Por: Las2orillas

En este telegrama de 1929, el embajador de Estados Unidos en Colombia transmite la versión de la United Fruit Company sobre la acción del ejército contra los trabajadores en Ciénaga

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Jefferson Caffery, le envió un reporte al departamento de Estado sobre lo ocurrido el 5 y 6 de diciembre de 1928. En este transmite la versión que le dio el representante de la United Fruit Company en Bogotá cuando el Ejército de Colombia rompió violentamente la huelga de los trabajadores de la bananera norteamericana, propietaria de los grandes sembrados en el Magdalena. El documento del 16 de enero de 1929 se pudo conocer porque la CIA lo desclasificó, una manera de avalar su contenido. Textualmente dice:

Honorable

Secretario de Estado

Washington

Señor:

En referencia a mi anterior reporte sobre la huelga de Santa Marta, y con especial referencia relacionada a mi despacho Nº 55, del 29 de diciembre, tengo el honor de reportar que el representante de la United Fruit Company me contó ayer que el número total de huelguistas asesinados por el ejército colombiano supera los mil.

Tengo el honor de ser, Señor,

Su obediente siervidor,

Jefferson Caffery

 

La versión coincide e incluso supera el número de muertos que presentó en 1929 Jorge Eliecer Gaitán en un debate en el Congreso de la República. Ese mismo año el caudillo liberal viajó a Ciénaga para escuchar la versión de las personas que fueron testigos del hecho. Sin embargo, y a pesar de ser considerado un debate histórico, la versión que tenía el gobierno fue la que se mantuvo durante los siguientes años.

El presidente de ese entonces, Miguel Abadía, le dijo a la prensa que el saldo de las protestas había dejado 12 muertos y 18 heridos. Algunos periódicos nacionales, como La Prensa de Barranquilla, publicó la información en primera página y reportó 100 muertos y 238 heridos. Sin embargo, nunca hubo claridad sobre el asunto y el número de muertos varió de versión en versión.

El General Carlos Cortés Vargas, Jefe Civil y militar de la Provincia de Santa Marta, fue enviado por el presidente Abadía para que sorteara la protesta que había comenzado el 12 de noviembre. La huelga era histórica porque más de 12.000 trabajadores se negaron a seguir cortando bananos si no les mejoraban las condiciones en las que vivían. Los obreros presentaron un pliego de peticiones, pero la compañía estadounidense se negó a aceptarlas: Seguro colectivo obligatorio; reparación por accidentes de trabajo; habitaciones higiénicas y descanso dominical; aumento en 50 % de los jornales de los empleados que ganaban menos de 100 pesos mensuales; supresión de los comisariatos; cesación de préstamos por medio de vales; pago semanal; abolición del sistema de contratista; y mejor servicio hospitalario.

La huelga terminó en un baño de sangre en la que el Ejército colombiano disparó contra los trabajadores la noche del 5 de diciembre cuando se encontraban reunidos en la plaza del ferrocarril de Ciénaga. Años más tarde, el mismo General Carlos Cortés Vargas recordaría en sus memorias la huelga bananera, revelando una nueva cifra muy inferior a la del embajador norteamericano: solo habían sido 9 muertos.

Sin embargo, Gabriel García Márquez también narró la masacre en Cien años de soledad, y su versión, que caló tanto en el imaginario de las personas, llegó a convertirse para muchos en la versión oficial: “el ejército ametralló a más de tres mil trabajadores acorralados en la estación, […] cargaron los cadáveres en un tren de doscientos vagones y los arrojaron al mar”.

La cifra de García Márquez supera la de la compañía norteamericana, pero revela la magnitud de la masacre que dejó más de mil muertos. El debate sobre cuál versión de la historia es la que debe contarse quedó nuevamente abierto con el documento que la CIA desclasificó.

Tomado de https://www.las2orillas.co/informe-de-la-cia-sobre-la-masacre-de-las-bananeras-mas-de-1000-huelguistas-asesinados/