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Blog de Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Académico y periodista alternativo

Archivo de columnas en ANNCOL 

 

Horacio Duque.

La X Conferencia de las Farc, constituye un evento de la mayor trascendencia en la perspectiva de la terminacion de la guerra y la construccion de una paz estable y duradera.

Son diversos los escenarios en que eso ocurrira. 

Es prioritario plantearse distintas cuestiones al respecto para que el analisis objetivo permita enriquecer el proceso de apertura democratica instalado con la Mesa de La Habana y sus correspondientes acuerdos.

El país entero presencia la movilización política de las Farc y la resistencia campesina y popular revolucionaria, en el marco de los acuerdos de paz firmados recientemente en La Habana.

La X Conferencia, máxima instancia de dicha organización, está en curso y las decisiones que allí se aprueben tendrán amplia repercusión en el rumbo que tome el campo político hacia el futuro.

La premisa de todo esto consiste en la decisión de suspender el uso de las armas en la controversia política y la lucha por el poder en todas sus manifestaciones sociales. La violencia no será el recurso para hacer prevalecer ideas políticas, religiosas o de cualquier otra índole. Postulado que compromete, ante todo, las elites oligárquicas dominantes, causantes de todas las violencias contra el pueblo para garantizar la perpetuidad de su dominio económico, social y político. La respuesta popular ha tenido siempre un carácter defensivo, expresada en la auto defensa y la guerra de guerrillas, como única manera de contrarrestar las periódicas campañas de exterminio, destrucción y desorganización de las clases subalternas.

Lo deseable es que la solución de los conflictos y la disputa por el poder ocurran sin el uso de la violencia contra el adversario. Lo deseable es que el monopolio de la violencia se de en términos democrático y de legalidad. Que los aparatos armados del Estado no sean manipulados por latifundistas, empresarios, banqueros, multinacionales y gamonales políticos para acrecentar y preservar sus aberrantes privilegios.

De no ser así, es probable que hacia adelante resurja la violencia política en la lucha que caracteriza el conflicto social.

Respecto de la movilización política civil de las Farc, que a mi juicio no contradice, pues la complementa correctamente, su histórica movilización políticomilitar, conviene formularse las siguientes preguntas: ¿Cuáles serán los escenarios en que la misma ocurrirá? ¿Será su formato el clásico de los partidos políticos o más bien se explorara un instrumento político de las masas en el que confluyan las distintas expresiones del movimiento popular y de la sociedad civil democrática? ¿Cuál será su horizonte de sentido y su programática de acción? ¿Cuál será su estrategia electoral de corto plazo y cual su estrategia política en los términos del ciclo que se inicia con el fin del anterior pautado por la Constitución de 1991?

Estas y otras preguntas es prioritario abordarlas en un análisis y un debate abierto y lejos de rigideces o posiciones dogmáticas como lo demanda la coyuntura de la “apertura democrática” conquistada por las prolongadas conversaciones entre el gobierno y las Farc, desde el año 2011, la cual se incluye en el histórico Acuerdo para poner fin al conflicto social y armado y construir una paz estable y duradera.

Respecto de los escenarios de dicha movilización es posible identificar los siguientes:

Primero. El del Estado y las instituciones gubernamentales es el más notable y contundente. La propia Mesa de conversaciones en funcionamiento desde agosto del 2012, con los delegados plenipotenciarios, es el punto matriz de una disputa que hoy se proyecta en las instituciones pactadas como el bloque de constitucionalidad, el paquete de leyes Fast Track en el Congreso, las facultades especiales de paz del Ejecutivo, el Acuerdo especial humanitario radicado en el Consejo Federal Suizo y el Consejo de Seguridad de la ONU, el Fondo de Tierras, el Tribunal Especial de Justicia, el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Ecomun, el cuerpo elite contra el paramilitarismo y la corrupción de los gamonales, la Comisión de garantías, la Comisión de Verificación, el Consejo Nacional de Seguridad para la paz, la representación en el Consejo Electoral, los derechos de la mujer, los derechos de las comunidades étnicas, la actualización del catastro rural, las emisoras comunitarias, las zonas campamentarias y de ubicación, el foro para establecer las bases de garantías para los Movimientos sociales, la Ley de amnistía e indulto, la erradicación manual de los cultivos de uso ilícito y otro grupo de instituciones y entidades de nivel estatal y gubernamental en los que se radica un compromiso puntual sobre la paz.

Segundo. La refrendación y legitimación de la paz mediante el plebiscito convocado para el próximo 2 de octubre, que compromete un amplio espectro de fuerzas políticas en abierta controversia con los sectores más retardatarios que abogan por la guerra y la confrontación violenta. Por lo visto, el Plebiscito por la paz y la vida liquidará el núcleo más siniestro de la vieja y retrograda política de los gamonales y negociantes de la guerra, que encarna el ex presidente Uribe Velez y su camarilla de politiqueros.

Tercero. La ruta de la dejación de las armas y los protocolos que regulan el Cese al fuego y de hostilidades bilateral y permanente, las zonas de ubicación y campamentarias, así como la presencia de los delegados guerrilleros en la vida pública local, regional y nacional, en acciones de pedagogía y agitación programática, suponen, en la práctica, una nueva función de los organismos armados del gobierno. Ejército y policía quedan inmersos en sentidos no convergentes con los códigos de la contrainsurgencia anticomunista. Generales y otros oficiales de las Fuerzas Armadas conocen de primera mano los análisis y explicaciones de los líderes guerrilleros sobre las causas y motivaciones de su larga gesta revolucionaria. Tiene la oportunidad de trascender la retórica de las guerras contra el terrorismo y el enemigo interno, implantada por los asesores gringos y los fanáticos de la extrema derecha reaccionaria nativa.

Respecto de los desafíos en lo que tienen que ver con los formatos de la acción de masas resulta apropiado plantearse la pertinencia o inutilidad de las tradicionales organizaciones partidistas de la acción política liberal. Los partidos son infraestructuras propias de la dominación burguesa, organizados como clubes o directorios de garaje, para desplegar la manipulación electoral mediante los recursos del clientelismo y el soborno al elector. Agréguele que el neoliberalismo ha profundizado su descredito e inutilidad como instrumentos de intermediación.

En tal sentido, conviene explorar en la experiencia postneoliberal reciente, otras estructuras con mayor capacidad de convocatoria y organización. Un Instrumento político en el que converjan movimientos populares, sindicatos e izquierdas sociales y políticas, bien podría ser una metodología adecuada que proyecte, en una visión estratégica, la marcha popular y de la multitud hacia un nuevo poder transformador y revolucionario que perfile las bases de nuestro socialismo.  

Los retos son mayúsculos en esta materia. Los riesgos son enormes por causa de ciertos lastres dogmáticos, burocratizantes y de un hegemonismo mal entendido que bien pude estar capturado por los vicios de la partidocracia oligárquica: compra de votos, amiguismos de compadres y comadres, camarillas cerradas y grupúsculos sectarios.

Por lo pronto, tenemos un conjunto de factores para la transicion como son la representacion en las camaras legislativas con 6 voveros sin voto, la eleccion de 10 parlamentarios en el año 2018, las 16 circunscripciones electorales especiales, el Estatuto de la Oposicion, las partidas presupuestales indicadas, un Canal de television para la paz, las emisoras comunitarias, la reforma electoral, un Instituto de pensamiento, un organismo de difusion programatica y un amplio sistema de garantias y seguridad para hacer frente al paramilitarismo y los grupos criminales de la ultraderecha.

Desde luego, todos estos son problemas y retos que deben resolverse en el marco de los códigos establecidos en el texto del Acuerdo pactado para construir la paz y que será oficializado el próximo 26 de septiembre por las partes en la ciudad de Cartagena.

El Pacto, tan odiado y detestado por la ultraderecha, es la fuente de sentido político en el ciclo que despega con una un protagonismo sustancial de la resistencia campesina, popular, social y democrática.

 

 

 

Con la campaña plebiscitaria caminando, la sociedad colombiana saca a relucir sus mejores reservas politicas y democraticas para rechazar los pregoneros de la guerra y la mentira.

Crece la audiencia del Si a la paz en el Plebiscito del 2 de octubre. 

Uribe Velez y su camarilla viven el repudio generalizado de los colombianos. De la multitud entusiasmada con la reconciliacion.

Coincido con la regla de oro del debate respetuoso y tolerante hacia el adversario, reconociendo su derecho a discrepar y a sustentar sus tesis y postulados.

El Plebiscito convocado para refrendar el Acuerdo de paz es uno de esos momentos en que tal conducta debe primar, por encima del señalamiento, la descalificación o el estigma.

Los del Si tenemos nuestros argumentos y reflexiones para pedir el apoyo ciudadano a los consensos alcanzados en la Mesa de diálogos de La Habana, que sobresalen por su fuerza ética y coherencia política, por su lógica y coincidencia con la realidad.

Los del No, cuando se trata de personas de buena fe, influidas por la desinformación o la mentira, los asumo en la diferencia y natural diversidad que acompaña la percepción e interpretación del proceso de la paz.

Sin embargo, encuentro absurda y disparatada la campaña adelantada por la ultraderecha que encarna el expresidente Álvaro Uribe Vélez y su núcleo más cercano.

Por más que el caudillo paisa se ufane de usar argumentos y razonamientos coherentes para demeritar los consensos de paz, las mentiras y la manipulación deliberada se pone de manifiesto a cada paso. Es un campeón del engaño y la falacia. Su deshonestidad brota por doquier. Es así con la cuestión agraria, para desconocer el sentido de justicia de lo pactado. O con el tópico de justicia cargada de verdad, rigor y audacia como instrumento contra la impunidad y la corrupción. Y con el tema de los derechos políticos, sociales y económicos consagrados para los combatientes revolucionarios comprometidos con la acción política sin armas en los escenarios proyectados para el denominado post conflicto.

Con el pasar de los días toda su utilería discursiva se ha ido al traste, se cae por carencia de fundamento moral. Por falta de respetabilidad. Por la evidente mala fe.

Me impresiona como con el paso del tiempo, la sociedad, su componente democrático expresado en el análisis de columnistas de los periódicos nacionales y regionales, se ha volcado para darle fuerza y potenciar la movilización que permita consolidar la paz y superar el momento aciago de la violencia.

Desde el momento en que se anunció el acuerdo, pasando por el trámite de la ley del plebiscito, se ha desatado en el aparato comunicacional de la sociedad una cascada de ideas, tesis, argumentos que explican y dan soporte a la paz concretada en los pactos de La Habana. Confirmación de la autopoiesis de la sociedad, que le permite reproducirse y mantenerse por sí misma con la red comucacional, desoyendo el veneno entrópico  de quien jalona la autodestrucción.

El uribismo se desploma al ritmo del repudio social. Con el paso de los días se reduce a una escoria en la que resalta su lastre estructural. Es que está hecho de infames “falsos positivos”, de masacre paramilitar, de odio hacendario, de vulneración de derechos, de saqueo a los campesinos, de montaje judicial y carcelario, de oscurantismo, de anticomunismo y de asalto a los trabajadores y sus derechos para incrementar la plusvalía de codiciosos piratas del capital.

El uribismo vive su ruina moral. Su declive histórico, después de que intento en falso regresarnos a periodos tenebrosos  de terror y  oscurantismo.

Llama la atencion el espectacular viraje, asi no se compartan sus argumentos sustantivos, de personas como Maria Isabel Rueda, quien, a su manera, ha dicho que votara por el Si a la paz el domingo 2 de octubre.

Vean su texto en el siguiente enlace donde dice Por que votare Si:  http://bit.ly/2c5z3Ih

La avalancha popular del 2 de octubre por el Sí a la vida, sepultara definitivamente al Innombrable, como corresponde.

 

 

 

 

 

 

 

¡Y ahora la paz!

Firmado el acuerdo de paz ahora lo que viene es su construccion.

La paz proyecta un escenario de luchas y accion ciudadana para hacer efectivos los derechos conquistados.

Trascendental X Conferencia de las Farc.

No fue inútil el trabajo perseverante de los delegados plenipotenciarios del gobierno y de las Farc en la Mesa de diálogos de La Habana, desde el segundo semestre del año 2012, recogiendo un acumulado previo, construido silenciosamente en distintos escenarios para preparar el Acuerdo especial que sirvió de plataforma a las rondas de negociación para terminar el conflicto social y armado.

El resultado es un complejo y detallado documento que contiene El Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera (http://bit.ly/2c4Sqlj ).

Texto que se tilda de mamotreto farragoso, incomprensible, confuso y de difícil acceso para millones de seres humanos, convocados para el próximo 2 de octubre a un plebiscito en el que debe darse un pronunciamiento que lo legitime.

Consideración demagógica que parece tener el asentimiento de muchos, pero que en realidad es bastante deleznable si se atiende a la experiencia humana respecto de tales procedimientos.

Pretender que un fenómeno, tan complejo y prolongado, como la guerra civil que nos ha carcomido a lo largo de más de medio siglo, se despache en un acuerdo de dos páginas es una tontería descomunal.

En la sociedad todo lo complejo y denso es así. Lo es la vida religiosa recogida en gigantescos textos bíblicos, de miles de páginas. Lo es la acción penal organizada en extensos códigos sustantivos y de procedimiento. Lo es la organización del Estado condensada en amplias cartas con normas superiores y genéricas.

Hay que ver los ladrillos en que se han convertido los planes nacionales de desarrollo, los departamentales y municipales. Los Planes de Ordenamiento Territorial. Y, aun así, cumplen su tarea.

El Acuerdo alcanzado por las partes en Cuba será la carta de navegación de la sociedad en los próximos años, pienso yo hasta el 2055. Sera necesario convertirlo en un documento obligado de consulta  permanente para entender el sentido de los hechos políticos que vendrán.

Ahora, en gran medida, tenemos la paz por la entrada en vigencia del cese bilateral al fuego y de hostilidades estable y permanente. Pero sigue su construcción paciente en un contexto de mucho conflicto social porque lo pactado será la programática sustantiva de la demanda popular.

Si la Agenda de los diálogos de la paz iba al corazón mismo del origen y permanencia del conflicto armado, lo coherente es saltar, en lo consensuado, del papel a los hechos, en todos los campos: en el agrario, en el de la apertura democrática, en el de justicia, en el de las víctimas, en el de las garantías políticas para las Farc así como en su representación pública, en el de los cultivos de uso ilícito, en el de la implementación, en el de la verificación, en la erradicación eficaz del paramilitarismo y en el de la amnistía e indulto a cientos de presos políticos aun en las penitenciarías gubernamentales.

Sera preciso vencer muchas resistencias y superar la arraigada inconsistencia de las elites, inclinadas a desconocer y distorsionar los compromisos establecidos. Toca ir paso a paso. Toca darle forma a las instituciones creadas para el efecto.

En ese sentido es inevitable avanzar en la proyección, constitución y organización de un potente movimiento social y popular que articule las diversas expresiones de la protesta ciudadana, del sindicalismo y de las organizaciones de la izquierda comprometidas en transformaciones de más largo alcance.

Por la experiencia reciente y dado el agravamiento de la crisis económica y fiscal del Estado y el aparato productivo, como prolongación de la devastadora recesión global iniciada desde el 2008, la agenda posterior al plebiscito debe asumir los retos de una acción popular de mucha envergadura que trascienda el simple juego electoral y la componenda de candidaturas, para asumir los graves problemas que azotan sin contemplación a los trabajadores y demás segmentos excluidos de la sociedad. La paz no puede ser una mampara para esquilmar a los más pobres.

El reto es desencadenar, impulsar, promover, con todos los repertorios correspondientes, la movilización más contundente del pueblo colombiano. A nivel nacional. En lo regional y en lo local, sin ahorrar recurso político alguno.

A tales efectos se deberá canalizar la nueva infraestructura alcanzada con el acuerdo de paz, como la representación en las cámaras legislativas, los medios de comunicación alternativos, las circunscripciones electorales especiales, el marco de garantías para los nuevos movimientos sociales y los esquemas y planes de seguridad para los dirigentes que, colectivamente, realicen las gestiones políticas encomendadas en el contexto de las zonas veredales de ubicación y los campamentos de transición.

Con el Acuerdo de paz, el pueblo, la multitud, quedo dotada de una potente herramienta de cambios.

Los campesinos, casi 13 millones, disponen de una base de acción para acceder en condiciones de integralidad al derecho a la tierra en sus regiones naturales. Las mujeres avanzan en su constitución como sujeto de primera línea en una épica y autónoma marcha por la conquista de sus derechos esenciales. De igual forma los indígenas y los afrodescendientes.

La apertura democrática consagrada debe ser la máxima plenitud de los derechos y libertades políticas para que millones de colombianos puedan disputar a las oligarquías locales, regionales, nacionales e internacionales nuevas formas de organización colectiva, nuevos sentidos de época, nuevas formas de gestión política que superen la corrupción, el consumismo y el individualismo neoliberal y sus funestas manifestaciones como el extractivismo minero y la agroindustria depredadora.

La justicia para la paz, distinta a la corrupta jurisdicción  ordinaria, debe garantizar los derechos de las víctimas y la acción frontal contra el paramilitarismo y sus promotores financieros.

Así que, la construcción de la paz, en su dimensión ontológica, debe permitir conquistar nuevos escenarios en los que se determinen los cambios más profundos de la sociedad y el Estado, favoreciendo las demandas más sentidas de los excluidos.

Discrepo de quienes dibujan, con los acuerdos consolidados, un paisaje de derrota y claudicación de la resistencia campesina y popular. En peores momentos hemos estado.

Discrepo, por supuesto, del triunfalismo y las ínfulas de las voces del oficialismo gubernamental.

Votaremos sin vacilaciones el Sí a la paz y a la vida en el plebiscito del 2 de octubre, sabiendo que un apoyo mayoritario en tal sentido implica trascender el pantano de la violencia y alcanzar el plano de la creatividad y la imaginación para profundizar la resistencia popular y las posibilidades del socialismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Quindio se intensifica y amplia el apoyo de las organizaciones sociales, populares, de los educadores y trabajadores a la paz, mediante la movilizacion por el SI en el Plebiscito convocado por el Presidente Santos para el proximo 2 de octubre.

El dia 26 de agosto realizamos trascendental jornada pedagogica en las instalaciones del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educacion/Suteq, con cerca de 60 lideres del magisterio, convocados por sus directivas en cabeza del profesor Hugo Lievano.

A cinco semanas del 2 de octubre, la crucial fecha para la legitimación de la paz en el plebiscito que se convocara por el Presidente de la Republica, diversos sectores de la sociedad civil activan sus voluntades con el fin de dar un apoyo resuelto al Acuerdo final entre el Estado y las Farc para cerrar la más prolongada y sangrienta guerra civil en la historia del continente americano.

Una vez se conocen los detalles del pacto para iniciar la construcción de la paz, se amplían los argumentos y las esperanzas emocionadas de millones de seres humanos, integrantes de la sociedad colombiana, que sueñan con un futuro de reconciliación, armonía y convivencia.

En las regiones esa tendencia es más evidente. Muchos aun no alcanzan a dimensionar el paso dado, aún siguen atrapados por el anacrónico mundo de la violencia y la destrucción.

Pero se trata de incorporarlos a esta grandiosa utopía colectiva que significara transformar radicalmente a nuestra nación.

Varias organizaciones sociales, populares, sindicales, de derechos humanos, con presencia en el departamento del Quindío, preparan y organizan la movilización para atraer otras expresiones civiles y ciudadanas a esta potente corriente de transformación de la guerra por la paz.

Para el próximo 5 de septiembre está previsto un gran encuentro popular en el Centro de Convenciones de Armenia, con el objetivo de lanzar una potente campaña de convocatoria a votar por el SI en el Plebiscito.

Entre tanto, en la semana que corre desde el 29 de agosto al 4 de septiembre, está previsto ir a los medios de comunicación y llegar a los espacios públicos, a las Avenidas y conglomerados humanos, para realizar la pedagogía de la paz y la convivencia.

De lo que se trata es de demostrar que los llamados mentirosos y fraudulentos de los partidarios de la guerra y la violencia constituyen una convocatoria absurda e irracional para alimentar el odio y la venganza.

Desde luego, en el Quindío aún están presentes factores bastante peligrosos, asociados con el paramilitarismo, el narcotráfico, la corrupción y la manipulación clientelar de las viejas maquinarias que controlan el aparato estatal. El cartel del norte del Valle hace su presencia soterrada mediante poderosos grupos de la política, como el de la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado y su siniestro cónyuge y con el control de alcaldes, diputados, concejales, altos funcionarios judiciales, policiales y militares, lo que, por supuesto, genera grandes riesgos y preocupaciones para quienes hacemos publico nuestro compromiso con la paz y la vida mediante nuestro apoyo al SI en el plebiscito.

Peor aún, cuando importantes instituciones departamentales, como la Rectoría de la Universidad del Quindío, conspiran abiertamente contra la paz, patrocinando, mediante la pauta publicitaria y los presupuestos públicos, ha caracterizadas fichas asociadas con el sabotaje a la paz mediante la campaña de mentiras y mensajes confusos que desorientan al ciudadano. Situación que debería ser objeto de intervención por parte del gobierno nacional y departamental.

Pero, los núcleos y organizaciones comprometidos con el apoyo masivo a la paz el 2 de octubre, durante la jornada plebiscitaria, redoblaremos nuestro trabajo, especialmente con actividades pedagógicas y culturales que estimulen las energías positivas de la sociedad civil.

Esperamos que las autoridades regionales, que han dicho que apoyan el SI, se sumen efectivamente, más allá de los discursos y las frases, a las acciones concretas previstas, colocando a disposición de las organizaciones comunales los canales de televisión, las emisoras comunitarias y los otros medios de interacción colectiva para alcanzar un multitudinario apoyo a la paz y a la vida.

Nota. 

Un Comité pro ‘sí’ a la paz con todos se conformará en el Quindío, con orientacion de la Ministra de Trabajo, Clara López Obregón. 

El organismo lo conformarán líderes de las centrales obreras, organizaciones de la sociedad civil, la CGT, la Central Unitaria de Trabajadores, el Suteq, las federaciones comunales y empresarios con comerciantes.

 

 

 

 

 

 

La Universidad del Quindio, institucion estatal de dicho departamento, se hunde en la degradacion clientelar y la corrupcion politiquera de su actual administracion, representada por el señor Luis Fernando Echeverri.

La sociedad regional reclama transparencia y un viraje de dicha entidad para que la misma aporte de manera efectiva en la construccion de la paz y para que no sea un nido desde el que se sabotea el plebiscito y el respaldo al proceso de paz.

Carta abierta al Rector de la Universidad del Quindío.

Horacio Duque.

Armenia, 28 de agosto de 2016.

Doctor.

Luis Fernando Echeverry Murillo.

Rector

Universidad del Quindío.

Cordial saludo.

Por medio de esta comunicación me dirijo a Usted con el fin de plantear públicamente un conjunto de problemas y cuestiones que gravitan actualmente en el funcionamiento de esta importante institución pública de los quindianos.

Mi análisis está referido esencialmente al proceso de degradación clientelar propiciado por su desacertada gestión administrativa y académica.

Como egresado de tal centro académico me asiste una enorme preocupación por el descomunal daño y retraso científico e intelectual que afecta a importantes sectores de la sociedad regional, particularmente aquellos que presentan condiciones de pobreza y exclusión social, los cuales son afectados en su derecho fundamental a la educación de calidad.

He presentado derecho de petición a Usted como Rector de la Universidad del Quindío con distintas preguntas referidas a los procesos de vinculación de docentes, catedráticos, trabajadores y otros servidores profesionales; referidas, también, a los procesos licitatorios y de contratación; así como a lo relacionado con las estrategias de acreditación académica e institucional ante el Consejo Nacional de Acreditación, sin embargo, sus respuestas han usado diversas artimañas para evadir un debate necesario que los propios integrantes de la Asociación de Profesores Universitarios han planteado en comunicados expedidos en los meses recientes.

Dada la poca transparencia de sus respuestas y la manipulación de la información a través de medios pagados con el presupuesto de la Universidad, me veo en la obligación de enviar esta comunicación para que la opinión pública regional y la ciudadanía tengan elementos para la reflexión y el análisis.

El primer punto de mis preocupaciones está referido al ilegal proceso de contratación de personal docente y administrativo, que se realiza mediante los procedimientos del clientelismo y el pago de favores a la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado y su compañero permanente, el denominado Toto. La selección y contratación de personas en la U es el más grotesco ejercicio del tráfico de influencias realizado por Usted, sus Vicerrectores y decanos.

El segundo punto tiene que ver con los procesos licitatorios y de contratación que no llenan los requisitos mínimos de ley. Así se han adjudicado obras de valor millonario, superiores a los 26 mil millones de pesos, sin que la transparencia sea la regla fundamental. Me refiero a obras como el restaurante universitario con una inversión total de $1.319.764.917; la dotación de mobiliario de la oficina de Admisiones por $20.823.857; el edificio de Bienestar Institucional por $3.097.288.237; los equipos de gimnasio al aire libre por valor total de $37.799.048; los parasoles con módulos y sillas: $61.052.192; los bebederos por $31.899.420; la media torta cultural con una inversión total de $1.283.041.720; las zonas de estudio de la facultad de Ciencias de la Salud por $464.281.010 más las adecuaciones físicas del mismo edificio por $287.573.882; y el edificio de aulas de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas por $6.241.497.720. 

Peor. Además de la falta de transparencia es evidente la falta de calidad  e impacto científico de publicaciones como el libro "Quindío 50 años, recorrido visual por el departamento", que se trata de un mediocre mamotreto sin niveles de calidad y real aporte al desarrollo regional. Igual ocurre con otras publicaciones totalmente irrelevantes.

El tercer punto tiene que ver con los procesos de acreditación académica e institucional que se tramita mediante un innecesario y oscuro contrato firmado con la Universidad Eafit de Medellín, cuyo objeto es acompañar integralmente a Instituciones de Educación Superior para mejorar condiciones de calidad. Lo cierto es que, de acuerdo con los criterios del Consejo Nacional de Acreditación, el criterio primordial de la acreditación universitaria es la transparencia de la gestión de la universidad, aspecto que está seriamente cuestionado dada su articulación a los poderes clientelares prevalentes en el departamento del Quindío.

Todo este entramado de ilegalidades, por supuesto, está repercutiendo en el deterioro de la Universidad como recientemente se conoció por las denuncias hechas respecto de las indebidas prácticas de la señora Nidia Patricia Ocampo, la directora del programa de Trabajo Social.

Rector Echeverri, con su mala gestión de la Universidad pierde toda nuestra comunidad y flaco servicio se le presta a la sociedad, especialmente en la actual coyuntura en que el país requiere de los máximos esfuerzos para terminar con la violencia y la guerra y construir la paz, materia en la que, por lo demás, se refleja su falta de compromiso, pues buena parte de los recursos presupuestales de la oficina de prensa de dicha entidad son canalizados para apalancar a reconocidos partidarios de la guerra y la violencia, mismos que han expresado su intención de sabotear los esfuerzos del Presidente de la Republica para alcanzar la pacificación de Colombia mediante los acuerdos con las Farc que serán sometidos a Plebiscito el próximo 2 de octubre, evento que es estigmatizado por periódicos y medios de comunicación patrocinados por su oficina.

 

Atentamente.

 

Horacio Duque.

 

La imagen, tomada de Internet, corresponde a la del actual Rector de la Universidad del Quindio.

 

 

 

 

Cali, la tercera ciudad de Colombia, gran centro afrodescendiente, indigena y popular se une a la paz con democracia y justicia social.

Los días 23 y 24 de agosto se realizó en Cali, organizada por la Sociedad de Mejoras Publicas y otras entidades con asiento en la ciudad, una importante actividad de paz denominada Cali Epicentro, Desarrollo y paz.  

Varios expertos y conocedores de la materia expusieron sus puntos de vista, aunque fue notable el sesgo burgués de muchas de las reflexiones planteadas en las conferencias y debates. No quiero decir que carezcan de valor pero es evidente que se siguen desconociendo otros elementos analíticos sobre la transición política que ocurre en la sociedad colombiana a propósito del fin de la guerra. Un tema tan protuberante como las condiciones de la población afrodescendiente, mayoritaria en la ciudad y sus área metropolitana, al igual que las condiciones de una población indígena muy activa y en general la multitud abigarrada de trabajadores, desempleados, jóvenes, habitantes de la calle, mujeres y víctimas de la violencia, estaban ausentes en los contenidos colocados en la agenda temática.

Aun así puede afirmarse que Cali se encuentra con la paz, asume el proceso de reconciliación entre sus integrantes para proyectar mejores condiciones sociales, políticas, democráticas y de desarrollo.

Un destacado empresario de la siderurgia y la caña, un oligarca con arraigo urbano y con gestos de buena fe, Maurice Armitage, es el actual alcalde municipal, como representante de una corriente que dice ser independiente de los partidos políticos pero bastante inclinado por los empresarios operadores del Sistema de Transporte Masivo Mío que demanda enormes partidas del presupuesto municipal para fortalecer sus ganancias y plusvalías.

La página web de la Alcaldía es la siguiente http://bit.ly/1izp9Z9 con amplia información sobre el aparato administrativo municipal, el mismo que recientemente fue objeto de una reforma dentro de los parámetros de la Nueva Gestión Publica que promueve la OCDE para consolidar una visión neoliberal del Estado en el plano local y metropolitano (http://bit.ly/2bSvlAZ ).

Cali Progresa contigo es el nombre del Plan de desarrollo que se ejecuta el cual se puede consultar en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2bronCk .

El Plan de Ordenamiento Territorial/2014 con su correspondiente cartografía se puede consultar en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2bJbB4k

En la ciudad habitan 2 millones 500 mil habitantes y en el Área metropolitana más de 3 millones de personas ubicadas en los municipios de Jamundí, Palmira, Candelaria, Yumbo, Florida, Pradera, Dagua, Puerto tejada, Villa Rica y Santander de Quilichao.

Su extensión es de 564 Kilómetros cuadrados. Tiene 22 comunas, 15 corregimientos y 250 barrios.

El municipio limita al norte con Yumbo y la Cumbre, al nororiente con Palmira y al oriente con Candelaria. Al sur se encuentra el municipio de Jamundí, el área rural de Buenaventura al suroccidente y Dagua al noroccidente.

La ciudad es plana con una elevación promedia de 1.000 msnm. Se sitúa además en un punto neurálgico y estratégico: hacia el occidente (aproximadamente 100 km) se conecta con el puerto de Buenaventura sobre el litoral pacífico, y al noreste el centro industrial de Yumbo con el que conforma el Área Metropolitana de Cali. La ciudad es paso además de la Vía Panamericana y por ende paso obligado desde Colombia hacia el Ecuador.

El principal río de la ciudad y el departamento es el río Cauca, la parte correspondiente al municipio viene desde la desembocadura del río Jamundí hasta el límite entre Cali y Yumbo. El Cauca es de naturaleza sinuosa en su paso por el departamento del Valle, en 40 km navegados en el municipio se avanzan solamente 26 km en dirección sur-norte tras múltiples meandros.

A la mitad de su recorrido en Cali, el río Cauca recibe la carga contaminante del Canal Intersector (CVC) Sur, que trae aguas negras de la parte suroriental de la ciudad. Este canal bordea por casi 1 km al basurero de Navarro que se encuentra a 2,5 km del río Cauca. Aunque este basurero ha sido cerrado definitivamente (enero de 2008), miles de toneladas de basura fueron dispuestas de manera poco tecnificada y se estarían filtrando lixiviados al canal colector contaminando posteriormente al río Cauca.

Siguiendo el curso del Cauca, 11 km después de la desembocadura del Canal Colector Sur, se encuentra la planta de potabilización de Puerto Mallarino, donde se toma el 80% del agua que consume la ciudad. El río recibe un alivio, 3,4 km después, en la planta de tratamiento de aguas residuales de Cañaveralejo PTAR-C. Finalmente, tras 40 km, el Cauca sale de Cali para entrar en el centro industrial de Yumbo, donde le espera más contaminación.

Varios ríos descienden de la Cordillera Occidental pasando por el área municipal de Cali, marcando límites entre los corregimientos y desembocando en el río Cauca. En el norte del municipio nacen la Quebrada el Chocho y el río Aguacatal. La Quebrada el Chocho empieza en el corregimiento de La Paz (norte del Municipio), baja en sentido norte-sur marcando el límite oriental del corregimiento de La Castilla y finalizando en el río Aguacatal al noroccidente de la ciudad. A su vez, el río Aguacatal nace en el corregimiento de La Elvira, su caudal marca el límite occidental del corregimiento de La Castilla y desemboca en el río Cali.

En el occidente del municipio nace el río Cali, entre los corregimientos de Felidia y La Leonera, entra al área urbana entre los cerros de Cristo Rey y las Tres Cruces y finalmente tributa sus aguas al río Cauca en el norte de la ciudad. Más hacia el occidente del municipio nace el río Pichindé, que marca el límite entre el corregimiento homónimo y el de Los Andes, y muere en el río Cali cerca de El Saladito. Los ríos Cañaveralejo, Melendez y Lilí nacen en el centro del Municipio y terminan en el Canal Intersector CVC Sur, el cual vierte sus aguas en el río Cauca en el sur de la ciudad. En el Corregimiento de Pance, nace el río homónimo el cual tributa sus aguas en el río Jamundí, este a su vez desemboca en el río Cauca al suroriente del municipio.

Fundacion.

La ciudad fue fundada el 25 de julio de 1536.

Dada la importancia de Cali en el conjunto de las ciudades colombianas resulta del mayor provecho rescatar algunos aspectos de su importante historia.

La ciudad de Santiago de Cali o simplemente Cali, es una de las ciudades más antiguas en Colombia y en el continente americano. Su fundación data del año 1536 de manos del conquistador Sebastián de Belalcázar a solo tres años de la fundación de Cartagena de Indias (1533), dos años antes de la fundación de Santa Fe de Bogotá (1538) y a 26 años de la fundación de la primera población hispánica en el continente.

El momento de los indígenas.

La zona en donde se ubica lo que hoy es Cali y el departamento del Valle del Cauca fue siempre una región que atrajo a las comunidades. Muy cerca de allí, por ejemplo, se encuentra el asiento de uno de los principales pueblos indígenas de Colombia, los calimas. Los pueblos indígenas que poblaron la región interandina pertenecían a la Familia Caribe: Los Gorrones habitaba entre los actuales municipios de Roldanillo y Cali - el mayor asentamiento gorrón estaba ubicado sobre el río Pescador, cerca de las actuales poblaciones de Zarzal y Bugalagrande. Los Gorrones realizaban trueque con los Quimbaya que habitaban en el norte del actual departamento del Valle del Cauca y el Eje Cafetero.

Cali y en general la región interandina y del litoral pacífico del departamento del Valle del Cauca constituyen un área del interés arqueológico de la época precolombina.

La conquista europea.

Las conquistas españolas del Perú llevaron pronto hacia el territorio de lo que hoy es Colombia a los españoles en busca de El Dorado. Si la dominación del potente imperio quechua resultó no muy complicada, la caída de los pueblos indo americanos de la actual Colombia tampoco resultaría difícil dada su organización política de confederación de tribus muy incipientes. En su vía hacia el departamento del Valle del Cauca, los españoles pasaron por la región de los indios Timbas quienes huyeron dejando atrás su pueblo y sus pertenencias, lo cual significó un botín fácil para los europeos. En su travesía hacia el norte, los violentos conquistadores entraron al territorio del cacique Jamundí cuyo pueblo dominada la región entre los ríos Pance y Jamundí. Los jamundíes resistieron fuertemente a los invasores peleando con dardos y flechas envenenadas contra los arcabuces y espadas de los españoles. Tras la derrota y toma del pueblo Jamundí los españoles obtuvieron oro que aumentó obviamente su ambición y su coraje de avance hacia el norte.

El último eslabón importante de la región lo constituía el aguerrido cacique Petecuy y su pueblo que se ubicaba entre el río Lilí y la Cordillera Occidental de los Andes colombianos. Petecuy enfrentó a los invasores con un gran ejército formado por una confederación de tribus. La batalla definitiva en la que uno de los antiguos soberanos de las Américas cayó ante el dominio europeo tuvo lugar en el año 1536.

Al contrario de Petecuy y Jamundí, los Gorrones se rindieron fácilmente ante los españoles. Los pueblos indígenas dominados fueron divididos como en todas las nacientes colonias en las Encomiendas y otras estructuras del dominio feudal español. Se inició además el fenómeno del mestizaje con la mezcla entre españoles (que llegaban a las conquistas sin mujeres) y los aborígenes. Posteriormente, con la traída del esclavo africano a suelo americano, este proceso tendría dimensiones mayores. Los mismos españoles ya eran antes del Descubrimiento de América un pueblo mestizo y ello permitió que las nuevas mezclas raciales no constituyeran un problema para los nuevos dueños de las tierras americanas (a diferencia de otros pueblos como los franceses e ingleses).

Fundación y Colonia feudal.

El fundador de Cali, Sebastián de Belalcázar, vino a América en el tercer viaje de Cristóbal Colón en 1498. En 1532, después de servir en el Darién y Nicaragua; se unió a Francisco Pizarro en la conquista del Perú. En 1534 Belalcázar funda la ciudad de Quito en una expedición enviada por Pizarro. Posteriormente, en búsqueda de El Dorado entra al actual territorio colombiano y funda las ciudades de Pasto y Popayán.

El 25 de julio de 1536, Belalcázar funda Santiago de Cali, inicialmente establecida al norte de la posición actual cerca de Vijes y Riofrío. Bajo órdenes de Belalcázar, el capitán Miguel Muñoz reubicó la ciudad al lugar actual, donde el capellán Fray Santos de Añasco celebró una misa en el lugar hoy ocupado por la Iglesia de la Merced. Belalcázar designó como primera autoridad municipal a Pedro de Ayala.

Durante la colonia Santiago de Cali fue parte de la Gobernación de Popayán, la cual a su vez era parte de la Real Audiencia de Quito. Aunque Cali fue inicialmente la capital de la Gobernación, en 1540 Belalcázar asigna esta función a Popayán debido al clima templado de esa ciudad.

Hasta el siglo XVIII mucho del actual territorio de Cali estaba ocupado por haciendas como sigue siendo en la actualidad. La ciudad era únicamente una pequeña villa en las proximidades del río Cali.

En 1793 Cali contaba con solo 6548 habitantes de los cuales 1500 eran esclavos. Las haciendas eran propiedad de grandes latifundistas y comerciantes españoles, quienes tenían numerosos esclavos y dedicaban sus tierras a la ganadería y la siembra de la Caña de Azúcar. Muchas de estas haciendas darían origen a los actuales barrios, como Cañaveralejo, Chipichape, Pasoancho, Arroyohondo, Cañasgordas, Limonar y Meléndez.

En la época de la Colonia Cali ocupaba una posición estratégica para el comercio. Su ubicación nuevamente la convirtió en sitio clave en el paso entre las regiones mineras de Antioquia, Chocó y Popayán. En esta época se construyó el primer camino de herradura entre Buenaventura y Cali.

Independencia.

Las Ciudades Confederadas del Valle del Cauca.

El 3 de julio de 1810 Santiago de Cali proclamó su independencia de la Gobernación de Popayán. Muy pronto los independentistas buscaron apoyo para su causa y como si siguieran las tradiciones ancestrales de los pueblos indo americanos, formaron las "Ciudades Amigas del Valle del Cauca" que reunía a Cali, Cartago, Toro, Buga, Anserma y Caloto.

El gobernador de Popayán, Miguel Tacón y Rosique, organizó un ejército para controlar los levantamientos. Los patriotas caleños hicieron un llamado de ayuda a la Junta Suprema de Bogotá, la cual envió un contingente para soportar la causa independentista al mando del coronel Antonio Baraya. El 28 de marzo de 1811 en la Batalla del Bajo Palacé, el ejército de Baraya con la ayuda de Atanasio Girardot derrotó a las tropas realistas.

Finalmente el Rey Fernando VII de España envió un gran ejército bajo el mando del Pacificador Pablo Morillo quien devolvió el poder a la Monarquía feudal española..

La Campaña de Bolívar y la Gran Colombia.

En 1819 después de que el Libertador Simón Bolívar derrotara al grueso del ejército español en la Batalla de Boyacá, se sucedieron nuevos levantamientos en el Valle del Cauca y los criollos tomaron el control de la región definitivamente.

Bolivar en Cali.

Cali tuvo el honor de recibir al Libertador de América en 1822, quien paso por Cali, e hizo de la ciudad un importante centro de operaciones. No era para más, la región hizo un gran aporte humano a la causa independentista del Libertador en su afán por arrancar del yugo español a las nacientes naciones sudamericanas.

Con Bolivar ocupado en la guerra, Francisco de Paula Santander toma las riendas del Gobierno de la naciente Gran Colombia. La mentalidad progresista de Santander expresada en la separación del estado de la iglesia católica trajo beneficios a Cali como la creación del Colegio Santa Librada en los predios del Convento de San Agustín, en el año de 1823, uno de los colegios más antiguos de Colombia.

Tras un segundo viaje al Perú, Bolivar regresa y pasa por Cali en 1829 donde es recibido con alborozo.

Siglo XIX.

La historia Republicana de Colombia durante el siglo XIX fue caracterizada por cortos periodos de prosperidad sobre una constante agitación política. Cali y el Valle del Cauca intervinieron en la mayoría de las contiendas de este siglo, esto por ser parte del Antiguo Cauca que fue uno de los estados más conflictivos de la época. Además del constante estado de guerra, el aislamiento fue un factor de importancia en el retraso del desarrollo de Cali.

La República de la Nueva Granada.

Ya para 1830 la Gran Colombia se había disuelto, y desde su independencia el Ecuador quiso anexarse la provincia del Cauca lo cual fue apoyado por los generales José María Obando y José Hilario López. La economía de la región Vallecaucana era basada en la gran hacienda cañera, en los centros urbanos como Cali la economía capitalista no había tomado auge.

En 1830 Cali estaba conformada por los barrios: La Merced, Santa Rosa, San Nicolás y Santa Librada.

Santander es designado presidente de la República de la Nueva Granada y se posesiona en octubre de 1832. La nueva constitución le da autonomía a las provincias y Santander logra un mandato exitoso en el campo político y económico.

En 1835 la Gobernación de Popayán se dividió en las provincias de Buenaventura, Cauca y Popayán; Cali quedó adscrita a la provincia de Buenaventura. Este año se inician los trabajos del Puente Ortiz, que unificaría la ciudad y serviría para desarrollar el norte de la misma.

Como sucesor de Santander el congreso designa a José Ignacio de Márquez, quien enfrenta rebeliones en el sur del país lideradas por José María Obando.

En 1841 Obando incita la rebelión de esclavos en el sur del Valle del Cauca, y forma un ejército de guerrillas que termina tomándose a Cali y sembrando el terror en los territorios entre Cali y Popayán. Ya para 1843, ante la inestabilidad que trajeron las guerrillas seguidoras de Obando, el gobierno central asigna al general Eusebio Borrero la tarea de controlar los insurgentes conservadores, tarea en la que este militar no tuvo éxito. El cese de hostilidades en la región fue lograda por Pedro Alcántara Herrán, sucesor de José Ignacio de Márquez.

Con una nueva constitución en 1845, el general Tomás Cipriano Mosquera es designado como sucesor de Alcántara Herrán. Este mandato de Mosquera trajo prosperidad al país, en Cali se dio impulso a la educación trayendo profesores educados en Europa al Colegio Santa Librada.

En 1848, los ecos de la revolución francesa se sienten en el país, y se forman los partidos Conservador y Liberal. En Cali muchos comerciantes y hacendados se adhieren al conservatismo mientras las clases menos favorecidas y desplazadas se adhieren al liberalismo. En este año el cantón de Cali (que hace parte de la municipalidad de Buenaventura) se divide en los distritos parroquiales de Cali, Caicedo, Jamundí, El Salado, Yumbo, Yotoco y Vijes.

José Hilario López es designado como sucesor de Mosquera en 1849, quien a pesar de condiciones adversas obtiene importantes logros como la total abolición de la esclavitud, aunque tal paso no significo el fin de la gran hacienda feudal en Cali y el Valle.

Para 1850 se inicia la construcción del camino entre Cali y Buenaventura, una necesidad primaria para una región tan aislada como Cali.

Después de un periodo de inestabilidad política, en 1855 el caleño Manuel María Mallarino remplaza  como vicepresidente a José María Obando ante su destitución por el Senado. Con Mallarino llega un periodo de relativa calma y auge de la economía en el Valle del Cauca con un aumento de las exportaciones de tabaco, quinina, oro y café.

Confederación Granadina.

En 1858 el sucesor de Mallarino, Mariano Ospina Rodríguez, saca una nueva constitución que lleva a la guerra civil y termina con la rebelión del Cauca, Bolivar y Magdalena, los cuales le declaran la guerra a la Confederación Granadina tomándose el poder en 1860 bajo el mando del General Manuel Cipriano Mosquera. La guerra civil produjo pérdidas económicas en Cali.

En cuanto a la economía, vale resaltar que en 1860 el Ingenio La Manuelita fue modernizado liderando el posterior desarrollo de la industria azucarera del Valle del Cauca.

Estados Unidos de Colombia.

En 1866 Mosquera es de nuevo designado como presidente, pero sus métodos personalistas pronto locasionan un golpe de estado que deja al general Santos Acosta como presidente de los Estados hasta terminar el periodo presidencial de turno. Como consecuencia de este golpe de estado se da la interrupción por varios años, de las obras del camino Cali-Buenaventura, lo que trajo un retraso al desarrollo económico de la Ciudad y la región.

En 1869, después de 4 años de su planeamiento, se empiezan las obras del camino entre Cali y Palmira. El paso sobre el río Cauca fue hecho con una lancha por cable.

En 1870 se plantea la construcción del acueducto municipal de Cali, obras que se concluirían casi 30 años más tarde.

Con Manuel Murillo Toro en la presidencia, en 1872 se firma con la Compañía Minera y Constructora del Valle del Cauca, el contrato para la construcción del Ferrocarril del Pacífico. También en el mandato de Murillo Toro llega el telégrafo a Cali el 11 de febrero de 1873. La economía de la región empieza a prosperar.

Durante el gobierno de Aquileo Parra, en 1875 la depresión económica y la guerra civil, causa estragos en la economía del Valle del Cauca.

El 24 de diciembre de 1876 Cali es tomada por un grupo de insurgentes conformado mayoritariamente por afrodescendientes: Posteriormente la plaga de langostas arruina los cultivos y un periodo de sequía seguido por un invierno intenso arruina la agricultura de la región trayendo una hambruna.

El periodo de mando de Parra es terminado por el general Sergio Camargo. Para la región Vallecaucana se da la firma de un contrato con el ingeniero Francisco J. Cisneros para la construcción del Ferrocarril del Pacífico.

La República.

La guerra civil estalla con gran intensidad en 1885, bajo la presidencia de Rafael Nuñez, las ciudades de Cali y Buenaventura habían caído en manos rebeldes y son recuperadas por el general Juan Eleuterio Ulloa. Tras la derrota de los rebeldes, Nuñez establece la Constitución de 1886.

En 1887 se inicia la navegación en botes propulsados por vapor en el río Cauca, idea que había empezado a planearse en más de 15 años atrás. Ya para finales del siglo, la ciudad finalmente tiene acueducto tras 30 años desde su planeamiento.

La Guerra de los Mil Días fue contraproducente para el desarrollo de la Ciudad, como para el resto del país y trajo una recesión económica y paralización de las obras de progreso.

Siglo XX.

Después de la Independencia, Cali permaneció como una tranquila villa de poderosos hacendados e ingenios azucareros. Una descripción de lo que fue el departamento del Valle del Cauca y Cali durante el resto del siglo XIX se puede encontrar excelentemente reflejado en la novela más importante del romance colombiano y latinoamericano: “María” de Jorge Isaacs. Hasta el comienzo del siglo XX Cali fue únicamente una pequeña villa, comparada con otras ciudades colombianas, que dependía política y económicamente de Popayán.

Luz eléctrica.

El 26 de octubre de 1910, la ciudad ve por primera vez la luz eléctrica, con la iluminación de la Plaza de Caicedo, 10 bombillas sustituyeron las antiguas lámparas de petróleo y velas de cebo. En 1911 con 29.000 habitantes, Cali se convirtió en la capital del naciente departamento del Valle del Cauca, el cual se escindió del Cauca. De esa manera se rompía la unidad de una región que desde las conquistas y por casi cuatro siglos había estado unida económica y políticamente. Para este tiempo la región vallecaucana estaba intensamente cultivada y su futuro como proveedor agrícola parecía seguro. Sin embargo no había carreteras que conectaran al Valle del Cauca con el resto del país, lo que mantenía aislada a la región.

En 1912 se establece la primera empresa de teléfonos, la cual era de carácter privado.

La apertura del Canal de Panamá en 1914 y la llegada del ferrocarril en 1915 rompen el aislamiento de Cali con el resto del país y el mundo. En la década de los 30, con el advenimiento de políticas de transformación liberal impulsadas por Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos en el país, se construyó la carretera que unió a la ciudad con Bogotá sobre la Cordillera Central (Andes colombianos). La carretera a Buenaventura se completó entre 1926 y 1945. Esta infraestructura vial básica, conjuntamente con la modernización de la industria azucarera, y el crecimiento de las exportaciones de café a través de Buenaventura, fueron de vital importancia para el desarrollo de la región.

De gran importancia en los aspectos culturales de la ciudad fue la construcción del Teatro Municipal en 1918.

En 1928 la ciudad estaba conformada por los barrios: San Antonio, El Centro, El Vallado, El Pueblo, La Loma de la Cruz y la Loma de las Mesas.

Hasta antes de los años 30, la gente de la ciudad debía de abastecerse de agua usando 11 pilas, entre las que se destacan las pilas del Crespo y del Peñón. El 31 de diciembre de 1930, después de 14 años desde su planeamiento, se inaugura el primer acueducto moderno de la ciudad: San Antonio. Solamente un año después fueron creadas las Empresas Públicas Municipales de Cali (EMCALI), las cuales toman control de los servicios de acueducto, plazas de mercado, mataderos, alcantarillado y espectáculos públicos. En 1940 EMCALI empieza a estructurarse como una de las más importantes empresas de la región y el país.

En 1947 se crea la Oficina de Valorización Municipal, la cual se encargaría de la financiación de obras públicas mediante el sistema de valorización. Para la década de los 50 Cali (entonces con 240.000 habitantes) se había embarcado plenamente en un plan de industrialización con capital extranjero. En 1954 se crea la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CVC) una entidad estatal de gran importancia que desde su creación ha estimulado y dirigido el desarrollo económico y social de la cuenca hidrográfica del río Cauca.

Una página negra de la historia caleña se dio el 7 de agosto de 1956 cuando alrededor de 1,100 personas murieron al explotar 7 camiones cargados de explosivos por el ejército los cuales estaban estacionados irresponsablemente en medio del área urbana.

La Empresa de Servicios Varios (EMSIRVA) fue creada en 1966 encargada del servicio de aseo de las calles, la recolección de basuras, el mantenimiento de las zonas comunes y de los mataderos. Este mismo año se crea el Instituto de Vivienda de Cali (INVICALI), encargado de los planes de vivienda popular y de solucionar los problemas de los tugurios.

Un evento memorable para la Cali del Siglo XX lo constituyó la celebración en la ciudad de los Juegos Panamericanos en su versión del año 1971. La preparación de dicho espectáculo deportivo le dio un retoque de desarrollo y embellecimiento del espacio público. Gran parte de la infraestructura deportiva de la ciudad data de ésta época.

En 1974 se termina finalmente la Central de Transportes de Cali. Esta obra, además de ser fundamental en una urbe del tamaño de Cali, trajo beneficios para la ciudad como la organización de un caótico tráfico automotor que dificultaba la movilidad por el centro.

Durante los 70 y 90 la ciudad entró, como otras regiones del país, en una de los capítulos más oscuros de la historia de Colombia: la guerra de las mafias que tuvo a Cali como centro de uno de los principales grupos: el cartel de Cali. La ciudad quedó literalmente enfrentada al otro grupo: el cartel de Medellín, lo que deterioró la imagen y el desarrollo de ambas ciudades. La guerra de esta organización contra el cartel de Medellín trajo violencia selectiva y atentados terroristas en las calles de la ciudad. Al igual que Medellín la ciudad entró en un periodo de crisis cuando el cartel fue combatido y desarticulado por el Estado.

La ciudad ante el siglo XXI.

El crecimiento urbano (más de dos millones y medio de personas) que ha puesto a la ciudad en el tercer lugar después de la capital del país y Medellín, la recesión económica nacional y otros factores originados en la problemática social del país, han hecho que la ciudad empiece el siglo XXI con profundas crisis, como otros centros urbanos colombianos. Sin embargo, Cali, como heredera de una historia ancestral de grandes desafíos, con una posición geopolítica estratégica, con grandes proyectos de desarrollo y de infraestructura pendientes y con la legitimidad del optimismo colombiano, se abre al nuevo siglo con grandes perspectivas, particularmente en la actual coyuntura en que ha ocurrido la finalización de uno de los más prolongados conflictos armados de su historia.

Economía.

Por tradición, Cali y el departamento han sido espacio de la gran hacienda feudal, la misma que durante el tiempo de la Colonia fuera, con las minas, eje de producción para enriquecer a la Corno española. A comienzos del siglo XX la economía de la ciudad estaba concentrada en la producción de azúcar, basada en un modelo agrícola en el que grandes extensiones de tierra eran cultivadas con mínimo uso de mano de obra en condiciones de esclavitud. Como resultado, un puñado de oligarcas eran propietarios de vastas áreas de tierra en una de las regiones más fértiles del País. Esto fue un factor importante en determinar las relaciones de poder contrapopulares y la organización de la ciudad a través del siglo XX.51

En el periodo 1910-1930 la economía de la ciudad dejó de centrarse en el modelo agrícola para convertirse en nodo comercial a nivel nacional, gracias al desarrollo de infraestructura básica como la construcción de la vía férrea a Buenaventura y a la creación del departamento del Valle del Cauca con Cali designada como su capital.

Aunque la revolución industrial caleña y vallecaucana no comenzó sino hasta la tercera década del siglo XX, algunas empresas ya habían empezado a cimentar el desarrollo industrial de la región, como la empresa de artes gráficas Carvajal y Cia (que inició labores en 1904). En 1929 se da la creación de Jabones Varela Hermanos, en la década de 1930 otras industrias empiezan a crecer a gran escala como las fábricas de gaseosas y cerveza, la editorial y los cigarrillos. Con menor ímpetu aparecen también empresas de confección textil, productos químicos, chocolates, materiales de construcción, artículos de cuero y muebles.

En la década de 1940 Cali ya había dejado de ser un simple punto de intercambio comercial y su economía estaba centrada en la industria. Pocos años antes de empezar la década se empezó una gran inversión de capital extranjero con el establecimiento de muchas fábricas y multinacionales, ejemplo de esto son Croydon en 1937, Cementos del Valle en 1939, Cartón Colombia en 1941, Goodyear y Colgate-Palmolive en 1941. Posteriormente se dio el establecimiento de otras multinacionales como CEAT General (Centelsa) en 1955, y de laboratorios farmacéuticos que hicieron sede en el Valle del Cauca entre 1940 y 1960, como Tecnoquímicas y Baxter.

El florecimiento industrial de la ciudad atrajo olas de inmigración en las décadas de 1950 y 1960. En estas décadas se dan importantes alianzas entre los sectores público y privado, como el apoyo del sector productivo a los programas de administración de empresas en la Universidad del Valle. El crecimiento de la Universidad formando profesionales y tecnólogos, así como la creación de infraestructura, fueron determinantes para el posterior desarrollo de la industria y el comercio en el Valle del Cauca. Esta tendencia se continuó en la década de 1970 y los primeros años de la década siguiente, la inversión pública en infraestructura alcanzó niveles importantes beneficiando no únicamente al sector productivo sino también a la creciente población, esto hizo de Cali y el Valle del Cauca modelos de desarrollo a seguir en todo el país.

En la década de 1980, ante la relativa laxitud del Estado el tráfico de drogas se convirtió en una forma común y rápida de acumular riqueza. Las ganancias del narcotráfico tuvieron una fuerte influencia en la economía de la ciudad. Los dineros de procedencia dudosa pronto infectaron muchas instituciones y empresas públicas y privadas. El lavado de activos generó un boom económico que declinó abruptamente a mediados de la década de 1990 cuando el gobierno central declaró la guerra contra el narcotráfico, trayendo como consecuencia la extinción de dominio a empresas que fueron fundadas con capital del narcotráfico y que tenían como sede principal la ciudad de Cali como la cadena nacional de droguerías Drogas La Rebaja.

En el siglo XXI las condiciones económicas en el país y la ciudad han cambiado las reglas de juego. El modelo vallecaucano que manejó los devenires del departamento hasta la década de 1980, ha sido desplazado ante la globalización de la economía, lo que se evidencia en aspectos como: la entrada de capitales de los grupos económicos más importantes de Colombia, la creación de alianzas estratégicas entre los empresarios vallecaucanos y multinacionales, la preocupación de las empresas de la región por optimizar sus recursos y servicios, y la diversificación de inversiones de los grupos económicos. Ante la pérdida de influencia de los líderes tradicionales de la región, la Cámara de Comercio de Cali (CCC) ha ocupado su lugar y ha servido como facilitador enfocando recursos del sector privado en programas cívicos y sociales.

Sectores económicos.

Industria.

La zona industrial de Cali se encuentra principalmente en el norte de la ciudad entre Cali-Yumbo, en la zona hay instaladas más de 2.000 grandes empresas, entre las que se encuentran Cementos Argos, Bavaria, Postobon, Propal, Goodyear, Colgate-Palmolive, Cervecería del Valle, entre otras.52

Comercio.

La mayoría de centros comerciales de la ciudad están construidos como bulevares urbanos con pasillos al aire libre. Casi siempre están equipados con cines, restaurantes, supermercados de grandes superficies y boutiques. Los centros comerciales más tradicionales son Unicentro en el sur de la ciudad y Chipichape en el norte, ambos construidos en el estilo al aire libre. Otros centros comerciales muy concurridos son Palmetto Plaza, Jardín Plaza, Cosmocentro, Limonar Premier. Centros comerciales de menor envergadura en la ciudad son Centenario, Aventura Plaza, Centro Sur, El Único, La Pasarela (especializado en tecnología). En Cali también hay grandes supermercados como La 14, Carrefour, Éxito, Alkosto, Pricesmart, Homecenter, entre otros. Hay decenas de pequeños centros comerciales que están repartidos por toda la ciudad.

Hay muchos lugares donde se pueden comprar gangas que no se encuentran en la mayoría de estos centros comerciales. En centros comerciales como el "San Andresito" o Pasaje Cali (o cualquiera de ese tipo en la zona) se puede comprar miles de productos de bajo costo fabricados en China.

Sector estatal.

La principal aportación a la economía que ha hecho el sector público ha sido la construcción de grandes infraestructuras, como por ejemplo las 21 Megaobras o el MIO, que han permitido el desarrollo comercial e industrial. Desgraciadamente, a menudo estas infraestructuras se han demostrado insuficientes, y sus ampliaciones se han demorado frecuentemente lustros.53 54 Proyectos como el de las 21 megaobras se han realizado con transferencias de comunidades más ricas y la clase media de la ciudad, favoreciendo a las comunidades más estancadas económicamente.

Cali expresa de múltiples formas su compromiso con la construcción de la paz y el Foro que se acaba de realizar es una muestra de ello. Deben seguir más eventos, actos, movilizaciones para que el 2 de octubre del año en curso la ciudad exprese si apoyo contundente al SI a la paz, la vida y el futuro.

Es necesario que se dé una mayor participación de las masas populares y obreros en las movilizaciones por la paz. Es la manera de fortalecer la democracia avanzada y el pluralismo político.

Vigia del Fuerte, en el Uraba antioqueño, se suma a la corriente de la paz, y sus 10 mil habitantes y cerca de 1800 kilometros cuadrados de extension construiran colectivamente la Colombia de la paz. 

Uraba y sus municipios cierran el capitulo de la violencia paramiltar de narcotraficantes, bananeros, generales y politicos delincuenciales, que azotaron con la muerte a los pobladores de esta zona del territorio colombiano.

Vigia del Fuerte es  un municipio del  Uraba antioqueño, conformado, además, por los siguientes municipios: Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Necoclí, Apartadó, Carepa, Chigorodó, Turbo, Mutatá, y Murindó, con una población cercana a los 600 mil habitantes.

Limita por el norte con el municipio de Murindó, por el Este con los municipios de Frontino y Urrao y por el sur y oeste con el departamento de Chocó. Su cabecera dista 303 kilómetros de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia. Tiene una extensión de 1.780 kilómetros cuadrados.

La vereda Vidrí, en el Corregimiento de Vegaez,  será territorio campamentario de los integrantes de las Farc en su transición hacia la movilización política popular y democrática.

La localidad fue fundada en 1815 y convertida en Municipio a partir de 1983.

La extensión de su territorio es de 1810 Kilómetros cuadrados y el total de su población se acerca a los 10 mil habitantes, en su inmensa mayoría afrodescendientes, con un 6% de indígenas.

La división administrativa de este municipio está dispuesta en 9 corregimientos: San Antonio de Padua, Paloblanco, San Miguel, Buchadó, San Alejandro, Puerto Antioquia, La Playa, Vegáez y Puerto Palacios. Hay allí además quince veredas, entre ellas Arenal, Santa María de Antioquia, San Martín y Bríceño. Quedan varios resguardos indígenas en el distrito: Ríos Apartadó y Jengadó, Río Jarapetó, El Salado y Guaguandó. El distrito es puerto fluvial sobre el río Atrato y tiene un pequeño aeropuerto.

Reseña histórica.

Vigía del Fuerte se creó en 1711 con el nombre de Murrí por fugitivos provenientes de los pueblos de Quibdó, Lloró, Bebará y Tadó. En 1815 este poblado es lugar estratégico para luchar contra la reconquista española a cargo de Pablo Morillo quien desde Cartagena envía cuatro expediciones, una de estas, estaba al mando del coronel Julián Bayer con seis barcos a su disposición y navegaba por el Atrato hacia Quibdó. Los patriotas establecieron una fortificación en el alto de Murrí, considerado el mejor lugar para avistar y combatir a los españoles los que a su llegada combaten con los chocoanos y al cabo de varios días salen vencedores los patriotas, cuentan en la página web del municipio (http://bit.ly/2bgf4n4 ).

Bayer después de la derrota regresa a Cartagena, y los patriotas abandonaron la fortaleza de Murrí para concentrarse en Quibdó. Pocos meses después, Bayer remonta de nuevo el Atrato, apoderándose fácilmente de las instalaciones de Murrí y prosiguiendo Atrato arriba en persecución de los dirigentes del gobierno provincial patriota. Los realistas toman Quibdó en 1816. El fuerte de Murrí fue sitiado el 29 de enero de 1820 por las fuerzas españolas que entraron por Urabá y el Atrato. Durante 10 días hubo cruce de fuego, los rumores de apoyo patriotas desmotivaron al comandante realista Ferrer Xiques, quien abandonó la región y se dirigió a Cartagena. El nombre de la fortaleza se cambió por la de Vigía del Fuerte debido a que las fuerzas patriotas dejaron establecidos allí una atalaya en desarrollo de las fuerzas bélicas de 1820. También quedaron establecidos allí algunos soldados patriotas que se mezclaron con los antiguos pobladores.

Vigía del Fuerte fue fundado en 1.815 y erigido municipio en 1913 por mandato de la Ordenanza 39 del 25 de Diciembre del mismo año; Posteriormente por ordenanza 13 del 27 de marzo de 1914 se traslada la cabecera del distrito a la población de Murindó, convirtiéndome así en un corregimiento. Su primer inspector fue el señor Marco Suárez y como primera educadora doña Luisa Maturana (http://bit.ly/2bgf4n4 )

A partir de 1980 se despierta el interés por los moradores de Vigía del Fuerte, por reconquistar la sede municipal que se había perdido y gracias a los esfuerzos de los señores José del Carmen Córdoba (q.e.p.d), Heliodoro Roa, Leonardo Heredia, Cervando Córdoba C., Nelson Buenaño Piño, Eustacio Vanoyes Moreno, Arminda Maquilom de Córdoba, entre otros y contando con la valiosa colaboración del señor Nicanor Restrepo Santa Maria Gobernador del departamento, se logró no la sede de la cabecera municipal, si no la creación de un nuevo municipio con capital en Vigía del Fuerte (erección a municipio mediante Ordenanza 101 de Diciembre de 1983), separándose así del municipio de Murindó al que pertenecía y tomando a su vez territorio de éste, lo mismo que tierras del municipio de Urrao.

A partir del primero de enero de 1.984 Vigía del Fuerte inicio su vida normal como municipio, teniendo como primer alcalde al visitador administrativo el señor Alberto Arroyave A. En 1.988 con motivo de la aprobación del congreso de Colombia de la elección popular de alcaldes, se eligió como primer alcalde popular del municipio al señor Wilson Marmolejo Cuesta, natural del corregimiento de Buchado.

Durante los últimos 30 años se ha experimentado torrentes migratorios procedentes básicamente de los municipios de Bojayá y Quibdó, zona rural de Vigía del Fuerte y otros, atraídos por algunos factores en su orden: Creación del IDEM (Instituto de Educación) (1973), creación del hospital (1974), establecimiento de la oficina de la Federación de Cacaoteros (1975). En los años 79 y 80 la parroquia del Verbo Divino a través de la gestión del hermano Erich donó cierta cantidad de zinc, con lo cual se construyó parcialmente el barrio Venezuela. En 1981 se inician las gestiones en procura del traslado de la cabecera municipal de Murindó hacia Vigía del Fuerte, período que se caracterizó por la unidad de los habitantes, y de hecho el progreso y la expectativa que se constituyó en un atrayente significativo para el crecimiento hasta 1992.

Durante la década de los 90s, Vigía del Fuerte ha sido escenario de la acción sangrienta de los grupos paramilitares organizados por los bananeros, narcotraficantes  e integrantes del Ejército, que han recibido el apoyo de la casta política oficialista.

Nombres antiguos del municipio: Inicialmente el caserío se llamaba Murrí. Este nombre indica “Atalaya”, expresión militar antigua que significa "torre alta" para vigilar hacia el exterior de una fortaleza. El antiguo nombre de Murrí fue reemplazado por el actual, Vigía del Fuerte, debido a que durante la guerra de la Independencia, las fuerzas patriotas levantaron una fortaleza en este distrito.

El carácter histórico y social de esta población es el de “vigilancia”. Esta pequeña villa, de población principalmente negra como las demás de la región, es difícilmente accesible, y llegar hasta ella puede lograrse básicamente por río o aire. Vigía del Fuerte posee un rudimentario aeropuerto para este fin.

Está rodeado de una vegetación exuberante, de selva tropical. Especies animales y vegetales silvestres de singular belleza conviven en medio de una región reconocida por su biodiversidad y sus múltiples fuentes de agua, lugares de visita obligada para los visitantes que se acercan a la zona.

Etnografía.

Según las cifras presentadas por el DANE del censo 2005, la composición etnográfica3 del municipio es:

Afrocolombianos (91,4%)

Indígenas (5,7%)

Mestizos & blancos (2,9%)

Economía.

Agricultura: Plátano, banano, coco, arroz, achiote, borojó, chontaduro, maíz y yuca,

Explotación de madera.

Pescado y pesca artesanal.

Ganadería tradicional.

Fiestas.

En Buchadó, fiestas de la Virgen del Carmen los 16 de julio. En San Antonio de Padua, el 13 de junio

Fiestas patronales de la Virgen de las Mercedes en septiembre.

20 al 25 de septiembre

Patrimonio histórico artístico y destinos ecológicos.

Los palafitos o viviendas típicas levantadas en zancos de madera. Son construcciones de un solo nivel hechas con madera y techos de zinc. También utilizan guadua, esterilla, latas, bahareque, bloque, ladrillo o piedra; para los pisos, tierra, cemento, baldosa o vinilo.

Las comunidades indígenas, que viven en tambos.

Ciénaga de Bojayá, a hora y media en lancha, para excursionar por la selva virgen

Ciénaga de Buchadó, en el corregimiento del mismo nombre, para aficionados a la pesca; sitio para la búsqueda de barbudo, el chicharo o el moinholo. Acá se puede practicar el ecoturismo; la ciénaga posee valiosos recursos madereros

Río Jarapetó, lugar de habitación de indígenas Emberá.

La página web del municipio es la siguiente http://bit.ly/2bgf4n4 . La pagina presenta notables deficiencias respecto de la articulación de la Alcaldía con la sociedad civil.

El actual alcalde de Vigia del Fuerte es Manuel Enrique Cuesta Borja, de una coalición electoral del liberalismo, con MAIS, Cambio Radical y la U. El Plan de Desarrollo (2016-2019)  lleva por titulo “Porque el desarrollo de Vigia del Fuerte no se puede detener y al texto del mismo se puede acceder en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2bhOxKT .

El Ordenamiento espacial del Municipio esta regulado por un Esquema de Ordenamiento Territorial al cual se puede acceder en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2bVk8lt

Vigia del Fuerte, su territorio y población ya construyen la paz para potenciar la democracia y el desarrollo social que favorezca a los sectores afectados por la pobreza y la exclusión.

 

 

 

 

Con los avances del proceso de paz salen a la esfera publica potentes expresiones de la resistencia popular, como las acciones colectivas del Choco, Caquetá y Putumayo.

El paro civico del Choco esta plenamente justificado y el gobierno de Santos debe atender su justo pliego de peticiones, dando las garantias correspondientes en vez de mandar al criminal ESMAD. Apoyamos resueltamente la movilizacion civica de los 500 mil habitantes del departamento.

Que le digan al pais qué se hiceron los 7 billones de pesos supuestamente invertidos alli en diversas obras, durante los cinco años de gobierno del actual jefe de la Casa de Nariño.

Una verguenza el saqueo protagonizado por la casta politiquera y una verguenza la impunidad en que se mueven los artifices del robo al Choco.

Con la apertura democrática y la ampliación de los derechos políticos de los colombianos como logros del proceso de paz, están aflorando un cumulo de problemas represados durante años, que el Estado desconocía mediante la represión y el ultraje, además de la consabida manipulación de las maquinarias clientelares en las que derivo el viejo bipartidismo liberal-conservador.

Paros cívicos, protestas populares, mingas agrarias, bloqueos de autopistas y acciones colectivas son la nota predominante en el campo político. Se trata de recursos de las comunidades para obligar al Estado y al gobierno de turno a resolver gravísimos problemas sociales.

Durante este año se han presentado diversas expresiones de inconformidad social como el paro de las centrales obreras, la Minga étnica y campesina, el paro camionero y en la coyuntura nos encontramos con la parálisis del Choco, el rechazo a la explotación petrolera en el Caquetá y las manifestaciones de los cocaleros del Putumayo, contra las arbitrarias erradicaciones de los cultivos de la mata de coca en la región, sin que se ofrezcan soluciones productivas apropiadas para las comunidades campesinas.

El Paro del Choco ya completa 6 días y compromete una comunidad integrada por 500 mil personas, 100 mil de las cuales son indígenas, ubicados en 130 resguardos, en condiciones de absoluta miseria y exclusión.

El comercio está cerrado, la educación no funciona y muchas otras actividades van a media marcha, porque la población, afrodescendiente en su gran mayoría, se cansó del azote que genera la corrupción de una delincuencial casta política, causante del descomunal déficit de la salud, del bloqueo de las vías hacia Pereira y Medellín, de la falta de interconexión eléctrica, de los agudos problemas con el saneamiento básico, de la pobreza, la miseria y la violencia de los grupos paramilitares que prevalecen en Quibdó y las principales arterias fluviales (Baudo y Atrato), controladas por ejércitos privados de paramilitares, al servicio de la minería ilegal y del narcotráfico, fenómeno al cual no es ajena la elite militar, gubernamental y la de las cúpulas de la politiquería asociada a la gobernanza nacional.

Se trata, pues, de un justificado levantamiento popular, de una manifestación de resistencia que la demagogia y el macartismo del Ministro del Interior encargado, dr Rivera, no pueden deslegitimar con afirmaciones absurdas como aquella que pretendía descalificar el paro porque entre sus líderes estaban caracterizados militantes de la izquierda democrática. Típico lenguaje de la ultraderecha uribista que desconoce la realidad de la protesta social y la obligación de darle las garantías necesarias.

Desde la Casa de Nariño dicen que el paro no se justifica porque esta administración ha invertido en la región cerca de 7 billones de pesos. Cifra gigantesca que se esfumo en las manos y bolsillos de reconocidos agentes del oficialismo santista. Si esa es la cifra invertida, las preguntas que muchos nos hacemos son las siguientes: ¿Dónde están las obras que debieron construirse con tales partidas? ¿A quiénes se adjudicó la realización de las mismas? ¿Quién favorece con las licitaciones y contratos a una reconocida constructora como la de los Solartes autores de los más diversos fraudes en distintos frentes de obras civiles como dobles calzadas, túneles y viaductos? ¿Quién se robó la plata de los hospitales y los colegios? ¿Dónde están esos dineros?

La indignación de los chocoanos está plenamente justificada, por supuesto el paro, más cuando se sabe que los artífices del desfalco y el robo del Choco siguen muy campantes en medio de la impunidad y los privilegios judiciales y penitenciarios otorgados por jueces de la cuerda de la politiquería santista.

Nota. Sale a la luz pública toda la corrupción del exgobernador del Cauca Temístocles Ortega y la de su protegido el actual gobernador Oscar Campos. Unos pícaros que simulan cercanía con las reivindicaciones democráticas. Nos faltan los detalles del robo, junto al senador Velasco, de las regalías petroleras y la mermelada que fluyo ampliamente hacia Popayán en los últimos 50 meses a través de los OCAD. Miles de contratos con altas cifras fueron adjudicados a dedo, las obras no existen y de allí surgió una nueva aristocracia encabezada por Luis Fernando Velasco, la nueva ficha del santismo caucano http://bit.ly/2bGIVGJ ).

 

 

 

 

Ituango, la tierra de Jesus Maria Valle, el defensor de los derechos humanos asesinado en  Medellin en 1998, por los paramilitares de Uribe Velez y de las mafias del narcotrafico aliadas con generales y militares criminales, aporta su territorio historico a la construccion de la paz con justicia y derechos sociales.

Ituango, en el departamento de Antioquia será una zona de ubicación de los integrantes de las Farc en su proceso de movilización política con la terminación del conflicto social y armado.

La vereda de Santa Lucía, es el punto exacto de esta nueva realidad social y política que llega con la paz.

Ituango es un municipio de Colombia, situado en la subregión Norte del departamento de Antioquia, que está conformada por los siguientes municipios: Angostura, Belmira, Briceño, Campamento, Carolina del Príncipe, Donmatías, Entrerríos, Gómez Plata, Guadalupe, Ituango, San Andrés de Cuerquia, San José de la Montaña, San Pedro de los Milagros, Santa Rosa de Osos, Toledo, Valdivia y Yarumal. Allí habitan casi 300 mil colombianos.

Límites.

Limita por el norte con el municipio de Tarazá y el departamento de Córdoba, por el este con los municipios de Valdivia y Briceño, por el sur con Briceño, Toledo y Peque y por el oeste con los municipios de Dabeiba y Mutatá.

Historia.

El municipio de Ituango tiene su origen en los grupos prehispánicos que habitaban la vertiente del río Cauca, al norte de Santa Fe de Antioquia, eran grupos culturalmente afines que conformaban pequeños cacicazgos en formación, estos grupos eran los Curumes, Hebejícos, Noriscos, Peques e Ituangos; cacicazgos que poseían jefaturas hereditarias permanentes, asumidas por dos hermanos (uno de los cuales ejercía el poder en la unidad principal, mientras el otro controlaba a los grupos dominados y se desempeñaba como jefe de los ejércitos del cacicazgo), se podían configurar así una forma de gobierno eficaz, para defender el territorio y mantener el control sobre los grupos situados en regiones diferentes, pero pertenecientes a la misma unidad socio – política. A pesar de que tenían unidades políticas autónomas, diferenciadas notablemente y conflictos entre ellos, realizaban alianzas o confederaciones para enfrentar a los grupos foráneos; en el caso de la conquista española se elegía jefe único, al individuo de mayor prestigio y valentía. Lo importante de esta situación era que no comprometía la autonomía de cada grupo (http://bit.ly/2bK6qlen ).

La historia de Ituango comienza con los primeros conquistadores españoles que llegaron al lugar, primero Francisco César en 1537, y luego Juan de Badillo en 1538. Ambos partieron de su sede en San Sebastián de Urabá (cerca del hoy municipio de Necoclí); cada uno remontó el río Sinú hasta su nacimiento, y ambos, cada uno en su momento, penetraron luego en la comarca de Ituango.

Los indígenas habitantes de la región de Ituango, de las etnias catía y nutabe, fueron sometidos mediante una feroz violencia de los conquistadores españoles y los curas doctrineros.

Poco después llegarían a Ituango don Gaspar de Rodas y don Andrés de Valdivia, quienes protagonizaron la historia más sangrienta en su labor de despojo de los indígenas.

En 1568, la autoridad española ordena a don Gaspar de Rodas fundar una nueva ciudad en donde lo creyera conveniente a fin de sujetar y reducir las tribus de esa zona de Antioquia que se resistían a la conquista.

Casi simultáneamente, en 1569, don Andrés de Valdivia es nombrado por el rey de España gobernador y capitán general de las provincias de Antioquia, Ituango, Nive y Brenduco.

Cumpliendo sus órdenes, don Gaspar de Rodas, ubicado en Santa Fe de Antioquia, publicó una invitación para la fundación de "San Juan de Rodas", a la que acudieron aventureros de todas las colonias vecinas y también hombres de bien.

Don Gaspar de Rodas reunió unos 80 hombres de armas y 500 indios. Visitó primero el Valle de Norisco (cerca del hoy municipio de Frontino); los indios de esta comarca, para desembarazarse de los incómodos visitantes, dijeron a la expedición fundadora que las riquezas se hallaban más lejos, en tierras de Ituango. Don Gaspar de Rodas no encontró sino trabajos en esta ruta, aunque logró someter muchas tribus y descubrir grandes poblaciones en las orillas del río Zenú (hoy Sinú), y debido a muchas batallas con los nativos, y aunque lo intentó, no logró estabilizar la fundación de "San Juan de Rodas", poblado que iría a llamarse de este modo en memoria de su propio apellido. Don Gaspar empezó a construir el poblado que perpetuara su nombre en dos ocasiones, pero los catíos arrasaron con los incipientes poblados en ambas oportunidades.

Al final, del nombre de "San Juan de Rodas" no quedó sino eso: el nombre, y la ilusión del rapaz conquistador de haber fundado el pueblo.

Mientras tanto había llegado desde España don Andrés de Valdivia por Cartagena, con altos cargos reales incluido el de gobernador. Se declaró gobernador de la provincia de los dos ríos y él sí tuvo éxito en la fundación de la nueva ciudad encomendada, (donde hoy queda el Valle de Toledo). Allí fundó a Úbeda en honor al pueblo donde había nacido en España). Para mantenerla funcionando le llegaron refuerzos desde Santa Fe de Antioquia, asiento de una naciente y poderosa elite.

Pero en esta empresa los españoles atropellaron duramente a los indígenas, quienes se concentraron y planearon en represalia una mortal emboscada a los ibéricos en lo que hoy conocemos como la matanza (cerca del Valle de Toledo). Allí, el 15 de octubre de 1574, perecieron el gobernador Valdivia y sus acompañantes de manos del cacique Guarcama y sus guerreros nutabes. Valdivia fue asesinado de un golpe con una pesada maza que le destrozó el cráneo, junto a la india que le servía de intérprete. Los pocos de su tropa que lograron huir regresaron a Santa Fe de Antioquia y se pusieron bajo la protección de don Gaspar de Rodas.

Don Gaspar de Rodas regresó al Valle de Guarcama donde, fingiendo amistad a los nativos, los castigó luego severamente, entre ellos al Cacique Guarcama a quien hizo matar.

Don Gaspar de Rodas realizaría posteriormente otras fundaciones, pero siempre con la nostalgia de no haber podido fundar a "San Juan de Rodas". Dicen que en su vejez contaba sus aventuras y penurias por las tierras de Ituango, y que hablaba sobre montañas que consideraba las más escabrosas conocidas por él, y sobre los indígenas tuangos, los más valientes guerreros que hubo durante la conquista española.

En 1844, fecha oficial de la fundación de manos del gobernador de Antioquia José María Martínez Pardo, la localidad aparece con el nombre de Aguada siendo caserío, corregimiento y viceparroquia del distrito de Sabanalarga.

En 1847 Ituango fue constituido como distrito parroquial y erigido como municipio con el actual nombre, proveniente de vocablos indígenas cuyo significado en español es "Río de Chicha".

Antes de la Invasión española, muchas culturas florecían en este territorio. En el primer siglo de conquista, más del noventa por ciento de dicha población había sido muerta en combates. Durante tres ​siglos de dominio, algunas fueron exterminadas, otras sometidas, otras sobrevivieron en el refugio de las selvas y lugares más apartados. Fueron los primeros desplazamientos forzados de que se tiene noticia en nuestra tierra americana.

Las culturas africanas, variadas también, entraron en su historia con el estigma de la esclavitud, pero después de la independencia de Colombia obtuvieron su libertad. Muchos indígenas y negros se mezclaron con los conquistadores entre sí. De este mestizaje son hijos buena parte de los colombianos.

Ituango es tierra de personajes reconocidos, como el Doctor Jesús María Valle Jaramillo, apóstol de los derechos humanos, quien hizo de su ejercicio profesional una expresión comprometida y consecuente con su proyecto de vida; el paraíso escondido como suele llamarse al municipio de Ituango, también es cuna de artistas, ejemplo de ello es el maestro Ramón Vázquez, quien a sus noventa años, es el artista que mas obras ha pintado en Colombia.

Las mujeres no se quedan atrás; Delcy Janeth Estrada, es una soprano quien además interpreta música andina colombiana, lo que le ha valido importantes reconocimientos como los primeros puestos en Antioquia le canta a Colombia, el festival nacional de bambuco y el gran p​remio Mono Núñez en Ginebra Valle, entre otros reconocimientos.

Ubicación geográfica de Ituango.

Está asentado en medio de la cordillera y atravesado por el río Cauca, y es un municipio verde, uno de los más montañosos de Antioquia y de grandes áreas de reserva natural. Tiene una gran actividad comercial y por la presencia de indígenas Catíos y las características de su poblamiento, es común encontrar en él una rica diversidad cultural. Sus zonas naturales son abundantes en fauna y flora como las orquídeas.

Economía local.

Agricultura: Café, Maíz, Caña de Azúcar, Fríjol.

Ganadería: Vacuna de Ceba y Leche, Ovinos y Porcinos.

Minería: Oro y Platino.

Industria Maderera.

Ecoturismo.

La Hidroeléctrica Pescadero-Ituango, una vez terminada, será parte fundamental de la economía con la producción de energía no solo para el abastecimiento de Colombia. Su construcción ha omitido los reclamos de la comunidad y de los movimientos ambientalistas.

Destinos ecológicos estratégicos de Ituango.

Parque nacional Paramillo.

Cañón del río Cauca

Resguardo indígena Jaidukama

Loma de Pascuita

Cerro de Umaga

Hoyas selváticas de los ríos San Jorge, Sinú, Tarazá, Sansereno y San Matías, donde abunda la flor nacional de Colombia, la orquídea.

Su población se aproxima a los 25 mil habitantes.

Su superficie es de 2347 kilómetros cuadrados.

El Municipio se encuentra dividido actualmente en tres corregimientos y 101 veredas distribuidas así: corregimiento de La Granja; con 38 veredas, corregimiento de Santa Rita; con 25 veredas, corregimiento de El Aro; con 10 veredas y la cabecera municipal con 28 veredas.  Dentro de esta división se halla inserto el P. N. N. Paramillo, que abarca más de la mitad del municipio (1.818,66 km2, 54% del territorio).

Ituango está ubicado en la unidad fisiográfica ​​​de la Cordillera Occidental, caracterizada en la zona; por una topografía abrupta, producto de la intensa disección que ha dado lugar a profundos valles en forma de “V”, con pendientes de alto ángulo y generalmente largas.

El casco urbano se encuentra en un  filo ancho y “redondeado”  que contrasta fuertemente con el entorno; la zona urbana se caracteriza por presentar un trazado en damero (ortogonal), con un parque principal, alrededor del cual giran las actividades económicas, los equipamientos y gran parte de los servicios que genera el municipio.   Morfológicamente esta constituido por 83 manzanas, muchas de las cuales están sin conformar, al igual que algunas de las vías (calles y carreras), que suman un total de 128 aproximadamente, la extensión del área del casco urbano se estima en 0,5 kilómetros cuadrados, distribuidos sobre un eje longitudinal de 1.500 metros y con un eje transversal promedio de 350 metros.

Hernan Dario Alvarez Uribe es su actual alcalde como integrante del Partido Liberal.

La página web del municipio se puede ubicar en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2blgoZg

El día 10 de agosto del año en curso llego al municipio de Ituango la Comisión de verificación de la ONU encargada de visitar cada una de las zonas veredales y campamentos que servirán de ubicación política para las Farc,

En la página web del municipio no se registra el Plan de Desarrollo de la actual administración que se anuncia como Todos contamos para el cambio. Grave falla del actual gobierno local.

El plan Básico de Ordenamiento Territorial del municipio se puede encontrar en la siguiente dirección electrónica http://bit.ly/2bbCZpq . Este plan es crucial  para la construcción de las nuevas geografías de la paz que lidera las Farc en su transformación hacia la acción política de masas. Hay que consultar con esmero los mapas, las cartografías y las localizaciones de la población.

Es necesario consultar el Plan de la Hidroeléctrica de Ituango en la siguiente dirección electrónica http://bit.ly/2bqeTpZ

Ituango tiene todos los potenciales históricos, humanos, geográficos y democráticos para apalancar la paz en el Norte del departamento de Antioquia, en Córdoba y Bolívar. Se trata de un corredor geopolítico estratégico.

Hay que avanzar allí en la materialización de los acuerdos de paz agrarios, democráticos, de víctimas, de erradicación de cultivos iliciticos y de organización y presencia de los movimientos sociales agrarios.

Imagen con la foto del jurista Jesus Maria Valle.

Nota. Potente el Paro civico y la protesta popular de los nuevos movimientos sociales del departamento del Choco, sus 30 municipios y sus 500 mil habitantes. El Pliego de peticiones de los chocoanos exige salud, castigo a los politicos corruptos, escuelas, carreteras, vivienda, trabajo decente y respeto por los derechos humanos.

Lamanetable el comportamiento de Rivera, el Ministro encargado del Interior, que recurre a viejas practicas macartistas para estigmatizar y criminalizar la protesta social con el cuento de que son lideres de izquierda los que promueven la legitima accion colectiva. por lo visto solo le encantan los paros  prmovidos por los Usugas en alianza con los aparatos armados del Estado. Vive en el mundo de la ultraderecha uribista.

Apoyamos resueltamente el paro civico del departamento del Choco y nos sumamos a sus justas demandas. No mas dilaciones, no mas mentiras, no mas corrupcion. 

 

El Occidente de Antioquia tendra un espacio de paz ubicado en el municipio de Dabeiba cuyos, habitantes le apuestan al fin de la guerra y la construccion de una nueva colombia plural y justa.

Dabeiba es un municipio del departamento de Antioquia, ubicado en la subregión occidente de tal jurisdicción que incluye las siguientes localidades: Abriaquí, Anzá, Armenia, Buriticá, Caicedo, Cañasgordas, Ebéjico, Frontino, Giraldo, Heliconia, Liborina, Olaya, Peque, Sabanalarga, San Jerónimo, Santa fe de Antioquia, Sopetrán, Uramita y Llanogrande. Cuya población se aproxima a los 200 mil habitantes.

En el marco de los consensos alcanzados en la Mesa de diálogos de La Habana, se ha establecido que en la vereda Llanogrande de dicha localidad se concentraran los integrantes de la guerrilla de las Farc de tal espacio geográfico en su proceso de movilizacion politica democratica y transformadora.

Dabeiba limita por el norte con los municipios de Mutatá e Ituango, por el este con los municipios de Ituango, Peque y Uramita, por el sur con los municipios de Uramita y Frontino y por el oeste con los municipios de Murindó y Mutatá. El municipio posee una extensión de 1883 km².

Historia.

La historia de Dabeiba puede comenzar con su nombre mismo. Proviene de doña Dabeiba Hernández, una famosa protectora de colonos agrarios en la región, y a su vez, quizá muy casualmente, el nombre constituye una variación del nombre de un mítico tesoro indígena denominado “Dabeibe”. Además, por si fuese poco, "Dabeibe" es por igual nombre de una diosa de la etnia de los catíos, considerada benefactora y maestra de los hombres.

Estos territorios fueron dominios de los catíos antes de la llegada de los españoles. Las tribus opusieron potente resistencia a la colonización de sus territorios pero fueron reducidas finalmente casi hasta su exterminación, y por fortuna en la región sobreviven descendientes de aquel pueblo rebelde que se ha expandido por el Eje cafetero con importantes nucleos humanos.

En sus inicios, después de expulsados o sometidos los catíos sobrevivientes, Dabeiba fue jurisdicción del municipio de Frontino. Se fundó en 1850 en un paraje conocido como El Mohán y al principio se llamó Dabeiba Viejo. Hoy día es paso obligado desde Medellín hasta el mar Caribe, lo cual ha traído algo de prosperidad.

Fue convertida en municipio en el año de 1887.

Dabeiba está dividida administrativamente en 4 corregimientos, Cruces, Camparrusia, Urama ( o Urama Grande) y Santa Teresa. Tiene 117 veredas entre las cuales figuran Tasidó, La Mesa, La Estrella, Florida, Armenia, Rioverde, Guadua-Lito, Murrapal, La Balsita, La Aguada, Chachafrutal, San Agustín, Palonegro, La Fortuna, Betania, El Jordán, Llanogrande.

Habitantes.

La población es de aproximadamente 25 mil habitantes.

Antonio José Lara Varela, del partido liberal,  es el actual alcalde municipal. La página web del municipio es la siguiente http://bit.ly/2b5dl3s y en ella se observan notables deficiencias, lo que impide una más amplia participación de las comunidades en el desarrollo de la gestión pública.

Su Plan de desarrollo se denomina Dabeiba en buenas manos, territorio de paz, el cual esta localizado en la siguiente dirección electrónica http://bit.ly/2b6mImJ .

Su Plan de Ordenamiento Territorial está localizado en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2bnQUHK . Se trata de una herramienta imprescindible para la organización de los nuevos territorios de paz en el municipio y la región.

Las habitantes de esta importante localidad del Occidente antioqueño estan expectantes con los avances agrarios, politicos, de victimas y fin del conflicto anunciados desde La Habana.

 

 

 

 

 

 

 

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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
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