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Editorial (77)

El “colombianólogo” francés Daniel Pécaut, quien hizo su fama y fortuna, escribiendo libros promoviendo el silencio de “la verdad oficial” del régimen bipartidista liberal-conservador surgido del “pacto de silencio de 300 mil muertos” de Lleras Camargo y Laureano Gómez en 1957, conocido como el Frente Nacional del Estado de Sitio, y promocionando activamente con sus aventajados discípulos Pizarro Leóngomez y Gonzalo Sánchez; la matriz ideológica y mediática de su empirismo cartesiano, de que el conflicto colombiano no era una contradicción social y armada, sino una “guerra subversiva contra la sociedad”.

Con la firma del trascendental acuerdo logrado en la Habana (04.06.15) entre las FARC-EP y el Estado Colombiano, sobre la llamada Comisión de la Verdad, se  ha dado un paso decisivo (y del pueblo trabajador depende que sea irreversible) hacia la finalización del conflicto interno colombiano. Se le ha abierto una puerta grande al protagonismo y participación de la gente del común en la búsqueda de las Verdades ocultadas en 70 años de Contrainsurgencia, y terrorismo de Estado patrocinado por los EEUU contra el pueblo trabajador colombiano, que lo obligó a ejercer su legítima defensa y a desarrollar la resistencia armada.

Parafraseando la manida frase de Mao Zedong sobre el Imperialismo yanqui; podemos decir que J. M. Santos, es un tigre de papel: de lejos parece muy temible pero mirándolo de cerca es un muñeco manipulado, que el ingenio popular, el cual muy pocas veces se equivoca, ha apodado “Chuki”. Exhibe una gran fuerza pero en realidad no la tiene. Políticamente es muy débil, no agrada a nadie y su realidad como gobernante es un país sumido en una profunda crisis de todo tipo. Ahí están las encuestas que sus aliados los medios de comunicación contrainsurgentes, recientemente le han sacado en cara.

La salida de ministro Pinzón del gabinete de Santos, pone al descubierto una vez más la profunda crisis en las alturas del régimen contrainsurgente dominante, y la incapacidad del Gobernante de turno para avanzar en una solución hacia la paz en Colombia.

El hecho de un combatiente, sea soldado o guerrillero,  caiga en un campo minado en Colombia  segundo país con más minas antipersona en el mundo, y donde el ejército oficial colombiano se da el lujo de ser el mayor  sembrador de minas alrededor de sus instalaciones o bases militares para evitar sorpresas como la de Buenos Aires Cauca; pues no es sorpresa para nadie, y menos en Colombia donde diariamente suceden estos hechos que  el monopolio mediático oculta sistemáticamente. 

En simultáneo con el abrazo de “reconciliación” entre Uribe Vélez y el delegado personal del JM Santos, el superministro Néstor Humberto Martínez , dándole contentillo al chalán del uribérrimo al llamarlo “ gran patriota”; aparece una súper encuesta mediática de Gallup, realizada llamando por teléfono a 1.200 personas en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla (Colombia tiene 47 millones de personas distribuidas en 25 grandes ciudades y el 60% de su población total no tiene teléfono), donde se muestra principalmente que la imagen de Santos y el apoyo al proceso de paz continúan cayendo en picada, mientras la imagen en espejo de Uribe Vélez sube como espuma. Esto merece más de un comentario: http://www.elespectador.com/noticias/politica/se-derrumba-aprobacion-de-gestion-de-santos-articulo-557766

La crisis actual del régimen se asemeja a un gran naufragio en un mar embravecido. Del barco semihundido solo quedan a flote dos náufragos: Uribe Vélez braceando solo, pues sus compinches excepto Jose Obdulio e Invercolsa Londoño están enjaulados. Y a pocos metros bracea Juanpa, a quien no le queda puesta sino la camiseta del proceso de paz.

El portal del partido Liberal Ola Política, previendo la gran alianza de intereses que se está construyendo el bloque dominante para las futuras elecciones presidenciales, en el llamado “POST-CONFLICTO SANTISTA”; pregunta a sus lectores:

La Agencia de Noticias Nueva Colombia tiene la alegría y la satisfacción de presentar ante sus lectores el nuevo portal.

Fue escrito con igual pretensión educativa abarcando el año 1957 al 58; textos ambos elaborados cuidadosamente con un criterio “colectivo y gran espíritu partidario”, bastante distante del individualismo egocéntrico de columnista estrella de la gran prensa colombiana que pretende “tirarle línea” ya no a la clase obrera, sino a la Clase Dominante en cuanto a la dirección pública, de la que ha carecido durante siglos.

1) Dimensiones políticas y culturales en el conflicto colombiano. Por Sergio de Zubiría.

2) Version final informes CHCV; comision historica (809 pag.)

Todavía resuena en los oídos de los colombianos aquella famosa y razonada respuesta, “salvando la democracia, maestro”, dada por el coronel Plazas Vega a los periodistas sobre su acción militar aquel 7 de noviembre de 1985, cuando se inició lo que en la jerga militar colombiana se llamó la “heroica re-toma del palacio de justicia de Bogotá”, tomado el día anterior por un comando de guerrilleros del M-19.

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  • Exiliados invisibilizados
  • Declaración final del II Encuentro de la Constituyente de Exiliadas y Exiliados Perseguidos por el Estado colombiano
  • marx_foto_misu_joaco_pinzon
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