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Alberto Pinzón, ex integrante de la comisión de notables en el proceso de paz entre el ex presidente Andrés Pastrana y las Farc
La Seguridad Democrática un nuevo Frente Nacional
Alberto Pinzón Sánchez
Las recientes revelaciones de Juan Gabriel Uribe, ahora convertido en el Cyrano de Noemí Sanín (1) ponen en evidencia lo que se intuía políticamente desde hacía años, pero sin que se tuviese la confirmación plena: Que el apoyo irrestricto del Partido Conservador a Uribe Vélez, no era una simple alianza electorera y coyuntural de esas que durante los siglos XIX y XX después de cada ciclo de violencia realizó la oligarquía militarista y entreguista colombiana para turnarse el Poder (2); sino un pacto semejante y del tamaño del Frente Nacional bipartidista firmado por Laureano Gómez y Alberto Lleras Camargo en 1957, para convertir la alianza Liberal-Conservadora ampliada que se llamó Seguridad Democrática, en un gobierno compartido convertido en norma constitucional.
Juan Gabriel Uribe, el ex director del diario conservador de la familia Gómez Hurtado El Nuevo Siglo, dice en la entrevista citada: ….”Uno de los que hizo la coalición del Partido Conservador con Álvaro Uribe fui yo, en el 2002. Una vez roto el proceso de paz, y con las necesidades de orden que tenía el país, se hicieron las conversaciones con Álvaro Uribe cosa con la que estaba de alguna manera de acuerdo Andrés Pastrana. Se pactó entonces la coalición. Yo siempre dije que era sin pedir un solo puesto…
...El proceso de paz no lo rompió Álvaro Uribe, lo rompió Andrés Pastrana, cuando entendió que las FARC resolvieron seguir en el terrorismo. Consignado ese hecho, venían unas circunstancias objetivas para las cuales Pastrana había preparado el país, cosa que no le reconocen, pero es cierta... Había preparado al Ejército, que no tenía la infraestructura para enfrentar a la guerrilla en Colombia. Lo modernizó, trajo el Plan Colombia y logró que el mundo les diera a las FARC el tratamiento de terroristas. Todo eso para la era post Caguán. Aunque suene contradictorio, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe son complementarios y no excluyentes.
Y continúa la entrevistadora: Según usted, ¿no habría habido Álvaro Uribe sin que hubiera habido Andrés Pastrana?.. …. Era imposible. Y evidentemente Álvaro Uribe lo reconoció así, cuando nombró a Andrés Pastrana su embajador ante E.U. Embajada que se malogró, no por Andrés Pastrana, no por Álvaro Uribe, sino por otra circunstancia que se llama Ernesto Samper”…
La entrevistadora insiste, corroborando en la respuesta lo que sostenemos arriba: …Si se trata de defender la seguridad democrática, ¿por qué no apoyar a Juan Manuel Santos o a Pardo? Ambos se han comprometido con esas ideas. ….Creo que el Partido Conservador se merece la dirigencia Nacional. Es obvio que cuando uno hace coaliciones y alianzas, como las hizo el partido con Álvaro Uribe, es también válido un liderazgo recíproco, porque para eso es la política. En este momento, la coalición Uribista debe ser liderada por un representante del partido conservador, como lo fue antes por uno del partido liberal….
Ahora cuando el Imperialismo pasa a la contraofensiva pretendiendo revertir o cambiar los avances Democráticos y Progresistas que se están dando en algunos países latinoamericanos, y los chilenos (que ni olvidan pero tampoco aprenden) han corroborado una vez más, con el triunfo electoral del Pinochetista Piñeira que el embeleco de la llamada “Izquierda o Centro Izquierda”, no es más que una fraseología electoral hüera de la clases dominantes para continuar intacta la dictadura Neo-liberal de Pinochet con otros medios (por ejemplo dejando funcionar una caricatura de Parlamento), pero evitando a toda costa la toma de conciencia de clase y el fortalecimiento de las organizaciones clasistas.
En Colombia es usada la misma y antigua estrategia de “Divide et Impera”, enajenando, alienando e imponiendo por todos los medios de Propaganda una falsa línea divisoria entre los de Izquierda y los de Derecha, cuando lo que realmente está en juego es la lucha contra el fascismo militarista de los gremios, la lucha por una Democracia Amplia y Progresista que saque al país de la terrible crisis social, moral y política en la que se revuelca: Es decir que la real línea divisoria es y será por muchos mantos rosados y camuflajes que se pongan : Entre los de Arriba y los de Abajo. Entre los muchos Demócratas y Progresistas, y los poquitos reaccionarios fascistas y militaristas de todos los ropajes, que se continúan imponiendo por medio del terror del Estado. Y en Colombia ese es el reto a enfrentar, sin importar el tiempo histórico, que en ello se emplee. ----- (2) Guillén Martínez Fernando. El Poder Político en Colombia. Editorial Punta de Lanza. Bogotá. 1979
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