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Blog de Alberto Pinzon Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

médico, antropólogo y ensayista colombiano.

Libros :

1. “Monopolios misioneros y destrucción de indígenas”. Libro sobre el departamento de Vaupés y su experiencia antropológica en 1973. 1a edición Diciembre 1979. Leer más.

2. El EncuentroUn relato de ficción del encuentro entre Manuel Marulanda Vélez y Ernesto ‘Che’ Guevara, que marcó un giro en el proceso de la revolución en América Latina y, donde se imagina el pasado para interrogar el futuro.

3. Salvo la ilusión todo es el poder  Breve ensayo autibiografico en: 

http://www.cronicon.net/fica/pdf/pinzon.pdf

4. Simón Bolívar conductor político y militar de la guerra anti colonial. Biografía integral sobre nuestro padre fundador 

 5-Archivo de columnas en ANNCOL: http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25

6-RELATO:  LA LEGITIMA DEFENSA  en : http://anncol.eu/index.php/colombia/cultura-sociedad/item/347-del-companero-alberto-pinzon-sanchez

7-RELATO: El empedrado del Carare en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1080-alberto-pinzon-sanchez

8- Realato: El Mazamorral (relato de historia y fratricidio) en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1929-alberto-pinzon-sanchez

9- Librillo. Cuentos de Provincia en : http://es.scribd.com/doc/282070307/Cuentos-de-Provincia-APS

10 Relato:  Los Cimarrones Comuneros en: https://anncol.eu/opinion/item/3641-alberto-pinzon-sanchez

El más grande error en el que hemos caído los partidarios de la Solución Política del conflicto social y armado de Colombia, es haber compartido la matrix mediática contrainsurgente impuesta por el oligopolio mediatico colombiano, de que la contradicción “objetiva y real” existente entre las dos fracciones del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante, que se disputan el presupuesto y las finanzas públicas del Estado colombiano, es una riña verbal y personal entre Santos y Uribe Vélez.

Que es una contradicción “subjetiva” de simples pareceres o apreciaciones o incluso métodos de “talantes personales” muy colombianos, por cierto, para enfrentar la realidad tanto nacional (o interna p ej sobre el conflicto armado) como internacional y global y no, un profundo choque histórico de intereses capitalistas y desarrollos económicos trasnacionales que, obviamente tienen sus expresiones en la esfera de la ideología, el derecho, la política, la ética y en las subjetividades.

En definitiva: haber pasado por alto el método Marxista de análisis de la realidad concreta históricamente determinada, y divagar sobre la “incertidumbre” de la post-modernidad, que es el pan de cada día con el cual J M Santos aborda cotidianamente los vaivenes de la paz y la guerra tanto en Colombia, como en Cuba, en Venezuela, o en Washington.

Método invencible que nos hubiera llevado necesariamente a concluir DOS cosas:

La primera, que a los únicos a quienes les interesa mantener unido y pegado en su interior al agrietado Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia, es a sus miembros constitutivos. Por eso insisten todos los días a través de su propio oligopolio mediatico que esa pelea Santos-Uribe es personal, insensata o sin sentido, y debe ser morigerada o “arreglada”, para que se pueda llegar unidos a la firma de los acuerdos de la Habana y obviamente, enfrentar el periodo transicional del post-acuerdo.

Y que, para superar esa fisura (que ya se ha tornado fractura objetiva) basta con tomarse un café tinto como lo propuso Angelino Garzón, y no ver que la contradicción es objetiva que obedece a intereses diferentes y a lógicas capitalistas trasnacionales enfrentadas por los mercados, ambas arropadas bajo la cobertura neoliberal: En Colombia intereses económicos trasnacionales que obtienen ganancias del ejercicio de la guerra contrainsurgente VS intereses también trasnacionales que obtienen ganancias de otro tipo de negocios que son obstruidos por dicha guerra.

La segunda, es ver el asunto como únicamente doméstico y no entender el hecho tantas veces denunciado de que Uribe Vélez no está solo. Que él es el jefe de una tenaza Internacional o Global, cuyo objetivo es cerrar las dos pinzas, una sobre el actual gobierno venezolano y otra sobre el proceso de paz para Colombia de la Habana, con el objetivo geoestratégico claro y definido de apoderarse de esos dos países mediante el caos armado (como en la zona árabe) para luego expandir su dominación y sometimiento sobre Ecuador y sobre Bolivia, pues los gobiernos de Cristina en Argentina y Dilma en Brasil han caído como frutas maduras y  ya están entrando por el aro.  

Tal y como lo denunció la oportuna nota (obviamente silenciada) del periodista de Jamundí Luis Alfonso Mena, sobre la reunión internacional realizada en Miami por el Americas Socierty-Council of the Americas, el 12 y 13 de mayo 2016, coordinada por el conocido el expresidente español José María Aznar, a la cual asistieron además de los compinches de Uribe Vélez, el Procurador Ordoñez y el ex candidato presidencial Zuluaga; la enviada del Presidente de EE. UU Paula J. Dobriansky.  El amigo íntimo del ex presidente Pastrana Luis Alberto Moreno, actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. John Negroponte ex secretario de Estado y jefe de inteligencia de la Administración de George Bush. Los expresidentes Luis Alberto Lacalle de Uruguay, Sebastián Piñera de Chile y Jorge Quiroga de Bolivia, Luis Almagro secretario general de la OEA, junto a Guillermo Lasso del partido Creo de Ecuador.  De Venezuela asistieron Lilian Tintori, María Corina Machado, Mitzy Capriles y José Toro Hardy exdirector de Petróleos de Venezuela. Como también los ejecutivos de las trasnacionales Cisco, Airbus, AES, Related Group y el Grupo Argos.  No podía faltar el periodista Andrés Oppenheimer  (ver  http://www.pacocol.org/index.php/comite-regional/valle-del-cauca/17688-el-ventrilocuo-de-la-extrema-derecha-continental

 Y en donde Uribe Vélez, llamó directamente y sin ninguna consecuencia a la invasión armada de Venezuela (ver video: https://www.youtube.com/watch?v=6u7WewAaXHM)

Es muy probable que los estrategas de este plan de recuperación paulatina del Patio Trasero de los EEUU, después de haber analizado concienzudamente la situación en Latinoamérica y el Caribe, estén haciendo el cálculo maligno de hacer coincidir tres eventos: La elección de Donald Trump como presidente de los EEUU, la caída del gobierno venezolano, con la destrucción de los avances logrados en el proceso de paz de la Habana. Con lo cual Libia, Somalia o Yemen serán nuestro espejo, imposible de mirar, tomándose un café tinto colombiano.  

Fuente Imagen: Internet

   

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Los Retos para la Sociedad Civil de Colombia en el proceso de paz actual

Por Alberto Pinzón Sánchez (1)

He sido invitado muy generosamente por EH Bildu, a dictar una charla sobre los Retos para la Sociedad Civil de Colombia en el proceso de paz actual, y debo hacerlo, en 25 minutos.

Sintetizar el fin de 70 años de guerra contrainsurgente y las resistencias de todo tipo que ella ha generado en Colombia; guerra que todos hemos aceptado llamar conflicto armado interno, en tan poco tiempo, es de por sí ya es otro gran reto personal:

Sin embargo, y a pesar de que doy por firmado el próximo acuerdo definitivo entre el Estado colombiano con la Insurgencia de las Farc- Ep, y del cumplimiento estricto de todos los puntos acordados por ambas Partes; voy a intentar dar algunos elementos bastante resumidos de lo que considero pueden llegar a ser lo que en lenguaje colombiano consideramos obstáculos para la Paz

 El Primero de ellos es, como fue reconocido en el informe de la Comisión Histórica del conflicto presentado en febrero de 2015, la existencia de dos proyectos sociales; dos concepciones bastante diferentes e incluso enfrentadas, de lo que se considera la Paz para Colombia, que surgen de dos maneras también muy distintas de analizar y entender lo que es y ha sido la historia de Colombia a lo largo de su vida como nación independiente en el concierto latinoamericano y caribeño.

Hay un concepto emanado del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante y gobernante en Colombia, que pretende dar un espectacular salto de pértiga sobre 8 millones de víctimas de todo tipo que ha dejado la guerra contrainsurgente en estos 70 años de evolución, para persistir en su proyecto de continuar profundizando su visión neoliberal de la economía y la sociedad colombianas, como si no hubiera pasado nada en todos estos años.

Que simplemente basta que las Insurgencias o resistencias armadas entreguen las armas y se reintegren al resto de la sociedad y sean cooptados políticamente como en los otros procesos de Desarme, Desmovilización y Reinserción ocurridos en el pasado, para que todo vuelva a ser color de rosa y la sociedad en general, una vez haya eliminado la disfuncionalidad del conflicto armado, vuelva a su estado normal equilibrado. Es lo que se ha conceptualizado bajo el nombre de la Paz del Post-Conflicto.     

Pero también existe un proyecto alternativo y hasta antagónico, que considera que una vez se hayan alcanzado los acuerdos políticos que no son negociaciones económicas o jurídicas sino acuerdos políticos generales para finalizar la resistencia armada a la contrainsurgencia estatal, se abre un periodo amplio de transición, marcado por una creciente movilización social y popular, donde las otras resistencias sociales como la resistencia obrera a los bajos salarios y al neoliberalismo. La resistencia campesina a los tratados de libre comercio y por una reforma agraria democrática. La resistencia centenaria de las comunidades indígenas y comunidades negras por su tierra, por su cultura y contra la opresión y el racismo. La resistencia de los estudiantes por una educación popular y de calidad. La resistencia de los defensores de los Derechos humanos. La resistencia de los partidos políticos excluidos, perseguidos y exterminados. La resistencia de las mujeres doblemente oprimidas y explotadas. La resistencia civil contra la depredación de la naturaleza y contra el Ecocidio de las compañías trasnacionales. La resistencia de comunidades transgénero LGBT, ect, que va a persistir y, va a continuar movilizándose masivamente con mayor intensidad en busca de una paz democrática con justicia social. Y por eso, ese proyecto se llama la movilización social para los post acuerdos. 

Es decir que, continuar con la idea de que imponer la visión única y hegemónica de la paz del post-conflicto, será fuente indudable de nuevas conflictividades.

Un segundo  gran obstáculo para la Sociedad Civil colombiana en el proceso de paz; es y será la persistencia de las concepciones y prácticas contrainsurgentes y anticomunistas del enemigo interno, provenientes de la guerra fría internacional, con más de 70 años de evolución en Colombia y, del gran arraigo de esta ideología dentro del Bloque de clases dominante y dentro de un amplio sector de la clase media alta subalterna, que ha impregnado profundamente la mayoría de las Instituciones del Estado colombiano, apoderándose de ellas.

Si consideramos la conocidísima ecuación de Gramsci Estado = Hegemonía+ Coerción, vemos como el cemento de la ideología contrainsurgente ha cohesionado y pegado la mayoría de los aparatos de “Hegemonía”, tales como los partidos políticos, las universidades religiosas, los sindicatos oficiales, los púlpitos políticos y en especial, el llamado Oligopolio Mediatico Contrainsurgente, formado por un pequeño grupo de casas noticiosas pertenecientes a exclusivas y reducidas familias multimillonarias, que durante siglos han monopolizado el Poder en Colombia y, recientemente se han entroncado con los monopolios informáticos Trasnacionales y Globales, para convertir la función pública de la información, en una simple propaganda en favor de sus propios intereses privados y familiares, negando cualquier posibilidad democrática para informar libremente a la sociedad.  

De igual manera, es destacable la persistencia y el dominio de dicha ideología contrainsurgente en la mayoría de los aparatos de “Coerción” oficial, tales como los organismos armados y de inteligencia que dependen del actual Ministerio de Defensa. Las cárceles o mazmorras políticas del Inpec, donde se tortura y se pudren cerca de 10 mil presos políticos. La Fiscalía y la Procuraduría politizadas al servicio de los contratos y la impunidad para mis amigos y la ley para mis enemigos. La Seguridad del Estado (DAS) al servicio directo de los Narco-Para Militares. La Administración Pública en especial la relacionada con el sistema electoral al servicio del fraude en favor de la elección de los llamados Para-Políticos. El Servicio Nacional de Aprendizaje, el régimen subsidiado de la Salud, y el Instituto de Bienestar Familiar al servicio de la corrupción generalizada, como quedó demostrado una vez más, con el asqueante caso de la apropiación de los dineros públicos destinados a darles comida a niños de los jardines infantiles y escuelas de todo el país, ocurrido hace apenas unos pocos días.

Un tercer reto no menos importante ha sido, es y será, lo que en Colombia se conoce como el fenómeno Narco-Para-Militar derivado de esta práctica Estatal contrainsurgente, que como pieza fundamental del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante y como una estrategia de la guerra fría anticomunista de los EEUU, fue puesto en marcha en Colombia hace 69 años tras la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de 1947, e iniciado por el gobierno falangista de Ospina Pérez y Laureano Gómez con su tenebrosa policía “chulavita”, con el fin de aniquilar y derrotar al enemigo interno comunista, socialista y gaitanista, supuesto aliado de potencias comunistas extranjeras.

Fenómeno Narco-Para Militar que en su desenvolvimiento a lo largo de los años creó una fusión de tres personas distintas, pero un solo dios verdadero, el cual junto con la fracción de la clase que lo soporta, opuesta visceralmente a cualquier proceso para finalizar la guerra anticomunista, pretende continuar, ad eternum, con sus jugosos negocios de armas, seguridad y mercenarismo. De monopolización, especulación y extranjerización de la tierra. De exportación de narcóticos y chatarra. De lavado de dinero, y demás negocios de economía subterránea.

Fenómeno que el mismo gobierno, el que está sentado en la mesa de la Habana hablando de paz, ha dicho por boca de uno de sus antiguos plenipotenciarios, Luis Carlos Villegas, ahora Ministro de Defensa que no existe; contrariando toda evidencia que lo ha mostrado como un poderoso poder de facto a nivel nacional. Poder paralelo que fuera exhibido impunemente el pasado dos de abril y que según la organización británica Justice for Colombia, en el informe presentado en abril de 2016, ha aniquilado entre los años 2011 y 2015, más los 534 líderes populares de la movilización social y defensores de los derechos humanos, es decir enemigos internos. Ciento quince (115) de ellos militantes de la organización opositora Marcha Patriótica.

Poder paralelo de facto que, según un estudio pormenorizado de la ONG Indepaz dirigida por el exministro Camilo González y presentado el 22 de abril 2016, está actualmente constituido por 14 grupos con diferentes nombres como los Urabeños o clan Úsuga. Los rastrojos del Occidente. Los Rastrojos del Atlántico. Las Águilas Negras. El Fiac. Los Buenaventurños. Los Renacer. Los Héroes del Valle. El Bloque Meta. Las Autodefensas del Casanare. Los Rudos. Los Paisas de Nariño. Los Libertadores del Vichada. Los Vallejos del Guaviare, con una presencia armada en 149 municipios de toda la geografía colombiana.

Existe además una cuarta amenaza que consiste en la incertidumbre general o mejor la inseguridad jurídico política sobre la inclusión de los acuerdos pactados en la Habana en el ordenamiento jurídico nacional e internacional, la que paradójicamente ha venido impulsando el propio presidente Santos, como una maniobra electoral unilateral, para convocar unas elecciones Plebiscitarias refrendatorias, que bien miradas tienen el objetivo oscuro de imponer el candidato presidencial de su preferencia que lo irá a remplazar en la presidencia de la república.

Hecho este, que está siendo utilizado por la fracción de clase que dentro del Bloque de Poder dominante liderada por el expresidente Uribe Vélez, el Procurador Ordoñez y Félix Lafauríe, actual jefe del poderoso gremio ganadero colombiano o Fedegán, quienes rabiosamente se oponen con todos sus recursos oficiales y para-oficiales, a la finalización de ese resabio de la guerra fría estadounidense que constituye la guerra contrainsurgente en Colombia.

Y quienes ya ha planteado como programa político de una futura presidencia de Ordoñez en el 2018, el argumento de que, si el tal plebiscito es derrotado en las urnas, la “negociación con las fart” debe ser totalmente corregida, es decir invalidada. Con lo cual se abriría un complejo y contradictorio panorama, algo así como el reinicio de un nuevo circulo vicioso que influirá no solo en Colombia sino en toda la región latinoamericana y caribeña.

Por último, el quinto reto que el pueblo colombiano debe vencer para alcanzar una paz democrática, sostenible y duradera, es que, el régimen dominante permita la más amplia movilización social que ha estado reprimida, criminalizada y exterminada todos estos 70 años de guerra contrainsurgente y sin la cual no habrá posibilidades de avanzar hacia la verdadera paz que están clamando y exigiendo la mayoría de los colombianos que viven de su trabajo.

Muchas gracias por su atención.

Pamplona España.13.05.2016

  1. Alberto Pinzón Sánchez es un médico, antropólogo colombiano quien a raíz de su participación en la comisión de personalidades creada por la Mesa del Caguán en 2001, fue amenazado directamente por el jefe Narco Paramilitar Carlos Castaño (ver su libro “Mi Confesión” pág. 313), debiendo exiliarse en Europa y sin poder regresar a su patria desde hace 14 años.     

          

         

                  

     

 

Al comenzar 1967, la Universidad Nacional de Bogotá, como una premonición a lo que ocurriría un año después en París, era un magma ardiente: Hacía tres años Valencia, encabezando el bloque de clases dominante había comenzado la Guerra Contrainsurgente en la cordillera de Marquetalia con el famoso Plan LASO (Latin American Security Operation) y Lleras Restrepo, la había ampliado en las selvas santandereanas de los ríos Carare y Opón contra el ELN y, al alto Sinú donde se había constituido el maoísta EPL. Se discutía talvez muy a la manera colombiana y se le lanzaban huevos podridos a Lleras Restrepo, quien había venido a la Universidad, a exhibirse con el banquero estadounidense Rockefeller.

El debate incluía dos textos de reciente aparición en el Tíbet Bogotano: El excelente libro sobre Simón Bolívar de Indalecio Liévano Aguirre con el énfasis que allí se había puesto a dos pensamientos del Libertador; uno, de cómo los EEUU habían sido destinados por la Providencia a plagar la America de miserias a nombre la libertad y otro, explicado maravillosamente en la Carta de Jamaica, sobre la identidad y cultura Nuestramericana como un pequeño género humano aparte, mezclado.

El otro texto en debate, era el denominado “las Formen de Marx”, de reciente traducción al castellano, que nos llegó acompañado de los textos polémicos producidos en casi todo el mundo, sobre el llamado “modo de Producción Asiático” o despótico-tributario-aldeano, y la posibilidad contemplada por Marx de que en algunas sociedades con particularidades y restos de tradiciones comunitarias y practicas solidarias fuertemente arraigadas, se  pudiera  evitar el desastre que implicaba la destrucción comunitaria provocada por el desarrollo tardío y arrasador del capitalismo en expansión. 

No sería exageración si dijéramos que toda la facultad de ciencias humanas, con sus departamentos de economía, derecho, sociología, psicología, filosofía, educación, geografía, historia, lingüística, literatura, trabajo social, y antropología, era el centro de tal debate y participaba con sus producciones, publicaciones y polémicas.

En esa batahola (ahora creo que, para ponernos sobre la tierra) la profesora de Etnología, Blanca Ochoa de Molina, esposa de Gerardo Molina, nos puso como tarea la lectura y análisis académico del libro de Mariátegui “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana”. Al concluir la clase, nos dijo en su lenguaje habitual: - “Muchachos, tienen 15 días para entregar el informe final. Ustedes pueden formar los grupos como quieran”.

Conformamos un grupo con Boris Zapata y Guillermo Sáenz y después de hacer algunas averiguaciones biográficas sobre el autor, acabado de ser sacado del ostracismo y  reeditado por la revolución cubana, y de consultar un historiador del partido comunista colombiano quien nos dio algunos detalles de la influencia que había tenido Mariátegui directamente sobre Fidedigno Cuellar, un amigo suyo en Colombia fundador del partido comunista colombiano, así como del papel jugado por Carlos del Barza y Bernardo Retjam, dos amigos personales de Mariátegui, exiliados peruanos en Colombia y del papel que ellos jugaron en la conformación del núcleo originario de comunistas colombianos; leímos la obra con deleitación, discutimos sus puntos de vista “metodológicos de Etnología Política” y, pretensiosos presentamos el informe a doña Blanca.

Hoy 49 años después, he vuelto a leer los “siete ensayos de Mariátegui” y sigo sorprendido como aquella primera vez por su frescura y vigor que sobrepasa sus limitaciones físicas y su enfermedad. Su paradoja existencial, ayer repudiado como “hereje” por sus propios camaradas y hoy invocado por ellos y otros más que se les han unido para destacar su “vigencia”.

Pero que quede claro: No es su vigencia lo que sobrevive de Mariátegui. Es su herencia agrandada y enriquecida en toda Nuestramérica, la que nos sigue golpeando por su persistencia y tenacidad.

 Si se contextualiza el tiempo, el lugar, el modo, y las evoluciones particulares en cada uno de los problemas tratados en sus ensayos, es evidente que Mariátegui refleja las limitaciones de los conocimientos de la época en la cual vivió. Es un intelectual orgánico empeñado en aplicar con convicción y seguridad mental el método marxista (teórico y práctico) a la realidad peruana de antes de la gran crisis capitalista e Imperialista de 1930.

Sin embargo, lo cierto es que a pesar de los reparos puntuales que se le puedan hacer a cada una de sus afirmaciones, su método histórico, totalizador y dialectico y su obra siguen en pie después de tantas décadas de embates teóricos y prácticos por parte de sus adversarios burgueses, o de la incomprensión de algunos mal llamados marxistas, y hasta de sus deformadores maoístas.

Su diseño de definición de la realidad peruana abstraída y descrita históricamente y, su manera original y autóctona de abordarla analíticamente como una totalidad dialéctica y compleja, no es que siga vigente, sino que se ha afinado en innumerables desarrollos en cada uno de los problemas por él planteados y se ha ampliado con estudios profundos en toda Nuestramérica y hasta en universidades de lenguas extranjeras, al punto de hablarse hoy en día de un Marxismo Nuestroamericano fundado en su obra teórico-práctica, y hasta se hagan paralelos semejantes de su vida y sufrimientos con los del fundador del partido comunista italiano, Gramsci.

En Colombia, los comunistas  ”convictos y confesos” nos alegramos de que Fidedigno Cuellar hubiera sido amigo personal de Mariátegui y hubiera puesto en práctica en sus luchas de la cordillera caucana y tolimense todas sus enseñanzas en compañía del indio José Gonzalo Sánchez, y además, que los continuadores de Fidedigno como el indio Isauro Yosa (maestro de Manuel Marulanda Vélez) también hubieran entendido no solo la centralidad de la lucha de siglos por la tierra planteada por Mariátegui, sino el histórico problema indígena como un asunto de clases sociales explotadas y oprimidas determinado por la lucha de clases general desarrollada en Colombia hasta hoy. Desde la encomienda y la mita, pasando por el gamonalismo republicano, su fusión temprana con el capitalismo imperialista y la trasnacionalización contrainsurgente actual.

Esa es una experiencia teórico-práctica que los comunistas colombianos pueden mostrar hoy en día, como un aumento o enriquecimiento de la herencia legada por Mariátegui. Y esto, puede enorgullecer a cualquiera.

Fuente Imagen Internet: Isauro Yosa y Marulanda.

     

Creer que el pueblo colombiano está derrotado es una sandez, y más penetrante si el sandio que lo dice o escribe se presenta como discípulo de Marx.

Es simplemente, contrariando toda evidencia del movimiento real, aceptar que el contrario dialectico de la guerra no es la Política. Que la guerra se supera NO con la Política, sino con un negocio o negociación, que se puede hacer según la autonomía del consumidor, cuando se quiera y como se quiera, es decir cuando voluntariamente se pongan en contacto el oferente y el demandante para negociar e intercambiar valores de uso y de cambio, necesarios a los dos. Que la mano invisible del Dios free market, lo resuelve todo.  

 No considerar una situación objetiva resultante de una lucha armada (simétrica o asimétrica, da lo mismo) que ha generado una correlación de fuerzas sociales enfrentadas. Correlación de fuerzas, Camarada. ABC del marxismo.

Es haberse comido enterito el cuento o carreta contrainsurgente, imperialista y oligárquico, de la “paz negociada” o de “las negociaciones de paz”. Y no haber entendido nunca, nunca, el concepto antagónico (para no decir dialectico) de “Solución Política al conflicto social armado de Colombia” que se basa en Acuerdos Políticos, y que fuera planteado desde el primer día de marcha por los 48 miserables campesinos bombardeados en Marquetalia en 1964 por aviones USA con bombas USA y apoyados por las tropas colombianas aero-trasportadas del batallón Corea, unas de ellas comandada por el generalísimo Valencia Tovar. ¡Honor y gloria al secuestrador del sacerdote Camilo Torres!  Honor y gloria a sus continuadores quienes ganaron la guerra contrainsurgente en estadísticas y con falsos positivos de minusválidos.   

Si, las multiples resistencias del pueblo colombiano, incluida la resistencia armada que es la más vistosa de ellas, hubieran sido derrotadas por sus enemigos jurados (no adversarios) en 70 años de guerra contrainsurgente; quien quiera posar de Marxista debe antes de escribir considerar que en esa (hipotética) situación, no existiría ninguna mesa de diálogos de paz en la Habana, sino tumbas, incontables fosas comunes y más cárceles políticas. El INPEC multiplicado por 33 departamentos.   

No existiría la resistencia obrera contra los bajos salarios y al neoliberalismo. La resistencia campesina a los tratados de libre comercio y por una reforma agraria democrática. La resistencia centenaria de las comunidades indígenas y comunidades negras por su tierra, por su cultura y contra la opresión y el racismo. La resistencia de los estudiantes por una educación popular y de calidad. La resistencia de los defensores de los Derechos humanos. La resistencia de los partidos políticos excluidos, perseguidos y exterminados. La resistencia de las mujeres doblemente oprimidas y explotadas. La resistencia civil contra la depredación de la naturaleza y contra el Ecocidio de las compañías trasnacionales. La resistencia de comunidades transgénero LGBT, ect, que como una promesa social de redención va a persistir y, va a continuar movilizándose masivamente con mayor intensidad en busca de una paz democrática con justicia social. Y que según se aprecia, no va a ser muy fácil destruir del todo.

Pero además es seguir, a la manera de la Oligarquía neoliberal colombiana, que vive ensimismada mirándose el ombligo y pensando local para actuar global. Cuando la ciencia y el desarrollo tecnológico y cultural del globo-mundo muestra lo contrario: que hay que pensar global, ojalá de manera geo-estratégica, analizar las multiples y complejas relaciones reales que en mundo globalizado se dan para actuar en lo local y así, no conducir a la catástrofe a las “masas populares”, que se dice conducir.  

Por ejemplo, es desatender uno de los más importantes hechos sociales que puso de presente el informe de la Comisión Histórica presentado en febrero del 2015, de que el gobierno de los EEUU, es parte INTERNA del llamado conflicto colombiano.

Es decir que, para bien o para mal la solución final del conflicto social armado colombiano estará sujeta a las decisiones, ejecuciones y demás “sobre-determinaciones” que se tomen en Washington, especialmente las bipartidistas emanadas por el congreso de los EEUU.

¿Ya se olvidó que el famoso Plan Colombia fue una “sobre-determinación” impuesta a Colombia en forma de Ley inmodificable, aprobada por el Congreso de EEUU?

Pues bien, a la política demócrata actual del gobierno de Obama de acabar con los dos resabios de la guerra fría anticomunista; uno, el bloqueo criminal contra Cuba, y otro, la guerra contra insurgente de 70 años en Colombia, lo que ha venido implementando JM Santos en nuestro país (no por virtud o porque quiera, sino por necesidades superiores de la geo-estrategia global de la potencia Imperial) ayer 20 de abril 2016 el Congreso bipartidista de los EEUU compuesto por senadores demócratas y republicanos, aprobaron no por mayoría simple, sino por unanimidad, una resolución de apoyo al proceso de paz de Colombia. Ver http://www.efe.com/efe/usa/america/senado-de-ee-uu-aprueba-la-resolucion-apoyo-al-proceso-paz-colombia/50000103-2911513

Es decir que, el famoso Plan Colombia de guerra contrainsurgente en la última etapa tal y como lo conocimos, es bastante probable sea desmontado más temprano que tarde, como “sobre-determinación” bipartidista o Ley de los EEUU en el conflicto colombiano.

De manera que en lo interior (fuera de la obvia maniobra cosmética de cooptar a la Polista Clara López y al Verde Jorge Londoño, con el fin de disolver una posible candidatura de la llamada “Izquierda electoral”) con los últimos acontecimientos ocurridos con el ELN, el presidente JM Santos pareciera que por salvar a su clase social del naufragio que significa una presión por arriba (de EEUU) y desde abajo (todo el Pueblo trabajador colombiano) en favor de la paz, se está enredado aún más de lo razonable.

Pues si como parece, escala la confrontación con el ELN, malo para la credibilidad de su imagen de paz, y si no, si llama al ELN a entrar rápidamente en un proceso de paz, pues peor para su imagen de guerrero, pues la santísima trilogía bendita de Uribe-Ordoñez-Lafauríe, no lo bajaran de cobarde, traidor y entreguista de la patriaaaa, a las guerrillas comunistas y castro-chavistas.

¿Cómo podrá JM Santos cumplir con sus superiores en Washington, acomodar y sacar en limpio a sus válidos de gobernanza que están embadurnados hasta el cuello y, además, lo más difícil, cumplirle al pueblo trabajador con sus promesas de lograr una paz justa y sostenible para todos los colombianos?  

Por eso digo, más allá de lo razonable.

Fuente Imagen Internet   

Lapidarium: Toda mi solidaridad a mi camarada (esta palabra lo dice todo) Carlos Lozano a quien no quebraron las amenazas, persecuciones oficiales y atentados narco paramilitares, y ahora se encuentra en el pabellón de la muerte de la criminal EPS Coomeva. ¡Fuerza Carlos! que después de muertos, seguiremos luchando. Ya se verá                    

               

 

Quien quiera que le mire la facies post operatoria a Vargas Lleras, sabe que su sonrisa inexpresiva y su mirada vacía e indiferente, son la de una persona que tiene problemas con su cerebro. Esto mismo están viendo con tristeza los “Cacaos” dueños de Colombia y amigos suyos, para tener que descartarlo como el futuro presidente de los colombianos, asegurador, por otro periodo de 4 años, de la continuidad de las políticas neo liberales que se traen y que han profundizado aún más la crisis general de la sociedad colombiana.     

 Esta es la razón básica por la cual el cuento del Partido Liberal y adláteres de que el nuevo gabinete de gobierno para el “post conflicto”, nombrado por el presidente Santos ayer (27.04.2016) favorece a Vargas Lleras; es inexacta y les hace el juego a las gambetas electoreras distractoras de Santos, al mostrarlo como un ingenuo e inexperto jugador político y no como el fullero tahúr Trasnacional que realmente es.

JM Santos, fiel seguidor de las recetas anglosajonas sobre la continuidad del Poder, sintetizadas en el aforismo que un mandatario lo primero y único que debe pensar es en su reelección y, si esta no es posible, deberá pensar en quien continuará su obra; también ha sufrido la gran desilusión de mirar y hablar con Vargas Lleras, y sabe que no podrá ser su sucesor en la silla de Nariño.

Entonces ¿Quién podrá continuarlo? Ese es la pregunta que se debe estar respondiendo de acuerdo con los Cacaos dueños del país y el embajador de los EEUU, sobre la base de dos presupuestos. Uno, la necesidad económica trasnacional y geoestratégica de los EEUU para la Región caribeña de concluir la guerra contra-insurgente en Colombia (un resabio de la Guerra Fría mundial iniciada en Colombia en 1946) que se ha tornado anti económica a nivel Global y ha sumido a la sociedad colombiana en una gigantesca crisis de descomposición que amenaza los cimientos mismo de la sociedad actual y a toda Suramérica

Y Dos, la imperiosa necesidad de continuar implementando las políticas neoliberales depredadoras-explotadoras que JM Santos como mascarón de proa del Bloque de Poder Contra-insurgente dominante, se ha comprometido a implementar como presidente de Colombia.

 Esta dicotomía ha sido el argumento de un sector de la “Izquierda electoral” de apoyar la paz “negociada” de Santos (no la Solución Política del conflicto) pero sin aceptar su neoliberalismo depredador-explotador. Como quien escoge de su novia solo el cuerpo atractivo, pero rechaza la cara que le parece fea.

También es la base burocrática y experimental para la “gobernanza” actual, con la cual JM Santos ha escogido el nuevo gabinete ministerial que hoy nos presenta maquillado por la falsimedia oficial, y, además, el criterio de escogencia de la famosa terna cantada (de uno) para elegir Fiscal de la nación: Néstor Humberto, como él mismo lo ha dicho, será el puente jurídico tendido por los Cacaos y el departamento de Estado, hacia la fracción oligárquica de Uribe Vélez, Ordoñez y Lafauríe, con su poder factico mostrado el pasado dos de abril, opuestos visceralmente a la paz santista, pero también profundamente neoliberales y funcionales al gran proyecto global-regional.

Ahora bien ¿Cómo garantiza Santos la elección de su sucesor, llámese Humberto de la Calle, Luis Carlos Villegas, Simón Gaviria, Pardo Rueda, Serpa Uribe, o cualquier otro similar?

Fácil: Mediante dos mecanismos que el Bloque de Poder ha utilizado en estos 70 años de guerra contra-insurgente. Uno, la combinación adecuada de “garrote y zanahoria”. Garrote del gobierno Uribe y su ministro de defensa JM Santos y ahora, zanahoria de la cooptación de Angelino el zarrapastroso, del trepango Lucho y hoy, de Clara López, cooptación que también se ha ampliado al partido verde y con lo cual ha dividido totalmente a la llamada “Izquierda electoral”, quitándoles cualquier posibilidad a la de ir unidos a las próximas elecciones presidenciales.

Y otro, la fiesta electoral prevista, que cómo prueba ácida del triunfo electoral anunciado, ya tiene el calentamiento previo o entrenamiento para dar y recibir los ríos de dinero que correrán en la conocida práctica “democrática” electorera del Plebiscito “Unilateral”, con el cual JM Santos pretende refrendar el acuerdo final de la Habana, y que la fracción de Uribe Vélez piensa utilizar SI es derrotado, para revertir todo lo acordado en la Habana. Y de esta manera, continuar jugando con la incertidumbre que anunció desde un comienzo, cuando sentenció de que “nada estaba acordado hasta que todo estuviere acordado”.

Manes de un experto y fullero tahúr, que los franquistas colombianos llaman orgullosamente, “talante del gobernante”.

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Con la expedición de la llamada “Ley Heroica” de 1928 (Ley 69 del 30 de octubre de 1928) el gobierno conservador del conocido abogado de empresas estadounidenses Miguel Abadía Méndez (1926-1930) y su ministro de guerra Ignacio Rengifo, formalizaron la creación de la contrainsurgencia en Colombia; la que hizo posible la famosa Masacre de la zona bananera (de Macondo) el 12 de noviembre de 1928, ejecutada por el ejército colombiano al mando del general Carlos Cortés Vargas. ¡Memoria eterna a tales nombres!

Desde su inicio en agosto de 1926, el gobierno Abadía Méndez debió enfrentar una marcada agitación social generada en los años de la posguerra de los mil días, por varios procesos socio económicos y políticos simultáneos:

Uno, el afianzamiento del bipartidismo Liberal Conservador hegemonizado por el Conservatismo triunfante del general y posterior dictador Rafael Reyes (1903-1909), quien incluyó al derrotado general liberal-radical Uribe-Uribe en su gobierno, con lo cual pudo iniciar la reconstrucción del país arrasado y en ruina total, con lo que se ha dado en denominar la “coyuntura de la industrialización capitalista en Colombia, la creación del mercado nacional y adecuación institucional”. Coyuntura basada en la inversión financiera extranjera principalmente de EEUU en tres enclaves: el Petrolero, el Bananero y el Financiero, y además, mediante subsidios, subvenciones y protecciones de todo tipo dadas por el gobierno a los gamonales cafeteros del conservatismo triunfante, especialmente el occidente del país, para que establecieran industrias menores y bancos como el de don Pedro López, en el puerto cafetero de Honda, padre de López Pumarejo y abuelo de López Michelsen.

Dos, la llamada “danza de los millones” y “prosperidad al debe”, generadas la una, por el ingreso del pago del tesoro de los EEUU a los gobiernos conservadores de la época de la indemnización por la amputación de Panamá y la otra, por la mezcla de aumento de la deuda publica extranjera y la bonanza de producida por aumento acelerado de las exportaciones de café durante todos esos años de hegemonía conservadora anteriores a la gran crisis capitalista de los años 30.

Tres, la disolución de la antigua Hacienda latifundista cafetera del Oriente colombiano, la liberación de fuerza de trabajo y emigración a los centros urbanos de campesinos para buscar salarios libres, el auge de las colonizaciones parcelaria y, la ampliación de la frontera agrícola en tierras baldías presionada por el latifundio improductivo y ganadero en plena expansión.

Cuatro, la creación del Partido Socialista Revolucionario, en medio de esa formidable movilización y lucha social de campesinos pobres, asalariados agrícolas, colonos y aparceros, e indígenas por reivindicaciones económicas y sociales como la defensa de sus tierras o el derecho a ella, salarios justos, cesantías, bonificaciones, y seguridad social, ect. Además, multiples huelgas obreras en los dos enclaves estadounidenses más importantes el Petrolero de “la Troco” (tropical oil company) en el Magdalena medio, y la Costa Caribe la Yunai (united fruit company), que fueron reprimidas con masacres.  

La Ley Heroica vendría a llenar vacío en la supra estructura jurídico- política e ideológica, demandado por el desarrollo de las Fuerzas Productivas del capitalismo dependiente en expansión.

Hoy en día, después de 70 años de estar sufriendo una terrorífica Guerra Contrainsurgente desatada por el Bloque de Poder dominante contra el Pueblo Trabajador colombiano, tenemos un poco más de conocimientos sobre el cómo opera en el pensamiento y en la obra la estrategia contrainsurgente en Colombia

No es sino mirar y leer con detenimiento el texto de dicha “Ley Heroica” expedida en 1928 (hace 88 años) pero tan actual pues sigue vigente y nos recuerda con escalofríos el Estatuto de la Seguridad “Nacional del gobierno de Turbay expedido en 1978, y que agrego a continuación para que sea incluida en el archivo general de nuestra Memoria Histórica:

LEY 69 DE 1928 (octubre 30)

Diario Oficial No. 20934 de 2 de noviembre de 1928, en:  http://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/ley_0069_1928.htm

<NOTA: Esta norma no incluye análisis de vigencia>

“Por la cual se dictan algunas disposiciones sobre defensa social.”

EL CONGRESO DE COLOMBIA

DECRETA:

ARTÍCULO 1o. Constituye delito agruparse, reunirse o asociarse bajo cualquiera denominación, para alguno o algunos de los siguientes propósitos:

1o. Incitar a cometer cualquier delito de los previstos y castigados por las leyes penales de Colombia;

2o. Provocar o fomentar la indisciplina de la fuerza armada, o provocar o fomentar la abolición o el desconocimiento, por medios subversivos, del derecho de propiedad o de la institución de la familia, tales como están reconocidos y amparados por la Constitución y leyes del país.

3o. Promover, estimular o sostener huelgas violatorias de las leyes que las regulan, y

4o. Hacer la apología de hechos definidos por las leyes penales como delitos.

PARÁGRAFO. El jefe de la policía en cada lugar disolverá cualquiera reunión, asociación o agrupación de las a que se refiere este Artículo; y el Juez de Prensa y Orden Publico, de que se habla adelante, impondrá a cada uno de sus miembros una pena de doce ($12) a cuatrocientos cincuenta pesos ($450), convertibles en arresto, a razón de un día por cada tres pesos, previo el tramite establecido en el Artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 2o. Todo individuo que ejecute alguno o algunos de los hechos delictuosos enumerados en el Artículo anterior, sea por medio de discursos, gritos o amenazas proferidos en lugares o reuniones públicos, o con escritos o impresos vendidos, distribuidos o expuestos en esos mismos lugares o reuniones, o por cualquiera otra forma de publicidad, será castigado con la pena de cuatro meses a un año de confinamiento en una colonia penal, pena que se impondrá mediante el procedimiento que establece el Artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 3o. Créanse en las capitales de los Departamentos, con jurisdicción dentro de los respectivos límites territoriales de éstos, sendos Jueces de Prensa y Orden Publico, los cuales conocerán privativamente, sin intervención del Jurado, de los siguientes delitos:

1o. Los castigados en los artículos 1o., 2o. y 7o. de esta Ley;

2o. Los enumerados en las leyes vigentes sobre prensa;

3o. Los sancionados por el Código Penal, Libro II; delitos contra la Nación, Titulo II; contra la tranquilidad y el orden público, Título III (artículos 167 a 247, inclusive);

4o. Los contemplados en las leyes sobre huelgas, y

5o. Los demás que les señalen leyes especiales.

Estos Jueces serán nombrados directamente por la Corte Suprema de Justicia para un período fijo dos años a partir del 1o. de noviembre de 1928; no podrán ser removidos sino por las causas legales, y gozarán de una asignación mensual de trescientos pesos ($300). Cada uno de esto Jueces tendrá un Secretario, un Escribiente y un Portero de su libre nombramiento y remoción, con las asignaciones mensuales de ciento cincuenta pesos ($150), cien pesos ($100) y ochenta pesos ($80), respectivamente.

Los Tribunales Superiores de Distrito Judicial de capital de Departamento, con excepción del Departamento Norte de Santander, que lo será el Tribunal de Pamplona, conocerán en Sala de Acuerdo, en segunda instancia, o por vía de consulta, de las providencias que dicten los Jueces de Prensa y Orden Publico.

Estos Jueces tendrán, además, las siguientes jurisdicciones territoriales:

El de Bogotá, en la Intendencia Nacional del Meta y en las Comisarías del Vaupés y Vichada;

El de Cartagena, en la Intendencia Nacional del San Andrés y Providencia;

El de Medellín, en la Intendencia Nacional del Chocó;

El de Pasto, en la Comisaría del Putumayo y en la del Amazonas, si llegare a crearse ésta;

El de Neiva, en la Comisaría de Caquetá;

El de Tunja, en la Comisaría de Arauca;

El de Santa Marta, en la Comisaría de La Goajira.

ARTÍCULO 4o. El procedimiento para la investigación y castigo de los delitos de que tratan los artículos 1o., 2o. y 7o. de esta Ley y el numeral 2o. del artículo anterior, será el siguiente:

Cuando un funcionario de instrucción tenga conocimiento de que se ha cometido un delito de aquellos de que trata esta Ley, practicará inmediatamente las diligencias conducentes a su investigación, y dará cuenta inmediata, por la vía más rápida, al respectivo Juez de Prensa y Orden Publico. Este funcionario se trasladará sin pérdida de tiempo al lugar o lugares donde se hubieren ejecutado los hechos, con el fin de aprehender el conocimiento del asunto y continuar la investigación, la que deberá perfeccionarse en un término no mayor a diez días.

 

Dentro de este término se indagatoriará al sindicado y en ningún caso se considerará perfecta la investigación sin que se haya surtido esta diligencia. En ella será asistido el sindicado por un apoderado de su libre nombramiento, y si no lo nombrare, lo nombrará el Juez, haciendo constar este hecho en el expediente. El funcionario de instrucción indagatoriará al sindicado sobre los cargos que contra él pesan, por medio de preguntas claras y precisas, y se le permitirá manifestar los descargos o las explicaciones necesarias a su defensa. No será necesaria la presencia del apoderado en el acto de la indagatoria en los casos que exceptúa expresamente el Artículo 5o. de la Ley 104 de 1922.

El Juez ordenará la detención provisional del sindicado si se trata de infracciones que puedan merecer pena de presidio o reclusión, o confinamiento a colonia penal, conforme a esta Ley, y si apareciere contra éste por lo menos una declaración de testigo hábil o un indicio vehemente de su responsabilidad, o en el caso de ser hallado IN FRAGANTI delito, y no habrá lugar en ningún caso a libertad provisional para los sindicados de los delitos castigados en los artículos 2o. y 7o. de esta Ley.

Perfeccionado el sumario, el Juez dictará auto de proceder o de sobreseimiento dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes, el cual se notificará inmediata y personalmente al procesado.

Dentro del término improrrogable de cinco días, contados a partir de la notificación del auto de enjuiciamiento, el acusado puede pedir la práctica de las pruebas que estime necesarias a su defensa. El Juez las decretará si fueren conducentes, y ordenará que se practiquen en el término improrrogable de diez días. Si habiendo sido pedidas en tiempo no alcanzaren algunas pruebas a practicarse dentro del término correspondiente, se tendrán en cuenta al fallar, si fueren practicadas antes de proferirse sentencia en la primera instancia, o en el segunda, si llegaren antes de proferirse el respectivo fallo. Vencido el término de pruebas, el acusado podrá alegar por escrito dentro de las veinticuatro horas siguientes, y vencido este término, el Juez dictará sentencia dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes, procediendo para ello como Juez de derecho.

La sentencia se notificará personalmente al procesado el mismo día en que fuere proferida, y en el acto mismo de la notificación, o dentro de las veinticuatro horas siguientes, puede apelar de ella para ante el superior respectivo; éste conocerá y resolverá el asunto como si se tratara de apelación de auto interlocutorio. Si la sentencia no fuere apelada, el Juez ordenará que sea consultada con el superior.

Las apelaciones se concederán en el efecto devolutivo; excepto la de la sentencia, que se concederá en el suspensivo. El auto de sobreseimiento temporal o definitivo se consultará precisamente con el superior.

Después de recibida la indagatoria al sindicado o sindicados no habrá reserva de las diligencias para ellos y sus apoderados.

El Juez de Prensa y Orden Público puede comisionar a cualquiera de los Jueces o funcionarios de la República para la práctica de diligencias sumarias y de pruebas, fijándoles términos precisos dentro de los cuales deban evacuarlas, bajo la sanción de multas de cien pesos ($100) a cuatrocientos pesos ($400).

El funcionario de instrucción secuestrará previamente, al iniciar el sumario o procedimiento criminal, los escritos, impresos, dibujos y demás instrumentos de propaganda delictuosa de que trata esta Ley y las de Prensa.

PARÁGRAFO. Para la investigación y castigo de los demás delitos que deban conocer los Jueces de Prensa y Orden Público, se seguirán las reglas generales de procedimiento criminal, con las excepciones consagradas en la Ley de Prensa.

ARTÍCULO 5o. La autoridad impedirá la fijación de carteles o de avisos o impresos murales en que se provoque o instigue a cometer cualquiera de los delitos de que trata esta Ley, sus referentes y el Código Penal, y destruirá o retirará los que hayan sido fijados, e impondrá a los responsables de la fijación, previo el procedimiento del artículo 4o. de esta Ley, multas de cincuenta pesos ($50) a doscientos pesos ($200), convertibles en arresto a razón de un día por cada tres pesos.

ARTÍCULO 6o. Lo dispuesto en la presente Ley no impide la censura legitima de las leyes ni de cualesquiera actos y contratos oficiales permitida en las disposiciones vigentes sobre prensa, y la demostración de su inconveniencia, mientras que no se desconozca su fuerza obligatoria, ni se promueva su desobediencia, ni se ejecuten los actos expresamente prohibidos y sancionados por las leyes penales y la presente.

ARTÍCULO 7o. Todo individuo que sin permiso de la autoridad y sin motivos lícitos fabrique, use o conserve instrumentos o máquinas explosivas de cualquier clase, será castigado con la pena de uno a tres años de presidio. El sindicado por este delito no tendrá derecho a excarcelación, y podrá ser detenido accidentalmente por el funcionario de instrucción. El procedimiento en este caso será el establecido en el artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 8o. Para ejercer el cargo de Juez de Prensa y Orden Público, el nombrado debe acreditar que es abogado graduado y que reúne, además, todos los requisitos que la ley señala para los Magistrados de Tribunal Superior de Distrito Judicial, lo cual deberá comprobarse ante la Corte Suprema de Justicia.

No podrán ser elegidos Jueces de Prensa y Orden Público los miembros de las Cámaras Legislativas.

ARTÍCULO 9o. El Gobierno limitará a su prudente arbitrio la introducción y expendio de revólveres, pistolas, carabinas y otras clases de armas de fuego, y los cartuchos que a su juicio sean peligrosos para el sostenimiento del orden público.

Las autoridades tomarán todas las demás medidas de orden público autorizadas por la Constitución, las leyes, las ordenanzas y los decretos, con el fin de prevenir los delitos de que trata esta Ley.

ARTÍCULO 10. Se establece prelación en las diligencias, actuaciones y juicios relativos a los delitos de que trata esta Ley y las de prensa; y en tal virtud, los funcionarios públicos les darán preferencia respecto de toda otra clase de asuntos, a fin de que sean despachados precisamente dentro de los términos legales. La infracción a lo dispuesto en este artículo se castigará con multas sucesivas de diez pesos ($10) a cincuenta pesos ($50) que impondrán, a solicitud del Ministerio Público, los Tribunales a los Jueces de Prensa y Orden Publico, y la Corte Suprema a los Magistrados de Tribunal.

ARTÍCULO 11. En los casos de calumnia o injuria contra particulares es necesaria la acusación de la parte agraviada para iniciar el procedimiento. En tratándose de calumnia o injuria contra funcionarios o corporaciones públicas en su carácter de tales, es menester, para que pueda iniciarse el procedimiento criminal respectivo, la presentación de queja formal de quien presida la corporación o del funcionario agraviado, según el caso, y entonces el procedimiento se seguirá de oficio conforme a las reglas generales.

Parágrafo. El acusador del delito de injuria o de calumnia no está obligado a prestar la fianza de que tratan los artículos 1609 y concordantes del Código Judicial.

Parágrafo. Todos los juicios sobre delitos de prensa se surtirán en papel común.

Parágrafo. Todo director de periódico que se edite en Colombia, con excepción de las revistas netamente científicas o literarias, estará obligado a otorgar una caución hipotecaria, prendaria o personal, ajustada a la ley, de quinientos pesos ($500) para los diarios de las capitales de Departamento, y de cien pesos ($100) a trescientos pesos ($300), para las demás publicaciones, para responder de las resultas del juicio o juicios a que puedan dar lugar las publicaciones que se hagan en su periódico.

Dicha fianza deberá ser complementada o renovada en todos los casos en que se disminuya o agote por cumplimiento de una sentencia judicial.

La caución de que trata este artículo será cancelada un año después de la fecha de la publicación del último número del respectivo periódico.

El Juez de Prensa y Orden Público sancionará con multas de diez pesos ($10) a cien pesos ($100) las infracciones a lo dispuesto en este artículo, y graduará en cada caso, dentro de los límites señalados por este artículo, la cuantía de la fianza que deben otorgar los directores de periódicos que no sean diarios de capital de Departamento.

ARTÍCULO 12. La persona o personas que por medio de halagos, promesas, dádivas, ofertas de dinero u otros efectos; o las que valiéndose de amenazas, intimidaciones o cualquier medio de violencia, intenten obligar a algún director de diario o periodista a hacer alguna publicación de carácter calumnioso o injurioso contra personas naturales o jurídicas, empleados o entidades públicas; y también los directores de periódicos o periodistas que por medio de la amenaza consistente en hacer alguna publicación de la índole expresada, traten de obligar a alguna persona o entidad pública o privada, a hacer o a no hacer alguna cosa, sufrirán la pena de tres meses a un año de arresto.

ARTÍCULO 13. Conforme a lo dispuesto en el artículo 42 de la Constitución Nacional, ninguna empresa editorial de periódicos podrá, sin permiso del Gobierno, recibir subvención alguna de otros Gobiernos ni de compañías extranjeras. La infracción a lo dispuesto en este artículo será castigada con la pena dos meses a un año de arresto, que impondrá el Juez de Prensa y Orden Público, mediante el procedimiento fijado en el artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 14. Los delitos de calumnia o injuria castigados en la Ley de Prensa tendrán las mismas penas que la calumnia o injuria públicas de que trata el Código Penal.

ARTÍCULO 15. En todos los casos no previstos por esta Ley se aplicarán las disposiciones consignadas en el Código Judicial y en las leyes que lo adicionan y reforman.

El Gobierno podrá abrir los créditos correspondientes para dar cumplimiento a la presente Ley, de acuerdo con las prescripciones de la Ley 34 de 1923. Los viáticos de movilización de los Jueces de Prensa y Orden Público y de sus respectivos Secretarios se imputarán al Ministerio de Gobierno, en el Presupuesto de la próxima vigencia.

Quedan vigentes todas las disposiciones sobre prensa, en cuanto no sean contrarias a lo ordenado en la presente Ley.

Esta Ley regirá sesenta días después de su publicación en el Diario Oficial.

Dada en Bogotá a veintinueve de octubre de mil novecientos veintiocho.

El Presidente del Senado,

ANTONIO JOSÉ URIBE

El Presidente de la Cámara de Representantes,

ALBERTO VELEZ CALVO

El Secretario del Senado,

JULIO D. PORTOCARRERO

El Secretario de la Cámara de Representantes,

FERNANDO RESTREPO BRICEÑO.

Poder Ejecutivo-Bogotá, octubre 30 de 1928.

Publíquese y ejecútese.

MIGUEL ABADÍA MÉNDEZ

El Ministro de Gobierno,

ENRIQUE J. ARRÁSOLA.

 Fuente Imagen: Internet.

Las tres utopías imperecederas de la revolución francesa de 1789, concebidas por sus inspiradores como un triángulo equilátero perfecto, como una gran construcción social a la manera de una nueva pirámide faraónica, que (se suponía) encarnaba los ideales “progresistas y revolucionarios” de la burguesía en ascenso; fue traicionada más pronto de lo esperado, una vez esta clase social se hubo apoderado del Poder, decapitado el régimen “anciano” o antiguo y el capitalismo liberado de las relaciones feudales empezara su globalización, tal y como Marx y Engels lo advirtieron en el manifiesto comunista de 1845 , es decir 56 años después.

Una de las envolturas supra-estructurales (über bau) con las cuales el nuevo modo de producción se expandió vertiginosamente, fue la forma jurídico filosófica de gobierno con la categoría de Democracia, desenterrada de la antigüedad griega pero reconstruida con la teoría de los 3 “Poderes” sustentada por Montesquieu.

Quien no conozca la historia está obligado a repetirla, no dos veces sino muchas, como una noria o carrusel sinfín. En eso estamos 227 años después de haber sido establecida como atopia universal por los revolucionarios franceses.

Marx en sus escritos sociológicos y políticos más sugestivos sobre la lucha de clases que siguió a la gran revolución de 1789, como el 18 Brumario de Luis Bonaparte y la lucha de clases en Francia, entre otros (consultar este enlace: http://www.gramscimania.info.ve/2012/09/algunos-textos-de-marx-engels-sobre-la.html

Hace innumerables sugestiones y revelaciones de verdadera Economía Política, entre las cuales se destaca la desmitificación que junto con su colega Engels hace de la categoría Democracia Burguesa Representativa y su contrario la Democracia Directa de Masas y la movilización social continua.  

 Sin embargo, y a pesar de tener semejante corpus intelectual (lo digo para Nuestramérica) seguimos preguntándole a Marx unas veces, y otras a Lenin, sobre la solución a problemas actuales que nos ponen al orden del día la lucha de clases antioligárquica y antimperialista en nuestro continente latinoamericano y caribeño, pero sin tener en cuenta los parámetros que los grandes maestros del proletariado enfrentaron con su Praxis trasformadora y que hoy en día son muy otros.

Uno de esos problemas tan sentido y que ha costado tanta sangre a nuestros pueblos, que no se ha querido asumir consecuentemente por la llamada “izquierda” es la “cuestión de la Democracia Directa o de Masas” que, se sigue mirando como un asunto “burgués y eurocéntrico” sin tener en cuenta la nueva situación histórica a la que hemos llegado en nuestra Patria Grande:

 Que la categoría de Democracia representativa (generalmente bipartidista según el modelo expansivo impuesto hegemónicamente a nuestros países por los EEUU) ha sido revaluada masivamente por nuestros pueblos en la calle y carreteras en sus marchas contestarias y reivindicativas y que, el asunto de la Democracia (a secas) ha sido arrebatado a las Burguesía Trasnacionalizadas “lacayas y cipayas” para ser reemplazado por un nuevo concepto de Democracia de Masas o directa como la que ejemplificó Marx en la Comuna de Paris.

No hemos visualizado con el suficiente rigor que exige la Economía Política y explicado el verdadero significado de millones de brasileños marchando por las calles de sus populosas ciudades en defensa de la “Democracia”, o de millares de Venezolanos, Argentinos, Centroameicanos, Mejicanos o recientemente Peruanos contra Keiko,  marchando por la Democracia y contra el  engaño “democrático” del Neo Liberalismo criminal y lumpen, o incluso Colombianos marchando y expresándose vehementemente por una “Paz Democrática en Colombia”.

No se ha visto la potencia futura y trasformadora que estas marchas llevan dentro de sí. Lo novedoso que hay en ellas  Preferimos comernos el cuento mediatico Imperialista y desmovilizador de que, la “Izquierda latinoamericana” está en reflujo, que el péndulo de la historia ha dado vuelta, que está derrotada, ect, y, no vemos más allá de lo que pueda pasar en el tiempo histórico, con Lula y Vilma, o con Cristina, con Maduro, con Correa, con Evo, o incluso con Santos ect , quedándonos en el “juego parlamentario” y la lucha superficial y aparente entre la  dicotomía vacía de “Izquierda-Derecha”, en el cual ellos se mueven con maestría por haberla construido.

El fenómeno nuevo sobre el cual deseo llamar la atención es que la categoría civilizatoria de Democracia, finalmente ha sido disputada a sus constructores y que una nueva concepción de Democracia Directa o de Masas como la que Marx vio en la Comuna de Paris, está disputando y va a seguir haciéndolo a la supra estructura hegemónica y explotadora de las burguesías imperialistas, colonialistas y esclavistas.

Pero no es cualquier concepto: Es el triángulo original de 1789 de las utopías humanas de Libertad, Igualdad y Fraternidad, traicionadas precozmente por el capitalismo explotador y depredador que las convirtió en palabras vacías: la Libertad para explotar y esclavizar otros seres humanos, la Igualdad la trasformó en desigualdad y, la fraternidad humana la alienó en un feroz y violento individualismo consumista.

Lo que hay que mirar es la deriva que se ha abierto preñada de futuras trasformaciones. Para eso hay que seguir marchando y luchando todo el tiempo que sea necesario.

Recordemos que no hay que tragar entero: El Marxismo son masas en lucha por un mundo mejor.    

Fuente Imagen: Internet                          

                        

  

El Ministro de defensa Luis Carlos Villegas, que si sabe por dónde le entra el agua al coco, en un debate en la Universidad del Rosario (12.04.2016) titulado el estado de la nación, al parecer copiado de los debates gringos (que falta de imaginación, por dios) afirmó sin empacho que los paramilitares en Colombia no existen.

Contrariando la realidad colombiana y la evidencia  presentada ante el Parlamento Británico por la organización inglesa “Justice for Colombia”, en la que se demuestra plenamente cómo entre 2011 y 2015 (faltan los datos del 2016) es decir durante el gobierno de Santos II, van 534 (OJO quinientos treinta y cuatro) activistas políticos de oposición y luchadores por una verdadera Democracia de Masas, entre los que se encuentran campesinos, indígenas, sindicalistas, activistas de la Marcha Patriótica, Comunistas y dirigentes comunitarios, LGT, fusilados o ejecutados por el brazo difuso de la Contrainsurgencia del Estado colombiano llamados Narco Para Militares. Algo nos recuerda al avestruz en el desierto, con el ramillete de plumas de la cola hacia arriba, durante el paro agrario de agosto del 2013 afirmando con la misma desfachatez: “el tal paro agrario No existe”.

Fuera de ser una burda maniobra distractora, para evitar la luz pública que alumbró la desidia y complicidad indiferente mostrada por la Fuerza Pública hoy comandada por el señor Villegas, durante el pasado paro armado del 02 de abril decretado por “los Urabeños”, la que dejó una parte considerable del territorio colombiano desprotegido y en posesión de este Poder Factico Narco-Para-Militar, esta afirmación merece más de una consideración:

Mientras se aclara el debate público interminable y bizantino (esos que apasionan a los santanderistas en el Poder) sobre cuál es el nombre jurídico más adecuado para ponerles a ese Poder factico, difuso o descentralizado de la Contrainsurgencia dominante, y por lo tanto cada vez más difícil de ubicar; si bandas criminales (Bacrim), si Neo-paramilitares, si Post Paramilitares, si Urabeños, si clan Úsuga, ect, lo que  también nos recuerda los 147 nombres (tiznados, grillos, chamizos, masetos, maicopa, colsingue …ect) denunciados en la década de los 80, cuando el general Landazábal Reyes, uno de sus creadores de tal  Frankestein, lanzó en el senado colombiano aquel pavoroso grito de guerra contrainsurgente que todavía está por evaluarse:

¡” Vamos a subvertir la subversión” !!

Hoy se nos repite (sin imaginación insisto) la misma dosis de descentralización y dilución proteiforme nominativa: El ministro Villegas, que debe estar bien informado de las aspiraciones presidenciales de su copartidario conservador pastranista el monseñor laico Ordoñez, ahora convertido en el jefe de los “anti restitución de tierras” ; ya No habla de 147 grupos, sino de 400 “mini carteles y meso carteles”, o bandas criminales de diferente tamaño dedicados a “negocios criminales”, no en Panamá…papers, sino distribuidos por todo el “endemoniado” territorio colombiano; con el fin de crear la ilusión mediática o matrix comunicativa, de que el “principal reto del Post-conflicto será la seguridad de los desmovilizados de las Farc y de los del ELN” que (según el artículo de hoy en la revista semana del otrora comunista doctor Pizarro Leóngomez) no tienen otra opción diferente a la de estar en camino.

 Claro, para soslayar o minimizar no solo los otros puntos de los acuerdos alcanzados como por ejemplo el de Tierras al que se opone Ordoñez, biblia en mano, sino principalmente, el hecho ya anunciado por la dirigencia de las dos insurgencias, de que con la persistencia del Narco Para Militarismo será muy difícil alcanzar la verdadera paz en Colombia ¿Qué decir del Post-conflicto?

Ya empieza a verse una tendencia realmente peligrosa y destructora: lo que está aconteciendo en el Bagre y Segovia Antioquia. Ante la ausencia del Estado, las Insurgencias unidas combaten directamente a los Narco Para Militares. ver noticia en

 (http://www.el-nacional.com/mundo/FARC-ELN-enfrentaron-noroeste-Colombia_0_828517362.html)

De suerte que, si verdaderamente la Fuerza Pública ha interiorizado la necesidad de lograr una paz duradera y sostenible en Colombia, no debiera dejarse convertir en una jefatura de debate de la campaña presidencial de Ordoñez o de Vargas Lleras, sino más bien, concentrar su estrategia profesional en desprenderse definitivamente del tal Frankestein creado, para centrarse en cumplir plenamente y sin la retórica acostumbrada el mandato constitucional que  desde hace siglos viene repitiendo, de ser la salvaguarda de la vida honra y bienes de todos los colombianos. Sin excepción, agrego yo.

Fuente Imagen Internet: Santos, Villegas, Palomino.

 

Con el título “cambio de estrategia”, el economista Rudolf Hommes, uno de los más importantes varones del neo-liberalismo en Colombia, escribió una opinión en El Tiempo. 10.04.2016 (1), muy importante de leer y con detenimiento, no solo por venir de quien viene y en donde se escribe, sino porque el antiguo asesor económico y financiero y “empalmador” de la campaña del 2001 de Uribe Vélez, finalmente deja ver el trasfondo de otra contradicción entre las dos fracciones de la Oligarquía Contrainsurgente colombiana (Santos-Uribe), sacada a flote con el paro armado de los Narco-Para Militares y la marcha Uribista del dos de abril pasado que, finalmente ha llegado al seno de las FFMM colombianas en sus dos estructuras: Ejército y Policía.

Hommes en su lenguaje característico de propietario, escribe lo siguiente:  .…” Muy oportuna la noticia de que el Ejército está rediseñando su estrategia y que el Gobierno ha decidido que asuma responsabilidad sobre la seguridad pública y la seguridad y convivencia ciudadanas, que hasta la fecha han sido primordialmente dominio de la Policía” ….

Y a continuación citando al coronel Pedro Javier Rojas, agrega que …” el Ejército de Colombia que no tiene en cuenta sino la parte externa, como si se tratara de un país en el que no hay conflicto interno y en el cual organizaciones irregulares armadas herederas del paramilitarismo o brazos armados del narcotráfico no se han tomado regiones enteras donde imperan el terror y la arbitrariedad y el Estado colombiano no ejerce plena soberanía. Son zonas ocupadas por fuerzas hostiles que deben ser desalojadas y ocupadas por la Fuerza Pública, preferiblemente por el Ejército, ojalá renovado y libre de cargas.

…..Si no lo hace, se invita al siguiente grupo de matones armados a que aparezca y nunca se va a cumplir con el artículo 217 de la Constitución ni podrá el Ejército defender la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y menos la vida, honra, bienes y demás derechos y libertades de todos los colombianos”.

Replicando este razonamiento, pero llamado “pulso” a la estrategia de Hommes, Juanita León escribe en su portal otro artículo (11.04.2016) donde según los “Spinn Doctors” por ella consultados, da cinco razones por las cuales las Bacrim le ganan el pulso a Santos (2), enumerándolas así:

  1-“No hay una política de Estado contra las bandas criminales

.....Quizás lo que más ejemplifica la ausencia de una verdadera política de Estado contra las Bacrim es lo que ha pasado con los bombardeos. Al interior del gobierno existió durante años una división entre el Comisionado de Paz Sergio Jaramillo, que consideraba que las Bacrim deberían combatirse mediante una política criminal con la Policía a la cabeza y el entonces ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, que consideraba que dado el armamento y su tamaño deberían ser combatidos como grupo armado por parte del Ejército. El presidente era partidario de la primera visión. Pero pocas semanas después de asumir como Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas ordenó bombardear a las Bacrim en el Chocó.

….Mediante la directiva 003 de 2015, el Fiscal Montealegre estableció que era consistente con el Derecho Internacional Humanitario que la Fuerza Pública utilizara fuerza letal contra estos grupos, pero la decisión política de si era estratégico hacerlo siguió sin tomarse. Recientemente, según supo La Silla, el Presidente decidió no bombardearlos, pero es un tema sobre el que la Policía y el Ejército siguen sin ponerse de acuerdo entre sí.

  2- El foco está en las organizaciones criminales y no en garantizar la seguridad de los territorios….

….Desde que Santos asumió su mandato, todas las bandas criminales han sido decapitadas. Algunas dos y tres veces. No queda ninguno de los jefes originales. Se han capturado más miembros de estas bandas que todos los paramilitares que se desmovilizaron, cinco veces el número de guerrilleros de las Farc, Pero si se comparan las cifras de Bacrim de 2007 y el conteo del año pasado es el mismo número.

  3-Hay una desconexión con la justicia

….Como explicó ayer el Fiscal General encargado Jorge Perdomo, la Fiscalía tiene el récord de más de 10 mil imputaciones en grandes organizaciones delincuenciales y 7 mil sentencias condenatorias….con el agravante de que como no existe un verdadero sistema de información entre la Fiscalía, la Policía y el Inpec, no hay tampoco una estrategia para evitar que los internos de las bandas criminales queden recluidos juntos con los de sus estructuras criminales con lo cual en no pocas ocasiones termina siendo la maestría completa.

 4-No se combate en serio la corrupción provocada por las bandas

…..En su entrevista de este domingo, el Fiscal General (e) Perdomo decía que “la inmensa capacidad que tienen para corromper y permear la Fuerza Pública en las regiones” es lo que explica en parte el poder del Clan Úsuga. Más de 150 integrantes de la Fuerza Pública e, incluso, miembros del CTI, fiscales y jueces han resultado detenidos en el último año por colaborar con estos grupos.

  5-No se altera la economía ilegal

…..Más allá de los operativos y las capturas, en las zonas donde operan las bandas la economía criminal está tan consolidada que la desarticulación de una Bacrim y la dada de baja de un jefe hacen muy poca diferencia porque mientras el negocio sea boyante aparece rápidamente un sucesor”……

Para finalmente verter el veneno que, por supuesto no es de ella y que como no puede comprobar, hábilmente le traspasa al “experto” envenenador de apellido Garzón:

…..”Y más allá de la retórica y la indignación de los jefes guerrilleros de las Farc en la Habana frente al accionar de estas bandas neoparamilitares, la realidad en el terreno es que en no pocas ocasiones trabajan de la mano. “Cada vez es menos frecuente la disputa entre estructuras de las FARC y facciones locales del crimen organizado, lo cual, en cierta medida, refleja el proceso de consolidación de las economías criminales”, escribe en un texto el investigador Juan Carlos Garzón.

….Por ejemplo, las Farc controlan los cultivos de coca, mientras que las bandas la procesan y comercializan. En el Catatumbo, las FARC compran la hoja de coca y se encargan de convertirla en pasta base, que luego se la venden al EPL. Esta guerrilla la cristaliza en sus laboratorios y la vende ya sea directamente en la frontera con Venezuela o a las Bacrim para que la distribuyan en Colombia. Guerrilla y Bacrim también controlan los puntos de entrada de la gasolina de contrabando para procesar la coca”.

Tres elementos salen a la luz en esta polémica: UNO: Que la carencia no  es de una “estrategia” gubernamental bien sea jurídica, o administrativa, o Militar pues la Policía de Colombia pertenece al Ejército; sino la carencia de una real “voluntad política” por parte de la Oligarquía Contrainsurgente (en sus dos fracciones) para desmontar el monstruo Narco-Para-Militar creado por ella hace décadas, y lo peor de todo, disculpándose de manera retórica con las 5 razones que da la jefa de la Silla Vacía.

 DOS; lo que sutilmente chipotea Hommes sin querer queriendo cuando dice que (sic) “Son zonas ocupadas por fuerzas hostiles que deben ser desalojadas y ocupadas por la Fuerza Pública, preferiblemente por el Ejército, ojalá renovado y libre de cargas”.

 Ojo a esto último: “Renovado y libre de cargas”. Es decir que por más neoliberal convicto y confeso que sea no pudo desconocer lo que la León si desconoce: la historia real de la contra-insurgencia y el surgimiento de los Narco-Para-Militares actuales (tres personas distintas y un solo dios verdadero) los que muy glamurosa ella, denomina neo-paramilitares.

Y tres, que no es un problema entre Ejercito y Policías, pues como todo el mundo sabe, la Policía en Colombia es un apéndice del Ejercito y depende tanto administrativa como operacionalmente del Ministro de Defensa.  

 Así. Con amigos agazapados de la paz como estos ¿para qué enemigos declarados y en paro?

Notas

  1. http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/cambio-de-estrategia/16559681
  2. http://lasillavacia.com/historia/las-cinco-razones-por-las-que-las-bacrim-le-ganan-el-pulso-santos-55358

Fuente imagen Internet

La eclosión de los hechos del pasado 02 de abril /16; la marcha uribista nacional (55.000 personas en todo el país según cifras dadas por la Policía Nacional*) y el paro armado del Narco-Para-Militarismo (insisto: tres personas distintas y un dios verdadero) pusieron al descubierto como nunca antes el resquebrajamiento o rasgadura definitiva y muy probablemente irreversible, de la ideología contrainsurgente dominante en Colombia desde hace 70 años, con la cual el Bloque de Poder adelantó contra el pueblo trabajador, todos esos años, la guerra contrainsurgente y de odio, que se ha aceptado llamar conflicto social y armado de Colombia. Odio contrainsurgente y anticomunista, del cual se ufanan todos los ruiseñores y “spinn doctors” del régimen. Todos sin excepción. ¡Ay doctor Pizarro.

Salió a flote también el nudo de contradicciones que hay en las alturas de Poder dominante en Colombia, entre quienes están por continuar sustentando su Poder contrainsurgente basados en su terrorífico instrumento Narco-Para-Militar, y, entre quienes desde el actual gobierno han optado seguir la inteligente recomendación del U. S Departament of State actualmente dirigido por John Kerry, de separarse de este Frankenstein criollo para buscar y encontrar con las insurgencias armadas una Solución diplomática o menos traumática al mentado “conflicto” colombiano, y  con el fin de salvar lo que queda del régimen dominante sumido en la más pavorosa crisis no solo económica y de inquietud y movilización social, sino de corrupción, de descomposición repugnante y  de ilegalidad e ilegitimidad nunca antes vista. ¡Ay del anillo del general Palomino!

Desde 2010, cuando JM Santos anunció su decisión presidencial de iniciar un proceso de dialogo con las insurgencias armadas, supimos la tenaz y persistente oposición a esta salida de su anterior socio Uribe Vélez, quien la calificó de “la traición de Juanma a la seguridad democrática”, riña sobre la cual montó toda una campaña política para hacerlo reversar. Como JM Santos continuó con su decisión inmodificable, cada vez se fue haciendo más grande o ensanchando la pelotera entre los partidarios de la vieja pax contrainsurgente de Uribe Vélez y la neo-paz neoliberal de Santos. Era desde luego una traición individual, nunca de clase social, ni menos al proyecto neoliberal compartido.

Con el correr de los días, nuevos sectores se fueron agregando al núcleo Para-Político y Mafioso inicial de los Uribes (Mario con los apóstoles, Londoyos, los Valencia Cossío, la multimedia contrainsurgente y los sectores militaristas contrainsurgentes ampliamente conocidos Rito Alejo, Narváez, ect), y a la reivindicación regresiva y reaccionaria de Uribe Vélez, por ejemplo, se sumó alborozado el sector del Opus Dei y de Traducción Familia y Propiedad de Ordoñez, hasta aglutinar un importante sector de expresión que anteriormente permanecía de muy bajo perfil e incluso clandestino, el cual fue conocido en el país como “los enemigos agazapados de la paz” de la década de los 80.

Los mismos que hoy definitivamente han salido a la luz pública y a la calle sin ninguna pudibundez, a marchar el mismo día que los Urabeños o Úsuga, los Rastrojos o rondas campesinas populares, y las Águilas Negras de Vicente Castaño, que operan como un Poder fáctico Narco-Para-Militar anexo al Estado en 234 municipios de Colombia, paralizaron mediante la intimidación, el terror y la violencia contra la población civil desarmada, las actividades generales en una amplia zona de Colombia, oponiéndose de facto al programa estatal de la restitución de tierras y, retando de hecho y a la mejor manera de Pablo Escobar, también sin mojigatería, el Poder del Estado y poniendo a JM Santos en un gran dilema:

Si les aplica todo el “peso de la Ley”, como gusta decir, y la “flamígera” legalidad y legitimidad de la mellada espada del Estado; o atemorizado como está, pasa de agache a semejante reto para convertirse en un perjuro o si se quiere, en traidor a la Constitución de Colombia que con tanta ceremonia y pompa religiosa juró defender.

Es decir, el manto protector de la ideología contrainsurgente que anteriormente servía para justificar la guerra contra el Pueblo Trabajador (por ejemplo los Falsos Positivos) ya no puede arropar más, pues al romperse este dos de abril pasado, ha dejado al descubierto a los usufructuarios que estaban agazapados debajo recibiendo su protección. La sutil línea semántica entre Uribeños y Urabeños ha sido borrada.

La compleja y contradictoria realidad social colombiana expresada este 02.04.16, finalmente se ha movido hasta convertir “el desmonte” real y efectivo por parte del Estado del Narco-Para-Militarismo en una apremiante necesidad y en un cuello de botella que, como lo dijo el comandante Pablo Catatumbo no da paso a la firma de los acuerdos finales de paz en la Habana, y al parecer tampoco lo permitirá con el ELN. Además, al rasgarse definitivamente la ideología contrainsurgente hegemónica del Bloque de Poder dominante, se ha tornado obsoleta. Inservible

No es que lo viejo no muera y lo nuevo no nazca, como dice cierto maoísta caucano que cita de manera dogmática a Gramsci como si fuera Mao, sino que lo nuevo está naciendo por partes y en medio de grandes tensiones sociales. Como debe ser. Estamos asistiendo a una de ellas:

 O Santos y su ministro de Defensa, le aplican todo el Poder del Estado (incluido el militar obviamente) a los Narco-Para-Militares colombianos, llámense Post-Paramilitares, Neo-Paramilitares, Bandas Criminales o simplemente Chulavitas o, No. Y entonces, la traición es de otra calidad y llevará el desarrollo social hacia otras calidades.

* cifras tomadas de :  http://lasillavacia.com/historia/la-marcha-uribista-seg%C3%BAn-qui%C3%A9n-la-mire-55325

Fuente Imagen: Internet

 

           

     

              

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