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Paz y reforma agraria: De Uribito al Gamonal Iragorri Valencia.

Mientras la Reforma Rural Integral de los acuerdos de paz firmados con las Farc no dispone de un peso para hacerla realidad, el gamonal Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri Valencia, se trago, durante mas de treinta meses de gestion politiquera, 9 billones de besos que repartió a dedo entre seudo empresarios corruptos, ongs de bolsillo  y gobernadores de las redes clientelares mediante convenios interadministrativos con los gobiernos departamentales.

Las comisiones del 30 y 40% pulularon.

Uribito se quedó en pañales.

Que la democracia ampliada de la paz por lo menos sirva para destapar este descomunal saqueo del Estado, todo para apuntalar una vanidosa candidatura presidencial de la rancia y violenta oligarquia caucana.

Horacio Duque.

Descomunal la sinvergüenzada y el descaro de la oligarquía colombiana.

Aceptado que el problema agrario es el principal foco de la violencia y las guerras del siglo XX y las del presente siglo, buena parte de los diálogos de paz y los acuerdos para terminar el conflicto armado han consistido en la construcción de consensos para erradicar las perversas relaciones sociales imperantes en el campo colombiano. Coincidencias que comprenden una diversidad de asuntos como la Reforma Rural Integral, la creación de un Fondo de Tierras con tres millones de hectáreas y siete para formalizar, la actualización del catastro rural y políticas financieras y de adecuación de infraestructuras viales y sociales.

Temas todos muy bonitos incluidos en un mamotreto que igual puede pasar a engordar los anaqueles de la memoria oficial.

Digo bonitos porque la realidad es mucho más cruel y áspera.

Para más de 13 millones de campesinos sumidos en la pobreza la paz agraria parece más un mal chiste por cuanto la política gubernamental en cuanto a los temas rurales va por otro camino. El de la corrupción, el clientelismo, el despilfarro y la reproducción de la vieja estructura feudal latifundaria.

No salimos del asombro al conocer el grotesco cuadro de Uribito, el ex ministro de agricultura del Caballista de marras, viejo prostático desvencijado, quien repartió, como en una piñata, miles de millones de pesos del presupuesto de inversiones del Ministerio de Agricultura, entre reinas de belleza, paramilitares, narcotraficantes y terratenientes. El tamaño de su vagabundería lo refleja el encarte penal y penitenciario en que se encuentra este delincuencial sujeto.

Pero al pasar revista a la gestión del actual gamonal caucano que funge como Ministro de Agricultura, el señoraso Aurelio Iragorri Valencia, vástago de una casta feudal de la peor historia de violencia en el departamento del Cauca, primogénito de un Cacique a perpetuidad en la región, las sorpresas son mayúsculas.

Uribito es un pobre pendejo.

Increíble. Mientras el gobierno derrochaba cinismo en La Habana discurseando con la reforma agraria integral, Iragorri, muy taimado se gastaba, como plata de bolsillo, 9 billones de pesos, que es la cifra presupuestal apropiada para inversiones agrarias, la mayor en la historia del Ministerio de Agricultura.

9 billones de pesos han sido repartidos a dedo por Iragorri, a lo largo de los 30 meses de gestión, entre seudo empresarios corruptos, ongs de bolsillos y gobernadores de la rosca politiquera con la firma de convenios interadministrativos, omitiendo licitaciones públicas y concursos de méritos.  Eso sí con comisiones del 30 y 40 por ciento que sería bueno saber en las cuentas de quien están. No será difícil saberlo en esta danza de corrupción que ha descubierto la opinión pública a propósito de las millonarias coimas de Odebrecht.

Con razón hoy el señor hoy se da ínfulas de candidato presidencial. Compro, con 9 billones de pesos, una extensa red de maquinarias electoreras en veredas, municipios y regiones para promover sus aspiraciones.

Este artículo es una alerta a las veedurías ciudadanas para ubicar esta malla de corruptela con los dineros de los campesinos.

Nosotros estamos revisando uno a uno los contratos de inversión firmados por Iragorri Valencia y los resultados concretos de tales convenios.

Estamos analizando los archivos del Secop en el Ministerio de Hacienda y los hallazgos ponen los pelos de punta del saqueo ejecutado desde la cúpula Ministerial.

Para algo debe servir la democracia ampliada que conquistamos con la paz. Para destapar esta cueva infame de saqueo y asalto de los dineros estatales.

Son 9 billones de pesos que ya no existen para la reforma rural integral, para la compra de 3 millones de hectáreas, para organizar las instituciones encargadas de adelantar la formalización de siete millones de hectáreas.

Para los campesinos solo hay limosnas que utilizan ciertas farsas de liderazgo para comprar camionetas y computadoras.

Solo hay plomo y masacre de los lideres sociales.

Una infamia.

Que responda Iragorri Valencia.

 

 

 

 

 

 

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