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Blog de Alberto Pinzon Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

médico, antropólogo y ensayista colombiano.

Libros :

1. “Monopolios misioneros y destrucción de indígenas”. Libro sobre el departamento de Vaupés y su experiencia antropológica en 1973. 1a edición Diciembre 1979. Leer más.

2. El EncuentroUn relato de ficción del encuentro entre Manuel Marulanda Vélez y Ernesto ‘Che’ Guevara, que marcó un giro en el proceso de la revolución en América Latina y, donde se imagina el pasado para interrogar el futuro.

3. Salvo la ilusión todo es el poder  Breve ensayo autibiografico en: 

http://www.cronicon.net/fica/pdf/pinzon.pdf

4. Simón Bolívar conductor político y militar de la guerra anti colonial. Biografía integral sobre nuestro padre fundador 

 5-Archivo de columnas en ANNCOL: http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25

6-RELATO:  LA LEGITIMA DEFENSA  en : http://anncol.eu/index.php/colombia/cultura-sociedad/item/347-del-companero-alberto-pinzon-sanchez

7-RELATO: El empedrado del Carare en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1080-alberto-pinzon-sanchez

8- Realato: El Mazamorral (relato de historia y fratricidio) en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1929-alberto-pinzon-sanchez

9- Librillo. Cuentos de Provincia en : http://es.scribd.com/doc/282070307/Cuentos-de-Provincia-APS

10 Relato:  Los Cimarrones Comuneros en: https://anncol.eu/opinion/item/3641-alberto-pinzon-sanchez

Invitado por la Marcha Patriótica Francia y la Asociación Simón Bolívar de Rennes, asistí a la tercera edición del festival “la paz en Colombia” realizado en la localidad parisina de Montreuil del 01 al 03 de abril 2016.

Fue un impactante, masivo y colorido encuentro muy amplio y dialogante de la multidiversidad y diversidad de los colombianos residentes en esta parte de Europa occidental, con los ciudadanos franceses y europeos de esta región. Hubo música, comida colombiana, nuestras culturales, nostalgias, reuniones, discusiones, debates públicos y privados, denuncias de multiples organizaciones humanitarias y políticas de representación del movimiento social y político colombiano. Además, teleconferencias con los dirigentes de las FARC-EP, y del ELN cuyo ingreso a un proceso de paz fue muy saludado, espacios comunicativos donde los asistentes pudieron presentarles sus inquietudes del momento.

 Un pequeño lunar que no opaca el arcoíris primaveral que allí brilló, fue la no invitación formal a la Constituyente de Exiliados perseguidos por el Estado colombiano en Europa, para que presentara en una de las mesas temáticas su reivindicación esencial de Verdad, Justicia, Reparación integral y Garantías de no repetición; por lo que debieron hacerlo, el segundo día, en un cambuche o carpa aparte que pintorescamente denominaron Suma-Paz.

  Sin embargo, dos hechos políticos ominosos e inquietantes sucedidos simultáneamente en Colombia, tensionaron el ambiente dialogante y festivo del encuentro: 1- el atentado contra a Piedad Córdoba realizado por narco-para-militarismo (tres personas distintas y un solo dios verdadero) ampliamente rechazado en el encuentro y 2- su marcha nacional el 02 de abril cuyos alcances en la coyuntura fueron también ampliamente discutidos.

Lo primero que quisiera acotar es que, desde la presentación de la primera mesa a cargo del periodista Antonio Morales, con participación de Juan Carlos Henao, ex magistrado de la Corte Constitucional de Colombia, el jurista Hernando Valencia Villa y varios videos de Enrique Santiago abogado de las FARC-Ep, mesa en la que lamentablemente y por falta de tiempo no se pudo discutir o debatir; quedó en el ambiente que existen tres conceptos  contradictorios ampliamente usados en la parafernalia ideo-política sobre la paz en Colombia que, exigen urgentemente un amplio debate intelectual y político:

1- El concepto de conflicto, 2-el concepto de solución jurídica del conflicto, y 3- el concepto de post-conflicto.

    1-Sobre el concepto de “conflicto”, llamado por el narco-para-militarismo “amenaza terrorista a la democracia colombiana”, pareciera que los serios aportes intelectuales, históricos y sociológicos del “Informe de la Comisión Histórica”, presentado en la Habana hace más de un año no hubieran existido. Se continúa desconociendo tercamente sobre la tozuda realidad de los hechos allí demostrados especialmente por el historiador Renán Vega (y una vez más comprobados en la marcha de los Urabeños este 02 de abril) que, la ideología dominante del Bloque de Poder Dominante en Colombia desde hace muchos años, muchos antes de que lo que hoy se denomina con la simpleza del término “conflicto” hubiera comenzado, ha sido y es la “contrainsurgencia anticomunista” especialmente potenciada en nuestro país por la ideología estadounidense hegemónica e imperialista de la Guerra Fría:

 La guerra contrainsurgente ACTUAL de 70 años de duración, es decir iniciada con el ascenso del franquismo criollo a la presidencia de Colombia en 1946, fue concebida, planeada, financiada y ejecutada bajo la ideología de la contrainsurgencia anticomunista del bloque de clases dominante en el Poder de Colombia con el apoyo del complejo militar industrial y financiero de los EEUU, lo  que en respuesta contradictoria de  causa-efecto, produjo la resistencia obrera, la resistencia estudiantil, la resistencia cívica y ciudadana, la resistencia intelectual, y la más notoria de todas la resistencia armada; este es un hecho histórico, político e ideológico,  que jamás debe pasarse por alto a la hora de hacer cualquier análisis de la situación colombiana.

El “conflicto social y armado” como convencionalmente se aceptó denominar dicha guerra contrainsurgente, no puede quedar reducido a una sola palabra vaga e imprecisa como “conflicto” a secas, so pena de caer en un reduccionismo analítico y practico que va a imposibilitar el desarrollo de las luchas y movilizaciones estratégicas que están por venir.

   2- Para salir de esa guerra contrainsurgente y anticomunista, la resistencia armada desde siempre y como un principio rector de su accionar propuso el concepto amplio, complejo y sistémico de una SOLUCIÓN POLITICA   de ella. Claro, al negarse la guerra contrainsurgente por quienes la han desatado y ejecutado, en corolario se negó su solución como un hecho político, lo cual fue remplazado por el leguleyismo tradicional, de una SOLUCIÓN JURIDICA, sintetizada en la famosa formula de DDR (Desmovilización, Desarme y Reinserción) a la cual nunca el régimen dominante en Colombia ha renunciado, incluso después de haber firmado con las Farc-EP el acuerdo sobre el punto de Justicia Transicional. Por esto, en la primera mesa presentada en el festival de Paris-Montreuil en comento, se presentó como una prolongación tal contradicción conceptual.

  3- Y claro, ligado con las dos controversias anteriores, se ha acuñado como un billete falso con la cara de no se sabe aún quien; el concepto desmovilizador clave en la ideología contrainsurgente sintetizado en el término Post-conflicto, para dar la sensación de que la simpleza del denominado “conflicto” ha terminado. Ha concluido. Que no van a persistir como manifestaciones de la lucha sempiterna lucha de clases las demás resistencias cívicas y populares al neoliberalismo criminal que domina a Colombia y que bajo la sombrilla siniestra de mini Führer Uribe Vélez amena con diseminare en todo el Patio Trasero de Nuestramérica.

Que los indígenas no van a persistir en sus luchas por su cultura, por su madre tierra y contra la opresión, que los negros no van a luchar contra la discriminación racista, la opresión y por sus comunidades territoriales. Que los estudiantes no van a persistir en su lucha por una educación popular y pública bien financiada. Que los obreros no van a continuar luchando por sus salarios y contra el neoliberalismo depredador de la flexibilización laboral. Que las comunidades no van a luchar contra la mega minería, por el agua. Y que la movilización popular no va a seguir su interminable lucha por la Paz con Justicia social. Democracia de Masas o directa y por la Soberanía

Y que, los campesinos no van a continuar luchando contra el latifundismo mafioso, por sus tierras y por sus reivindicaciones territoriales agrarias y contra los TLC. En fin, que la intelectualidad ética no va a seguir luchando contra la podredumbre del régimen, sus fétidas comunidades del anillo, y contra la justicia de Luis Camilo Osorio, Iguarán y demás continuadores del principio paraco de “para mis amigos el contrato y para mis enemigos la ley”.

Pasada la marcha del clan Uribeño y los acontecimientos contrainsurgentes de aterrorizar, amedrentar y victimizar violentamente a la población civil ( según el ministerio de defensa el 65% de los hechos violentos fueron contra la población civil) como si fuesen las camisas negras de Mussolini en su marcha sobre Roma, viene la nube de humo de los papeles de Panamá donde no demorará en demostrarse una vez más la calidad de los efluvios del lumpen capitalismo mafioso y criminal del Bloque de Poder contrainsurgente dominante en Colombia desde hace tantos años, arropado con la cobija protectora de la contrainsurgencia anticomunista más feroz y sanguinaria que haya conocido el hemisferio occidental en los últimos años.

Pueda ser que las palabras recientes del presidente de los EEUU, Obama, de acabar con los dos vestigios de la guerra fría en Nuestramérica; el bloqueo criminal al pueblo cubano y la guerra contrainsurgente de 70 años en Colombia, no sean una fórmula más de aquella vieja geo-estrategia imperial que tanto hemos padecido en el Patio Trasero del “garrote y la zanahoria”.

En todo caso, festivales como el realizado en Paris-Montreuil donde los colombianos de todos los matrices nos pudimos reunir de manera civilizada para debatir y hablar de nuestros problemas y nuestro futuro como sociedad; son una señal esperanzadora.

Fuente Imagen Internet: Uribe Vélez asume la responsabilidad de los hechos del 02.04,2016.                                               

 

                    

    

Porque sencillamente, el llamado “conflicto interno” colombiano, con los acuerdos próximos a firmarse en la Habana entre el Estado y las Farc-Ep (y la eventual instalación de la mesa de diálogos con el ELN) para concluir la resistencia armada a la guerra contrainsurgente de 70 años de duración; como lo dijo recientemente el comandante Pablo Catatumbo (23.03.2016) entrará en una fase de transición política y social denominada “post acuerdos”, en la cual los otros componentes (no armados) de la resistencia popular a la contrainsurgencia implementada desde las alturas del Bloque de Poder Contrainsurgente, tales como la resistencia civil y la movilización social, la resistencia obrera y popular, la resistencia estudiantil, la resistencia cultural e intelectual, la resistencia de grupos oprimidos por el Estado Nacional (indígenas, negritudes) y las resistencias de otros grupos minoritarios marginalizados, ect, van a persistir.

Es decir, el componente “omnipresente de la “lucha de clases”, tan olvidada a la hora de lanzar hipótesis librescas y subjetivas que más bien recuerdan una versión subdesarrollada de la “guerra de escenarios”, o modelos estáticos del movimiento y no de un mundo real externo sino imaginado, el que más pronto de lo esperado es barrido por el movimiento real y contradictorio de las cosas, la lucha de clases y las contradicciones sociales persistentes, dadas por fuera de nuestra voluntad.

No solo en Colombia sino en toda Nuestramérica, donde los hechos reales y el análisis “concreto de la situación concreta”, muestra no un quiebre de derecha o destorcida de la Izquierda, sino un avance y profundización consciente y masiva en la movilización social y de la lucha de clases, contra la ofensiva Imperialista y oligárquica Trasnacional del modelo del capitalismo Lumpen de Uribe Vélez o narco- paramilitar, es decir la “colombianización” de los países de Nuestramérica (Méjico, la oposición Venezolana y la Argentina que al parecer ha tomado también ese rumbo) y  al cual se le ha sumado finalmente Pastrana, la dirigencia del Pepé español ( Aznar-Rajoy) y de Felipillo pillo, cuestionados no solo por neoliberales y genocidas sino por corruptos y malversadores.

También se ha sumado con gran algarabía mediática del grupo Prisa, el descompuesto y decrepito Vargas Llosa, quien creyéndose un segundo Inca Garcilaso, ha puesto su arte literario al servicio de las sobras que le ha tirado la aristocracia española.

Que tristeza da ver al autor de “la guerra del fin del siglo, o de la fiesta del chivo”, en su demencia senil de octogenario deficiente pero enamorado, abrazado y brindando con Uribe Vélez por el triunfo en Nuestramérica del capitalismo lumpen o Narco Para Militarismo Trasnacionalizado, que el mini-führer representa, y a la espera de que el Pato Donald Trump, se convierta en el próximo presidente de los EEUU

 El anuncio hoy (30.03.2016) de que muy próximamente se instalará una mesa de dialogo entre el Estado colombiano, con 6 puntos ya acordados, y como era de esperarse, ha “patarribiando” los escenarios de guerra que algunos analistas despistados habían lanzado en forma de sugestiva “hipótesis de trabajo”, todas basadas en la explotación de la desconfianza mutua generada en 70 años de guerra contrainsurgente:

1ª-El proceso de paz con las Farc NO va a ser un “tester” para el ELN.

 2ª -El anuncio de la fase publica de diálogos con el ELN NO va ser un “retardante (sic) porque FARC-EP decide esperar acuerdos con ELN para unificar acuerdo único”.  

Y menos aún, se va a cumplir la profecía de la 3ª hipótesis de “Paz con las Farc y guerra con el ELN”, ni las apocalípticas variantes de los “Frentes de Guerra Estratégicos” diseñados.

Lo que permanece y va a continuar desarrollándose por un largo periodo de luchas en todo nuestro continente, es la ofensiva trasnacional del Lumpen Capitalismo Neoliberal Trasnacionalizado por reconquistar lo que considera “su patio trasero perdido”, y obviamente, su contrario:

La movilización social cada vez más masiva y consiente por una democracia de masas, directa y verdadera. No es sino mirar las manifestaciones en Brasil contra un golpe militar neoliberal como el de 1964, o las marchas millonarias en la Argentina contra las dictaduras genocidas y el terrorismo de Estado de 1976 a 1983 de los lumpen-generales Videla, Viola, Gualteri, Nicolaides y asociados, o la movilización social persistente del pueblo trabajador venezolano en defensa de su soberanía, ect.

Entonces preguntamos: ¿Por qué razón Colombia, en el periodo de transición que del post acuerdo abrirá más pronto de lo esperado, habría de ser una excepción a la tendencia movilizadora continental?

Fuente Imagen Internet

         

         

                

- “Su merced: He traído para su merced este sobre que le envía desde Vélez mi amo y señor”, dijo con reverencia y un tanto agitado Soto Camacho, el joven esclavo o mulecón como llamaban a los jóvenes esclavos, al dirigirse a Don José Pinzón Tolosa, para entregarle un sobre lacrado, aquella mañana soleada de comienzos de abril de 1781, en la villa de Puente real de Vélez.

Acababa de llegar a la casa de los Pinzón Tolosa en marco de la plaza de Puente Real, enviado por su amo Don Miguel Vanegas, el vecino de Vélez, propietario de una casona también en el marco de la plaza avaluada en 2.000 patacones de oro, y, vendedor al real estanco de Vélez de miel gorda para fabricar aguardiente, producida con mano esclava en su gran estancia “Pozo Negro”, situada en la vereda del Ropero.

- “Llévele urgentemente este sobre lacrado a Don José Pinzón en Puente Real - le había ordenado a Soto su amo Vanegas - y dígale que le haga las copias necesarias para sus hermanos; que se alisten con víveres y peones, porque vamos a marchar sobre Santafé de Bogotá”.

Soto cumplió la orden sin dudar una palabra detrás de otra y esperó la reacción de Don José; quien con un ademán fuerte rasgó el sobre desenvolviendo los pliegos escritos para darles una lectura rápida. Después de unos minutos de pausa, le ordenó al mulecón esclavo:

– Bien, le dijo Pinzón Tolosa a Soto con familiaridad de trato, vaya a la cocina a que le den un puntal de carne con yuca y refrigerio, y regrésese inmediatamente a Vélez donde su amo Don Miguel. Le dice que me encargaré de sacar las copias y a difundirlas como me lo dice, para estar preparados y listos esperándolo. Dígale también que, nos hemos enterado que desde Bogotá viene un oidor con 50 soldados y alabarderos y con varios cientos de voluntarios recogidos por el camino bien armados y apertrechados, a fortificarse en esta villa y a impedir en el pontón del rio Saravita, cualquier paso de personas extrañas hacia la capital del reino”.

Soto hizo la reverencia de despedida y, poco después de la comida ligera que le dieron en la cocina, en la parte de atrás de la casa, inició el retorno a Vélez. El camino de regreso, el mismo por donde había venido, esta vez con un poco más de tiempo para observarlo le pareció más seco, difícil y caluroso. Cruzó señas de saludo con algunos viajantes envueltos en el polvo que levantaban sus cabalgaduras o sus pasos descalzos, mientras una sensación incomoda y persistente de incertidumbre por lo que intuía estaba por suceder le embargaba, acompañándolo durante todo su viaje de regreso.

Mientras en la casa de los Pinzón Tolosa en Puente Real, Don José haciendo un gesto de preocupación se puso la mano en la cabeza y, llamando a su esposa que se encontraba en el aposento contiguo le entregó el manuscrito diciéndole que lo leyera con cuidado; había que sacar varias copias manuscritas, las que más se pudieran, para enviar a sus hermanos Tomás y Bernardo que en estos momentos se hallaban en sus estancias en Popoa y Culebrillas, para que leyeran el documento y se aprestaran a venir al pueblo con peones y vituallas.

A medida que el sol avanzaba en el firmamento, y una brisa cálida empezaba a soplar por entre los árboles que enmarcan a la plaza central de Puente Real, la casona de Don José, lenta y silenciosamente fue tomada por una agitación y una actividad extrañas e inusitadas. Una vez Don José se hubo arreglado para salir, se dirigió con mucha discreción a casa de su pariente Diego Beltrán Pinzón, para leerle la carta que le había sido entregada y encomendarle la tarea de convocar una reunión para esa misma tarde en la casa de los Atuesta, arriba, alejada del marco de la plaza, con los vecinos propietarios de tierras y comerciantes de prestigio de Puente Nacional como los Olarte, los Azuero,  los Tolosa, y los Becaría, o con quienes fueran personas amigas y de confianza y pudieran estar de acuerdo con lo que se decía en la carta, de prepararse con todos los medios para marchar sobre Santafé de Bogotá a cambiar el mal gobierno.        

Soto Camacho era un esclavo joven o mulecón de raza negra, de aproximadamente 20 años de edad, mediana estatura y apariencia saludable, cabello negro delgado y ensortijado, frente amplia un tanto abombada, quijada desvanecida y ojos muy oscuros que al confundir la pupila negra con el iris daba una mirada muy especial e intensa, pero vivaz e inteligente.

Había nacido en la gran Estancia “Pozo Negro” de 1.270 hectáreas y avaluada por las autoridades reales de Tunja en 8.000 patacones de oro, esclavos incluidos, situada en el camino real que de Vélez conduce a Cite y bordeada por la quebrada del Ropero; donde Don Miguel Vanegas tenía varios hatos con cerca de 120 cabezas de ganado vacuno y 200 de caballar, incluidas yeguas de cría, potros, muletos, mulas y pollinos yegüerizos. Además, varias fanegas sembradas en yuca, maíz amarillo y plátano. Y una plantación de caña dulce de 7 fanegas, es decir 27 hectáreas, en distintos grados de maduración para alimentar un trapiche de tres ruedas de piedra maciza con el que se exprimía o molía la caña que era movido por un par de caballos castrados o pingos. El trapiche estaba protegido por una construcción abierta con tejas de barro cocido de aproximadamente 12 metros de largo y 8 de ancho y dotado de canoas de piedra, canales de madera y amplios tablones o mesones de secamiento.

Varias construcciones aledañas completaban el complejo azucarero llamado “el Mararay: Un techado largo de aproximadamente 18 metros de largo y 10 de ancho, de tejas de barro sostenido por gruesas vigas de madera asentadas en basas de piedra y en columnas paralelas, donde se encontraban empotrados sobre sólidos fogones de barro y piedra tres inmensas pailas de cobre o fondos para cocinar el zumo de la caña obtenido en el trapiche, con el fuego  alimentado con el bagazo de la caña ya exprimida que se usaba como combustible; y a continuación, un poco más allá, formando una especie de ángulo recto, estaba la casa de purgas, de aproximadamente 15 metros de longitud construida en bereque y techo de paja, donde se encontraban los mesones, hormas, conos y gavetas para la panela y hornillas menores para blanquear y refinar el azúcar; porrones para almacenamiento de miel y zurrones de cuero para el trasporte en mulas de la miel gorda o melado, los panes de azúcar y los bultos de panela a los depósitos de venta y para el estanco de Vélez, donde se terminaba de producir el aguardiente para venta general. Un zurrón de miel era vendido en ese depósito al precio de 8 reales, y los panes de azúcar a 6 reales la arroba.    

Al otro lado del trapiche, se había construido una amplia enramada de techo pajizo donde se guardaban las herramientas metálicas de trabajo como machetes, cuchillos, sierras, martillos y clavos, herraduras, garlopas, azuelas, gurbias, barretones, picas, azadones, puntas de arado, arreos de trasporte y demás elementos de talabartería; así como las cadenas, grillos, colleras y argollas del cepo para castigar a los esclavos, azotarlos o atemorizarlos según el caso. El cobertizo también servía de protección del bagazo exprimido y acumulado, a la vez que de pesebrera para las 15 mulas de trasporte y los 10 pingos trapicheros.

Todo este complejo agrario, de intensa labor, era sostenido por 2 familias de negros esclavos con sus hijos, avaluados, alma en boca y huesos en costal, por las autoridades reales en 1.800 pesos de oro o patacones, quienes eran controlados por el arisco y arrogante mestizo aindiado Ambrosio Pardo, de completa confianza de la familia Vanegas Flórez. En total doce trabajadores esclavos, los “trapichillos” de pequeña producción con menos de 8 esclavos hacía años había sido totalmente prohibido por las leyes de la Corona española, quienes mal vivían su miseria, descansaban, se contaban sus historias antiguas, cantaban quedo sus recitaciones ininteligibles antes de dormirse, en un rancho pajizo cerrado con paredes de bareque de aproximadamente 20 metros de superficie, piso de tierra, dotado con unos camastros de tablas crudas , unos taburetes y una mesa de marcada rusticidad.  

Subiendo una colina suave empradizada, en un sitio sombreado por varios árboles frondosos, en un lugar equidistante entre las aguas de la quebrada y el camino real, se hallaba la casa de habitación, construida según el modelo urbano con gruesas paredes de adobe reseco blanqueado con cal, vigas de madera secadas al sol y protegida con tejas de barro rojo cocidas. Contaba con un corredor amplio de barandillas de madera, amplios aposentos con piso de tabla gruesa, ventanales de madera fina cuidadosamente labrados, una espaciosa cocina dotada de acueducto y de todos los implementos necesarios, recipientes, vasijas de cerámica y vajillas vidriadas producidas en Villa de Leiva, y con muebles de madera finamente construidos. Un poco más atrás, se había construido una pequeña capilla también finamente construida y ricamente adornada con maderas, lienzos y paños de castilla, donde todos los habitantes de la finca, sin excepción, al llamado de una pequeña campana de cobre, debían venir al atardecer, a rezar el rosario y recitar el “ora pro nobis” de las letanías ofrecidas por Doña Ernestina Flórez, hermana del alcalde de Vélez Don José Jacinto Flórez, y esposa del propietario de la Estancia.

Las dos familias de esclavos se habían conformado hacía unos 20 años, cuando Don Miguel compró a un conocido tratante de Tunja, dos parejas de esclavos criollos mulecones o adolescentes, saludables y fuertes de origen sudanés por 800 pesos, alma en boca y huesos en costal es decir como estaban físicamente en ese momento, traídos desde Monpox rio Magdalena arriba y por el camino del Carare hasta la plaza principal de Vélez. Luego se unieron en el trabajo azucarero de la estancia y extrañamente, talvez por su esmerado trabajo y buenos resultados, habían permanecido juntos y aumentado en número. Se apellidaban los Criollo Flórez y los Criollo Camacho, esto por haber tomado cada uno los apellidos de su dueña y madrina de matrimonio y, quienes junto con sus hijos e hijas adultos (mulecones), adolescentes (muleques) y niños (mulequillos) nacidos todos en la estancia, se repartían el trabajo. En el trapiche trabajaban 6 varones: un molinero, un hornero, un purgador, un maestro azucarero, un palafrenero y un herrero, mientras que las labores agrícolas tanto del sembrado de caña y de los demás cultivos para la comida, estaban a cargo de las dos mujeres mayores con sus dos niñas hijas y, en los servicios domésticos de la casa, se empleaban dos mujeres jóvenes más.

Soto era hijo de Hipólito y Magdalena Criollo Camacho, y dada su vivacidad e inteligencia su dueña, la señora Ernestina, lo había llevado a la casa de la Estancia para enseñarle a leer, escribir, las operaciones aritméticas básicas y los principales misterios de la religión católica. Era un estudiante que memorizaba las cosas que le enseñaban con una facilidad sorprendente y pronto, pasó a ser una especie de intermediario entre las dos familias esclavas y sus dueños. En el trapiche actuaba como azucarero a la vez que llevaba las cuentas de los productos para darlas cada tarde al capataz Pardo, antes de retirarse con los demás de su familia al rancho de los esclavos; también por su fidelidad con sus dueños como chasqui o correo en asuntos privados importantes, y por esta razón había sido enviado a Puente Nacional a llevarle urgentemente la carta con los versos escritos, muy probablemente a cuatro manos por el  hermano lego Fray Ciriaco de Archila, oriundo de Simacota y  ahora enclaustrado en Santafé de Bogotá y por el Marqués de San Jorge. Versos en castellano vulgar que su hermano el hacendado de Simacota Pedro Fabio de Arcila, una vez los hubo recibido y reproducido a mano, los envió de manera precipitada, con chasquis ligeros, a sus amigos de negocios los Plata en el Socorro, los Vanegas Flórez en Vélez y los Pinzón Tolosa en Puente Real.

En su viaje de subida por el rio Magdalena y el camino del Carare hasta Vélez, los jóvenes Criollo Flórez y Criollo Camacho, habían oído de boca de la cuadrilla de tratantes que los trasportaba amarrados, varias historias y episodios de esclavos fugados y arrochelados en las enmarañadas selvas rivereñas por las que pasaban, y del jugoso negocio que significaba darles cacería con perros amaestrados para volverlos a vender o, cobrar la recompensa a sus amos que los reclamasen. Talvez, con alguna fantasía añadida como sucede con los relatos boca a boca y el corazón dividido entre la lealtad y el deseo de libertad, eran contados y recontados a sus hijos, en el rancho de descanso de la estancia Pozo Negro durante las noches tristes y silenciosas, después de la agotadora jornada azucarera. Soto escuchaba atentamente, y precisamente esta sensación desosegante que lo había acompañado en su viaje de Puente Real a Vélez, volvió a su memoria, cuando una vez cumplida la tarea de chasqui, se reunió nuevamente en el rancho del Mararay con su familia esa noche de comienzos de abril de 1781.

-Padres - les dijo en perfecto castellano criollo- por lo que me he enterado y las señas que he visto y presenciado, va a estallar una guerra grande por aquí traída desde el Socorro. El correo que llevé a Puente Real y la respuesta que le traje al amo Miguel, así me lo dicen. Todos se están preparando con alimentos peones y armas para ir hasta la capital del reino dizque a tumbar el mal gobierno. Hay un tropel muy grande por todas partes y es la conversación de todo el mundo en todas partes.

Los demás familiares lo escuchaban atentamente y tras una pausa, el negro Hipólito, su padre, ya cercano a los 45 años de edad y por lo tanto el de más edad le preguntó de manera brusca ¿Y eso que quiere decir?

Soto dudó un poco, pero pronto encontró una respuesta que le salió espontáneamente como si la hubiera pensado y madurado durante largo tiempo:

-Pues que nosotros también nos podemos arrochelar.

¿Cómo así? Volvió a increpar su padre

-Pues que esa guerra es entre blancos y poco o nada tiene que ver con nosotros. En cambio, sí podemos utilizar la zozobra general para buscar el camino del Carare y arrochelarnos en alguna de las selvas que tienen esas riveras.

Ujú, fue la única respuesta del negro Hipólito, que esa noche dio por concluida la conversación.

En efecto unos días después, el 10 de mayo, llegó hasta la estancia Pozo Negro y hasta el Mararay, la noticia de que hacía dos días, un ejército comunero de más de 10.000 personas, con la amenaza de incendiar el todo el pueblo, había cogido prisioneras a las autoridades de Puente Real con todas las armas, roto las cajas reales de caudales y estancos, tomados sus dineros y una vez liberado el pontón sobre el rio Saravita, marcharon sobre Chiquinquirá y Santa fe de Bogotá. La inquietud también alcanzó al capataz Pardo, quien ese día amenazó a los esclavos del Mararay con que debían doblar la producción de miel y azúcar, so pena de recibir cada uno diez azotes en las costillas.

Esa noche Hipólito les preguntó a los compañeros del rancho, quienes estarían dispuestos a arrochelarse en las selvas del Carare. La respuesta fue clara y pronta. Todos estaban dispuestos a no seguir con esa vida de humillación y agotamiento que estaban llevando. Preguntó nuevamente quien conocía el camino hasta el rio Carare. Hubo un silencio no muy largo, porque Soto, como si lo supiera de largo tiempo, dijo que él sabía llegar por un desvío que por el camino a Chipatá Viejo, subiendo la pendiente, se podía llegar a un caserío llamado la Paz y allí, había un cruce antiguo de la peña de Vélez que conducía a las selvas del Guacamayo y al rio Opón. Era un camino poco transitado casi abandonado que además evitaba el camino real de Vélez.

-Si todos están de acuerdo, entonces tenemos solamente un día para preparar la fuga, dijo Hipólito. Y-agregó- solo se podrá trasportar toda la carne seca y la comida que podamos, los machetes y algunos cuchillos. Nada más. Tenemos que caminar con la pata al suelo, continuó, sin alpargates o zapatos, porque tan pronto nos dejen de ver, nos van a rastrear con los perros. Luego mirando a Lucila la mujer que cocinaba le dijo que mezclara en una bolsa, la más grande que pudiera, sal vigua con mucha pimienta, para ir regando a trechos y así, despistar a los perros. Partirían al otro anochecer. No se habló más.

 Al otro día cada uno trabajó silencioso y dedicadamente para evitar cualquier suspicacia del capataz Pardo; casi sin mirarse unos con otros y a pesar de la fatiga del trabajo, al anochecer partieron llenos de esperanza. A paso rápido caminaron toda la noche. Hipólito iba atrás del grupo barriendo el piso con unas ramas de ruda y espolvoreando a trechos la sal con la pimienta, mientras Soto iba delante del grupo. Con el amanecer del nuevo día, estuvieron en la cumbre de la Peña de Vélez, desde donde pudieron ver el valle de la quebrada del Ropero y más allá, el verde del rio Saravita. No lo podían creer. Visualizaron a un lado el caserío de Chipatá y poco después de comer algunos bocados de yuca cocida con unos flecos de carne seca, siguieron por el camino que iba por el lomo de la peña buscando el caserío de la Paz y el paso hacia el otro lado de la montaña; hacia las Selvas del rio Opón.

En Mararay, el sol empezó a iluminar suavemente las casas y el trapiche, pero sin notarse ningún movimiento ni actividad. El capataz Pardo intuyendo algo especial fue al rancho de los esclavos y la encontró en orden, pero vacío. Llamó a gritos y buscó en los alrededores sin éxito. Inmediatamente se dirigió a la casa principal a avisar a Doña Ernestina. Al recibir la noticia de la extraña ausencia de los esclavos, montó en ira y le grito al capataz Pardo: - ¡Pues vaya y búsquelos!  Luego dominada por un temblor casi imperceptible se echó a llorar con gran teatralidad.

El capataz Pardo azorado ante la escena, bajando la mirada se retiró inmediatamente al pequeño corral donde se encerraban los 4 perros cazadores. Los amarró del cuello y fue a la casa a buscar algún trabajador blanco como compañía, pero todos se habían ido con Don Miguel, cuando el 6 de mayo, nombrado y aclamado como “capitán de las gentes del común de Vélez”, ordenó a todos marchar sobre Puente Real y sobre Santafé de Bogotá a derrocar el mal gobierno.

Entonces Pardo decidió seguir solo. Se armó con un revolver antiguo y un rifle de un solo disparo. Tomo el morral con las provisiones necesarias, agregó suficiente pólvora, chispas y perdigones y llevó a los perros sin darles nada de comer hasta el rancho de los esclavos. Les dio a oler algunas ropas de ellos y salió al camino a buscar el rastro. Los perros ladraron y corrieron en dirección del camino aproximadamente unos 500 metros, pero súbitamente se detuvieron dando vueltas chillando y soplando insistentemente por las narices. Habían encontrado la primera gran barrera de la pimienta salada. El capataz Pardo trató de controlarlos y llevarlos un poco más adelante, pero los perros se rechazaron. La cacería se había frustrado y el capataz debió regresar a la casa a informar a Doña Ernestina. Según sus cálculos y así se lo informó, llevaban toda la noche de ventaja y era muy difícil saber cuál era el camino que habían tomado.

Doña Ernestina dominada aún por los aspavientos airados le ordenó ir a Vélez a informar a las autoridades reales sobre la fuga de los 12 esclavos de la Estancia Pozo Negro, para que allí decidieran qué hacer. Tampoco en Vélez el capataz encontró respuesta alguna, pues una situación de anormalidad y revuelo general, reinaba en la casa de la alcaldía. Entonces se regresó, con una intensa sensación de derrota.

Soto, Hipólito y el grupo continuaron la marcha adentrándose cada vez más profundamente en las selvas del Guacamayo, hasta perderse totalmente sus huellas y desaparecer para siempre en la selva. Nunca más se supo de ellos. Hoy día se cree que lograron salir al rio Magdalena y fundirse con alguna de las varias rochelas cimarronas que por esos años existían en las orillas selváticas de ese rio.

Poco después de haberse firmado, el 8 de junio de 1781, las capitulaciones de Zipaquirá, regresó a Vélez Don Miguel Vanegas. Permaneció solo unas horas en su casona del marco de la Plaza y tan pronto como pudo partió discretamente hacia su Estancia en el Ropero, donde fue ampliamente informado por el capataz Pardo de la huida de los esclavos y la nueva situación que se vivía en toda la hacienda. Esa noche consolando a su esposa Ernestina, le dijo con gran naturalidad:  - “Mija, no tenemos por qué preocuparnos. Hemos ganado. Los impuestos más gravosos fueron quitados. El Rey nuestro amo y señor sigue gobernando por medio del Virrey Caballero y Góngora. Y en cuanto a los esclavos fugados, pues los remplazaremos pagándole a peones y concertados, un salario justo”.

Fuente Imagen Internet

 

No hace mucho, la persistente, inclaudicable y, multifacética resistencia anti- oligárquica y anti-imperialista de Colombia, era calificada y estigmatizada por la llamada “izquierda latinoamericana”, según la matriz socialdemócrata en ascenso, como “fanáticos extremo-izquierdistas”. Y su presencia física era vetada y evitada en foros internacionales de partidos de izquierda latinoamericanos y europeos, la mayoría de los cuales se desarrollaron en el hermoso, cálido y dinámico Brasil.

Se trataba de evitar a toda costa que, su “análisis (leninista) concreto de la situación concreta” y la utilización de todas las acciones de masas, principios básicos rectores de su exitosa resistencia, basados en la premisa marxista de la lucha de clases sociales, no perturbara o contradijera el análisis “teorético” socialdemócrata de moda, consistente de dividir la sociedad verticalmente entre la Izquierda y la derecha para de allí, derivar su errático accionar político y social.

Hoy en día, la prolongada crisis (de todo tipo) que embarga al sistema imperialista del capitalismo trasnacional neoliberal, en la cual como parte de la unidad contradictoria Burguesía -Proletariado también están inmersas las fuerzas políticas que representan al trabajo; las ha llevado a que medio de su crisis de conducción en algunos países latinoamericanos, deban voltear en sus ojos hacia la resistencia colombiana.

Entonces tenemos que, de apestada, estigmatizada, e invisible, la insurgencia colombiana súbitamente pasa a ser un faro de esperanza en la oscura neblina de la crisis del llamado progresismo latinoamericano, que como lo anota, injustificadamente o talvez subjetivamente el analista argentino Jorge Beinstein al desarrollar el argumento de la estrategia Imperial en curso, y contextualizar el proceso de Solución Política que actualmente se desarrolla en la Habana para materializar la vieja y antigua aspiración político ideológica de toda la vida de las insurgencias colombianas y, finalizar políticamente la guerra contrainsurgente oligárquica -imperial de 70 años de duración (la que convencionalmente se ha aceptado denominar “conflicto interno colombiano) dice que: “la rendición negociada de la insurgencia colombiana y su extinción, sacaría de la escena una poderosa fuerza mega-multiplicadora de insurgencias en una Región que marcha hacia una mayor descomposición de sus sociedades”.  

Veamos el argumento completo:

      ……” El resultado de ese despliegue complejo es una situación paradojal: mientras los Estados Unidos retroceden a nivel global en términos económicos y geopolíticos, van reconquistando paso a paso su patio trasero latinoamericano. La caída de Argentina ha sido para el Imperio una victoria de gran importancia trabajada durante mucho tiempo a lo que es necesario agregar tres maniobras decisivas de su juego regional: el sometimiento de Brasil, el fin del gobierno chavista en Venezuela y la rendición negociada de la insurgencia colombiana. Cada uno de estos objetivos tiene un significado especial:

       La victoria imperialista en Brasil cambiaría dramáticamente el escenario regional y produciría un impacto negativo de gran envergadura al bloque BRICS afectando a sus dos enemigos estratégicos globales: China y Rusia. La victoria en Venezuela no solo le otorgaría el control del 20 % de las reservas petrolíferas del planeta (la mayor reserva mundial) sino que tendría un efecto dominó sobre otros gobiernos de la región como los de Bolivia, Ecuador y Nicaragua y perjudicaría a Cuba sobre la que los Estados Unidos están desplegando una suerte de abrazo de oso.

      Finalmente, la extinción de la insurgencia colombiana además de despejar el principal obstáculo al saqueo de ese país les dejaría las manos libres a sus fuerzas armadas para eventuales intervenciones en Venezuela. Desde el punto de vista estratégico regional el fin de la guerrilla colombiana sacaría del escenario a una poderosa fuerza combatiente que podría llegar a operar como un mega-multiplicador de insurgencias en una región en crisis donde la generalización de gobiernos mafioso-derechistas agravará la descomposición de sus sociedades. Se trata tal vez de la mayor amenaza estratégica a la dominación imperial, de un enorme peligro revolucionario continental, es precisamente esa dimensión latinoamericana del tema lo que ocultan los medios de comunicación dominantes” ….

Uno puede estar de acuerdo con la mayoría de los argumentos del análisis global dados por el economista político Jorge Beinstein en la entrevista que recientemente le cedió al periodista sueco Dick Emanuelsson, publicada en el portal ANNCOL (21.03.2016) en donde se puede leer completamente  http://anncol.eu/opinion/item/3604-ilusiones-progresistas-devoradas-por-la-crisis-america-latina-a-la-hora-del-lumpencapitalismo

Lo que si no se puede dejar pasar por alto es que a pesar de lo anotado por Beinstein al comenzar su análisis; los progresismos latinoamericanos “se instalaron”, además, por la intensa lucha de clases antioligárquica y antimperialista, desarrollada (de manera desigual, ininterrumpida y con resultados desiguales) en cada una de esas sociedades desde hace varias décadas, es decir con Historia.

No es necesario ir hasta el hito histórico de la Revolución Cubana. Basta tomar en Nuestramérica como fecha más próxima, el ascenso de la Unidad Popular en Chile con sus repercusiones abortivas en todo el continente, de lo cual no se escapó ni la Argentina con sus pretensiones europeizantes del medio pelo, el que hoy vuelve a la ofensiva un poco más “colombianizada”,  es decir más lumpenizada y corrompida por las mafias narco-paramilitares como la de Uribe Vélez en Colombia, la que ha sido tomada como modelo Imperial para sustentar su contraofensiva a la marea popular de los explotados y oprimidos en todo el continente.

A la colombianización de Méjico y de la llamada oposición venezolana, sigue la colombianización de Argentina y del resto. No hay razón para olvidar aquel viejo refrán del colonialismo británico: “Si no puedes dominarlos por la fuerza (cosa que no ocurrió al ser derrocadas las dictaduras militares lacayas) ¡Corrómpelos!!!

Hoy, lo que se ve en todas las sociedades o países de Nuestramérica y sin excepción, fuera de la crisis económica social generalizada y la contraofensiva imperial, es también un promisorio avance en la lucha de clases que se ha materializado en una masiva movilización social con ondas expansivas mayores, involucrando cada vez más sectores sociales, clases subalternas y sujetos sociales en lucha contra las oligarquías trasnacionales locales (que el posmodernismo solo se atreve a llamar “elites”) y contra el sojuzgamiento y la depredación Imperialista global, la que se ha tomado las calles de las principales ciudades latinoamericanas y además, parece ser irreversible.

Tampoco se puede dejar pasar por alto las dos injustas y poco serias elucubraciones retóricas de Beinstein: Una al calificar el proceso de paz de la Habana como una de la rendición negociada de la insurgencia colombiana y menos aún, la otra de aceptar como un hecho cumplido una adivinación del futuro, de que ella se extinguirá.

Por eso insisto en recomendar a los seguidores del pensamiento Marxista, atenerse al “análisis concreto de la situación concreta” propugnado por Lenin, en lugar de seguir aferrados al viejo esquema mental hoy ampliamente superado de que todas las revoluciones que no sean “ipso facto” socialistas son traiciones a la misión histórica del proletariado.

La lucha de masas trabajadoras y populares, en calles y carreteras nuestamericanas pidiendo a gritos una Democracia de Masas Verdadera, muestra definitivamente que esa categoría filosófica y civilizatoria de la Humanidad, ya no es del dominio único de la burguesía mundial o global, y menos de que su modelo exclusivo sean los “Yunai Steits”.

Hay más cosas en este mundo ancho y ajeno donde cabalgó, sufrió y sobre todo luchó don Quijote de la Mancha hace ya más de 400 años, y con esa incertidumbre producida por el caos programado hay que seguir luchando, pues las predicciones a futuro en este momento ya son pasadas y lo único que persiste (parece ser que eternamente) es la contradicción real.             

Imagen Internet: Calderón, Piñera y al fondo, el padrinazgo de Uribe Vélez.

    

Guardando las proporciones históricas (tiempo, modo y lugar, ect) del acontecer de la sociedad colombiana, solo hay un episodio memorable y “evocador” de unidad de acción popular y de uso de un mismo lenguaje popular reivindicativo semejante al ocurrido ayer 17 de marzo 2016 con su pliego de 15 peticiones: Es la llamada “insurrección” comunera de 1781 con sus 36 capitulaciones del común.

En 1781 se tenía una crisis de transición en el Centro del naciente sistema capitalista global. Reparto territorial de la Periferia colonial, mediante una encarnizada guerra entre las grandes potencias imperiales de aquel entonces: Francia y España borbónicas, contra Inglaterra de la casa nor-europea de Hannover.

Y en lo que hoy es Colombia: un Virrey formal que reinaba, pero no gobernaba, quien pretextando la defensa militar del castillo de San Felipe se retira discretamente a Cartagena para dejar en su reemplazo al Arzobispo Caballero y Góngora. La llegada a Bogotá de Gutiérrez de Piñeres, un Visitador Regente verdadero antecesor de las concepciones depredadoras y autoritarias del neo-liberalismo actual, quien grava de manera brutal hasta el aire para respirar con impuestos para financiar la corrupción cortesana (como la actual) de los Borbones en Madrid y las guerras de la Corona española. Una economía colonial local “agraria-rural” en proceso de concentración de la propiedad territorial y de consolidación del “gamonalismo mercantil oligárquico”, que semejaba un racimo de uvas con diferentes regiones y provincias en desiguales estadios de desarrollo, comunicadas entre sí por escabrosos caminos de herradura, y, basada en la exportación hacia España de oro producido especialmente en el occidente del rio Magdalena con mano esclava ya en crisis y en la producción de algunas manufacturas especialmente en la llamada región “oriental”, con la que se satisfacía el rudimentario mercado interno.

Lo demás es bastante bien sabido: agitación social contra los impuestos asfixiantes y “el mal gobierno de Bogotá” , que se va coagulando en una gran movilización social y popular, la que si bien al principio no ataca al Rey español, en el curso de los acontecimientos y gracias al liderazgo de José Antonio Galán y sus inseparables compañeros Molina, Alcantuz, Ortiz (entre los más recordados) se radicaliza hasta incluir a sectores tan excluidos y marginados como los negros esclavos y los indígenas, para enfrentar el orden Colonial y al estado que lo sustentaba.

Totalmente engañada y luego “desmovilizada” la protesta social y popular por la sapiencia jesuítica y las formalidades sacramentales de una misa y un juramento bíblico falsos, hechos en Zipaquirá por el Arzobispo Virrey Caballero y Góngora, y evitada la toma de Bogotá y la caída del gobierno allí sentado, vino la espantosa pacificación de los frailes liderados por el señor Arzobispo y su terrible venganza: Descuartizamientos pavorosos y ahorcamientos ejemplares de los dirigentes populares. Encarcelamientos y destierros en masa. Despoblamientos y desapariciones de miles de pobladores. Traslados masivos de esclavos. Partición de resguardos indígenas y separación de familias extensas; mediadas justicieras que bien pueden competir en inhumanidad, crueldad y terror de Estado, con el orden contra-insurgente y narco-para-militar consolidado en Colombia de dos siglos después y que hoy abominamos, denunciamos y aborrecemos.

Una explicación más detallada, pormenorizada y confirmada históricamente del movimiento comunero socorrano, se puede leer en el excelente libro de Mario Aguilera Peña, “Los Comuneros: Guerra social y lucha anticolonial. Bogotá Universidad Nacional. 1985”.

Comparativamente en el 2016, hay en curso una crisis global del sistema imperialista mundial que muchos autores han caracterizado además de económica y geoestratégica como “civilizatoria”, signada por la lucha reñida de la troika de potencias capitalistas EEUU-Europa-Japón, con Rusia y China por un nuevo reparto territorial del mundo y una multilateralidad en la Hegemonía dominante; de la cual difícilmente puede sustraerse Colombia, punta de lanza (algunos llaman el Israel latino) de los intereses hegemónicos neocoloniales de EEUU y de profundización del neoliberalismo dominante en Latinoamérica y el Caribe. Y en donde la crisis global ha propiciado una “crisis moral profunda” y centrifuga de la democracia genocida y contrainsurgente dominante en Colombia, que demanda obligatoriamente, en el periodo del Post-acuerdo de la Habana, una transición hacia una nueva Institucionalidad legitimada directa y democráticamente por el pueblo trabajador colombiano.

 ¿Acaso se les había olvidado que las Islas de San Andrés quedan en el Caribe?

El Paro obrero, cívico y popular ocurrido ayer 17 de marzo/ 16, elevó directamente al Presidente JM Santos un pliego de 15 reivindicaciones entre las que se destacan el desmonte de las medidas neo-liberales de su gobierno y además (eso es lo que lo separó total y radicalmente del oportunismo del Uribismo narco-para-militar) un apoyo decidido a la finalización política del Proceso de Paz que está por cerrarse en la Habana entre el Estado colombiano y las Farc-Ep, lo que preludia el inicio de un proceso creciente de movilizaciones sociales y populares hacia esa nueva y legitima democracia de masas.

Hoy ciertamente, ya no está el Arzobispo Virrey Caballero y Góngora y el dominio imperial ya no radica en Madrid sino en Washington. Sin embargo, si persiste en los descendientes suyos, los oligarcas trasnacionales actuales, la tradición espantosa de burlarse de los reclamos populares (el tal paro agrario no existe) y de aplastar a “sangre y fuego” como lo recomendaba aquel jefe conservador falangista cualquier movilización social, cívica o popular por insignificante que sea.

Frente a la incertidumbre que se ha abierto, de si se atenderán por parte del gobierno Santos o no, los 15 puntos o reivindicaciones presentadas en el pliego del paro del 17 M/16, es necesario permanecer alerta e irse preparando para un “Paro Cívico Nacional” que abarque a todo el país y a todos los colombianos.

Lo que acabó de pasar ha creado las condiciones para que este se pueda realizar y, la experiencia histórica comunera nos indica no caer en la trampa de la Gente del Común en Zipaquirá (1781) de irse para la casa a desmovilizarse, para que inmediatamente procedieran a cazarlos sin ninguna misericordia, como a conejos.  

Fuente Imagen: Internet Arzobispo Virrey Caballero y Góngora   

                

                        

          

 

El escritor colombiano William Ospina, con una intuición y una lucidez propias de los artistas notables, escribió este domingo 12.03/16 en El Espectador, una inquietante columna de opinión (la cual dudo tenga impugnadores) titulada “El Tercero”, cuyo encabezado “cada día es más evidente que ni Santos ni Uribe pueden hacer la paz de Colombia”, determina la contundente argumentación del resto del escrito que, en el párrafo final perturba aún más. (ver http://www.elespectador.com/opinion/el-tercero)

No hay objeción a su limpia prosa y honesta argumentación; solo que el desasosiego me lleva a preguntar en un futuro imperfecto, ¿quién “será” ese tercero que, por ahora, solo aparece vagamente en una intuición de un escritor que piensa responsablemente en el futuro?

Puestos a analizar la “noria” ideológica y política dominante en Colombia, en la que nos (subrayo nos) movemos la mayoría de opinadores periodísticos, especialmente los políticos, es decir en el tiovivo de Izquierda y derecha que da vueltas eternamente sin parar, no hay solución a la incertidumbre planteada por el escritor Ospina.

Veamos: En el lado derecho del circulo vicioso, ¿quién podrá ser ese tercero?

¿El recién operado de un tumor cerebral “agresivo” Vargas Lleras, en quien JM Santos ha puesto todas sus complacencias infraestructurales y presupuestales, o el físico culturista Pinzón Bueno, actualmente “empollando” en la embajada de Washington, a quien el presidente tiene “in pectore” para tirárnoslo a cara como un gargajo agresivo cuando llegue la ocasión, o, el dechado de Roy Barreras?  ¿Acaso insistirá humildemente Angelino?

Será, ¿en el partido Liberal, ¿Pardo Rueda, Verano de las rosas, el afro descendiente guajiro Amilkar Acosta, una mujer combativa como Viviane o, en su defecto, se presentará nuevamente Serpa Uribe?

¿Y en el partido Conservador, saldrá ungido el exitoso ministro de hacienda y crédito público del actual gobierno Mauricio Cárdenas, o el actual jefe del partido David Barguil, o, ya que Noemí está fuera del tiovivo, será su remplazo la infaltable Marta Lucía?

Y en el apostolado Uribista, ¿será José Obdulio, o la paloma de la violencia, o la Faurie y señora, ya que Rangel será todo lo que se quiera menos presidenciable y Oscar Iván, según las caricaturas, logró cruzar “la frontera”?  ¿Se quitará Ordoñez la mitra arzobispal de inquisidor?

Y en el llamado lado Izquierdo del circulo vicioso; Piedad Córdoba está inhabilitada de por vida y no cuenta. Quedan en disputa o en eventual alianza, las tres únicas personas que cuentan con votos como para competir como siempre lo han hecho con honor: Robledo, Clara López y Cepeda. Y en el llamado centro-izquierda: el Rojaspinillismo (que dudo sea de izquierda) pero para el análisis está en otro carrusel y Petro o Navarro, aún no se saben por cual camino coger. (1)

Este no es, desde luego, un escenario entusiasmador, pero no hay que olvidar que la miseria y la crisis también han llegado (como se ve) a las alturas dirigentes, o que la pretenden dirigir.

Como dije, la “noria” izquierda-derecha, que se nos ha impuesto por la ideología y la política dominantes, es una trampa que nos ha impedido pensar en cómo salir de ella. Es como dicen en mi tierra, nos tiene “entrampados” y sin poder liberarnos de ella.

Por una razón muy sencilla. Porque en lugar de hacer un análisis horizontal o de lucha de clases, se ha persistido tercamente y en contra de la realidad, en el análisis lateralizado e inocuo.

A mi manera de ver si hay UN TERCERO, sospechado por el escritor Ospina, que puede garantizar la paz en Colombia y hacerla duradera y sostenible: Es como lo escribí en el pasado artículo, la lucha de masas infatigable e invencible por una Democracia (con mayúscula) de masas verdadera y legitimizada, que supere la “democracia genocida” y contrainsurgente que, durante los últimos 70 años nos han impuesto de manera ilegítima desde las alturas del poder oligárquico, el que ellos mismos han llamado, cínicamente, “nuestro conflicto interno”.

Un paso en esa dirección, además del paro popular que se avecina, es la Asamblea Constituyente, obviamente popular y progresista que, legitime y legalice constitucionalmente los acuerdos alcanzados en la Habana para finalizar ese conflicto interno. Lo demás es seguir en la misma noria infinita y repetitiva, sin principio ni final.

 (1) Nota. Si se me queda alguien por fuera de este tintero, no es por herir ninguna susceptibilidad, se debe, sin duda, a mi lejanía del país y los pocos ecos de esos ruidos que llegan por aquí.

Fuente imagen: Internet

En la presente entrevista, el Antropólogo y Médico Alberto Pinzón Sánchez brinda su testimonio entorno a varios aspectos que se consideran importante a la hora de caracterizar el conflicto social y armado colombiano, como son: el paramilitarismo, pensamiento crítico y universidades, democracia y violencia política.

En su momento, Pinzón Sánchez fue miembro de la Comisión de Notables  en el Proceso de Paz anterior en el municipio de San Vicente del Cagúan, entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, Comisión, que suministró soportes y asesoramiento a las dos partes para buscar la solución política al conflicto colombiano en el Gobierno de Andrés Pastrana.

CONFLICTO SOCIAL Y ARMADO, PARAMILITARISMO

 Jorge Freytter: ¿Usted considera que el paramilitarismo será un obstáculo para la concreción en el Post Acuerdo?

 Alberto Pinzón Sánchez: Desde Luego. Como lo ha señalado en varias oportunidades la delegación de plenipotenciarios de las FARC-Ep en la mesa de paz de la Habana, la persistencia de la estructura Narco-paramilitar del Estado más allá de un (eventual) acuerdo final para la terminación del conflicto colombiano, será un gravísimo obstáculo en la concreción de su objetivo final cual es la construcción de una paz sostenible y duradera.

¿Qué intereses económicos puede encontrar el paramilitarismo en las Universidades Públicas?

En el momento no conozco los presupuestos económicos y financieros de la Universidades Públicas colombianas, pero más allá de un interés puramente económico de apoderarse de estos recursos oficiales y de su distribución dentro de su clientela de profesores y administradores adscriptos, está el hecho político de dominar y hegemonizar la enseñanza superior universitaria de Colombia en favor de unos claros intereses contrainsurgentes que dominan la política del Estado colombiano desde comienzos de la guerra contrainsurgente a comienzos de la década del 60 del siglo pasado.

¿En qué Universidades el paramilitarismo elegía, captaba, respaldaba las administraciones universitarias?

La toma de universidades públicas por el narcoparmilitarismo fue una estrategia de la guerra contrainsurgente “de dominar la mente y los corazones de los colombianos” y de “quitarle el agua al Pez” que abarcó desde el inicio de la guerra contrainsurgente todo el país. Sin embargo, fue en las zonas que ellos mismos señalaron como “rojas” o de influencia de las organizaciones Insurgentes como las Costa Caribe, el altiplano y valle del río Cauca, el eje cafetero y el oriente colombiano, donde se hizo más cruel y evidente.

¿Creé qué puede demostrarse que el paramilitarismo adelanta una política de persecución, también en el conjunto del Estado Colombiano?

No solo puede demostrarse, sino que numerosos estudios y documentos serios y muy bien elaborados de múltiples organizaciones independientes, así lo han demostrado fehacientemente.

¿Qué relación tiene el proyecto neoliberal con el modelo paramilitar y su irrupción en las universidades?

Es una verdad sociológica, política, económica y académica, que el neoliberalismo es intrínsecamente autoritario, y también constituye una verdad grabada con sangre ; que la implementación del llamado neoliberalismo de los “Chicago Boy´s”, se inició en America Latina el 11 S de 1973, con el golpe militar dado en Chile por la dupla gobernante en EEUU Nixon- Kissinger, la CIA y la compañía multinacional ITT, derrocando al presidente socialista legítimo Salvador Allende e instaurando la dictadura fascista de Pinochet. Desde ese momento, durante décadas y hasta ahora ya sin máscaras, ha mostrado de manera cínica en el conjunto de todas las sociedades del continente americano, incluidas obviamente las universidades, su rostro autoritario y sanguinario de la doctrina de la Seguridad Nacional.

PENSAMIENTO CRÍTICO Y UNIVERSIDADES PÚBLICAS

¿Qué ha significado la mercantilización de la educación, proliferación de amenazas, extorsiones y secuestros a miembros de la comunidad universitaria?

Fuera de los beneficios políticos y hegemónicos contrainsurgentes del Estado Colombiano y su clase dominante y dirigente, durante todos estos años de guerra contrainsurgente se ha hecho evidente la eliminación paciente y el exterminio de los académicos críticos e independientes, junto con la degradación intelectual, académica y ética de la llamada comunidad universitaria; su mediocridad, su silencio cómplice (con muy contadas excepciones), su conformismo y servilismo a críticos que han hecho carrera dentro de la intelectualidad y la cultura colombiana, agregando un elemento más a la crisis general de toda la sociedad colombiana.

¿Por qué se configura una política sistemática de persecución a los docentes colombianos?

No fue con todos los docentes colombianos, aclaro, que se adelantó una política sistemática de persecución. Fue y ha sido, una persecución hasta la muerte y el exterminio contra quienes el bloque de poder contrainsurgente y sus mal llamados aparatos de Inteligencia denominaron “enemigos internos”. Los arribistas, conformistas y escaladores sociales, muchos de ellos provenientes de las clases subalternas, escalaron posiciones de responsabilidad académica y gobierno.

¿Qué nos puede permitir identificar estas persecuciones?

Todas esas persecuciones y exterminios son precisamente el objeto de precisión de una Comisión de la Verdad como la que a fines de 2015 se pactó, en el punto quinto de la actual Agenda de la Habana.

 En el l Informe especial de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas se aborda la noción de Bloque de Poder Contrainsurgente en Colombia- BPCi- puntualice el desarrollo de sus acciones en las Universidades Públicas


El concepto de Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia BPCI y que fue retomado en varios de los informes de la Comisión Histórica del conflicto que Ud menciona; es un concepto científico y académico muy serio, elaborado por Vilma Liliana Franco Restrepo, una investigadora crítica y docente independiente antioqueña, quien dio a conocer y desarrolló dicho concepto en su muy sustentado y enjundioso libro titulado “Orden contrainsurgente y dominación. Bogotá. Instituto Popular de Capacitación-Siglo del Hombre. Editores, 2009,567 pp.

Ahora bien, para puntualizar las incontables acciones que este aparato de Poder y Hegemonía ha realizado durante casi 70 años de guerra contrainsurgente en Colombia, tal y como lo digo en la respuesta anterior se requerirá del informe final de la Comisión de la Verdad sobre el conflicto colombiano y de los informes complementarios que para tal efecto se produzcan durante el periodo de transición del post acuerdo.

¿Cuál será el papel de las universidades en este nuevo contexto de cambiar el relato de la violencia política vivida en 60 años de conflicto?

Indudablemente el sector universitario, especialmente público y en menor medida el privado, deberán jugar un papel fundamental en la aclaración científica y verdadera tanto histórica como política, económica, jurídica, etc, de los 70 años vividos en Colombia de guerra contrainsurgente llamada también conflicto histórico interno, social y armado de Colombia.

DEMOCRACIA Y VIOLENCIA POLÍTICA

¿Cuál será el papel de los Movimientos Sociales y Políticos en la construcción de la Democracia en Colombia?

Sin la movilización social y popular amplia, unitaria y consiente, no habrá Democracia verdadera en Colombia

¿Los gobiernos universitarios son Democráticos?

¡Dudo! Porque como decía el filósofo Carlos Gardel, “en la duda está el saber”.

¿Cuáles son las deficiencias del modelo Democrático colombiano?

Todas las deficiencias de ilegitimidad e ilegalidad que han dejado 70 años de guerra contrainsurgente en Colombia.

¿Se impide en la Democracia colombiana, la investigación, la denuncia y el trabajo académico y político?

No solo se impide. Se le persigue y se le extermina.

¿Qué ha pasado con los docentes orgánicos y críticos que se oponen a las políticas neoliberales de los últimos gobiernos en Colombia?

Lo que no fueron exterminados y milagrosamente han sobrevivido están pudriéndose en alguna mazmorra del régimen, como por ejemplo y para citar un solo caso, Miguel Ángel Beltrán.

¿El Estado Colombiano es irresponsable en el respeto de los Derechos Humanos y laborales de los docentes?

No solo irresponsable, sino negligente e indolente.

¿Quiénes a su consideración deben de participar en la formulación, seguimiento, evaluación y (re) formulación de estos mecanismos de Educación y Paz?

Considero que la nueva política educativa y de paz o para la Paz, debe ser (sobre todo en el sector de la educación pública) fruto de un gran acuerdo nacional en el que estén involucrados todos los colombianos que de alguna u otra manera tienen alguna relación con la educación pública en Colombia.

 

Por: FREYTTER-FLORIÁN Jorge
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¿Desean más guerra de desgaste? Esa habría de ser la pregunta que obligatoriamente deberían hacerse quienes todavía piensan en la debilidad de las Farc, en su carencia de bases sociales, en su arrinconamiento en las selvas, en su mamertismo, en fin, quienes todavía desde sus cadenas noticiosas contrainsurgentes gritan a voz en cuello que, las Farc EP están “casi” derrotadas y del ELN ni hablar: Son tan poquitos los pobrecitos, que no ameritan una hoja de análisis.

Hoy, después de 70 años de guerra contrainsurgente (es una petición de principio decir que desatada desde las alturas del Poder oligárquico e Imperial) a la cual el pueblo trabajador colombiano, opuso desde su inicio la estrategia (hasta ahora no derrotada) formulada por el comité central de los comunistas, de la combinación de las formas de lucha de masas, la que tuvo su desarrollo práctico en una resistencia popular de varios frentes: resistencia política, resistencia civil, indígena y negra, resistencia sindical y estudiantil, resistencia cultural y sobre todo, la más visible, la resistencia armada que, indudablemente, como escribía uno de sus teóricos Amílcar Cabral en 1966, por su desproporción de medios de todo tipo que posee el adversario “deberá ser una guerra de desgaste”.

Hoy, cuando una nueva Colombia está a punto de nacer (los dolores del parto son audibles) y una crisis de todo tipo ha deslegitimado definitivamente y desgastado de manera irreversible las llamadas “instituciones de la oligarquía vendepatria”, y mientras amargamente hacen malabares para sobreaguar en el naufragio de sus mezquindades y fetideces, tienen que confirmar dos cosas:

Una que su avaricia e inhumanidad del más atrasado gamonalismo amalgamado al más bárbaro y autoritario capitalismo neoliberal, los ha llevado a gastar 70 años preciosos del acontecer histórico de Colombia, para sumirla en uno de los episodios más tristes, crueles e inhumanos de todo el hemisferio occidental conocido, cuyas cifras de víctimas espantan a cualquiera.  

Y otra que, según el antiguo decir, cualquier Hitler sabe cómo iniciar una guerra, lo que nunca sabe es como va a terminar, ni él, ni esa guerra.

Es probable y además deseable que el próximo 23 de marzo Obama y Raúl Castro puedan anunciar al mundo y en especial a Latinoamérica y el Caribe “la finalización de la guerra en Colombia”. Es un acuerdo o pacto razonable, factible y esperado por la humanidad progresista desde hace muchísimos años que ansía evitar más dolor, muerte y destrucción en nuestro bello país. Lo que nadie podrá anunciar es que la cultura y las tradiciones de la resistencia de masas, anti oligárquica y anti imperialista de 70 años de sufrimientos y llanto, va a desaparecer así: con un chasquear de dedos. Eso talvez sea un poco más demorado o dispendioso, porque independientemente de que los mamertos lo queramos (subrayo queramos) o no; la lucha de clases objetiva y según el gran mamerto Marx, motor de la Historia (con mayúscula) seguirá existiendo por fuera de nuestra voluntad.

No se trata como lo dice el formidable dirigente  y conductor popular Fernando Dorado que, la debilidad de las Farc los lleva a querer que la firma de los acuerdos de la Habana y la lucha irreductible por una Paz Democrática con justicia social “coincida” con la movilización social y los paros o huelgas de todo tipo, que están por venir.

 No. No es un asunto de querer. Es que el flujo de los hechos sociales como los ríos que fluyen hacia el mar son confluyentes. Y ese es el coletazo que aterrorizado está dando el narco paramilitarismo Uribista, tratando de separarlos y de hacerlos fluir o correr hacia atrás en contracorriente, porque sabe que el narco para militarismo de su mafia familiar es incompatible con la Paz Democrática y legitimada que vendrá después de los acuerdos de la Habana y por eso, está utilizando todos los medios a su alcance, que son muchos e insondables, para hacer que esos acuerdos no se logren. Para que siga la guerra contrainsurgente y su mafia familiar y allegada siga disfrutando de sus ganancias y de la tradicional justicia para los de ruana.  

Afortunadamente, y ese ha sido un gran acierto de los diálogos de la Habana, se escuchó la recomendación que siempre hizo el otro mamerto Manuel Marulanda, de incluir en las conversaciones militares y oficiales profesionales nuevos y sin mácula, es decir alejados del narco paramilitarismo Uribista, conocedores de los horrores de la guerra e interesados en acabarla de una vez por todas. Con esos oficiales ha sido posible alcanzar importantes acuerdos tácticos como por ejemplo el desminado, ect, y gracias a su apoyo es que JM Santos, a pesar de su mórbido enganche emocional de rivalidad con Uribe, ha podido llegar en los diálogos de paz hasta donde ha llegado.

Pero los movimientos dialecticos, es decir generados por contradicciones reales y objetivas, que se dan tanto en la Habana como en Colombia para finalizar la guerra contrainsurgente llamada por JM Santos “conflicto Interno”, han llevado a la sociedad colombiana, sin excepciones, a plantearse desde ya una necesidad que les es común:

La necesidad de construir una Democracia legitimada para la paz; porque la “democracia genocida” que nos ha regido hasta hoy, finalmente ha quedado totalmente desgastada por la resistencia popular y deslegitimada por la actual crisis “institucional” que como una vorágine se desarrolla en Colombia.

O, ¿ustedes creen que sin el libro de Olga Behar sobre el “apóstol Santiago”, no el español sino el antioqueño, y sin los demás libros, juicios, casos, y miles de acciones y denuncias tanto nacionales como internacionales sobre la familia Uribe Vélez y su mafia narco paramilitar, se hubiera llegado a tener la conciencia colectiva de que el narco paramilitarismo Uribista es incompatible con la Paz y con  una Democracia Legítima y, después de 20 años se hubiera llegado hasta donde se ha llegado?

Lo dudo. El desgaste es algo como la fatiga del metal: imperceptible, más si es clandestino y prolongado, pero llega, y algún día, la máquina hace un ruido infernal extraño, echa humo y no va más. Hay que estar atentos a todas esas señales

Fuente Imagen: Internet

   

 

   

   

   

 

 

       

 

        

   

       

 

    

    

 

Contrariando su propio dogma neoliberal que exige “pensar global y actuar local”, el presidente de los colombianos contagiado por la tuitmanía politiquera y provinciana de su adversario de fracción de clase Uribe Vélez; se ha convertido en un “cositero” (colombianismo que designa a la persona que pone demasiada atención a las cosas insignificantes y que, propongo a la real academia de la lengua incorpore en nuestro lexicón universal), quien toma  trascendentales decisiones globales pero perdido en las  banalidades más triviales de la politiquería colombiana y para confirmarlo, basta seguir su Tuit:   https://twitter.com/juanmansantos?lang=es

El ejemplo más ilustrativo es el caso de la pedagogía de la paz de las Farc en la Guajira, que por un tuit de Uribe Vélez, fue convertido por Santos en una peligrosa decisión que olvidó, o pasó por alto que, la culminación del conflicto armado interno de Colombia es un asunto global que interesa al mundo (globo en anglosajón) y lo llevó a cancelar unilateralmente el proceso las visitas pedagógicas de paz de la guerrilla pactado bilateralmente, generando un incidente global, que requirió de la participación activa y la fuerte presión de la Comunidad Internacional para su solución satisfactoria. Lo local convertido en global

No es muy conocido quien o quienes asesoran al presidente en sus mezquindades (¿Perl Buck, Pizarro, Pécaut?) pero, para citar otro ejemplo, en el caso que venimos analizando de la finalización del conflicto armado interno.  ¿A quién, interesado en esta finalización y en estos momentos en que el proceso de la Habana está próximo a su finalización “se le ocurre”, la ocurrencia maravillosa, de escalar la confrontación armada con el ELN, en lugar de buscar allanar de la mejor manera posible, el sitio donde se pueda adelantar la fase publica del proceso de dialogo con ellos?

¿Qué ruindad (obviamente de grandes intereses de la guerra) hay detrás de profundizar la confrontación armada con el ELN y seguir bañando con sangre y lágrimas al sufrido pueblo colombiano?

“Felicitaciones a nuestras Fuerzas Armadas por contundente golpe al ELN en Arauca” (20 feb/16)

“El ELN se equivoca si cree que asesinando policías en Casanare va a forzar diálogos. Vamos tras responsables” (26 feb/16) Trina el presidente de los colombianos.

¿Es esto un dialogo político-militar, cuando no es el ELN sino la sociedad colombiana en su conjunto, quien está forzando los diálogos de paz entre su gobierno y ELN?

¿O, es la continuación de la misma noria contrainsurgente de siempre, de héroes y asesinos, tan conocida por el pueblo trabajador colombiano durante estos 70 años de guerra contrainsurgente imperial?  

  ¿Quién es el estratega que desde la revista Semana (Ay, la revista del sobrino) sueña que va a forzar una ruptura del pacto político-militar sellado entre el ELN y las Farc y, acaricia con furor onanistico o pajuelo, la fantasía de una división entre ellas?

Recuerdo los ardorosos años 70, en la Nacho de Bogotá, cuando Alfredito Rangel comandando la bandola de los maoístas de Testimonio Marxista-Leninista,( testis los llamábamos en replica) con los ojos exorbitados y enrojecidos por la furia hirsuta que lo caracteriza, a patadas y con un garrote nos gritaba a los jóvenes comunistas (yo también tuve 20 años) que vendíamos a 10 centavos la hojita periodística mimeografiada de “Rojo”; porque no apoyábamos su tesis de la “guerra prolongada”, nos gritaba: ¡De pie o muerto! ¡Nunca Mamerto!!

En aquella época el termino mamerto, puesto en voga por el repentista liberal Jorge Child, en la época de la alianza electoral del MRL con los comunistas para apoyar la revolución cubana, cuando con la euforia de un café tinto soltó de repente el chiste de que la tesis de la combinación de las formas de lucha de masas, era una vaina inventada por los dirigentes comunistas Roberto, Filiberto, Gilberto y Mamerto y que, se debía combatir por los liberales.

Su significado era muy distinto al concepto contrainsurgente descompuesto de Rangel que, pasado sin beneficio de inventario como arma contrainsurgente y ofensa ruin, es ahora usado por Santos para significar que las Farc-EP, No tiene ningún futuro político en Colombia, ni en el mundo global, porque son muy Mamertas (sic).

No, Quien tiene todo el futuro político del mundo y del globo, es el vicepresidente Vargas Lleras, quien se repone agresivamente de la cirugía de un “tumor agresivo” en su cerebro que debe ser tratado con  radioterapia y, quien aspira a unir muy pronto, como si fuese una bisagra, bajo su zurriago único, a las dos fracciones de la oligarquía trasnacional dominante enfrentadas a muerte, la de Uribe-Ordoñez y la de Santos, para continuar con el plan politiquero local y seguir desconociendo el problema global de la finalización del conflicto armado interno de Colombia, el que incluye las dos guerrillas históricas que se han desarrollado a lo largo de la una inimaginable resistencia popular contra la guerra contrainsurgente oligárquico-imperial de 70 años, impuesta desde las alturas del Poder dominante.

Lo dicho; ¡lo local convertido en global!   

Fuente Imagen: Internet.

 

  

Como cualquier déspota oriental, que una centuria antes de Jesucristo decapita a quien le trae la mala noticia de que su trono peligra, en este caso el llamado solio de Bolívar, el Presidente de los colombianos, una vez se ha visto obligado a destituir a dos de sus más importantes “sostenes”; al Viceministro del Interior y al general director de la Policía.

En lugar de explicarle a su pueblo con veracidad, la gravedad de los hechos de corrupción y podredumbre que como una gangrena corroe la cúpula del Poder dominante en Colombia, y presentar verdaderas soluciones depuradoras, legitimadoras y sanadoras para el futuro; amparado en un falso carnet de periodista (una cosa es ser dueño de un monopolio mediatico y otra muy distinta ser periodista) la emprendió, con un cinismo edulcorado con almendras muy típico de su clase social, contra la periodista Dávila, afecta al círculo del cacao Ardila Lulle, quien por razones de la pugna entre fracciones (Uribe-Ordoñez contra Santos que se desarrolla actualmente en la cúpula oligárquica) se apartó momentáneamente del “manual del periodista”, publicado hace décadas por su casa editorial El Tiempo para unificar en todo el país la estrategia mediática Contrainsurgente; aduciendo que había una falta a la “ética periodística” (Ay, la ética) al haber dado a la luz pública un video lleno de indicios criminales que vinculan al viceministro de la Política con una antigua y conocida red de prostitución homosexual denominada la “comunidad del anillo”, que opera al interior de la llamada “policía nacional”, constitucionalmente una división más del ejército de Colombia y, parte integrante del ministerio de la guerra contrainsurgente. Ahondando aún más la crisis en las alturas y llevándola al interior del Oligopolio Mediatico Contrainsurgente.

Santos, advertido por los editorialistas de su periódico (Caballero Argáez, Perry, Espinosa Valderrama, entre otros) de la deletérea y terrible crisis económica y financiera que se le vino encima a la economía colombiana, momentáneamente ha logrado esquivar el “chicharrón adicional” del escándalo de podredumbre institucional y deslegitimación policial, militar y parlamentaria; centrando la atención en la cabeza cobrada de la periodista Dávila.

También les ha causado a sus adversarios de fracción, lo que en su jerga militarista llama una “baja sensible”, para balancear la pérdida del viceministro y del machote director de la Policía; lo cual le ha permitido poner el foco mediatico sobre el proceso de Paz de la Habana, armando  “una tempestad mediática en un dedal”, a raíz de la accion pedagógica para la paz, que como las otras acciones   realizadas por los plenipotenciarios de las FARC , esta vez se realizó en la moribunda Guajira, tensionando innecesariamente y poniendo en grave riesgo la terminación exitosa del mismo.

Santos debiera ser consciente de la compleja realidad tanto económica con su rebote social, por la que está atravesando el país. Debiera ser honesto consigo mismo, aunque fuese una sola vez en su vida, para darse cuenta y aceptar que la única tabla salvadora que tiene la finalización de su gobernanza es, la culminación exitosa de ese proceso de paz en la Habana, del cual todo el “Mundo” está pendiente y esperando algo.

Tres años vendiendo esperanzas no pasan en vano y lo más probable es que en el histórico encuentro entre el Presidente de los EEUU Obama con el de Cuba Raúl Castro, prevista para el próximo 21 y 22 de marzo 2016, tal y como lo anunció el asesor adjunto de Seguridad Nacional de los Estados Unidos Ben Rhodes, ambos Presidentes traten el tema bilateral del proceso de paz para Colombia, que está por concluirse en la Habana (ver noticia en  http://www.rcnradio.com/internacional/156800/)

Proceso de paz que para esa fecha deberá estar concluido según el acuerdo Santos-Timoshenko y así, ambos Presidentes Obama y Castro, puedan dar en su comunicado final esta monumental e histórica noticia al mundo, la que sin lugar a dudas acompañará otras buenas noticias para Latinoamérica y el Caribe, como por ejemplo el fin del criminal Bloqueo a Cuba y, el cese de la agresión a Venezuela con la normalización de las relaciones entre ambos países.

O, por el contrario, ¿esperará Santos el día antes de la reunión presidencial de la Habana, el 20 de marzo muy de mañana, la “llamadita” desde Washington, “sugiriéndole” muy diplomáticamente firmar el acuerdo final en la Habana lo antes posible y, No continuar obstruyendo la marcha del Mundo con el enredo de sus luchas intestinas entre el plebiscito del dechado de Roy Barreras y la Constituyente de Uribe Vélez-Ordoñez?    

Fuente Imagen: http://www.eltiempo.com/opinion/caricaturas/matador/16513110

 

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