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VIERNES 10-09-2010



Mockus la parábola de la “complejidad”

Mockus la parábola de la “complejidad”

 

Anncol

 

Mockus oscila entre un pensamiento etéreo y un tufillo autoritario, lo que llamamos “el pensamiento etéreo” se manifiesta en sus ideas fundamentales (todas ellas difusas) que fueron el nudo Giordano de su propuesta de gobierno, modelo ola verde.

Su tufillo autoritario radica en su no confeso culto a los autores del postmodernismo estadounidense que Mockus cita, en medio de cada frase, para demostrar frente al auditorio una supuesta erudición.

Su culto al orden, pero no al orden democrático sino al orden en el sentido craso del término, sin importar si el orden es antidemocrático o genocida, es la esencia de su tufillo autoritario como lo demostró con creces siendo rector de la universidad nacional, confirmado posteriormente con su paso por la alcaldía de Bogotá.

Esta idea que compartimos durante toda la campaña electoral nos quedó más clara, en el último congreso del Consejo Europeo de investigaciones sociales sobre América latina, celebrado en Toulouse-Francia en los primeros días de julio 2010 y donde Mockus fue invitado de relleno, ante la ausencia de los oradores principales.

El congreso cuyo tema de trabajo fue “independencias, dependencias e interdependencias” brillo por la ausencia de rigor, de trabajo conceptual, en un momento pensamos si, ese es, el estado del arte, de las ciencias sociales en Colombia, la pobreza de los diferentes trabajos presentados por los Colombianos fueron de una mediocridad impresionante, y que no decir de otras latitudes, con contadas excepciones nos quedó la sensación de que no aprendimos nada nuevo, y que el discurso oficial se impuso en Colombia, no sólo en las encuestas de opinión sino también en la reflexión de las ciencias sociales.

Para cerrar con broche de oro, los organizadores invitaron a última hora, a Antanas Mockus en lo que hemos llamado la parábola de la “complejidad”.

Muchos como Mockus piensan, que si hablan y los otros no le entienden, no es el problema del emisor del mensaje, ni del medio utilizado para transmitirlo, éstos, en un acto de arrogancia pueden pensar que desarrollan un pensamiento tan complejo, que la inteligencia del interlocutor no alcanza para llegar a dosis de comprensiones mínimas. Mockus no se entiende ni el mismo, y escuchándolo hablar, y mirando los niveles de concreción que pueden tener sus ideas, tuvimos la impresión que este personaje a iniciado un largo viaje eclíptico, sin tiquete de regreso a las entrañas de su enfermedad.

Para Mockus los problemas planteados por la firma del TLC entre Colombia y los EEUU se pueden resolver si utilizamos su teoría de la interdependencia, esta consiste, según su tesis principal, en dejar a un lado las distancias que pueden existir, entre –por ejemplo- la agricultura colombiana y la estadounidense, y concentrándonos en la interdependencias mutuales, su precepto histórico es que todos nos debemos preguntar, en una relación dada, que depende de mí y que depende de los otros, esta pregunta resolvería, siguiendo su análisis, la asimetría de desarrollo entre las dos agriculturas citadas, olvidaría la teoría Monroe, olvidaría el imperialismo e incluso el principio de base, que los EEUU no tiene amigos, si no intereses o los subsidios y el proteccionismo.

Amigo lector, si entre Colombia y los EEUU hay interacción basada en intereses estratégicos de cada país, esto no niega la teoría de Mockus, antes la confirma porque a más intereses estratégicos más interdependencia, la correlación es inherente. Para el hombre de la ola verde, si el trigo se ve perjudicado con el TLC se beneficiaran las flores, lo cual se traduce en términos futbolísticos, en un empate. Mockus hace abstracción sobre los intereses de cada sector de la economía, como si se tratase de uno sólo, y como si los ingresos de los unos y otros se encontraran en el mismo bolsillo, sector, o región.

Para Mockus, la interdependencia es demostrar que se tiene tolerancia a la frustración, es decir capacidad para perder, ya que como en el caso del TLC, si perdemos en Colombia, (en el agro, en filogenéticos, en biodiversidad) no importa, es el sacrifico para conservar la relación…..Con el amo decimos nosotros, para simplificar la interdependencia de Mockus es el síndrome de Estocolmo que desarrolla el cipayo-lacayo con sus amos, no importa, para mantener la relación póngase las rodilleras que los lacayos no pueden vivir sin cadenas, o lo que Mockus llama el castigo altruista.

La dependencia no puede ser mal vista, sostiene Mockus eso podría entenderse durante el gobierno del imperio español, pero no ahora. El ciudadano debe colaborar con la policía para garantizarse la seguridad, esa es la interdependencia entre el ciudadano y la policía. En esto no sabemos si uribe le copio a Mockus o éste a uribe, porque la frase es idéntica entre los dos personajes. El dice que es diferente a uribe, porque uribe ofrece recompensas, mientras él pregona el compromiso ciudadano, es decir sapeo si, pero gratis, no es lo mismo.

“ La lucha de clases no existe en Mockus, un estudiante que protesta, o un ciudadano que protestan son un problema grave, porque no tienen cultura ciudadana ”

Para Mockus el problema del conflicto social y político se reduce a su crítica al secuestro, en su esquema de cada uno tiene su patancito en su fuero interno, las insurgencias y la oligarquías deben cuidarse su patancito, y armonizarse. Fácil terminar con el conflicto según la teoría del hombre de la ola verde. Es como un conflicto de pareja, Mockus sugiere que en un problema de pareja, debemos preguntarnos “qué nos pasa? ”. La lucha de clases no existe en Mockus, un estudiante que protesta, o un ciudadano que protestan son un problema grave, porque no tienen cultura ciudadana, la subida de las matriculas, los problemas sociales no deben ser objeto de conflicto, los estudiantes y los ciudadanos deben cooperar con la rectoría y con la institución.

La teoría de la negociación de Mockus el fuerte y el débil, ambos ganan con sus respectivas interdependencias. “La desigualdad no es desventaja para Mockus”, por ejemplo entre la oligarquía colombiana y el pueblo. El poder del pueblo radica, según Mockus radica en luchar por tratos comunes. Por eso Mockus no habla de solución política al conflicto, porque según él, nadie en Colombia quiere solución negociada.

Escuchando a Mockus celebramos su no elección, porque habíamos pasado de la verborrea mafiosa y culebrera de Uribe a la retorica del pensamiento etéreo, Antanas Mockus fue una creación mediática más, que él contribuyó a banalizar con su verbo inconsistente. En medio del auditorio la soledad de la ola verde era notable, éste era el candidato presidencial nos preguntaron algunos incrédulos frente a sus propuestas etéreas.