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Blog de Alberto Pinzon Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

médico, antropólogo y ensayista colombiano.

Libros :

1. “Monopolios misioneros y destrucción de indígenas”. Libro sobre el departamento de Vaupés y su experiencia antropológica en 1973. 1a edición Diciembre 1979. Leer más.

2. El EncuentroUn relato de ficción del encuentro entre Manuel Marulanda Vélez y Ernesto ‘Che’ Guevara, que marcó un giro en el proceso de la revolución en América Latina y, donde se imagina el pasado para interrogar el futuro.

3. Salvo la ilusión todo es el poder  Breve ensayo autibiografico en: 

http://www.cronicon.net/fica/pdf/pinzon.pdf

4. Simón Bolívar conductor político y militar de la guerra anti colonial. Biografía integral sobre nuestro padre fundador 

 5-Archivo de columnas en ANNCOL: http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25

6-RELATO:  LA LEGITIMA DEFENSA  en : http://anncol.eu/index.php/colombia/cultura-sociedad/item/347-del-companero-alberto-pinzon-sanchez

7-RELATO: El empedrado del Carare en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1080-alberto-pinzon-sanchez

8- Realato: El Mazamorral (relato de historia y fratricidio) en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1929-alberto-pinzon-sanchez

9- Librillo. Cuentos de Provincia en : http://es.scribd.com/doc/282070307/Cuentos-de-Provincia-APS

10 Relato:  Los Cimarrones Comuneros en: https://anncol.eu/opinion/item/3641-alberto-pinzon-sanchez

Lo que hace con la mano lo borra con el codo”, es un viejo decir de la sabiduría popular para señalarle a alguien lo necio y torpe (por decir lo menos) de sus actuaciones. En este caso, la decisión que a rajatabla y contra una opinión general adversa, ha tomado el presidente Santos para vender ISAGEN, la empresa estatal (mixta) de generación y comercialización de energía más importante de Colombia.

Sin embargo, profundizando un poco más allá de estar a favor o en contra de esta decisión gubernamental (a todas luces de crudo talante neoliberal) y sus implicaciones tanto económicas como políticas o mejor de “economía política” como lo enseña el Marxismo, se llega a la conclusión de que finalmente la crisis entre las fracciones de la Oligarquía Trasnacional Dominante y Dirigente, influida profundamente por la crisis de la economía colombiana ha tocado fondo.

¿Por qué el presidente JM Santos en un acto de necedad torpe y antipopular y al parecer ilógico, como la venta de ISAGEN, se empecina en borrar con el codo lo que está construyendo lenta y pacientemente en la Habana?

Por tres razones sencillas: Una y talvez la más importante es que la crisis de la economía colombiana con sus principales cifras ha salido a flote sin que el oligopolio mediatico lo pudiera evitar: una inflación cercana al 7 %. Un dólar USA por encima de los 3.200 pesos. Barril de petróleo por debajo de los 35 US dólares. Caída de las exportaciones durante el 2015 en un tercio. Un hueco fiscal (que cierta periodista de El tiempo llama annus horribilis) de algo más de 30 billones de pesos, y un déficit en cuenta corriente cercano al 7 por ciento del PIB, son indicadores para no despreciar.  

Dos, que la recomposición del Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) realizada en las pasadas elecciones de octubre en Colombia, ha dado una nueva correlación de fuerzas, con una clara ventaja al binomio Vargas Lleras- Peñalosa, quienes han impuesto al gobierno a través de su alfil el ministro conservador de hacienda Cárdenas su programa neoliberal de las multimillonarias inversiones trasnacionales en lo que ellos llaman “infraestructura” (autopistas, metro, ect) con el fin de asegurar la próxima presidencia de la república y la continuidad de sus políticas depredadoras; para lo cual y lo han dicho sin tapujos,  necesitan de los dineros provenientes de la millonaria venta y total privatización de la compañía energética ISAGEN.

A este cínico favorecimiento gubernamental, obviamente se oponen todos aquellos quienes abrigan en su interior alguna esperanza de ser fuerza dominante, desde Uribe Vélez y el jefe Liberal Serpa Uribe, hasta el nostálgico progresista Petro y el jefe del Polo Democrático Robledo como lo señala la revista Semana. http://www.semana.com/nacion/articulo/venta-de-isagen-logra-union-entre-uribe-serpa-petro/456367-3

Y tres, porque como lo dijo el Liberal gavirista R. Pardo Rueda, flamante ministro del llamado “post-conflicto”, sin los dineros provenientes de la venta de ISAGEN no habrá financiación para sus ambiciosos 18 mega proyectos para más de 300 municipios que, piensa ejecutar en asocio con el hijo de Cesar Gaviria quien funge como jefe de planeación nacional; ni tampoco habrá dineros para la anunciada “reactivación” (obviamente neoliberal) de la economía colombiana, especialmente en el área rural.

De manera que, una vez más la impecable e implacable lógica económica neoliberal y el manejo gubernamental que se pretende dar a la crisis general por la que atraviesa la economía colombiana, completamente influida por la crisis mundial general y, que se esconde detrás de la venta de ISAGEN, ha entrado a jugar de manera opuesta a los intereses de todo el pueblo colombiano y a sus aspiraciones de una paz democrática, con justicia social y soberanía

La pregunta que queda en el aire es: ¿Podrá el sector que en este momento hegemoniza el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) imponer sus arriesgadas maniobras y jugarretas de manera impune y sin consecuencias?  

La respuesta la tiene la movilización social y popular unitaria y orgánica. Ella tendrá la palabra en este “annus horribilis”.  

Fuente Imagen Internet (Vargas Lleras, Santos y Cárdenas)  

 

  

      

El uso político del lenguaje militar en Colombia no es ninguna novedad. Desde antes del inicio abierto de la agresión contrainsurgente, siempre ha sido usado por el Poder dominante y dirigente como una de las tantas formas de su dominación. Recordemos: Repúblicas independientes. Plan Latin American Security Operation (Lasso) Zanahoria y Garrote. Plan Colombia. Punto de inflexión. Fin del Fin. Fe en la causa. Victoria estratégica, ect.

Durante la década de los 90 del siglo pasado, y en cumplimento de los acuerdos emanados de la 8ª conferencia guerrillera de las Farc realizada en La Uribe 1993 poco después del fracaso de Tlaxcala; “la guerrillerada  móvil” como la llamaba Marulanda, aprovechando las ventajas tácticas que le concedió en esos años la desmoralización, desgreño y corrupción del ejército colombiano, pudo reunir y concentrar varios destacamentos guerrilleros móviles para atacar una serie de bases militares contrainsurgentes, coparlas militarmente, destruirlas y tomar prisioneros como en las Delicias, la Carpa, Juradó, San Juanito, Caño Hormiga, Patascoy, el Billar, Miraflores, ect, generando un desconcierto muy grande especialmente en el gobierno de los EEUU, quien rápidamente, el 04 de mayo de 1998, envió a Colombia al General Charles Wilhelm jefe del “United States Southern Command”, a pasarle revista a sus tropas.

El general Wilhelm, después de reunirse con el ministro civil del gobierno Samper Gilberto Echeverry, los generales Bonnet Locarno, Rosso Serrano y el coronel Leonardo Gallego coordinador de los diversos organismos de Inteligencia civil y militar, dio este diagnóstico, premonitorio de lo que un año después, se corregiría con la reingeniería militar del Plan Colombia y la toma de aire político de Pastrana en el Caguán:

(….) “El jefe del Comando Sur aseguró la semana pasada en Miami (Florida, EEUU), que el Ejército colombiano muestra un desalentador desempeño en la lucha contra las guerrillas y que este hecho convierte a Colombia en la primera amenaza hemisférica, por encima de Cuba.  - Si usted evalúa el resultado de los enfrentamientos de los últimos años, la tendencia no es esperanzadora e indica que el Ejército de Colombia no ha estado a la altura para combatir a grandes formaciones guerrilleras, cuando ha sido retado en el campo- dijo Wilhelm” (….)  http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-795192

No fue un azar que ese mismo año, unos meses más tarde,  apareciera editado por Tercer Mundo y la Universidad de los Andes ( ay, la Universidad del actual Ministro de Salud), el libro “La Guerra del Fin del Siglo”, escrita por el ruiseñor de la guerra contrainsurgente Alfredo Rangel, quien de asesor intelectual de las FFMM pasó a ser, actualmente, senador del combo de Álvaro Urbe Vélez; donde para satisfacer la desfondada avaricia tanto a sus jefes militares colombianos como la necesidad estadounidense de hacer dentro de las FFMM colombianas grandes inversiones en tecnología militar, finanzas, organización y métodos de re-ingeniera; sostuvo la tesis (por lo demás idealista) de que el conflicto en Colombia estaba pasando de una guerra de guerrillas a una guerra de movimientos y ahora (1998) a una guerra de posiciones que requerían como conclusión lógica, tamaño y cobertura, más pie de fuerza mejor entrenado y dotado y, varios “súper-cuarteles” muy bien ubicados en las zonas de conflicto, los que una década después se convirtieron en las 9 mega bases militares de los EEUU en Colombia.

Como suele suceder, esta necesidad de lucro y de inversiones financieras y militares de los EEUU para profundizar su explotación y dominación sobre todo el pueblo colombiano, revitalizando el militarismo dominante, tuvo amplia acogida y eco en el oligopolio mediatico contrainsurgente, fue aplaudida y aceptada reverencialmente por la llamada “opinión pública” y correspondió al siguiente presidente Pastrana su implementación en su doble ejecución, según la fórmula de la secretaria de Estado Madeleine Albright de zanahoria (zona del Caguán) y garrote (Plan Colombia).

La guerra de posiciones, en su sentido militar escueto, quedaba instituida así en Colombia sin discusión y en adelante, solo sería cuestión de aceptar los “sacrificios sociales” de aumentar paulatinamente el gasto militar hasta el actual 6% del PIB y los hombres armados y bien dotados en medio millón.

Pero el plan oligárquico-Imperial chocó con la resistencia increíble, que opuso la realidad insurgente: Ni la zanahoria del Caguán derrotó en la mesa de diálogos a la “guerrillerada móvil”. Ni el gigantesco aparato contrainsurgente militar y paramilitar en la descomunal ofensiva del octenio fascista de Uribe Vélez, logró los “tres huevitos” de la victoria militar tan cacareados. Hubo necesidad de buscar en octubre del 2012, una vez más, una Solución Política al conflicto interno tal como lo había propuesto en el Guayabero la 7ª conferencia guerrillera de las Farc en 1982, que hizo posible la Tregua con el gobierno de Betancur; generando esta vez una grieta insuperable entre fracciones del Bloque de Poder Contrainsurgente(BPCi) dominante: Entre Uribe Vélez y su “obispo laico” Ordoñez (a quien deseamos mejoría de sus intestinos gruesos para que pueda pensar mejor) con su antiguo socio neoliberal JM Santos.

Hoy, segunda semana de enero 2016, el pueblo colombiano se encuentra ad portas de un pacto político-jurídico para terminar el largo y sangriento conflicto social armado interno y, expectante ante el periodo de transición que se abrirá con la refrendación, implementación, reformas y cambios en la sociedad que se impondrán durante el llamado post acuerdo de la Habana. La confrontación política-militar terminará junto con la resistencia militar de la “guerrillerada móvil”, no así la conflictividad social heredada de siglos de dominación, Hegemonía y Coerción oligárquico imperiales y, una nueva situación en la realidad social, un salto cualitativo de lo político-militar a lo estrictamente político se nos hará presente con sus nuevos desafíos.

Es entonces cuando se hace indispensable plantear para esta nueva situación, una nueva estrategia eminentemente política que continúe orientando al pueblo trabajador hacia la Democracia avanzada o de masas y hacia la conquista plena de la tan ansiada soberanía popular.

Es también, cuando viene en nuestra ayuda el pensamiento fresco y dialectico de Gramsci, su elaboración exclusivamente política de la “Guerra de Posición”, desarrollada entre 1930 -31 en la mazmorra donde el Fascismo de Mussolini lo tenía pudriéndose: “La guerra de posición, en política, es el concepto de Hegemonía”.

El concepto gramsciano de Guerra de Posición, desarrollado a partir de la experiencia arrasadora y sangrienta de la primera guerra mundial, el ascenso del Fascismo en Europa especialmente en su país y la preparación de la segunda guerra mundial, no es una dicotomía como muchos de sus falsificadores han pretendido mostrar, entre oriente (revolución rusa del ataque fulgurante) y occidente (revolución en los países del capitalismo desarrollado de asedio lento y largo al Poder) o entre las fases puramente militares de ofensiva/ defensiva; sino una nueva manera, cualitativamente diferente y dialéctica de plantear de manera política (es decir priorizando lo político sobre lo militar) el asunto histórico del Estado en su doble aspecto de Hegemonía y Coerción.

Una nueva forma de hacer política ofensiva, aplicando la “iniciativa política” en el punto débil del adversario, valga decir en su “centro de gravedad”; asediando las trincheras económicas y las supra-estructurales que la oligarquía y el Imperialismo durante 70 años han conformado en Colombia con su Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante, para cambiar la correlación de fuerzas favorable que ellos tienen en esos poderosos aparatos hegemónicos y coercitivos del Estado y abrirle paso, mediante una gran movilización social y popular unitaria a una verdadera Democracia avanzada de masas y a una autentica Soberanía del pueblo trabajador:

La lucha contra el dogma neoliberal autoritario y trasnacional cebado durante tantos años en nuestra economía, nuestro subsuelo y nuestra plusvalía, y, la desintegración o desestructuración- organismo por organismo- del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante (BPCi), no pueden ser un fogonazo fulgurante,  como si se tratase de concentrar varios destacamentos guerrilleros móviles para asediar  y tomarse  por asalto una aislada base militar del adversario; sino que demandan tiempo, organización, planificación, concentración de recursos, muchos hombres, muchos aliados que encontrar y sobre todo, como lo indicaba Gramsci, una paciencia infinita para el asedio mutuo y un “espíritu jacobino” como el que animó a Simón Bolívar para imponer su plan estratégico sobre los demás y llevarlo hasta el final.

Así las cosas, se hace indispensable que una nueva conferencia o congreso de refundación y reunificación (los de dentro y de fuera, como decía Mao) deberá decidir sobre el invencible y vivo trípode estratégico de Partido, Frente y Ejercito/Milicias que ha conducido la lucha político -militar de resistencia móvil hasta el punto en el que se encuentra hoy.

No es simplemente un cambio cosmético de nombres o un aterrizaje en otras organizaciones populares o clasistas existentes, como lo empiezan a sugerir los ideólogos del oligopolio mediatico contrainsurgente. Es algo más “popular y de largo aliento” como escribió el general vietnamita Giap, lo que la historia ha puesto nuevamente frente a los marxistas y bolivarianos de Colombia, en este momento tan complejo de nuestro devenir.

Como diría Gramsci: “Es el momento de perder el miedo (superar el terror diría yo) a actuar en política, oponiendo el optimismo de la voluntad, al pesimismo de la inteligencia”; de atrevernos a dar el paso político de la guerra de movimientos a la guerra de posiciones con el mismo convencimiento de siempre de que el pueblo trabajador colombiano no será derrotado, ni en otros 70 años de guerra contrainsurgente imperial.

Fuente imagen: Internet       

     

 

 

      

 

  

 

 

Mitad superior cerebro humano y mitad inferior fuerza de caballo. Así concebía Maquiavelo el Estado, y Gramsci, agonizando en una mazmorra fascista donde Mussolini lo había encadenado para “evitar que ese cerebro pensase”, desarrollaba su idea práctica de Estado sobre esta quimera imaginada por Maquiavelo, en su magistral fórmula Estado = Hegemonía (cerebro humano) más Coerción (fuerza bruta equina).

En adelante, el Marxismo revolucionario no ha hecho sino aplicar en su práctica trasformadora esta verdad sabida; sin embargo, analizando los avances y retrocesos de esta praxis en Nuestramérica actual; la que lucha mediante todas las formas de lucha contra el neoliberalismo Imperialista, otra frase atormentadora del mismo Gramsci nos devuelve a su agonía: “En Política el error proviene de una comprensión inexacta del Estado en su sentido pleno de Hegemonía + Coerción”.

 ¿Cuánto más nos costará entender esta concreción tan sintética como genial?

En Colombia, donde en los últimos 25 años se han anudado y sintetizado todas las contradicciones de esta lucha Nuestramericana, existe una cantera enorme de experiencias para profundizar: Ausencia  total de reforma agraria, e imposibilidad de la oligarquía terrateniente trasnacional de ampliar su Hegemonía “democratizadora” al campesinado y a los trabajadores del complejo rural, llamada “democracia restringida” por los  ideólogos weberianos del monopolio legítimo de las armas, y que, como consecuencia (económica y política) ha obligado al bloque de clase dominante y dirigente a basar su dominación, en el aumento de la Coerción en su sentido más brutal, el Paramilitarismo Oficial, hasta llevarlo a convertir su consuetudinario y tradicional “liberalismo-conservador” en un Neoliberalismo Trasnacional, autoritario y depredador, que tuvo su concreción sintética en el Fascismo del Estado de Opinión del binomio Uribe Vélez-Santos, experimentado desde inicios de este siglo XXI:      

-Hemos visto en los últimos 70 año en Colombia, el “centauro indomable descendiendo a los llanos” convertido en un poderoso y bien articulado mecanismo de 10 ruedas dentadas o Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi), mitad Hegemonía y mitad Fuerza Bruta, es decir un Estado Contrainsurgente pleno, apoyado e instrumentalizado por el gobierno de los EEUU, con el espantoso despojo de millones de víctimas que la “epopeya” de implantación neoliberal y transnacional ha dejado.

-También hemos sufrido como en ninguna otra parte del mundo, la apabullante cantinela diaria del oligopolio mediatico contrainsurgente con sus politólogos, construyendo la Hegemonía dominante y la cultura mafiosa, sobre el odio, la hostilidad y la revancha (con la vista gorda de la Iglesia católica) y en paralelo al accionar de esta Fuerza bruta.

 -Así como también hemos visto y sufrido en carme propia impotente, la consolidación de las otras ruedas dentadas restantes de ese Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) aparte de la intervención plena de los EEUU con sus Planes Colombia y sus 9 bases militares y, de los Paramilitares Oficiales.  

-Cómo lenta y paulatinamente y sin mayores sobresaltos, se fue suprimiendo el gasto social público en beneficio de la militarización de la vida cotidiana del país y cómo el Gasto Militar llegó a tener la asombrosa cifra del 6% del PIB.  

-Cómo los “cacaos” amasaron enormes fortunas. Los llamados gremios de la producción legislaban en favor suyo. Las compañías multinacionales (Chiquita, Drummonds, BP, Repsol, Monsanto, Muriel Mining, o Coca-Cola, ect) financiaban a los Paramilitares oficiales y saqueaban las riquezas del subsuelo colombiano. La llamada “economía subterránea” (narcotráfico y lavado de dólares, ect) con sus macro indicadores económicos recibían aplausos mundiales por su desempeño.

-Vimos las tres ramas de la democracia restringida maestro, atascadas en el pantano de su ilegitimidad (proceso ocho mil) o en el de la impunidad (la catedral de Pablo Escobar, el palacio de Justicia, la ley de justicia y paz paramilitar, ect) o en la crisis total en la legalidad que se encuentra actualmente, y, presenciamos estuporosos cómo el Fascismo del Estado de Opinión basaba su poder en las más amplias capas medias cooptadas (Angelino, Lucho, Rosemberg y restos del M-19, hermanitos Moreno-Rojas y el Rojaspinillismo de Izquierda, ect)

-También hemos sufrido la experiencia de la derrota electoral de la llamada “Izquierda democrática”, que como un signo ominoso antecedió otras derrotas electorales en nuestro continente, de aquella Izquierda que se dice anti neoliberal.

Estamos atravesando por la experiencia inédita de encontrar una solución Política al conflicto colombiano en una mesa de paz de la Habana y, nos aprestamos a una eventual firma de los acuerdos para su finalización, con el fin de pasar a una etapa de transición de la implementación de los acuerdos y a las trasformaciones a que hubiera lugar en la sociedad

Sin embargo, después de las elecciones de 25 octubre/15, donde predominaron todos los delitos de “la democracia restringida” como el clientelismo tradicional, la corrupción, la compra de votos y la abstención; el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante en Colombia, o Estado Contrainsurgente pleno, y el centauro dibujado por Maquiavelo se ha recompuesto en su cabeza con el liderazgo de Vargas Lleras, quien junto con Peñaloza, aspira a sustituir a Uribe Vélez con un liderazgo más actualizado:

Persiste la Fuerza Bruta del Paramilitarismo oficial, la criminalización y destrucción calculada de la movilización social y popular.

La cultura mafiosa y contrainsurgente del enemigo interno implantada por la demoledora acción continuada del oligopolio mediatico, sigue siendo la ideología dominante en amplias capas de la sociedad.

La militarización de la sociedad y el escandaloso gasto militar, junto con las ideas básicas de la doctrina de la Seguridad Nacional han sido reforzadas con el argumento de la “seguridad” amenazada por bandas criminales no especificadas y, el demócrata liberal del Fiscal Montealegre autoriza continuar los bombardeos aéreos indiscriminados contra el narcotráfico, el que persiste como una realidad social y cultural abrumadora.

Y en la esfera económica, el Centauro Contrainsurgente se prepara a continuar profundizando el neoliberalismo militarista del extractivismo depredador minero energético, de los agro negocios, la “empresarización del campo” con los ZIDRES, y de la financiarización de la economía, junto con el aumento desaforado del Gasto Militar; sin reparar en la crisis económica global y sin pensar en la población trabajadora de a pie; con la idea fija de que la pax (que su cabeza concibe) va a salir gratis y sin financiación.

La oligarquía y el Imperialismo que la soporta, ante un eventual y muy probable acuerdo de paz en la Habana, se preparan febrilmente para una gran operación de camuflaje que han decidido llamar “postconflicto”, reconstruyendo el carcomido y desvencijado caserón del Estado colombiano, sin cambiar ni la Hegemonía ni la Coerción tradicionales, pintando sus paredes de blanco, pero, dejando dentro el mismo casino sangriento, brutal y esquilmador de siempre.

Así pues, en un escenario político tan abierto a la lucha popular, la batalla de ideas y la movilización social en su avance hacia un futuro mejor con Justicia Social, Democracia avanzada y Soberanía; la frase de Gramsci de no comprender exactamente “el Estado en su pleno sentido”, en Colombia como un Estado fascista de Opinión en descomposición; de no entender bien la quimera del centauro imaginado por Maquiavelo por estar pensando en  otros modelos andinos (posiblemente exitosos en otros contextos) sigue remitiéndonos a la angustia pre-mortem de Gramsci .  

Fuente imagen: Internet.                 

Esta 2015 que se inicia, pone de manifiesto que Colombia no es una isla aislada de la realidad global o mundial, sino que forma parte de ella y su devenir, es decir, su “llegar a ser”, está condicionado y determinado por esa supra-realidad omnipresente, tan velada por la conciencia alienada que ha impuesto durante tantos años el Bloque de Poder Contrainsurgente BPCi dominante y que, querámoslo o no actúa dentro del desarrollo de las contradicciones internas de la sociedad colombiana. Veamos:

El actual sistema-económico-mundo-neoliberal y depredador, se encuentra atravesando una crisis general (que algunos han llamado civilizatoria) muy intensa y extensa que a pesar de todas sus recomposiciones no ha logrado superarse del todo. Persisten problemas antiguos a los que se han sumado situaciones conflictivas y contradicciones nuevas en desarrollo. Tales como:

Primero: La disputa intensa entre el Unilateralismo hegemónico de los EEUU, apoyado por Europa y Japón (troika) surgido después de la disolución de la URSS y que continua con la pretensión de dominar el globo terrestre para explotarla y depredarla a su antojo; enfrentado al Multilateralismo al que aspiran algunas potencias capitalistas de segundo orden como China, Rusia, India, Brasil , ect, que esperan tener una participación un poco más equilibrada de la riqueza social y tecnológica lograda actualmente por la humanidad.  A la que se suma una tercera pretensión, la de los países explotados y neo colonizados o también llamados del tercer y cuarto mundos que, están luchando y muy seguramente seguirán luchando por su Soberanía, sin neocolonialismo y por un desarrollo social más justo con verdadera Democracia avanzada.

Segundo: Este primer aspecto ha generado una nueva contradicción entre “injerencia” o inversiones masivas de capital financiero transnacional, tecnología, y expropiaciones de riquezas naturales en los países dependientes, incluyendo el aparato estatal y su gobierno, contra una lucha de resistencia de pueblos enteros por su soberanía.

Es lo que se está presentando ante nuestros ojos en las luchas abiertas en los llamados países periféricos de Europa (Grecia, España, Portugal, Italia) y muy especialmente en Nuestramérica y el Caribe o Patria Grande, donde el capital financiero transnacional o Imperialista, pretende dominar gobiernos enteros para poder entrar a saco en cada uno de esos Estados Nacionales.   

Tercero: A su vez, el primer aspecto reseñado ha gestado una nueva contradicción en las formas de dominación: anteriormente, bastaban para imponer el orden las cañoneras y sus “marines” con sus armas de última generación. Hoy después de Afganistán, Irak, Libia, Palestina, Siria, Yemen, el Estado Islámico, ect (¿y por qué no Colombia?) la complejidad ha impuesto el dominio principalmente a través de los medios de comunicación de masas y, esta conquista tecnológica de la humanidad ha dado origen a lo que se ha dado en llamar la “batalla de las ideas”, entre la “propaganda” del neoliberalismo depredador (presentado como la solución a todos los problemas y demonizando cualquier crítica por pequeña que sea) enfrentada a la comunicación e información alternativas veraces y populares.   

Con el agravante de que ahora la Iglesia Católica Vaticana ha entrado en la disputa ideológica, ya no con la avinagrada “doctrina social de la Iglesia del siglo XIX”, sino con una muy bien estructurada presentación mediática bien remozada de la “Utopía Jesuita”, con el siguiente argumento resumido: el neoliberalismo es inhumano, el comunismo fracasó, solo queda la Utopía de la ciudad de Dios.

Y que, en Colombia, donde la Iglesia Vaticana ha sido por siglos un partido político al lado del Bloque de Poder oligárquico pro imperialista dominante (¡Voten por los mejores!) actualmente ha derivado en una sutil y muy ocultada lucha entre la Utopía Jesuita y la “realidad terrenal del también dividido Obispado colombiano”.

Cuarto: finalmente y después de mucho tiempo de ocultamiento y desinformación, la misma crisis  del capitalismo global ha puesto en evidencia la posibilidad real de la destrucción del planeta tierra o Globo, ya no solo por la utilización de las bombas atómicas, sino por las centrales nucleares, el cambio climático y la crisis ecológica mundial, la que en Colombia fue agravada por el “Ecocidio”  causado por el glifosato de la multinacional Monsanto, usado en la War Drugs  o guerra química contrainsurgente; materia sobre la cual el presidente Santos no dijo ni mu en la famosa conferencia mundial sobre el calentamiento realizada en Paris (29.11.2015)

Por Ultimo: ¿cómo influirá este nudo contradictorio en el proceso de Salida Política al conflicto Social y armado de Colombia; concepto que incluye la firma de los acuerdos en la Habana, el periodo de trasformaciones del post acuerdo y la implementación de los mismos en el mediano plazo?

Es una certeza de que después de las elecciones de 25 octubre/15, donde predominaron el clientelismo tradicional, la corrupción, la compra de votos y la abstención como anexos electorales; el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante en Colombia se ha recompuesto con el liderazgo de Vargas Lleras, quien, junto con Peñaloza, aspira a sustituir a Uribe Vélez con un liderazgo más actualizado:

Pero persiste el Paramilitarismo de Estado y la criminalización y destrucción calculada de la movilización social y popular. La cultura mafiosa y contrainsurgente del enemigo interno implantada por la acción continuada del oligopolio mediatico, sigue siendo la ideología dominante en amplias capas de la sociedad. La militarización, el escandaloso gasto militar y las ideas básicas de la doctrina de la Seguridad Nacional han sido reforzadas con el argumento de la “seguridad” amenazada por bandas criminales no especificadas, tanto que el demócrata liberal del Fiscal Montealegre autoriza continuar los bombardeos aéreos indiscriminados contra el narcotráfico, el que persiste como una realidad social y cultural abrumadora.

Y en la esfera económica, “la gobernanza política” lograda por Santos después de estas elecciones, se prepara a continuar profundizando el neoliberalismo militarista del extractivismo depredador minero energético, de los agro negocios, la “empresarización del campo” con los ZIDRES, y de la financiarización de la economía, junto con el aumento desaforado del Gasto Militar; sin reparar en la crisis económica global y sin pensar en la población trabajadora de a pie, con la idea fija de que la pax (que su clase social concibe) va a salir gratis y sin financiación.

La oligarquía y el Imperialismo que la soporta, ante un eventual y muy probable acuerdo de paz en la Habana, se preparan febrilmente para una gran operación de camuflaje que han decidido llamar “postconflicto”, reconstruyendo el carcomido y desvencijado caserón del Estado colombiano, pintando sus paredes de blanco, pero, dejando dentro el mismo casino sangriento y esquilmador de siempre.

Así pues, que el escenario político global-local tanto en Colombia como en la Región, lejos de estar cerrado se ha abierto aún más, dejando un gran espacio para la lucha popular, la batalla de ideas y la movilización social y popular, en su avance hacia un futuro mejor con Justicia Social, Democracia avanzada y Soberanía.

Esta es la deriva a la que nos enfrentaremos en el año que comienza, y muy probable, en un futuro mediano.  

Fuente imagen: Internet              

             

      

            

El acuerdo sobre el punto 5 de la Agenda General para la terminación del conflicto colombiano, logrado en la Habana este 15 de diciembre 2015 entre el Estado colombiano y las FARC-EP, es un avance serio, cierto  y factible, en dirección hacia el segundo enunciado de su propio título: “la construcción en Colombia de una paz estable y duradera”, que continua poniendo al orden del día la profundización de la categoría de Solución Política entre los demócratas y progresistas colombianos y entre quienes se reclaman antimperialistas y anti oligárquicos (metidos todos en un mismo saco llamado Izquierda, por la matriz  comunicacional que el monopolio mediatico contrainsurgente ha construido).

A medida que se avanza en el sentido de concretar los acuerdos, escribirlos y firmarlos, en paralelo a las discusiones de todo tipo, individuales o colectivas, que resuenan en la “opinión pública del país”; se profundiza también en la complejidad teórica y práctica de esta categoría que va tomando nuevos contenidos y llenándose de sentido vital y de futuro para los colombianos .

Se ha pasado del punto inicial general de “aterrizar” la Solución Política del histórico conflicto social y armado colombiano en los acuerdos pactados, a discutir y debatir el cómo se refrendarán estos acuerdos y cómo se cumplirán y aplicarán honestamente por ambas partes: es decir un proceso de transición que los teóricos del Estado han dado en llamar pretenciosamente “post conflicto” y los de la insurgencia en “post acuerdo”. En todo caso hay coincidencia bilateral en que es un proceso y además de transición. Todo un logro ante la ideología “quietista e inamovible” dominante.

Sin embargo, la pequeña lucecita que empieza a visualizarse con los acuerdos de la Habana en comento, y que nos recuerda aquella lucecita titilante que Colón vio a lo lejos la madrugada de aquel fatídico 12 de octubre 1492 en la costa de lo que se llamaba la isla Guanahaní; hoy en Colombia tiene sobre si dos nubarrones densos y oscuros que amenazan la continuación de su iluminación:

Primero que todo, el envanecimiento que ha producido en los sectores dominantes de Colombia y de la Región, la “destorcida” de varios procesos democráticos, progresistas y soberanos como los de Argentina, Venezuela o Brasil y que amenaza seriamente los del Ecuador y Bolivia; producida por una serie de factores internos o “errores” que hicieron posible el avance de la contraofensiva de fuerzas políticas conservadoras ligadas o mejor manipuladas totalmente por la fuerza externa del Imperialismo globalizado en proceso de recomposición,  ante la tremenda crisis ( de todo tipo) por la que atraviesa y de la cual , querámoslo o no, el proceso de dialogo de la Habana y la continuidad de la Solución Política al conflicto interno colombiano no podrá sustraerse.

Y, en segundo lugar, la mentalidad “onegeista” o de fraccionamiento y segmentación de la Totalidad de cualquier proceso; profundamente arraigada e preponderante en la clase dominante colombiana, que ha empezado su contraofensiva contra la integralidad de los acuerdos y del proceso de transición posterior, fraccionándolo en varios compartimentos estancos para así impedir su percepción Integral, Integra y en movimiento.

Dos ejemplos: 1-No acababa de publicarse lo acordado en La Habana sobre el punto 5 en mención, cuando Uribe Vélez ya llamó a sus fuerzas a “ desconocer el acuerdo de Justicia transicional logrado”  (Ver http://www.semana.com/nacion/articulo/proceso-de-paz-la-posicion-de-alvaro-uribe-frente-el-acuerdo-de-victimas/453787-3)

2- No acababa de presentarse la simple propuesta de las FARC sobre su concepción de la “paz territorial”, cuando los sectores militaristas tradicionales ligados a la gran propiedad territorial y a la agro industria trasnacional con uno de sus voceros el Procurador Ordoñez, iniciaron su ofensiva mentirosa y desinformadora diciendo que el país se iba a fraccionar en multiples “republíquelas”, como si estuviéramos en 1964 y no hubiera pasado una gota de agua bajos los puentes (Ver http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/las-farc-estan-buscando-republiquetas-procurador/20151204/nota/3012932.aspx )

Incluso analistas que posan de ser de la “Izquierda Arco Iris”  como León Valencia, convencieron a la dirección de la revista Semana (¡Ay, la revista del sobrino del Presidente!) de que esos “territorios de paz son el corazón de la negociación” * con dos falacias: a) Ni es “negociación”  lo que se desarrolla en la Habana, tal y como lo estamos viendo, sino acuerdos políticos y jurisdiccionales bilaterales y amplios, y, b) el corazón de la Paz de Colombia está en la Totalidad del Proceso de aplicar honradamente por ambas partes y llevar a término la Totalidad de los acuerdos pactados (Solución Política) y la transición subsiguiente en Toda la sociedad, en donde ya no es posible realizar  fraccionamientos o segmentaciones.   

Ahora bien, estos dos retos requieren o mejor necesitan (en el sentido de necesidad histórica) no solo de elecciones, sino además de la movilización social y popular amplia y unitaria del pueblo trabajador de Colombia. Ese es el reto que cada día se nos presenta con mayor nitidez.

Notas * http://www.semana.com/opinion/articulo/leon-valencia-los-territorios-de-paz-son-el-corazon-de-la-negociacion-con-las-farc/453263-3)

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Hoy después del 6D, lo sostengo con más fuerza aún: el futuro de Colombia está en Venezuela y viceversa; por dos razones geo-estratégicas simples: Una, porque por un azar hereditario o mejor histórico, ambas nacieron como dos hermanas siamesas pegadas por la columna vertebral que se llama “frontera colombo-venezolana”, mirando cada una para un lado y dándose patadas ( Santander y Páez para destruir el proyecto anfictiónico de Bolívar) y otra, porque bajo esa unión siamesa se encuentra ubicada, esta vez por un azar geológico, una de las bolsas de Petróleo más grande y rica del continente suramericano; materia prima que como todos sabemos, es la fuente energética esencial para mover el actual capitalismo trasnacional globalizado y por lo tanto, convertido en su principal objetivo geoestratégico de rapiña, al encontrarse  ubicado en la “periferia” de la troika capitalista desarrollada y hegemónica actual (USA, Europa, Japón)

 Así pues, querámoslo o no, lo que suceda en Venezuela tiene una especial significancia, repercusión y consecuencias serias en Colombia y viceversa. Y este hecho geo-estratégico de mirar como uno solo el llamado “asunto colombo venezolano”; muchas veces pasado por alto en las dirigencias de los procesos populares y soberanos o anti-oligárquicos y antimperialistas de nuestros dos países, pero en cambio, sí muy presente en la dirigencia de quienes elaboran los planes hegemónicos geo-estratégicos y de dominación política o militar Imperialista para nuestro continente.  

 Y que como siempre, lo han mostrado con gala sus mejores agentes criollos: el venezolano Pedro Carmona Estanga, quien en mayo del 2002 una vez fracasado el golpe militar antichavista obtuvo asilo político y apoyo total en Colombia por parte del gobierno de Pastrana. Y del lado colombiano Uribe Vélez, quien desde el primer día de su gobierno declaró al “castro-chavismo” como un prioritario objetivo político-militar de su administración.

Es un grave error no tener en cuenta la recomendación de Lenin en el “análisis concreto de la situación concreta” de la muy compleja y contradictoria coyuntura venezolana actual, y pasar por alto esta dimensión con su desarrollo histórico, para centrar su análisis como lo hacen algunos, en el asunto puramente electoral de lo sucedido, en donde no hubo ninguna trampa, pues se fue a esa contienda electoral de manera muy advertida y consiente, talvez subestimando al adversario con sus potencialidades y en todo caso, sobre estimando las supuestas virtudes de un llamado “Socialismo” que el Dominicano Narciso Isa Conde llama en su interesante análisis como …..”una mezcla desordenada de post-neoliberalismo, antiimperialismo, nacionalismo, capitalismo privado en gran escala y liberalismo político; obviando las exigencias del tránsito hacia un proyecto de socialista de nuevo tipo: participativo, incluyente, profundamente libertario e integral” ... (Ver análisis completo en http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/2731-venezuela-causas-efectos-y-respuestas-a-un-gran-reves)

De pronto, la lucha de clases que se venía desarrollando con relativa intensidad en Venezuela, después de estas elecciones 6D, ha logrado una nueva cualidad que estaba nublada al haberse descarnado el nudo de contradicciones internas y externas y falencias que se hicieron visibles y evidentes ese día electoral. Finalmente  apareció un contra-poder real, no conformado hasta entonces, fuerte y con gran soporte Internacional o como Lenin llamó en febrero de 1917, un “poder dual” (dvoevlastie) para enfrentar los desarrollos democráticos y populares logrados en estos 17 años de trasformaciones chavistas, que los curtidos y avisados “parlantes” colombianos ya denominaron como un inevitable, estruendoso y ominoso “choque de trenes”, del cual alguien tendrá que salir vencedor (Ver en http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/2727-alerta-pueblo-venezolano)

¿Quién será el vencedor? Muy sencillo: quien al final se quede con el Petróleo, objetivo geoestratégico de la lucha planteada.

En la Rusia zarista en febrero de 1917 los dos poderes enfrentados eran los consejos de obreros y campesinos (soviets) contra el omnímodo Poder del Estado zarista. En la Venezuela de esta noche decembrina de 2015, están la llamada “oposición al chavismo” que a pesar de su heterogeneidad, de todo tipo, ha sabido aglutinarse bajo la batuta, orientación y financiación de los EEUU y su club internacional de ex Presidentes en el movimiento MUD o Mesa de Unidad Democrática, contra el gobierno de Maduro con sus apoyos populares, obreros, campesinos, comunas, círculos bolivarianos, ect, y militares leales que los hay muchos, todos ellos bajo la orientación política del “Polo Patriótico restructurado” con sus diversos partidos que lo conforman.

¿Quién revocará a quién? ¿Habrá una conciliación para detener los trenes antes de que choquen? No se sabe aún. Parece que se ha entrado en una noche de la iguana. Pero lo que sí se sabe es que Venezuela ha entrado en una nueva calidad política en la lucha de clases tanto a nivel interno como Regional, que irremediablemente según sus resultados repercutirá con serias consecuencias en la sociedad colombiana, hermana siamesa inseparable de la venezolana.

¿Tendrán presente este detallito geo-estratégico los dirigentes populares anti oligárquicos y antimperialistas venezolanos, a la hora de dar la consigna de todo el poder a los soviets con la que el 25 de octubre 1917 se desató el nudo contradictorio del poder dual en la Rusia?  En todo caso: Bienvenidos a la noche de la iguana.

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¿Por qué es tan fácil construir una infinitud de argumentos para “racionalizar” (uso el término en su sentido Freudiano) porqué el pueblo que vive de su trabajo no acepta nuestras propuestas para obligarlo a ser feliz, y en cambio si vota en contra de ellas?

En Venezuela este 6D no ganó ninguna “contrarrevolución”, como patéticamente lo afirmó el presidente Maduro al reconocer el apabullante triunfo electoral de la oposición, sencillamente porque allí no ha habido ninguna revolución y menos socialista, pues el carácter del Estado venezolano con todo su andamiaje de Hegemonía y Coerción (Gramsci) al que le agregaron el mote de Bolivariano como se le agrega un chicle mascado a una mesa, nunca ha dejado de ser capitalista dependiente y trasnacionalizado con toda sus explotaciones obreras y campesinas, y demás lacras y enajenaciones inherentes del sistema.   

Hubo quizás al principio del ascenso al Poder de Hugo Chávez, apoyado por el bravo pueblo que ahora vota en contra de sus continuadores, un cambio en la fracción de la oligarquía gobernante profundamente ejecutora del dogma neoliberal trasnacional gobernante, que fue reemplazada o mejor sustituida en el gobierno por una fracción de clases medias en ascenso, arropada con la bandera tricolor venezolana y que fetichizando la figura del libertador Simón Bolívar o haciendo un culto cuasi religioso y vacío de Él,  pronto el mismo pueblo, con su sentido crítico, empezó a denominar “Boli-burguesía corrupta”.

Fue, como dicen los sociólogos Juan Agulló y Rafael Rico Ríos, “(….) una reacción al recetario neoliberal y a la crisis de legitimidad bipartidista que no solucionaba los problemas de las grandes desigualdades dentro de una sociedad venezolana profundamente fracturada, y, un proyecto político que, desde que Chávez entró en la escena política en 1992, estuvo orientado a superar la dependencia petrolera y el pésimo reparto de su renta (…..)  

¿Qué cambió realmente en la sociedad venezolana? Aparentemente hubo muchos cambios supra estructurales que se presentaron como revolucionarios, pero que eran simples acomodos legislativos, posiblemente democráticos y necesarios al desarrollo del capitalismo dependiente y trasnacionalizado, cuya versión venezolana se empezaba a construir; como las leyes de tierras, de pesca, o de hidrocarburos, comunicaciones, o la constitución azul,  ect, y muchos, eso sí muchos, rituales del culto a la imagen anti- colonialista del Libertador Simón Bolívar.

Pero por ejemplo, nunca se construyó una organización política revolucionaria o partido político moderno para llevar a la práctica las aspiraciones revolucionarias del bravo pueblo, con una estructura y una ideología  revolucionaria claras y definidas. Con un programa  realista que pusiera en práctica o fuera más allá de su escritura y formulación retórica y un poder moral como lo pedía el Libertador, para que canalizara la energía anti oligárquica y anti imperialista que empezaba a brotar en la base popular (a la que ahora se recurre como tabla de salvación de último momento).

Sino una montonera o muchedumbre amorfas (quizás parecida a la propuesta de Toni Negri) de múltiples “combos” amorfos o agrupaciones de la más diversa extracción o constitución, pegados con la prebenda del “cash”, sin responsabilidad ante nadie y profundamente comprometidos con los vicios electorales de la antigua oligarquía y con la corrupción imperante a todos los niveles de la sociedad; al que le dieron el nombre de Partido Socialista Unido de Venezuela y que posteriormente, hizo alianzas electorales circunstanciales  con muchas otras fuerzas políticas multiclasistas y diversas al que le dieron el pomposo nombre de  “El Gran Polo Patriótico Simón Bolívar (GPPSB)”, con el que se aceptó la batalla electoral que acaba de pasar.      

Pero en el fondo, la estructura económica de la formación social Venezolana siguió siendo, hasta hoy, la misma que había construido la oligarquía y se traía: Venta a los EEUU del Petróleo (energía vital que mueve al capitalismo global y por el cual de ser necesario, como lo está demostrando irá hasta la guerra atómica) y lucha de fracciones burguesas por apoderarse de los dólares y el cash de esa renta, postergando la vieja monserga retórica  de ”sembrar el Petróleo” lanzada por la oligarquía venezolana en la época del “patriarca” Juan Vicente  Gómez. Sin construir una base industrial fuerte y competitiva, o industrializar y desarrollar el campo atrasado, o crear una economía de “servicios” medianamente satisfactoria, o alterar las relaciones de producción capitalista; sino profundización de dependencia financiera y mercantil absoluta al capitalismo trasnacional, al que verbalmente se le declaró la guerra. Lo que planteó una contradicción inédita y hasta insoluble para los marxistas, en su lucha anti imperialista continental.  

 ¿Cómo se puede vivir cotidianamente, mordiéndole la mano todos los días a quien nos da el pan de cada día y de quien se depende hasta de la mantequilla para untar en ese pan?

 El agente liquidador Gorbachov, con la claridad que lo caracterizaba, poco antes de destruir a la URSS lo explicó  con su cinismo habitual… “No me explico como la Unión Soviética es capaz de poner un hombre en la luna, pero al mismo tiempo es incapaz de poner en la mesa de desayuno de cualquier ama de casa rusa, una porción de mantequilla o de mermelada para darle a su  marido y a su prole”….

A raíz de la publicación de mi libro “Bolívar conductor político y militar de la guerra anticolonial” Editorial paso de los Andes. 17 dic 2003, hace exactamente 12 años (leer en  http://es.scribd.com/doc/115656109/Libro-Bolivar-Ultima-Doc-20-Julio-2005)  cuyo argumento básico es mostrar cómo nuestro Padre Libertador Simón Bolívar, con su claridad política característica, a partir de unos cuantos reclutas en Tenerife Colombia; construyó en el lapso de 12 años un ejército popular capaz de derrotar en Ayacucho al invencible y todopoderoso Imperio colonial español, para intentar (no lo dejaron las otras potencias imperiales globales) construir su sueño de una Patria Grande; se generó,  en aquel momento, un debate interesante dentro de los marxistas latinoamericanos sobre esta perspectiva de análisis y estudio de la teoría y la praxis de nuestro Libertador en la lucha  anti imperialista, que por aquella época se iniciaba en el continente latinoamericano.

Pero pronto fue acallada por los “bolivarianos venezolanos” quienes tildaron a la “versión colombiana  de Bolívar como una falsificación guerrerista y extremo. Izquierdista del Libertador”. Una disidencia dentro del culto vacío que ya se iniciaba. Una herejía que había que desechar adornándola con la lectura “democrática” de la biblia, con citas de M. Gandhi y con concejos de pajaritos posados en el hombro del gran conductor.

El portal de ANNCOL donde gentilmente sus directores me han abierto un Blog y donde ocasionalmente escribo opiniones sobre “el bolivianismo de Simón bolívar”, fue declarado enemigo de la revolución bolivariana de Venezuela, a tal punto que su director Joaquín Becerra (.......) “fue detenido por las autoridades “revolucionarias y bolivarianas de Venezuela” cuando arribó al aeropuerto de Caracas el 23 de abril de 2011 para participar en un evento internacional. Desconocieron su pasaporte y nacionalidad sueca por recomendación de JM Santos. Dos días después fue entregado en el mismo aeropuerto a un comando de las Fuerzas Especiales del Ejército Colombiano. Éste arribó a Caracas en avión militar colombiano solo con la misión de llevar Pérez esposado a Bogotá como cualquier capo de la droga.  Ahí comenzó la pesadilla de Pérez, encarcelado y torturado psicológicamente por los guardianes del INPEC en una mazmorra durante tres años y cinco meses en la cárcel de alta seguridad ERON/Picota hasta que la Corte Suprema de Justicia lo absolvió definitivamente como inocentemente.

Este es el momento en que Pérez Becerra espera unas disculpas del gobierno venezolano por tal actuación de ilegalidad en donde ni siquiera fue permitido de encontrarse con el cónsul sueco en Caracas durante los días cuando estaba detenido” (…...) (Ver https://anncol.eu/index.php/colombia/politica-economia/item/2505-cae-montaje-de-la-justicia-colombiana-contra-co-fundador-de-anncol )

De manera que: Venta de Petróleo, dependencia financiera y mercantil del Imperialismo Yanqui al que se combate de palabra diariamente. Estado capitalista, y relaciones de producción de explotación sin modificaciones. Inexistencia de un verdadero partido revolucionario práctico que oriente decididamente las masas. Corrupción desmedida que llegó incluso hasta el círculo cercano del presidente Maduro con el caso de los “narco-sobrinos. Desabastecimiento mercantil y socialismo de mercado negro y paralelo. Inflación descomunal. Culto vacío a la imagen de Simón Bolívar. Clases medias arribistas desabastecidas y desesperadas. Manipulación y desestabilización Imperialista en gran escala con amenazas cotidianas de intervención militar de la VI flota de los EEUU (todos los días Maduro anunciaba un nuevo complot que paradójicamente aumentaba el miedo en las bases populares que no desean una solución así) y peleas con el gobierno de Guyana  británica y con su “nuevo mejor amigo” el vecino colombiano JM Santos; tenían que producir un resultado electoral como el producido este 6 de diciembre.

Pero no todo es negativo. También hay que reconocer  los aspectos positivos de un fenómeno político tan impactante como el llamado “Chavismo venezolano”:

En primer lugar se debe plantear que gran viraje de las masas latinoamericanas en contra del  dogma neoliberal trasnacional y la hegemonía estadounidense dominante, no hubiera sido posible sin la eclosión rebelde iniciada por Hugo Chávez en Venezuela en 1992. La diplomacia  integracionista latinoamericana impulsada por Chávez  mostró que si puede ser posible una Patria Grande latinoamericana sin la hegemonía de los EEUU.

En segundo lugar se debe destacar su desinteresado y solidario apoyo dado por Chávez a la revolución Cubana.

En tercer lugar se debe resaltar el apoyo diplomático fundamental  y práctico de Chávez a la Solución Política del conflicto social y armado de Colombia.

En cuarto lugar la contribución decidida al debate sobre el papel de la teoría y la praxis de nuestro padre Libertador Simón Bolívar en el continente latinoamericano y caribeño, en su lucha ya centenaria contra la hegemonía imperialista de los EEUU.

Y por último, la reivindicación del Socialismo como teoría y praxis liberadora de la humanidad y su siembra fructífera, no solo en la conciencia de las masas trabajadoras venezolanas, sino en la conciencia revolucionaria de miles de trabajadores latinoamericanos y caribeños por un futuro mejor.

De entender estos elementos contradictorios reales de la coyuntura (análisis concreto de la situación concreta) y de su superación crítica y autocrítica, depende el curso de los acontecimientos por venir en la Región.  

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Según los relatos dramáticos y los videos trasmitidos sobre el “soponcio” o desmayo sufrido por el Vicepresidente Vargas Lleras el 02.12.2015, en Floridablanca Santander y que fuera diagnosticado en su clínica particular Ardila Lule por el oftalmólogo Virgilio Galvis, ex ministro de salud de Pastrana Arango, como una “crisis convulsiva asociado a una lesioncita estructural antigua y benigna cerebral, que no significa peligro si deja de fumar”, provoca varios comentarios, tanto médicos como políticos.   

En los varios videos que sobre el episodio se han mostrado, el Vicepresidente está “echando” un discurso político a sus simpatizantes, da unos pasos fuera de la tarima con el micrófono en la mano Izquierda cerca a la boca, hace una inspiración forzada para tomar aire, da unos pasos más, se lleva la mano derecha a la región precordial para hacerse presión, y luego apneico, con la boca muy abierta, alza las manos y es rodeado por una serie de ayudantes cercanos. Enseguida, la visión es difícil, se alcanza a ver tendido en el suelo donde lo auxilian, pero no se le ve convulsionando. Finalmente ya consiente, lo llevan  sostenido de las axilas caminando hasta la ambulancia que lo conduce a la clínica Ardila Lule, dotada generosamente durante el ministerio de salud de su fundador.

Allí, al parecer, lo primero que descartan es una lesión cardiaca y después de una rigurosa y larga observación, emiten el confuso diagnostico neurológico arriba citado, oscurecido aún más por las reservas y secretos que ha impuesto el personaje “público” para que se conozcan sus varias  dolencias “privadas” que en su caso no deberían serlo.

Descartada (?) la dolencia cardiaca, los colombianos tienen derecho a saber si su vicepresidente (elegido por ellos para que remplace al presidente en ausencia o enfermedad) tiene una lesión neurológica epiléptica o no, o de qué tipo. Si el nódulo que recientemente le sacaron del cuello y cuya constitución histológica se desconoce (no se sabe de cual órgano, ni si es benigno o maligno y si tiene alguna conexión con el episodio actual)  O también,  como lo confirma algún columnista de la prensa oficial, si el Vicepresidente Vargas Lleras es un “vicioso”, o adicto a la nicotina, o al alcohol, o….ect; (ver en  http://www.elespectador.com/opinion/los-vicios-del-vice

Diagnostico que sería entonces de la especialidad neuro-psiquiátrica y que explicaría su “compulsividad” e irascibilidad. Una enfermedad neuro psiquiátrica, cerró el camino a la presidencia de la república a Antanas Mokus, a quien en esa campaña presidencial Uribe Vélez comparándolo cruelmente con “Míster ED, el caballo que habla”, dijo que era un “caballo discapacitado”.    

Pero más que preocuparnos el aspecto público de las enfermedades de un hombre público, a quien deseamos  buena salud, nos parece importante resaltar el artículo político militar de Gustavo Duncan (una persona muy bien “dateada” por la Inteligencia Militar de Colombia) publicado El Tiempo. 18.11.2015 y titulado premonitoriamente una “Ruptura Anunciada”; en donde el columnista fija la hoja de ruta futura o mejor, el plan político-militar “aniquilación de las Farc”, cuyo libreto deberá cumplir el Vicepresidente Vargas Lleras de la siguiente manera:

    (…….) “A diferencia de Santos, que esperó a ser elegido presidente para distanciarse de su antecesor, Vargas Lleras ha comenzado este proceso desde antes de las elecciones. El distanciamiento no es un capricho, ni se debe a la soberbia de Vargas Lleras. Hay razones pragmáticas e ideológicas.

En las próximas elecciones, los colombianos van a elegir al presidente del posconflicto. Será la persona que ejecutará lo que se acuerde en La Habana, manejará la política y la economía para insertar a las Farc en la institucionalidad y liderará el proceso de justicia transicional. Y mientras Santos ha dado muestras de una posición conciliadora, una posición apenas lógica de la parte del establecimiento que negocia, Vargas Lleras poco ha dejado ver su posición sobre el asunto.

Por los precedentes se sabe que su postura será dura en relación con lo acordado. Y no solo porque Vargas Lleras mantiene una posición radical contra la guerrilla, sino porque muy seguramente los votantes en las próximas elecciones presidenciales así lo pedirán. La gente apoya una paz negociada, pero rechaza las concesiones que se les hagan a las Farc.

Tiene sentido para Vargas Lleras, entonces, guardar silencio y no comprometerse abiertamente con la paz de Santos, de modo que cuando comience la campaña pueda desmarcarse de las concesiones normales de un proceso. De hecho, si por alguna circunstancia improbable no hay acuerdo, Vargas Lleras tendrá margen para mostrarse como el candidato de la fase final de la guerra, la de la aniquilación de las Farc (……)  (Ver articulo completo en http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/ruptura-anunciada-gustavo-duncan-columna-el-tiempo/16435010)

Esto si es verdaderamente inquietante, porque si el Vicepresidente Vargas Lleras le hace caso al oculista  exministro Virgilio Galvis, deja de fumar y supera las otras adicciones, pues el futuro de Colombia entonces será el que deba ir a cuidados intensivos.

¡Qué paradoja tan terrible nos ha resultado: Que la salud futura de Colombia dependa de los vicios de una persona y sus efectos en su “lesionadito” cerebro!

Lapidarium: Solo recordarles a los compañeros argentinos, venezolanos y, a los brasileños que hacen cola, aquel famoso verso del poeta alemán Heine que tanto gustaba a Marx: “Quien quiera combatir a Roma, debe ser inmune a todos los venenos”.

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Cuenta algún profesor anglosajón de historia que vino a sustentar de una manera más funcional la historia oficial predominante en Colombia, que en la época de la regeneración conservadora (1886-1902) uno de los requisitos para llegar al Poder y ejercerlo, además de ser blanco, leguleyo, godo camandulero, hacendado sabanero o comerciante cartagenero; era ser versificador ingenioso o gramático letrado.

Daban a la plebe sometida, como explicaciones de sus actuaciones oficiales un verso. Por ejemplo, para explicar la espantosa matazón entre peones macheteros liberales y conservadores que denominaron “guerra de los mil días”, el gramático presidente Marroquín acuñó este simpático versito: “Por las velas, el pan y el chocolate, yo combato, tu combates, él combate”. Toda una guerra de cien mil muertos “para pulir un verso”  como dijo el otro versificador presidente, Guillermo Valencia.

Como muchos de ellos eran profesores de derecho en la universidad católica del Rosario en Bogotá, para definir, en aquel entonces, el inmoral pecado sexual del estupro  y sus alumnos no lo olvidaran, acuñaron en forma de adagio este versito ingenioso e inmortal (igual que el ¡Oh gloria inmarcesible, Oh Jubilo inmortal!) que también ha  pasado de boca en boca, hasta nuestros días: “Prometer para meter, y después de haber metido, no cumplir lo prometido”.

La verdad es que el versito más que una nemotecnia o recordatorio de una definición de un delito  sexual inexistente hoy día, era un colorido retrato de sus propias mañas de gobernantes. De la gramática de su Poder demagógico. De sus fullerías. [Fullería: De fullero.1. f. Trampa y engaño que se comete en el juego. 2. f. Astucia, cautela y arte con que se pretende engañar. Diccionario de la lengua española. http://dle.rae.es/?id=IaF23uP]

 Y uso deliberadamente esta palabra para designar las trampas en los juegos de azar, muy usada en mi bella Provincia natal, retratada también con esta aguda y popular guabina: “Oh Vélez, tierra hermosa de dulces mieles y turrones, llena de Arizas, Olartes y Pinzones, todos fulleros, tahúres y, ladrones”.

Hoy, a pocos meses de lograr un acuerdo entre el Estado Colombiano y la Insurgencia de las FARC-EP, estamos ante una verdadera fullería que pretende hacernos de manera irresponsable nuestro compulsivo tahúr gobernante,  para dejar en el aire lo acordado y pasarlo de taquito al próximo presidente (¿Vargas Lleras?) con el fin de que lo invalide totalmente. Claro eso sí, ya con las FARC caídas en la trampa y desarmadas, supremo objetivo estratégico del actual Bloque de Poder Contrainsurgente dominante (BPCi)     

El Punto 6 del Acuerdo para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, firmado  el 26 de agosto de 2012 en la Habana. Cuba, punto de referencia obligatoria dice (en lo pertinente) textualmente así:

(…….) “6. Implementación, verificación y refrendación

La firma del Acuerdo Final da inicio a la implementación de todos los puntos acordados.

  1. Mecanismos de implementación y verificación
  1. Sistema de implementación, dándole especial importancia a las regiones
  2. Comisiones de Seguimiento y verificación
  3. Mecanismos de resolución de diferencias.

Estos mecanismos tendrán capacidad y poder de ejecución y estarán conformados por representantes de las partes y de la sociedad según el caso.

  1. Acompañamiento internacional
  2. Cronograma
  3. Presupuesto
  4. Herramientas de difusión y comunicación
  5. Mecanismo de refrendación de los acuerdos” (…….)

(https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/AcuerdoGeneralTerminacionConflicto.pdf)

He subrayado el sub numeral 6, porque es taxativo, claro y se basa en la argumentación lógica que se  viene enumerado y que para el caso habla de “las partes y de la sociedad según el caso”.

¿Cuál es la fullería que pretende montar la gobernanza del Presidente JM Santos, con todo ese bochinche innecesario sobre un Plebiscito (citar la Plebe) no vinculante que como dijo el comandante Pastor Alape “se trata de un aplauso o una rechifla”; cuando lo que está en juego (y esto no es un asunto de interpretación) es que el “mecanismo” para refrendar el acuerdo final debe ser “conformado por las partes y por la sociedad según el caso” y además, que permita que lo acordado tenga carácter constitucional y garantías permanentes y definitivas para ambas partes y no quede sujeto al capricho o veleidad del nuevo gobernante de turno?

¿Es acaso la terminación del conflicto interno y el futuro de Colombia un asunto así de provisional y baladí, que se pueda des-hacer según el capricho o mejor, según los intereses corporativos del nuevo personaje que llegue a la casa de Nariño?

Realmente creo que este asunto de la constitucionalidad del acuerdo final (no del plebiscito inane o la leyes temporales que pueda dictar el gobierno Santos) sino la incorporación de lo acordado por ambas partes como texto en la Constitución colombiana, debe ser una línea roja de la sociedad colombiana que espera impaciente y de manera honesta (sin fullerías) la terminación de esta cruel e interminable guerra contrainsurgente.

 En Colombia ya no es el tiempo para prometer, meter, sacar y no cumplir. Esa ingenuidad ha quedado definitivamente como un chascarrillo chusco sobre las mañas y resabios de esa aristocracia mojigata e hipócrita,  que nos ha gobernado tan malamente durante tanto tiempo, y nada tiene que ver con la realidad actual.

La sociedad colombiana movilizada debe exigir que se cumpla lo firmado en el acuerdo general para la terminación del conflicto: ¡“Las partes y la sociedad según el caso” y con blindaje constitucional!. Eso solo es posible con una Asamblea Nacional Constituyente popular,  amplia, democrática y participativa, como la propuesta por numerosas organizaciones sociales y de la Movilización Social. ¡Ahí no caben fullerías!  

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Algo se ha avanzado en Colombia en el destape del “oligopolio mediatico contrainsurgente”, con todo su almácigo de politólogos, analistas, opinólogos,  violentólogos, pazólogos y “spin doctors sexis” (tipo Natalia Tocarruncho Springer, o Alfonso Cuellar) con sus formas de guerra psicológica y sentimental, cultural, literaria, jurídica, religiosa y hasta de las llamadas redes sociales, conque a diario intoxican el espectro mediatico y noticioso colombiano y complementan la acción de dominio y hegemonía contrainsurgente imperante en el país desde hace 6 décadas. Lo que me lleva a la  descripción más simple, contundente e insuperable para definir el Estado dada por Gramsci cuando escribió: “Estado= Hegemonía+ Coerción”.

Pero en ese avance positivo, también a buena hora, ha surgido una pléyade de analistas críticos “alternativos” y hasta antagónicos (me incluyo) quienes tratamos de encontrar algunas pistas o elementos críticos objetivos de la cruel lucha de clases que se ha librado en Colombia durante todos estos terribles años bajo el nombre de ”conflicto social y armado interno”, para aportarlos al Pueblo Trabajador con la finalidad de que pueda ir desbrozando el intrincado y complejo camino hacia una Colombia en Paz con democracia, justicia social y soberanía, es decir hacia una nueva Colombia.

Sin embargo, este pequeño proceso de esclarecimiento tampoco es unilineal, ni siempre feliz. Hay diversos matices, intereses y múltiples grados de comprensión de la realidad objetiva a la hora de realizar el leninista “análisis concreto de la situación concreta” de Colombia que dificultan y traban el caminado.

La primera y gran limitación es el peso de la centenaria  tradición parroquial y pre-moderna dominante que durante siglos ha obligado a los intelectuales críticos (ojo digo críticos) colombianos a no ver más allá de los límites de su parroquia. A no analizar objetivamente (a pesar de los siglos que lleva el proceso de globalización capitalista descrito en 1848 en el Manifiesto Comunista) a no analizar, o mejor, a ignorar la inserción de nuestro país en el mundo capitalista moderno.

A rechazar la modernidad capitalista mirándose el ombligo, centrando todo en espulgar hasta el hartazgo los elementos internos del acontecer social sin encontrar su conexión global que lo sobre determina. Por eso la genialidad de García Márquez para superar tal asfixia, fue embellecer su parroquia para volverla global o mundial al extremo de que nadie en ningún lugar del mundo se sienta ajeno en Macondo.  

Y como un ejemplo de tal parroquialismo, hoy varios “intelectuales críticos” colombianos analizan el llamado del Presidente Santos a un “plebiscito” para refrendar los acuerdos que surjan en el proceso de paz de la Habana, como un asunto puramente de reglas electorales que el terror Uribista puede ganar y,  ¿si eso sucede, oh, quien podrá defendernos?  

No entienden o velan el hecho de que al firmarse los acuerdos de la Habana, se ingresa definitivamente o se entra de manera plena en un  Proceso de Transición Social y Política, que tímidamente ya se está anunciando, hacia una nueva situación social abierta en disputa, que nadie puede controlar cien por ciento (ojo, digo nadie) ni el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) con sus 10 ruedas dentadas (incluida la Oligarquía con todas sus fracciones en disputa de Santos, AUV o Vargas Lleras y el eje de acero de los EEUU sobre las que giran), ni las Insurgencias, ni el Pueblo Trabajador dominado e inmovilizado en la “gesta” electoral,  y que solo se definirá con la movilización social y popular. Por esto no era descabellado decir hace unos años que la llave de la paz no estaba en el bolsillo de JM Santos, sino en las manos del Pueblo movilizado.  

 Y este control o seguridad es el que JM Santos está tratando de asegurar y blindar mediante un Plebiscito, es decir unas elecciones cuyos procedimientos él y su clase social conocen a las mil maravillas, para evitar la Participación y Movilización Popular activa y protagónica en dicho proceso de refrendación en una Asamblea Constituyente Amplia, Popular y Democrática, al dársele voz y voto para definir su futuro a los sindicatos, las organizaciones indígenas, campesinas, de negritudes, artesanales y de género, ect, como la que proponen las FARC. Todo menos un utópico “consenso”, pensado por algún maoísta caucano trasnochado. 

 Es decir, estamos ante la reafirmación de la vieja-nueva concepción oligárquica de “enfrentar” elecciones contra movilización y participación popular: He ahí el meollo del asunto de la Transición actual en Colombia:

El Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) quiere mantener  y prolongar intactos sus mecanismos de Hegemonía, Olvido Histórico, Pactos de Silencio y ocultamiento de la Verdad + obviamente los mecanismos de Coerción y fuerza física oficial y paraoficial; contra los intentos populares y democráticos por avanzar en un proceso social y político hacia una paz democrática con justicia social, antagónica del neo liberalismo autoritario y militarista imperante.

El segundo aspecto objetivo que se vela o ignora es, el carácter de la actual crisis capitalista global o mundial en la cual, quiérase o no, está inmersa la economía colombiana, y se está resolviendo mediante la Guerra (con mayúscula), las emigraciones bíblicas hacia el paraíso centro-europeo y una nueva configuración territorial entre la triada de potencias capitalistas actuales (EEUU+Europa+Japon) y las potencias capitalistas emergentes que piden un lugar sobre la tierra para explotar como Rusia, China, Brasil, Irán o Suráfrica, y que en nuestro país ha puesto al descubierto la misma paradoja que señalaba el jefe Falangista Laureano Gómez en la crisis de 1930: Paz en Colombia pero, guerra, guerra en Venezuela y en el alejado mundo Musulmán.

De manera pues que lo que se está definiendo con el mecanismo de refrendación propuesto por JM Santos con un Plebiscito, no es como lo dice el augur Liberal Hernando Gómez Buen día (El Espectador 28.11.2015) un asunto truculento de odio y rechazo a las Farc, tan largamente cultivado por los contrainsurgentes, sino un asunto social, económico, político e ideológico más complejo y dinámico de lo que se piensa y que tiene que ver con el futuro de nuestro país dentro del mundo globalizado, y, en Crisis.

Fuente imagen Internet

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Uldarico Flórez - Abogado DD.HH de los Presos Políticos en "Voces del Sur" 15 julio 2017 "La 1820 con muchas trabas con jueces de los partidos tradicionales" - " El error de la Amnistia: no se podia dejar en cabeza de los Jueces de Ejecución de Penas la libertad de los PPolíticos"
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