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Blog de Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Horacio Duque Giraldo

Académico y periodista alternativo

Archivo de columnas en ANNCOL 

HORACIO DUQUE.

Con la paz, Santos nos quiere repetir la pausa de su tio-abuelo, el expresidente Eduardo Santos, quien desacelero, en los años 30 del siglo XX, la revolucion burguesa en marcha de Lopez Pumarejo y su Ley 200 de reforma agraria.

¡Basta ya!,  parece ser la consigna de Juan Manuel S; es la hora del ajedrecista, de las jugadas, de los dos pasos para atrás, como lo demostro hasta la saciedad la ultrajante Sentencia del la Corte Constitucional orquestada por uno de sus pupilos, Carlos Bernal, con el fin de dejar hecho añicos el denominado Fast Track y tapizar el camino para la encerrona y el asalto a las Zonas Veredales y a los guerrilleros que de buena fe se ubicaron alli.

Santos focaliza todos sus esfuerzos para profundizar el modelo neoliberal oligárquico manipulando y torciendo el tema de la paz. Es así desde que en el 2010 gano las elecciones apoyado por el uribismo e inicio los diálogos de paz asesinando al líder de las Farc, Alfonso Cano, aprovechando los contactos reservados que propiciaba Henry Acosta desde su casa en Pance, Cali, donde se adelantaban las reuniones con Enrique Santos, hermano de JM.

Para discernir sus maniobras se puede acudir al imaginario de una partida de ajedrez, donde el gobierno juega en favor de los grupos económicos y políticos más poderosos. La más reciente jugada de Santos fue atrevidamente audaz. Me refiero al fallo de la Corte Constitucional que elimino el Fast Track por iniciativa de uno de los alfiles de Juanpaja, el Magistrado Carlos Bernal. Sin embargo, el rechazo generalizado del país y de la comunidad internacional  lo ha obligado a retroceder simuladamente. Pero, su juego sigue bien montado; el retroceso no fue tan grande como algunos quisieran creer. El gobierno sigue todavía bien posicionado en el tablero e, incluso, con una situación ventajosa para seguir avanzando en su pausa contra reformista como lo hace otro alfil de los momios, el Ministro de Agricultura, el terrateniente ganadero y pirata acumulador de baldíos, don Aurelio Irragorri Valencia.

Como se sabe, el ajedrez es un juego complejo, que implica un pensamiento estratégico de cierta sofisticación. Para comprender bien el juego que hoy  ejecuta Santos contra los acuerdos de paz y evaluar el significado de las sentencias recientes de la Corte Constitucional, debemos recordar algunas jugadas previas y, también, dejar más clara la finalidad del juego.

La seguidilla de jugadas van desde el famosos plebiscito, pasando por la burla de las zonas veredales, el desconocimiento de la amnistía, el asesinato paramilitar, con complicidad oficial, de líderes sociales e integrantes de las Farc y sus familiares, el bloqueo de la protección y seguridad de los lideres insurgentes, la detención de guerrilleros enfermos, la adulteración de los acuerdos en el trámite de las leyes, etc.

La cosecha más reciente es la del fallo de la Corte Constitucional y la alteración de los acuerdos agrarios por parte del Ministro de Agricultura que, como acumulador de baldíos, pretende adecuar los proyectos de decretos de implementación de la Reforma Rural Integral a los requerimientos del capitalismo transnacional agroindustrial sustentado en la Ley Zidres.

Lo más grave es la proyección en curso de un asalto y una encerrona sangrienta, militar y paramilitar, a las Zonas Veredales, orquestado y promovido desde el Ministerio de Defensa, a propósito de la fecha prevista inicialmente para materializar la dejación de las armas por las Farc, que es el 1 de junio del año en curso.

Ya está en camino un plan para asaltar, con comandos contraguerrilleros, las más de 900 caletas organizadas por la guerrilla en cumplimiento de los acuerdos, una medida muy peligrosa que en la práctica significaría un golpe definitivo al proceso de paz en el imaginario triunfalista de la ultraderecha oligárquica.

El asedio y la presencia de los grupos paramilitares, sus rondas conjuntas con unidades militares  en los alrededores de las Zonas Veredales y Puntos Transitorios, reeditan una vieja táctica contrainsurgente prevista en los Manuales Anticomunistas del adoctrinamiento militar que realizan las academias oficiales del Ministerio de Defensa.

¿Sera esa la fórmula que utilizaran Santos y su camarilla el 31 de mayo para ahogar en sangre y muerte la utopía de la paz y la ilusión de miles de guerrilleros y campesinos?

Estamos en manos de un ajedrecista y todo puede suceder. Soldado avisado no muere en la guerra, aconseja el viejo adagio popular.

 

HORACIO DUQUE.

Dadas las dificultades ocasionadas por el nefasto fallo de la Corte Constitucional que borró el "Fast Track", lo que crea una gran inseguridad jurídica entre los guerrilleros y conocidas las trampas gubernamentales a los consensos, especialmente en lo de la aministia, reforma agraria, proteccion y sustitucion de cultivos, es necesario modificar los plazos establecidos para la dejacion de las armas.

Hay angustia e incertidumbre entre los guerrilleros de las Farc ubicados en las Zonas veredales y Puntos transitorios.

El regimen oligarquico deconoce el principio de la integralidad, simultaneidad y reciprocidad de los Acuerdos de paz.

El proceso de paz con las Farc en su etapa de implementación atraviesa por un momento crítico a raíz de varios eventos de violación de lo pactado por parte del gobierno y la Corte Constitucional, empeñada en hacer trizas el AF, sin que el señor Santos manifieste el mayor interés por corregir los entuertos ocasionados.

Entre los integrantes de las Farc, entre sus comandantes y actuales voceros cunde la angustia, el desconcierto y la inseguridad jurídica, familiar y personal a raíz de la ausencia de garantías y estabilidad en los compromisos adquiridos por el gobierno.

Dentro de ocho días, el 31 de mayo, se completa el día 180 para la dejación de las armas y el gobierno presiona indebidamente para que tal plazo se cumpla, incluso amenazando con asaltos, entre militares y paramilitares, a las más de 900 caletas en que las Farc ha ubicado su principal armamento con reportes puntuales a la Comisión de la ONU.

Hay un ambiente enrarecido en este asunto no solo por la destrucción del Fast Track realizado en la Corte Constitucional alegando el principio de la sustitución constitucional que opera normalmente, sin afectar la mentada división liberal de poderes, para temas presupuestales, de planeación y tratados internacionales, razón por la cual fue acogido para proteger el derecho fundamental a la paz que encarnan los consensos alcanzados con las Farc. Lo hay también porque el paramilitarismo se riega como verdolaga en las áreas cercanas a las Zonas Veredales y los Puntos Transitorios, con el evidente y claro apoyo de batallones militares y comandos policiales, incluido el Esmad. Los paramilitares se pasean como Pedro por su casa en Tumaco, Policarpa, Buenos Aires, San José del Guaviare, Planadas, Miravalle, Caldono, Monterredondo, etc.

Existen muchas razones de peso para abordar un nuevo calendario para la dejación de las armas que debe abarcar otros 120 días más.

El Comandante Jesús Santrich ha dicho que en virtud del principio de la simultaneidad y reciprocidad es preciso reorganizar los protocolos correspondientes a los efectos de ajustar y corregir los evidentes desfases en la construcción de la paz como consecuencia de las inconsistencias y trampas oficiales.

A respecto conviene retomar los pactos al sobre la materia que se plantea deben ser ajustados a la luz de las nuevas y complejas circunstancias.

Dice así:

Las armas con las que las Farc le han hecho la guerra al Estado colombiano serán recolectadas, almacenadas y fundidas para hacer tres monumentos en el país, según el acuerdo firmado por el Gobierno y las Farc.

La dejación de las armas se desarrollaría en dos tiempos denominados control de armamento y dejación de las armas, que integran los siguientes procedimientos técnicos: registro, identificación, monitoreo y verificación de la tenencia, recolección, almacenamiento, extracción y disposición final”, indica lo pactado.

El acuerdo comprende los siguientes puntos en los que participará la comisión conformada por las Naciones Unidas y la Celac. No obstante, estas organizaciones deberán concretar un protocolo que tendrá la minucia logística del proceso:

1. Una vez se firme un Acuerdo final, el proceso de dejación de armas “incluirá el transporte del armamento a las zonas, la destrucción del armamento inestable y la recolección y almacenamiento en contenedores”.

 

2. El material bélico será documentado por una comisión de verificación, conformada por las Naciones Unidas y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

3. Ambas partes establecerán un cronograma del proceso, que tendrá tres fases en las que se recolectarán las armas hasta llegar al 100 %.

4. Las Farc informarán y contribuirán con la limpieza y descontaminación de los territorios afectados por minas antipersonales y munición sin explotar.

5. Todo el material bélico será almacenado en un solo punto en cada campamento y será verificado permanente por la comisión de la ONU y la Celac.

6. El armamento será extraído de estas zonas en un máximo de 180 días después del comienzo del proceso.

7. Según el acuerdo, la ONU recibirá el armamento de la guerrilla “para destinarlo a la construcción de tres monumentos, acordados entre el Gobierno Nacional y las Farc”.

Nota. Nuestra solidaridad con nuestro camarada Julio Enrique Lemos Moreno detenido en la Zona Veredal de Cordoba cuando recibia un tratamiento medico para la hepatitis que lo destruye. 

HORACIO DUQUE.

La paz es oxigenada por la potente movilizacion popular, civica e indigena.

Es en las calles y en los campos donde se define el futuro de la paz.

La acción de masas es la herramienta de los de abajo para frenar la conspiración ultraderechista y fascista que quieren enterrar la esperanza de la paz y la convivencia.

Existe un fuerte vínculo entre los avances (y dificultades) del proceso de paz y el crecimiento de la acción cívica y popular en demanda de derechos y de soluciones a los problemas acumulados y aplazados durante décadas. Para decirlo de otra manera, los diálogos de paz han creado un clima, un ambiente muy favorable a la reactivación de los movimientos sociales en sus diversas expresiones. Las libertades democráticas ponen en la escena pública la multitud abigarrada ejerciendo presión sobre un Estado y un gobierno corrupto, indolente, paquidérmico y violento.

Es por tal razón que me resisto a la idea de la desconexión entre la acción de la resistencia campesina y sus programas históricos con el resto de los movimientos sociales, tradicionales y nuevos.

Hay allí un complemento estructural, una red, un rizoma que los hace parte de un mismo tronco social, político e histórico.

En la actual coyuntura, en las semanas recientes de mayo, se dan grandes movilizaciones, huelgas, protestas populares.

Los educadores, encabezados por Fecode, realizan una potente huelga para exigir al señor Santos y a su Ministra que cumpla los pactos y que resuelva problemas muy graves como el de la Jornada Única, la prestación del servicio de salud y el incremento de salarios. Esta vez parece que los dirigentes trabajan en la línea de corregir los anteriores errores, de huelgas simuladas para obtener prebendas personales como ocurrió en el 2014. Hoy hay más presión y control de las bases magisteriales y de sus sindicatos emblemáticos como la ADE de Bogotá y Asoinca del Cauca. La huelga no se levantara hasta no ver conseguido los principales objetivos.

Las poblaciones del Buenaventura y Choco, más de un millón doscientas mil personas, en gran medida afrodescendientes, se han ido a paros cívicos, con bloqueos y manifestaciones para obligar al Estado y al gobierno de turno a dar las soluciones a delicadísimos problemas de salud, empleo, educación y corrupción que no han sido resueltos pese a compromisos hechos en años anteriores. La ciudadanía del pacífico se ha radicalizado, con razón, y tiene contra la cuerdas la administración del señor Santos, tan complaciente con los corruptos a quienes reparte mermelada y tan mentiroso con la ciudadanía de a pie.

Los trabajadores estatales, las madres comunitarias, los campesinos y otros segmentos del pueblo proceden en los mismos términos para demandar mejores salarios, salud y respeto por sus derechos políticos.

Pero son los indígenas del Cauca y el Valle los que levantan con bastante dignidad las banderas de la paz y solidaridad.

Más de 15 mil indígenas se unieron a la Marcha denominada ‘por la Protección del Territorio, la Vida y la Dignidad de los Pueblos’, liderada por la Organización Nacional Indígena de Colombia, Onic. Hoy marchan en Cali desde el Sur hasta el Centro de la capital Vallecaucana para decirle al país, al mundo, a los combatientes de la guerrilla, a los trabajadores, a los habitantes de Buenaventura y el Choco, que para ellos lo principal, lo prioritario, es la paz, la justicia, la democracia y los derechos sociales.

Son estas potentes acciones de la multitud las que nos indican claramente que no todo está perdido para la paz, que la tramoya oligárquica orquestada en la Corte Constitucional contra el proceso de paz está condenada al fracaso. Que la violenta y fascista ultraderecha no las tiene todas consigo.

Lucha de masas, acción de masas y nada de aventuras era la recomendación de Lenin y del gran lider comunista búlgaro Dimitrov.

 

 

 

 

 

HORACIO DUQUE.

Historica Constituyente comunal, socialista y revolucionaria organiza el Presidente Nicolas Maduro.

Se establecen "Acciones afirmativas" para darle representacion a los obreros y a los sectores populares.

Es muy similar a la Constituyente de la paz propuesta por las Farc en Colombia.

Apoyamos la Constituyente bolivariana.

Duro golpe al imperialismo y a la ultraderecha latinoamericana.

Tras 22 días de consultas y encuentros populares, el Presidente de la República Bolivariana y Popular de Venezuela, Nicolás Maduro, firmó este martes 23 de mayo del 2017, el Decreto que fija las bases comiciales para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente comunal.  Asimismo, las entregó al Consejo Nacional Electoral (CNE).

El primer detalle de la propuesta es el número de constituyentes. Se trata de 540 corredactores que serán elegidos de manera directa, secreta y universal, a nivel territorial y sectorial.

En el ámbito territorial la Asamblea Nacional Constituyente estará integrada por 364 representantes, uno por cada municipio del país, que serán electos de manera nominal. Cada municipio-capital del país tendrá dos constituyentes, que serán electos mediante la modalidad lista. La excepción será el municipio Libertador del Distrito Capital, que tendrá siete representantes electos por lista según el principio de representación proporcional.

Los pueblos indígenas contarán con ocho representantes, electos de acuerdo a lo establecido por el Consejo Nacional Electoral.

Los sectores que podrán postular a sus representantes serán los trabajadores, campesinos y pescadores, estudiantes, personas con discapacidad, pueblos indígenas, pensionados, empresarios, comunas y consejos comunales.

Se elegirá a un representante sectorial por cada 83.000 miembros del Registro Electoral del sector correspondiente.

Todos los sectores serán elegidos de acuerdo a listas nacionales, excepto las comunas y consejos comunales que se escogerán regionalmente por el liderazgo.

En el caso de los trabajadores la información correspondiente será según actividad laboral: Petróleo, Minería, Industrias Básicas, Comercio, Educación, Deporte, Transporte, Construcción, Cultores, Intelectuales, Prensa, Ciencia y Tecnología, Administración Pública.

La Asamblea Nacional Constituyente será unicameral, tendrá como sede el Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo y hasta que dicte un estatuto de funcionamiento propio se regirá bajo el Estatuto de Funcionamiento de 1999. Se instalará 72 horas después de su elección.

El Presidente Maduro señalo que la ultra derecha, mediante acciones violentas, busca crear las condiciones para el asalto del poder político y la intervención extranjera "encabezada por los Estados Unidos y algunos gobiernos de derecha (como el de Santos), que han soñado siempre con gobernar Venezuela".

 

HORACIO DUQUE.

Que el saqueo del departamento del Meta no quede en la impunidad.

Que este bandido de cuello blanco lo manden para la cárcel La Picota.

Todo indica que el ex gobernador del Meta, señor Alan Jara, tiene los segundos contados como Director de la Unidad Nacional de Victimas, entidad encargada, por la Ley 1448 de 2011 y sus decretos reglamentarios, de atender las demandas y derechos de casi 8 millones de campesinos afectados por la violencia y el ultraje  de los actores violentos que han protagonizado las más cruenta guerra civil de la historia nacional (Ver http://bit.ly/2rxCWhQ ).

Por lo pronto sus principales asesores cuando fue gobernador del departamento del Meta, ya fueron enviados por la Fiscalía a la cárcel por causa del descomunal robo de más de 18 mil millones de pesos de las Regalías petroleras que se despojaron en el montaje de un elefante blanco presentado como la refinería más avanzada del mundo.

Los delincuentes de la bandola son Luz Stella Casasfranco Vanegas, íntima colaboradora de Jara desde hace más de 25 años. La señora trabajó como jefa de contratos en la gobernación 2012-2015 y hoy, nada menos, estaba como Directora de la Oficina Jurídica en la Unidad de Víctimas. Los ratones cuidando el queso.

 

También fueron detenidos y enviados a prisión Hernando Martínez Aguilera, Secretario de Planeación en la administración de Jara y a quien él nombró como Jefe de la Unidad de Víctimas en el Meta; Jairo Iván Frías Carreño, exsecretario de Hacienda de Jara y hoy rector de la Universidad del Llano, donde también monto otra bandola para el saqueo; y el exgerente de la Empresa de Petróleos del Llano (Llanopetrol), Ricardo Rodríguez Henao.

Ojala todo este vulgar episodio no termine en una mera renuncia de Jara. Ojala sus delitos no queden en la impunidad. Ojala se pudra en la cárcel por ladrón del dinero de los colombianos.

 

 

 

 

 

HORACIO DUQUE.

Para decirlo con todas sus letras, lo que la Corte Constitucional y su nucleo mayoritario ha hecho, con su Sentencia sobre el Fast Track para la paz, es un golpe de Estado que condena a mayor violencia y derramamiento de sangre a la sociedad colombiana.

Una Gran convergencia por la paz debe derrotar ese peligroso asalto de los Togados uribistas y fascistas contra el derecho fundamental a la paz de todos los colombianos.

Que las Zonas Veredales, que los Puntos de Transicion, donde estan mas de 7 mil guerrilleros, se sumen a la potente movilizacion popular en curso, con paros y huelgas, para detener la maniobra reaccionaria promovida y orquestada desde la Convencion del Centro Democratico que quiere anticipar la destruccion de los consensos de paz.

El cuento de las mayorias santistas en el Congreso para aprobar las leyes de paz pendientes es pura ilusion y una gran mentira.

¿No será hora de otra gran Conferencia nacional guerrillera para que trace el rumbo a seguir en momentos de tanto peligro e incertidumbre?

La decisión que tomaron el día 17 de Mayo del 2017, los Magistrados de la Corte Constitucional Carlos Bernal, Luis Guillermo Guerrero, José Antonio Cepeda, Ivan Escrucería y Gloria Estella Ortiz, para eliminar los literales H y J del Acto Legislativo 01 del 2016, la espina dorsal del denominado Fast Track para tramitar los Actos Legislativos y las Leyes que implementan en el plano normativo el Acuerdo final de paz firmado con las Farc-Ep, es un nítido Golpe de Estado contra la institucionalidad vigente al amparo de la Carta de 1991.

La paz es un derecho fundamental en el actual marco jurídico y en tales términos el gobierno del señor JM. Santos adelanto, como cabeza principal del régimen estatal, un proceso de negociación con las guerrillas revolucionarias de las Farc para superar el más prolongado conflicto social y armado de nuestra historia.

Los diálogos realizados durante más de 5 años se cerraron con un Acuerdo firmado el 24 de noviembre del año 2016.

Dicho Pacto compromete todo el Estado y cada una de sus ramas. Más aún, se previó un Pacto político para sumar la voluntad de los partidos políticos con reconocimiento legal con el fin de volcar su acción hacia la paz y la reconciliación, estableciendo que quienes se marginaran de tal cometido quedarían por fuera de la legalidad.

El Acuerdo de paz y su implementación, además de ser un pacto superior tiene una obligación ética por los fines que conlleva en la exclusión de la violencia y el uso de las armas en la controversia democrática.

Sin embargo, el núcleo mayoritario de la Corte Constitucional ha desatado un cisma institucional con muy graves repercusiones en la gobernabilidad y estabilidad del régimen de dominación.

Lo que se dio fue un golpe de Estado pero también una gran fractura politica que refleja la lucha intestina de las facciones de la elite dominante.

Desde hace un buen tiempo hay una intensa confrontación entre dos alas de la oligarquía, que, analizada desde el campo de la sociología política,  configura una estructura de oportunidad para ser capitalizada por los sectores subalternos en la formación social.

Esa división intraelite por supuesto se extiende a las diversas ramas y niveles del Estado como lo estamos comprobando con la fatal determinación de la trinchera ultrareaccionaria de la Corte.

Las Farc y el movimiento popular deben propiciar el flujo de la acción social para recuperar el hilo del proceso de paz en las condiciones de imperfección tal como lo hemos visto hasta el momento, por causa de la vigencia de otros actores y segmentos del conflicto armado que encarnan el ELN, el EPL y las denominadas bandas criminales, aupadas desde los aparatos militares y policiales del gobierno comprometidos en el negocio de las drogas.

La presencia efectiva de la multitud defendiendo la paz pero demandando reivindicaciones neurálgicas como lo hacen los habitantes de Buenaventura, Choco, los educadores, las madres comunitarias, los campesinos, los indígenas, los trabajadores estatales, los jueces y otros segmentos sociales, adquieren las características de una convergencia que incluye las Zonas Veredales guerrilleras, dispuesta a revertir el monstruo infernal del retorno de la guerra y la violencia generalizada.

Que cada sector aporte lo suyo pero que la visión colectiva esclarezca las rutas del avance con los acumulados alcanzados por las guerrillas revolucionarias en sus diálogos con el gobierno de turno.

Con la potencia alcanzada no es la hora de las timideces y las inercias. Es el momento de la agilidad y la oportunidad para las consignas y los pliegos mínimos que permitan contener el ímpetu golpista de la ultraderecha neoparamilitar.

Hay que exigir el respeto por los acuerdos de paz y no hacerse ilusiones con las formulas santistas para hacer mayorías legislativas en momentos en que el Presidente tiene el sol a sus espaldas y la gobernabilidad hecha añicos.

Es con la acción de masas, con la movilización pública que se avanza en la construcción de la paz. Lo otros es la ilusión legislativa y el cretinismo parlamentario.

Nota. Dada la compleja encrucijada en que se encuentra la paz ¿no será oportuno convocar una Conferencia guerrillera extraordinaria para que colectivamente se trace una orientación adecuada a toda la militancia y dirigencia revolucionaria?

 

La imagen es la de los Magistrados fascistas que promovieron el golpe de Estado: Carlos Bernal y Gloria Estella Ortiz. Tomado de la Web

HORACIO DUQUE.

Demoledor el golpe dado a los Acuerdos de paz para finalizar la guerra civil colombiana por la uribista y ultraderechista Corte Constitucional. Le dieron curso a la orden emitida por la reciente Convención del Centro Democratico de hacer trizas los "malditos acuerdos de paz".

Es imperativo ampliar en 120 dias mas el proceso de la dejacion de las armas por los combatientes de las Farc. Es inevitable extender los territorios y plazos de las Zonas veredales para rescatar el sueño de la paz.

Por encima de la prepotencia de ciertos personajes es necesario consultar las bases populares en las Asambleas de los comandantes farianos para, con el apoyo del marxismo y el leninismo, construir nuevas rutas de accion, nuevas tacticas y afinar la estrategia del cambio que se construye con la paz.

El golpe dado por la retardataria Corte Constitucional al Acuerdo de paz del Estado colombiano con las Farc, negociado durante casi seis años, firmado el pasado 24 de noviembre del 2016 en el Teatro Colon de Bogotá, es demoledor y muy grave para la terminación de la prolongada guerra civil nacional.

La paz quedo en un limbo.

La paz fue hecha trizas. Quedo en jirones.

Desde luego, no es el único acto de sabotaje y de zancadillas traicioneras a los consensos de paz.

Paso a paso, desde distintos puntos del establecimiento oligárquico, se ha desplegado una macabra estrategia para estrangular la paz y al movimiento guerrillero.

Conviene mirar el contexto del tiempo.

El plebiscito se impuso y las cosas se le colocaron, desde el gobierno nacional, en bandeja de plata, a los sectores ultraderechistas que encabeza Uribe Vélez para que los promotores del No, mediante una masiva campaña de mentiras, se alzaran con un triunfo negacionista de la paz, llevando a una primera renegociación que afecto puntos cardinales de los pactos alcanzados.

Posteriormente el ataque se trasladó a las Cámaras legislativa mediante el uso del denominado filibusterismo parlamentario, utilizado para recortar elementos fundamentales de la justicia para la paz y promover la impunidad de funcionarios públicos involucrados en delitos de lesa humanidad y de los particulares que financian las bandas paramilitares. El  gobierno y sus Ministros hicieron también su aporte, pues retrasaron deliberadamente la radicación de los proyectos convenidos con las Farc.

Los bloqueos a la amnistía y excarcelaciones; la operación tortuga en el trámite legislativo de los proyectos de paz; los micos en la Consulta previa; la  promoción del modelo Zidres, en el marco de la implementación del tema de la Reforma Rural Integral; el sistemático asesinato de líderes populares y de integrantes y familiares de las Farc; el fomento gubernamental al neoparamilitarismo organizado desde las brigadas militares y comandos policiales; y el desgreño oficial y la corrupción en la conformación de las Zonas veredales; las incoherencias y el burocratismo en la sustitución de cultivos ilícitos, nos ofrece un cuadro nítido y contundente de la arremetida violenta y desleal con los textos y la esencia de los consensos alcanzados por las partes.

Después de la Convención del Centro Democrático, evento en el que se decidió hacer trizas el “maldito acuerdo de paz”, vino el peor de los asaltos a la arquitectura de la paz.

El fallo de la oscurantista Corte Constitucional, lleno de sofismas y argucias liberaloides,  mediante el cual se anula el denominado Fast track, como procedimiento expedito para la implementación formal de la paz, deja en el aire todo. Arrasa con todo lo construido en los últimos años. Destruye su espina dorsal.

No necesitó la ultraderecha uribista acceder a la Presidencia para lograr su mayor cometido. Se lo anticipó un parapeto desviado de la fementida división de poderes.

Es como si partiéramos de cero.

Es como un borrón y cuenta nueva.

Es la quintaesencia de la naturaleza traicionera de la criminal oligarquía que domina el Estado.

Toca barajar nuevamente.

Proceder en el campo popular con serenidad y talento. Sin precipitarse.

Por lo pronto es inexorable ampliar el plazo de los 180 días del protocolo para la dejación de las armas, con 120 días más.

Es necesario reconfigurar las Zonas Veredales en su ámbito territorial y en los tiempos previstos.

Se supone que vendrá la deliberación de los comandantes guerrilleros farianos en Asambleas y reuniones para determinar los movimientos tácticos y afinar el objetivo estratégico de la paz.

Ámbitos en los que resulta conveniente reflexionar sobre el comunicado conjunto con el ELN en el Encuentro de La Habana; sobre el proceso de Quito con los elenos; sobre los planes acordados por Santos con D. Trump para destruir, desde territorio colombiano, el Estado y el gobierno de Nicolas Maduro, mediante la utilización de las bases militares gringas y los grupos neoparamilitares; sobre nuevas formas de la división intestina y el enfrentamiento de las elites y sus facciones; sobre las formas de lucha del movimiento social en auge debido al agravamiento de la recesión económica; sobre los sentidos e implicaciones de la denominada “paz imperfecta”; y sobre la potencia constituyente reflejada en una Asamblea Constituyente popular y comunal que trascienda la vetusta institucionalidad que sofoca la reconciliación de los colombianos, como lo acaba de demostrar la Corte y lo confirmara la paquidermia parlamentaria.

Lo cierto es que a la resistencia campesina revolucionaria y a sus voceros le hace poco bien confiarse tanto en el aparato institucional de la oligarquía. Muchas veces lo hemos dicho acá, de Santos no hay que confiarse, hay que recelar al máximo de sus palabras y sus compromisos. Es un traidor nato. Un mentiroso de profesión

Nota. Es en momentos tan críticos como los actuales, que herramientas teóricas como el marxismo y el leninismo, son tan apropiadas para proyectar la acción política. La política revolucionaria no puede dejarse atrapar por el formalismo liberal y la maquinación oligárquica. Hay que acudir al pueblo, a la movilización de masas, a la organización y la disciplina. El arte del enemigos es el de desorganizar su adversario, dividirlo y confundirlo para aplastarlo. El arte de los revolucionarios es buscar la unidad, la cohesión y la más amplia convergencia, haciendo a un lado el engreimiento y la prepotencia que caracteriza a ciertos iluminados de la paz.

 

Foto tomada de Internet que corresponde a las deliberaciones de la Corte Constitucional.

 

 

 

 

 

 

 

HORACIO DUQUE.

Chuky: Que verguenza, que afrenta el ex gobernador del meta Alan Jara como Director de la Unidad de victimas y con miles de millones de pesos de las victimas de la guerra a su disposicion. Ya tiene grandes redes de Ongs de bolsillo con las que él y su mujer se encaletan grandes sumas de la reparacion de victimas; como lo hicieron con los 18 mil millones de la mentirosa refineria de Villavicencio, Llanopetrol que se robaron con una bandola criminal de cuello blanco: rectores de universidades, asesoras juridicas, ingenieros, etc.

!Fuera Alan Jara de la Unidad de victimas de la guerra!.

No mas corrupcion y descarado robo de los dineros publicos mientras Buenaventura y el Choco se hunden en la debacle. Mientras no hay plata para los educadores, los jueces, las madres comunitarias y demas trabajadores del Estado.

La cosa no esta como para celebrar.

A Chuky Santos, al régimen oligárquico los socava la más profunda crisis social, económica, política e internacional.

La economía se estanca y apenas si se expande por debajo del crecimiento demográfico vegetativo.

El proceso de paz que ha promovido Santos es sometido a periódicas cirugías y tijeretazos desde distintos frentes del establecimiento dominante, con la complicidad de la Casa de Nariño. La más reciente arremetida nos llegó desde el constitucionalismo liberal para socavar el fast track y torpedear la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz. La repercusión en la dejación de las armas será inevitable y, por supuesto, se bloquea la participación política de las Farc que los gamonales y caciques del bipartidismo quieren sofocar para evitar un nuevo y audaz competidor político como las Farc que hoy registra aceptaciones populares cercanas al 22% en las encuestas y sondeos de opinión.

El desespero social y la protesta popular y de los trabajadores crece con paros cívicos y huelgas, como el formidable alzamiento en Buenaventura y Quibdó, sometidos a la violencia de los escuadrones policiales del Esmad y la policía militarizada.

La frontera con Venezuela complicara su situación con la profundización de los planes gringos para destruir el gobierno del presidente Nicolás Maduro con la más amplia participación del gobierno colombiano y de Santos.

Pero lo peor, lo más escandaloso del cuadro coyuntural, es el episodio del actual jefe de la Unidad de Victimas, el ex gobernador del Meta, Alan Jara. Este hombre (con su conyugue), armo una bandola en Villavicencio, con varios de sus asesores y funcionarios para despojar el presupuesto de la gobernación y echarse al bolsillo 18 mil millones de pesos con un elefante blanco, de esos que en otras épocas vimos en Arauca y Casanare, que resulto una estafa. Montaron un parapeto, Llanopetrol, y con el cuento de una refinería para la región, se robaron miles de millones de pesos (Ver en este enlace electrónico recuperado hoy 20 de mayo del 2017 http://bit.ly/2qF2zwh )

¡No joda!

¡Qué vergüenza de tipo este y que bandola criminal!

Una delincuencia peor que la del Golfo de Uraba y su jefe el violador Gavilán.

Y Chuky mirando para otro lado. Y Chuky motilando a discreción el acuerdo de paz. Y Chuky feliz repartiendo mermelada que se pierde por las alcantarillas del clientelismo oficialista.

Lo más grave, lo alarmante de todo esto es que Jara tiene hoy en sus manos el control de miles de millones de pesos de la reparación de las víctimas, pues es el Director de la Unidad de Victimas, cargo en el que fu nombrado como un reconocimiento a las víctimas de la violencia.

Lo mínimo que se puede pedir es la renuncia o destitución inmediata de este peligroso sujeto a la Unidad de Victimas. Es un riesgo para millones de víctimas.

!Fuera Alan Jara de la Unidad de Victimas!

Que la Corte Suprema de Justicia acelere las investigaciones y ponga entra las rejas a esta ficha podrida de la politiquería santista.

 

HORACIO DUQUE.

Con sus tesis ideológicas y su pensamiento estrategico para eliminar la explotación capitalista y feudal y colocar las bases del socialismo/comunismo, las Farc preparan su congreso constitutivo como un partido/movimiento, el cual se realiazara el 7 de agosto del año en curso.

Las Tesis de abril se sustentan en el marxismo, el leninismo, el bolivarianismo y el pensamiento critico fariano, como elementos de identidad y como cuerpo teorico que sirve para el analisis e interpretacion de la realidad social.

Las Tesis de abril son el soporte de la acción politica democratica sin el uso de las armas por parte del movimiento social, agrario y popular en el proceso de la construcción de la paz.

¿Renunciará a las armas y al paramilitarismo la oligarquia criminal que domina el Estado y los partidos politicos?

En el marco de la construcción de la paz, mediante la implementación de los Acuerdos alcanzados entre el gobierno de Santos y las Farc, se está dando la construcción de una nueva fuerza política democrática que estará integrada y dirigida por los combatientes de la resistencia agraria guerrillera.

En efecto, en el Acuerdo para iniciar los diálogos de paz se dejó establecido que en el contexto del Fin del conflicto y como parte de la “Dejación de las armas, se daría la reincorporación de las Farc-Ep a la vida la vida civil en lo económico, lo social y lo político -, de acuerdo a sus intereses”.

En el Acuerdo final firmado el 24 de noviembre del 2016 en el Teatro Colon de Bogotá quedó establecido que las Farc tendrán las garantías necesarias para su transformación en un actor político y electoral.

Mediante Acto legislativo aprobado, en los términos del Fast Track, autorizado para tramitar lo concerniente a la validación legal y constitucional de los consensos de paz, se determinaron las garantías a las Farc para que le de curso al nuevo movimiento político democrático y revolucionario.

Dichas garantías son las siguientes:

1. El nuevo partido o movimiento político que surja de la desmovilización de las Farc recibirá personería jurídica una vez finalizado el proceso de dejación de las armas.

2. Cumplido ese proceso, las Farc tendrán que registrar ante el Consejo Nacional Electoral: su decisión de transformarse en partido o movimiento político, el acta de constitución, estatutos, Código de Ética, plataforma ideológica y designación de sus directivos.

3. Ese partido o movimiento político deberá cumplir los requisitos de conservación de la personería jurídica, y estará sujeto a las causales de pérdida de la misma previstas en la Constitución y la ley, salvo: la acreditación de un determinado número de afiliados, presentación a certámenes electorales y la obtención de un umbral de votación entre la fecha de inscripción y el 19 de julio de 2026. Después de esta fecha se le aplicarán las reglas establecidas para todos los partidos o movimientos políticos

4. Podrá acceder a espacios en los medios de comunicación social en las mismas condiciones de los demás partidos y movimientos políticos con personería jurídica.

5. Podrá inscribir candidatos y listas a cargos y corporaciones de elección popular.

6. El nuevo partido político de las Farc tendrá un delegado, con voz pero sin voto, en el Consejo Nacional Electoral hasta el 20 de julio de 2026.

7. Para las elecciones a la Cámara de Representantes de los períodos 2018-2022 y 2022-2026, el partido o movimiento político de las Farc tendrá cinco curules, que serán adicionales a las que se determinan en el artículo 176 de la Constitución Política. Estas curules se regirán por las siguientes reglas especiales:

a) El partido o movimiento político de las Farc podrá inscribir listas únicas de candidatos propios o en coalición para las circunscripciones territoriales en las que se elige la Cámara de Representantes.

b) Estas listas competirán en igualdad de condiciones a los demás partidos y movimientos que participen en los comicios.

c) Si ese partido o movimiento político no alcanza a conseguir cinco curules, el Consejo Nacional Electoral le asignará las que hagan falta. Si son más de cinco, estas harán parte de las curules que establece la Constitución Nacional

8. Financiación del partido o movimiento político de las Farc

a) Recibir anualmente desde su inscripción y hasta el 19 de julio de 2026, una suma equivalente al promedio de lo que reciben durante cada año los partidos o movimientos políticos con personería jurídica para su funcionamiento.

b) Recibirá anualmente -hasta el 19 de julio de 2022-, una suma equivalente al 7% anual de la apropiación presupuestal para el funcionamiento de los partidos y movimientos políticos. Estos recursos son para “la financiación del Centro de Pensamiento y formación política del nuevo partido o movimiento político, y para la difusión de su plataforma ideológica y programática.

c) Recibir financiación preponderantemente estatal para las campañas de sus candidatos a la Presidencia de la República y la de Senado en las elecciones de 2018 y 2022, bajo las siguientes condiciones:

d). Que su candidato presidencial reúne los requisitos de ley.

e). Los candidatos al Senado recibirán financiación estatal anticipada equivalente al 10 % del límite de gastos fijados por la autoridad electoral.

9. Para las elecciones de Senado las Farc se regirá por las siguientes reglas especiales.

a) Si obtiene en votación directa menos de cinco curules, de acuerdo con el artículo constitucional 263,  el CNE le asignará las que hagan falta. Estos cinco escaños serán siempre adicionales al número de miembros del Senado señalado en el artículo 171 de la Constitución Política.

b) Si el partido político de las Farc consigue de forma directa más de cinco curules a Senado, estas harán parte de las cien (100) curules de la circunscripción ordinaria de esa corporación. Las demás curules de Senado, hasta completar las cien, se repartirán en los términos del artículo constitucional 263.

El Congreso fundador.

Con estos requisitos constitucionales, las Farc se aprestan a realizar el Congreso fundacional de su organización política que bien puede salirse del formato clásico partidista para asumir la doble naturaleza de aparato de representación y de movimiento social. Forma bifronte que asume el repertorio de la que se estrena como pos política contra liberal.

Las Farc y sus militantes están preparando su Congreso, el que muy probablemente se realizará el 7 de agosto del año en curso, mediante el debate de tesis y análisis políticos de la coyuntura y la estrategia revolucionaria.

Las Tesis de abril se titula el documento matriz que tiene como objetivo trabajar por un partido/movimiento para construir la paz y la perspectiva democrática.

Son seis capítulo y 61 tesis en las que se abordan diversos temas del campo político como la crisis del capitalismo, la geopolítica regional, el contenido de los acuerdos de paz, la construcción de la misma, la transición política, las luchas sociales y el movimiento social, los potenciales y la cinética de los consensos de paz, la esencia de la organización política y la estrategia revolucionaria.

Los capítulos del documento tienen los siguientes contenidos.

Capítulo primero.

La crisis del orden social capitalista, la situación geopolítica y el lugar de nuestra América.

1.

Crisis capitalista y configuraciones geopolíticas..

Tesis 1. La persistencia de la crisis como característica esencial del orden socialcapitalista.Tesis 2. Fundamentos de la hegemonía del orden social capitalista.Tesis 3. Límites intrínsecos de la hegemonía capitalista. Tesis 4. Conflictividad inter-burguesa y problemas de la hegemonía.Tesis 5. Luchas sociales y populares y fisuras de la fortaleza.Tesis 6. Configuraciones geopolíticas y dominación imperialista.Tesis 7. Declive de la hegemonía estadounidense y nueva multipolaridad.

2.

Campo de fuerza y disputa por nuestra América.

Tesis 8. Los cambios políticos en Nuestra América y la geopolítica regional.Tesis 9. Agudización de la contienda política e inestabilidad del campo de fuerzas.Tesis 10. El momento actual y la disputa por el destino de Nuestra América.Tesis 11. La estrategia de Estados Unidos para la Región y el gobierno actual.Tesis 12. El ejemplo de Cuba y la vigencia del ideario emancipador en NuestraAmérica.Tesis 13. La importancia del acuerdo de paz en Colombia y la geopolítica regional.

Capítulo segundo.

Elementos de contexto del Acuerdo final y de las luchas.

1.

La organización del poder y la dominación de clase.

Tesis 14. Configuraciones recientes del régimen político.Tesis 15. Corrupción, acumulación ilícita y reproducción del poder de clase.Tesis 16. Las contradicciones en el bloque de poder.Tesis 17. La debilidad del Gobierno de Santos.

2.

El Acuerdo final y los retos políticos y culturales de la implementación.

Tesis 18. La importancia histórica del Acuerdo Final y la contradicción principal.Tesis 19. La necesidad de una paz completa. Tesis 20. Resistencia y oposición actual al Acuerdo Final.Tesis 21. La amenaza de la contrainsurgencia y del paramilitarismo mercenario.Tesis 22. El papel central de la cultura.

3.

La economía del neoliberalismo y el deterioro de la situación de la población.

Tesis 23. La tendencia histórica de la acumulación capitalista y el modelo neoliberal.Tesis 24. Política económica para reforzar el modelo neoliberal.Tesis 25. Deterioro reciente de la macroeconomía y respuesta gubernamental.Tesis 26. Consecuencias económicas y sociales de la persistencia en la políticaneoliberal.

4.

Las consecuencias económicas del Acuerdo final.

Tesis 27. La disputa por los beneficios económicos del acuerdo paz.

5.

El estado de las luchas y la previsible intensificación del conflicto social y de clases.

Tesis 28. Tendencias diferenciadas de organización y lucha popular.Tesis 29. Previsible intensificación del conflicto social y de clase.

Capítulo tercero.

La implementación del Acuerdo final y el proceso de reincorporación.

1.

Estado actual y perspectiva de la implementación.

Tesis 30. La implementación del Acuerdo Final. Tesis 31. La naturaleza de la implementación.Tesis 32. El balance preliminar de la implementación.Tesis 33 La perspectiva de la implementación.

2.

Estado actual y perspectivas de la reincorporación.

Tesis 34. El proceso de reincorporación.Tesis 35. Vicisitudes transitorias de la reincorporación.Tesis 36. Balance preliminar de la reincorporación en lo político Tesis 37. Balance preliminar en lo económico y social Tesis 38. Perspectivas de la implementación.

3.

Cese bilateral de fuegos y hostilidades definitivo y dejación de las armas.

Tesis 39. Consolidación del cese bilateral de fuegos y hostilidades definitivo. Tesis 40. Sobre la dejación de armas.

4.

Acompañamiento internacional, verificación y participación social.

Tesis 41. Acompañamiento internacional y el papel de las Naciones Unidas. Tesis 42. El reconocimiento del gobierno de Trump al acuerdo de paz. Tesis 43. Tareas pendientes del acompañamiento internacional. Tesis 44. Participación y acompañamiento social y popular

5.

Los mecanismos bipartitos de la implementación y la reincorporación.

Tesis 45. El papel de la CSIVI y del CNR.

Capítulo cuarto.

Nuestro partido y la perspectiva política.

1.

Características y propósitos estratégicos del partido.

Tesis 46. De organización político-militar a Partido político legal. Tesis 47. Naturaleza y principios organizativos del Partido. Tesis 48. Un Partido para la superación del orden social capitalista y la construcción de una nueva sociedad. Tesis 49. Un Partido comprendido como nodo del campo revolucionario. Tesis 50. Fundamentos de nuestra acción política

Tesis 51. El Partido y los frentes de masas

Capítulo quinto.

Nuestra estrategia política para el presente histórico.

Tesis 52. La perspectiva de la transición política como rasgo del presente histórico. Tesis 53. Las tareas inmediatas del Partido. Tesis 54. La necesidad de un bloque popular alternativo (BPA). Tesis 55. Avanzar hacia una gran convergencia nacional. Tesis 56. La consideración de una gran coalición democrática.

Capítulo sexto.

Transición política y gobierno de transición.

Tesis 57. El gobierno de transición como necesidad de la transición política.

Tesis 58. Naturaleza del gobierno de transición

Tesis 59. Contenidos básicos de un programa de gobierno de transición

Tesis 60. La base política y social para un gobierno de transición

Tesis 61. Posibilidades de ampliación de la base política y social del gobierno de transición

Con bastante concisión, las Farc asume una reflexión alrededor de los retos que le plantea la acción política sin el uso de las armas y en los términos de la democracia ampliada que se proyecta con la paz.

Partido marxista, leninista, bolivariano y fariano.

Fiel a su raigambre histórica, el cuerpo teórico e ideológico de las tesis establece nítidamente los elementos de identidad política que le  darán personalidad a la nueva agencia política. Se trata de grandes corrientes del pensamiento vinculadas con el surgimiento de la clase y el movimiento obrero en el siglo XIX, como el marxismo; de desarrollos del mismo en el ámbito de la acción política concreta como el leninismo; y de las formas anticoloniales del ámbito latinoamericano como el pensamiento emancipatorio bolivariano y las bases de la reflexión crítica de los pueblos y en particular el de las FARC-EP, construida en su prolongada resistencia contra la violencia reaccionaria de las camarillas oligárquicas criminales.

Será pues una fuerza marxista, leninista, bolivariana, fariana y critica, abierta y dinámica que trasciende dogmatismos, sectarismos y simplismos como los que han caracterizado a las retoricas liberales y neoliberales, llenas de sofismas y trucos gramaticales proyectados como ideologías que invierten la realidad para que prevalezca la explotación y exclusión de las mayorías populares.

Las bases conceptuales que emanan del marxismo y sus desarrollos intelectuales y científicos en las últimas décadas son  referentes que contrastan con las distintas iglesias neoliberales que pretenden hacernos creer que después de ellos no hay alternativas. Que el mercado y la acumulación lo son todos.

El leninismo es un potente cuerpo teórico que sirve de sustento al análisis de coyuntura, a la construcción estratégica, al diseño de sistemas de alianzas políticas, a la caracterización del régimen político y su Estado, que enriquecido con la enorme creación de Gramsci, permite pensar la hegemonía, el asedio a la dictadura oligárquica, construir el bloque histórico, reconfigurar el sentido común con códigos de esperanza y avanzar en la disputa por el poder en todos los ámbitos societales.

El bolivarianísmo al igual que el acumulado crítico de la lucha emancipatoria popular se convierten en el cemento que cohesiona la subjetividad social anti oligárquica que la construcción  de la paz debe convertir en alternativa al bloque contrainsurgente dominante.

Justamente proyectos puntuales como la convergencia popular, el gobierno de transición y el programa mínimo reflejan la coherencia que acompaña la nueva subjetividad que se propone a las mayorías populares colombianas en el nuevo ciclo político que avanza.

La propuesta programática postulada para el nuevo partido/movimiento es exactamente lo que se presenta como apropiado para defender y consolidar lo avanzado en los diálogos, acuerdos de paz e implementación de los mismos.

Tal vez por eso sea tan oportuno recogerla en este breve documento.

1. Implementación de los acuerdos de La Habana

2. Verdad y reparación para las víctimas.

3. Buen vivir en la vida cotidiana de la población.

4. Ampliación de la apertura democrática.

5. Gasto público para las necesidades más urgentes.

6. Recuperación de la capacidad productiva del país.

7. Acuerdo nacional para un ambiente sano.

8. Recuperación de la descentralización y construcción social del territorio.

9. Inserción soberana en procesos de integración.

10. Impulso a un proceso constituyente abierto.

Programa para el que en la Tesis 60 se le plantean unas bases sociales y políticas así:

“La definición de las fuerzas políticas y sociales para un gobierno de transición es el resultado de un complejo proceso de diálogos y de construcción de identidades, alianzas y coincidencias políticas. No es asunto a establecer a priori. Tampoco se trata de realizar acuerdos por las alturas o un pacto de élites, tal y como se ha afirmado equivocadamente por consultores políticos para el caso de los acuerdos de La Habana. Aspiramos a que la propuesta de gobierno de transición logre sembrarse en los corazones de la gran mayoría de colombianos y colombianas que con razón rechazan la política o se muestran escépticos frente a ella, descartando cualquier forma de participación y absteniéndose de concurrir a contiendas electorales. Superar ese estado de cosas sólo es posible desde la política misma. Se precisa resignificarla y dotarla con nuevos contenidos y propósitos y, particularmente, depurarla de las prácticas clientelistas, corruptas y mafiosas. Y comprender que su espectro, además de la disputa por los espacios cotidianos del poder y de producción propia de poder social, también abarca la disputa por las posiciones de gobierno. Junto con esa gran mayoría escéptica y no organizada, reconocemos además la existencia de múltiples experiencias y procesos organizativos en diferente escala, en centros urbanos y zonas, con demandas y aspiraciones particulares, que no alcanzan aún la proyección y el impacto transformadores por la fragmentación, la dispersión, la desarticulación y la ausencia de coordinación.

Probablemente superar esa condición no haga parte de sus propósitos, justamente por el ya señalado desencanto frente a la política. Todas esas construcciones sociales, muchas de ellas anónimas, hacen parte de la base social a la que aspiramos llegar y con la que aspiramos construir en forma mancomunada. A lo anterior se suman los segmentos politizados y organizados del movimiento social y popular, los múltiples procesos campesinos, indígenas y afrodescendientes, de mujeres y jóvenes, de la comunidad LGTBI, los sindicatos y organizaciones de la clase trabajadora, los movimientos políticos y sociales y los partidos políticos de izquierda que conforman el muy heterogéneo campo popular, en el que predomina una multiplicidad de proyectos políticos y aspiraciones reivindicativas que no han logrado transitar en forma consistente y estable los caminos de la unidad popular. Nos interesa aportar a su proceso de unidad. Toda esa constelación de fuerzas políticas y sociales tiene la posibilidad de articularse y coordinarse en torno a lo que hemos caracterizado como la gran convergencia nacional que, teniendo en cuenta la coyuntura política que se avecina, podría concretarse en la propuesta de un gobierno de transición”.

En artículos posteriores vamos a examinar el alcance y las implicaciones políticas de cada una de las tesis de abril.

Tumaco, 17 de mayo del 2017.

HORACIO DUQUE.

Hay que estar alertas. El nuevo "peor enemigo" de Venezuela, Chuky Santos, se reune con Trump, en Washington, para planificar la estocada final a la revolución bolivariana y al gobierno constitucional de Nicolas Maduro.

Para el jueves 18 de mayo está previsto el encuentro entre D. Trump, el Presidente gringo, con Juan Manuel Santos de Colombia (http://bit.ly/2r5xSkI).

 

Será una peligrosa reunión de 60 minutos en la que se cocinaran cosas muy tenebrosas contra los pueblos de América Latina y especialmente contra la Venezuela bolivariana que lidera el Presidente Nicolás Maduro, sometida a una infernal terapia imperialista de destrucción mediante la guerra económica y el grotesco golpe blando.

 

Formalmente la reunión tiene una agenda con dos puntos centrales: el proceso de paz con la guerrilla de las Farc cuya implementación supuestamente ha recibido un apoyo presupuestal del fisco norteamericano equivalente a los 400 millones de dólares, y el tema de los cultivos de coca, los cuales se han incrementado, abaratando los precios de la cocaína en los mercados mundiales, con consecuencia bastante dañinas por el ingreso de consumidores de capas populares adictas al crack y el bazuco. Serán más millones de sopladores en las capas sociales más bajas.

 

Pero la almendra de la reunión, obviamente, será Venezuela y los avances del plan contrarrevolucionario para destruir y abolir las conquistas populares alcanzadas durante el gobierno del Presidente Chavez y del actual mandatario Nicolas Maduro.

 

Trump y Santos son dos reconocidas fichas de una oligarquía criminal que sabe poco de escrúpulos y dispuesta a  todo para impedir que el pueblo de Venezuela salga adelante en su objetivo de superar el saqueo imperial de la riqueza petrolera y construir una democracia avanzada con plenos derechos políticos para las grandes mayorías.

 

Santos llega a la cita con pasos previos y movidas bien calculadas, propias de su estilo matrero y felón, para acelerar el colapso del Estado venezolano y el derrumbe del gobierno de Maduro.

 

Hace algunos años, el Presidente Colombiano, presionado por la crisis desatada por oscuro y delincuencial periodo de Uribe Vélez dio un giro para declararse el “mejor amigo” de Chavez. Cambio sorpresivo cuyo único objetivo era despejar las enormes presiones desatadas desde la frontera binacional causadas por el descarado intervencionismo del régimen parapolítico uribista.

 

Hoy, calcula el señor, los vientos y los recursos son otros.

 

Venezuela bolivariana es insoportable, es una anomalía que se debe extirpar a como dé lugar.

 

De nuevo gran actividad en las 8 bases militares imperiales ubicadas estratégicamente en territorio colombiano para operar y agredir a todo vapor. De nuevo militarización y paramilitarización de la frontera con Venezuela.

 

A fondo la guerra económica y la ofensiva mediática de Paracol, Semana y El Tiempo.

 

Alerta, pues, el pueblo venezolano y su dirigencia política con esta reunión en Washington. Una cumbre guarimbera para acelerar el fin de la revolución socialista bolivariana, con guaya incluida.

 

Con Santos no hay para que irse con rodeos o por atajos. Se le debe enfrentar con toda la contundencia de la voluntad popular revolucionaria.

 

Esta semana ocurrirán grandes manifestaciones y acciones populares contra el régimen de la Casa de Nariño. Maestros, trabajadores estatales, madres comunitarias, jueces, pobladores del Chocó, de Buenaventura (en el Pacífico), cocaleros, campesinos, movimientos de derechos humanos, ciudadanos inconformes con Bolardo Peñalosa,  el alcalde Bogotano y otros grupos sociales iniciaran grandes movilizaciones de repudio a las estrategias neoliberales y de exigencia de cumplimiento de acuerdos desconocidos por las camarillas oligárquicas.

 

Además, la sociedad civil está en movimiento a raíz de las dificultades por las que atraviesa el proceso de paz con las Farc. Santos hace trampa, incumple, quiere renegociar los consensos e imponer paquetes regresivos en los diversos temas consensuados para poner término a una prolongada guerra civil que aún mantiene zonas en agudo conflicto por la falta de voluntad politica en los diálogos con el ELN.

 

El pueblo de Colombia necesita el apoyo internacional en estos momentos críticos de su historia, en que debe enfrentar el peor de los gobiernos plagado de saqueos, robos a los presupuestos públicos (Reficar, Saludcoop, Regalías petroleras y mineras, en construcción de dobles calzadas, en las contrataciones agrarias fraudulentas, en la salud de los maestros); responsable de un sistemático plan para acribillar líderes sociales (van casi 200 en los últimos meses) y asesinar los guerrilleros ubicados en las Zonas Veredales transitorias; y promotor y protector de una clase politica lumpenesca.

 

Los colombianos saben de la enorme capacidad solidaria de la Venezuela bolivariana. Durante décadas, su Estado ha dado acogida generosa a millones de ciudadanos que han debido abandonar sus familias, sus tierras, sus trabajos, sus viviendas por causa de la violencia desatada por la criminal oligarquía dominante en Colombia.

 

Tumaco, 14 de mayo del 2017.

 

 

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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
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Föreningen Jaime Pardo Leal

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