4 de noviembre de 2017

Camaradas del CNC FARC:

                                   Reciban un cálido y fraterno saludo acompañado de un abrazo camaraderil.

Cuando el recuerdo, el ejemplo y la memoria de nuestro camarada Alfonso, vilmente asesinado en un día como hoy, nos llega como un estimulo para asumir los retos que se nos presentan en el horizonte.

Estamos viviendo un momento muy complejo. Buena parte de la clase dirigente de este país están haciendo hasta lo imposible para arrebatarnos una de las principales conquistas alcanzadas con el acuerdo de la Habana, la participación política.

Es una ofensiva que desde hace rato vienen lanzando y a la que hasta ahora se ha logrado salirle al paso, hemos poco a poco con mucho esfuerzo ir quitando los obstáculos que nos han venido atravesando.

 Aprovecho para felicitar a los camaradas que en Bogotá les ha tocado mantear esta situación incluidos los de Voces de Paz.

Estamos en la recta final, esta semana puede ser definitiva. El gobierno como todos saben esta muy débil en el Congreso, esta acorralado por las distintas movilizaciones que hay en el país, la ultraderecha lo esta atacando por todos los flancos, sumado a eso la presión gringa. Nos han comentado también que varios congresistas están trancados a la espera que el gobierno les afloje más mermelada.

Si hay un sector sumamente preocupado por nuestra irrupción en la política y ven pasos de animal grande que puede poner en riesgo sus privilegios y el monopolio que mantienen de la cosa publica. Se han dado cuenta que a pesar de la guerra sucia, los incumplimientos en la reincorporación, los asesinatos y todas las presiones que hemos tenido, no hemos dado el brazo a torcer y que hay un amplio sector de la sociedad colombiana que nos mira con simpatía, cuando podamos ya ir de pueblo en pueblo hablando con la gente el panorama político va a cambiar y no precisamente a su favor.

Hay algunos camaradas bastante preocupados por la situación, y con razón, que plantean  llamar a una movilización nacional para presionar al Congreso que esta semana estará definiendo la Ley Esatutaria de la JEP en donde nos quieren hacer conejo. Eso sería lo ideal, todo el país movilizado, pero hay condiciones para ello? Hasta donde tengo información, que tampoco es mucha, creo que no.

Y lanzarnos a una acción aventurera es lo que el enemigo quiere. Por eso tenemos que sopesar muy bien lo que vamos a hacer y unificar criterios para que todos hablemos el mismo lenguaje y jalemos para el mismo lado.

Es muy importante generar presión. Pero a partir de lo que realmente seamos capaces y estemos en condiciones. De ahí que es  clave además de la labor parlamentaria de los de Voces, desde la CSIVI y demás escenarios que se logren crear con representantes del gobierno, acercarnos a las distintas fuerzas políticas para hacerles conciencia del compromiso histórico que tienen más allá de que la contienda sigue en el escenario político. Hay que siempre recordar que por cerrar la participación política es que se aboco a nuestra patria a un conflicto de más de 50 años. Que pensemos en las futuras generaciones, que les dejemos la opción de definir que tipo de país quieren sin el uso de la violencia.

Trabajar para que a partir del lunes se escuchen planteamientos, llamamientos, expresiones de apoyo al proceso y en contra de que en el congreso se vaya a revertir lo acordado.

Los Estudiantes desde los colegios e universidades, declaraciones de los consejos estudiantiles, las mujeres desde los espacios organizativos que tienen, las víctimas, los consejos municipales, las asambleas departamentales, las organizaciones juveniles, los trabajadores, los campesinos. Ojala hubiesen curas que llamen a la oración, a actos simbólicos, etc. Los artista, los deportistas y distintas personalidades.

Donde sea posible marchas simbólicas con pancartas, marchas con velas encendidas, fogatas  en sitios donde se pueda.

Ojala fuésemos capaces de motivar para que la gente coloque una bandera blanca en el portal de la casa, pero para que eso sea masivo lo veo difícil.

Si fuese factible escribirle a los Parlamentos de América Latina y el mundo que tanto han llamado a la Paz de Colombia para que se pronuncien.

Es decir, todo lo que se pueda hacer sin caer en consignas aventureras y maximalistas.

Igualmente considero que en los pronunciamientos no se debe hacer uso de la diatriba, la descalificación, debemos utilizar un lenguaje conciliador, buscar tocar las fibras y los valores más nobles de los seres humanos.

Y todo acto puede ayudar siempre y cuando se difunda y se conozca.

Tenemos que ser optimistas que saldremos adelante. Pero si llegado el caso no es posible y nos atajan nuestra participación política, otros caminos encontraremos para seguir haciendo la pelea. Lo importante es fortalecer y depurar el partido y mantener la cohesión y la mística.

Para un revolucionario no hay derrotas. Simples circunstancias que atrasan o postergan el triunfo.

Un fuerte abrazo,

TIMO// RODRIGO LONDOÑO ECHEVERRY