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Blog de Alberto Pinzon Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

médico, antropólogo y ensayista colombiano.

Libros :

1. “Monopolios misioneros y destrucción de indígenas”. Libro sobre el departamento de Vaupés y su experiencia antropológica en 1973. 1a edición Diciembre 1979. Leer más.

2. El EncuentroUn relato de ficción del encuentro entre Manuel Marulanda Vélez y Ernesto ‘Che’ Guevara, que marcó un giro en el proceso de la revolución en América Latina y, donde se imagina el pasado para interrogar el futuro.

3. Salvo la ilusión todo es el poder  Breve ensayo autibiografico en: 

http://www.cronicon.net/fica/pdf/pinzon.pdf

4. Simón Bolívar conductor político y militar de la guerra anti colonial. Biografía integral sobre nuestro padre fundador 

 5-Archivo de columnas en ANNCOL: http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25

6-RELATO:  LA LEGITIMA DEFENSA  en : http://anncol.eu/index.php/colombia/cultura-sociedad/item/347-del-companero-alberto-pinzon-sanchez

7-RELATO: El empedrado del Carare en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1080-alberto-pinzon-sanchez

8- Realato: El Mazamorral (relato de historia y fratricidio) en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1929-alberto-pinzon-sanchez

9- Librillo. Cuentos de Provincia en : http://es.scribd.com/doc/282070307/Cuentos-de-Provincia-APS

10 Relato:  Los Cimarrones Comuneros en: https://anncol.eu/opinion/item/3641-alberto-pinzon-sanchez

Recuerdo como una cicatriz intelectual, en San Vicente del Caguán aquel septiembre del 2001, cuando como miembro de la comisión de los notables, nombrada por la mesa de diálogos de paz Pastrana-Farc; el mono Jojoy intervino en una discusión política o ideológica, es difícil decirlo ahora, para zanjar una antigua, profunda y enconada controversia “teórica” sobre lo que la izquierda marxista ha denominado tradicionalmente “el carácter de la revolución en Colombia”: ¿Socialista?  ¿Democrática? ¿Democrática en marcha al socialismo?  ¿Democrática paso y parte esencial del Socialismo?, ect y demás conjugaciones retoricas que cada grupo marxista ha ido formulando como su justificación político-ideológica de su Praxis momentánea.

Decía Jojoy con la rudeza campesina que lo caracterizaba: …. “A nosotros los de las FARC, el proletariado socialista no nos ha dejado sino su ideología y uno que otro cuadro que ha venido por el Partido Comunista a ayudarnos a esclarecer nuestra lucha. Pero los combatientes de todos estos años y los millones de muertos los hemos puesto nosotros; los campesinos pobres y los trabajadores del campo”.

Y a continuación preguntaba al grupo allí presente: -¿Cuál es la esencia de la lucha nuestra?  Muy sencillo, respondió: - “La democracia, el socialismo y ojalá el comunismo descrito por Marx. Pero por ahora, luchamos por una simple Reforma Agraria que acabe con el latifundismo improductivo capitalista del Estado de Sitio permanente y eso, es una lucha profundamente democrática que el movimiento agrario y campesino se planteó desde hace muchísimos años; muchos años antes de que hubieran nacido las Farc. No lo olviden”. Soltó una de esas sonoras carcajadas y volteando la espalda nos dijo: -“Ahí les quedo. Me voy porque la revolución colombiana me necesita en otro lado” y desapareció, talvez hacia su destino final.

Cuantas vueltas y revueltas le he dado a esa brusca escena en mis largas noches del exilio en estos inviernos Noreuropeos y más ahora, cuando la posibilidad real de un pacto político de paz en la Habana, acerca cada día más la Solución Política al histórico conflicto social y armado de Colombia; pero paradójicamente crece rabiosamente la oposición visceral de la fracción de clase extremista (de financistas y terratenientes beneficiarios de los negocios de la guerra y la antidemocracia) liderada por Uribe Vélez y el sacristán Ordoñez, opuesta rabiosamente a la fracción de clase dominante (también de financistas y terratenientes ) aunque más realistas o moderados que, al haber hecho un análisis objetivo de clase ( el cual muy seguramente viene directamente de los EEUU) consideran que llegó la hora de realizar ese pacto político con la Insurgencia para finalizar el llamado conflicto armado colombiano.

Esta fractura dentro de la clase dominante y el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) al parecer irreparable, es una (talvez la más importante) consecuencia del proceso de la Habana. Desconocerlo sería no solo autodestructivo, sino insensato. Ya lo comprobarán aún más en las próximas elecciones de Colombia. 

Y ese es el comportamiento de algunos “¿amigos?” llamados de izquierda : autodestructivos e insensatos, quienes con una retórica delirante y vacía, llena de frases altisonantes y pseudo revolucionarias que recuerdan a los “maximalistas y mencheviques rusos del Todo o Nada” descritos por Lenin en sus artículos sobre el infantilismo extremo izquierdista, ahora, con el sambenito de defender la revolución colombiana traicionada, pretenden inescrupulosamente enviar desde sus cubículos de cristal de profesores universitarios, a millares de campesinos pobres y trabajadores del campo a la muerte casi segura en un combate militar (tremendamente desigual) por el socialismo puro no traidor. Muertes que ellos verán cómodamente comiendo papas fritas, crash, crash, en los noticieros de televisión y sintiendo la satisfacción intelectual narcisista de que sus pomposas consignas anarquistas o extremo izquierdistas si eran justificadas ante la historia.

Los barrigones de la Habana (caricaturizados por Osuna) han traicionado la revolución colombiana, gritan,  y a los campesinos y trabajadores del campo que dicen representar con su “ternurismo”, sus lágrimas de sometimiento y su capitulación traidora. Lo de siempre: la revolución traicionada, que como decía Lenin le lleva el agua al molino mediático reaccionario de Uribe Vélez y el rábula Ordoñez y a la  fraccion de clase dominante que estos representan.

Los extremos se tocan (o ¿son idénticos?) en su formalismo, su antidemocracia y en su absolutismo, pues para el marxismo dialectico nada es absoluto, por el contrario, todo es relativo y fluyente. Todo se mueve y puede ser trasformado por la praxis trasformadora humana; y, el “post acuerdo de la Habana” (en ningún caso “post conflicto” que no concluirá ahí, pues lo que finalizará es la confrontación armada) es precisamente ese espacio democrático que se le arrancará al Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia (BPCi), para avanzar mediante la movilización popular en más trasformaciones democráticas, no solo en el campo y en las regiones agrarias, sino en la vida política, jurídica, económica y cultural de los colombianos del futuro quienes sin duda reemplazarán el terror por la esperanza.  

La Hydra de 7 cabezas de la mitología griega, ha sacado otra cabeza diferente a la Uribe-Ordoñez y esta vez ha salido por detrás, en la retaguardia del lago de Lerma y nos exige como a Hércules, un cuidado especial para saberla enfrentar, defendiendo a como dé lugar “el carácter democrático de la actual momento del conflicto colombiano”. No hay ningún motivo para dudar: Es una lucha radical por una Democracia  profunda, amplia participativa, popular y protagónica, la que una vez logrado el acuerdo de la Habana se debe tomar las calles y carreteras de Colombia.

Fuente imagen: Internet           

 

En su habitual estilo melifluo de apariencia política y con el cual el general Herrera Berbel reemplazó en las páginas editoriales del diario El Tiempo a su colega el general Violencia Tovar,  en su último artículo (15.10.2015) titulado “¿Fin del fin?”, afirma que:

…”entre los elementos por considerar sobre el fin del fin, es claro que la guerrilla está sentada en La Habana por la acción operacional sostenida de las Fuerzas Armadas”….  

Afirmación hecha después de haber formulado (a sí mismo y a los lectores) una significativa pregunta que sibilinamente apunta a cuestionar al presidente de la llamada República de Colombia, de la siguiente manera:

…..”Entrando en materia, valdría la pena preguntarnos: ¿nos acostumbramos a la guerra? No creo que sea así, pero no se puede desconocer que si hay un juego de intereses ocultos y un lucro económico de unos pocos, ¿es una guerra inútil y costosa? Lo es, razón tenía el general Mejía Valenzuela en ese sentido. ¿Se definió el tipo de victoria por alcanzar? Aprecio que no lo suficiente, faltó una cultura de seguridad en la clase política para formularla bajo un concepto de aplicación integral de los instrumentos de acción del Estado. En ocasiones tuvo mayor peso la personalidad del Jefe del Estado sobre la idea en ejecución, y los objetivos político-estratégicos por alcanzar”…..

Y un poco más adelante, dándose respuesta a sus profundas dudas, deja salir las orejitas peludas de su formación militar made in USA y que llama acumulado histórico de varios lustros de actividad militar así……

” ¿Es viable explorar una salida política al conflicto? Considero que sí están dadas las condiciones esenciales porque la guerrilla llegó a su punto culminante, pero ello no indica que esté asegurado su feliz término. Como respaldo a esta alternativa, contamos con unas Fuerzas Armadas preparadas para la guerra o la paz, y listas para neutralizar cualquier amenaza que persista en su actuar violento como método de lucha”……

Lo que el atildado general olvida es el espejo. ¿Acaso no se le podría preguntar a él lo mismo?

¿No están sentadas las heroicas FFMM de Colombia en una mesa de diálogos como la de la Habana, debido “al acumulado histórico de Resistencia (atención: Resistencia política y armada) al exterminio clasista oligárquico pro yanqui de 70 años de desarrollo capitalista en Colombia, en especial en el miserable y asolado campo colombiano?

¿Considera acaso el general Herrera que; el episodio repulsivo, aborrecible y repugnante ante la humanidad de los llamados Falsos Positivos (del cual no se puede sustraer al invocado y heroico líder Padilla de León con su dossier de violador de Derechos Humanos y que le costó su embajada en Austria) puede ser considerado en algún momento de la civilización actual como una honrosa victoria militar del “acumulado histórico” de las  mega-heroicas Fuerzas Armadas de Colombia?

O, ¿es por el contrario la más grande derrota que haya sufrido ejército alguno, sostenido con todo el peso político, militar, económico y tecnológico de los EEUU y que definitivamente borró de la mente de los estrategas Contrainsurgentes la posibilidad de una victoria militar contra- guerrillera y los obligó a pensar en la Solución Política del conflicto social y armado colombiano?

Acaso el general Herrera, en sus densas interrogaciones sobre “la falta de una cultura de seguridad en la clase política para formularla bajo un concepto de aplicación integral de los instrumentos de acción del Estado”, que la sociología de la Resistencia mundial denomina Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN); no se ha dado cuenta aún de su colapso y de que se hizo inviable (legítima y legalmente) con el famoso episodio de la “refundación integral de la patria pactada en El Ralito” y la Para- política (obviamente de la clase política invocada), llevada  de la mano por Uribe Vélez en el 2002, para concluir la toma del Estado Integral de Colombia y montar el Estado de Opinión?

En 2001, poco antes de la ruptura de los diálogos del Caguán adelantados con la nulidad de Pastrana Arango, a la par de una ofensiva política adelantada por el entonces figurón liberal Vargas Lleras (hoy por el arte del birlibirloque ya no es Liberal) y por el Caimacán antioqueño Luis Guillermo Vélez, también Liberal que sin birloque dejó de serlo, se hizo paralelamente una ofensiva militar “de cerco y aniquilamiento” sobre  la zona del Caguán, adelantada por las mismas….”Fuerza  Armadas preparadas para la guerra o la paz, y listas para neutralizar cualquier amenaza que persista en su actuar violento como método de lucha”……

Sin embargo no vemos la pregunta del general ¿A dónde condujo esa ruptura de aquél proceso de Paz? Por la sencilla razón que tendría que responderse que; los condujo 13 años después a otro proceso de Paz, el de la Habana, incluso más desventajoso como el mismo general Herrera lo reconoce en todo su escrito.

Hoy la correlación de fuerzas democráticas y progresistas favorable a la finalización del conflicto interno colombiano y la paz es mayoritaria y activa, tanto a nivel nacional como internacional y Mundial, lo que no sucedía en el 2002.

 Es más, el factor fundamental y esencial de la guerra Contrainsurgente en Colombia, los EEUU, han manifestado su decisión seria y creíble para que el llamado conflicto interno colombiano se concluya de una vez por todas, y, sin el cual no habrá paz en Colombia nunca. Hecho que no se ha sabido leer bien e interpretar mejor por el militarismo leguleyo y sus dos figuras emblemáticas Uribe Vélez y el sacristán Ordoñez, quienes alucinadamente persisten en continuar usando todas las formas de lucha periodística (unas veces la fábula, otras la mentira y otras la calumnia) con algún eco en alguna Brigada Militar que insiste en provocar incidentes militares que rompan la tregua unilateral decretada por las Farc y dé al traste con el avanzado proceso de la Habana, creyendo repetir exitosamente el cerco político y militar contra la paz exitoso del 2002 en el Caguán y justifique lo que el general Herrera llama el uso de unas …..” Fuerzas Armadas listas para neutralizar cualquier amenaza que persista en su actuar violento como método de lucha”……

Lo que el general Herrera, con todo respeto me atrevería a sugerirle, es que considere el fin del fin en Colombia,  de la Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN) que es lo que se está debatiendo actualmente la sociedad colombiana y una vez superado el TERROR que es su componente básico y sea remplazado por su contrario dialectico la ESPERANZA, nos ayude a construir unas Fuerzas Militares para defender las fronteras y no para continuar matando enemigos internos comunistas cuando la guerra fría hace mucho se terminó. Ojalá y me escuchara…..  

Fuente imagen: Internet: Pinzón, Santos y Herrera Berbel.     

               

El apretón de manos del 23 S /2015, entre JM Santos y Timoshenko sostenido enérgicamente por el presidente del Concejo de Estado cubano Raül Castro, afortunadamente ha soltado la imaginación ilimitada de los colombianos y bueno, también de algunos otros “estrategas” del Marxismo nuestroamericano. Es un hecho muy positivo que la imaginación se tome el espacio de un “post acuerdo de la Habana” para Colombia y además, que ese acuerdo se dé ya por firmado.

Un análisis bastante realista y objetivo de los 4 puntos, hasta ahora pactados entre el Gobierno de JM Santos y las Farc, realizado por el economista y profesor universitario Jairo Estrada, le permite plantear la sugestiva hipótesis de que:

“……..) La alta probabilidad de transitar hacia escenarios de paz en Colombia incidirá favorablemente sobre el actual campo de fuerzas, imprimiéndole un nuevo impulso al proceso de cambio político, socioeconómico y cultural democrático en Nuestra América, en momentos en que éste muestra signos de agotamiento en unos casos y de declive en otros, como resultado de los límites que en forma desigual y diferenciada registran los proyectos políticos de contenido popular, reivindicatorios de la soberanía y la autodeterminación, emprendidos hace un poco más de tres lustros en diferentes países de la Región y también de aquellos definidos como progresistas. Todo ello, desde luego, sin dejar de considerar que lo que suceda en Colombia podría tener los alcances de una “revolución pasiva”, si no se logra desatar - con un importante respaldo social y popular - la potencia transformadora que tiene un (eventual) Acuerdo de paz  En ese sentido, la tendencia del proceso político colombiano no difiere sustancialmente de lo que es válido para el conjunto de los países de Nuestra América y para la Región en general: se encuentra en disputa(………)   https://anncol.eu/index.php/colombia/politica-economia/item/2139-algunas-consideraciones-sobre-el-momento-actual-los-alcances-y-la-potencia-transformadora-del-proceso-de-paz-en-colombia

Hipótesis que involucra dos conceptos complejos profundamente imbricados: Uno, el de revolución pasiva y otro, el de potencia trasformadora, ambos apoyados en un condicional básico e hipotético de “si se logra un importante respaldo social y popular”.

Considero que el profesor Estrada es consciente de que tomado el acuerdo de la Habana en su “totalidad” de 6 puntos pactados como agenda (no como lo están analizando algunos solamente por el último punto en cuestión de la Justicia Transicional) se abrirá una etapa “reformista” de adecuación, reacomodo y modernización de la dominación en la formación social capitalista dependiente de Colombia, en donde muy probablemente y pese a las limitaciones persistentes los sectores democrático-populares tendrían una mayor posibilidad de participar activamente .

Sin embargo no hay que olvidar,  como el mismo Estrada lo dice en breve, que:

 (…..)“La clase dirigente y dominante considera que la guerra ya cumplió su función de expropiación violenta para apuntalar el régimen extractivista de acumulación y lo que continúa es su institucionalización, la cual se presenta además como democrática y modernizante del capitalismo” (….)

Pues precisamente esta consideración es lo que hoy mantiene dividida y enfrentada a las diferentes fracciones del capitalismo trasnacional existentes dentro de lo que genéricamente se ha dado en denominar como “la clase dominante y dirigente colombiana apuntalada por los EEUU”:

-El sector Santista (que aglutina financistas y terratenientes no exaltados) considera que la guerra ya cumplió el objetivo mencionado y prefiere continuar avanzando sin guerra. Mientras el sector extremista de Uribe Vélez (que así mismo aglutina financistas y terratenientes exaltados) sostiene la necesidad de continuar la guerra de despojo y avance capitalista hasta la destrucción final o exterminio total del campesinado pobre y los trabajadores agrícolas, clases sociales que han soportado y resistido con un verdadero espíritu heroico los más de 70 años de guerra capitalista exterminadora en su contra. Este es el almendrón de todo el asunto en discusión.

¿Cuál de estos dos sectores de la Oligarquía se impondrá en un próximo futuro? De momento parece ser que a pesar de las fluctuaciones, indecisiones y bandazos y  tartamudeos típicos del presidente Santos, y gracias también a la flexibilidad de la comandancia de las Farc para no dejarlo patear la mesa de la Habana, el sector Uribista apoyado también por un sector político de los EEUU, está algo frenado aunque sigue intacto en su empecinamiento militarista y leguleyo.

Y es entonces cuando para profundizar en el análisis de la coyuntura, debemos recurrir a la especificidad  de la experiencia en la historia de la lucha de clases de Colombia (no de Guatemala, Salvador o Suráfrica, ect que quieren ponernos como modelos a seguir) para poner en relieve tres hechos fundamentales que, posiblemente sean irrepetibles en cualquiera otra historia de la lucha de clases mundial:  

  1-Más de 70 años de lucha armada de resistencia del campesinado pobre y trabajadores agrícolas al exterminio capitalista, impulsado por la Oligarquía colombiana con el sostén irrestricto en todos los niveles de parte del gobierno de los EEUU; que ha maravillado al mundo no tanto por su duración como por su extensión y profundidad. (Hobsbawm. 1994)

 2-La necesidad (histórica y social como clases sociales) del campesinado pobre y los trabajadores del campo como sostenes fundamentales y más numerosos de esta confrontación armada, quienes han tomado conciencia a lo largo de esta espantosa y cruel forma de la lucha de clases, para seguir adelante sosteniendo su Programa Democrático, no el de la democracia genocida de la oligarquía pro Yanqui, sino de esa Democracia Popular que antecede (así sea por minutos) al socialismo puro soñado por el destacado jefe bolchevique creador del ejército rojo .  

  Y 3- La trasformación durante todo este sanguinario  proceso de sus tradicionales enemigos; “la Oligarquía y el Imperialismo”, en un compacto y muy soldado Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi)  concepto científico sustentado en el riguroso y prolijo libro de 567 páginas de Vilma Liliana Franco “Orden contrainsurgente y dominación.2009” (y cuyos 10 componentes o ruedas dentadas no me cansaré de repetir, pues parece que no se le ha dado importancia analítica como fenómeno excepcional en el Mundo), el cual está conformado sobre el eje de acero de la dominación geo estratégica Imperialista norteamericana; sobre el cual giran las ruedas dentadas del ejército del medio millón de hombres y el 5,5% del PIB. Los 80 grupos de Paramilitares oficiales. Los grupos económicos o cacaos. Las multinacionales. La economía subterránea de lavadores de dólares y narcotraficantes. El oligopolio mediático. La “Justicia impune” del contrato para mis amigos y la ley para mis enemigos. Y los cooptaditos de las clases subalternas.

Definitivamente, "la peor ineptitud de un ser humano es no aprender de la experiencia", sentenciaba en el siglo XVI el filósofo inglés Francis Bacon y, pasar por alto esta sentencia que no ha sido revaluada del todo, puede inducirnos a equivocarnos en las conclusiones y en la prospectiva.

El proceso de paz de la Habana, según lo expresa la última declaración de la delegación de las Farc en la isla; ha entrado en una etapa decisiva para la paz debido al brusco cambio de opinión del presidente Santos y al burdo desconocimiento de la palabra pactada internacionalmente.  

¿Se trata de una última maniobra “electorera” de JM Santos, quien equivocadamente supone que echándose para atrás en la Habana, le va a quitar votos a su rival Uribe en las elecciones de octubre?

¿O es acaso una imposición del apacible comisionado de paz Humberto de la Calle, quien personalmente tiene “ciertas preocupaciones” por sus “omisiones” como ministro de  gobierno de Cesar Gaviria entre 1990 y 1993, cuando se realizaron las peores masacres Paramilitares reconocidas por fallos judiciales como la de Trujillo Valle del Cauca (marzo y abril de 1990) o las ocurridas en el Urabá?

¿O acaso es que el sector de Uribe ha logrado su objetivo de destruir la mesa de la Habana?

No lo sabemos aún. Lo que sí sabemos con certeza  es que según la experiencia democrático popular referida arriba, se debe y se tiene que continuar (con quien sea el gobernante de Colombia) en la mesa de la Habana hasta concluir el acuerdo general de los 6 puntos pactados  con el Estado colombiano en la agenda inicial, para que la prolífica imaginación de los colombianos y nuestroamericanos con sus esperanzas e ilusiones vuelvan a ponerse en marcha. Lo demás; la combinación del marxismo de maniobras y el marxismo de posiciones, ya se comprobará en la praxis.  

Fuente imagen: Internet           

 

 

  

     

          

  

 

 

 

Los colombianos, con escasa o ninguna tradición marítima y poco familiarizados con el pez rémora, un pequeño pez cartilaginoso que se adhieren en multitud fuertemente al casco de las naves, y según los antiguos latinos (de donde procede esta palabra) impedían el correcto fluir de los barcos sobre el mar; la remplazaron por algo más cercano a su cotidianidad y significaron un obstáculo al libre paso de los caminos que de las Provincias conducían a la capital Bogotá, con la imagen de un mortecino de una mula muerta.

“Está atravesado en el camino como una mula muerta”,  es un dicho generalizado del habla colombiana, y eso son el dúo solitario y aislado de Uribe –Ordoñez”, empeñados fanáticamente en que la justicia verdadera y moderna no los alcance, convirtiéndose en el último obstáculo para que el acuerdo definitivo para finalizar el conflicto social y armado de Colombia se alcance. 

Y decimos último obstáculo, porque las otras dos vallas impuestas por JM Santos al iniciar el proceso de la Habana con el fin táctico de generar “incertidumbre” :1- El de negociar en medio de la guerra y 2- el de que nada está acordado hasta que todo esté acordado;  venturosamente han sido saltadas con gran habilidad política por los delegados de paz de la Insurgencia, responsables de la tarea (táctica y estratégica) a ellos encomendada por la Fuerza Social que representan de sacar adelante y con éxito la Solución Política al conflicto interno y finiquitar el proceso de paz iniciado: Con ceses de fuegos unilaterales, propuestas concretas para pasar los impases, y conquistar acuerdos en los puntos “tacos o tapones” que han atrancado el fluir de la vida económica y social de Colombia durante todos estos años de crisis generalizada y conflictividad social que permitieron el rebosamiento de materia fecal de la taza del inodoro con la que se intentó enquistar y contener el llamado conflicto interno colombiano:  

En la base económica: uno, la “cuestión Agraria” verdadera madre del cordero y otro, el asunto de las Drogas”, pretexto geo político para la dominación absoluta de los EEUU sobre Colombia y la Región, y cuya cadena comercial se inicia precisamente en la miseria en el campo y de los campesinos pobres y despojados (a quienes siguiendo la lógica acumulativa del capital se les ha intentado infructuosamente exterminar) y concluye en el lavado internacional de dólares y en el problema de salud de millones de personas adictas en el mundo.

Y en la supra-estructura Jurídico Política: Uno, el llamado  “asunto de la Política” (denominado en el acuerdo participación política) para resolver 70 años de “democracia genocida” (200 mil ajusticiamientos políticos, 50 mil desaparecidos, 7 millones de desplazados, 8 millones de hectáreas despojadas, ect) mostrada  falazmente al mundo, durante todo esas décadas por el oligopolio mediático contrainsurgente, como la democracia más antigua de América.

Y otro, el “asunto de las Victimas”, uno de cuyos puntos más importantes es el acuerdo sobre Justicia Transicional recientemente logrado, con el cual se pretende superar el crónico estado de impunidad oficial que forma parte de la estructura de dominación ejercida durante  estas 7 décadas de conflicto por el Bloque de Poder Contrainsurgente, conformado sobre el eje de acero de la dominación geo estratégica Imperialista norteamericana, sobre el cual giran las ruedas dentadas del ejército del medio millón de hombres y el 5,5% del PIB, los 80 grupo de Paramilitares oficiales, los grupos económicos o cacaos, las multinacionales, la economía subterránea de lavadores de dólares y narcotraficantes, el oligopolio mediático, la justicia impune del contrato para mis amigos y la ley para mis enemigos, y los cooptaditos de las clases subalternas.   

Los otros dos pactos como refrendar los acuerdos alcanzados y permitir a las FARC convertirse en un Partido Político moderno, forman parte de lo que se ha dado en denominar los mecanismos para la finalización del conflicto.

El proceso de paz de la Habana y gracias a la flexibilidad mostrada por los delegados de la insurgencia y a su madurez política que ha sabido superar las alevosas y cobardes provocaciones de JM Santos como la muerte de Alfonso Cano y de Jairo Martínez; con lo que se ganado el respeto del gobierno de los EEUU (sin el cual es imposible finalizar la guerra en Colombia) y de sus más importantes  aliados de Europa, así como también de los gobiernos latinoamericanos y caribeños y en general de la Comunidad Mundial y la ONU; habiendo llevado al gobierno de J M Santos a un verdadera situación en donde le saldrá más costoso recular o echarse para atrás que avanzar hacia el acuerdo final. Es el momento en el que estamos.

La entendible pataleta de Uribe Vélez y su nefasto alter ego leguleyo-religioso Ordoñez, no es más que la incapacidad de comprender el “momento concreto de la situación concreta” y tratar de atravesarse en el camino de la finalización del conflicto interno colombiano como mulas muertas (prefiero llamarlos rémoras) para contener con las manos la peña de las responsabilidad objetivas que se les vino encima y frente a las cuales tarde o temprano de acuerdo al Derecho Internacional Humanitario (DIH) incorporado al acuerdo de Justicia Transicional rige para las DOS PARTES en conflicto. La comparecencia ante el tribunal correspondiente ya se dará y no podrá ser abortado por la sospechosa precipitud actual del Fiscal Montealegre.

Sin embargo, “no hay nada más cobarde que un dólar” y esa es la base objetiva y subjetiva que impregna los titubeos, indecisiones, vacilaciones y los bandazos que está dando el presidente de los colombianos JM Santos,  en estos momentos cuando se requiere de un temple contrario: resolución y valentía para avanzar en la única senda posible para el futuro de Colombia y los colombianos, en una Región geográfica destinada como la soñó nuestro Padre Simón Bolívar a la paz  soberana y la esperanza.   

Fuente Imagen Internet. elespectador.com : Ordoñez jura ante Uribe

“Chichipato” es una de esas palabras creadas  caprichosamente por los colombianos, y que actualmente  se usa popularmente para designar un narcotraficante menor o de pequeña o mediana escala dentro de las jerarquías de la Mafia narcotraficante de Colombia, que proliferó en nuestro país a raíz de la fracasada “American War on Drugs” y su componente geoestratégico el Plan Colombia.

Parece, ser como se ha dicho, una derivación caprichosa de la palabra castellana antigua “pichicato” de bastante uso en toda Hispanoamérica y que significa avaro, mezquino, cicatero y regateador. Precisamente este último sentido el de regateador mezquino o de a pocos, es el que se usa en el chichipato colombiano y le da su sentido.

Bueno, eso era el guerrillero alias “Megateo” originariamente combatiente de una pequeña fracción del maoísta Ejército Popular de Liberación o EPL  (al cual entre otras cosas perteneció el asesor de Uribe Vélez José Obdulio Gaviria primo hermano de Pablo Escobar) y quien no se desmovilizó en el 90 para incorporarse de lleno a las centurias negras Paramilitares de los hermanos de Carlos Castaño y don Berna.

”Megateo” se quedó en su zona de origen en el Catatumbo y allí (si hemos de creer al Oligopolio Mediático Contrainsurgente dominante en Colombia que publica la información del Ministerio de Defensa) parece ser se convirtió en un “chichipato” regional que utilizó las limitadas estructuras armadas del EPL sobre las que tenía influencia, para realizar sus actividades financieras como subordinado de alguien mayor.  

Ayer (02.10.2015) su “presunta” muerte magnificada por el Presidente Santos como si de verdad se hubiera dado muerte a un gran Capo mafioso y se hubieran  exterminado a sus “sucesores”, ha sido utilizada habilidosamente por el Oligopolio Mediático Contrainsurgente como “cortina de humo” (valga el lugar común) para tapar, disimular, o disminuir el verdadero golpe sufrido por la Oligarquía Política dominante cual es la captura del corrompido ingeniero de la Universidad Javeriana, ex gobernador, ex diputado, ex concejal y alto cargo de innumerables corporaciones constructoras de mega-proyectos y grandes contrataciones del Estado,  Álvaro Cruz Vargas.           

Y de quien, el candidato del vicepresidente Vargas Lleras a la alcaldía de Bogotá Enrique (bolardo) Peñalosa, ya tuvo que salir a negar sus vínculos de amistad política,  financieros y de contratación corrupta (ver http://www.rcnradio.com/nacional/penalosa-niega-nexos-con-esposa-de-exgobernador-cruz-acusada-de-corrupcion/)

O de los delitos electorales y de trasteos de votos en el 2001, en pleno ascenso del Narco paramilitarismo en la captura del Estado colombiano, que se dio entre lo íntimos amigos Cruz, Peñalosa y Uribe Vélez (ver denuncia del diario EL Tiempo en http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-581455 )

Así pues que la caída del “chichipato Megateo” que entre otras cosas duró “por fuera de la Ley” todo este tiempo (según lo informa la falsimedia oficial) en virtud a la corrupción alcanzada con dineros del narcotráfico en agencias de inteligencia del Estado, no es el gran golpe que anuncia con extraño alborozo el presidente Santos.

El gran golpe que amenaza desmoronar la estructura del Estado colombiano corroída por el comején de la corrupción; es la captura del Gran Capo de la gigantesca contratación oficial Álvaro Cruz Vargas que indudablemente impactará a sus amigos Peñalosa y Vargas Lleras, y quien con el cinismo típico de quien se sabe IMPUNE ha reconocido sus enjuagues corrompidos.

Una vez más la lucha entre las fracciones de la clase dominante, esta vez centrada en la alcaldía de Bogotá entre el Uribista “vergonzante” Peñalosa y el “Liberal Gavirista” Pardo Rueda, inicia un nuevo episodio de sordidez asqueante.  

¿Cuántos más “tamales podridos” irán a sacarse entre sí, en esta típica campaña electoral colombiana por la elección  del alcalde de Bogotá, verdadera “gallina de los tres huevitos de oro” de la  multimillonaria contratación del Estado?

De momento el humo que sale del campamento de Megateo está tapando la verdadera dimensión y el significado de la captura de Álvaro Cruz Vargas, aunque no se sabe si podrá seguirlo haciendo durante mucho más tiempo.

En corto, Presidente Santos: No se “de-patrasée”, o se eche para atrás. Urge la publicación del texto total del acuerdo sobre Justicia Transicional alcanzado recientemente en la Habana, y, avanzar acelerada y resueltamente  el Acuerdo Final. Mire que “el palo (como decimos en mi tierrita) no está para hacer cucharas”.

Fuente Imagen Internet. Foto. JJUribe. Septiembre 18 de 2011.        

 

Uno de los más grandes hallazgos de la historia política colombiana y que se remonta a la llamada revolución del medio siglo (1848), según lo relata Germán Colmenares en su excelente, condensado, visionario e insuperable ensayo, “Partidos Políticos y Clases Sociales” 1968; es cuando la actual clase dominante toma “conciencia de clase”, se cubre con el manto de la representación general de la sociedad (sus intereses son los de toda la sociedad) conforma los dos partidos políticos tradicionales actuales y despliega todo el Poder para sí.

Los dos partidos políticos hegemónicos, tanto el Liberal como en el Conservador, a lo largo de todo el acontecer político colombiano hasta hoy, es decir durante 167 años, siempre han interactuado e imbricado dos fracciones con concepciones y nombres distintos, pero que en el fondo corresponden a una tipología básica:   

Unos “guerreristas” o exasperados liberales o conservadores, y otros “pacifistas” o moderados liberales o conservadores. Unos impulsadores de la guerra, solos o coaligados, mientras los otros acumulaban capital y se enriquecían con esta, solos o en coalición.

Es la historia de las 9 guerras civiles seguidas de los varios   pactos bipartidistas en las alturas ocurridas durante el siglo XIX. De los conflictos sangrientos de los años 30 con sus acuerdos políticos bipartidistas. De la llamada Violencia Bipartidista del medio siglo XX cuyos 300 mil muertos fueron saldados con el pacto liberal conservador de Sitges: historia de la infamia suficientemente aclarada en extenso por Fernando Guillen Martínez en su ya clásica obra “El Poder Político en Colombia” 1979.

Luego la transformación del conflicto social y político en la guerra contrainsurgente prolongada hasta la actualidad, que por razones de su mismo desarrollo durante 60 años, ha tenido que llegar a una Solución Política del mismo, es decir a un Pacto Político pero ya no  en las alturas del Poder y entre las fracciones guerreristas y pacifistas de Liberales y Conservadoras de los dominantes como se venía haciendo, sino mediante un Pacto Vertical con un amplio sector social subordinado, cuyo tamaño aún no ha sido cuantificado a pesar de las cifras de la desinformación mediática.

Y este es el QUÉ, el CUANDO y el POR QUÉ, en el cual nos encontramos actualmente. Situación que no se ha entendido o mejor no se ha querido entender por el sector “guerrerista” de la clase dominante.

Con el proceso de paz de la Habana, cuyo fin se vislumbra, hemos ido llegando paulatinamente a un “compromiso” social verdaderamente novedoso y de muy amplio y serio reconocimiento Mundial e Internacional; que con el acuerdo sobre la Justicia Transicional alcanzado el 24. 09.2015, se ha destapado el antihigiénico y destartalado inodoro, encharcado y rebosante de materia fecal del conflicto social y armado colombiano, para ponerlo a fluir y a correr. Posiblemente el inodoro continúe siendo el mismo durante un tiempo, pero una vez destapado es indudable que se ha generado una nueva situación general.

 ¿Cuál es la estrategia política actual de los guerreristas dominantes en su acre disputa por la hegemonía del control de toda la maquinaria del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante, montada durante todos estos largos años de conflicto? La misma de siempre: El Miedo más visceral y su compañero inseparable la vil Mentira, sintetizados en los trinos y declaraciones de Uribe Vélez, enfurecidos por unas declaraciones imprudentes y provocadoras del Fiscal Montealegre que rápidamente el Oligopolio Mediático Contrainsurgente se apresuró a publicar (¿Dónde está la costosísima Springer que no los asesora bien?):

Le van a entregar el país a las Farc por meterme a la cárcel” tuitea AUV  (ver  http://www.elespectador.com/noticias/politica/le-van-entregar-el-pais-farc-meterme-carcel-uribe-al-fi-articulo-589358 )

Que deja clara su intención de largo alcance por no aceptar nunca lo que significa para la Colombia actual la palabra internacional o diplomática “Compromiso”, en donde las partes en conflicto, por razones de que ninguna pudo derrotar a la contraparte (ni la guerrilla derrotó al Estado; ni este a pesar de los falsos positivos y todo el Terror de Estado contrainsurgente desplegado durante 60 años pudo derrotar a los insurgentes) se han visto obligados a llegar a un Compromiso en donde ambos ganan, pero también ambos pierden. Hay que basarse estrictamente en lo escrito y pactado.

Discrepo amigablemente de quienes desde la llamada  Izquierda colombiana creen que Uribe Vélez “muerde la derrota” o que su destino es la cárcel. O incluso el clamor de algunos “liberales pacifistas” quienes reproduciendo el cuento del embajador de Los EEUU en Bogotá de que  este tenebroso personaje tantos años a su servicio es “necesario para la paz de Colombia”, suplican por una alianza entre JM Santos y Uribe Vélez, cuando no hay tal.

En un horizonte de mediano plazo que no subestime la fuerza social que representa AUV con sus poderosos apoyos Trasnacionales que tiene, tanto en el gobierno de los EEUU como en Europa, lo que se ve es un reagrupamiento peligroso del sector partidario de continuar la guerra contrainsurgente que está trayéndose a su lado a un viejo y ducho militarista liberal como el vicepresidente Vargas Lleras, con su nuevo figurón Peñalosa como bisagra de unión.

Creo que Uribe Vélez así como está y con todo el viento  caliente que sopla y sus trinos flatulentos, es benéfico para que la cometa de la paz definitiva, digna y perdurable en Colombia se eleve en el firmamento donde pueda ser vista desde cualquier parte del Mundo. Este es uno de los logros del proceso de paz de la Habana: La irremediable e irreversible ruptura entre las dos fracciones de la Oligarquía (la guerrerista y la pacifista de que hablábamos al comienzo) en su encarnizada disputa entre JM Santos y Uribe Vélez por hegemonizar el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia, que sigue todavía intacto y que nos exige seguir pensando en cómo incidir como tercera fuerza para desmontar o trasformar semejante inodoro, y para que una nueva práctica de Justicia Social con Democracia y Soberanía  fluya nuevamente por los cauces de un Estado social de derecho.

Fuente Imagen: Internet. Familia Obama y Uribe Vélez     

Para Quito

Uribe Vélez pregunta a uno de sus asistentes para donde han viajado sus enconados enemigos Santos y Maduro. El asistente un poco azorado le responde que para Quito. Entonces AUV con toda la ira, malaleche o bilis de que es dueño responde:

-“Paraquito será su madre”.

Esta es una de las formas más colombianas de “mamarle gallo” a la oprobiosa y terrible realidad violenta de todos los días, que nos agobia desde hace dos siglos, y una forma ingeniosa y popular (no de trivializar la realidad) sino de sacarle el cuerpo al falso enfrentamiento que empezó a promover el Oligopolio Mediático Contrainsurgente dominante en Colombia y sus “pajólogos” o mejor pazólogos profesionales y pelechadores (tipo Springer), sobre quien ganó en la reunión realizada en Quito este 21.09.2015, para zanjar diplomáticamente la situación en la frontera colombo venezolana:

Si ganó Santos o ganó Maduro o quien perdió, como si se tratara de seguir con el viejo y desastroso sistema tradicional de “la gallera nacional”, cuando en una reunión de esas características no puede haber personas ganadoras ni perdedoras, porque nunca se trató de un problema personal sino económico, social y diplomático regional.

En sentido estricto quien ganó fue la Diplomacia y en esa misma lógica quien perdió fue su contrario dialectico la Guerra.

Esa guerra socio económica, tórpida, silenciosa y encubierta de infiltración y consolidación Paramilitar,  promovida desde Colombia por conocidos  “Cipayos” y estimulada por el “US Southern Command” (posiblemente y como dijo el mismo presidente Maduro sin el consentimiento “explícito” del presidente Santos) para darle el “golpe de gracia” al proceso bolivariano de Venezuela.

Era otro famoso “fin del fin” para el gobierno bolivariano anunciado desde hace varios meses por todos los “pajólogos” de la falsimedia colombiana y, por diversas coaliciones neo liberales y ultra reaccionarias de expresidentes del mundo orquestada por el español Felipe González.

Por ejemplo, el doctor Hernando Gómez Buendía uno de los más autorizados, documentados y serios analistas o  comentaristas sobre la realidad colombiana, escribió en si columna semanal “No es para Tanto”  del diario  contrainsurgente El Espectador, este 04.09.2015 lo siguiente:    

  (…….) ”Y es porque ni la OEA, ni Unasur, ni la ONU, ni la CPI, ni la   CIDH, ni ninguna de las instancias a donde acuden las patéticas autoridades de Colombia (la canciller, el fiscal, el procurador…) quieren ni pueden hacer nada de fondo. Como tampoco servirían las movidas patéticas que con tanto oportunismo ha sugerido cada uno de los expresidentes: Samper, Gaviria, Pastrana, Uribe.

Lo que en cambio tendríamos que hacer es prepararnos para que la caída inevitable del socialismo del siglo XXI no nos golpee demasiado duro”. http://www.elespectador.com/opinion/no-tanto

Pero la realidad, la odiosa realidad, es que la reacción defensiva oportuna y preventiva del gobierno venezolano echó por tierra tan prometedora profecía del oráculo Liberal colombiano. Hasta el momento no se ha cumplido el augurio y por el contrario, lo que el mundo ha visto es que el proceso bolivariano de Venezuela ha puesto una vez más en el orden del día aquella vieja frase de Lenin: 

“Una revolución sólo tiene valor cuando es capaz de defenderse

Y esa es la chilladera del liberal Cesar Gaviria, el segundo gran beneficiario después de Lleras Camargo, de los favores de la OEA o Ministerio de Colonias Yanqui, quien como buen fariseo se rasga las vestiduras ante la posible violación de los DDHH en la operación venezolana de cierre de la frontera, pero nunca, óigase bien nunca, alzó su chillona y desagradable voz para pronunciarse sobre la violación por parte del Estado de los DDHH en Colombia, no ya durante su desastroso gobierno que nos condujo al futuro, sino de los gobiernos de Pastrana o de Uribe Vélez, o de la parrillada de Belisario Betancur, o de Felipe González con el GAL, a quienes está convocando en santa ira o en santa alianza para continuar por otras vías la agresión a Venezuela, ya que la guerra directa parece haber dado un paso hacia atrás, ante el avance de la Diplomacia autónoma latinoamericana y caribeña que ha dejado obsoleta, definitivamente, a la OEA yanqui.

Santos no ha perdido nada. Acogiendo la sugerencia que le hizo ANNCOL en su último editorial (http://anncol.eu/index.php/editorial/item/2013-la-economia-colombia-en-profunda-crisis-ilusiones-sin-expectativas)  y dando muestreas de un realismo sorprendente frente a los hechos en la frontera colombo venezolana y sus repercusiones en toda la región,  venturosamente se ha apresurado a convocar una reunión definitiva y concluyente para el proceso de paz de la Habana, lo cual celebramos y apoyamos sin dubitaciones, porque vuelve a poner el centro en el centro.  

Por lo demás; le encimamos a Cesar Gaviria para su aquelarre a los expresidentes Aznar, a Tony Blair y a Bush, para ver si por fin logra alguna legitimidad mundial a su chilladera.

Lapidarium: Todos los subrayados son de mi autoría

Fuente imagen: Internet

 

 

    

 

         

 

 

 

       

      

El Atentado: El sol inicia su ascenso por entre la bruma que sale de los caballetes de los techos de teja de barro de las casonas bogotanas, y aún se oye el repique de las campanas de las iglesias cercanas llamado a misa matutina. En la casa del presidente don Rafael Reyes, el rustico campesino boyacense, viejo empresario y aventurero exportador de caucho, quien ha recuperado su fortuna de negociante en la guerra civil del 1885, y ha sido elegido presidente de Colombia, 8 meses atrás, con tan solo los 12 votos de mayoría que el cacique Iguarán de Riohacha le entregó previamente firmados en blanco para que los llenara a voluntad; mira tras el cristal de la ventana el cielo celeste de la luminosa mañana, antes de sentarse a firmar los “decretos ejecutivos” de ese día 10 de febrero de 1905. Hace 2 meses, en diciembre de 1904, ha cerrado el congreso de la república y convocado a una Asamblea Nacional y ahora gobierna dictatorialmente mediante “decretos ejecutivos”.   

Mañana 11 de febrero, será la boda de su hija Amalia Reyes Angulo, con el prestante miembro de la alta sociedad capitalina, Don Daniel Holguín Arboleda. El Sr presidente se soba las manos de regocijo por el entronque venidero. Pasa revista a los demás papeles: El decreto ejecutivo por el cual se nombra al comandante general de la policía, Juan C Ramírez, a quien apodan “toto” como cónsul colombiano en el gran puerto alemán de Hamburgo, se ha comunicado ayer y no quedan conspiradores en su contra sueltos o en libertad. Los doctores y generales conservadores que se reunían en el exclusivo Jockey Club de la carrera séptima bogotana a tomar Wiski, jugar naipe y conspirar con el jefe policial “toto”  Ramírez  para tumbarlo, están siendo procesados y son defendidos por quienes lo iban a remplazar con una junta de gobierno:

Al doctor Felipe Angulo llamado el tuerto, lo defiende con latinajos, citas bíblicas y versos chuscos su amigo el expresidente Miguel Antonio Caro. Al general Eutimio Sánchez lo asiste ese dechado de humildad republicana llamado Marco Fidel Suárez. Al doctor Luís Martínez Silva  don Nicolás Esguerra, y a los generales Jorge Moya Vázquez y Manuel María Valdivieso, don Antonio José Cadavid. No hay contratiempos. Todo fluye

A las 11 de la mañana, hora de costumbre, de ese 10 de febrero de 1906, el presidente con la escolta del capitán Faustino Pomar, llama a su hija Sofía, para que lo acompañe a dar el rutinario paseo de exhibición cotidiana en la carroza presidencial, por la carretera que conduce a Usaquén hasta la casa quinta del industrial cervecero alemán Leo Kopp, ubicada en lo que hoy es la calle 72. Al pasar por la iglesia de San Diego en un ventorrillo del camino, tres jinetes “enruanados”, veteranos de la guerra civil de los mil días que acaba de terminar, beben chica fermentada en totuma, montados sobre sus caballos. No hay dinero para la cerveza alemana fabricada por Herr Kopp. Miran con atención el paso del carruaje, lanzan entre los dientes imprecaciones campesinas, se limpian con el dorso del brazo la boca y dan vuelta a sus cabalgaduras para seguir de cerca el carruaje. Apuran el trote y lo alcanzan en el sitio barranco colorado justo donde hoy está la universidad de la Compañía de Jesús. Se ubican uno atrás y los otros a los lados de la carroza presidencial.

 A la media hora de paseo, según el horario establecido, el presidente entorchándose sus bigotes da por concluida la exhibición. Ordena al cochero dar vuelta para regresar a la casa de gobierno, pero uno de los jinetes que venía detrás  se adelanta y trata de detener los caballos del coche, mientras   los otros dos por un lado de la carroza, descargan apresuradamente sus revólveres contra sus ocupantes. El escolta Pomar responde el fuego y los rústicos jinetes huyen atropellados por la ruta de Chapinero. Nadie sufre un rasguño. Y en medio de las varias manifestaciones de desagravio que de inmediato la alta sociedad bogotana y el cuerpo diplomático ofrecen en la casa al presidente; la alta autoridad eclesiástica y rector vitalicio de la universidad del Rosario monseñor Carrasquilla, hace un típico chascarrillo bogotano: -“¡Dios, protege a Reyes de manera descarada!

El habilidoso comisario Marcelino Gilibert puesto en reemplazo del conspirador “toto Ramírez, se mueve con rapidez. El 13 de febrero son detenidos varios

sospechosos de haber fraguado el atentado, entre ellos el ex ministro y poeta José Joaquín Casas. El  célebre y sanguinario vengador conservador y jefe de la policía nacional, ex ministro del gobierno conservador anterior de Marroquín general Arístides Fernández. Los doctores Benjamín Uribe, Joaquín Uribe y Pantaleón Camacho. Se ofrece una recompensa de cien mil pesos-oro de la época, por los informes que permitan la captura de los rústicos jinetes que dispararon, Roberto González, Marco Arturo Salgar, Juan Ortiz y Fernando Aguilar, más doscientos mil por el instigador don Pedro León Acosta.

El ex jefe de la policía “toto”  Ramírez, para evadir las miradas acusadoras, conoce la finca en Suba donde se esconden los jinetes y se lo comunica al general Carlos Sarria jefe del estado mayor del ejército de Colombia, quien disfrazado de sacerdote y al mando de una patrulla armada, 19 días después, los captura.

-“Señores, les dice el general- sacerdote a los ignorantes y crédulos campesinos. Ustedes intentaron cometer un magnicidio horripilante que a los ojos de Dios no tiene ningún perdón. Así que lo único que puedo es oírlos en confesión y darles la absolución espiritual para aminorar el castigo eterno que se han ganado”. Luego en un falso rito católico los confiesa, detalladamente, uno a uno, para proceder a entregarlos a la patrulla armada que los conduce a los cuarteles de Bogotá. Cuando llegan, el general Sarria vistiendo nuevamente sus arreos militares  le dice a su amigo el Sr presidente: -“Listo Don Rafael, todos confesaron todo”.

Ese dos de marzo de 1906, al atardecer sabanero, cuando la luz de la mañana bogotana empezaba a disminuir, don Rafael redacta otro de sus famosos “memorándums”, con los que también se conocieron sus decretos ejecutivos,  convocando una corte marcial inapelable cuyo veredicto debe ser el fusilamiento público de los magnicidas en el sitio mismo donde se realizó el atentado. Lo más pronto posible. Los detalles dados al general Sarria son la base del implacable fiscal y los cuatro autores materiales del atentado son condenados a muerte y ejecutados tres días después el 5 de marzo de 1905. En el mismo sitio donde perpetraron el atentado. Amarrados a un botalón y sin miramientos ni contemplaciones. Como deben ser los escarmientos públicos:

Aún no hay explicación del porqué los encumbrados conservadores, autores intelectuales capturados no sufrieron ningún castigo y quedaron impunes. Ni cómo Pedro León Acosta el instigador directo del atentado, alquilado como peón de estribo del conocido presbítero Pedro María Rebollo, pudo viajar con él hasta Cartagena y embarcarse allí hacia Panamá, en un barco bananero de la United Fruit Company. Menos aún cómo el ex jefe de la policía colombiana “toto” Ramírez hizo efectivo su nombramiento de cónsul en Hamburgo y con un adelanto de los viáticos oficiales llegó a Venezuela para continuar sus conspiraciones contra el Sr presidente.

La caída: tres años después de los fusilamientos, el 12 de marzo de 1.909, en las calles bogotanas cercanas al palacio presidencial hay estridentes marchas estudiantiles y demostraciones de trabajadores contra los Tratados y el ambiente mefítico Nacional. El descontento va en aumento y se le pierde el miedo al dictador y a su policía. El viejo dictador de Colombia, sentado en la gran poltrona presidencial hace llamar al implacable jefe de la policía Marcelino Gilbert. Cuando este llega, atusándose su bigotico retorcido en las puntas hacia arriba, le clava penetrante su mirada glauca y le pregunta

“¿A qué se debe todo ese bochinche en la calle?”  El policía carraspea y tartamudea. –“General, le dice, los estudiantes, con algunos artesanos y, la plebe; protestan por los Tratados Internacionales que se presentaron a la Asamblea Nacional. Alguien filtró sus textos y se ha generado una gran repulsa incluso nacional. Además, vuelve a carraspear, el sr presidente sabe la cantidad de calumnias y barbaridades que sobre su gobierno dicen sus opositores”. Reyes, baja la mirada aparentando ignorarlo, responde secamente: -“No. Dígame de que se trata”. El jefe policial saca una pequeña libreta de bolsillo y lee:

Se dice que el sr presidente manda torturar a los presos políticos e incluso a los presos comunes que están en las cárceles de la nación. Que su Excelencia se entiende por debajo de cuerda con las potencias extranjeras para vender nuevos pedazos del territorio nacional; que manda depositar sumas fabulosas en bancos del exterior, que regala acciones del Banco Central a quienes le prestan sus servicios políticos caracterizados, que otorga concesiones para la construcciones públicas y se hace expedir acciones a nombre de su excelencia y sus hijos. Que su señoría, ha hecho cambiar el trazado del ferrocarril de Girardot para que los trenes pasen por frente a la finca de su compadre Aparicio; que ciertos allegados a la presidencia de la República, se enriquecen con el monopolio de la sal. Que las subvenciones concedidas a los contratistas de los ferrocarriles y a algunas industrias nacientes, son repartidas entre el sr presidente y sus beneficiarios, y que su secretario, el sr Camilo Torres Elicechea, maneja una chequera milagrosa con fondos inagotables, por medio de la cual el general presidente Rafael Reyes, a quien llaman el dictador, compra conciencias y doblega voluntades (1)

Hoy por ejemplo los ánimos se han exasperado, al saberse que en los Tratados Internacionales que se venían negociando en secreto y que en enero pasado fueron firmados en Cartagena, entre el Secretario de Estado Norteamericano Eliuh Root y Enrique Cortés y que han sido presentados a la Asamblea Nacional para su aprobación, figura que el gobierno de los Estados Unidos no da a Colombia ninguna indemnización por la separación de la provincia de Panamá y en cambio, si se obliga al gobierno colombiano a que reconozca las fronteras de ese nuevo país. Y a que acepte de ese gobierno la suma de 2 y medio millones de dólares, como aporte en pago a la deuda pública colombiana, renunciando a cincuenta mil acciones en litigio de la Compañía Francesa del Canal, que nunca Panamá ha poseído. (2) Reyes da por concluida la entrevista y se retira pensativo. -“Es un poco lo que percibí en mi última gira”, se dice.

En la Asamblea Nacional que él había conformado a su antojo en Marzo de 1.905, exactamente cuatro años atrás con el fin de legitimar su gobierno ejecutivo, ahora uno de sus turibularios y aduladores más reconocido Luis Cuervo Márquez, grita para la historia este docto aunque poco convincente argumento: “O imitamos a Grecia que solo vino a reconocer a Persia 2.000 años después de la invasión de Jerjes, o imitamos a Inglaterra que reconoció la separación de los Estados Unidos seis años después. Y concluyó: ¡Así proceden los pueblos grandes!”(3)

Sin embargo la repulsa popular continúa. Al dictador no le tiembla el pulso y ordena emplazar ametralladoras en palacio y detener a los dirigentes estudiantiles y populares “revoltosos”, como cuando en marzo de 1905 ordenó sin pestañear el fusilamiento de los atacantes que le habían disparado un mes atrás en barro colorado “en las goteras de Bogotá”.   

 Al día siguiente 13 de marzo de1.909, cita un concejo de ministros que encuentra la fórmula salvadora: Rafael Reyes presenta renuncia a su cargo de presidente de la república y deja encargado a su “compadre” Don Jorge Holguín, quien a su vez retirará los Tratados de la Asamblea Nacional y le dará tiempo para escabullirse a Santa Marta y tomar el primer barco con destino a Europa.

Días después durante su silencioso viaje hacia el mar que lo llevará a Europa, recordando sus peripecias en las selvas del Putumayo como cauchero exportador e inmisericorde explotador y esclavizador de indígenas; hace una única parada en Puerto Wilches con el fin de entrevistarse con su viejo amigo y copartidario el general conservador de la guerra de los mil días Ramón Gonzáles Valencia, con el fin de advertirlo y ponerlo al tanto de la situación, pero por sobre todo, para garantizar la continuidad del poder teocrático instaurado por su protector Rafael Núñez  .

Ya lo había advertido en la Asamblea Nacional, en una de esas discusiones sobre los Tratados, un asambleísta perspicaz, el diputado Tavera cuando gritó iracundo: “¿Qué quieren? Ya no son ni Andrés Bello, ni Calvo, ni Blunstchli quienes rigen en materia de intereses internacionales: Ahora son los cañones y las rémingtons” (4). Había descrito en pocas palabras la doctrina Monroe, bajo la cual se le amputaba a Colombia la provincia de Panamá, y, mediante “decretos ejecutivos” la introducía a la fuerza, en el actual capitalismo industrial y financiero internacional. (5).

Notas:

1) Eduardo Lemaitre. Rafael Reyes. Editorial Espiral Bogotá 1967. Pág. 356

2) Lemaitre, ob cit, pág. 370

3) Lemaitre, ob cit, pág. 372.

4) Lemaitre, ob cit, pág. 373.

5) Darío Mesa. La vida después de Panamá. (1903-1922). Manual de Historia de Colombia. Colcultura. Bogotá 1982. TIII.

Fuente Imágenes: Internet  

Gonzalo Jiménez de Quesada, el conquistador español de la actual Colombia es un miembro de una antigua familia de judíos conversos o “marranos” asentada en la morisca Córdoba, dedicada desde antaño a la fabricación de paños y textiles, y que por diversas actividades fraudulentas en los negocios y uso de tintes falsificados, ha sido expropiada por las autoridades de la ciudad al haber perdido el pleito, que él como letrado en leyes adelantó en defensa de su familia.

En la ruina, se embarca junto con sus dos hermanos para el nuevo mundo en busca de fortuna. Su madre y sus hermanas con síntomas objetivos de padecer la enfermedad de Hansen o lepra, se quedan en Andalucía.

El 5 de abril de 1.536 una expedición de 600 hombres de a pie y 70 de a caballo comandada por él, sale del recién fundado caserío colombiano de Santa Marta para remontar el río Magdalena rumbo al interior del país. Tras múltiples azares llega 6 meses después, con tan solo 170 hombres y 70 jamelgos a las cercanías de la actual Barranca bermeja, a un sitio que bautiza  “la Tora” en honor a sus ancestros judíos y que ahora oculta.

Descansa y tras reconocer el terreno remonta el río Opón en busca de la cordillera andina, en donde se ha enterado  vive una numerosa población indígena vestida y alimentada que utiliza sal en sus comidas y se adorna con figuras de oro y esmeraldas extraídas de la tierra. Pasado un año, el 9 de marzo 1.537, ya está en la Provincia de Vélez en donde saquea violentamente a los nativos de ese feraz y hermoso valle. El oro fino saqueado al fundirlo pesa 97 pesos, más 4 tomines.

Por el camino va dejando asentamientos de sus soldados rezagados o enfermos, uno de ellos enfermo de lepra de apellido Zárate se queda a vivir en el recién fundado caserío de Vélez. El 21 de Abril de 1537, el licenciado Jiménez de Quesada llega a la actual sabana de Bogotá,  la que denomina el valle de los alcázares. Mira hacia los cerros orientales y asocia el paisaje con el de la serranía andaluza de Granada. Ordena construir 12 bohíos en nombre de las doce tribus de Israel y esa noche anota en “el cuaderno de jornada” el ingreso de 4.619 pesos de oro fino y 527 esmeraldas obtenidos en la Nueva Granada”,  que desde ese día tendrá dueño y administrador.

Después de varias “guasábaras” sangrientas para los indígenas, el cacique de esa región llamado “Bacatá el viejo”  o Tizquesusa trata de esconderse en los pequeños montes que bordean los campos de Chía. Encontrado pero confundida su jerarquía es acuchillado y con él se va la información de los “supuestos” tesoros en oro fino y esmeraldas que previamente y mediante un acto legal escrito, Jiménez de Quesada había declarado propiedad de su majestad el rey de España. Tan solo ingresan a la caja del botín, 600 pesos de oro fino y 145 esmeraldas. Hay que buscar más y encontrar.

Envía expediciones sangrientas hacia Tunja, Sogamoso y Duitama que en octubre regresan a los ranchos de los alcázares de Bacatá con 185.536 pesos de oro fino, 29.806 pesos de oro bajo y 836 esmeraldas. Mientras tanto su hermano Hernán Pérez de Quesada sale a buscar en los valles del alto Magdalena a través del territorio de los Panches para regresar en febrero de 1.538, con 4.150 pesos de oro fino, 316 pesos de oro bajo y 28 esmeraldas, que se ingresan en “el cuaderno de la jornada”.

Dos años después del inicio de la expedición el 15 de junio de 1538, se escribe en Bogotá o Bacatá, uno de los documentos más patéticos y esclarecedores de lo que fue la empresa capitalista de la colonización española en la actual Colombia con su relación de producción básica: El saqueo. Documento rescatado para la Historia, por el gran historiador Juan Fride en su libro “Gonzalo Jiménez de Quesada a través de documentos históricos. Estudio biográfico”. Biblioteca de Historia Nacional volumen xcv. Bogotá 1960. Documento nº 12 Págs. 136 y ss, titulado, reparto del botín:

Se reparten según las estrictas leyes dictadas por la Corona, 191.259 pesos de oro fino, 37.288 pesos de oro bajo, 18.390 pesos de “chafalonía” (oro mezclado) y 1.818 esmeraldas. Descontado el quinto para el rey quedan 289 partes, de las cuales a Jiménez de Quesada le corresponden nueve. A los 179 hombres presentes de a pie o de a caballo, les corresponde una parte a cada uno, consistente en 510 pesos de oro fino, 57 pesos de oro bajo y 5 esmeraldas. No queda “chafalonía” para repartir.

Pero la codicia continúa corroyendo el alma del converso saqueador. En noviembre de ese 1.538, le instaura un pleito penal a Sajipa, el sobrino sucesor del cacicazgo de “Bacatá el viejo” o Tizquesusa, porque adeuda al rey soberano de España la suma de 10 millones de pesos oro y 10.000 esmeraldas que se hallan escondidos en el tesoro que no quiso entregar su tío materno al abogado Jiménez de Quesada y, debe devolver so pena de “tormento recio”.

Se busaca a Sajipa en todos los cercados hasta que  finalmente lo encuentran. Una vez apresado se le secuestra en un rancho y se utilizan todos los medios de presión para que entregue el tesoro de su tío. Sajipa no entrega nada y entonces el marrano saqueador, licenciado en leyes españolas condena en un acto formal, al cacique de los Chibchas “a tormento de cuerda porque por aquí no hay otro”.

Es simple: se amarra al secuestrado por las manos atrás y se va subiendo lentamente por una viga, sin producirle la muerte o de lo contrario se pierde la información del tesoro.

Tras varios meses de tortura continua y los brazos totalmente descoyuntados, Sajipa acepta saber de un sitio donde hay un posible entierro. En un acto que recuerda la noche septembrina de Santander en 1826, el converso leguleyo sabe que su presencia formaliza o legaliza lo actuado y se cuida de no asistir. Manda comisionados de confianza que van con el cacique, excavan y no hallan nada. Ya es febrero de 1539.

Los comisionados Juan de San Martín y Juan de Céspedes aplican a Sajipa más torturas. Cortan las plantas de los pies. Tampoco hallan nada. Calientan herraduras al rojo vivo y las aplican en las plantas sangrantes. Sajipa alucinando y moribundo es trasportado al real y muere tras un mes de delirios. Es el inicio de la Nueva Granada.

El licenciado Jiménez de Quesada, debe viajar a España a enfrentar ante la justicia real varios pleitos, por los cuales incluso estuvo brevemente en prisión: Estafas a sus compañeros y principalmente el robo en complicidad con su hermano de 12.000 pesos de oro al tesoro de la Corona. Debe también acallar los rumores sobre el secuestro, torturas y muerte de Sajipa. Habilidoso, disuelve todos los cargos con gran elocuencia, pericia procedimental y sobre todo con oro fino. Poco tiempo después, el fiscal de la Corona española califica el proceso de ficticio: el secuestro y muerte del cacique Sajipa es una ficción. Sin embargo, en Colombia, la realidad seguirá siempre superando la ficción.

Así, con la realidad negada con oro y de manera legal, nuestro primer Gobernante; el abogado regidor de Bogotá, Mariscal y Adelantado de la Nueva Granada, encomendero de hecho, perpetuo y por dos vidas, sin linderos, ni número de los indios de Fontibón, Sogamoso y Guatavita; repartidor de indios a sus compañeros de armas, fundador de la “nación” colombiana y quien convirtió en supremo principio de su gobierno la consigna leguleya de “pleito que no gano lo enredo para siempre”, pudo continuar intrigando y pleiteando desde su encomienda de Mariquita, cubriendo sus llagas con ceniza hasta morir lentamente en 1.579, a los 70 años, de vejez y de lepra benigna; pero dejando instaurado como herencia perdurable en Colombia la enfermedad de la lepra y el leguleyismo. Tambien el secuestro, la tortura y la extorsión oficiales, como delitos impunes.

La principal avenida de Bogotá, hoy ostenta su nombre y como recordatorio o ejemplo perpetuo, en su inicio, exhibe la estatua del Licenciado de cuerpo entero,  armado con su espada jurídica, justo a la entrada de una de las más importantes universidades de Colombia.

Fuente imagen: Internet

La reelección en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de Luis Alberto Moreno, el gran amigo del ex presidente Pastrana, ha sido una oportunidad de excepción para que el capital trasnacional con intereses en el hemisferio americano, hiciera un buen análisis de la  coyuntura colombiana, y con voz autorizada planteara prioridades y acciones a futuro.

En una entrevista a la casa editorial de la Familia Santos, el Tiempo.com  15.09. 2015, el doctor Moreno dice, entre varias cosas, las  siguientes realidades:

1…..”“Nuestros sistemas tributarios son inadecuados e inequitativos, la educación es de mala calidad, el acceso al sistema financiero todavía es bajo, la infraestructura necesita mejorar, el mercado laboral es poco flexible y la justicia, poco eficaz. En todos esos campos y en varios más hay que hacer reformas que obviamente se deben ajustar a las realidades nacionales”…..

2….” Sacar adelante los cambios requiere liderazgo, que es lo que cualquier ciudadano espera de sus gobernantes….. Lo que la gente quiere es que le digan la verdad y le presenten fórmulas. Lo que más deslegitima a cualquier gobernante es la falta de transparencia y de propuestas.”.  

3…..” El proceso de paz se ha tomado su tiempo, pero cada vez veo más probable que termine con un acuerdo. Dicho lo anterior, a partir de ahí comienza un trabajo inmenso que tomará años de esfuerzos. Pero eso no es lo que más preocupa…Pienso que la agenda nacional no puede estar supeditada a lo que pasa en Cuba. Es incuestionable que acabar con el conflicto interno es algo que nos conviene a todos, pues mejora el clima de inversión y ahorra recursos que hoy se destinan a la seguridad, además de evitar la pérdida de centenares de vidas anuales. Pero las reformas en múltiples áreas tienen que avanzar cuanto antes”.

4…”La polarización (entre Uribe Vélez y JM Santos) sigue, y eso nos hace mucho daño. Más de uno me ha escuchado decir que no solo necesitamos un pacto en La Habana, sino uno en Bogotá. Es increíble que no podamos ponernos de acuerdo en los temas grandes como la mejora en la educación o la disminución de la desigualdad, por la falta de visión, enemistades personales y rencillas políticas. A ambos los conozco bien y para ellos solo tengo palabras de agradecimiento. Doy fe de todo lo que aman a Colombia y aspiro a que se puedan entender en reformas que beneficien a las próximas generaciones. Pero también me refiero a los empresarios o los académicos. No podemos seguir como perros y gatos, mientras la gente exige que la justicia o la salud funcionen y que la inseguridad disminuya.

5….…..”Con Venezuela: seguir intentando la vía de la diplomacia. Al mismo tiempo, usar esta situación para trabajar en temas de desarrollo fronterizo, una asignatura en la que venimos fallando desde hace tiempo, comenzando por Cúcuta, que en más de una ocasión no hemos tenido en cuenta, pero también pensando en Paraguachón, Arauca o Puerto Carreño. De lo que se trata es de ocupar el espacio para que no le quede espacio a la ilegalidad.”

 

6….”Los empresarios tienen velas en este entierro. Me impresiona que el nivel de pesimismo que encuentro cuando voy es mayor del que uno espera, sobre todo por parte de un sector privado al que le ha ido muy bien en lo que va de este siglo y que sería el primer ganador de un país más pacífico y con menores niveles de pobreza.  (En: http://www.eltiempo.com/economia/sectores/entrevista-con-luis-alberto-moreno-presidente-reelecto-del-banco-interamericano-de-desarrollo/16373460)

Como lo dijimos al inicio: Es la voz de la “racionalidad capitalista” en este caso hemisférica,que le hace sonar la  campana de la advertencia a quien pusiera como presidente de Colombia para que le manejara sus intereses globales.

¿Qué se puede sacar en claro de las advertencias del doctor L.A. Moreno?

Primero que todo que,  JM Santos como se dice en Colombia “está crudo” en todas las materias que el  pequeño- gran-burócrata-trasnacional le señala. No hay necesidad de repetir cuales son. Basta mirar arriba el primer punto de la entrevista que requieren de inaplazables reformas.  

En segundo lugar que. el liderazgo presidencial no ha correspondido con las expectativas a él asignadas. No hay sino que leer el terrible señalamiento que se le hace en el segundo punto: falta de liderazgo, falta de propuestas, insinceridad y opacidad. En fin, que por estar enfrascado en la riña mediática y sobre todo electorera con AUV, el presidente ha quedado pegado en la telaraña viscosa y envenenada contra el proceso de paz que le puso AUV desde el momento mismo de la posesión presidencial para paralizarlo. Hoy se ven los resultados de esta parálisis.

Tercero que el proceso de paz no ha sido producto de una derrota de la insurgencia como lo pregona Santos, sino como dice el doctor Moreno “algo que nos beneficia a todos” pero muchísimo más a sus intereses (obviamente trasnacionales) “pues mejora el clima de inversión y ahorra recursos que hoy se destinan a la seguridad (léase millonario presupuesto para el ministerio de defensa y  gasto militar en general 6.5% del PIB) además de evitar la pérdida de centenares de vidas (léase de  colombianos de ambos bandos) anuales” .

Cuarto: Bueno, lo de la riña de peros y gatos entre AUV -JM Santos, así como la solución diplomática del asunto fronterizo con Venezuela, tratadas en los puntos 4 y 5 de  su entrevista; según las últimas iniciativas “diplomáticas” del embajador USA en Colombia señor Kevin Whitaker, parece ser que la diplomacia americana desconfiando del tropicalismo de la diplomacia colombiana de pasarela y cruzadita de pierna, ha resuelto tomarlas bajo su propia responsabilidad:  Santos ha quedado  reducido a decirles a los héroes de la patria, tan eficientes para combatir el enemigo interno comunista, que está vez “ni provoquen ni se dejen provocar de los Venezolanos”. Nada más.

Quinto Que la crisis de la justicia y sobre todo del enorme y costoso  barril sin fondo en que se ha convertido actualmente la Fiscalía colombiana con el prospecto santista de Montealegre y quien pretende juzgar a los rebeldes de la Insurgencia guerrillera, forma parte de la reforma a la justicia  y de las demás reformas inaplazables mencionadas en el primer punto de la entrevista. Pero que por aquel viejo mandato del neo liberalismo de “dejad hacer, dejad pasar”, tendrá que esperar a ver qué sucede en las próximas elecciones que están en marcha.

En resumen; que el presidente de “todos” los colombianos JM Santos no se ha dado cuenta, por aquello del perro y el gato, ni por un minuto que: 1) El país necesita un liderazgo fuerte desde las alturas del poder que presente y ejecute verdaderos proyectos estructurales de reformas que el país necesita, incluidas las que se pacten en el proceso de paz de la Habana el cual, con la batalla de ideas y las dinámicas sociales generadas en favor de un proceso constituyente popular y democrático, puede ser una solución real y cierta para la coyuntura de mediano y largo plazo analizada por el doctor Moreno. 2- Tampoco se ha dado cuenta JM Santos, por andar sirviéndole de jefe de debate electorero a Roy Barreras que, el conflicto colombiano ha desbordado o roto el quiste aislado en donde lo quiso mantener durante mucho tiempo todos los componentes del Bloque de Poder Contrainsurgente (Imperialismo, Oligarquía, Empresarios, Gremios, Multinacionales, Ejercito, Paramilitares, Oligopolio Mediático y demás etcéteras) y que por aquello de la dialéctica, Venezuela ha entrado dentro de él. Es decir, lo externo se ha tornado interno y ha entrado a formar parte del llamado por el presidente Santos “conflicto interno colombiano”, pues sin una solución diplomática bilateral y de largo alcance  en toda la frontera colombo venezolana como la descrita arriba en el punto 5 de la entrevista ¿cómo se podrá hablar de paz interna en Colombia?  

Lapidarium: debo decir que todos los subrayados y énfasis puestos son de mi autoría.

Fuente imagen: Internet.                 

 

 

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