ANNCOL _ Noticias alternativas de Colombia - ANNCOL _ Noticias alternativas de Colombia - Inicio http://anncol.eu Fri, 30 Sep 2016 05:00:28 -0500 Joomla! - Open Source Content Management es-es Transición a la paz y dejación de las armas por las Farc. http://anncol.eu/opinion/item/5297-horacio-duque http://anncol.eu/opinion/item/5297-horacio-duque Transición a la paz y dejación de las armas por las Farc.

Horacio Duque.

"El analisis concreto de la situacion concreta", formula de linaje leninista planteada muchas veces por nuestro querido compañero Alberto Pinzon, es hoy mas necesaria que nunca a proposito de la dejacion de las armas por las Farc y la transicion a la paz.

El dia D y los 180 dias para dejar las armas a Naciones Unidas es una masa temporal ontologica, no cronologica, que depende de variadas circunstancias de tiempo, modo y lugar.

Viene una intensa disputa politica alrededor de este neuralgico asunto. La Ultraderecha entra a la ofensiva para impedir la cabal y correcta implementacion de los acuerdos de Cartagena.

La terminación de la guerra compromete un gran número de variables referidas a materias legales, constitucionales, militares y políticas que hacen de tal objetivo un fenómeno de altísima complejidad.

La construcción de la paz no será una tarea sencilla. Sera necesario atender diversos frentes al tiempo, dada la simultaneidad que acompaña la ejecución de los consensos y pactos alcanzados.

Adicionalmente, se deben asumir elementos de contexto ante los cuales de nada sirve taparse los ojos.

Pero, en los términos de la reiterada sugerencia de nuestro querido compañero Alberto Pinzón, lo que procede es “el análisis concreto de la situación concreta”, formula leninista de reconocido valor que permite concentrar la reflexión y la voluntad en los puntos críticos del curso político y social, teniendo siempre puesta la mira en la transformación revolucionaria sistémica. Sobre todo si consideramos que en los términos de la teoría de sistemas, el régimen político nacional se encuentra altamente desequilibrado, en una situación de bifurcación: la alteración más pequeña puede provocar grandes cambios sin que su sentido sea predecible (Ver La trama de la vida de Frittjof Capra en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2dHb6cC ).

En tal sentido, la prioridad epistemológica debe tratar de comprender el proceso de transición en curso y su contenido, condicionado por la implementación inmediata, en los próximos tres meses, de aspectos sustantivos como el fin objetivo del conflicto armado, el cese bilateral del fuego y las hostilidades, la ubicación de las Farc en las áreas veredales y campamentarias, la organización de un nuevo movimiento político por la insurgencia revolucionaria, la erradicación del paramilitarismo, la seguridad para los integrantes de las Farc en el desarrollo de su movilización política y popular, la amnistía y el indulto, la concreción de las medidas agrarias, la organización de la jurisdicción especial de paz y el reconocimiento de los derechos de 8 millones de víctimas.

Con los actos de Cartagena y con el previsible triunfo del SI en el plebiscito del 2 de octubre, la transición toma cuerpo.

En la Ciencia política la transición como categoría analítica es de uso recurrente para indicar un proceso de cambio en el régimen de poder existente. Se trata de ir desde un punto A hacia un punto B. En este caso se trata del paso de la guerra (A) a la paz (B). Lo que llama la atención, en nuestro caso concreto, es que tal movimiento ocurre en momentos en que periclita un ciclo político, el iniciado con la Constituyente de 1991 y despega uno nuevo, probablemente de más de tres décadas.

Tanto la transición como el ciclo político en ciernes, toman su contenido del Acuerdo general de paz de Cartagena y de los discursos que emiten los actores más relevantes como el Presidente Santos, el comandante de las Farc, Timoleon Jiménez y los voceros de la oposición ultraderechista que encabeza Uribe Velez.

La primera fase de tal transición y del ciclo político mencionada tiene, por supuesto, un referente fundamental, me refiero a la dejación de las armas por parte de las Farc, acompañada del Cese bilateral del fuego y de hostilidades, del desplazamiento guerrillero a las zonas veredales y campamentarias, de las medidas de seguridad para los integrantes del nuevo sujeto político previsto, de la amnistía e indulto, del funcionamiento del mecanismo tripartito de verificación y de la erradicación eficaz del paramilitarismo.

Para las partes, la dejación de las armas, su entrega a la ONU, es la “joya de la corona”. El poder oligárquico quiere ver ya sin las armas a miles de partisanos que integran la resistencia campesina y popular. Es su pesadilla y tormento. Por eso exigen la marcha inmediata  de las Farc a las zonas de concentración y la conformación de los anillos asfixiantes que pretender ser utilizados para sofocar a los combatientes invictos.

Por supuesto, para el pueblo en armas no es tan fácil y cómodo desprenderse de su principal garantía de lucha contra el poder de las oligarquías y su Estado corrupto. Hay escepticismo, aprensión y la natural desconfianza, como consecuencia de la lectura de experiencias históricas anteriores en que los poderosos oligarcas desataron el exterminio de los guerrilleros, tal como sucedió en los años 60, en que uno a uno, fueron decapitados en Bogotá y otras ciudades, los desmovilizados y amnistiados líderes de las guerrillas liberales. Las elites dominantes y sus aparatos armados, Ejercito/FAC/Marina/Policía, tienen  un acumulado nada despreciable en esta materia y seguramente recurrirá a diversas estratagemas para degollar la comandancia fariana. Medellín y Antioquia serán lugares críticos en ese sentido, pues la alianza entre carteles de la droga y elites políticas locales parece en disposición sangrienta contra la paz.

El debate de este espinoso asunto se desenvuelve con el referente del día D y los 180 días pactados para dejar las armas guerrilleras en los contenedores de la ONU.

180 días son una masa temporal que no necesariamente debe transcurrir, como lo plantean los integrantes de la delegación gubernamental, en las fechas posteriores a la firma del Acuerdo de Cartagena. Esa es su interpretación amañada y su proyección es sesgada.

180 días son un trazo ontológico que bien puede localizarse en el año 2017, 2018 o 2024, dependiendo de las circunstancias de tiempo, modo y lugar. El asunto no es meramente cronológico o de lógica formal escolástica.

La entrega de las armas, en principio, debería ser la consecuencia de varios hechos. Por supuesto de la firma del Acuerdo general de paz, obviamente del resultado del plebiscito, desde luego del trámite de la ley de amnistía e indulto, claro está de la ubicación en las veredas y campamentos, de las medidas de seguridad para los líderes y miembros de las Farc, de la formalización constitucional de los consensos mediante su articulación efectiva al bloque de constitucionalidad, de las medidas concretas en materia agraria, de víctimas, de verdad, de justicia y erradicación de los cultivos de uso ilícito.

Obviamente tejer, articular y amarrar todos estos temas no es cosa que pueda se hacer velozmente, en 6 o 12 meses. Es todo una ciencia que requiere de paciencia y buen tino. Sin ninguna pretensión, la dejación de las armas es toda una disciplina analítica con los rigores y exigencias propias de la construcción epistemológica adecuada.

Agréguense al cuadro que propongo, dos factores de gran incidencia, propios de las disputas necesarias en curso.

Una es la contraofensiva de la ultraderecha, que se reagrupa con mayores bríos para el sabotaje de la transición a la paz. El bloque parapolítico de Uribe Velez está siendo reforzado con las peligrosas salidas del nuevo Fiscal, similares a las del defenestrado ex procurador Alejandro Ordoñez, quien con un discurso seudo jurídico e interpretaciones arbitrarias, quiere ponerle palos en la rueda a los acuerdos en lo relacionado con la fumigación de los cultivos de uso ilícito y la estructuración del movimiento político de las Farc, de acuerdo con sus intereses específicos, sugiriendo actuaciones criminales para darle curso al dispositivo sobre extinción de dominio y eventuales extradiciones.

Todo indica que el Vicepresidente Vargas Lleras será el punto de encuentro de esta masa retardaría empeñada en bloquear y abortar la construcción de la paz democrática.

La ambigüedad del Vicepresidente frente a la paz es notoria y su silente actitud no es más que un juego propiciador de nuevos encuadres políticos reaccionarios. El Fiscal refleja sus dudas jurídicas frente al Tribunal de Paz y sus competencias. Refleja, por lo demás, el ánimo de los enemigos agazapados de la paz en el poderoso y corrupto poder judicial, que sienten pasos de animal grande con el nuevo Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No repetición, incluida su Justicia especial con magistrados de otros países de probada conducta ética y jurídica.

El NO contra la paz de reconocidas fichas de Vargas Lleras en las regiones, como la ex gobernadora del Quindío Sandra Paola Hurtado y su marido, Toto el Jefe del Cartel del Norte del Valle, no es un acto de insubordinación en la facción correspondiente sino por el contrario la materialización de una estrategia electoral global para ganar réditos en la campaña para escoger Presidente en el 2018.

Se está conformando un potente bloque ultraderechista contra la paz y de eso hay que tomar atenta nota para lidiar con tal fenómeno. Desde luego, eso no nos coge por sorpresa, es propio de coyunturas de cambio social y de procesos de transformación revolucionaria. Ha sido la experiencia histórica desde la revolución francesa, pasando por la revolución bolchevique, la china, la cubana, la sandinista, la vietnamita y otras como los recientes procesos antiimperialistas latinoamericanos.

Constatar eso no significa que nos tengamos que cruzar de brazos. Hay que proyectar las estrategias correspondientes y propiciar las más amplias alianzas como la insinuada por la X Conferencia de las Farc para darle curso a un Gran Pacto político constituyente.

Otro factor de coyuntura, no menos importante, es el asunto de la gigantesca crisis económica, financiera y fiscal que nos envuelve. La oligarquía pretende dar salida a la crisis económica derivada del colapso financiero global desatado desde el 2008, con la reforma tributaria y con recortes masivos en el gasto público y de las transferencias.

La paz quiere ser utilizada para remozar el modelo neoliberal con nuevos privilegios a las multinacionales en la extracción minera y el agro negocio de la altillanura en la Orinoquia.

La paz quiere ser proyectada como un gran negocio de los poderes empresariales y financieros.

Hay que tomar nota de esa ruta depredadora y en ese sentido el discurso del Comandante Timoleon Jiménez en Cartagena es una plataforma oportuna y conveniente para desatar la más amplia movilización social contra el paquete neoliberal en curso que complicara todavía más el desconocimiento de los derechos fundamentales a la salud, la educación, el empleo y la seguridad alimentaria.

Digamos, para concluir, que no es fácil la ruta transicional posterior al Plebiscito. Crecerá el conflicto y la disputa con los clanes oligárquicos que manipulan el Estado y la economía.

Dejemos que los hechos concretos sobre la dejación de las armas se pronuncien y actuemos en consecuencia. Con la pericia y el brillo que caracterizo a la delegación plenipotenciaria de las Farc en la Mesa de diálogos de La Habana. La experiencia del camarada Ivan Márquez y sus compañeros es histórica y un ejemplo para millones de colombianos que luchan y resisten el poder de la casta plutocratica.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • diálogos de paz
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    false@anncol.eu (Horacio Duque Giraldo) Opiniones Thu, 29 Sep 2016 11:26:22 -0500
    LA CRISIS DEL "PSOE" COMO CRISIS DEL RÉGIMEN http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5296-pablo-iglesias-publico-es http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5296-pablo-iglesias-publico-es LA CRISIS DEL

    “El PSOE tardará mucho en volver a ser útil”. Lo decía esta mañana Iñaki Gabilondo, uno de los rostros más prestigiosos de nuestra historia reciente (recuerden que fue su cara la que apareció en la televisión para transmitir tranquilidad a España el 23F, mucho antes que apareciera la de Juan Carlos) desde el periódico que fue el intelectual orgánico de la Transición y la referencia internacional durante años para entender España. Ayer Felipe González, la figura histórica más importante después de Franco, el presidente -a un tiempo carismático y siniestro- más relevante del sistema político del 78, señalaba a Pedro Sánchez desde la SER, nada menos que desde la SER. Poco después el aparato del partido apuñalaba. Y hoy el editorial de El País llama a Sánchez “insensato sin escrúpulos”. No estamos sólo ante la crisis de un partido, sino ante lo que Alberto Garzón definía con acierto ayer como motín oligárquico; un intento de golpe en el interior del PSOE para entregar el gobierno al PP.

    El pasado domingo, en la clausura de la Universidad de verano de Podemos que hicimos en la Universidad Complutense, expuse a mis compañeros las que, a mi entender, son las claves estratégicas para entender la situación de bloqueo que vive nuestro país. Expliqué que no estamos viviendo una situación de “empate catastrófico”, una expresión traída de América Latina donde la paridad de fuerza electoral entre sectores pro-oligarquía y sectores populares, obligó a soluciones constituyentes. En España aún no es posible ni el desempate electoral ni una solución constituyente a corto plazo. El bloqueo de nuestro país tiene que ver más bien con las tensiones que se están produciendo en el Partido Socialista entre los partidarios de la restauración del sistema de partidos anterior a las elecciones del 20D, y los partidarios del reacomodo del PSOE a la nueva situación. Lo que se dirime en este partido es básicamente su papel y su estrategia en un contexto histórico nuevo.

    Los partidarios del “reacomodo”, con Felipe González y Susana Díaz a la cabeza, cuentan con el apoyo entusiasta de Juan Luís Cebrián y el grupo de comunicación del que es propietario. A mi entender son el sector del PSOE con el proyecto político más claro y una orientación estratégica más armada y precisa. Son partidarios de entregar el gobierno al Partido Popular y reconocen sin ambages estar más cerca de este partido que de nosotros. Para ellos, el PP es uno de los pilares políticos de España, su histórico competidor en el sistema del turno, mientras que Podemos y sus aliados representan un peligro frente al que hay que conjurarse incluso con sus viejos rivales del turnismo. Este sector cuenta con el apoyo de las élites económicas de nuestro país y de los poderes extranjeros, pero no cuentan con la simpatía ni de los votantes ni de las bases socialistas.

    Los partidarios de la “restauración” están representados por Sánchez y su equipo. No cuentan con apoyos mediáticos ni de sectores oligárquicos y además carecen de proyecto político. Ni se han atrevido a intentar diseñar un proyecto de reformas y de gobierno con nosotros, ni tampoco a afrontar con sentido común la tensión plurinacional que se vive en España. Les aterra, con buen criterio, entregar el gobierno al PP por las consecuencias electorales que tendría para su partido y querrían volver a un sistema bipartidista que nos dejara a nosotros ocupando una modesta posición en la izquierda del tablero político, mayor que la que tuvieron en su momento el PCE e IU pero lejos de la paridad actual. Desde enero su objetivo es bien subalternizarnos (al pedirnos que facilitáramos sin participar su gobierno con Ciudadanos) o repetir las elecciones con la esperanza de que el hastío y el aburrimiento de la gente nos hiciera retroceder. Mientras mantenga su no al PP, este sector cuenta con más simpatías entre la militancia y los votantes socialistas.

    Los últimos acontecimientos han hecho que estos dos sectores pasen de la guerra fría a la guerra abierta. Del resultado de la misma no solo depende lo que Gabilondo llama “utilidad” del PSOE, pronosticando una paulatina pérdida de relevancia histórica de este partido, sino nada menos que el resultado de la transición política que vive nuestro país.

    Hoy la transición de hace 40 años, con todas sus complejidades, sus tensiones y sus a menudo olvidados centenares de muertos, parece un proceso sencillo si se compara con la actual situación. La sociedad española de entonces, a pesar de las excepciones representadas por las vanguardias de la oposición democrática y los movimientos sociales (en especial el movimiento obrero) y las propias excepcionalidades catalana y vasca, era una sociedad lógicamente atemorizada por la dictadura. El éxito de Suárez (tanto de la Ley de reforma política como de su UCD) señaló la hegemonía de su proyecto de metamorfosis de la dictadura en una monarquía constitucional más o menos homologable en Europa. La izquierda, sumida en sus debates para no dar miedo (las renuncias respectivas al marxismo y al leninismo del PSOE y el PCE no eran más que eso), se vio obligada a acomodarse a la estratégica de Suárez. Aquel exitoso proceso (si atendemos a los enormes consensos que suscitó que no dejaron de aumentar cuando la transición se convirtió en relato fundante de nuestra democracia encarnado en la monarquía) culminó con la victoria electoral socialista de 1982, tras un golpe de Estado a un tiempo fracasado y exitoso. Nacía un nuevo régimen político con un poderosísimo PSOE al timón del gobierno, sostenido, como cualquier sistema político que se precie, por unas nuevas clases medias. Como señala el malvado Emmanuel Rodríguez en su “Por qué fracasó la democracia en España”, las clases medias son más una noción ideológica que una categoría sociológica. La promesa de modernización y de mejora de las expectativas de vida encarnadas en el Partido Socialista fueron el alimento de esos sectores autopercibidos como clases medias, esa nueva España a la que el PSOE se parecía más que ningún otro partido.

    La hegemonía del PSOE era tal que se le perdonó todo durante años, desde las consecuencias de su aceptación de la división del trabajo en Europa que nos convirtió en una periferia especializada en el turismo, pasando por la corrupción hasta el terrorismo de Estado. La arrogancia con la que todavía hoy se refiere Felipe González a “lo que hicimos en el País Vasco” revela hasta qué punto el expresidente vive aún en ese mundo. Aquel PSOE, sin embargo, sentó las bases sociales que permitieron el éxito electoral de Aznar y que el PP, no sólo se hiciera con el poder durante años, sino que convirtiera la Comunidad Valenciana y Madrid en sus laboratorios más elaborados de su modelo corrupto-neoliberal, aún con Zapatero en la Moncloa.

    La crisis económica, como en otros países de Europa, hizo saltar por los aires la auto-percepción de clases medias de inmensos sectores populares en España. Y el siglo XX ha dado sobradas lecciones de lo que pasa cuando se tocan las expectativas de las clases medias. Los desahucios, las estafas permanentes, el paro, la precarización de las condiciones de vida, la emigración de los jóvenes, fueron el caldo de cultivo del movimiento que lo cambió todo: el 15-M. Los hijos e hijas de las nuevas clases medias bajaron a las plazas y señalaron a las élites políticas y económicas. Solo había que ponerles nombre. Nosotros decidimos llamarles casta.

    Aquello no fue una venganza de los perdedores políticos de la Transición, una izquierda que durante más de 30 años bastante hizo con resistir. Aquello era el inicio de una crisis de régimen que introducía los ingredientes para una nueva gramática política llamada a cambiar muchas cosas en España. Podemos fue quizá la expresión electoral más elaborada (pero no la única) de aquella nueva gramática. Pero sería absurdo desvincular aquel movimiento de las tradiciones democráticas y regeneradoras de nuestro país. Por las venas del 15-M corría la sangre del movimiento obrero, de los movimientos liberales del XIX, de la lucha de las mujeres, de las luchas contra la dictadura. Sólo así se explica que fuera precisamente el PSOE el partido más afectado por el 15-M y que Podemos haya sido capaz de atraer a un nuevo espacio, no sin dificultades, a todos los sectores que levantaron las banderas de la resistencia en el pasado. Pero ni los símbolos, ni el lenguaje, ni las formas, habrían de ser los mismos.

    Podemos vivió una primavera de esperanza en 2014 y un verano en el que nuestras líneas avanzaban ante la desbandada y la torpe resistencia de los adversarios. Así hasta encontrarnos con unas encuestas que nos situaban como la primera fuerza política. El 31 de enero de 2015 hicimos una demostración de fuerza social con una movilización de partido probablemente sin precedentes desde el asesinato de los abogados de Atocha. Pero entonces llegó el invierno ruso y nuestras líneas dejaron de avanzar. Tuvimos que enfrentar procesos electorales en las peores condiciones para hacerlo y aún así irrumpimos en todos los parlamentos y fuimos uno de los motores principales de la conquista de las principales capitales del país por alcaldesas y alcaldes del cambio. Las elecciones catalanas fueron la prueba más difícil para nosotros. No recibimos el apoyo de los sectores a los que nosotros empujamos para alcanzar la alcaldía de Barcelona y nos vimos atrapados en una confrontación frentista que nos obligó a conformarnos con sembrar semillas para el futuro, asumiendo un duro revés electoral. Hace exactamente un año, las encuestas preveían nuestro hundimiento al tiempo que “el Podemos de derechas” que pidió el dueño del Banco Sabadell despuntaba en las encuestas. Pero llegó la remontada y el resultado de las elecciones del 20D cambió, a mi juicio para siempre, el sistema de partidos en España.

    A partir de entonces la tensión en el PSOE provocó la situación que ahora vemos en toda su crudeza. Es innegable el valor demostrado por Pedro Sánchez enfrentándose a las fuerzas del régimen en su partido, pero quizá hubiera tenido más sentido proyectar también ese valor hacia los poderes establecidos fuera del partido. De haber sido así hoy podríamos estar gobernando juntos y quizá nuestro gobierno, con todas las dificultades, hubiera podido implementar políticas redistributivas, regeneradoras, avanzar soluciones democráticas a la tensión plurinacional y ser un ejemplo para otros países europeos.

    No sé qué ocurrirá finalmente en el PSOE. Temo que lo que se dirime allí no dependerá solo de interpretaciones jurídicas y estatutarias; hablamos de la crisis más importante desde el fin de la Guerra Civil en el partido más importante del ultimo siglo en españa. Quien pensaba que podía haber normalidad política sin que el PSOE se decidiera por el PP o por nosotros se equivocaba.

    Frente a la incertidumbre, a nosotros nos toca seguir del lado de la gente. Debemos estar preparados para gobernar o para la repetición electoral, pero también, si finalmente se imponen los partidarios de dar el gobierno al PP, debemos estar seguros de nuestro papel como fuerza política que ofrece garantías y que se debe construir como instrumento de un movimiento popular que siga empujando por una sociedad más justa. Nadie duda en España de que nosotros jamás iremos de la mano del Partido Popular. En tiempos de incertidumbres y golpes oligárquicos Unidos Podemos debe ser el referente de seguridad de los que quieren una sociedad mejor frente a las élites.

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    false@anncol.eu (Pablo Iglesias /Público.es) Política / Economía Thu, 29 Sep 2016 08:27:42 -0500
    La crisis de los partidos socialdemócratas, incluyendo el PSOE http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5295-vicenc-navarro-publico-es http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5295-vicenc-navarro-publico-es La crisis de los partidos socialdemócratas, incluyendo el PSOE

    En la gran mayoría de los países europeos, los partidos socialdemócratas han ido perdiendo no solo apoyo electoral, sino también militancia. El caso más conocido ha sido el experimentado por el Partido Socialdemócrata de Alemania (el SPD), que pasó de ser de los que contaba con más militantes en los años sesenta y setenta, a ser un partido claramente en vías de ser minoritario. Las famosas reformas llevadas a cabo por el Canciller Shcröder (la Agenda 2010) causaron un gran bajón en el apoyo electoral y número de la militancia. En realidad, en todos los países europeos, incluyendo en España, el voto y la militancia de estos partidos han ido descendiendo.

    El Partido Laborista del Reino Unido, sin embargo, se presentaba como una excepción. La adaptación del laborismo al liberalismo, abandonando principios básicos de la socialdemocracia, había sido la supuesta causa de que fuera –así se decía- el único partido de esta familia política que había permanecido en el poder durante mucho tiempo (1997-2010). De ahí que la Tercera Vía, iniciada por el Sr. Blair, el cual se inspiró en el cambio en EEUU dentro del Partido Demócrata, ocurrido durante la Administración del Presidente Clinton, como mostré en un artículo anterior (“La crisis de la socialdemocracia en Europa”, 18.06.10), se presentara como el ejemplo a seguir. Sus políticas incluían los elementos esenciales del liberalismo (heredados de la Sra. Thatcher, que definió a Blair como uno de sus mejores alumnos), yendo incluso más allá que la administración del Partido Conservador, como en el caso del otorgamiento de plena independencia al Banco de Inglaterra, desregulando el capital financiero y convirtiendo la City en el mayor centro de capital especulativo en el mundo. El tamaño de tal sector como porcentaje del PIB se disparó, llegando a alcanzar un 20%, y ello acompañado de un gran descenso del sector industrial y una gran desregulación del mercado de trabajo, con un considerable descenso de los salarios.

    La Tercera Vía fue un fracaso electoral

    Estas políticas fueron muy impopulares, lo que explica el gran descenso electoral del Partido Laborista. Pasó de conseguir el 33% del electorado en 1997, a un 25% en 2001 y a un 22% en 2005. Si el sistema electoral británico hubiese sido proporcional, el Partido Laborista hubiera perdido la mayoría que tenía en el Parlamento ya en la segunda convocatoria electoral (desde que ganó la primera vez en 1997). El hecho de que mantuviera su mayoría parlamentaria no se debió a su éxito, acierto o popularidad (inexistente), sino a un sistema electoral escasamente proporcional y a la gran crisis del Partido Conservador. Si no hubiera sido por estos factores, el fracaso de la Tercera Vía hubiera aparecido con toda intensidad. Este deterioro continuó cuando los gobiernos Blair y Brown fueron sucedidos por una nueva dirección del Partido Laborista que, ya en la oposición, no cambió su rumbo.

    ¿Qué está pasando hoy en el Partido Laborista en el Reino Unido?

    Esta situación está cambiando como resultado de la inesperada elección de Jeremy Corbyn como dirigente del partido, en contra de la oposición del aparato y del grupo parlamentario del partido, pero con el apoyo de las bases y de la militancia, cuyo número ha aumentado enormemente, convirtiéndose en el partido socialdemócrata más grande de Europa. Y hace solo unos días, el intento del aparato y del grupo parlamentario de deshacerse de él ha fracasado, abriéndose una nueva etapa en el laborismo británico, cuyas propuestas de cambio están movilizando a grandes sectores de la población (sobre todo entre la juventud).

    ¿Qué pasa en el PSOE en España?

     Ni que decir tiene que la situación en España es muy diferente a la del Reino Unido. Y Pedro Sánchez no es Jeremy Corbyn. Pero, habiendo dicho esto, el caso es que estamos viendo un conflicto entre el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, y las bases y militancia de tal partido, por un lado, y el aparato del partido y gran parte de los barones que lo controlan, por el otro. La resolución de este conflicto tendrá un impacto muy notable en el panorama político del país y en la posibilidad de establecer una alternativa al gobierno del PP dirigido por Mariano Rajoy. Era predecible (como he estado indicando en mis artículos recientes) que habría una gran animosidad del aparato del PSOE hacia el establecimiento de una alianza con Unidos Podemos, considerado por tal aparato como el adversario (algunos dirían enemigo) nº 1 del PSOE. La coalición Unidos Podemos representa una amenaza al bipartidismo y a los establishments financieros, económicos y mediáticos que rigen y gobiernan España, y de los cuales tal aparato del PSOE pasó a formar parte.

    En realidad, la complicidad y maridaje entre el poder financiero y económico por un lado, y el aparato del PSOE por el otro (maridaje que se da también en la gran mayoría de los partidos socialdemócratas europeos) es la causa de su gran descenso electoral y pérdida de militancia. Este descenso se acentúa incluso más a partir del inicio de la Gran Recesión, cuando la respuesta del gobierno Zapatero a dicha crisis fue semejante a la que dieron también los partidos liberales y conservadores; sus políticas de austeridad y reformas laborales que determinaron un descenso salarial, fueron determinantes para la reculada tan marcada del PSOE. Esta reculada fue incluso mayor en el norte y en la periferia de España (y muy en particular en Catalunya, el País Vasco y Galicia), debido al estancamiento del PSOE en una visión uninacional de esta, hostil al reconocimiento de su plurinacionalidad. De ahí su agresividad hacia Unidos Podemos y sus confluencias, así como hacia los partidos nacionalistas catalanes y vascos, que debido a las intolerancias y rigideces del Estado central se han ido convirtiendo en secesionistas.

    La ausencia de autocrítica en el PSOE

    Lo que encuentro sorprendente es la falta de autocrítica que ha tenido el aparato del PSOE. Es fácil de ver las causas de su descenso electoral, y a pesar de ello, este aparato no ha hecho un análisis público que incluya una crítica de sus políticas económicas y sociales. En realidad, ha censurado y vetado tal análisis, como tuve la oportunidad de experimentar en mi colaboración con la revista Sistema, que en teoría estaba abierta a todas las sensibilidades de izquierdas, pero que cuando intenté publicar un artículo criticando la falta de sensibilidad del PSOE hacia la visión plurinacional de España y otro resaltando la falta de autocrítica del PSOE, me fueron vetados dichos artículos, causando el fin de mi colaboración con esta revista.

    Las causas del impasse político en la presente situación

    La imposibilidad de resolver el impasse político de la vida política española se basa precisamente en la oposición de la estructura del poder que domina el Estado español a romper con el neoliberalismo (caracterizado por recortes en los derechos sociales, laborales y políticos, y por la reformas que han deteriorado el mercado laboral), y a redefinir dicho Estado como un Estado plurinacional. Hay que ser conscientes de que el Estado democrático iniciado con la transición, no representó una ruptura con el Estado anterior, pues continuó reproduciéndose en amplios sectores de este Estado la cultura franquista, que incluye un nacionalismo españolista muy exacerbado en el que, bajo el lema de salvar “la unidad de España”, se defienden los beneficios originados por la perpetuación del maridaje entre el poder financiero y económico, y el poder político.

    Es este temor al cambio lo que origina este impasse. Lo dijo claramente el Ministro del Interior, el Sr. Fernández Díaz, cuando se quejó de que lo que ocurre en España es que ellos –sus adversarios- no quieren aceptar que perdieron la Guerra Civil. No podía decirse con mayor claridad. La novedad es que a esta alianza de poderes heredados de la dictadura se le suman ahora sectores del aparato del PSOE. Es un signo esperanzador que las bases y los militantes de tal partido (a los cuales se les quiere negar el derecho a decidir sobre su futuro) se estén rebelando y que deseen una alianza con fuerzas emergentes auténticamente transformadoras que deseen recuperar la España que la actual derrotó. Es urgente e importante que todas las fuerzas progresistas apoyen esta rebelión, pues su derrota, dentro del PSOE, facilitará la continuidad de Rajoy y los ahora sus aliados, el PSOE socioliberal y Ciudadanos.

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    false@anncol.eu (Vicenç Navarro / Publico.es) Política / Economía Thu, 29 Sep 2016 08:23:35 -0500
    "La operación militar rusa en Siria provocó un cambio geopolítico mundial" http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5294-sputnik-news http://anncol.eu/mundo/politica-economia/item/5294-sputnik-news
    MADRID (Sputnik) — La operación militar de Rusia en Siria, que el 30 de septiembre cumple un año, "provocó un cambio geopolítico mundial", asegura a Sputnik el eurodiputado y vicepresidente de la comisión de Asuntos Exteriores de la Eurocámara, Javier Couso.

    "La valoración de este año es evidente, hay un cambio geopolítico a nivel mundial, porque es una intervención de Rusia en el exterior que además cambia el giro del conflicto", señala el político español. Couso destaca la estrategia militar seguida por Moscú: "Como se entiende en la historia militar, el poder aéreo exclusivamente no consigue cambios, se consiguen con el poder aéreo combinado con tropas sobre tierra: eso si produce cambios medulares", señala.
     
    El político considera que el papel jugado por Rusia destaca si se compara con el de EEUU. "La coalición liderada por EEUU se hizo al margen del Gobierno sirio y prácticamente al margen de Naciones Unidas", denuncia. Couso considera que lo más destacable de esta coalición "es la evidencia de la inutilidad" dado que "durante un año se dedicaron a bombardear sin coordinación con las tropas de tierra" y parecía más que "intentaban contener o limitar al Estado Islámico, pero no derrotarlo". El eurodiputado destaca especialmente que esta intervención se produce "en el más estricto cumplimiento del derecho internacional". "Siria es un país reconocido en la ONU que pide colaboración a otro país, aliado, que lo refrenda con sus órganos democráticos", insiste el eurodiputado. ...

    Más: https://mundo.sputniknews.com/politica/20160929/1063751610/siria-rusia-geopolitica.html
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    false@anncol.eu (Sputnik news ) Política / Economía Thu, 29 Sep 2016 08:17:21 -0500
    El Fiscal Martinez no responde a la pregunta de Santrich... http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5293-anncol http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5293-anncol El Fiscal Martinez no responde a la pregunta de Santrich...

    Los tuites del comandante Santrich preguntando al Fiscal Marinez cuando va a explicar sus nexos  personales y profesionales con empreas finaciadoras del Para Militarismo, no fue respondida por el Fiscal Martinez.

    Por el contrario como buen leguleyo trató de evadirla y de justificar su actuación  recurriendo a los plazos fijados por  acuerdo de Paz,  numeral nueve  del capítulo de jurisdicción especial de la paz,  y a inducir  en los medios de comunicación  pertenecientes a su protector Sarmiento  Angulo, la matriz medaitica de que las FARC. EP siguen delinquiendo despues de  que ha entrado en vigencia el acuerdo final de paz firmado oficialmente el 26 09 en Cartagena,  y  que esos delitos imaginarios caen en su competencia judicial.

    Pero no respondió las preguntas hechas  ante el Mundo por el comandante Santrich y, que  él debe  responder:  

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    false@anncol.eu (ANNCOL ) Política / Economía Wed, 28 Sep 2016 12:21:04 -0500
    !Atención!: las Farc piden al Fiscal Martinez revelar sus vínculos con empresas finaciadoras del paramilitarismo http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5292-agencias http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5292-agencias !Atención!: las Farc piden al Fiscal  Martinez revelar sus vínculos con empresas finaciadoras del paramilitarismo

    Para las Farc existe desconfianza en el Fiscal Nestor Humberto Martinez por las estrechas relaciones profesionales y  personales con  grandes empresarios  compremetidos con la finaciación de  grupos Para Militares. 

    A través de redes sociales el  comandante  jesus Santrich respondió a las recientes declaraciones del jefe del  Fiscal  Marinez quien en contra de la politica dl presidente Santos  y  no se sabe con qué intereses extraños o talvez su propia avidez por el dinero,  ha venido  mostrando una actitud hostil hacia los acuerdos de paz. Primero solicitando extemporaneamente el reinicio de las fumigaciones con un agente más caro y más  toxico que el glifosato, luego declarando una busqueda minuciosa de las "guacas de las Farc",  y ahora,  dando un plazo perentorio para que antes del Plebiscito las Farc declaren sus bienes

    Ant e lo cual el comandante Jesus Santrich a nombre de la organización insurgente ha escrito los siguientes tuits:  

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    false@anncol.eu (agencias ) Política / Economía Wed, 28 Sep 2016 09:30:07 -0500
    Parecidos Razonalbles http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5291-redes-sociales http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5291-redes-sociales Parecidos Razonalbles

    Este lunes 26.09.2016 el expresidente y el exprocurador se dieron cita en Cartagena, para promover  desesperadamente el NO el o en el plebiscito, a pocas cuadras del lugar donde se realizará la firma de la paz. Ambos, rodeados de  simpatizantes que usaban la camiseta de la Selección Colombia, marcharon por la ciudad para mostrar su posición en contra del acuerdo entre el Gobierno y las Farc , con la siguiente consigna:

    " Santos entregó el país a las Fart (sic) y nosotros se lo entregamos a Dios"

    Ante tal esperpento,  las redes sociales hicieron circular una foto comparativa (ver) con otros  dos personajes muy conocidos en latinoamerica "Los Locos Lucas"

    Imagen internet  

     

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    false@anncol.eu (Redes Sociales ) Política / Economía Wed, 28 Sep 2016 07:56:19 -0500
    Del arte de la guerra a la ciencia de la Política (Maquiavelo y Clausewitz en Gramsci) http://anncol.eu/opinion/item/5290-alberto-pinzon-sanchez http://anncol.eu/opinion/item/5290-alberto-pinzon-sanchez Del arte de la guerra a la ciencia de la Política (Maquiavelo y Clausewitz en Gramsci)

    Aguijoneado por Mussolini que pretendía apoderarse del legado teórico de Maquiavelo haciéndole decir la famosa frase de la “razón de Estado” (que el Secretario Florentino nunca pronunció) y con la cual “el Duce” trató de justificar su barbarie fascista; Gramsci terriblemente enfermo de tuberculosis vertebral y en la mazmorra fascista donde fue arrojado para evitar que su cerebro pensara, se dio a la tarea de profundizar en el estudio de la obra teórica y práctica de Maquiavelo, para disputarle (en una ejemplar y verdadera batalla de ideas de la época) su herencia teórica-práctica y así poderla entregar actualizada a los comunistas y a la posteridad.

    Lo primero que hizo fue ubicar históricamente el momento transicional y de ruptura final feudal-capitalista en el cual vive, lucha y muere Maquiavelo y contextualizar el complejo medio social florentino, italiano y europeo en el cual el Secretario Florentino (como gustada llamarse) desplegó su praxis.

    Seguidamente toma a Maquiavelo y su práctica como un Todo también complejo y contradictorio pero integral, cuyo corpus escrito de las “Obras Completas” le es entregado en un volumen en idioma italiano que difícilmente llega a sus manos; con la clara finalidad de unir todas las partes en las que había sido despedazado durante siglos por sus enemigos clericales y jesuitas; (algo semejante al despedazamiento que los enemigos “santanderistas y escolásticos” han hecho de nuestro Padre Libertador Simón Bolívar al desmenuzarlo en bailarín, seductor, guerrero, tribuno, amante, escritor, político, diplomático, ect, para evitar verlo como un Todo; como el exitoso conductor político-militar de la lucha anticolonial contra el Imperio español a comienzos del Siglo XIX en Nuestramérica)  

    Luego, toma su método histórico y político de análisis; su manera de abstraer, concretar y exponer la realidad contradictoria sobre la que actúa el Secretario Florentino para llegar a determinar “la verdad efectiva de la cosa” (¿Teoría de la Coyuntura?) pasando enseguida a entresacar las principales categorías analíticas e históricas de su teoría, confrontándolas con los principales tratados sobre Maquiavelo disponibles para finalmente escribir sus reflexiones en fichas y libretas diseminadas y dispersas que  eviten la censura fascista carcelaria, haciéndolas llegar a sus camaradas más cercanos. Así, van saliendo a la luz categorías y conceptos renovadores invaluables como Estado centauro. Sociedad Civil. Hegemonía. Bloque Hegemónico. Política. Intelectuales Orgánicos. Historicismo. Economicismo y crisis capitalista. Guerra de posiciones y, el Partido Comunista como nuevo Príncipe,     

    Les pone por título “Maquiavelo, la Política y el Estado Moderno”, dando a entender los aspectos temáticos más importantes sobre los que ha tratado su reflexión política y señalando estratégicamente las tareas teórico-prácticas que le corresponderán al partido comunista que ha fundado en esta etapa de ascenso del fascismo y de entreguerras mundiales, al que compara e iguala en su tarea histórica liberadora del proletariado y del pueblo italiano como “el nuevo príncipe moderno”.   

    Son multiples y muy diversas los análisis que este cuaderno Gramsciano sobre Maquiavelo ha generado en la mayoría de lenguas europeas occidentales: se destacan los escritos del filósofo comunista francés Althusser (Maquiavelo y Nosotros) y el del operario-profesor Italiano Toni Negri (El Poder Constituyente) sin que se agote la abundante bibliografía existente en este tema específico y que no me es posible tratar en extenso en esta breve opinión.

    Hay una nota muy condensada de sus cuadernos que deseo destacar, donde Gramsci citando el libro de L. Russo “Prolegomini a Machiavelli.1931” escribe:

       (….) Russo, observa justamente que “El Arte de la Guerra” completa a “El Príncipe”, pero no extrae todas las conclusiones de su observación. También en “El Arte de la Guerra” Maquiavelo debe ser considerado como un político que se ocupa del arte militar, su unilateralismo (como otras curiosidades como la teoría de la falange y que dio lugar a ironías fáciles como aquella muy difundida de Bandello) resulta del hecho de que la cuestión técnico-militar no consistió el centro de su interés y de su pensamiento, él lo trata solamente en cuanto es necesario para su construcción política” (…..)  

    Es decir, Gramsci, quien según sus biógrafos no conocía muy profundamente la obra de Clausewitz sobre La Guerra, porque en la Italia de aquellos años, la difusión de esta teorización militar no era muy extensa y su conocimiento del general Prusiano provenía de las referencias de Lenin y demás bolcheviques y comunistas que por medio de la Internacional habían popularizado el modo dialectico de pensamiento del general para determinar que la guerra es  una extensión de la política; esta vez de manera autónoma y con profundo conocimiento de causa planteas que, el axioma de Clausewitz sobre el carácter Político de la Guerra,  enunciado como resultado de sus experiencias en las guerras napoleónicas de la primera mitad del siglo XIX; ya era una reflexión hecha por el estratega Maquiavelo, tres   siglos atrás, y de donde (según lo han demostrado investigaciones posteriores) el estratega Prusiano se nutrió teóricamente para enunciarlos. También la centralidad asignada al “azar” en la guerra moderna, que recuerda la palabra latina “polisémica” Fortuna, establecida por el Secretario Florentino como uno de los fundamentos que todo Príncipe “Virtuoso” debe considerar para conquistar el Poder y retenerlo.  

    Pero no es todo, Gramsci impresionado por el ejemplo de la estrategia bolchevique desplegada por Lenin y polemizando  con otros bolcheviques y comunistas (como Rosa Luxemburg y Trotsky, ect) lleva más allá de Maquiavelo y de Clausewitz la ciencia de la Estrategia, al plantear con una terminología militar, muy en boga en la entre guerras mundiales, el paso de la “nieder werfungs strategie” o estrategia de derrocamiento usada por Napoleón en sus correrías imperiales y que Gramsci incorporó a su léxico como “guerra de maniobra” en donde la batalla final, según Clausewitz, equivale en el comercio al pago de contado, y, su decidida trasformación política en “Ermattungs strategie” o estrategia de desgaste que tradujo como “guerra de posiciones” hacia la conquista de la Hegemonía popular, o  toma táctica de trincheras, casamatas, fortificaciones y bunkers hacia la conquista de la Hegemonía en Europa, imperante en la Primera guerra mundial. Es de notar para efectos actuales que Gramsci, no llegó a conocer la segunda guerra mundial, ni la Hegemonía de los EEUU y Rusia que resultó al final de ella. Mucho menos alcanzó a ver el derrumbe de la Rusia soviética en 1991 y el dominio de la troika mundial actual de EEUU-Europa-Japón, hegemonizada por los EEUU.   

     ¿Cuál es para Colombia, la utilidad y actualidad de esta disgregación?

     Hoy el Estado colombiano (no solo el gobierno Santos como insiste la propaganda oficial en los medios adictos) acaba de pactar con los comunistas que fueron obligados a clandestinizarse, la finalización de una guerra anticomunista y geoestratégica de más de 70 años de duración, librada masivamente en todos los frentes de la vida social colombiana por la clase dominante apoyada irrestrictamente por el gobierno de los EEUU, y ambas partes, Estado e Insurgencia, se disponen a hacer un tránsito del ejercicio de la política con armas al ejercicio de la política sin armas: De guerra frontal, a guerra de posiciones.

    El Estado colombiano con sus aliados de la burguesía nacional-revolucionaria, para lograr finalmente su “ideal democrático” establecido por Max Weber de obtener el “monopolio legítimo de las armas”, el que durante estos 70 años nunca tuvo y siempre compartió con los Narco Para Militares, y, los comunistas clandestinizados para trasformar su guerra militar frontal de derrocamiento de la clase dominante, por una “guerra de posiciones” hacia la Hegemonía popular que, según el discurso de Timoleón Jiménez (26.09.2016) el comandante de las Farc-EP en Cartagena, al firmar y legitimar ante el Mundo los acuerdos de paz alcanzados en la Habana en agosto pasado, dejó claramente establecida como una intensa batalla de ideas cuya armas serán las palabras y los argumentos.

    Entonces, talvez las reflexiones Gramscianas puedan aportar varios elementos que ayuden en dicho tránsito…. No es otra mi pretensión.

    Imagen: Internet

          

     

                              

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    false@anncol.eu (Alberto Pinzón Sánchez ) Opiniones Wed, 28 Sep 2016 06:28:17 -0500
    La implementación del Acuerdo Final : Un campo en disputa http://anncol.eu/opinion/item/5289-jairo-estrada-alvarez http://anncol.eu/opinion/item/5289-jairo-estrada-alvarez La implementación del Acuerdo Final :  Un campo en disputa

    La firma de Acuerdo Final entre el Gobierno de Santos y las FARC-EP representa sin duda el hecho político más importante de las últimas décadas en el país, con capacidad cierta de generar una inflexión histórica orientada a desatar un ciclo reformista que avance en aplazados propósitos de democratización política, económica, social y cultural del campo popular.

    Si durante los años anteriores, el centro del debate político estuvo referido a la posibilidad de suscribir un acuerdo y en parte a los contenidos de los diálogos y negociaciones, ahora -tras la superación del escepticismo de algunos sectores y de la feroz oposición de la ultraderecha y el militarismo, y con el cierre del Acuerdo Final- el mayor interés se ha trasladado al análisis y la valoración de lo convenido, así como a las condiciones de su implementación y verificación, en medio de la aguda contienda política por la refrendación a través del plebiscito.

    Más allá del significado de éste último en cuanto evento de legitimación política y de procedimiento necesario -desde el punto de vista jurídico- para la entrada en vigor del Acuerdo final, lo que en verdad se encuentra en juego en primera instancia es la posibilidad de infringir una derrota contundente a aquellos sectores interesados en una prolongación indefinida de la contienda militar, de la cual se han lucrado política y económicamente durante la últimas décadas para imponer violentamente el régimen de dominación de clase. Y junto con ello, a continuación, la necesidad de la diferenciación -en cuanto a los contenidos y los propósitos de clase se refiere- del proceso de construcción de una paz estable y duradera durante los próximos años.

    Los coletazos de la ultraderecha y el militarismo

    Si no fue posible impedir el cierre del Acuerdo Final y tampoco se contendrá, como todo lo indica, su refrendación plebiscitaria, lo que se anuncia desde ahora es la obstaculización y el saboteo a su implementación por parte de los sectores más retrógrados del país, recurriendo a todo tipo acciones, dentro de las que se incluyen aquellas sustentadas en el ejercicio de la violencia paramilitar contra el movimiento social y popular. El asesinato de más 13 líderes sociales y populares después del cierre del Acuerdo Final es un preocupante indicador de ello.

    El miedo histórico al pueblo y a la reforma, proyectado en la actualidad por los sectores más retardatorios de las clases dominantes con la retórica falaz de la presunta amenaza castro-chavista y del peligroso avance populismo que contendría lo convenido en La Habana, constituye el eje ideológico sobre el cual descansará la pretendida (contra)ofensiva del bloque de poder contrainsurgente en el inmediato futuro. El fracaso en su propósito de impedir a toda costa la solución política, tornan aún más agresivos los poderes de la fuerza política, económica y social en declive (pero con capacidad de daño), que se articula en torno al militarismo y la ultraderecha uribista.

    La desmedida confrontación de estos sectores contra el Acuerdo Final indica por sí sola que una exitosa implementación afectará sensiblemente sus intereses. La crítica al sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición y, en particular, a la jurisdicción especial para la paz, por ejemplo, pretende ocultar en realidad una preocupación mayor, consistente en que por esa vía se avance en el proceso de reconstrucción de la verdad histórica y se develen verdades en gran medida conocidas, pero aún en absoluta impunidad, acerca de la configuración y el accionar de estructuras de contrainsurgencia, así como de sus responsable directos. Tras la crítica a la supuesta impunidad frente a las FARC-EP se encuentra el miedo a la verdad y al juzgamiento histórico de la contrainsurgencia. En igual sentido, podrían mencionarse las reformas de la apertura democrática o las medidas para el desmonte efectivo de estructuras criminales, incluidas las de carácter paramilitar, o de la reforma rural integral, entre otras, que además de contribuir a una mayor participación política y social, propiciar un mayor protagonismo político y socioeconómico del campesinado, tienden a debilitar estructuralmente poderes políticos (y económicos) regionales y locales, que se han constituido con base en el ejercicio de la violencia y el despojo, se organizaron en el nivel nacional y se entronizaron en el Estado y el conjunto de la sociedad. Por todo ello, y previendo su derrota en la refrendación popular, es que los sectores militaristas y de ultraderecha buscan desesperadamente reafirmarse promoviendo estrategias del miedo y la mentira reiterada, y anuncian como propósito político de corto plazo la reconquista del poder que da el gobierno en las elecciones presidenciales de 2018, con la pretensión anunciada de desconocer los acuerdos de La Habana.

    La necesidad de la diferenciación

    La ruptura del consenso en las clases dominantes que produjo el proceso de paz y la firma de Acuerdo final no implica el surgimiento de un nuevo consenso histórico hacia un renovado régimen de dominación de clase, comparable con el Frente Nacional, como se sugiere en algunos análisis. La firma de un acuerdo de solución política no es conducente a un nuevo pacto de clases y mucho menos el fin de la conflicto social que es inherente al orden social capitalista. El momento político impone una diferenciación respecto de los propósitos de la implementación de los acuerdos en dirección a la construcción de lo que se ha definido como una paz estable y duradera.

    Para los sectores de las clases dominantes y los poderes políticos y económicos, cuyos intereses son representados por el Gobierno de Santos, el Acuerdo Final es comprendido en lo esencial como el desarme de las FARC-EP, la absorción sistémica de la rebelión armada y la oportunidad para un remozamiento del poder de clase, que posibilite al mismo tiempo la ampliación y profundización de modelo de acumulación neoliberal, particularmente en su lógica territorial. La dinámica de la negociación en La Habana modificó los propósitos iniciales de un simple sometimiento, juzgamiento y castigo del alzamiento armado, imponiendo la apertura de un campo de reformas que, desde la perspectiva del bloque actualmente en el poder, se concibe en términos de un proyecto modernizador, de contención de luchas, y de “fuga democrática” y nuevo cierre del régimen de dominación de clase, al fin de generar un ciclo estabilizador de largo plazo y sin mayor costo fiscal. El Acuerdo Final podría evidentemente cumplir esa función.

    La perspectiva de un ciclo reformista

    No obstante, un análisis de esas características –por cierto presente en algunas interpretaciones elaboradas en sectores del campo popular- desconoce que los acuerdos de La Habana son un campo de lucha, en el que la orientación del ciclo reformista qué ellos inauguran también se puede encauzar en dirección a la materialización de anhelos democrático-populares. Debe suponerse que es precisamente, guiadas por ese objetivo, que las FARC-EP han tomado la decisión de transitar hacia la vida política legal, buscando articularse en contextos de procesos de unidad con diferentes dinámicas y expresiones organizativas, políticas y sociales, democráticas y revolucionarias. Si el Acuerdo Final se examina desprevenidamente debe afirmarse que él es contentivo de aspiraciones históricas del campo popular. No hay allí nada distinto de lo que se ha disputado en campos y ciudades, en la movilización y la lucha cotidiana de las gentes del común o incluso a través de la acción parlamentaria de sectores democráticos y de izquierda. Desde luego con los límites que impone un proceso de diálogos y negociación, que están demarcados por la correlación política y social de fuerzas y por el propio balance militar de la guerra. De hecho, las FARC-EP han afirmado que para ellas se trata de un acuerdo de mínimos, de condiciones básicas para desistir de su alzamiento y convertirse en partido o movimiento político legal que continuidad a su lucha.

    Para que se pueda desatar la potencia transformadora que contienen los acuerdos, se precisará no sólo de su apropiación social, sino del más amplio respaldo social y popular. Tras el plebiscito, se inicia de lleno la fase de implementación. Ésta comprende en primera instancia la definición de un nuevo marco-jurídico institucional de las luchas a través de un conjunto de reformas constitucionales y legales que deberán tramitarse según los términos establecidos en el Acto Legislativo 01 de 2016.

    Para comprender el alcance de ese procedimiento expedito, que deberá cursarse en paralelo con el proceso de dejación de armas tras la localización de la fuerza guerrillera en las Zonas Veredales Transitorias de Normalización, basta considerar algunas las reformas definidas como prioritarias que deberán llevarse a cabo: Ley de amnistía; acto legislativo de incorporación de la Jurisdicción Especial para la Paz al ordenamiento constitucional; ley de aprobación del Acuerdo Final como Acuerdo Especial dentro del artículo 3 común de los Convenios de Ginebra; acto legislativo de incorporación del Acuerdo Final a la Constitución Política; ley sobre unidad para la investigación y desmantelamiento de organizaciones criminales entre ellas las sucesoras del paramilitarismo; incorporación a la constitución de la prohibición, de la promoción, organización, financiación y empleo oficial y o privado de estructuras o prácticas paramilitares; reforma constitucional y legal sobre garantías y participación para el nuevo partido o movimiento político que surja del tránsito de las FARC-EP a la vida política legal; normas y medidas necesarias para la implementación y verificación, incluyendo lo relativo a normas de financiación, normas constitucionales y legales necesarias para que el Plan Cuatrienal de Implementación, con su correspondiente Plan Plurianual de Inversiones, sea incorporado al Plan Nacional de Desarrollo. Y con junto con ellas, dentro de los primeros doce meses, las referidas a la reforma rural integral, a los acuerdos sobre apertura democrática, la reincorporación económica y social, entre otras.

    Con todas estas reformas se contará en un lapso breve con un nuevo marco jurídico-institucional favorable para las luchas por la democracia y la justicia social. Desde luego, sin dejarse atrapar por la “ilusión constitucional”. Las normas jurídicas pueden ser letra muerta, si no existe el poder y movimiento social que las impulse y las logre materializar. Asimismo, las luchas requieren marcos normativos y de contexto que les sean favorables y las estimulen. En lo inmediato, se trata justamente de garantizar que ese marco normativo convenido se tramite y apruebe. Aunque el Acuerdo Final posee unos diseños robustos que hacen previsible que en efecto ello va a ocurrir, no debe descartarse la posibilidad del incumplimiento por parte del Gobierno. La experiencia histórica es prolífica en ejemplos de incumplimiento de acuerdos con las clases subalternas por parte de las clases dominantes. Desde el siglo XIX, más de una de las guerras colombianas ha sido para exigir el cumplimiento de la constitución y la ley.

    A la alta probabilidad de un nuevo marco normativo, se le agrega una dificultad nada deleznable: la situación de las finanzas públicas y sobre todo la persistencia en la política neoliberal de la sostenibilidad fiscal y el apego (con tratamiento selectivo) a la regla fiscal. No habrá implementación exitosa del Acuerdo Final si no existen los recursos para ello. Tras el fracaso del propósito inicial del Gobierno de alcanzar un acuerdo de paz gratis fiscalmente, lo que se busca ahora es que éste sea barato. Con el simple renombramiento de las partidas presupuestales, manteniendo los mismos recursos, o incluso disminuyéndolos, como se observa en el proyecto de presupuesto para el 2017, se busca mostrar que hay disposición gubernamental para cumplir lo convenido. En ese marco, las finanzas públicas constituyen un campo de lucha, más aún cuando está en curso una nueva reforma tributaria que por anuncios ya conocidos afectará principalmente a los sectores medios y pobres de la población. En ese sentido, el Acuerdo Final ofrece posibilidades para acentuar la contienda política por los recursos, poniendo el acento en al menos dos aspectos centrales. Por una parte, la deuda pública y el gasto en seguridad y defensa. Por la otra, la estructura vigente de tributación.

    Como ya se afirmó, la perspectiva de abrir y consolidar un ciclo reformista, que favorece al conjunto de la sociedad colombiana, dependerá en gran medida de lo que se logre articular y proyectar desde el campo popular. Y ello remite necesariamente a los debates sobre la unidad, más allá de los liderazgos, los intereses de grupo, o incluso de las mezquindades. El reconocimiento del significado de las posibilidades que brinda el Acuerdo Final sería un buen punto de partida. Junto con ello, el necesario retorno al debate programático parece urgente, en el entendido de que aún queda pendiente el logro de las condiciones para concretar el objetivo común del movimiento popular de una paz completa, si prosperan los diálogos y negociaciones con el ELN y, sobre todo, si se logra obtener el más amplio y decidido respaldo del pueblo colombiano en su proceso de construcción.

    JEA Bogotá septiembre 2016

     

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    false@anncol.eu (Jairo Estrada Álvarez ) Opiniones Wed, 28 Sep 2016 02:21:01 -0500
    Colombia entregó oficialmente el acuerdo de paz al gobierno Suizo, para legitimarlo bajo los convenios de Ginebra http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5288-agencias http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/5288-agencias Colombia entregó oficialmente el acuerdo de paz al gobierno Suizo,  para legitimarlo bajo los convenios de Ginebra

    En Cartagena la canciller Holguín le entregó un original de 297 páginas al secretario de Estado de Suiza, Yves Rossier.

    La ministra Holguín le hizo entrega al secretario de Estado Suizo del séptimo ejemplar del Acuerdo Final , que se depositará ante el Consejo Federal Suizo en Berna como depositario de las Convenciones de Ginebra.

    El Gobierno Nacional y las Farc firmaron siete originales incluidos sus anexos, uno para cada una de las partes,  uno para cada uno de los países garantes, y uno para cada uno de los países acompañantes.  El séptimo ejemplar se le entregó al delegado del Gobierno suizo.

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    false@anncol.eu (Agencias ) Política / Economía Wed, 28 Sep 2016 02:13:48 -0500