla tremenda, y también se „olvidan“ de que la fortaleza Europa no necesita muros – ya que tiene el Mar Mediterráneo. Se ahogan miles de refugiados cada año, en el 2017 hasta hoy cerca de 500 personas. Pero, por su puesto, es excelente para ellos poder presentar a un tipo desagradable y repudiable como Trump para no hablar de lo propio, cambiar de tema y desorientar la opinión pública. En eso ayudan los medios.

 

Compañeras y compañeros:

 

Se ve que los medios de comunicación tienen un papel importante; no es nada nuevo. Influyen en decisiones de los políticos, y a la vez son sólo expresiones de decisiones ya tomadas por las clases dominantes. Los medios son maestros de la decontextualización que en realidad es una dialéctica irracional entre reducción y falta de comprensión del caso.

 

En el caso colombiano, los medios alemanes – seguramente parecido a otros países europeos – reducen el conflicto sistemáticamente respecto a tiempo, víctimas, contenido, dimensión y desenlace y por lo tanto fracasan necesariamente cuando se trata de aportar para la posible superación del conflicto.

¿Cómo funcionan estas reducciones?

 

Reducción en tiempo: supuestamente el conflicto comenzó con la creación de las FARC, en 1964. Más allá de „Unsere Zeit“ o „junge Welt“ los medios escritos o televisivos nunca se refieren al asesinato de Gaitán, ni mucho menos a todo lo sucedido anteriormente. Por lo tanto, para ellos el año pasado „terminó un conflicto de 52 años“.

 

Consecuente con esta falta de información se reduce también el número de víctimas al tiempo desde 1964, sin mencionar siquiera la anterior época de la „Violencia“ con sus 300 000 muertos y que esta guerra civil expresamente ha sido la razón de la autodefensa armada de los campesinos en los cincuenta y sesenta; de la creación de las mismas guerrillas en este tiempo. Y hoy los medios callan el hecho de que en 2016 se han asesinado a ochenta defensores de derechos humanos, y que esto significa un aumento respecto al año anterior. Claro: El conflicto, como sabemos, ha terminado…

 

Reducción en contenido: el conflicto colombiano es uno de los pocos en el mundo entero meramente clasista, sin causas religiosas o tribales, y quizás es/era el último en que las dos clases están/estaban armadas. Los medios, sin embargo, se empeñan en hablar de un conflicto de drogas; las expulsiones en el campo para dar camino libre a las multinacionales para la explotación de los minerales y de la tierra en general casi no se mencionan. Y si se mencionan, supuestamente no tienen que ver con el conflicto sino son tristes problemas, pero colaterales. Problemas de los pueblos no son problemas de los medios capitalistas de las metrópolis. Colombia, eso sí, fue tema cuando se secuestró a una candidata presidencial.

 

Otra reducción más: Ni pensar que los medios entiendan o hablen de la dimensión histórica del conflicto, un conflicto enmarcado en la eterna estrategia de los Estados Unidos de América de un panamericanismo, frente a las visiones de Bolívar, hoy expresadas al menos en la voluntad de crear instituciones como la CELAC, tan limitadas que sean a veces.

 

La reducción en el desenlace del conflicto: a pesar del exterminio de la Unión Patriótica, de todos los casos de masacres en el campo, de „falsos positivos“, de la comprobada interacción entre Fuerzas Armadas, parte de los parlamentarios y el paramilitarismo, ningún medio burgués se interesa por el devenir del conflicto, ni por las consecuencias que tienen las injusticias que se han cometido y que se están cometiendo todavía. La prensa y la televisión se sitúan supuestamente en la mitad entre las dos fuerzas beligerantes lo cual es fatal. Primero, es imposible comprender el conflicto desde una supuesta imparcialidad. Segundo, ser „imparcial“ en un caso tan obvio como el de Colombia, significa en los hechos: estar de lado de los que son los responsables de tantos crímenes.

 

Por todo ello, con tanta calculada mezquindad por un lado y tanta ingenuidad por el otro, es meramente imposible que los medios den aportes útiles para la posible superación del conflicto. Pues, para ellos ya ha terminado el conflicto o termina en estos días con la entrega de armas de la guerrilla en las zonas especiales. ¡Nada más equivocado, es una reducción de la lucha de clase a la mera lucha armada!

 

Compañeras y compañeros, todo esto no es casual, los medios de comunicación tienen su papel en el sistema. Y el hecho de que esto es así - de que sabemos de las injusticias más obvias y crueles, y de que al mismo tiempo estamos frente a una población en Alemania y los demás países en Europa que no tiene ni la mínima idea de lo que ha sucedido y aún sucede en Colombia - a veces nos deja perplejos.

 

¿Cómo revertir esta situación? La verdad es que como gente progresista, como comunistas, estamos lejos de influir mucho en la opinión pública. Nuestra solidaridad consiste en la publicación en nuestros medios de lo que sucede en Colombia, en brindar posibilidades de giras políticas por el país, en organizar charlas o protestas. Sabemos que deberíamos hacer más. Siempre se puede hacer más… A esta solidaridad sobre la base del internacionalismo proletario más allá del DKP o de grupos solidarios con Colombia procedente de la así llamada „sociedad civil“ podemos incluir el periódico „Junge Welt“ y un sector reducido del partido „Die Linke“. El lugar dónde actualmente nos encontramos lleva el nombre de „Willy Brandt“, canciller alemán de parte del Partido Socialdemócrata de Alemania en los primeros años de la década de los setenta. Ojalá dar espacio a esta conferencia signifique un punto de partida para una nueva política del SPD que en siete años de liderar el ministerio de asuntos exteriores casi no ha contribuido para la paz ni para el bien de las/os exiliadas/os perseguidas/os por el estado colombiano.

 

Parece ser una paradoja: La cantidad de conflictos en el mundo no ha generado más gente solidaria, sino evidentemente lleva a la desilusión de muchos. La consciencia política en los países imperialistas en grandes rasgos evidencia un nivel que se puede explicar solo con la irracionalidad del sistema mismo.

Sin embargo, quien conoce la historia de Colombia, sabe bien que es muy necesario ejercer presión al Gobierno para que cumpla con lo acordado con las FARC. Es necesario que las conversaciones con el ELN tengan un desarrollo positivo. Debe terminar la serie de asesinatos contra defensores de derechos humanos, de activistas de la Marcha Patriótica y otros, y de los campesinos que con razón reclaman la devolución de sus tierras. ¡No debe repetirse en Colombia lo que ha sucedido ya tantas veces!

 

Por lo tanto quiero terminar con unas palabras de Bertolt Brecht quien constató: „Solo tanta verdad se impone como nosotros sabemos imponer. Por eso la victoria de la razón solo puede ser la victoria de los razonables.“

 

Los razonables somos nosotros. Nada cambia sino es por nosotros.

 

Muchas gracias.

Berlín 12.03.2017

 

Foto archivo ANNCOL.

 

Carlos Antonio Lozada respondió así a las críticas de Carlos Córdoba y Sergio Jaramillo por el retraso en las zonas veredales.

“El señor Carlos Córdoba además de mal gerente resultó mentiroso… El incumplimiento del Gobierno en todos los aspectos es del 87 por ciento y no es cierto que estemos haciendo exigencias que estén por fuera de los compromisos, quieren escudar su incapacidad con nosotros y no lo vamos a permitir”, añadió. 

Denunciaron que el Gobierno está inflando los precios de los productos y alimentos que se están llevando a las zonas veredales y ponen como ejemplo el caso del arroz facturado a 15.000 pesos la libra, razón por la cual exigieron que haya claridad en la contratación y se haga público el precio de lo que se está pagando por los suministros. 

Sobre este tema en particular Pastor Alape dijo que “se está disparando la inconformidad en la guerrillerada por el tema de la inflación de los precios de la comida, estamos viviendo lo que vive el país con el tema de la corrupción y el tema de los recursos públicos, es el gobierno el que está haciendo mal las cosas con la contratación”. 

Añadió que el Gobierno puede ser el culpable del fracaso del proceso de paz si persiste en los incumplimientos y señaló que las deserciones de los últimos días son a causa de los retrasos en las zonas y de que las fuerzas militares siguen en campañas de desmovilización, aún en las zonas veredales. “donde están presionando a los guerrilleros para que se desmovilicen ya sí obtener beneficios más rápido”. 

“El Gobierno está exagerando… Las Farc vamos a vivir ahí y eso es producto de un compromiso, estamos exigiendo que se cumpla lo acordado, en algunas partes las comunidades protestan y nosotros ahí no podemos hacer nada… no se pude hablar con verdades a medias porque terminamos en mentiras completas”, dijo Marco León Calarca.

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