La redacción de ANNCOL considera que: la crisis generada en el congreso fundacional del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común FARC, sobre la elección de su presidente y la violación que se pretendió hacer de los escrutinios y de la votación formalmente realizada en dicho congreso para imponer en ella a un presidente que no obtuvo la mayoría de la votación ni el favor de todo el colectivo fariano, ha sido definitivamente superada legal, formal y UNITARIAMENTE, cuando el señor Luciano Marín Arango presidente del Congreso fundacional, actuando como máxima autoridad del colectivo y como su representante ha solicitado formalmente la inscripción legal del nuevo partido ante las autoridades electorales de Colombia (ver carta al CNE en http://anncol.eu/index.php/opinion-3/278-fuerza-alternativa-revolucionaria-del-comun-se-inscribe-ante-el-consejo-nacional-electoral-cne)  con lo cual la legalidad y legitimidad del congreso han sido restablecidas.

Sin embargo, la redacción de ANNCOL cree que hay algunas personas de la dirigencia tradicional anterior que insisten en no reconocer este contundente hecho de la democracia interna partidista y, con el viejo esquema militarista de la época clandestina personalizan y acusan sin ningún fundamento ni argumento político serio a quien les señala sus errores como “ciertos periodistas enemigos de clase e infiltrados”. Con lo cual pretenden no reconocer y ocultar sus evidentes errores tácticos de dirección notados y discutidos por las bases farianas en aquel congreso fundacional. A la vez de persistir en mantener dentro del nuevo partido un clima divisionista, señalador y hostil a la crítica y autocritica leninistas que dicen profesar.

ANNCOL ha tenido una línea autónoma e independiente expresada en sus editoriales, lo que fue reconocido por el señor Rodrigo Londoño, o Timoleón Jiménez, o Timochenko o como quiera llamarse, como quedó confirmado al otro día en que se supo en Colombia la pérdida del Plebiscito refrendatorio de los Acuerdos de paz de la Habana realizado el 02.10.2016, cuando como reacción a la propuesta de  ANNCOL de realizar una Asamblea Nacional Constituyente amplia y democrática para solucionar la crisis producida por tan nefasto resultado plebiscitario; el señor Londoño rechazando la propuesta de la constituyente y apoyar la iniciativa tramposa del gobierno Santos de continuar la implementación del Acuerdo vía congreso de la república; escribió  en su activa cuenta de Twitter lo siguiente :

        “Informamos que el portal ANNCOL no refleja la opinión de @FARC_EPueblo — Timoleón Jiménez (@Timochenko_FARC) October 4, 2016”. 

Actualmente, en lo que respecta al congreso fundacional del nuevo partido FARC recientemente realizado, hemos dejado bien clara nuestra diáfana posición que no permite tergiversaciones y que puede constatarse en nuestro editorial del 03.09.2017 en  http://anncol.eu/index.php/opinion-6/208-anncol-y-la-nueva-direccion-de-la-farc)

Así mismo, bajo nuestra premisa de libertad de pensamiento, hemos dado amplia cabida a artículos de opinión muy diversos y hasta enfrentados sobre ese evento, escritos por colaboradores y personas que han pedido controvertir sobre estas opiniones. Y así lo seguiremos haciendo, aunque no sea del agrado de algunos que no desean aceptar que los métodos militares de conducción han caducado definitivamente y para siempre.

 Y ante el incumplimiento obvio, prolongado y tantas veces anunciado de que el  Estado colombiano como del gobierno de J .M. Santos no irían a cumplir con su parte de IMPLEMENTAR del Acuerdo de Paz, la redacción de ANNCOL se permite fraternalmente recomendar a quien corresponda que más valdría mover sus contactos internacionales para ir preparando desde ya una demanda bien sustentada ante el Tribunal Internacional encargado de fallar litigios sobre el incumplimiento de contratos internacionales como el firmado en la Habana, en Cartagena y en Bogotá, en lugar de estar señalando al viejo estilo policiaco a “ciertos periodistas” que libre y responsablemente les indican sus incongruencias y limitaciones.

Fuente Imagen Internet: Timoléon muestra su nueva arma: la pluma.