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Blog de Alberto Pinzon Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

Alberto Pinzón Sánchez

médico, antropólogo y ensayista colombiano.

Libros :

1. “Monopolios misioneros y destrucción de indígenas”. Libro sobre el departamento de Vaupés y su experiencia antropológica en 1973. 1a edición Diciembre 1979. Leer más.

2. El EncuentroUn relato de ficción del encuentro entre Manuel Marulanda Vélez y Ernesto ‘Che’ Guevara, que marcó un giro en el proceso de la revolución en América Latina y, donde se imagina el pasado para interrogar el futuro.

3. Salvo la ilusión todo es el poder  Breve ensayo autibiografico en: 

http://www.cronicon.net/fica/pdf/pinzon.pdf

4. Simón Bolívar conductor político y militar de la guerra anti colonial. Biografía integral sobre nuestro padre fundador 

 5-Archivo de columnas en ANNCOL: http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25

6-RELATO:  LA LEGITIMA DEFENSA  en : http://anncol.eu/index.php/colombia/cultura-sociedad/item/347-del-companero-alberto-pinzon-sanchez

7-RELATO: El empedrado del Carare en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1080-alberto-pinzon-sanchez

8- Realato: El Mazamorral (relato de historia y fratricidio) en:  http://anncol.eu/index.php/opinion/item/1929-alberto-pinzon-sanchez

9- Librillo. Cuentos de Provincia en : http://es.scribd.com/doc/282070307/Cuentos-de-Provincia-APS

10 Relato:  Los Cimarrones Comuneros en: https://anncol.eu/opinion/item/3641-alberto-pinzon-sanchez

 “He arado en el mar y edificado en el viento”, fue la sentida y desosegante frase de nuestro Padre Simón Bolívar, cuando sus antiguos compañeros de armas Páez, Santander y Flores, por sus mezquinas y estrechas ambiciones de gamonales provincianos y estimulados por los empréstitos ingleses, rompieron en tres pedazos su sueño futurista de la gran Colombia y la Patria Grande.

Hoy, esa frase nos puede servir para expresar el enrarecimiento  frustrante que podemos estar sintiendo todos aquellos nuestroamericanos, deseosos de una Solución Política a la histórica guerra contrainsurgente y anticomunista, adelantada contra el pueblo trabajador colombiano por el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en el país; al percibir la frialdad frustrante de los hechos presentados por el Presidente de Colombia JM Santos en un transcendental escenario trasnacional y Global, sobre el futuro de los diálogos de paz de la Habana, que después de cuatro años de trabajo incansable por lograr y construir acuerdos para finalizar la confrontación armada; el Bloque de Poder Contrainsurgente, esta vez “en bloque” y por boca suya, advierte en convertir en una Guerra Urbana de características apocalípticas.

No se trató de un “lapsus linguae” como bien lo explica Alfonso Cuellar, uno de los más refinados, vistosos y atractivos “ruiseñores de la contrainsurgencia colombiana”, entrenado de analista de seguridad en las guerras USA en el Golfo Pérsico, quien cada Semana, desde esa trinchera de la contrainsurgencia que es Semana.com, la revista del sobrino del Presidente, nos aclara el sentido de los fallos y sentencias del poderoso y omnipotente bloque de clases del que es vocero privilegiado.  

Explica la dislexia presidencial así (discúlpenme, pero debo citarlo en extenso y subrayar lo pertinente):

…..  “Asumamos, en primera instancia, que fue, como McCain, un problema de comunicación, de forma y no de fondo. Que no es nada nuevo lo de las FARC. Que es más una hipótesis oficial basada en experiencias pasadas con la guerrilla. Puede ser, pero no creo que sea fortuito que se hable ahora del fantasma de la guerra urbana.

El gobierno sabe que es en las ciudades donde abundan los escépticos y opositores a las negociaciones. Se refleja en todas las encuestas. Después de cuatro años, es evidente que el discurso de los beneficios de la paz NO ha calado. Que la opinión pública no interioriza mensajes como el que creceremos dos por ciento más o que habrá progreso. Para muchos, el conflicto en el Catatumbo es igual de lejano que el de Siria.

El miedo es visceral y por ello, utilizarlo es más efectivo. Si bien la frase del Presidente de que la guerra urbana es “más demoledora que la rural" es infortunada y hasta hiriente para nuestros compatriotas en el campo, tiene su lógica: el gobierno quiere sacar a los citadinos de su zona de confort. Que comprendan lo que está en juego. 

No comparto la estrategia -el temor siempre es cortoplacista y dificultará la reconciliación en el futuro- pero es una herramienta válida de comunicación política. Incluso si termina siendo un burdo chantaje.

Me preocupa más pensar que el Presidente hablaba en serio y que sí haya "información amplísima" de que las FARC se estén preparando para la guerra, con énfasis en las ciudades. De ser cierto, confirmaría los peores vaticinios de los críticos acérrimos del proceso, los que alegaban que la guerrilla se estaba fortaleciendo; que su voluntad de dejar las armas no era sincera; que su promesa de abandonar la combinación de todas las formas de lucha era una mentira. Que recibían a víctimas, conversaban con dignatarios extranjeros y hablaban de paz, paz y paz, sólo para la foto.

Ya veremos a los pseudo expertos en negociaciones -tanto criollos como extranjeros- minimizando la revelación de Santos. Que comprensiblemente las FARC tienen plan B militar. Que obviamente aterrorizarán a las ciudades si no se firma y aprueba lo convenido con el gobierno. Que desde el primer día se dijo que nada estaba acordado, hasta que todo estaba acordado.  En fin, que es mucha alharaca por nada.

Nunca he aceptado la premisa de que la mesa en La Habana es entre partes iguales; menos aún dada la debilidad militar y política de las FARC. Que sea necesario como acto de buena fe tratarlas con dignidad es otro cuento. Pero otra cosa, y especialmente después de cuatro años de conversaciones donde la guerrilla ha logrado más que en medio siglo de matar colombianos, es considerar normal que las FARC se “preparen para la guerra” por si las moscas. Es una traición contra todos los que se la han jugado a favor del diálogo.

Lo verdaderamente triste es que en las FARC aún haya quienes piensan que una guerra urbana sigue siendo una opción viable. Como si a punto de bombas y asesinatos lograrán ganarse el esquivo apoyo de sus compatriotas””.

Ver http://www.semana.com/opinion/articulo/alfonso-cuellar-santos-dijo-que-farc-haria-guerra-urbana-si-fracasa-proceso-de-paz/478106

¿Cuál es el fondo de la frase de Santos y la impactante y resonante aclaración clasista que de ella hace el adonis Cuellar?

No se trata del cuento, ese si viejo, de voltear el argumento y decir que la Oligarquía Contrainsurgente colombiana (con sus dos fracciones santista y uribista) soportada por el sector más guerrerista del complejo militar-Industrial-financiero de los EEUU (no se sabe aún si es Trump o Clinton) tiene ya decidido y muy adelantado el plan militar de apoderarse de Venezuela, para lo cual necesitan que haya paz en Colombia. Esta puede ser una razón externa, una espina de las que conforman el espinazo de pescado con el que se suele representar la complejidad del llamado “conflicto colombiano”.  

Sino que hay también profundas razones internas, inherentes a la lucha de clases que se está librando al interior de la formación económica y social colombiana, que el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante está tratando de resolver en medio de los actuales diálogos de la Habana y que aún no está resuelta o están por resolverse, incluso sacrificando el anhelo de la paz que anima a todos los colombianos y nuestroamericanos.

Y esa lucha interna en la esfera de lo económico, obviamente se refleja intensamente en Lo político, como lo anotaba el más objetivo periodista Daniel Coronel (también desde la revista Semana) al enumerar los 32 pre-candidatos presidenciales que, dos años antes de que JM Santos termine su mandato, están desde ya dándose codazos, a ver quién se va a sentar en la silla vacía que deje el actual Presidente de todos los colombianos.

La comparación no es con Haití donde el caos introducido por la invasión Imperialista estadounidense ha llevado a los infortunados haitianos a tener más de 50 candidatos; sino con la misma historia colombiana; en donde desde hace 200 años la oligarquía señorial ahora Trasnacionalizada, siempre ha dirimido por medio de la polarización sectaria y la guerra quien se queda con el botín del Estado. En eso estamos: Esa es la Guerra Urbana de las Farc, ampliamente informada por el embajador en USA Pinzón, que fue anunciada por JM Santos y es amplificada con perfidia por la revista de su sobrino.  

 No es sino leer el artículo de Coronel (ver en http://www.semana.com/opinion/articulo/daniel-coronell-candidatos-presidenciales-2018-suenan-vargas-lleras-ordonez-fajardo-y-de-la-calle/477192

Para ver cuáles son las propuestas y proyectos que están en “las apuestas del juego electoral”, haya o no acuerdos en la Habana. Y eso es precisamente lo que Santos está haciendo con la polarización política con la fracción Uribista en torno al Plebiscito para la Paz.

Poniendo a depender el supremo fin de finalizar un conflicto armado tan largo y complejo como el colombiano, de un albur electorero como el tal Plebiscito que, puede (y es muy probable) se pierda

Lo que está en juego no es la refrendación pseudo-democrática o electorera de los acuerdos de la Habana con el tal Plebiscito, sino, el compromiso irreversible que ha hecho JM Santos a su cauda clientelista, desde la Presidencia de la República, de inundar o mejor aceitar con los dineros y enormes caudales oficiales la poderosa máquina clientelista, local, regional y nacional, que lo sostiene.

Al ver repugnado tanta mezquindad oligárquica, uno no puede sino recordar desconsolado y adherir a la triste frase del Libertador Simón Bolívar: “Hemos arado en el mar y edificado en el viento”.   

Fuente imagen Internet       

         

 

           

    

El Presidente de Colombia JM Santos, contra toda regla de comportamiento político esperada en una persona de su Poder, en una intervención que algunos comentaristas han calificado de desafortunada pero que no lo es, en una intervención “fríamente calculada” realizada en Foro Económico Mundial (WEF) para América Latina que se realiza (17.06.2016) en Medellín, hizo dos afirmaciones que dejaron desconcertados, no solo a los “empresarios  antioqueños” y del resto del país que allí se encontraban, sino a todos los burócratas y políticos internacionales o mejor trasnacionales asistentes.

Santos, acorralado no solo por la formidable movilización social nacional del Paro Agrario Étnico y Popular que se acaba de realizar, así como por el avance de la política saboteadora a los acuerdos de la Habana que vienen adelantando sincrónicamente y con éxito Uribe Vélez- Ordoñez-Lafauríe.

Y además, resintiendo los errores de su propia estrategia “electorera y politiquera” de imponer a raja tabla y de manera unilateral un Plebiscito como refrendación de los eventuales acuerdos a los que se llegue en la Habana entre las FARC-EP y el Estado colombiano y para colmo, colgarle el mico de ponerlos a depender de la suerte ambigua de ese mismo Plebiscito; llamó de urgencia a su embajador en Washington Juan Carlos Pinzón, el tristemente célebre saboteador de la Paz y aliado agazapado de Uribe Vélez, para intercambiar informaciones.

Lo más probable, para conocer cuál sería la reacción de Washington frente a la situación de desestabilización Imperialista que se adelanta contra el gobierno venezolano y que generaría el escenario posible y probable de paz con las FARC y guerra con el ELN extendida a Venezuela; escenario que como una pesadilla describió detalladamente el ex combatiente eleno Carlos Arturo Velandia, más conocido como Felipe Torres, en un artículo de opinión ampliamente divulgado (Ver http://prensarural.org/spip/spip.php?article19504)

 Al parecer el embajador Pinzón, “our man in Washington”, quien de paso fue promovido por los políticos Santistas como remplazo del Vargas Lleras para sucederlo dentro de dos años en la Presidencia de Colombia, le dio a su jefe otras informaciones. Es decir, lo desinformó y entonces Santos, tuvo que salir a decir lo que dijo:

- “Tengo información amplísima que ellos (las FARC) están preparados para volver a la guerra, y la guerra urbana que es mucho más demoledora que la guerra rural. Eso es una realidad, lo sé, y por eso es tan importante que lleguemos a un acuerdo”.

Pero no se quedó en reconocer su propio error de haber puesto a depender de un incierto Plebiscito los acuerdos de la Habana. Fue más allá, al agregar esta advertencia que puso feliz a su rival Uribe Vélez:

   - “No se equivoquen. Si el plebiscito no se aprueba, volvemos a la guerra, así de sencillo; no es que se vuelva a la mesa de negociación para mejorarla, volvemos a la guerra. Esa es la verdad",”.

 Si así son las cosas, y si el Pentágono había presupuesto o mejor contado con una paz en Colombia para intervenir militarmente de manera más cómoda en Venezuela, tal como lo describió Felipe Torres, el escenario puede ser aún más caótico y perturbador de lo imaginado.   

 Si por las estupideces, politiquerías y mezquindades de JM Santos, fracasa este proceso de dialogo entre las insurgencias, tanto las Farc como el próximo con el ELN, lo más probable es que el escenario sea el soñado por cualquier NIHILISTA suramericano embargado de realismo: “Si no hay Patria para todos, No habrá Patria para nadie”  

En esto, Santos no se ha equivocado. Tampoco en que, por esto, es necesario y urgente llegar a los acuerdos finales yá.  

Imagen: Internet

 

  

 

 

La repudiable masacre del “terrorismo autóctono” es decir made in USA, realizada el 12.06.2016 en Orlando Florida.  El reciente triunfo del Fujimorismo en las elecciones del Perú. El ascenso fraudulento del desleal Temer en Brasil. El gobierno del “cuestionado” Macri en Argentina. Los Panamá Papers y demás paraísos fiscales en Latinoamérica y cuentas secretas en Suiza. La violenta consolidación como “oposición legal y legítima” de los Uribeños (Uribe Vélez-Ordoñez y su brazo narco-para-militar-político) en Colombia, o, la colmbianización del Méjico de Peña Nieto y el Chapo con sus escalofriantes masacres. La internacionalización vía “Almagro” de la solución del delincuente López con su carnal Capriles para Venezuela. La generalización (y posible o probable triunfo electoral) de la ideología de Trump en USA, ect

Solo para mencionar la geo-política del capitalismo criminal en Latinoamérica y, no mentar la industrialización del llamado “crimen organizado” y su secuela letal en Europa desarrollada y los EEUU, como por ejemplo: el dantesco tráfico de migrantes por Libia, Turquía, México, el tráfico de prostitutas infantiles y la red de casinos que las acompaña. El tráfico de niños y de órganos “humanitarios”. El perpetuo y consabido tráfico de drogas y su consustancial lavado de dinero. La gigantesca especulación financiera y demás delitos fiscales que ya no respeta familias reales como la de España. El contrabando de petróleo a través de Turquía que hace el “engendro imperialista del Estado Islámico” (ahora responsable del asesinato de Kennedy), ect; son muestras palpables y cotidianas que pocos desean analizar en el contexto general de una crisis global del capitalismo neoliberal actual y posiblemente crisis civilizatoria, que ya es imposible seguir ocultando por más tiempo.

Colombia, privilegiado país laboratorio del Imperialismo estadounidense, donde tempranamente (desde las 3 últimas décadas del siglo XX) se experimentó el auge y bonanza de los narcóticos para la exportación al mundo capitalista ultra-desarrollado, con la posterior conformación y ascensión de una clase social diferenciada que, los colombianos denominamos “mafia para-militar”*, constituida por una burguesía lumpen o “empresariado” de la cocaína, del lavado de dólares y de inversores agrícolas; la que también prontamente reclamó y ocupó su lugar dentro del Bloque de Poder Contrainsurgente dominante y en poco tiempo logró “refundar la patria” y apoderarse del Estado colombiano en su totalidad.

En esa Colombia, sometida a un largo y cruento proceso de despojo (sangre y lodo chorreantes) ha habido teorizaciones serias sobre este proceso de acumulación originaria de capital implementada por capitalismo imperialista y neoliberal dominante; como por ejemplo el estudio realizado por Jairo Estrada, profesor de Economía de la Universidad Nacional de Bogotá, denominado Capitalismo Criminal y editado esa misma Universidad en 2008.

Pero en estos momentos de confusión y rasgadura de vestiduras ¿quién lo ha leído o se acuerda de él?

 Desde Argentina Esteban Rodríguez Alzueta hizo una interesante reflexión sobre el retórico por no decir demagógico “combate a la corrupción”, con el que los gobiernos más corruptos tratan siempre de ocultar su criminalidad:

 (…….) ” Marx en El capital decía que todas las fuerzas de reproducción del capitalismo están en la legalidad. No estudió la ilegalidad del capitalismo que hoy es la fuerza más importante del capitalismo. No hay capitalismo sin ilegalidad. El capitalismo está por encima de la ley, de la Constitución, de la Policía. El capitalismo crece y reproduce en las tramas informales e ilegales también. Pero así mismo esas tramas Policiales informales (¿comunidad del anillo?) y las zonas de ilegalidad, crean nuevas oportunidades para aumentar la rentabilidad. No hay capitalismo sin paraísos fiscales, fraudes financieros, evasión impositiva, y la circulación y lavado de gigantescos flujos financieros provenientes de actividades delictivas. Y no hay capitalismo criminal sin corrupción política, o controles blandos, estructuras institucionales precarias, sin presupuestos y desarticuladas

…. Mientras el capitalismo se expandía desarrollando los mercados legales, la burguesía le reclamaba al Estado que restringiera cada vez más la violencia interpersonal, pues difícilmente podía prosperar en un contexto desordenado y hostil. Necesitaba de la libertad, pero también de la seguridad de los trabajadores y la tranquilidad de los consumidores. Ahora, cuando los mercados legales necesitan de la expansión de las economías informales y los mercados ilegales, entonces la violencia se vuelve un recurso productivo. La violencia, dentro de determinados parámetros, se vuelve necesaria y funcional. Una violencia que debe guardar determinados rituales y quedar encapsulada en determinados territorios. Más allá de los cuales llama la atención y se vuelve un problema …… (1)

No es por azar que este empresariado de la cocaína y la criminalidad colombiana, al expandir su negocio en la mega urbes del país con el apoyo de la Policía del anillo, haya escogido para bautizar uno de esas capsulas o territorios, con el nombre emblemático de “Bronx”, un barrio inconfundible de New York, y a sus despiadados y crueles matones y vigilantes como “sayayines” o guerreros pertenecientes al universo ficticio y alienante del “Dragon Ball”.

También en Colombia, donde el arribismo consumista de la cultura mafiosa dominante en Colombia, y los empresarios de la diversión y el “entertainment” impusieron como meta ir a Miami o a la Florida a pasar un “delicioso fin de Semana”, y a mirar a la sociedad estadounidense como la sociedad ideal por alcanzar como meta final deseable; se esté pensando seriamente, o reflexionando que talvez se va a llegar a allí, quizás demasiado tarde.

Notas: Todos los subrayados y énfasis son míos.

* Mafia por definición es una empresa esencialmente capitalista que utiliza la violencia como método lucrativo

  (1)http://www.grupotortuga.com/La-violenta-regulacion-del

Fuente Imagen: Internet         

Fue la respuesta inmediata y contundente que Manuel Marulanda Vélez le dio a un asombrado periodista quien durante los diálogos de paz del Caguán (1998-2002) le preguntó, en una reunión discreta sin medios de comunicación, por el secreto de su larga lucha.

-Disciplina y Doctrina: A eso debemos que hayamos durado vivos tanto tiempo, y ahora estemos sentados aquí, buscando soluciones políticas a esta guerra. Le acotó.

Luego agregó: - También, a que desde muy temprano aprendimos que hay que estar acompañando a la gente en todas sus formas de resistencia a la guerra que desde el gobierno nos han mandado.

Yo estaba presente en esa escena y no podía creer lo que allí estaba viendo y oyendo. Una explicación tan simple, como practica y condensada, talvez natural por lo superior, de una concepción de la lucha revolucionaria que nosotros llevábamos años discutiendo en libros que nos llegaban con el último grito revolucionario desde las metrópolis coloniales.

Mientras discutíamos agriamente en interminables debates estudiantiles y hasta académicos e inventábamos términos como el de “semi-feudal” para oponerlo a los trotskistas que nos asustaban con el fantasma de que toda revolución que no se declarara (de palabra) “socialista” era una traición a la misión histórica del proletariado, o como el de “burguesía entreguista y conciliadora” para oponerlo a la famosa “burguesía nacional revolucionaria” de los maoístas. Como decía el poeta: “cuantas idas y venidas, cuantas vueltas y revueltas, sin ninguna utilidad”.

Mientras tanto, en algún lugar de la selva perdida de Colombia, un puñado de “pobres del campo” a quienes según los cánones sectarios del marxismo enviados desde las metrópolis coloniales NO permitían llamarlos o graduarlos de “proletarios agrícolas”, porque el capitalismo colombiano aún no se había desarrollado suficientemente en el campo y faltaban todavía algunos años más de desarrollo y acumulación originaria de capital es decir de Violencia Política, para que se pudiera hablar de una verdadera y única revolución proletaria posible en Colombia.

Mientras tanto, digo, ese puñado de pobres del campo, o asalariados, o terrazgueros indígenas, o, colonos agrarios, o proletarios agrícolas, o negros pescadores y cultivadores de chontaduro, o labriegos humildes como gustaba llamarlos la Clerecía católica, leía disciplinadamente a Marx, a Lenin, a Mariátegui, al Che y a Fidel y asimilaba profundamente “golpe con golpe” las leyes de la Historia y de la vida política colombiana, y “devolvía beso con beso”; como lo enseñaba la ley del amor de aquella tan machacada cancioncita vallenata.

No hubo necesidad de una “ruptura epistemológica” con el eurocentrismo porque desde su inicio todo allí era criollo, originario, autóctono, nacido y criado ahí mismo. Tampoco hubo necesidad de distinguir entre la burguesía revolucionaria y la que no era, porque sencillamente esto era un absurdo: hace siglos la burguesía dejó de serlo, y más  en Colombia, donde la burguesía latifundista, esclavista y exportadora se fusionó, demasiado pronto, con el gamonalismo bipartidista señorial para conformar una Oligarquía Trasnacional Cipaya y Lacaya: Panamá, Bananeras, Bogotazo y OEA, Batallón Corea, Plan Latin American Security Operation o LASSO, Misión del general Yarborough, War Drugs. Plan Colombia….  

Menos aún, analizar la tenue y gris línea académica que tanta tinta tonta ha hecho correr sobre la separación “in abstracto” entre las llamadas Derecha e Izquierda, porque allí solo había personas que los entendían, o, los perseguían para exterminarlos porque los culpaban de ser comunistas y agentes rusos, y la línea divisoria era horizontal entre los de arriba y los de abajo.

Y como cualquier mala interpretación podía costar la vida era necesario aprenderlo, asimilarlo, enseñarlo y trasmitirlo disciplinadamente, en frases contundentes e inolvidables como por ejemplo esta: ¡El anticomunismo es la ideología del adversario!

Así talvez, todo este bagaje intelectual para no decir toda esta “mochilada de experiencias”, era lo que Marulanda Vélez recordaba cuando haciendo ese gancho con los dedos tan característico y mirando fijamente al periodista le dio esta respuesta tan simple y complicada al mismo tiempo.

Esto es lo que personas como JM Santos y sus adláteres de clase no pueden entender fácilmente y para medio aceptarlo, deben estrellarse con la realidad como le acaba de pasar estos días con el tal Paro Agrario Étnico y Popular que se acaba de realizar: Que la formidable movilización popular ha hecho retroceder una vez más a los robots de la Policía del anillo, a los militaristas y guerreristas infiltrados de todos los pelambres, a los divisionistas oficiales, con la única arma que han heredado desde hace muchos años: con Disciplina y Doctrina.

No es sino ver la respuesta disciplinada y serena de los “labriegos” a las embestidas violentas de los militares, y leer el acuerdo doctrinario que acaban de firmar Gobierno y Dirigentes Agrarios, Étnicos y Populares, para ver el fondo y la esencia de lo que está en movimiento:

Una REFRENDACIÓN popular directa y democrática de una transición social posible y deseable, que se va a parir con los acuerdos de la Habana por firmar, y que desde ya empieza a dejar obsoleta la polarización mediática que se está montando entre el plebiscito santista y el firmatón uribista.

Es también lo que los alumnos de Marulanda Vélez han dicho innumerables veces y JM Santos tampoco ha podido entender:  “No nos vamos a desmovilizar o a acabar. Simplemente nos vamos a trasformar”.

Hombre ¿por qué le es tan difícil entender esto?

Fuente imagen Internet.            

.    

 

 

                           

    

Cada día que pasa JM Santos, el astuto jugador de naipes, (pero ausente de la realidad por estar concentrado en la próxima jugada) se encuentra con un nuevo hecho social que golpea su gobierno en pleno, sufre un barrigazo, como le señaló cierto consejero que le sopla al oído desde uno de los diarios del oligopolio contrainsurgente.   

Barrigazo cuando descubrió que el Catatumbo no era otro Bronx bogotano, donde desde hace muchos años, pero muchos, la tradicional incuria gubernamental y la podrida complicidad policial del anillo, permitieron a pocas cuadras del llamado Palacio Presidencial la creación de una zona de descomposición y podredumbre social  de que se tenga noticia en el mundo, sin ningún control o domesticación oficial y, regida solamente por las leyes más criminales del capitalismo neoliberal más salvaje, primitivo, degradante conocido.   

Barrigazo cuando se dio cuenta de la incapacidad o impotencia, de las innumerables y seleccionadas “Task Forces” civiles y militares del heroico ejército colombiano, enviadas a “militarizar” la región limítrofe del Catatumbo para rescatar a la “opinadora” del diario el Tiempo Salud Hernández, de la provocación contra el proceso de paz realizada en acuerdo con su jefe Uribe Vélez y otros medios periodísticos contrainsurgentes; debiendo esperar pacientemente a que el ELN los liberara de buena voluntad después de haberlos “retenido para registrarlos”. Es decir, sin haberles podido imponer a los guerrilleros la voluntad del gobierno y del Estado que representa.  

Barrigazo como en 2013, cuando se dio cuenta de que el tal Paro Agrario Étnico y Popular, ignorado como siempre ocurre con los reclamos de la despreciada gentecita de a pie (explotada y oprimida) no solamente era una realidad “realmente existente” en las seis “zonas rojas” sin control o Catatumbos señalados por los medios contrainsurgentes; sino una realidad nacional generalizada que contaba con amplios apoyos y solidaridades de clase de otros sectores sociales también explotados y oprimidos como obreros, campesinos, maestros, camioneros, empleados bancarios, estudiantes, intelectuales, poetas, colectivos de mujeres y transgénero. Y con la solidaridad nacional e internacional de ONGs, partidos políticos y otros sectores sociales y movimientos populares, democráticos y progresistas.

Paro Agrario Étnico y Popular, excelentemente nombrado y conducido, cuya bandera de lucha hoy como siempre es y ha sido simplemente exigir (lo mismo que están pidiendo las dos insurgencias de Las FARC y el ELN)  que les cumplan los acuerdos signados anteriormente, y frente al cual, el gobierno ha respondido con la única respuesta que conoce desde hace 200 años: Violencia oficial, bombardeos militares, represión sangrienta y robotizada con balas oficiales recalzadas que presentan como armas de la guerrilla; muerte indiscriminada y desmesurada y más muerte, en lugar de simples soluciones democráticas.   

Barrigazo terrible, al darse cuenta definitivamente que el Bloque de Poder Contrainsurgente, cuya dirección en el Estado se disputa a mordisco limpio con su rival Uribe Vélez, ha perdido definitivamente el control hegemónico (político e ideológico) sobre un amplio sector del campesinado y trabajadores del campo, ect, de negritudes y de indígenas, agrupados y movilizados en el actual Paro Agrario Étnico y Popular; quienes ya no comen más cuento oficial.

Y al comprobar que han fallado todos los mecanismos de engaño, de zalamerías y de cooptaciones de ministros obreros y de ministros consejeros sociales, de zarrapastrosos bien vestidos y perfumados con alhucema y pachulí baratos.

Barrigazo más terrible aún, al confirmar día tras día que ha fallado su astucia y habilidad de jugador de póker, con la cual siempre contó para ganar tiempo e imponer su victoria cuando decidió entrar en un proceso de paz con la insurgencia de las FARC; diciendo arrogantemente que “la llave de la paz estaba únicamente en su bolsillo”. Que, jugada tras jugada, incertidumbre tras incertidumbre, regateo tras regateo, tiempo va y tiempo viene hasta llegar a la victoria final o pax santista, como si dispusiera de todo el tiempo posible y las circunstancias no se modificaran constantemente, en lugar de llegar a acuerdos prontos y expeditos para superar el síndrome social de la desconfianza por el reiterado incumplimiento oficial a los acuerdos pactados (lo que hoy es el motor del Paro Agrario actual).

Esa llave de la paz de Santos, ha sido sacada de la faltriquera santista, lentamente, por un Pueblo Trabajador actuante, que finalmente ha entendido que la llave de una verdadera Paz con Justicia Social, con una verdadera Democracia y una verdadera Soberanía Popular, es la más amplia y unitaria Movilización Social como la que estamos viendo y presenciando, y no, las elecciones oficiales realizadas con un estatuto electoral inspirado en las leyes que rigen el Bronx bogotano.

Bienvenida la movilización social en todas sus formas de expresión. Bienvenida la toma de conciencia social y bienvenida la lucha por una verdadera paz con justicia social y soberanía. Que, al Pueblo Trabajador colombiano fraguado en miles de combates de masas durante más de 200 años, tampoco le va a temblar la mano a la hora de seguir movilizado.

Si Santos y su ministro Echeverri ofrecen más violencia oficial, más bombardeos, más robots represivos con balas recalzadas y más muerte; hay que pararles la mano con más Movilización Social. Parodiando a  Churchill: de barrigazo en barrigazo hasta el barrigazo final.

Fuente Imagen: Internet. Santos anuncia que no le temblará la mano.                                       

 Con los añicos de la Unión Soviética en el bolsillo, y la incorporación mediante la llamada guerra del Gofo de 1991, de la región Central del Asia a la globalización general; el filósofo estadounidense Francis Fukuyama, como ruiseñor del complejo militar industrial financiero de su país, le declaró la guerra a la Historia universal con una bien enmascarada formulación anti marxista: “La historia como lucha de ideologías ha terminado con un mundo final basado en una democracia liberal que se ha impuesto (obviamente mediante la guerra) tras el fin de la guerra fría´”.

 El centro de la formulación dirigía todo su filo filosófico contra dos de los pilares fundamentales del método materialista de la historia establecido científicamente por Marx y Engels: Uno, el que la historia de la Humanidad es la historia de la lucha de clases, por decirlo en breve, su motor movido por la contradicción social. Y otro, el que la violencia (ojo) no engendra o genera una nueva sociedad, sino que asiste como una partera, como un medio racional, a la sociedad antigua preñada de la nueva sociedad que está por nacer.

Desde la formulación de Fukuyama, criticada superficialmente o no tomada con la trascendencia que ha ido adquiriendo, la globalización neoliberal del Imperio capitalista trasnacional que salió triunfante de esa guerra llamada fría, ha ido modificándose vertiginosamente, profundizándose y adquiriendo nuevas características que sus ideólogos han denominado “olas” de la revolución científico-tecnológicas. Ya vamos en la cuarta ola: la de las plataformas robóticas que muy probablemente y debido al atropellado e irresistible desarrollo de las Fuerzas Productivas, mute o se desarrolle más rápido de lo esperado en una tecnología aún más sofisticada. ¿Cuál es el temor?

Si se es revolucionario, se sigue el método fundamentado por Marx y, no se confunde mecánicamente (como hasta ahora se ha hecho) las crisis capitalistas producidas por esas olas tecnológicas con revolución social. Es decir, si ya se acepta que la crisis capitalista por sí sola no derriba el capitalismo trasnacional depredador para poner de acuerdo o armonizar a esas Fuerzas Productivas con las Relaciones de Producción que le corresponden necesariamente; sino que, se requiere obligatoriamente de la conciencia y la praxis trasformadora de los hombres (y obviamente de las mujeres y niños de cualquier sexo, ect) entonces no hay nada que temer, y menos del futuro.

La guerra contra la Historia y contra Marx decretada en 1991 no ha sido ganada por quienes la decretaron. Todo lo contrario, nuevos continentes y pueblos nuevos han sido incorporados violentamente a la globalización neoliberal del imperialismo y nuevas contradicciones han ido aflorando ante nuestros ojos, en este cambio de era.

Sin embargo, y a pesar de haber concluido la llamada guerra fría, seguimos pensando (me autocritico) con las categorías introyectadas durante aquella época y más en Colombia, donde todavía, desde 1946, se libra una Guerra Contrainsurgente, apéndice directo de la guerra fría estadounidense contra el comunismo internacional, y  donde sus cruzados, históricamente han basado su pensamiento en la escolástica medieval que oculta las contradicciones materiales y reales, o las nubla bajo la forma de dicotomías. Por ejemplo, oponer el día con la noche: a Santos con Uribe.

Contradictorio es el mundo que está surgiendo y afianzándose a nivel global, y es sobre esta base, la de reconocer las contradicciones materiales para actuar conscientemente sobre ellas como debemos enfrentar las “turbulencias” que el Imperialismo neoliberal y depredador está generando en el mundo o globo actual, pero en especial en nuestro entorno nuestroamericano.

Hay contradicciones muy profundas de forma y contenido entre los grupos que se disputan el gobierno del complejo militar industrial de los EEUU: el grupo Obama- Clinton y el de Donald Trump, más marcadas cuando se trata de la posesión del Patio Trasero de sus negocios. Hay contradicciones ya casi insalvables con otros bloques comerciales que llamaron BRICS y que dificultan la expansión global del Imperio global centralizado. (Toni Negri tampoco estaba tan desenfocado como se le criticó)

Hay contradicciones muy profundas en Europa, entre quienes saben y son conscientes que sin la emigración extra-europea no será posible la supervivencia del capitalismo renano; y entre quienes con argumentos y practicas nazi-fascistas se oponen radicalmente a la “islamización de Europa en curso”. A esto se le llama con el eufemismo de crisis de los refugiados.

Hay contradicciones muy densas y oscuras pero muy reales, en lo que el comandante Raúl Castro, desde la Cuba en lucha contra el bloqueo criminal último vestigio de la guerra fría, llama “la turbulencia del ataque imperial contra Latinoamérica y el Caribe” (05.06.2016)  y  que ha sido calificado (escolásticamente) por la izquierda como un retroceso, o por la derecha como un avance, cuando lo que hay es una lucha de clases a nivel continental, como parte de la lucha de clases a nivel global entre las fuerzas de lo nuevo en resistencia muy aguda contra las fuerzas de lo antiguo. No de otra manera se entiende el reemplazo que se ha hecho de Cristina en Argentina o se está haciendo a Dilma en Brasil, o lo que viene en Perú, ect, ni el por qué los gobiernos de Bolivia o Ecuador “estén en capilla inmediata” para ser desestabilizados o mejor conducidos por la “ruta blanda” de Argentina y Brasil, la que tampoco ha descartado del todo el llamado “caos militar inducido”.

Tampoco se entendería la contradicción que plantea el gobierno de los EEUU al reiterar un apoyo irrestricto al proceso de paz de Colombia (http://www.noticiasrcn.com/nacional-dialogos-paz/estados-unidos-reitera-apoyo-al-proceso-paz-colombia)

Mientras despliega una inmensa ofensiva de todo tipo, por ejemplo con el “esclavo de las leyes” Almagro, para tener una justificación o legitimación internacional con el fin de intervenir militarmente en Venezuela, la que conducirá necesariamente a una confrontación militar de repercusión irremediable en Colombia; tal y como lo dice una aliada suya, la canciller del gobierno Santos María Ángela Holguín, cuando advierte que un conflicto violento en Venezuela afectaría muy negativamente a Colombia (http://www.rcnradio.com/nacional/canciller-advierte-conflicto-venezuela-colombia-seria-la-mas-afectada/)

Así pues, con lo dicho, retornamos al inicio de este escrito para no solo confirmar sino recordar los dos fundamentos del marxismo que, se pretendieron derrotar filosófica y militarmente en 1991 o que talvez se han ido olvidando: Mientras existan clases sociales la lucha de clases seguirá siendo el motor de la Historia universal. Y, la Violencia política como condensación económica, seguirá siendo una comadrona o partera de una nueva sociedad.

¿No estamos, acaso, asistiendo al parto de una nueva era global? ¿Cuál es el temor? 

Fuente Imagen Internet: Cumbre Caribe 05.06/16     

 

 

(……) “esta historia comienza el día que fundé un periódico y continua el día que grabo este mensaje de viva voz en la bocina de un magnetófono, porque ya no escribiré más, porque debajo de los escombros de mi casa destruida encontré el cuerpo de mi hermana Luisa, fundé ese periódico para acompañar a un pueblo para narrar sus luchas y necesidades, para para contar sus historias domésticas, pero un pueblo que no se paraliza ante la atrocidad cotidiana, que permanece impertérrito ante la desaparición y la muerte, que animaliza al enemigo para darle muerte como a bestia sin alma, un país que responde unánimemente a los mercaderes de la moral, a la puesta en escena de los gobernantes y sus bufones, un país rodeado de muerte que se regodea con imágenes de millares de seres caídos y pide enseguida la pena de muerte para pagar crimen con crimen, para apaciguar su sed de sangre y su morbo, un país que masacra de uno en uno para que no se note el genocidio, un pueblo que es un monigote que permanece impávido ante la injusticia, un maniquí que considera a los escuadrones de la muerte como males necesarios, un país de sicofantes, de impostores, de traidores, con ciudadanos acéfalos que actúan como subnormales con artistas y músicos despreciables que actúan como bufones de una clase y hacen las bandas sonoras para acompañar el ruido de fondo de la infamia con políticos de baja estofa que legislan sus destinos desde una cueva de raposos, con la muerte como economía menor, un país un contaminado de envidia malévolo, culpable como los asesinos que pide ajusticiar en la ley del ojo por ojo y diente por diente, un país que lleva dentro la letrina que le dejaron por corazón, la herencia de la atrocidad, el esperpento que llamaron democracia, la justicia, esa venérea inoculada al nacer, su desahucio, la capacidad para heredar odio, un país de sayones, de sicarios, de ladrones, de usurpadores, de banqueros, de lacayos, de soplones, de infanticidas, un país que considera la milicia como un oficio noble y no parasitario, un país que se siente inferior a sus militares, que le otorga superioridad y servidumbre a la investidura castrense, un país que permuta el crimen por condecoraciones, un país que terminará el siglo con escuadrones de la muerte que tratarán como desechables a los  derrelictos, a los destechados, que ajusticiarán sin ley a los que viven en las calles que acabará el siglo en la debacle más aberrante desde su colonia salvaje, aherrojado a los contradictores, eliminando a los objetores, acabando con una generación entera que será enterrada en fosas comunes desperdigadas por todo el territorio, con hienas sedientas de dinero y sangre que se apropiarán nuevamente de las tierras fértiles, mercaderes de la moral que harán del Estado una ingente gleba de nepotismo, ese pueblo merece que lo sometan, que lo manipulen, que lo estafen, eso pensaba entre las ruinas, sumido en el escepticismo”(…….)

Así percibe el joven Daniel Ferreira a la actual Colombia y así la describe por boca del periodista Joaquín Borja, fundador del periódico alternativo “la gallina política-prensa libre”, en una de las últimas páginas de su impactante (no tengo más adjetivos) novela “Rebelión de los oficios inútiles”, con la cual en 2014 ganó el premio Clarín, publicada en Alfaguara Bs As ese mismo año y que lo consagró como uno, sinó el mejor, escritor colombiano en lo que va de siglo.

Sin embargo y mientras tanto, hay quienes, por los laureles y reconocimientos pseudo-literarios que momentáneamente pudieran dar una columna en la revista Semana.com. 01.06.2016 (¡ay la revista del sobrino del presidente de Colombia, una de las más importantes trincheras de la contrainsurgencia colombiana!) para quienes posiblemente la guerra terminó en junio de 1996 en Remolinos del Chaguan; talvez confundiendo el concepto civilizatorio y universal de Paz, con la firma de unos acuerdos para finalizar el conflicto armado de Colombia, les aconsejan a sus antiguos compañeros de armas, los “viejitos de las Farc envejecidos echando bala”, que para no volverse obsoletos y más vetustos aún, cambien de “relato”.

Que “armen” uno más post-moderno, o más chévere. Como si la guerra contrainsurgente desarrollada en Colombia desde hace tantos muertos y tantas infamias, fuera un simple “relato para armar” narrado por alguna ONG o alguien con un mínimo talento para escribir, y no una realidad social compleja históricamente determinada, que espera ser trasformada o cambiada profundamente a partir de lo realmente existente, mediante una formidable movilización social como la que hoy se está presentando ante nuestros ojos. Cual si no hubiese pasado nada y todo se compusiera con “un buen cuento bien echado y con chispa”.

En fin… como si se pudiera evitar el proceso vital y universal del envejecimiento humano, o este fuera una afrenta irreparable. Un baldón personal que impidiera a los viejos, el “übergang” (transición y superación marxista) hacia lo joven, nuevo y superior. En fin, como si los muchachos que vienen empujando con tanta fuerza no tuvieran nada en el cerebro o no hubieran sacado lecciones teóricas de las experiencias vividas colectivamente y se hubieran traicionado. En fin…. como si no siguiera nada y la guerra contra la Historia de la humanidad (con mayúscula) decretada en 1991 por Fukuyama y adelantada con todos los fierros posibles, en todas las partes posibles, por el complejo militar-industrial-financiero y el Pentágono estadounidense ya hubiese terminado y hubiera sido ganada totalmente por ellos, no quedando nada más que la nada (el vacío) existencial. En fin.

Fuente Imagen: Internet. Daniel Ferreira                 

 

Roque Dalton, el insuperable poeta y ensayista revolucionario salvadoreño nacido en 1935, fue secuestrado el 13 de abril de 1975, junto con otro compañero de nombre Armando Arteaga, por un comando del Ejército Revolucionario del Pueblo -ERP- al que ambos pertenecían, y llevados ante el jefe máximo de la organización el “maoísta” Joaquín Villalobos, quien para la ocasión se hizo acompañar de Jorge Meléndez, Alejandro Rivas y Vladimir Rogel, miembros también de la dirección de esa organización militarista.  

 “Te vamos a hacer un concejo de guerra porque eres un intelectual pequeñoburgués de mierda, revisionista de derecha y agente pro-cubano infiltrado en nuestras filas”.

No le dijeron más.  O su envidia no le dio para más. Lo llevaron a un rancho enrejado o “casa de seguridad” que en ese campamento servía de cárcel, donde lo tuvieron 27 días aislado, torturándolo mientras lo interrogaban, y golpeándolo salvajemente mientras hacían mofa de sus dotes de intelectual con zapatos. Finalmente, los 4 jefes del ERP decidieron calladamente su muerte traicionera.   

La noche del 10 de mayo de 1975, fue colocado de espaldas a la pared y un guerrillero raso ignorante de quien tenía enfrente, le hizo dos disparos de pistola: Uno le hirió en la espalda cerca al hombro derecho y otro le destrozó la cabeza esparciendo sus sesos por toda la habitación.

Y para justificar su infame acción, los jefes simularon un muerto más de los escuadrones de la muerte oficial y arrojaron el cadáver del poeta en un paraje volcánico semidesértico y siniestro llamado el Playón, donde los paramilitares oficiales solían arrojar los restos acribillados de sus fusilados diarios, para que fueran devorados por los perros y los gallinazos.

El cadáver del pobre Roque no pudo o no supo cómo defenderse de esa última rapiña y así, 18 años después, en 1993, roídos, deshilachados y confundidos ya con la tierra, fueron encontrados algunos de sus despojos por una comisión denominada ONUSAL de expertos chilenos en identificar cadáveres.

Sus asesinos no se pudieron deshacer de su infamia: Alejandro Rivas, huyó del país en 1976 con dos de los cinco millones de dólares que el ERP había cobrado como rescate por el secuestro de un empresario que terminó asesinado; se realizó una cirugía plástica que cambió su fisonomía, adquirió otra identidad y se sumergió en el olvido de su culpa.

Su protegido Vladimir Rogel, un militarista de escasa inteligencia, quien despreciaba a los intelectuales y se había dedicado a golpear e insultar al poeta durante su cautiverio, fue “ajusticiado” con sus antiguos compañeros por ladronismo.   

 Jorge Meléndez ingresó al Partido Social Demócrata y se convirtió en director de Protección Civil del gobierno de Mauricio Funes, candidato del FMLN y desde su posición privilegiada todavía trata de evadir con relativo éxito, los multiples juicios penales que se le adelantan por el asesinato aleve y traicionero de Roque Dalton.   

Ah y Joaquín Villalobos, a quien sus paisanos llaman el guanaco relamido, después de los acuerdos de Paz entre el variopinto FMLN y el estado de El Salvador de 1992, y de fundar un “Partido  Demócrata” de fachada que no tuvo ninguna acogida, debió ser recogido por el Servicio Secreto Británico a quien tanto le colaboró, y que lo camufló como profesor de la Universidad de Oxford, desde donde se dedicó verter su baba traicionera y asesina rápidamente reproducida por el grupo anticomunista PRISA de España, contra todo lo que signifique Marxismo.

Esta vez, convertido en politólogo internacional y asesor político-militar del grupo ultraconservador trasnacional que comanda Álvaro Uribe Vélez, a quien asesoró durante todo su mandato con el plan militar contrainsurgente “Patriota” y en la construcción del concepto reaccionario y caballito de palo del miniführer Uribe, de “Castro-Chavismo”.

Actualmente, el guanaco Villalobos quien como gran cosa ha reconocido que “el asesinato de Roque Dalton fue un error de juventud”, asesora también a la revista colombiana Semana. com (ay la revista del sobrino del Presidente de Colombia que vive hablando de la ética de los asesinos) con bodrios ahistóricos cuyo argumento central es, sin ningún conocimiento de nuestra incomparable historia colombiana, equiparar la Guerra Contrainsurgente de más de 70 años que libra el imperialismo anglosajón (EEUU e Inglaterra) y su lacayos y cipayos de la oligarquía trasnacional colombiana, contra el pueblo trabajador colombiano, el que se ha dado en llamar “conflicto histórico social y armado de Colombia”:  compararla, digo, con la guerra social (de la cual forman parte los Maras) librada en El Salvador en la década de los 80 y, hacer símiles totalmente extrapoladas, en ningún caso parecidos, entre los procesos de paz que allá se dieron con los que actualmente se desarrollan en la Habana entre las FARC -EP y el Estado colombiano.

Una cosa fue el “variopinto” y viscoso FMLN salvadoreño del cual formó parte Villalobos y otra totalmente distinta, es la unificada y disciplinada FARC-EP de Colombia.

El guanaco Villalobos más bien debiera volver a leer aquellos versos que Roque Dalton escribió premonitoriamente antes de morir y que debió leer antes de ordenar su asesinato, para guardar un respetuoso silencio.

…… “Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre porque se detendría la muerte y el reposo. (…) Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas. Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. No dejes que tus labios hallen mis once letras. Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio”.

Fuente Imagen Internet Ficha policial de Roque Dalton.   

                        

En 1976, cuando Gonzalo Sánchez Gómez era un simple profesor de historia de la Universidad Nacional de Bogotá y, todavía las mieles de la burocracia oficial no lo habían siquiera untado, publicó el resultado de una interesante, sugestiva y bien documentada investigación combinada de escritorio y terreno, sobre su pueblo natal El Líbano Tolima, titulada “Los Bolcheviques del Líbano”.

Donde “contextualizando de manera general” el episodio de la rebelión obrero campesina y popular ocurrida a finales de Julio de 1929, especialmente el norte del Tolima y  en lo que él llama “el triángulo Puerto Wilches, San Vicente de Chucurí y Barranca Bermeja en el departamento comunero”, puso por primera vez luz sobre un episodio trascendental en la historia popular de Colombia, que hasta entonces había sido ignorado, menospreciado, ridiculizado, perseguido, deformado, ocultado y, sobre todo olvidado:

El primer episodio de lo que Gramsci denominó “Guerra de Movimientos”, es decir el primer ataque frontal de tipo insurreccional contra el Poder del Estado para tomarlo y   transformarlo radicalmente según un ideario socialista, realizado por el pueblo trabajador (no solo explotado sino también oprimido) por el gamonalismo económico, político y religioso de terratenientes, comerciantes e industriales y nuncios apostólicos, dueños en bloque del Poder en la Colombia de la hegemonía conservadora y de la Ley Heroica contrainsurgente bipartidista de Abadía- Rengifo, en esos años de crisis mundial:

Una especie de “Comuna de Paris de 1871 en Colombia; ambiciosa revolución para tomarse el cielo por asalto, que por multiples razones, algunas de ellas analizadas por Sánchez Gómez en el libro en comento, terminó en una experiencia amarga y en la trágica toma militar de una aldea colombiana, prolongada en algunas otras del territorio comunero, como una simple asonada armada y que llevó por el camino del Carare a sus fugitivos participantes hasta el pueblito de Vélez.  

Al final del libro (que no dudo en recomendar como lectura básica para la reconstrucción de la verdadera Historia de Colombia) Sánchez Gómez, hace el epilogo de la tragedia, mencionando en un apéndice de 7 hojitas lo que sucedió en el departamento comunero: en el “triángulo Puerto Wilches, San Vicente de Chucurí, Barranca bermeja”.

Y como casi todo llega tarde en el exilio, hasta ahora pude leer el sorprendente y extraordinario libro “viaje al interior de una gota de sangre”, merecidamente premiado y publicado en 2011, escrito por mi paisano comunero nacido en San Vicente de Chucurí Daniel Ferreira, un verdadero y prodigioso cernícalo infantil que sin saber leer con solo mirar a las personas adivina sus intenciones para caerles con su poderosa prosa y atormentarlas despedazándolas hasta la última gota de sangre, como lo hace con el alcohólico maestro de escuela de su aldea, quien antes de morir atravesado por la descarga de los narco-para-militares que masacraron a toda la florida población aldeana, en su atropellada agonía recuerda a su abuelo ( ¿Hermógenes Álvarez?) quien participó y murió en la “insurrección de los bolcheviques convocada por el comité central conspirativo colombiano” (CCCC o  mejor C 4 ) en julio de 1929, posiblemente (no será posible saberlo) en San Vicente de Chucurí; la que el historiador Sánchez Gómez había descrito35 años atrás de manera académica, no con la vigorosa literatura chucureña de Daniel Ferreira, de quien solo puedo decir después de haber leído “Los oficios inútiles y los bandoleros baladíes”, que está llamado a ser el mejor escritor colombiano en lo que va corrido de siglo.

 Ojalá el joven Ferreira siga contando al mundo asombrado y a su manera, la dura y cruel historia en campos y ciudades de los derrotados, desposeídos y masacrados colombianos; que la edulcorada y falsa versión de los dueños del Poder Contrainsurgente colombiano, ya tiene sus consagrados, tiernos y bucólicos ruiseñores, quienes describen sus lindas y bellas haciendas, o su suave, leve e inútil vida citadina.  

Imagen Internet:  Pedro Narváez.  Zapatero líder de la insurrección en Líbano julio 1929.                                             

En cine y tv se usa el anglicismo “flashback” (destello hacia atrás), en literatura la palabra griega “analepsis” que significa volver atrás para recuperar o restaurar, y en psicología para designar el extraño fenómeno de la amnesia de reconocimiento se usa la palabra francesa “dèjá-vu” (ya lo vi).

Francamente no sé cuál de estos tres extranjerismos usar para la matrix mediática que el oligopolio mediatico contrainsurgente de Colombia ha puesto en escena, a raíz de la extraña desaparición de la columnista colombo- española del diario El Tiempo Salud Hernández, y que inmediatamente, sin ninguna información sostenible, fue calificada como un secuestro guerrillero realizado en la República independiente del Catatumbo (semejante a  otras 6  “zonas rojas” existentes en toda Colombia) donde tres grupos guerrilleros junto con otras Bacrim o “GAOS”  delinquen y se disputan los negocios del narcotráfico.

Dicho esto, el Procurador Ordoñez mostró el plateado colmillo izquierdo y colérico gritó que el Estado colombiano había perdido el control de esta zona paradójicamente llamada el Filo del Gringo (junto con las otras seis por controlar) y que era inadmisible que 72 horas después de desaparecida la señora columnista, los muchos organismos de inteligencia del Estado, tanto civiles como militares, no tuvieran idea, ni información de donde estaba la señora Salud.

La respuesta oficial a tal demanda no se hizo esperar: el presidente JM Santos públicamente ordenó al “estado mayor conjunto de la Fuerza Pública” ir a la zona donde un “moto-taxista reinsertado” (bella palabra colombiana) había visto por última vez a la señora Salud y ofreció, como es usual, una millonada de dólares por información sobre su “paradero”. No dijo nada sobre su “acostadero” porque ese si, según las leyes vigentes en Colombia, es propiedad o “pertenece” a la esfera privada y puede ser demandado.

Bueno, me dije, talvez como la mayoría de los colombianos, esta película ya la he visto, o mejor esta pesadilla ya la he vivido.

Y para no detenerme en el ya muy conocido pero también extraño caso de Ingrid Betancur y su planeado ingreso el 23 de febrero 2002 al Caguán ya retomado y controlado por el ejército, una vez finalizado el proceso de paz con Pastrana; me acordé que exactamente diez años antes, el 26 de febrero de 1992, en pleno proceso de paz de Tlaxcala Méjico, cuando el gobierno de Cesar Gaviria por boca de su alto comisionado para la Paz había dicho que el proceso se había agotado;  Angelino Duran Quintero, el por muchos años ingeniero de la Shell, ex ministro de obras públicas y senador conservador por la región del Catatumbo, tuvo (como la señora Salud y como Ingrid) la extraña pero genial idea de ir a una región tan des-controlada a revisar en un remoto puesto de salud, la dotación de instrumental quirúrgico que el Fondo Nacional Hospitalario le había asignado a ese puestico de salud. El Ingeniero desapareció y al parecer no soportó el asedio militar para rescatarlo que el glorioso e invencible ejército colombiano sometió al grupo armado maoísta (GAM) que lo tenía en su poder. Tuvo un infarto cardiaco fulminante de esos que saben dar en determinada edad, muriendo en tan lamentable situación.

Pero más lamentable fue que sus retenedores o captores envolvieron su cadáver en una hamaca tricolor (amarillo, azul y rojo) de esas que se usan por allá, y lo medio-enterraron precisamente en el Filo del Gringo, echándole unos puñados de hojarasca terrosa, donde fue encontrado y después llevado a Cúcuta por el sacerdote Álvaro Suarez y el capitán Juan Manuel Bejarano, en un helicóptero del ministerio de obras públicas.

El resultado fue el previsto: Un mes y 10 días después de su entierro, el 4 de mayo de 1992, Cesar Gaviria como presidente de Colombia anunciaba satisfecho a Colombia y al mundo que, la guerra contrainsurgente o conflicto colombiano seguía o continuaba su marcha sangrienta y depredadora neoliberal. A continuación, vino la revancha narco-para-militar en forma de masacres, motosierras, hornos crematorios en la Gabarra y en todo el Catatumbo, y la región se des-controló aún más. Como si el destino se encargara de recordarle a los colombianos aquella sentencia amarga de que “lo que se olvida se repite”.

Hoy, en esta pesadilla que ya hemos visto o tenido varias veces, J M Santos se ha convertido en víctima de su propio soporte político ideológico:

El oligopolio mediatico contrainsurgente, del cual forma parte privilegiada su familia (el diario el Tiempo y la revista Semana de su sobrino) que junto con el narco-para-militarismo (tres en uno) y las otras ruedas dentadas descritas por la investigadora Vilma Liliana Franco que integran el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia, profundamente dominado por la ideología contrainsurgente y anticomunista que ha servido de cemento a este robocop blindado para ejercer su  centenaria dominación y hegemonía; se resiste a sus llamados de paz e insiste en su odio anticomunista:

 “Las Farc saben que si salen a hacer política fracasarán porque el país las odia” (no se atreven a decir que son ellos los que odian) y presentándose como de avanzada o incluso progresistas de izquierda, siguen sembrando la desazón y la incertidumbre sobre los inminentes acuerdos de la Habana, aprovechándose de las indecisiones y la incapacidad comunicativa de Santos, y generando dudas e inseguridad sobre lo que ellos mismos denominaron en su jerigonza mediática “el post conflicto”.

Y con el cuento del equilibrio informativo, dándole “manivela” a Uribe Vélez y al fanático religioso Ordoñez sobre cualquier banalidad, o intrascendencia vulgar que expelan o secreten contra el proceso de la Habana, con la clara finalidad contrainsurgente de presentarlos como la oposición al gobierno (cuando son parte del mismo gobierno y del mismo neoliberalismo trasnacional) y con el fin claro y alevoso de desconocer la verdadera Oposición de Izquierda.  También desconociendo o deformando la realidad real del país y construyendo a su antojo una ficticia realidad mediática que termina tarde o temprano en un estruendoso “barrigazo”, como lo reconoce hoy el columnista del espectador Mario Morales. Vale la pena leerlo.

Lo que está en juego, como se lo dice a JM Santos su propio periódico El Tiempo en editorial de hoy 25. 05.2016, ya no es el sacrosanto derecho a la propiedad privada y la violencia oficial condensadas en una Constitución: Lo que está en cuestión, es un derecho que en Colombia se ha sobrepuesto a este y es “el pilar de la libertad de expresión e información”, obviamente, dominado por ellos los contrainsurgentes anticomunistas, y sobre el cual obligatoriamente se ha de construir la paz. Como quien dice: cero medios alternativos populares.

Esa película de planear un secuestro para romper un avanzado proceso de paz en curso, para continuar con el negocito de la guerra, ya la hemos sufrido los colombianos varias veces. Por favor señores contrainsurgentes, no la vuelvan a presentar que ya resulta impresentable y aburridora.

Fuente Imagen Internet: Salud Hernández rodeada de narco-para-militares en 2013.                           

                 

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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
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Föreningen Jaime Pardo Leal

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