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  Dada la actualidad del planteamiento; ANNCOL presenta a sus lectores, la conceptualización que desde el punto de vista sistémico, hace el profesor José Luis Piñeyro sobre el Imperialismo y la política exterior del EU hacia América Latina, contenido en el Libro Crisis e Imperialismo UNAM. México.2012. cuyo en lace se da al final

PRECISIÓN CONCEPTUAL GENERAL: EL IMPERIALISMO

Por José Luis Piñeyro*

Para la terminología actual de las ciencias sociales, especialmente en la sociología y la ciencia política, el uso de la categoría imperialismo está casi eliminada tanto en los análisis históricos y sobre todo de los coyunturales (1).

Se supone es una etapa superada y para nada superior del sistema capitalista imperialista mundial actual. La globalización (2)  la integración regional, el libre comercio internacional son algunos conceptos o nociones que sustituyen las relaciones imperialistas entre países dominantes y dominados con todas las particularidades sean de carácter binacional como sucede con México/ EU o bien multinacional con América Latina (AL) y otras regiones geopolíticas.

 Igualmente, otras categorías como clases sociales –y por supuesto lucha de clases–  explotación económica, dominación política, pobreza estructural son substituidos por términos más aceptables como exclusión económica, consenso político y gobernabilidad democrática, deuda social acumulada, etc.

Situación similar se repite con los nexos entre dos Estados nación, donde la dependencia es suplida por la “interdependencia”, las diferencias de poder nacional por las “asimetrías”, el intercambio comercial desigual por el “déficit” comercial, etc.

Los eufemismos están al orden del día, uno reciente es llamar “comisión de abusos” y no aplicación de torturas a los prisioneros iraquíes por parte de las fuerzas de ocupación angloamericanas, o también catalogarlos como “detenidos” y no prisioneros de guerra para que así no sean sujetos jurídicos de acuerdo con la Convención de Ginebra. Obviedades y olvidos que es preciso mencionarlos ya que un rasgo del pensamiento único o neoliberal es el recurso a  la amnesia histórica o a las sutilezas conceptuales.

Antes de recrear los rasgos generales del imperialismo y su pertinencia analítica para interpretar el nexo México/ EU o con AL, y por tanto su política exterior con nuestra América, resulta imprescindible anotar que, si bien tales rasgos son de carácter económico, como lo reconoció Lenin, de ninguna manera el fenómeno imperialista se agota en lo material, sino que abarca dimensiones políticas, militares y culturales, entre otras. No en balde, en el prólogo de Lenin al conocido texto de Bujarin sobre la temática, señala que su valor científico radica en vislumbrar al imperialismo como “un todo integral e histórico” (Bujarin, 1980: 24).

Es decir, el fenómeno imperialista es una estructura económica política internacional:  articulada, contradictoria, desigual e histórica, donde la potencia hegemónica en turno adopta diversas iniciativas y tácticas que responden a sus cambiantes intereses y necesidades, así como del conjunto del sistema imperialista. No entraremos a recrear los rasgos económicos más específicos que desarrolla Lenin sobre el imperialismo debido a que no son necesarios para los objetivos de este ensayo, empero, éstos aparecen en otro artículo de contraste conceptual (Piñeyro, 2004: 110).

Por lo tanto, dicho sistema, en primer lugar, es una estructura internacional conformada y articulada por una potencia hegemónica y un conjunto de países capitalistas dominantes y otros dominados con todas las gradaciones de una situación específica. Las acciones o invasiones del Estado hegemónico no pueden entenderse exclusivamente por motivaciones materiales propias, sino que entran en juego cuestiones de prestigio, morales y de ejemplo para los Estados aliados, amigos, neutrales y enemigos, así como de responsabilidad del Estado líder e incluso de cohesión social o electoral frente a su nación. Ejemplos históricos, entre otros muchos, son la guerra de agresión norteamericana a Vietnam en los años sesenta y setenta del siglo pasado o la invasión militar a la minúscula isla de Granada, en 1983. Ambos muestran que con el primer país EU no tenían grandes inversiones o relaciones comerciales o bien en el sudeste asiático y, por el contrario, sí las tenía el Japón; para la segunda nación, no sólo no había éstas, tampoco poseía recursos energéticos o minerales estratégicos o significaba una amenaza militar. Claves para entender esta conducta imperial son: el liderazgo mundial en una zona estratégica para el primer caso, y de prestigio para consumo político interno y mensaje claro para AL en el otro.

Sin embargo, todas y cada una de las iniciativas buscan mantener, fortalecer y reproducir de  manera  ampliada  la  estructura  imperialista mundial  donde  pueden  suceder  errores  de  cálculo  de  las  correlaciones de  fuerza  nacionales  o  regionales,  controversias  interimperialistas  y eventuales derrotas causadas por las fuerzas de resistencia político militar nacional o regional.

En el mismo sentido, cuando Borón critica uno de los supuestos de un famoso libro sobre el imperialismo (véase Negri/Hardt, 2000) con respecto a la supuesta sustitución del imperialismo por un imperio desterritorializado y descentrado que actúa según una lógica global y restablece la paz en situaciones de conflicto para impulsar la justicia y el derecho internacional, entre otras críticas, Borón señala: “Las intervenciones de EU en distintas regiones del globo reconocen distintas motivaciones, pero nunca fueron hechas, como sostienen Negri y Hardt, para establecer el derecho internacional” (Borón, 2004: 84).

En segundo lugar, el sistema imperialista es un todo integrado donde  los  diversos  fenómenos  (financieros,  comerciales,  energéticos, militares) están cada vez más interconectados bajo distintas condiciones de dependencia. Esto, por más que la ideología neoliberal pretenda desestructurarlo como aconteció con la invasión a Irak presentándola como un mero problema de contraterrorismo (y de supuesta promoción de la democracia y de los derechos humanos) cuando de hecho impacta diferenciadamente, a los países productores de petróleo (EU, Inglaterra, Rusia, México, etc.) e importadores (Alemania, Italia, China, etc.), a los aliados de la potencia norteamericana, a sus amigos y a sus supuestos enemigos, a la estabilidad regional de Medio Oriente, etcétera.

En tercer lugar, el imperialismo es una estructura contradictoria tanto entre los polos capitalistas desarrollados  como entre estos  y las economías subdesarrolladas así como con los movimientos sociales de resistencia en ambos niveles de desarrollo capitalista.

En cuarto lugar, el imperialismo es un sistema desigual no sólo porque genera desigualdad internacional e interestatal sino porque reproduce y amplía las asimetrías nacionales entre regiones, clases, etnias, razas y géneros al contrario de la proclama de que el sistema planetario de libre comercio y la democracia de mercado (Clinton dixit) tienden a reducir las polarizaciones sociales.

Por último, el sistema imperialista es una estructura histórica, es decir, concreta, hace referencia al imperialismo capitalista de EU y no al romano como gustan establecer parangones ciertos intelectuales, quedándose en los aspectos aparenciales y no sustanciales entre ambos. No abordaremos sus evidentes diferencias económico-sociales, sólo cabe señalar que, con anterioridad, ninguna potencia imperialista como hoy lo son EU, tiene ese poder militar indisputado, una cobertura económica política mundial y la capacidad de destrucción planetaria; en contraste con el imperio romano que cubría un área comercial restringida y tenía limitaciones de influencia y arrasamiento bélico.

En síntesis, la conducta histórica de EU guarda  más  actitudes de continuidad que de ruptura hacia AL, pues su clase política gobernante y la clase económica dominante desde siempre la han concebido como su área de influencia exclusiva. Evidencia lo anterior, desde la doctrina Monroe lanzada en 1823 por el presidente de igual apellido que reivindicaba aquello de “América para los americanos” (frente a las pretensiones territoriales de las potencias europeas) pasando por el Destino Manifiesto proclamado  en  1840,  que postulaba  que  “el  pueblo”  norteamericano tenía la misión político religiosa de “civilizar” a los pueblos bárbaros al sur de su frontera, hasta las versiones más recientes del supuesto choque de civilizaciones elaborada los años noventa del siglo pasado.

Igualmente, lo cierto es que desde siempre, EU ha tenido planes económicos, políticos y militares para cada nación y región de AL, según la cercanía o lejanía geográfica; los intereses comerciales y de inversión directa e indirecta existentes y de la cuantía, calidad y tipo de recursos naturales y humanos; e incluso de la necesidad de promover sus valores político morales.

Lo expuesto no significa que la planeación estratégica norteamericana no  contenga  información  de  inteligencia  deficiente,  errores  de cálculo  sobre  las  correlaciones  de  fuerza  sociales  al  tomar  decisiones, subestimación de situaciones reales, apreciadas como potenciales, como resulta evidente con la resistencia social en la guerra  de  Irak, o bien, confrontaciones entre  el  Departamento  de  Estado  y  el  Departamento de Defensa y entre las agencias de espionaje civiles y las militares con respecto a qué estrategia y tácticas impulsar en una coyuntura normal o de crisis. 3. Ejemplo histórico, ¿qué hacer con el general Manuel Noriega en el Panamá de 1989. Asesinarlo a tiros, se dice que proponía la CIA o bien envenenarlo; secuestrarlo, planteaba el Departamento de Estado; invadir y secuestrarlo por ser supuesto o real narcotraficante argumentaba el Departamento de Defensa, etc. Lo indiscutible era que había que eliminarlo de la escena política panameña y de alguna manera  centroamericana, era un mal ejemplo regional, además, el Canal de Panamá era una zona estratégica de transporte interoceánico y de instalaciones militares de EU.

Obviedades como las señaladas, no eran tan claras para analistas que previo a la invasión militar norteamericana a Panamá, señalaban, que había un “empantanamiento total” en el proceso de toma de decisiones por parte de los departamentos y órganos de seguridad nacional de EU, cuando las diferencias eran tácticas y no de estrategia. Así sucedió con el general Noriega quien primero fue un confiable y amistoso confidente de la CIA y después se convirtió en un deleznable narcotraficante y cruel dictador del pueblo panameño.  Igual sucedió con Bin Laden en 1986, anteayer catalogado “luchador por la libertad” por el presidente Ronald Reagan en la guerra antisoviética en Afganistán, y después, como el peor terrorista mundial para el presidente George Bush Jr. en 2002 y hoy en 2011, para Barack Obama, su organización Al Queda es la principal organización terrorista mundial (White House, 2010: 60).

Tampoco lo aquí planteado implica que EU conforma un ente omnipotente y omnipresente, responsable único de todos los problemas y crisis pasadas, presentes y futuras. Aliados entre distintas clases sociales y responsables del grueso de la oligarquía doméstica, también actúan al interior de cada país y  región.  No se pretende estimular posiciones complacientes o derrotistas sino más bien destacar la complejidad de la seguridad hemisférica, tema del próximo apartado.

Múltiples trabajos de investigación de corte teórico (Orozco, 1996, 2001, 2008), histórico (Selser, 1994, 1997, 2001),  (Mc  Clintock, 1993) o coyuntural (Dieterich, 2002) reconfirman lo planteado, pero,  lo  que  queremos  dejar  asentado  son  varios  aspectos.  Primero, que sin duda son más las continuidades que los cambios en la conducta de EU con respecto al trato con AL. Éste debe ser un punto de partida analítico primordial.

 Segundo, la seguridad hemisférica no es un tema nuevo en la agenda de EU para las relaciones interamericanas, ha existido como tal, aunque bajo diversos nombres.

Tercero, el carácter realista de corte político militar del ejercicio del poder de EU sobre AL, no significa subestimar el debate en el otro plano de dicho ejercicio, el político diplomático, pero, sin caer en ingenuidades o tergiversaciones de los nexos interamericanos y de los proyectos de dominación norteamericanos y sus fuerzas de apoyo interno dirigidas por las respectivas oligarquías trasnacionalizadas.

Lo descarnado de la política internacional lo muestra un estudio clásico que revela el doble accionar de los EU durante el siglo pasado (Child, 1979, 1980). Allí se explica cómo EU, por un lado, recurría a la vía político diplomática encabezada por el Departamento de Estado para ensanchar y afianzar el panamericanismo a través de reuniones de cancilleres, firma de tratados, etc.  y por el otro lado, preparaba planes de intervención  o invasión militar a cargo del Departamento de Defensa, entonces llamado de Guerra. Doble accionar y doble moral como indica la visión pragmática y realista del poder, los héroes de hoy pueden ser los peores enemigos del mañana según lo dicten los intereses de seguridad nacional del momento.

En resumen, al examinar la problemática de la seguridad hemisférica que a continuación abordaremos, no cabe caer en ingenuidades analíticas, pero tampoco en la desconfianza permanente o en actitudes pesimistas o conformistas de que no hay opciones más que el panamericanismo a ultranza, o bien un latino americanismo idealizado que subestime EU, el tipo de gobiernos neoliberales en el poder y el estado de ánimo y organización política de las naciones, en especial de los sectores populares y de los gobiernos que aspiran a representarlos en sus necesidades sociales e intereses nacionales....

Notas (1)   En el famoso diccionario de Bobbio et al (1991) e igualmente en el de Reyes (1988) sí aparece el concepto de imperialismo, pero desaparece, por ejemplo, en Baca et al (2000). Convendría hacer un cotejo más amplio de diccionarios para ver hasta dónde predomina esta tendencia a suprimir dicho concepto y otros más arriba.

(2)  .“La elección del nombre implica una selección, y por lo tanto una discriminación de significados y asociaciones posibles en torno a un mismo aspecto de la realidad: un tipo particular de régimen de producción y apropiación del excedente, un tipo particular de organización y ejercicio del poder político, una dada identificación sociolaboral. Algo similar ocurre con el que es posiblemente uno de los temas más socorridos en los análisis de la realidad contemporánea:  la globalización”. (Vilas, 2000: 10).

(3)  Estos problemas los señala el análisis militar realizado después de la invasión a Panamá. (Gray/Manwaring, 1998).

*Tomado del libro Crisis e Imperialismo UNAM. México.2012. Ponencia de José Luis Piñeyro “Seguridad y política exterior de los EU hacia AL”. páginas 189 y siguientes.

Libro que se puede descargar totalmente en el siguiente enlace:

  https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana-cm/libro_detalle_resultado.php?id_libro=1299&campo=cm&texto=175

 

 

Afirmó Carlos Antonio Lozada en su visita pedagógica a la Zona Veredal Martín Villa en Filipinas, Arauca.

 

En junio de 2016, el periódico francés Le Monde reveló que tenía a su disposición documentos que probaban que una de las plantas de esta empresa especializada en la producción de hormigón estuvo financiando indirectamente al grupo terrorista Daesh —prohibido en Rusia y otros países— durante más de un año y medio.

 

El 2 de marzo, la empresa Lafarge Holcim admitió que su sucursal en Siria "transfería fondos a intermediarios para poder ponerse de acuerdo con ciertos grupos armados" para que su fábrica cementera de la ciudad de Jalabiya pudiera seguir operando, sin precisar a qué grupos concretos se pagaba, pero precisando que algunos de ellos "están sancionados".

 

Ahora, tras llevar a cabo una investigación interna, Lafarge califica este tipo de acuerdos como "inaceptables", según Le Monde.

Por su parte, los dirigentes de la empresa Lafarge Holcim trataron de justificar a los ejecutivos de la planta en Siria, que tomaron la decisión de ceder a las demandas de los extremistas en interés de la compañía.

Nada personal, solo negocios: cementera francesa pagó a los terroristas
© Sputnik/
Nada personal, solo negocios: cementera francesa pagó a los terroristas

"Parece que los gerentes actuaron de una manera que, según ellos, obedecía a los intereses de la empresa y sus empleados. No obstante, la investigación interna reveló considerables errores de interpretación que contradecían el actual código de conducta [corporativo]", según el comunicado de la empresa.

Esas revelaciones generaron una oleada de críticas contra la planta, acusada tanto de haber financiado a los terroristas como de violar el régimen de sanciones europeas contra el Gobierno del presidente sirio Bashar Asad, destaca el diario galo.

¿Cómo se han tomado las FARC el 'No' del pueblo colombiano a los acuerdos de paz firmados en La Habana y qué razones ven detrás de este resultado? ¿Cuál será el rumbo a seguir por Colombia tras el rechazo de estos acuerdos? ¿Cuál es la valoración de las FARC del Nobel de la Paz concedido a Manuel Santos? ¿Es posible que Álvaro Uribe vuelva a la presidencia del país? Iván Márquez, jefe negociador de las FARC-EP en el proceso de paz, habla de estos asuntos en una entrevista exclusiva con RT.

El Premio Nobel de la Paz

El jefe negociador de las FARC considera que haber recibido uno de los mayores reconocimientos mundiales le servirá al presidente colombiano para consolidar el acuerdo final de La Habana, que al momento se encuentra en entredicho. Pero lo más importante, cree que con él, Santos podrá disponer" de fuerza para hacer realidad el anhelo de vida digna de todos los colombianos".

Iván Márquez se siente satisfecho por haber contribuido a este logro. "Un Nobel de Paz no se obtiene sin la contraparte", señala. Asimismo, destaca el papel de los países garantes y acompañantes como Cuba, Noruega, Venezuela y Chile, "que siempre estuvieron presentes, sobre todo en los momentos de dificultades".

La visión del futuro sobre el acuerdo de paz

Asimismo, Márquez asegura que después de conocerse los resultados del referéndum, las FARC abrirán una etapa de audiencias con la población. "El 'No' en Colombia no es de Uribe, allí hay gente sensata también, que tiene argumentos", destaca el jefe negociador". Según él, muchos de los que votaron por el 'No', "lo hicieron engañados por una campaña mentirosa organizada por el señor Álvaro Uribe Vélez".

El líder guerrillero cree que también se debe escuchar al 'Sí', a las víctimas del conflicto y al 62% de abstención del plebiscito. "Recogemos sus preocupaciones y con gusto las podemos anexar al paquete de acuerdos", asegura.

¿Por qué gana el 'No'?

"En primer lugar, está el engaño. Está también la ignorancia, la credulidad, la inocencia de mucha gente buena", asegura Márquez. Piensa que existió cierta negligencia en las personas que promocionaban el 'Sí', debido al amplio margen de ganancia que le otorgaban las encuestas. "70% por el 'Sí', 30% por el 'No', son las cifras que cita el jefe negociador de las FARC.

Las exigencias de Uribe después del plebiscito.

"Uribe es el jefe de la discordia en Colombia. Estamos seguros de que si a Uribe se le da la posibilidad de tomar en sus manos la suerte del proceso de paz, Colombia va a dar directamente al infierno", opina el líder guerrillero. Está convencido de que el objetivo del expresidente de su país es destruir el acuerdo de paz. Asegura además que Uribe "quiere la cabeza del presidente".

¿Se ha convertido Uribe en el político más fortalecido después del 2 de octubre?

Márquez no cree en esta teoría: "Los 6 millones de votos que obtuvo el 'No' no se los podemos endosar a Uribe". Además, considera que las personas que votaron en contra del acuerdo fueron engañadas y critica duramente al exmandatario colombiano, quien según Márquez "no pudo ganar la guerra y ahora está empeñado en no dejar hacer la paz".

Con la victoria del 'No', los efectivos de las FARC regresan a las armas

Al respecto, el jefe negociador cree que efectivamente existe "un regreso de los delegados que asistieron a la conferencia en los Llanos del Yarí a sus respectivos bloques y frentes guerrilleros", que se soporta con el hecho de que el cese del fuego tiene una duración hasta el 31 de octubre. Sin embargo, reitera que su intención es "evitar situaciones de choque" que "afecten la confianza" entre las partes.

 

"Nosotros hemos propuesto a nuestros colegas norteamericanos recurrir al mecanismo de la Convención del Consejo de Europa de 1983 para la entrega de condenados con el fin de que cumplan su pena en el país de origen", dijo Serguéi Riabkov, viceministro de Exteriores ruso, a medios locales.

A cambio, Moscú pondría en libertad a los ciudadanos estadounidenses que se encuentran en prisiones rusas por cumplir delitos en territorio de este país.

"Pese a las circunstancias extremadamente difíciles que rodean nuestras relaciones, espero que los argumentos humanitarios tengan prioridad sobre la coyuntura política", explicó.

Riabkov rechazó cualquier intento de utilizar a esos presos como "moneda de cambio" en la partida geopolítica que juegan actualmente ambas potencias.

"Haremos el máximo esfuerzo para la realización de este plan. Entre los que podrían ser liberados figuran Yaroshenko y But, pero los detalles los trataremos de manera confidencial", comentó.

But, cuya liberación ha sido demandada en numerosas ocasiones por la Cancillería rusa, fue detenido en Tailandia en 2008 y cumple 25 años de cárcel en una cárcel estadounidense.

Rusia considera "fabricado por los servicios secretos" el proceso contra But, sentenciado, entre otras cosas, por conspirar para matar a ciudadanos estadounidenses y vender armas a la guerrilla de las Farc .

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha acusado al "Mercader de la muerte" de vender a las FARC unos 800 misiles tierra-aire, 5.000 fusiles de asalto AK-47, explosivos C4 y minas antipersonal, entre otras armas valoradas en varios millones de dólares.

Yaroshenko fue detenido en mayo de 2010 por agentes antidroga estadounidenses en Monrovia, la capital liberiana, y trasladado a Nueva York en el marco de una operación contra una red internacional de tráfico de drogas, acción que Rusia tachó entonces de "secuestro".

Posteriormente, fue condenado a 20 años de cárcel por participar en el tráfico de drogas entre América Latina y África, y desde ese continente, a EE.UU. y Europa.

Rusia, que mantiene que los ciudadanos rusos deben cumplir penas en su país, ha criticado en numerosas ocasiones a Estados Unidos por lo que considera el uso extraterritorial de la legislación estadounidense contra sus ciudadanos. 

El ministro de Trabajo y Seguridad Social turco, Süleyman Soylu, acusó a EEUU de estar detrás del golpe en Turquía.

Anteriormente, el alcalde de Ankara había afirmado que el derribo del avión ruso Su-24 había sido una acción "premeditada" por parte de los golpistas para perjudicar las relaciones entre Rusia y Turquía.

Lea más: Piloto que derribó el Su-24 ruso participó en el golpe en Turquía

La plaza de Taksim durante el golpe de Estado

© AFP 2016/ OZAN KOSE

Golpe de Estado fallido en Turquía: ¿qué se sabe hasta el momento?

Un grupo de militares turcos secuestró en la noche del 15 de julio al jefe del Estado Mayor y varios comandantes de más alto rango, atacaron una serie de edificios gubernamentales y desplegaron carros de combate en Ankara y Estambul.

En la madrugada del sábado, el Gobierno turco dio por sofocado el motín, que se saldó con 265 muertos y 1.440 heridos.

Más de 2.800 militares fueron arrestados a raíz de la intentona golpista.

ANKARA........ Un grupo de militares turcos intentó perpetrar acciones anticonsitucionales contra los órganos del poder, declaró el primer ministro turco, Binali Yildirim.

"Un grupo de militares, abusando de sus poderes y las armas en su posesión, intentaron perpetrar acciones anticonstitucionales e irresponsables", dijo Yildirim en directo a la televisión NTV.

Facciones de las Fuerzas Armadas turcas se alzaron contra el Gobierno de Erdogan para hacerse con el poder del país otomano.

http://mundo.sputniknews.com/orientemedio/20160715/1062047644/ankara-turkia-tiroteos.html

Viernes, 08 Julio 2016 06:31

Los disidentes de la Paz en Colombia

Desde hace 6 años, cuando JM Santos anunció su política de adelantar un proceso de paz con la insurgencia de las FARC-EP, tan rápido como visceral, surgió la disidencia o mejor el rechazo fanático de Uribe Vélez y sus “apóstoles”, a cualquier Solución Política del histórico conflicto social y armado de Colombia.

¿Sobre cuáles bases fácticas fundamentó el miniführer AUV su llamada oposición de clase a la iniciativa de la fracción liderada por JM Santos?

Dos estructuras del Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante en Colombia, quizás las más recalcitrantes y refractarias al cambio como: 1- El Oligopolio Mediatico, que cínicamente se auto-denomina el Cuarto Poder de Colombia, y , 2- Desde luego, una fracción grande y poderosa de la Fuerza Pública ( de tierra, mar y aire + la Policía del anillo) profundamente vinculada con la Estrategia Narco Para Militar - tres en uno-  del Estado Colombiano, la Inteligencia Militar, y los dólares generosos provenientes de los planes militares y geo-estratégicos del Pentágono estadounidense.

Ambas estructuras contrainsurgentes le dieron toda la información necesaria y la abundante Propaganda de la mentira mil veces repetida vuelta verdad, con la cual AUV y su Mafia ha intoxicado y continúa intoxicando la conciencia de los colombianos, e incluso de vecinos del mundo ancho y ajeno.

¿Cuántas veces tuvo Santos que cambiar estructuras completas de mando del Ejército, de la Marina, de la Policía del anillo o de la Inteligencia Militar, que criminalmente  “chuzaban” y espiaban a sus adversarios estratégicos internos para “chivatearle” datos alterados a Uribe Vélez y luego, “filtrarlos” a sus medios adictos, como por ejemplo las coordenadas de alguna operación de traslado a la Habana de los plenipotenciarios de las FARC-EP, o  las intimidades del proceso de la Habana, o puntos sensibles de los acuerdos sin firmar?

¿Cuándo salió a denunciar o a analizar siquiera, las graves y serias disidencias al interior de la Fuerza Pública colombiana, alguno de los intoxicadores de opinión o “spinn doctor”, de esos que disfrazados de “onegistas” pontifican hoy sobre las trascendentales implicaciones que tiene para el Mundo, la disidencia de un miembro descompuesto del frente 1º de las Farc? …Me gustaría verla o saber dónde encontrarlo.

Mientras que, por el contrario, haciendo una tormenta en un dedal y sin conocer aún la realidad de la situación generada por ese individuo descompuesto, como lo calificó ayer el comandante Pastor Alape, ni la versión formal de las Farc-EP; aventuran especulaciones y argumentos falaces y retorcidos sobre la profunda división al interior de las Farc-EP, su poco creíble compromiso con los acuerdos para finalizar la guerra (contrainsurgente) ya alcanzados, los negocios con el narcotráfico o la minería ilegal de la triple frontera amazónica, o la alianza del Frente 1º de las Farc-EP con el ELN para continuar “la guerra por la toma del poder” ect ; los que inmediatamente son tomados literalmente por la campaña presidencial del “encarama-pingos” de Ordoñez, el fanático del odio anticomunista visceral que funge de Procurador general de la nación.

Basta con leer cualquier medio de comunicación del oligopolio mediatico contrainsurgente de Colombia o su matriz española de El País, para saber cuál es su perversa pretensión guerrerista de continuar lucrándose de los negocios de la guerra, a costas de la sangre de los colombianos.

Según las declaraciones preliminares sobre este asunto, dadas ayer por el Comandante Pastor Alape, las FARC -EP como organización político-militar marxista y leninista que es, muestran su serio compromiso con la Solución Política en todos sus asuntos, incluidos casos particulares o singulares como el presentado con el individuo del Frente 1º. Estructura insurgente que fue profusamente infiltrada  por la Inteligencia Militar, como quedó demostrado, durante el proceso de la “operación jaque” para rescatar a Ingrid Betancur.  

Para resolver políticamente la situación creada, la FARC-EP ha pedido al gobierno de Santos la autorización para que una Comisión especial de Comandantes vaya al sitio, hable con los guerrilleros de ese frente, hagan pedagogía sobre los acuerdos alcanzados, discutan como comunistas que son y obtengan una Solución que indudablemente tambien será Política.

A eso, a lo que los “onegeista de la despolitización” llaman “la insoportable política de las FARC -Ep”. Es a lo que temen y es lo que pretenden acallar, distorsionando y alterando la realidad real de un aislado episodio de este accidentado proceso para finalizar la guerra (contrainsurgente) en Colombia, ayudando, por debajo de la mesa, a los apóstoles del Uribismo, que tanto dicen combatir, de palabra, en sus columnas de opinión.

Fuente imagen Internet          

 

                    

El Congreso de la República fue el escenario en 2004 de un hecho sin precedentes  y de por sí muy vergonzoso que es necesario recordar, en una Colombia que está ad portas de alcanzar la tan anhelada paz. Un suceso que es obligatorio traer a colación, en donde una parte de la sociedad es amnésica por conveniencia y cínica por convicción, lo que da como resultado una doble moral tan arraigada como el odio y la venganza.

Este sector de la sociedad, con sus cabezas más visibles –como el amnésico por conveniencia Álvaro Uribe o el siempre recalcitrante y de doble moral Alejandro Ordóñez– está empecinado en continuar una guerra que lleva más de 50 años aduciendo la impunidad que se está cometiendo en el proceso de paz con las FARC, olvidando convenientemente algunos sucesos no de poca importancia.

!Refresquemos la memoria! En el 2004 los tres máximos líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia, Salvatore Mancuso, Ramón Isaza y Ernesto Báez llegaron a “la cuna de las leyes y el templo de la Democracia” –como dijo Mancuso en su discurso– para legitimar con total arrogancia y cinismo su larga serie de atroces crímenes, su ideología antisubversiva y de ultraderecha, aduciendo la libertad de los colombianos e impulsada por el abandono del Estado. Para contextualizar, es de recordar que dos años antes y dos meses después de posesionarse Álvaro Uribe como presidente, se instaló la mesa de Santa Fe de Ralito, después de que las AUC anunciaran un cese al fuego como condición para iniciar una negociación con el gobierno, con Luis Carlos Restrepo de un lado (hoy prófugo de la justicia por falsas desmovilizaciones con las AUC) y Carlos Castaño del otro (presuntamente asesinado por su misma gente).

Durante este cese al fuego, las AUC siguieron traficando droga y según la Comisión Colombiana de Juristas, estas cometieron más de 2500 asesinatos y desapariciones, en las que masacraron impunemente con ayuda de militares a dos familias, y degollaron niños, como lo dice Marta Ruiz en su columna titulada “Píldoras para la memoria de Uribe” publicada en el 2013 en la revista Semana. En ese momento nadie se “paró de la mesa” y Uribe ni ninguno de sus seguidores habló de impunidad.

Volviendo de nuevo al suceso de la presencia de estos tres líderes de las AUC en el Congreso, ocurrieron otros sucesos anecdóticos que dejan ver el cinismo y la doble moral de los políticos.

El primero: en este vídeo se ve cómo el entonces senador Moreno de Caro se acerca con su acostumbrada efusividad a saludar y a intentar abrazar a los tres paramilitares:

“Estoy convencido de que la guerra se acabó y lo acordado es irreversible”, dice, sin siquiera titubear, Bernie Aronson, el enviado especial de Estados Unidos para las negociaciones de paz con las Farc. (Ver también: Así comienza el fin del conflicto)

Aronson, que la semana pasada completó 25 visitas a Cuba en cumplimiento del rol que le asignó el presidente Barack Obama, cree que lo importante ahora es que el pueblo colombiano respalde el acuerdo de manera masiva para garantizar su legitimidad.

En entrevista con EL TIEMPO, el ex subsecretario de Estado también anuncia que tiene luz verde de su Gobierno para acompañar un eventual proceso de paz con el Eln.

Tras los anuncios de la semana pasada, ¿qué tan confiado está Estados Unidos de que el acuerdo con las Farc es ya una realidad a la vuelta de la esquina?

Estoy convencido de que la guerra se acabó, y que lo que se acordó es irreversible, asumiendo que sea aprobado por los colombianos en el plebiscito. Si son unas semanas o mes y medio más para ultimar detalles, ya es solo cuestión de tiempo. Pero ya llegamos al final. (Lea: Los tres desafíos inmediatos que enfrenta el proceso de paz)

¿Cree que todo estará listo para este 20 de julio, la nueva fecha que se ha mencionado para la firma definitiva?

El 20 de julio es para llegar a un acuerdo final sobre el lenguaje del acuerdo y poner las iniciales, pero no es la firma final del acuerdo. Es posible que para el 20 de julio, esto se pueda lograr, pero también podría extenderse un poco más. No creo que sirva enfrascarse en temas de tiempos, pues estamos en un muy buen lugar en este momento.

¿Qué sigue para usted de aquí en adelante?

Hay todavía algunas discusiones entre las partes y si puedo ser útil, allí estaré. Hay potencialmente negociaciones con el Eln y el presidente Santos me ha pedido que esté involucrado, y lo estaré, al menos inicialmente. También está la implementación de los acuerdos y me quiere asegurar que el Gobierno en Washington está marchando de una manera eficiente para ayudar en donde podamos. Algunos ya están en proceso, como el esfuerzo de desminado. También está la desmovilización de los niños soldados, y en eso espero colaborar. Todavía hay cosas por hacer.

¿Su gestión como enviado especial para un eventual proceso con el Eln ya está aprobada por el Departamento de Estado?

El Presidente me preguntó si sería útil y me interesaría reunirme con el Eln, de la misma manera como lo hice con las Farc. Con el permiso de mi Gobierno le dije que sí. ¿Cuál sería mi rol específico en ese proceso a futuro? No se lo puedo decir por ahora.

Al proceso con las Farc aún le falta. ¿Hay algo que le preocupe de manera particular?

Mi esperanza es que Colombia esté unida en respaldo al proceso cuando llegue la hora de votar. Por supuesto eso les corresponde a los colombianos. Sería muy útil un contundente y amplio triunfo del sí para que esto no sea un tema que genere división y más bien se convierta en una oportunidad y una responsabilidad de los ciudadanos.

¿Le preocupa la oposición que se le hace al proceso?

Colombia es una democracia y hay diferentes puntos de vista y debe haber un buen debate. Pero a la larga espero que los colombianos escojan la paz, y por una gran mayoría, pues eso sería una base sólida para la implementación de los acuerdos.

¿Cree que hay riesgo de que gane el no en un plebiscito?

No quiero especular. Muchos países en el mundo, entre ellos el mío, son muy volátiles y por eso nunca se debe decir nunca. Pero la reacción inicial tras los acuerdos anunciados la semana pasada fue muy positiva. La gente salió a las calles a celebrar. (Ver: Farc empiezan campaña por el 'sí' para la refrendación de los acuerdos)

¿Le preocupan a EE. UU. las zonas de despeje que se acordaron con las Farc y que sea una repetición de lo que sucedió con El Caguán hace 15 años, o que solo entregarán las armas en 180 días tras la firma del acuerdo?

Me parece que el cronograma para el desarme es muy bueno. Ciento ochenta días para completarlo no es largo y comenzará con las armas pesadas y explotando el inventario de armas y municiones no usadas. También hay que darle tiempo a la ONU con el fin de que desarrolle su estrategia. En cuanto a los despejes, conozco que se ha consultado a la Fuerza Pública y a las autoridades locales y que el Gobierno ha hecho un buen trabajo a la hora de delimitarlas.

¿En qué se diferencia este acuerdo con las Farc de otros en los que usted participó en Centroamérica?

La parte más significativa es que los de Centroamérica se dieron antes de la Convención de Roma y del establecimiento de la Corte Penal Internacional (CPI), y los de Nicaragua y El Salvador terminaron en amnistías para los actores. Colombia está frente a un nuevo escenario en el que no pude haber impunidad frente a crímenes de guerra o graves violaciones a los derechos humanos. Este acuerdo no proporciona impunidad. El tribunal especial que se creará (para juzgar esas violaciones) es un nuevo desarrollo en el área de la resolución de conflictos.

¿Ve algo en lo acordado que podría activar una intervención de la CPI?

No he visto evidencia de eso hasta ahora. La visión de ellos es que mientras existan procesos locales para establecer culpas y sanciones para los responsables, la CPI no tiene un rol. No hablo por ellos, pero el acuerdo sobre justicia transicional es público desde hace 6 meses y no he visto evidencia que la CPI esté reclamando su derecho a intervenir y me sorprendería si lo hicieran. Pero eso solo se sabrá con el tiempo.

Esta semana, una comisión del Senado aprobó una partida de US$ 391 millones que había solicitado el presidente Barack Obama para ayudar en la implementación de los acuerdos. En la Cámara se está considerando hasta elevar la cifra en US$ 100 millones.¿Cree que el Congreso le cumplirá a Colombia?

Esos dos desarrollos son prueba de que el Congreso quiere cumplir y los veo con optimismo. Que una Cámara aprobara lo mínimo que pidió el Presidente y la otra incluso más, muestra que el consenso bipartidista que ha respaldado a Colombia desde el comienzo sigue firme e intacto y que tienen el deseo de apoyar ahora que se está dando el paso hacia la paz.

Donald Trump, candidato a la presidencia por el Partido Republicano, ha dejado claro que de ganar la Casa Blanca piensa replegar la presencia de EE. UU. en el mundo.¿Qué tan en riesgo estarían los recursos para Colombia durante una eventual presidencia del magnate?

No es mi tarea especular sobre lo que hará o no un presidente de EE. UU. Pero sí diría que Colombia es un país donde el involucramiento de EE. UU. fue efectivo, si se mira donde estábamos cuando arrancó el Plan Colombia y donde estamos ahora, cerca de firmar la paz. Ojalá las figuras políticas de mi país reconozcan esto, y el voto del Congreso de esta semana sugiere que ellos lo entienden y que esto es un logro bipartidista para EE. UU.

¿Cree usted que las Farc deberían recibir curules en el Congreso colombiano de manera automática?

Eso depende del Gobierno colombiano y del pueblo colombiano. Lo que las Farc me han dicho es que ellos ya tenían miembros del Congreso electos popularmente cuando existía la Unión Patriótica y que se perdieron cuando fueron asesinados. Desde su punto de vista entregarles cupos automáticos es una reparación. Pero este es un tema en el que EE. UU. no tiene una posición. Les corresponde a los colombianos decidirlo.

De una u otra manera, las Farc terminarán en la arena política.¿Podrá EE. UU. reconocer y entablar una relación con un grupo al que todavía consideran narcoterrorista y cuyos líderes están pedidos en extradición?

Yo ya llevo un año y medio tratando con ellos. Lo que les he dicho es que si se desarman del todo y suspenden todas sus actividades ilegales –tráfico, extorsión, secuestro y se convierten en un partido político legal–, EE. UU. los tratará como tales. Si hay personas que tienen deudas pendientes con la justicia de EE. UU. por narcotráfico, eso tendrá que mirarse de manera individual. Teniendo en cuenta nuestras propias limitaciones legales, apoyamos el proceso mediante el cual las Farc se transforman de una organización militar ilegal en una organización política legal.

Entonces, si cumplen con esos requisitos, ¿incluso podrían, por ejemplo, visitar EE. UU?

No quiero especular. Será una cosa que se determinará caso por caso.

Muchos dicen que lo más difícil viene ahora, cuando comiencen a implementarse los acuerdos.¿Está Colombia preparada?

Creo que sí, y hay que resaltar que no hay ningún otro país en Latinoamérica que tenga más experiencia en la desmovilización de organizaciones militares. En las últimas décadas han pasado unos 58 mil por ese proceso. Ademas tiene una de las economías más fuertes y un presidente muy capaz, que ha demostrado su capacidad al llevar estas negociaciones a buen puerto.

También está la comunidad internacional, que se ha comprometido a ayudar a Colombia. La Unión Europea ofreció 540 millones de euros, EE. UU. también contempla una suma grande y estamos organizando un esfuerzo internacional para desminar al país. Pero también es un examen para Colombia, para su clase empresarial, sus líderes políticos, de si estarán a la altura de este reto. (Ver video: 'Trabajemos para que la paz sea completa en Colombia': Ban Ki-moon)

Resaltaría sin embargo que muchos de los acuerdos que se alcanzaron son buenos sin que existiera la guerra con las Farc. Los compromisos que se han hecho para desarrollo rural en infraestructuras, carreteras, titulación de tierras para campesinos son cosas que se han tratado de hacer por décadas y que nosotros respaldamos. O los acuerdos para combatir al paramilitarismo y las ‘bacrim’ que son buenos no por que se acordaron con las Farc sino porque Colombia lo necesita. Los colombianos no deberían ver esto como un precio que toca pagar para acabar con la guerra sino una oportunidad para realizar reformas que son buenas para todos.

Hace un par de semanas, el subsecretario para Asuntos de Narcotráfico, William Brownfield, dijo en una audiencia en el Congreso que había preocupación por el aumento de los narcocultivos en Colombia y que en cierta medida era culpa del Gobierno, pues los acuerdos con las Farc en esta materia frenaron los esfuerzos de erradicación. ¿Es esta una percepción generalizada en su Gobierno?

No creo que el secretario Brownfield sugiriera que acá falta un compromiso de Colombia para enfrentar el problema. Ha sido nuestro socio por muchas décadas en la erradicación de cultivos y en el combate contra los grupos ilegales. Pero no hay duda de que la producción ha aumentado y eso nos preocupa a nosotros y al presidente Santos, y estamos trabajando para enfrentar el problema.

Pero también se están batiendo marcas en el frente de la interdicción de drogas y esfuerzos efectivos para golpear las estructuras del negocio. También hay programas pilotos con las Farc y el Gobierno y en eso estamos trabajando juntos. Hay compromiso para reversar la tendencia y tomará tiempo. Pero creo que podemos lograrlo.

Si llegan a la paz, ¿cuándo cree que las Farc saldrán de la lista de organizaciones terroristas elaborada por su país?

No puedo especular. Pero les hemos dicho a las Farc que una vez se desarmen y cesen toda actividad ilegal comenzaremos la revisión de ese tema. Hay que ver qué tan rápido suceden las cosas en el terreno.

¿Ve usted algún escenario en el que su Gobierno le da la libertad a Simón Trinidad?

Ya sobre esto me he referido antes (en este mismo diario) y la posición de EE. UU. no ha cambiado desde entonces. (Que el guerrillero está pagando una condena de 60 años por secuestro, que no existen discusiones en torno a su liberación y que EE. UU. no forma parte de las negociaciones con las Farc.)

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Uldarico Flórez - Abogado DD.HH de los Presos Políticos en "Voces del Sur" 15 julio 2017 "La 1820 con muchas trabas con jueces de los partidos tradicionales" - " El error de la Amnistia: no se podia dejar en cabeza de los Jueces de Ejecución de Penas la libertad de los PPolíticos"
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