powered ByGiro.com

Descargar
0:00



Blog de Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Académico y periodista alternativo

Archivo de columnas en ANNCOL 

13 millones de campesinos no soportan mas las mentiras, dilaciones y demagogia de la burocracia santista frente a sus justas demandas originadas en las graves condiciones sociales por las que atraviesan. Ya caminan grandes movilizaciones agrarias contra el modelo  neoliberal del Plan de desarrollo y contra los actos de guerra y muerte del desprestigiado gobierno santista. Si el régimen se paralizo y solo dispara para acribillar a los ciudadanos, el pueblo se levanta con manifestaciones y paros por todo el pais.

 

En la medida en que se va agudizando la crisis económica y fiscal colombiana, apalancada en la actual coyuntura por el triunfo del No en Grecia contra las imposiciones leoninas de los pulpos neoliberales bancarios mundiales y europeos, pues el crédito internacional se encarecerá y será más elusivo; y en cuanto se materialice la parálisis de la gobernanza santista por la espectacular caída de su legitimidad y aceptación ciudadana, crecerá la movilización social y  la presión de los grupos populares y sus expresiones políticas y gremiales demandando solución a los más complejos problemas que lesionan las precarias condiciones de vida de millones de personas.

13 millones de campesinos sufren duramente la crisis, pues los golpea gravemente la restricción económica con la caída de los precios de las materias primas y la ineptitud de la burocracia feudal enquistada en los aparatos gubernamentales. Millones de personas sienten nuevamente los rigores de la prolongada guerra civil nacional, toda vez que Santos conserva la idea de un triunfo militar y una “liquidación tamil” de la resistencia campesina revolucionaria, organizada en largos años de cualificación política y estratégica con las miras puestas en acabar con un aparato de dominación oprobioso de la oligarquía agraria, bancaria, militar y burocrática.

Para las semanas siguientes están anunciadas importantes movilizaciones (como las del año 2013) de los pequeños y medianos caficultores y las organizaciones de los campesinos más pobres preparan acciones públicas con el fin de exigir las respuestas aplazadas por la demagogia santista.

  1. Las demandas de los caficultores.

De continuar bajando el precio internacional de la libra del café y de proseguir la revaluación del peso, se hace prioritario reactivar el programa de Protección al Ingreso Cafetero, PIC, plantean los caficultores arruinados, agrupados en las dignidades agropecuarias, a los que el Ministro de Agricultura ha contestado que eso no ocurrirá porque esos recursos serán utilizados en los fondos de pensiones de los político y banqueros que se focalizaran en adelante por Vargas Lleras, para continuar con su demagogia de las dobles calzadas, túneles, puentes y aeropuertos que está previsto se construyan en los próximos 50 años (medio siglo), generando poco empleo, mucha corrupción y destruyendo nuestros recursos naturales estratégicos como el agua.

La tendencia -en el precio internacional- es a la baja. En los primeros cuatro meses del año cayó 30 centavos de dólar.  Adicionalmente el peso tuvo una devaluación fuerte durante unos pocos días en los primeros tres meses del año pero al analizarse detenidamente se detalla como el 1o de enero el dólar registraba $2.392 pesos y el 1o de mayo $2.393, lo que significa que al día de hoy, prácticamente, no hay modificación en el valor del dólar con respecto al peso.

El precio interno cayó de $815.750 la carga -a eso estaba el 6 de enero- a $623.875 al que está hoy. Esto significa que los cafeteros perdieron, por la revaluación del peso y la caída del precio internacional, casi $200 mil pesos, el 25% del precio interno, en los cuatro primeros meses del año.

Los costos de producción de una arroba de café estaban entre $60 mil pesos y $70 mil dependiendo de varios factores propios de la actividad y, en esas condiciones, solicitan al gobierno comprenda la realidad que se vive y disponga de un mecanismo que como el PIC respalde -a los caficultores- si los precios siguen cayendo y se colocan por debajo del costo de producción.

Lo que puede suceder con el precio del café y con el ingreso de las más de 500 mil familias caficultores y los más de 300 municipios en los que, más del 50% del ingreso depende del café y, de otros 200, donde es muy importante para la economía local, es que la situación social se complique aun mas.

Por supuesto este grave panorama le importa un bledo al señor Iragorri, más interesado en conseguir los votos para la maquinaria electoral de sus familiares en el Cauca y el resto del país, mediante los podridos sistemas electorales que utilizan desde hace mas de 100 años.

Este escenario es el que lleva a las organizaciones sociales a planear e impulsar  la movilización social cafetera con plantones, manifestaciones y, de ser necesario, un paro nacional, para lo cual se convoco una marcha en julio en la ciudad de Ibagué.

  1. La lucha campesina.

Los campesinos más pobres llevan casi 14 meses negociando con los funcionarios de Santos, después de los grandes paros del año 2013 y los resultados han sido una burla, salvo por las prebendas recibidas por algunos pelechadores y sus familiares que se han alzado con regalos individuales para acumular pequeñas fortunas. Los ocho puntos del pliego siguen sin mayores avances y  el equipo de negociación del gobierno no ha expresado voluntad política para cumplir los acuerdos, comportándose en las reuniones con una actitud dilatoria y de poco compromiso hacia las comunidades.

Los sindicatos y organizaciones agrarias planean sus acciones para el mes de agosto como consecuencia de los incumplimientos en los acuerdos pactados en temas fundamentales y de política social. No hay voluntad política en el gabinete de Santos para la solución del pliego histórico de los campesinos. La mamadera de gallo y la burla son la característica del santismo agrario incluido en el Plan de desarrollo, en la agenda legislativa de las Zidres, en el reconocimiento de los derechos humanos y de las victimas y en la falta de garantías políticas democráticas.

Para la gran población pobre del campo en los últimos meses se han agravado las violaciones de los derechos humanos. Mientras el modelo sigue actuando de manera agresiva, el número de violaciones de derechos humanos sigue creciendo en el país.

En un punto muerto permanecen los procesos de investigación por las 21 personas asesinadas durante las jornadas de paro del 2013 y no se esclarece aun el reguero de  amenazas paramilitares y militares a las comunidades y a varios dirigentes sociales.

Santos no cumple el pacto para crear el Fondo de Fomento Agropecuario, instrumento que se acordó luego de las negociaciones del Paro Nacional Agrario del 2013,  y menos con los 250 mil millones de su financiación para dar viabilidad y ejecución de los proyectos formulados por los procesos y organizaciones sociales, que no se han hecho realidad.

Las organizaciones agrarias colocan el mayor peso de su voluntad en la acción directa que debe manifestarse desde los primeros días del mes de agosto.

  1. La paz.

Frente al agravamiento del conflicto armado interno, como consecuencia de los planes guerreristas/militaristas del gobierno, miles de organizaciones de la sociedad civil preparan diversas movilizaciones en las dos últimas semanas de julio. Es el camino adecuado para exigir avances en los diálogos de paz, estancados por las maniobras y juegos sucios del régimen que quiere imponer una paz neoliberal y sin reformas sociales, económicas y políticas significativas, mediante la sangrienta liquidación de la resistencia campesina revolucionaria.

El actual impasse del proceso de paz afectado por la crisis del regimen santista se toma como pretexto para promover cambios en la Casa de Nariño que faciliten el acceso anticipado del Vice Presidente Vargas Lleras al primer cargo del Estado en nombre de una coalicion derechista y ultraderechista con los militares de socios principales. Una constituyente soberana con Cese al fuego bilateral es la ruta adecuada para poner fin al prolongado conflicto armado nacional.

 

Todo puede suceder. Ejemplos no faltan en la historia política nacional. El campo político es muy fluido, o liquido como dicen hoy los partidarios del postmodernismo. En la politica, como en el resto de la existencia humana, todo lo solido se desvanece en el aíre, como diria Marx. Lo que hoy no sirve, como Santos y su regimen, igual se puede descartar en cosa de horas. Eso no tiene complicaciones.

El espacio político colombiano es la hechura de la oligarquía dominante en el Estado. El regimen de poder refleja los intereses de minoritarios nucleos sociales que monopolizan la tierra, los bancos, el sistema financiero, la industria, el comercio internacional, el excedente social, los presupuestos publicos y las fuentes sociales mas importantes del poder. Una soberbia rosca controla los resortes de la sujetación de millones de colombianos sumidos en la pobreza, la miseria, la ignorancia y la exclusión social.

 

Las redes de poder materializadas en el Estado, el gobierno, los partidos, los medios de comunicación, las iglesias, los poderes legislativos, judiciales, las gobernaciones, las alcaldias, constituyen la infraestructura mas preciada, el patrimonio estrategico fundamental de los dueños del país.

Eso no lo descuidan. Lo protegen a muerte.

El proceso de paz en curso en La Habana con los acuerdos y avances alcanzados, con sus impactos democráticos e incidencia en la movilización popular ciertamente representan hoy el mayor desafio a los poderes tradicionales. Se trata de una compleja hechura que cabalmente refleja los amplios alcances de la potencia de la resistencia popular revolucionaria. 

La paz neoliberal de Santos, la que no quiere que se toque el modelo del Plan de desarrollo, hace agua y la ultima entrevista del señor Humberto De La Calle, intenta un inventario amañado para justificar la ruta de su extincion.

Los dialogos de paz estan en crisis como consecuencia de las burdas manipulaciones oficialistas y el ventajismo del esquema santista enfilado a sacar ganancias para exterminar la contraparte. Ventajismo que se quiere ampliar con las corralejas uribistas de concentracion guerrillera, mismas que maravillan y alucinan a De La Calle.

Como quiera que Santos y su gobierno viven la mas complicada encrucijada a consecuencia de la estrepitosa caida de su aceptación ciudadana y del agravamiento de los problemas economicos y fiscales, ahora mas enredados con el triunfo del No en Grecia, van surgiendo hipotesis y se barajan escenarios de gobernanza que impidan la paralisis en la toma de decisiones del mecanismo de gestion gubernamental oligarquica. 

En ese sentido el acta/entrevista de De La Calle es mas la proyeccion de una ambicion personal en el sutil juego para corregir el vacio que evidencia el agotamiento del santismo. Pretextando el colapso de la paz, hay una febril lucha de facciones por el poder y Vargas Lleras se perfila como el personaje indicado para reagrupar en la Presidencia el arco de la derecha y la ultraderecha militarista, en un un nuevo tramo de la guerra y la paz de los cementerios.

Por supuesto, ese es un proyecto retrogrado para superar el actual impasse politico derivado del agravamiento de la guerra civil.

La otra propuesta es la de la Constituyente, que requiere el paso previo del Cese al fuego bilateral permanente y definitivo.

La Constituyente es la garantia de las victimas, de la paz, de la tierra para el campesino, de la democracia ampliada y de una justicia que sea implacable con los criminales que han alimentado y hecho por decadas la guerra contra el pueblo, de una justicia que no sea el otro instrumento de venganza y odios de las oligarquias contra la resistencia campesina  y revolucionaria y sus dirigentes, por mas que se disfrace como un plan transicional para liquidar el liderazgo agrario.

Santos y su regimen oligarquico no logran meter miedo al pueblo con sus amenazas y acciones de guerra. Campesinos y pequeños comerciantes se alzan contra las politicas oficialistas que favorecen la rosca oficialista. Vienen huelgas y paros agrarios por todo el territorio nacional.

 

Las encuestas y sondeos recientes señalan la enorme caída de la popularidad del señor Santos y su gobierno neoliberal. Todo es consecuencia de la mala gestión del Presidente y de sus políticas incluidas en el Plan de Desarrollo recientemente aprobado; todo un mamotreto con las recetas económicas para ampliar los privilegios de la gran oligarquía dominante.

Lo grave de lo que está ocurriendo es que la crisis política que invade al régimen santista está contaminado el proceso de paz ocasionando un generalizado escepticismo en la sociedad civil la cual rechaza el giro antidemocrático pretendido en el sentido impuesto por Santos a los diálogos de la Mesa de Cuba. El gobierno bloquea reformas, cercena derechos y patrocina la impunidad de quienes estan comprometidos en los “falsos positivos” y la vulneración sistemática de los derechos humanos, afirmando que esa es la paz que necesita hoy Colombia.

Por supuesto, las mayorías no se resignan a semejante distorsión. El núcleo principal de la nación, los trabajadores, los campesinos, las mujeres, los indígenas, los afros, los jóvenes, los movimientos sociales y políticos anti oligárquicos actúan y proyectan su potencia en la movilización con las banderas centrales de los derechos fundamentales y la emancipación.

Es precisamente lo que indican las manifestaciones agrarias y de los pequeños comerciantes.

A la vista están los paros y acciones multitudinarias anunciados por los campesinos y trabajadores del agro nacional.

Las organizaciones articuladas en la Cumbre agraria han proyectado paros y movilizaciones para el mes de agosto con el objetivo explicito de exigirle al gobierno el cumplimiento de los acuerdos firmados al término de las  importantes huelgas ocurridas en el año 2013.

Las dignidades agrarias (cafeteros, paperos, paneleros, arroceros y lecheros) han planificado actos contundentes desde la segunda quincena del mes de julio para demandar los subsidios requeridos por la pequeña caficultura. El Ministerio de Agricultura de manera irresponsable ha desatado una campaña de señalamientos y mentiras que pretende demeritar los pliegos agrarios con embustes politiqueros aludiendo a inexistentes propósitos electorales en la dirigencia cafetera, que son más bien los patrones de conducta de los grandes gamonales gobiernistas que tienen secuestrada la institucionalidad pública, misma que se utiliza en las practicas clientelares de la compra y venta de votos como se estila por Iragorri Hormaza en el martirizado departamento del Cauca.

Los paros y protestas que mencionamos son acompañadas en estos momentos por las manifestaciones de los pequeños y medianos comerciantes de los Sanandresitos, golpeados por una legislación penal recién aprobada que eleva las penas contra dichos segmentos sociales con la argucia de la lucha contra el contrabando, cuando en realidad lo que se pretende es seguir favoreciendo poderosas mafias importadoras, enquistadas en el Ministerio de Comercio, beneficiadas con prebendas otorgadas directamente por la rosca de la Casa de Nariño.

Los paros agrarios y las acciones del pequeño comercio de los sanandresitos contra el ventajismo oficialista son legítimas expresiones que merecen todo el apoyo de la sociedad.

Que Santos no siga engañando con su paz neoliberal.

La incensates del señor Santos de imponer la negociacion de la paz en medio de la guerra no puede ser una decisión absoluta que altere la condicion pacifica de millones de colombianos que quieren unas elecciones locales y regionales sin actos de guerra y violencia. Un cese bilateral del fuego y hostilidades por un periodo que incluya hasta los dias o semanas posteriores al 25 de ocubre debe ser una demanda y un clamor generalizado de la sociedad civil y del campo democrático nacional. Cese bilateral que debe permitir la expresión de la lucha por la emancipación y los cambios sustanciales del Estado y la sociedad controlada por el depredador modelo neoliberal que el Jefe de la Casa de Nariño defiende a rajatabla.

 

Dentro de tres meses y veinticinco dias se realizaran las elecciones de 1113 alcaldes, 32 gobernadores, cientos de diputados, con miles de concejales y ediles de las juntas administradoras locales.

 

Ya esta en curso un masiva campaña con candidatos y propuestas programáticas de la mas diversa inspiración política, ideologica y cultural.

 

Todos estos funcionarios son escogidos en el marco de la democracia local que es resultado de importantes conquistas populares, obreras, campesinas y democráticas. Los alcaldes son elegidos por el voto ciudadano desde finales de los años ochenta como resultado de los acuerdos políticos del gobierno conservador de Belisario Betancur y las Farc lideradas por Manuel Marulanda Velez y Jacobo Arenas. Desde aquella epoca existe un vigoroso régimen de participación ciudadana, descentralizacion y autonomia. Los gobernadores son tambien nombrados por los ciudadanos en los términos de lo dispuesto por la Constitución de 1991.

 

Un aspecto que se debe resaltar en tales comicios es que por lo regular el movimiento guerrillero ha ordenado la suspension de operaciones militares para las fechas en que se presentan las votaciones.

 

Lo deseable, en terminos políticos, es que eso ocurra en los comicios venideros.

 

Sin embargo, dadas las características de la coyuntura, en que se adelantan unas conversaciones de paz en medio del conflicto, situación que ocurre por la terquedad del señor Santos de imponer una paz neoliberal con exterminio de su adversario, una decisión de cese al fuego con miras a las elecciones regionales debe ser bilateral y acompañada de los mayores gestos de reciprocidad. A estas alturas resulta una necedad pedir, despues de lo ocurrido desde diciembre del 2014 hasta mediados de abril del 2015, que quien de el primer paso sea aquel que se encuentra en desventaja frente a la enorme potencia belica del gobierno.

 

No es creible la conjetura de quienes sugieren que la paz no será un asunto de trascendencia en el proceso electoral en curso porque la gente esta más atenta de sus necesidades cotidianas. Los lamentables y tragicos hechos de guerra en curso con su demoledor impacto político regional lo que nos indican es que el tema de la superación de la prolongada guerra civil nacional mediante los dialogos de La Habana, gravitara en la disputa electoral de octubre, como ocurrio en la votación presidencial del año inmediatamente anterior, siendo un punto decisorio, recordando ahora lo que paso entre la primera y la segunda vuelta, cuando 2 millones de votos de la candidata Clara Lopez en apoyo a la paz permitieron la derrota del guerrerismo urbisista; desde luego, tambien estaran alli los otros elementos mas urgentes para la mayoria de la población, esto es, el desempleo, la corrupción de los politiqueros, su demagogia, la movilidad, la pobreza, la falta de salud, de educación y el deterioro de la naturaleza.

 

De prevalecer la sensatez, lo adecuado, entonces, es aclimatar, como lo sugieren los altos funcionarios de las Naciones Unidas en Colombia, un cese bilateral al fuego y de hostilidades por una temporalidad que se extienda hasta los dias siguientes al proximo 25 de octubre.

 

Una decision en ese sentido debe profundizar el sentido democrático de la política local y regional. Obviamente, para que ese contenido cobre fuerza lo primero es exigir del gobierno y sus aparatos armados las mayores garantias para la oposición popular.

 

Garantias que son determinantes en la ampliacion de la movilización contra hegemonica de la resistencia campesina/popular revolucionaria. La pretensión del bloque dominante de cercenar la esencia democrática y transformadora del campo popular es una absoluta estupidez. Una completa arbitrariedad.

 

¿Como por qué razón los movimientos sociales, las fuerzas democraticas, los nucleos revolucionarios y socialistas deben renunciar a sus estrategias de cambios radicales del Estado y el modelo neoliberal?. Un cese bilateral al fuego y de hostilidades, por mas delimitaciones temporales o espaciales que incluya no debe, no puede, para ser mas preciso, ser utilizado para sofocar la lucha por la emancipación del pueblo colombiano.

 

¿Sera posible, entonces, unas elecciones municipales y departamentales en paz?, es la pregunta que importa hoy para ser considerada por las partes en la Mesa de dialogos de paz de La Habana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los sectores guerreristas de la ultraderecha oligarquica buscan destruir el alentador proceso de paz que se realiza en La Habana mediante el agravamiento de los hechos de guerra, pero nuevos acontecimientos politicos sugieren otro rumbo para avanzar en la lógica política de la superación del conflicto social y armado.

Cuando el país vive momentos difíciles por el agravamiento de la guerra con sus trágicos hechos de muerte y sangre, se configuran importantes eventos políticos que van a contribuir al sostenimiento de los diálogos de paz de La Habana con avances en los temas que aún están pendientes de ser tratados en los términos de la Agenda pactada desde el año 2012 y poder llegar así a un acuerdo final de terminación de la guerra.

 

Se posesiona como Ministro de la Defensa el doctor Luis Carlos Villegas,  la justicia acelera sus decisiones respecto de las investigaciones contra prominentes generales comprometidos en decenas de “falsos Positivos” que acabaron con  la vida de inocentes ciudadanos y surgen nuevas propuestas de cese al fuego bilateral.

 

Se fue Pinzón, el belicoso burócrata de confianza de Santos que con su altisonante retorica perturbo las conversaciones con las Farc durante 30 meses, funcionando como  auténtica bisagra con el sabotaje uribista infiltrado masivamente en los aparatos armados oficiales. Ingresa Luis Carlos Villegas al gabinete ministerial y su discurso ciertamente establece un nuevo clima. Para resaltar su advertencia a los militares en el sentido de estar dispuesto a no permitir  la politización (en clara referencia al uribismo) de las fuerzas militares, más cuando se acercan las elecciones regionales.  "Así como yo no haré las operaciones y los operativos, espero que ellos (los militares) no hagan política. Desde la política defenderé las fuerzas (armadas) para que puedan dedicarse a su oficio sin que se dejen usar o influir malintencionadamente. Sobre todo de la política electoral" (http://bit.ly/1fyREeU). Conocemos los antecedentes de coyunturas electorales pasadas en que altos oficiales se colocaron al lado del movimiento uribista para afectar los diálogos con las Farc.

 

Villegas, un importante empresario y líder del gremio cafetero, a quien vimos gestionando correctamente el Forec, entidad creada para la reconstrucción del Eje Cafetero, después del espantoso terremoto de 1999, en Armenia (Quindío),  ha señalado que su compromiso es con la paz y con la democracia, ojala sea con la ampliada que se pacto ya en La Habana, contenida en un trascendental texto político que debería ser promovido por las partes en vez de la pervertida reforma del equilibrio de poderes. De igual manera ha advertido que cortara los vínculos de militares y policías con las Bandas criminales y grupos paramilitares, responsables del exterminio de centenares de activistas de derechos humanos.

 

Propósito reforzado con la determinación de la Fiscalía de llamar a indagatoria a los generales Mario Montoya Uribe, Jaime Augusto Bernal Mendiola, Jorge Arturo Salgado Restrepo y Henry William Torres Escalante, acusados de ser los autores, en años recientes, de miles de “falsos positivos” con los que se dio muerte a inocentes y humildes personas para recibir como pago las millonarias recompensas ordenadas desde el Ministerio de Defensa.

 

Se trata de dos hechos favorables para la paz a los que debería agregarse avances en materia de un cese bilateral al fuego, respecto del cual se han planteado medidas parciales como treguas de semanas o meses y suspensión de hostilidades regionales verificadas por actores imparciales escogidos en La Mesa de La Habana.

 

 

 

Acompañamos la justa movilizacion campesina y agraria contra la politica neoliberal del gobierno del señor Santos, quien pretende imponer a las malas, como en los ultimos 60 años, su régimen oligarquico y violento a la mayoria de los colombianos. Grandes movilizaciones se daran mañana de los pequeños y medianos caficultores en Armenia; de los paperos en Boyaca; y de los lecheros de la Serrania de Perija, en Bosconia y Valledupar. Santos traera mas ruina a 12 millones de campesinos con sus estrategias agroindustriales. 

 

No obstante que el nefasto modelo neoliberal ha fracasado en el mundo, como consecuencia de la crisis bancaria del 2008 y del fiasco de las guerras gringas en Irak y Afganistán, en Colombia tal sistema sigue vivito y coleando, gracias al recién aprobado Plan de Desarrollo de Santos “Todos por un nuevo país” (2014-2018) en el que se recoge integro el recetario de la OCDE para ampliar las privatizaciones y fortalecer la oferta y la demanda como ley principal del mercado. El jefe de la Casa de Nariño habla de paz y dice ser partidario de la terminación del conflicto social  y armado, sin embargo declara la guerra social contra los campesinos y millones de personas sumidas en la pobreza y exclusión. Los quiere someter a las malas, como han pretendido en los últimos 60 años.

Todas las medidas oficiales en materia agraria aprobadas recientemente por el Estado representan un duro golpe a la población agraria lo que ha provocado la reacción de ésta que a partir de mañana lunes 22 de junio emprenderá grandes acciones de masas para exigir la solución de sus delicados problemas.

Diferentes grupos de campesinos adelantarán actos de inconformidad contra el gobierno del señor Santos, pues señalan que han sido ignorados por las entidades gubernamentales y se han incumplido los acuerdos que se pactaron al finalizar los paros del año 2013, con las dignidades agrarias y los campesinos del Catatumbo.

En las manifestaciones participaran productores de café, arroz, leche y papa, duramente golpeados por las políticas del santismo neoliberal.

Las concentraciones campesinas se llevaran a cabo en Armenia, la capital del departamento del Quindío, que forma parte de la región del Eje Cafetero; en Tunja, capital del histórico departamento de Boyacá y en el municipio de Bosconia, en el Cesar (Costa Caribe).

Los cafeteros reclaman al Gobierno por los altos costos de los fertilizantes, piden subsidios para el grano y mejor trato de la banca, así como un Fondo cafetero que permita estabilizar los precios, entre otros.

Unas 600.000 familias del país devengan su sustento diario de la caficultura y  en la actualidad es un sector, como otros, abandonado por el Gobierno y estigmatizado por la corrupta y clientelar burocracia del Ministerio de agricultura.

Los lecheros protestan  por la masiva importación del producto, sobre todo luego de la firma de varios tratados de libre comercio.

Los cultivadores de papa reclaman por los altos costos de los insumos, el bajo precio que les pagan por el producto, el escaso margen de ganancia y la sobreoferta.

Según el gremio, hay abundante producción porque los cultivos de maíz, trigo y cebada, que serían una herramienta para diversificar, no han tenido continuidad y porque se siguen importando en grandes cantidades esos productos en detrimento de su sector.

Por su lado, los arroceros y los paneleros dicen estar asfixiados por las importaciones autorizadas a los políticos santistas por el Ministro de Agricultura, un reconocido gamonal caucano.

El Gobierno de Santos quiere acabar con el agro. Sus políticas no apoyan al campesinado y en general al agro, el sector más golpeado por la falta de iniciativas que lo ayuden y por el libre mercado neoliberal.

Mientras siga esta situación de incertidumbre, mientras siga un precio de venta por debajo de los costos de producción del café, va a ser muy difícil para ellos conservar un ingreso que les permita no sólo sostener sus cafetales con las técnicas necesarias, sino que va a ser imposible tener un ingreso para sostener a sus familias. Los medianos y pequeños cafeteros le han dicho al gobierno que es necesario tener un Fondo de estabilización de precios que se alimente con un recurso del Gobierno Nacional y con otro que se puede prever desde la contribución cafetera, aumentando incluso el aporte a partir de determinado precio de venta en el extranjero para poderse sostener. En las condiciones actuales hay semanas en que no se recogen ni los costos de producción y otras en las que llega a un punto de equilibrio pero son pocas las que gana.

Además los incumplimientos del Gobierno Nacional, como en todo, han sido, respecto de bajar  las deudas  superiores a los 20 millones de pesos, que se comprometieron  a aliviar y después de un año apenas se está reglamentando una ley para dar alivio a los productores con ese tipo de deudas, la ley la aprobaron hace más de un año. En deudas de menos de $20 millones el Gobierno hizo reglamentaciones arbitrarias que dejaron a muchos cafeteros sin beneficios. Pero además no cumplió con las 20.000 toneladas de fertilizantes frente a las que ha hecho tanta bulla el Ministro de Agricultura, cuando se hacen las cuentas, no termina siendo significativa la rebaja y hay negativos comentarios acerca de la calidad del producto que se importo por la corrupción que las contamina.

Al tiempo de la manifestación de Armenia, habrá una caravana de productores lecheros y cafeteros de la serranía del Perijá y de la Sierra Nevada en Bosconia y en Tunja productores de leche se unirán a la manifestación. Anunciaron además que habrá una más grande en la tercera semana de julio.

Nota. Crece en los 7 departamentos de la Costa Caribe la protesta popular y el movimiento social contra los cortes y apagones de Eletricaribe, un pulpo español que hace lo que le da la gana con este servicio en la región. Eletricaribe y sus servicios son hoy una pesadilla cuyos autores son el Estado y la Empresa. Se originó con la horrible herencia de abusos de los gamonales costeños y la cultura clientelista del no pago que ellos apoyaban a cambio de votos. Le sigue la soberbia e ineptitud de esta empresa española que continua haciendo lo que le conviene; y claramente, la incapacidad e irresponsabilidad de la Superintendencia de Servicios Públicos que opera como subordinada a Gas Natural Fenosa. Se suman las autoridades locales, que dejaron llegar el problema a actual nivel, y los ministros, que siempre prometen y prometen, y mientras tanto, no le exigen a esta empresa que tienen mucho que explicar.

 

 

Santos llega al Vaticano de visita al Papa Francisco en momentos en que éste advierte que ya estamos en la Tercera Guerra Mundial, solo que esta se hace por trámos, como la sangrienta de Cuarta Generacion que ejecuta el regimen colombiano que preside el Jefe de la Casa de Nariño.

 

Santos se fue a Europa y dejo a Colombia en llamas, en plena guerra de Cuarta generación, con  criminales bombardeos aéreos, masacres de campesinos y miles de desplazados en Guapi, Segovia y Riosucio/Choco, áreas de amplia explotación minera y del extractivismo depredador, en donde las multinacionales canadienses adelantan grandes negocios con poderosas familias políticas de Popayán (Iragorri y Hormaza), Cali (Holguín, Trujillo y Londoño) y Medellín (Uribe y Escobar).

 

Hoy se ha reunido con el Papa Francisco y este le ha dicho que reza por la paz de Colombia, que hará lo que sea para que se firme la paz ( http://bit.ly/1MET7dV ).

Esta muy bien que así sea.

Toda la nación lo demanda.

Colombia necesita, como nunca, el concurso del Santo Padre para impedir que se propague la demencial guerra santouribista contra los colombianos, hecha para imponer a plomo y bombas el Plan de Desarrollo neoliberal ( que no se cuestiona según De La Calle), recientemente acordado con procedimientos corruptos en el Poder legislativo, para facilitar el despojo de las transnacionales empeñadas en saquear nuestros recursos mineros y petroleros, sin importar que tengan que destruir los páramos (el agua de millones), mediante las Licencias ambientales exprés  y aplastar a las comunidades indígenas y afrodescendientes, desconociendo el derecho a la Consulta previa que es una conquista fundamental de las mismas.

El encuentro del Papa con el Jefe de la “Casa de Nari” ocurre en momentos en que su Santidad ha dicho que se vive “en un mundo en guerra. ¡Por todas partes!”, en momentos en que hay al menos 10 conflictos bélicos importantes en curso. Entre ellos la prolongada e infame guerra civil colombiana impuesta por las elites oligárquicas que representa Santos desde hace 60 años.

“Alguien me decía que estamos en la Tercera Guerra Mundial, pero a trozos, a capítulos”, afirma Francisco.  "La Tercera Guerra Mundial ya comenzó, sólo que se libra en trozos pequeños, en capítulos", refiriéndose a las crisis internacionales que tienen lugar actualmente.

“Alguna vez se hablaba sobre la guerra convencional, ahora ya no cuenta. No digo que las guerras convencionales sean algo bueno, para nada. Pero hoy la bomba aérea mata  tanto al inocente como al culpable, al niño con la madre, mata a todos”, como en Guapi y el Pacífico colombiano.

El Papa señaló que debería “espantar” el nivel de crueldad al que llegó la humanidad.

Consejo que debería recoger con humildad y sinceridad Santos, hoy que está en el Vaticano simulando ser una “paloma de la paz”, cuando en realidad es un sanguinario halcón que desde que fue Ministro de Defensa de su mentor Uribe Vélez, se vanagloria de sus asaltos, masacres y asesinatos traidores, como el de Alfonso Cano, en el 2011 en condiciones de indefensión,  y el de Jairo Martínez junto a otros de sus 23 compañeros, el 21 de mayo.

El Papa Francisco ha clamado "nunca más la guerra" y ha repudiado a los que hacen negocios comprando armas en los conflictos bélicos, como en Colombia.

El Pontífice ha criticado a aquellos que fomentan "deliberadamente" este clima bélico, en particular los que buscan "la confrontación entre las distintas culturas y civilizaciones, y también cuantos especulan con las guerras para comprar armas". Que es el objetivo de la guerra de Cuarta generación que orquesta Santos.

El Papa ha reflexionado sobre el concepto de la Paz y la ha definido como "el sueño de Dios, el proyecto de Dios para la humanidad, para la historia, con toda la creación".

"Es un proyecto que encuentra siempre oposición por parte del hombre y por parte del maligno", ha resaltado. "La guerra significa niños, mujeres y ancianos en campos de refugiados; significa desplazamientos forzados de millones, como los 7 millones de Colombia; significa casas, calles, fincas,  fábricas destruidas; significa, sobre todo, vidas truncadas", ha lamentado.

Así, ha llamado a construir la paz "con acciones cotidianas, con actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de diálogo, de misericordia". "Hacer la paz es un trabajo que se realiza cada día, paso a paso, sin cansarse jamás", ha recordado. Por eso ha implorado que los hombres puedan llegar a perdonarse "cuando alguno tenga quejas contra otro"  (http://bit.ly/1BhN3ax).

Oportunas palabras en momentos en que un tramo de esa Tercera guerra mundial, la mas moritfera porque incluye la mentiras de la prensa, se da en nuestro territorio por cuenta de la crueldad y maldad de la casta dominante en el Estado representada por el actualdueño de la Casa de Nari.

Colombia necesita urgente la mediacion del Papa Francisco. Bienvenida!!!!

 

Santos huye hacia adelante ante la crisis sistemica que afecta su régimen y enloquecido dispara la guerra de Cuarta generacion contra la resistencia campesina revolucionaria. El Papa Francisco ha dicho que estamos en la Tercera Guerra Mundial, la que se hace por tramos, y la de Santos es parte de la misma. Seguramente el Santo Padre se lo dira en su visita de hoy. 

 

De nuevo Colombia está inmersa en otro  feroz ciclo de guerra orquestado desde los principales mandos del Estado, el régimen político oligárquico y los nodos prevalentes de la geopolítica global.

 

La cruenta guerra civil nacional que se prolonga desde mediados del siglo XX, ha registrado en su existencia, varios ciclos violentos, organizados desde el gobierno y ejecutado por un sinnúmero de dispositivos armados , legales e ilegales/paramilitares, que han significado una feroz arremetida contra la población campesina provocando muertes en masa, desaparecidos, torturas y millones de desplazados. Menciono algunos. La violencia terrateniente de los años 50; las operaciones contra Rio Chiquito y Marquetalia, con la movilización de casi 20 mil miembros del Ejército, para aniquilar a Pedro Antonio Marín y su pequeño núcleo de la resistencia agraria en el Sur del Tolima; la represión de las protestas populares contra el fraude electoral que impuso a Pastrana como Presidente; la violencia contra el Paro cívico de septiembre de 1977; el Estatuto de Seguridad turbayista y el cogobierno del general fascista Camacho Leyva; el exterminio iniciado por Belisario Betancur y prolongado por Virgilio Barco, en asocio con el narco paramilitarismo, contra la Unión Patriótica y el asesinato de Galán, Pardo Leal, Jaramillo y Pizarro; el asalto a la Uribe para asesinar el Secretariado de las Farc, ordenado por Gaviria y Rafael Pardo; el Plan Colombia de Pastrana y los gringos; el Estado paramilitar de Uribe Vélez; y ahora la guerra santouribista de Cuarta Generación (La "Guerra Contraterrorista" y la "Guerra Psicológica", conforman las dos columnas estratégicas que sostienen a la Guerra de Cuarta Generación, con los medios de comunicación convertidos en los nuevos ejércitos de conquista)[1] para exterminar cualquier manifestación de la histórica resistencia agraria.

 

La nueva etapa que despega con las masacres aéreas, en la segunda semana de mayo 2015, de Guapi, Segovia y Riosucio (Chocó), con docenas de muertos y cientos de desplazados, presenta las siguientes características.

 

Primera. Diálogos de paz en La Habana en medio del conflicto como reflejo de la teoría liberal de conversar en Cuba ignorando la guerra en Colombia y hacer la guerra sin importar los consensos alcanzados en la mesa (tierra, democracia ampliada, coca y desminado) para la superación del conflicto. El objetivo principal de esta artimaña es la rendición de la insurgencia revolucionaria mediante su exterminio. Santos se ha lanzado así  en una catastrófica fuga militar hacia adelante  metiéndonos en la plena guerra civil interna con consecuencias muy graves e irreversibles para el país en los próximos años. En los últimos días todo ocurre como si la dinámica de la guerra se hubiera autonomizado pero empleando por el oficialismo un discurso enmarañado y humanitario.

 

Las actuales elites neoliberales se han convertido en camarillas completamente degeneradas y enloquecidas, que cada vez más solo pueden acudir a la fuerza bruta, a la lógica de la guerra. No se trata que el componente militar sea independiente sino más bien que las elites se militarizaron mas, endiosando la Fuerza Aérea[2]; ya no seducen  con ofertas de prosperidad más algunas dosis de violencia, ahora propagan solo el miedo, amenazan con sus armas aéreas y tecnologías satelitales y  las utilizan a fondo.

 

Los diálogos de Santos  son realmente una fachada para relanzar el militarismo y destruir a la oposición. Mientras el gobierno de Santos está simulando conversaciones en La Habana, ordena a su Fuerza Aérea atacar con toda su capacidad a los campamentos guerrilleros, matando a más de cuarenta combatientes en dos días de ataques. Incluso a varios integrantes de La Mesa de diálogos.

 

Esto revela en menor escala, lo que tiene proyectado Santos para el período posterior. Muestra la parte más complicada de las negociaciones, porque si ahora matan, violando el cese al fuego unilateral de las Farc que duro 5 meses, se puede desde ya  imaginar si se pacta un acuerdo entre las partes lo que vendrá.

 

Santos no tiene ninguna intención de desmilitarizar, democratizar, integrar a los combatientes y grupos sociales en condiciones de respeto. El ataque unilateral de Santos, el asesinato y la nueva ofensiva realmente muestran su doble política. Es decir: las conversaciones son una táctica para lanzar una ofensiva militar, eliminar a los guerrilleros y eliminar los derechos del pueblo a manifestarse en reclamo de cambios sociales.

 

Las negociaciones sirven sólo como fachada para relanzar más agresivamente la parte militar del régimen y destruir a la insurgencia combatiente.

 

Santos y su régimen siguen con su agenda militar, y eso simplemente son tácticas para desmovilizar  a las Farc y el Eln, pues la lógica oficialista, la política práctica es la misma de siempre: buscar más guerra para destruir los movimientos protagonistas de cambios estructurales.

 

En ese sentido, los bombardeos del gobierno colombiano son una señal de lo que se puede esperar en el futuro. Firmar acuerdos y violarlos en el mismo momento. Los tres puntos que firmaron entre las FARC y el gobierno, no tienen ningún sentido en el contexto de la ofensiva militar de Santos.

 

Lo cierto es que acciones militares, asesinatos y violaciones de cese al fuego no son el camino para conseguir la paz.

 

Segunda. Amplia crisis económica y fiscal causada por la caída de los precios del petróleo y el despojo de las regalías mediante el carrusel de la mermelada de las bancadas parlamentarias del oficialismo santista. Las manifestaciones de la decadencia económica se expresan de múltiples maneras en el día a día entre ellas la volatilidad de los precios de las materias primas como el petróleo y el carbón. Agréguele la fiebre incontenible de ganancias que engendra paquetes tecnológicos depredadores como la minería a cielo abierto, la fractura hidráulica o la agricultura en base a transgénicos acompañados por operaciones políticas y comunicacionales que degradan, desarticulan sistemas sociales buscando convertirlos en espacios indefensos ante los saqueos.

 

Así que la salvación de la economía capitalista no llegará, como lo promete Cárdenas, desde la producción condenada a sufrir recesiones o crecimientos insignificantes, mejor no hablar demasiado de esos tristes temas. La guerra sube al primer plano, las acciones militares ocupan el centro del terreno, cada día nos ofrecen alguna masacre protagonizada por tropas regulares o paramilitares, algún bombardeo criminal.

 

Tercero. Pérdida de legitimidad del gobierno y del régimen político la cual se intenta contrarrestar con una seudo reforma de poderes cuyo objetivo central es maquillar la decadente democracia liberal imperante en el Estado. La gobernabilidad de Santos está hecha añicos y quien llena el vacío es la facción ultraderechista de Uribe Vélez volcada en la captura del mayor número de alcaldías y gobernaciones en las votaciones del 25 de octubre mediante el fraude y el chantaje de los grupos paramilitares organizados desde las brigadas y batallones militares cercanos a AUV.

 

Cuarto. Aprobación de un Plan de desarrollo neoliberal que reúne las directrices de la OCDE para avanzar con los proyectos de la megaminería, la agro industria y la competitividad de las dobles calzadas 4G. Dicho Plan da vía libre a la destrucción de los páramos y de las comunidades indígenas y afrodescendientes.

 

Con ese Plan el núcleo duro agro-minero exportador-financiero y los grupos exportadores más concentrados serán más ricos que nunca mientras la injerencia gringa se profundiza.

 

Con un neoliberalismo más descompuesto se le da forma  a un panorama de pérdida de legitimidad del poder político, avances de grupos económicos saqueadores e injerencia yanqui cada vez más fuerte.

 

Quinto. Participación de la Casa de Nariño y del Presidente, en las estrategias norteamericanas de destrucción de las conquistas populares de la revolución bolivariana, mediante la ampliación de las bases militares del Comando sur en el territorio colombiano, el apoyo al golpe suave contra el Presidente Maduro, el auspicio de la injerencia de la derecha española  y la consolidación de la integración colonial de los países de la llamada Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile).

 

Sexto. Avances de la movilización social y la unidad popular con un nuevo protagonismo del Polo democrático alternativo en la defensa de la paz y el impulso de plataformas de acción popular en defensa de los derechos humanos de millones de colombianos, que incluye una importante demanda contra el plan de Desarrollo en la Corte Constitucional.

 

Al negativo panorama de la muerte es necesario sumar aspectos esperanzadores sin los cuales no podríamos entender lo que está sucediendo. Por debajo de las jugarretas políticas santistas, los negocios rápidos y las histerias ultraderechistas aparecen las protestas populares multitudinarias, la persistencia de las izquierdas no cooptadas por el sistema y la  activa presencia de la poderosa e histórica  insurgencia campesina.

 

En este contexto el cerebro oligárquico no logrará superar la ruina de su envejecida y enferma humanidad, por eso los delirios se reproducen, las fugas hacia adelante se multiplican, evidentemente nos encontramos en un momento histórico estratégico que demanda la mayor paciencia y lucidez de la dirigencia revolucionaria. Nada de veleidades y concesiones a la podredumbre burguesa y pequeñoburguesa con ínfulas de eminencia gris.

 

 

 

 

 

[1] Sobre la Guerra de Cuarta Generación que adelanta el señor Juan Manuel Santos desde que era Ministro de Guerra de Uribe Vélez, época en que planifico campañas de exterminio bélico en los Montes de Maria, en el Oriente de Caldas, en el Catatumbo, en Chaparral, en el Cauca, en Caquetá, en Putumayo, en Nariño, en el Meta y en Arauca, ver el importante estudio de Manuel Freytas en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/1IUDjFZ .

 

Con esa misma Guerra de Cuarta Generación Santos bombardeo los campamentos de Raul Reyes, Acacio Jorge Briceño, y monto la operación para asesinar en condiciones de indefensión a Alfonso Cano.

 

[2] Sobre el endiosamiento de las Fuerzas Aéreas y las tristezas que eso produce recomiendo leer el brillante texto de uno de los mejores historiadores de la Segunda Guerra Mundial, Anthony Beevor, La batalla de Stalingrado, en el siguiente enlacehttp://bit.ly/1Bfufsw 

 

Hitler mando un millón de soldados al sur de la URSS, con miles de aviones para destruirla pero ese descomunal Ejército fue derrotado por  expertos francotiradores y  pequeñas unidades guerrilleras (de 5 integrantes) que actuaron en la retaguardia hasta desbaratar el enemigo nazi.

Despues de un prolongado periodo de tranquilidad y paz gracias al cese unilateral del fuego determinado por las Farc,  Colombia regresa a los horrores de la guerra como consecuencia de las trampas santouribistas del Jefe de la Casa de Nariño, empeñado en imponer mediante la muerte y los bombardeos, la paz neoliberal de los vencidos, los sepulcros, las cárceles y la dictadura de los mercados. Santos y la Fuerza Aerea han iniciado un nuevo ciclo de guerra mediante atroces masacres para imponer el Plan de desarrollo dictado por la OCDE para facilitar el despojo de las multinacionales mineras, agroindustriales y petroleras. Para favorecer los negocios de los poderosos cacaos de la oligarquia dominante. 

 

Con la suspensión del cese al fuego unilateral ordenado por las Farc, el conflicto social y armado ha regresado a su plenitud. El Cerac, un foco privado de seguimiento del conflicto nacional y la Defensoria del Pueblo, han hecho reportes sistemáticos del incremento geometrico de los incidentes y hechos de guerra en los ultimos 22 dias (mayo/junio), detallando cada confrontación, los militares/policias muertos, las torres electricas derribadas, las vias bloqueadas, las rupturas de oleoductos y la paralisis de los carro tanques petroleros.

 

Este dificil panorama de violencia es consecuencia de las incoherencias y estrategias perversas del señor Santos, quien juega como un tahur con los anhelos de paz de millones de colombianos. Como bien es sabido, el jefe de la Casa de Nariño realiza las negociaciones para terminar el conflicto con un esquema engañoso y ventajista, el cual plantea que hay que dialogar en La Habana ignorando lo que sucede en Colombia en materia de confrontacion y hay que seguir en el pais como sino se estuviese conversando en Cuba para terminar la guerra civil de mas de 60 años.

 

Dicha formula es la premisa de las conversaciones en medio de la guerra, preferidas por el santouribismo. La almendra de esa magia liberal no es otra que la de alcanzar ventajas, debilitando militarmente al adversario, para imponer una paz neoliberal de los vencidos, los sepulcros, la cárcel y la dictadura del mercado. Las luminarias asesoras de la Casa de Nariño, como los politologos britanicos de la Tercera via, se inventaron el cuento de que la resistencia campesina revolucionaria funciona con la idea de una guerra a perpetudiad hasta tomarse el poder, ignorando su permanente voluntad de conseguir la paz con justicia social y democracia ampliada para terminar los sufrimientos que genera un conflicto que solo al pueblo golpea con cientos de muertes y millones de desplazados.

 

El mecanismo santouribista es de la misma estirpe del embeleco pastranista utilizado en los diálogos de San Vicente del Caguan, como lo confeso su artifice en varias memorias publicadas despues de que se suspendieron los dialogos de aquella época. Andres Pastrana, admitio que toda su artimaña con los dialogos en el Caguan era darle un respiro a los militares para, con el apoyo financiero y militar de los gringos a traves del Plan Colombia, reorganizar el dispositivo bélico del Estado y asi aplastar a la insurgencia revolucionaria, objetivo que fracaso a la luz de lo que se ve hoy cuando el Estado debio sentarse de nuevo con las Farc para intentar poner fin a la guerra interna, desde enero del 2011.

 

Pero Santos, un politico traidor, formado en la escuela de la felonía liberal, es parte de esa vision contrarevolucionaria que maniobra para impedir la quiebra del modelo neoliberal.

 

Es lo que explica la intensa coyuntura de guerra que vive Colombia en la actualidad. Una accion defensiva de la insurgencia revolucionaria sirvio de pretexto a los bombardeos criminales de la Fuerza Aerea en Guapi, Segovia y Riosucio/Choco, lugares en que murieron en situacion de completa indefension varias docenas de integrantes de las guerrillas, provocando adicionalmente cientos de desplazados en el Pacifico, Antioquia y el Choco.

 

Lo que ha ocurrido y los sucesos de las últimas horas lo que indican es el inicio de un nuevo ciclo de guerra en el prolongado conflicto armado nacional. La confrontacion civil colombiana se alimenta de esos ciclos de sangre orquestados por las oligarquias dominantes y sus aparatos armados. Significa que la guerra civil nacional adquiere hoy, en el siglo XXI, otros niveles de complejidad porque nuevos sectores del pueblo reaccionaran, como ha ocurrido en otras epocas, para defenderse de estas acciones enfiladas basicamente a imponer violentamente el Plan de Desarrollo neolibeal recientemente aprobado por el corrupto Poder legislativo, para facilitar la explotacion de las multinacionales mineras, agroindustriales y petroleras y los negocios de los grandes cacaos de la elite dominante.

 

El pueblo responde y la movilizacion social debe ampliarse demandando la paz democrática. El cese al fuego bilateral es parte de esas reivindicaciones nacionales que deben conquistarse mediante la acción de los campesinos, los trabajadores y las otras expresiones de la nacion.

 

Cese al fuego bilateral e indefinido, ya!!!!!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plan de desarrollo de Santos (20142018) da via libre a la destruccion de los paramos por las multinacionales mineras. Polo demanda ese mamotreto neoliberal y movilizacion popular debe bloquear los propositos del santismo en favor del capital imperialista.

 

Con la paz, el modelo neoliberal no se toca, advirtió De La Calle al inicio de los diálogos de Cuba. Para asegurar tal propósito, Santos se “ingenio” un sofisticado mecanismo de compartimentación social. Hay que negociar sin tomar en cuenta lo que sucede en Colombia. Al interior de la jurisdicción del Estado, nada debía cambiar. Dicho y hecho. La guerra contrainsurgente, en todos sus frentes, prosiguió intacta. Parte de la misma son las estrategias de desarrollo y los retoques políticos al régimen, amén de las  permanentes acciones bélicas acompañadas de los criminales bombardeos de la Fuerza Aérea, que en los recientes casos de Guapi, Segovia y Choco, marcaron el momento para el  inicio del ciclo de la guerra del Santouribismo. La guerra civil colombiana vive de esos ciclos recurrentes, es parte del mecanismo de dominación oligárquica.

El Plan de desarrollo de Santos II (Uribe IV) “Todos por un nuevo país” fue aprobado por el Congreso a punta de sobornos con “mermelada” (http://bit.ly/1QPd3Mi). Se trata de un mamotreto neoliberal que reproduce el recetario de la OCDE para desmontar el Estado y profundizar las privatizaciones de bienes estratégicos como Isagen. Uno de sus aspectos más lesivos es la destrucción de los páramos y de las consultas previas a las comunidades indígenas y afrodescendientes,  para permitir la explotación indiscriminada por las grandes multinacionales de los recursos mineros. El articulado del Plan legaliza las licencias exprés y cercena la consulta previa para propiciar el despojo de las tierras ancestrales.

Sobre los páramos.

El páramo colombiano es un ecosistema de montaña intertropical propio del norte de los Andes. La Licencia ambiental exprés autorizada por el Ministro de Ambiente en el 2014, dio vía libre a la actividad minera a gran escala y tal decisión se ha incorporado al articulado del Plan de Desarrollo.

En la conocida demagogia de la burocracia, se pretende que las grandes mineras se esforzarán por no afectar los ecosistemas estratégicos.

Estas disposiciones  son eclécticas e hipócritas: por una parte supuestamente reconocen la importancia de estos valiosos ecosistemas y dizque han tenido en cuenta que del agua del páramo se “benefician” (en realidad dependen) millones de personas, y señalan que buscan siempre  “el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, la distribución equitativa de las oportunidades del desarrollo y la preservación de un ambiente sano” [sic]; pero por otra parte, de inmediato, dejan en claro que la Constitución protege “la propiedad, la actividad económica y la iniciativa privada[s]” y este hecho “obliga al Estado”, a ser “justo y equitativo” con la gran propiedad e iniciativa privadas y no puede solo estipular el marco para las actividades de los pequeños agricultores y mineros que viven en el/del páramo.

Con la palabrería de “armonizar” y “buscar un equilibrio” entre ambos aspectos, con promesas de que “atenuarán” y “prevendrán” las “perturbaciones” del ecosistema, las normas aprueban concesiones de derechos mineros en los páramos. Sobre todo, dan carta blanca al capital imperialista para avanzar en la destrucción de los páramos.

Lo que está sometido al ataque de la voracidad del capital imperialista global aquí,  es el ecosistema de páramo. Los páramos son ecosistemas formados tras millones de años de evolución de la naturaleza: de la interacción muy compleja entre la evolución de una gran variedad de especies de flora y fauna y las transformaciones geológicas que han dado lugar a la diversidad del entorno topográfico — sistemas montañosos, ríos, valles, etc. El páramo es el ecosistema natural de mayor altitud en el mundo, es el ecosistema con mayor radiación solar del planeta, tiene una flora más rica que toda la flora de los ecosistemas de montaña en el mundo. El páramo provee continuamente agua en cantidad y calidad, y almacena carbono atmosférico, que ayuda a controlar el calentamiento global. El páramo funciona adicionalmente como un corredor biológico, para una gran variedad de fauna.

El frailejón y el Senecio gigante son tal vez las plantas que más adaptación presentan a un clima extremo y tienen un tronco grueso que retiene agua. La paja también tiene una gran adaptación al frío y al viento, a la gran radiación y a la humedad. La paja forma la principal cobertura en el páramo, da protección a una gran variedad de plantas menores y fauna, y protege el suelo cubriéndolo y permitiendo así la regulación hídrica, de ahí la gran importancia de los pajonales. La regulación hídrica es el valor más notable de los páramos tanto en Latinoamérica como en África y Oceanía. Esta importancia se debe a un balance hídrico positivo a la neblina que cubre grandes extensiones durante la mayoría del tiempo, a la estructura de la vegetación que capta el agua, la conduce al suelo y a su vez lo protege contra la erosión y disecación, y, por supuesto, al suelo humífero. El carácter humífero del suelo de alta montaña es causado por la lenta descomposición de la materia orgánica por temperaturas bajas y características específicas de cenizas volcánicas. Ésta es tan grande que los suelos pueden caracterizarse como “turberas minerales”. Estos suelos negros y profundos son esponjas naturales capaces de contener hasta dos veces su peso seco en agua. Por esta razón pueden retener toda la lluvia de varios meses de invierno (hasta 500 mm) en su estructura y liberarla lentamente durante la época seca. Se puede decir que cada metro cuadrado de páramo “produce” un litro de agua por día.

Para los habitantes de las ciudades en los Andes (desde el norte del Perú hasta el noroccidente de Venezuela) el 85% de las fuentes de agua potable, para electricidad y para riego de producción de alimentos sale de los páramos. Por ejemplo, el 70% del agua que utiliza Bogotá (con más de 8 millones de habitantes) la toma de un solo páramo, el de Chingaza.

Mucha de la tierra que antes estaba bajo cultivo se ha esterilizado o desertificado por un mal uso de la tierra o por cultivo excesivo.

Por muchas razones, las actividades humanas (agrícolas y mineras, etc.) en los páramos son muy intensivas y por lo general no sustentables (incluso desde épocas prehispánicas, aunque a menor escala), por lo que en muchas partes los remanentes de bosques son talados y los pantanos drenados y una buena parte del páramo acaba siendo de potreros degradados y cultivos sin rendimiento. A este nivel, este beneficio del páramo (para agricultura o ganadería), además de la minería ha perjudicado los otros beneficios (hídricos y de biodiversidad) que son principales. A comienzos de la década del 2000, cerca del 30% de todos los páramos estaban ya completamente transformados o degradados, un 40% se encontraba modificado negativamente y apenas un tercio de todos los páramos seguían en condiciones naturales; normalmente son los más inaccesibles. Una gran parte del área de páramos del mundo está en Colombia. Esa es una razón importante por la que muchos se jactaban de la riqueza hídrica del país.

Por ejemplo, en los últimos años, el área de páramo de Santurbán, que comprendía una extensión de 142 mil hectáreas y cubre parte de los departamentos de Santander y Norte de Santander se encuentra seriamente amenazado por proyectos de extracción minera a gran escala, llevados a cabo por multinacionales. Aunque la pequeña minería allí es más que centenaria, estas son mega-minas que se cavarían y operarían por empresas transnacionales.

Son muchos los daños que se harán con estos proyectos mineros, la masiva contaminación de los cuerpos de agua debido al uso de cianuro a niveles industriales para los procesos de separación de los minerales de la roca, como la destrucción del excepcional suelo. Además, el páramo es un tipo de ecosistema sensible en el que una afectación en uno de sus factores puede llevar a un efecto cascada sobre todo el conjunto. Y no es sólo Santurbán. En todo el país, los páramos están bajo ataque: en estos momentos hay 448 títulos mineros en 26 zonas de páramo, de ellos 347 ya cuentan con licencia ambiental.

Y no son sólo los páramos. Estamos ante una emergencia ambiental sin precedentes a nivel global, que implica la posibilidad de un cambio climático irreversible y devastador. Como advierte el reconocido climatólogo James Hansen (http://bit.ly/1cNYb3i), nuestro planeta está ahora peligrosamente cercano a un punto crítico, con un medio ambiente muy por fuera del rango que ha experimentado la humanidad hasta ahora; y llegado ese punto no habrá vuelta atrás durante el tiempo de vida de generaciones enteras y en el proceso se exterminaría una gran parte de las especies sobre el planeta.

La dimensión de la emergencia ambiental es enorme: aproximadamente la mitad de los bosques pluviales del mundo, que están concentrados alrededor de la línea del Ecuador ya no existen, habiendo sido talados para la agricultura, la industria maderera y la ganadería (en Colombia son deforestadas cada año 336 mil hectáreas de selva y vegetación nativa, el equivalente al área del departamento del Atlántico). Mucha de la tierra que antes estaba bajo cultivo se ha esterilizado o desertificado por un mal uso de la tierra o por cultivo excesivo, esto ha sucedido especialmente en el 40% de la Tierra, que es árida o semiárida. Los calamitosos efectos ambientales de la globalización neoliberales han sido mayores en las naciones periféricas, pero los han causado de manera desproporcionada los países centrales del capitalismo. Las empresas grandes y autoridades gubernamentales conocen los daños que se están causando, pero no pueden rehuir a la lógica de “expandirse o morir” del capitalismo.

La economía colombiana, es decir toda su red de actividades productivas, está sometida a la dominación gringa, esto quiere decir que lo que produce, para qué y cómo está determinado por las necesidades de extracción de ganancias de las multinacionales y no por las necesidades del pueblo colombiano. La economía, bajo este sistema, es adicta a la inversión de capital extranjero y se acomoda a sus necesidades. Por ejemplo, la proyección que tiene el Estado en cuanto a minería es duplicar la explotación de carbón y cuadruplicar la de oro, además de triplicar el área de los contratos mineros. Además, se ha establecido como actividad de alta prioridad incrementar y divulgar el conocimiento geológico con el fin de permitir a los consorcios privados una mayor aproximación al nivel de riesgo de sus inversiones.

El Estado colombiano es parte de un sistema global, capitalista, y asume sus reglas de juego; mediante modificaciones en la legislación flexibiliza los costos laborales y el otorgamiento de licencias ambientales y de títulos mineros para cometer daños ambientales, todo para ofrecer mejores oportunidades de ganancia para las empresas multinacionales; mediante la más cruel violencia —de las fuerzas armadas y sus brazos paramilitares— garantiza acceso a tierras para las multinacionales. Las clases dominantes colombianas en medio del proceso de inyección de capital al país también reciben de ello ganancia, principalmente por medio de los ingresos al Estado que se roban en mermelada y de la participación como socios menores en los grandes proyectos.

Frente a tan descomunal agresión a la sociedad, los grupos y asociaciones que la conforman no permanecen indiferentes. En ese sentido están en curso acciones puntuales para impedir que se consumen esas irracionales estrategias, presentadas como de desarrollo.

Demandas contra el Plan en la Corte Constitucional.

El Polo Democrático y otros sectores políticos han proyectado movilizaciones  unitarias, y radicado  demandas en los órganos judiciales para tumbar ese Plan de supuesto “desarrollo para la paz”.

Ante la Corte Constitucional el Polo Democrático y su bancada parlamentaria presentó una amplia demanda contra el Plan de desarrollo 2014-2018, al considerar que durante su aprobación en el Congreso de la República hubo una serie de vicios de forma y de contenido.

De acuerdo con la demanda  son siete las disposiciones del Plan Nacional las que deben ser declaradas inconstitucionales porque entre otras cosas se  crea una excepción a la prohibición de no realizar explotación minera y petrolera en los páramos.

Una de las disposiciones es el artículo 173, el cual contiene una excepción a la prohibición general de realizar actividades de explotación minera o exploración y explotación petrolera en ecosistemas de páramos.

Conforme a las denuncias, existen 448 títulos mineros en 26 de los 32 páramos con los que cuenta Colombia, como el de Chingaza, que surte de agua a varias ciudades capitales. Estas concesiones mineras en páramos cuentan con más de 118.000 hectáreas, de las cuales más de 11.000 están afectadas por cuatro proyectos petroleros. Este es un grave atentado contra los recursos naturales, especialmente contra el derecho al agua, que es un derecho fundamental de cualquier ser humano.

Del mismo modo se busca que se declare la ilegalidad de los artículos 20, 49, 50, 51 y 52, que reglamentan los denominados Proyectos de Interés Estratégico Nacional (PINE), que establecen la imposibilidad jurídica de la restitución de tierras en predios en los que haya PINE. En la actualidad existen 68 proyectos PINE en todo el territorio nacional.

La norma que crea los proyectos PINE rompe con la separación de poderes, al entregar al Ejecutivo la reglamentación de unos proyectos que son asimilados de utilidad pública, es decir, se puede expropiar en nombre de la minería, las hidroeléctricas y las obras viales. Se desconocen otros derechos, como los de las víctimas del despojo violento de la tierra, pues la norma obliga al juez de restitución a abstenerse de devolverle la tierra a la víctima si el predio se traslapa con un PINE.

La demanda también se dirige contra el artículo 20, que amplía una figura de concesión minera denominada Áreas de Reserva Estratégicas Mineras y crea las de reserva para la formalización y para el desarrollo minero-energético.

Con estos preceptos se le dan al Gobierno facultades excesivas sobre el ordenamiento territorial, por encima de los entes locales, se desconoce el concepto de desarrollo sostenible y se estaría violando el mandato constitucional relacionado con la protección de los trabajadores agrarios y la producción agropecuaria, de los cuales se desprende el derecho a la alimentación y los derechos de soberanía y seguridad alimentaria. Según datos oficiales, de las 11.430 áreas con vocación agrícola existentes en el país, el 10,35 % se encuentra sobre las áreas estratégicas creadas en el PND.

Son las comunidades las que deben decidir si le dan vía libre a la minería o no, y cómo lo hacen, o si deciden darles otros usos a los territorios, los cuales repercuten en el bienestar colectivo y no en el de las grandes empresas. Sobran las pruebas que demuestran los graves impactos, riesgos y conflictos que ha generado la minería, y lo que hacen las normas que se demandan es abrirle paso a esta actividad de manera indiscriminada. Eso no tiene sustento constitucional.

 Esta acción judicial del Polo debe ser acompañada por la movilización popular con plantones, marchas y concentraciones ante la Corte Constitucional.

La defensa de la naturaleza y los páramos es un punto integral de la movilización que en estos momentos realizan diversos grupos populares como los habitantes de la Costa Caribe que hacen marchas contra las electrificadoras responsables de la crisis en esta región del país.

 

 

 

Página 31 de 35

  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
  • marx_foto_misu_joaco_pinzon

Föreningen Jaime Pardo Leal

Föreningen Jaime Pardo Leal

Video Clip FARC EP

Volver