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Trece organizaciones sociales reclaman al Estado que admita la existencia de un patrón y sistematicidad en las agresiones a líderes sociales.

El Gobierno se mantiene en su postura de negar o, como poco, eludir la sistematicidad en los asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, y de evitar nombrar el paramilitarismo como una realidad en Colombia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) ha realizado una audiencia este martes 21 de marzo con trece organizaciones de la sociedad civil que llevan ante la institución la situación de los defensores, defensoras, líderes y lideresas y las amenazas que enfrentan, la falta de garantías de no repetición en los crímenes contra integrantes de organizaciones sociales, y la denuncia de la búsqueda de mecanismos de impunidad para agentes estatales en el marco de las negociaciones de paz, a través de la Justicia Especial de Paz (JEP).

Oídos sordos ha hecho el Estado ante las denuncias de impunidad o falta de reconocimiento de los asesinatos de líderes sociales y oídos sordos ante las alertas sobre el riesgo de impunidad que la Jurisdicción Especial del Paz (JEP) tal como ha quedado aprobada implica para los crímenes de Estado o la participación de las víctimas. Hasta los dos comisionados de la CIDH presentes en la audiencia han pedido que se aclare si se aplica o no el derecho internacional en la responsabilidad de la cadena de mando en el caso de los agentes del Estado, con respuestas vagas del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, asegurando que se han recogido “elementos” de ese derecho internacional e insistiendo en que las víctimas son el centro del proceso de paz. Sobre esta cuestión, las propias Naciones Unidas han asegurado esta semana que la JEP no respeta el derecho internacional.

Intervención de Marcha Patriótica

Cristian Delgado, de Marcha Patriótica, ha insistido en los ataques sistemáticos que sufren los integrantes de esta organización por parte de paramilitares y de integrantes de la fuerza pública con patrones que se repiten como el lenguaje estigmatizador o las informaciones en los medios de comunicación criminalizando su labor; ha hablado de asesinatos, amenazas y torturas y cifrado en 133 los integrantes de Marcha Patriótica asesinados por “paramilitares y miembros de la fuerza pública cumpliendo un plan nacional” en el marco de la represión de la protesta social y las desapariciones forzadas. 

Dentro de esos patrones se refirió a las amenazas directas y colectivas (517); a los allanamientos y detenciones arbitrarias, y a las acusaciones y encarcelamientos por terrorismo o delitos conexos con casos que luego acaban en absoluciones. Advirtió de los efectos en el debilitamiento de la bases social y afirmó que “el Estado es responsable porque la estigmatización viene de altos funcionarios, incluido el presidente Juan Manuel Santos. Porque la Fuerza Pública ha participado de la represión y no ha tomado las medidas de prevención efectivas porque no reconoce la sistematicidad”. Por todo ello, anunció que Marcha Patriótica presentará ante la CIDH una declaración urgente de medidas cautelares de protección contra los integrantes de su movimiento.

Ver artículo completo en: https://colombiaplural.com/gobierno-vuelve-negar-la-realidad-ante-la-cidh/

Publicado en Cultura / Sociedad

El pasado  24 de febrero, el estudiante de Sociología de la Universidad Nacional, Mateo Gutiérrez León, joven de 20 años, fue acusado falsamente por el Ministro de Defensa y distintos medios de comunicación masivos  de ser el culpable de los últimos 10 atentados en la ciudad de Bogotá.

Sin embargo, la única imputación que se le hizo fue la supuesta colocación de un petardo "panfletario" el 18 de septiembre de 2015.

Amigos, compañeros, familiares de Mateo manifiestan que es inocente, se necesita recaudar pruebas para demostrar que ese día, en la tarde, se encontraba en una actividad pedagógica en su Alma Máter (UN) , la misma que en años pasados ha sido objeto de criminalización, recordando que en ocasiones pasadas pero similares, se acusó públicamente a varios estudiantes, sin pruebas pero por estudiar en dicha institución.

Rechazan todos los falsos positivos judiciales promovidos por el Estado colombiano con el fin de dar falsos resultados en su lucha contra el crimen.

 

Publicado en Cultura / Sociedad
Sábado, 11 Febrero 2017 06:12

Desde la ZVTN "la Paloma" en Nariño

Farc reafirma compromisos, anuncia renovación política y que no bajará la Guardia hasta que el Estado pague la deuda social y económica con el pueblo colombiano, dice comandante del frente 29, Ramiro Cortez.

¨Las Farc somos una impronta que va dejando huella en campos y ciudades,¨ agrega.

 

 

 

 

Publicado en Política / Economía

El presidente Juan Manuel Santos debió pedir perdón a las víctimas de crímenes de Estado y del vergonzoso conflicto contrainsurgente al que se busca poner fin. Para el pueblo colombiano era la oportunidad de un discurso orientado al reconocimiento de las víctimas, a una reconciliación con base en la verdad histórica, las garantías para la vida y el compromiso de No Repetición.

El Nobel le ha sido entregado a Santos en un momento crítico, cuando se ponen en marcha nuevos hechos de sangre contra defensores/as de la paz, cunden amenazas a lo largo y ancho de país, se evidencian incertidumbres para la implementación del Acuerdo y crece el descontento social ante la regresiva reforma de impuestos que discute el parlamento.

 Mientras la vocera del Premio Nobel destacó el significado político de la distinción como el apoyo a la terminación de una prolongada guerra civil, en un difícil momento tras el plebiscito que mostró la fuerte polarización de la opinión electoral, Santos alude a la terminación de un molesto y largo problema de orden público “el conflicto armado más antiguo y el último del Hemisferio Occidental” y el desarme de un ejército irregular.
La que señala como “una pesadilla de más de medio siglo que solo trajo dolor, miseria y atraso a nuestra nación” aparece como la responsabilidad exclusiva de la insurgencia. Si una parte de la población colombiana se vio obligada a tomar las armas no fue por desvaríos ideológicos o afanes delincuenciales sino ante la necesidad de defender la vida y restablecer la plenitud de los derechos democráticos.
 
No existe en las palabras de Santos ni el más mínimo reconocimiento de la responsabilidad del Estado y de las clases dominantes en la tragedia colombiana, la violación de los derechos humanos, la persecución política anticomunista, los miles de exiliados y el exterminio contra la Unión Nacional de Oposición, el Frente Democrático, la Unión Patriótica, A Luchar, el sindicalismo y un largo etcétera. Un Estado que pretende presentarse como “inocente”, sin autocrítica por los falsos positivos no es un depositario confiable de la esperanza de paz del pueblo colombiano y los pueblos del mundo así ostente en sus manos el Nobel de paz.

El Partido Comunista Colombiano expresa su protesta, indignación y grave preocupación ante el discurso del presidente Juan Manuel Santos al recibir el Nobel de paz. Hace un llamado a todos los sectores conscientes defensores de la paz a exigir el reconocimiento de todas las víctimas, sin discriminaciones.  Reafirma el apoyo a la movilización y a la vigilancia en respaldo al Acuerdo, a su implementación y cumplimiento, al respeto del cese al fuego bilateral y al punto final a la criminalidad fascista contra activistas sociales.
 
Partido Comunista Colombiano
Jaime Caycedo Turriago

Secretario General

Publicado en Cultura / Sociedad
Jueves, 08 Diciembre 2016 03:36

Una audiencia al ¡ROJO VIVO!

Se realizó el día de hoy 7 de diciembre de 2016, Por convocatoria los parlamentarios Ángela María Robledo, Alirio Uribe, Víctor Correa, Ivan  Cepeda, Alberto Castilla e Inti Asprilla la audiencia pública para discutir acerca de: “Los crímenes contra la paz, ataques a líderes sociales y defensores de derechos humanos por grupos armados sucesores de los paramilitares”, de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. en el Salón de la Constitución, del Capitolio Nacional, del Congreso de la República, con transmisión en directo por el Canal Institucional y por el Canal del Congreso. 


Con la presencia del Ministro de Interior, doctor Juan Fernando Cristo, al Ministro de Defensa Nacional, doctor Luis Carlos Villegas, al Fiscal General de la Nación, doctor Néstor Humberto Martínez; al Director de la Policía Nacional, señor general Jorge Hernando Nieto, a la Procuradora General de la Nación (e), Marta Isabel Castañeda; al Defensor del Pueblo, doctor Carlos Negret; al Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo Caro; al Director de la Unidad Nacional de Protección, Diego Fernando Mora Arango; a la Alta Consejera Presidencial para los Derechos Humanos, doctora, Paula Gaviria y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Sr. Todd Howland, entre otras personalidades.

 

Las conclusiones fundamentales apuntan a encontrar salidas contra los crímenes contra la paz, implementando políticas públicas integrales y territoriales, pues aun persiste un discurso paramilitar que está muy vivo y se necesitan con urgencia reales garantías para los defensores de DDHH.

 

En los tres paneles que sesiono la audiencia se escucharan gravísimas denuncias contra el paramilitarismo y la clara connivencia con las FFMM e instituciones del Estado y todo indica que hay un nuevo plan de exterminio bien financiado por los enemigos de la paz.

 

Los funcionarios del Estado se niegan a reconocer esta realidad de guerra contra los defensores de DDHH, en casi todo la geografía nacional, es un panorama de violencia que continua en la más absoluta impunidad, con el desmoronamiento de las garantías para el ejercicio de la defensa, promoción y materialización de los DDHH:

 

Estos ataques contra los defensores de derechos humanos nos preocupan su aumento y sistematicidad en todos los ámbitos con amenazas a través de panfletos, estigmatizaciones, informaciones distorsionadas de la actividad legal que realizan las organizaciones sociales, comunales y sectores de oposición de izquierda al Gobierno.

 

Es muy curioso que la Fiscalía informe en dicha audiencia que ahora si han conformado un grupo especifico en la Unidad de Contexto para judicializar a los responsables de los crímenes y genocidio contra la Unión Patriótica, cuando esta ad- portas de implementarse la Jurisdicción Especial para la PAZ.

 

Que van a declarar “delito de lesa humanidad” todo el exterminio que realizaron los paramilitares en el Uraba- Antioqueño, cuando es de público conocimiento quienes fueron los autores materiales e intelectuales de esas masacres y extermino.

 


Por lo pronto las intervenciones de los defensores de los DDHH, hicieron un unánime llamado a implementar urgentemente el Nuevo acuerdo Paz suscrito entre el Gobierno Nacional Y las FARC-EP, en lo que respecta al compromiso con la promoción y respeto y las garantías de los DDHH, estableciendo alertas tempranas reales y efectivas, prevención y protección, la no repetición y que de verdad se tomen todas las medidas institucionales para evitar un segundo Plan baile rojo.

 

 

 

 

Publicado en Cultura / Sociedad

Después de sorprenderme y despotricar un poco en las redes sociales sobre los recientes acontecimientos nacionales, he considerado escribir una pequeña reflexión sobre una idea que ronda mi mente desde hace varios años. Aunque de alguna manera considero que pierdo mi tiempo escribiendo esto, espero que esta pérdida de tiempo sea útil para que otros dejen de perder el tiempo prestando atención a las aventuras del Álvaro Uribe Vélez y sus secuaces.

La hipótesis que he barajado (y hago énfasis en que es una hipótesis) es que el señor Álvaro Uribe es un psicópata. Sí, y debe saber usted que esto no es ningún insulto ni una forma de denigrar de su persona. Por el contrario, la psicopatía es un constructo que cuenta con el respaldo de más de 200 años de investigación clínica y forense[1], y está bien caracterizada por las ciencias cognitivas y laneurobiología (mi área de profesión).

Aunque con la palabra psicópata se nos vienen a la mente sujetos como Hannibal Lecter o el individuo de Masacre en Texas, e incluso algunos pueden relacionarla directamente con Uribe, no me refiero en específico a este tipo de psicópatas. Este no es único tipo de psicopatía que existe.

La psicopatía puede definirse como un espectro caracterizado por síntomas de índole emocional y comportamental (ver Anderson y Kiehl, 2012, para más detalles). En general, el psicópata es aquella persona que carece de empatía y sensibilidad, y que hace un uso maquiavelístico de las personas y las situaciones[2]. Particularmente, son personas propensas al comportamiento criminal que pueden infligir un daño emocional grande a sus víctimas; impulsivos o ejecutores de crímenes bien planificados. Una de sus principales características, es que no sienten remordimiento o arrepentimiento por sus actos y el daño que causaron a otros[3]. Cabe resaltar, por supuesto, que no todos los criminales son psicópatas, ni viceversa.

Un ejemplo que tal vez los colombianos conozcan es el de Alfredo Garavito, quien frente a cámaras de televisión podía recrear todos los actos en contra de sus víctimas sin ningún remordimiento. Esto es literal, en el cerebro de Garavito no se activan áreas responsables de generar un sentimiento de culpa. Es primordial entender esto, no se trata de que no demuestre u oculte la culpa, es que sencillamente, no se siente culpable. Su cerebro le dice que él no ha hecho nada malo.

Los científicos consideran que la psicopatía tiene dos aspectos: el biológico y el social. El primero, hace referencia a los factores genéticos/biológicos que llevan a un inadecuado funcionamiento de diversos circuitos cerebrales, principalmente el circuito orbitofrontal[4]. La corteza orbitofrontal es el área del cerebro que se encuentra inmediatamente detrás de sus ojos. Décadas de estudios comportamentales y de neuroimagen, han caracterizado esta región como la responsable de los procesos cognitivos superiores que van ligados a la emoción[5]. De esta manera, gracias a sus conexiones con estructuras subcorticales y del lóbulo temporal, principalmente la amígdala, la persona está en la capacidad de hacer evaluaciones afectivas para razonar y tomar decisiones.

Aunque usted no lo crea estimado lector, y la cultura popular así parezca sugerirlo, los estudios neurocientíficos desde los años setenta declaran unánimemente que el razonamiento, el comportamiento y la toma de decisiones tienen como base la emoción. Así pues, la deficiencia de este circuito es la base de conductas como la ludopatía y el abuso de sustancias, y de patologías como la demencia fronto-temporal y la psicopatía[6].

Ahora bien, el segundo aspecto de la psicopatía, el social, hace referencia a circunstancias de índole social, económicas y culturales que rodean al individuo durante su desarrollo, y que inhiben o facilitan las conductas criminales y mal adaptativas que ocasionan la disfunción del circuito orbitofrontal.

Uno de los más importantes investigadores en este tema, el Dr. Adrian Raine[7], profesor del Departamento de Criminología, Psiquiatría y Psicología de la universidad de Pensilvania en Estados Unidos, considera que existen dos amplios grupos de psicópatas[8]. El primero, aquellos que con disfunción biológica nacen en un entorno social desfavorable, como condiciones de pobreza o de baja educación. A este grupo pertenecen aquellos criminales reincidentes que pasan años en la cárcel e instituciones psiquiátricas por delitos como lesiones personales, robo y homicidio. Por supuesto, los individuos de esta población son más propensos a recibir un diagnóstico psiquiátrico de psicopatía, ya sea por solicitud de un juez (quien solicita una evaluación clínica), o por solicitud de los familiares que acuden a servicios de salud mental. Cuando realicé prácticas en el Hospital Psiquiátrico del Valle, en Cali, son numerosos los casos de madres de escasos recursos que llevan a evaluación psiquiátrica a sus hijos porque son impulsivos, roban en la casa, dicen mentiras o maltratan animales. Así, este primer grupo de psicópatas se definen por la carencia de un entorno social y cultural que permita inhibir o moldear adecuadamente las conductas desadaptativas a las que se ven impulsados por su deficiencia biológica.

El segundo grupo de psicópatas, son aquellos que se crían con un estilo de vida favorable: hijos de personas acomodadas económicamente que estudian en los mejores colegios y tienen la oportunidad de desarrollar la carrera profesional que deseen. Este grupo, a pesar de tener disfunciones cerebrales como los primeros, se ven beneficiados por su entorno social y económico, y son menos propensos a recibir un diagnóstico psiquiátrico. A diferencia de los criminales del primer grupo, este tipo de psicópatas realiza crímenes mayores y un poco más organizados, como el desfalco a las arcas del estado y la corrupción. Sorprendentemente, o tal vez no tanto, este grupo de sujetos tienen especial atención por una actividad laboral en particular: La política[9]. Por supuesto, no todos los políticos son psicópatas, pero dónde pusiéramos a muchos de ellos en los escáneres de imagenología cerebral nos llevaríamos una sorpresa. Además, es muy poco probable que familias de estrato seis lleven a sus hijos a evaluación psiquiátrica porque sus hijos presentan actitudes de manipulación, soborno o crueldad. Por este motivo, la psicopatía en aquella población no es diagnosticada, ni se toman medidas que puedan beneficiar la salud mental del individuo y su comunidad.

Espero que estas cuestiones científicas preliminares comiencen a tomar forma para usted, y no se extrañe de que las características de un psicópata que se dedica a la política, como la falta de empatía (capacidad de ponerse en los zapatos del otro), impulsividad, agresividad, dominancia, grandiosidad, manipulación, juicio debilitado o comprometido, y desapego emocional, coincidan con el perfil del señor Uribe Vélez.

No es la ocasión para exponer un completo análisis, pero hay aspectos interesantes que se pueden resaltar. Todos hemos sido testigos en los noticieros de las imágenes de criminales cuando son capturados por las autoridades. En aquellos casos no sorprende ver a los sujetos en cuestión cubriendo su rostro con las manos o la chaqueta; una acción producto de un sentimiento habitual en el ser humano que se llama vergüenza. Cuando usted es descubierto diciendo mentiras, haciendo algo indebido, siente vergüenza. Es un sentimiento que describiríamos como negativo r incomodo, pero sin duda socialmente adaptativo. Para no sentirnos avergonzados, en muchas ocasiones inhibimos conductas que sabemos pueden ser desaprobadas o molestar a otros; evita que hagamos todo lo que nos gustaría.

Creo que para nadie es un misterio que el señor Uribe es un sin vergüenza. Esto tampoco es un insulto estimado lector. Las conductas y el discurso del señor Uribe dejan ver explícitamente que ese sentimiento que usted y yo sentimos cuando hacemos algo malo no hace parte de su vida interior. Uribe no tiene la capacidad de sentir vergüenza porque su circuito orbitofrontal, y particularmente la corteza ventromedial, no funcionan de la manera que lo hace en la mayoría de nosotros.

Las evaluaciones afectivas que realizamos gracias a la sorprendente circuitería de nuestro cerebro hacen parte de la vida cotidiana. Por ejemplo, un tigre suelto significa para nosotros peligro, un perrito cachorro nos produce un sentimiento de ternura, y un genocidio nos produce horror o repugnancia. Así, la ventaja evolutiva de este circuito de evaluación afectiva es que nos hace evitar situaciones que consideramos adversas o desagradables. Del mismo modo, gracias a un adecuado funcionamiento cerebral, podemos sentir la pena de alguien más cuando perdió a un ser querido y expresamos nuestro pésame; o evitamos insultar a nuestros seres amados.  En otras palabras, el circuito orbitofrontal nos permite sentir que hicimos algo mal (vergüenza) o el dolor ajeno (empatía), haciendo que evitemos conductas que pueden dañar a otros.

Pienso que no sería descabellado afirmar que el bajo perfil político que mantiene el expresidente Ernesto Samper, se debe a la vergüenza que siente por haber sido relacionado con dineros ilícitos que financiaron su campaña presidencial. Es una conducta que podría esperarse de alguien que posee un adecuado funcionamiento del sistema afectivo-racional. Por el contrario, el señor Uribe, sindicado de muchos más delitos, y mucho más graves, es todo un personaje de la vida nacional. A él no le da vergüenza pararse frente a un micrófono cuando se le pregunta por algunos de sus crímenes. Por supuesto, a diferencia de Garavito, Uribe no suelta confesiones desenfrenadas sobre sus crímenes en contra de la humanidad, no por vergüenza (como lo haría un criminal no-psicópata), sino porque sabe que si lo hace iría a la cárcel. Su cerebro no le provee una evaluación afectiva sobre sus conductas, pero su contexto y la ley si lo hacen.

En otras palabras, el cerebro del señor Uribe no le permite sentir que desaparecer gente, matarla y quedarse con sus posesiones es algo malo; algo que a la gente no le gusta que le hagan. Él sabe que es malo, no porque lo sienta, sino porque en el colegio y en la universidad sus profesores probablemente le dijeron que no se le debe hacer eso a la gente. A personas no psicópatas, como usted o yo, nuestro circuito orbitofrontal nos dice que ordenar el homicidio de personas para satisfacer nuestros propósitos es algo que no es bueno. Mandar a descuartizar personas nos genera repugnancia (activación de la amígdala), y sabemos que la gente no se siente bien cuando la descuartizan (empatía). Si por casualidad esto le parece un comentarío irónico, déjeme decirle que no lo es; carecer de la inhibición conductual que nos procura un adecuado funcionamiento del circuito orbitofrontal es una condición clínica muy grave y devastaste para las personas que rodean al individuo.

Así pues, mi hipótesis es que una disfunción biológica, inadvertida gracias a las particulares y cómodas condiciones sociales y económicas del señor Uribe, impide que aspectos emocionales hagan parte de su razonamiento y vida interior. El señor Uribe puede manejar un discurso sobre las víctimas y las masacres que ocurrieron en Colombia como algo que aprendió que es malo, pero no como algo que él sienta que es indebido. Por esta razón, cuando personas como Javier Villalba, Jesús María Valle y Nancy Ester Zapata fueron asesinadas después de denunciar la participación de Uribe en la masacre del Aro en 1997, Alvarito dice “Dios sabe cómo hace sus cosas”. Si alguna vez usted se sintió tan mal como yo frente a esta respuesta cínica (que creo que se dio en un contexto similar), probable la disfunción del circuito orbitofrontal le permitan explicar cómo es esto posible.

Un ejemplo a manera de complemento. En múltiples estudios de neuroimagen que se realizan con criminales diagnosticados con psicopatía se pueden evidenciar activaciones diferenciales de diversas áreas cerebrales[10]. Cuando personas no diagnosticadas como psicópatas ven una fotografía de un tierno cachorro de oso panda, y por otro lado, una de una terrible masacre, diferentes áreas del cerebro se activan y hacen que la persona se sienta distinta cuando ve ambas fotografías. Esto mismo ocurre cuando usted cierra los ojos durante la película de horror en el momento en el que el asesino se acerca por detrás para degollar a la joven chica rubia que se cayó mientras todos huían. Si usted siente ese disgusto por la escena, quiere decir que su amígdala está funcionando de manera adecuada. De seguro, este horror no lo genera la escena de un perrito meneando la cola. En el caso del degollamiento podemos describir lo que sentimos como algo negativo o desagradable, mientras que los sentimientos frente al perrito podríamos describirlos como positivos o agradables.

En los psicópatas, como creo que es el señor Uribe, esta diferencia no existe. Para él, las fotografías de la masacre del Aro tienen el mismo efecto que la foto de una montaña o unos niños jugando en un parque. Aunque parezca increíble, el señor Uribe, probablemente, no puede juzgar o diferenciar una experiencia neutral, de una negativa o positiva. Por ello, es posible que ordene la masacre de personas mientras él vigila todo el procedimiento desde un helicóptero, de la misma forma en como vigilaba a sus hijos en el parque.

Hay otros aspectos que pueden destacarse de este personaje. Según Uribe, sus subalternos (muchos prófugos de la justicia) cometieron todo tipo de crímenes “sin su conocimiento”. Sus secuaces adquirieron a precio de huevo tierras de personas desaparecidas, masacradas o desplazadas (sin él saber nada), sus hijos se enriquecieron ilícitamente (pero aparentemente eso no es malo para él) y su jefe de seguridad traqueteaba bajo sus narices, pero él nunca lo supo. Por supuesto, todo como un aspecto del psicópata que se conoce como “falla para aceptar la responsabilidad” o “falta de culpa[11].

Estoy seguro de que el señor Uribe es consciente de todos estos hechos y es culpable de la mayoría, y tal vez, todos los crímenes que se le imputan. Sin embargo, su cerebro no le envía señales que lo hagan sentir mal, avergonzado o arrepentido. En serio, el señor Uribe no posee la capacidad de sentir, como la mayoría de las personas, que hizo algo malo, por eso a todos nos parece “tan cínica”, por decirlo de alguna manera, su forma de actuar. Esta es otra razón por la cual él vuelve una y otra vez a dar discursos en los lugares donde es abucheado e insultado. Para una persona del común esta situación es una experiencia desagrádale y por eso es deseable evitarla. Si usted cree que el señor Uribe vuelve a los mismos lugares donde es desaprobado, y cree que es debido a su verraquera y sus ganas de hacer patria, desengáñese, él lo hace porque no siente vergüenza de volver allí.

La disfunción en los circuitos de procesamiento afectivo-racional lleva a que los psicópatas carezcan de empatía, también denominada teoría de la mente, que básicamente le permite a cualquier persona ponerse en los zapatos del otro. Este es un sentimiento que conocen bien quienes estuvieron de acuerdo con firmar el acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC para traer paz a las personas víctimas del conflicto armado. Cuando nuestro cerebro funciona correctamente podemos “sentir” el dolor de las víctimas del conflicto. La persona del común puede sentir desasosiego, tristeza e impotencia al saber que pueblos, hijos, esposos y padres han sido asesinados durante 52 años. Identificamos que para las víctimas eso es un sentimiento no grato, y en consecuencia ofrecemos un juicio: acabemos el conflicto para evitar el sufrimiento de estas personas. Los votantes del sí, que pensaron en las víctimas del conflicto, tienen una adecuada teoría de la mente y funcionamiento de la corteza prefrontal que les permite identificar que la guerra trae sentimientos no gratos para quienes son víctimas de ella, así ellos mismos no hayan esta involucrados.

Por el contrario, mi hipótesis sugiere que el señor Uribe no puede pasar a través de este complejo proceso cognitivo. Él no siente nada por las víctimas, hablar con él sobre muertos es como hablar de edificios o piedras. Las víctimas son números, instrumentos para hacer política, porque en su cerebro no existe una señal que le diga que una persona se siente muy mal cuando le descuartizan a su esposo.

Brevemente, algo sobre los últimos acontecimientos nacionales. Me sorprende que el país entero esté indignado con las últimas declaraciones del jefe de la campaña del señor Uribe (pero Alvarito no sabía nada). Me pregunto ¿Cuándo pareció que las estrategias de esta campaña fueron otras que las que este señor hizo explícitas?. Todos ya sabíamos lo que el señor Vélez confesó, no entiendo la alarma general.

La campaña del NO es un perfecto ejemplo de lo que hace un psicópata con poder político para satisfacerse así mismo, sin ningún otro objetivo a largo plazo. Por esta razón, Uribe tiene lo que muchos llamarían desfachatez, de salir a decir que ahora “no lo pusieran de creativo con las propuestas”. No se preocupe, de seguro él no siente vergüenza por eso. Si un líder opositor con un adecuado funcionamiento de la corteza prefrontal hubiera ejercido la misma campaña, de ninguna pasaría semejante vergüenza. Todo esto, dejando de lado lo lucrativa que ha sido para el señor Uribe y sus secuaces la guerra y su “temor” a que se sepa la verdad. Utilizo la palabra temor entre comillas, porque mi hipótesis indica que el señor Uribe no conoce muy bien lo que otra persona llamaría miedo o temor debido a su disminuida actividad neuronal en la amígdala. Solamente sabe que si los señores de la guerra empiezan a hablar, él podría ir a la cárcel y perder sus beneficios civiles. Incluso para él, sería muy tedioso empezar a matar a las decenas de personas que testimoniarían en su contra, ni tampoco podría extraditar para que sus incriminaciones no se conozcan.

Quiero resaltar que el diagnóstico en salud mental no es en ninguna manera una “etiqueta”, o mucho menos una herramienta política, cómo llegó a ocurrir en algunos gobiernos durante el Siglo XX. Por el contrario, el diagnóstico clínico es una herramienta responsable que debe ofrecer los recursos disponibles por un estado para soportar y mejorar la calidad de vida de las personas y sus familias. Se debe entender, y soy explícito en ello, que no estoy haciendo ningún diagnóstico del señor Uribe, solamente estoy proponiendo una hipótesis, después de hacer un análisis de algunas de sus conductas y discursos.

Lo interesante de esto es que no requiere de un criterio ético o político para ser validado o desmentido; requiere de ciencia. Ubicar por algunas horas al señor Uribe en una unidad de resonancia magnética funcional (fMRI), y hacer una evaluación clínica con el uso de test y herramientas cognitivas podrían decirnos si la disfunción que propongo es una realidad o no.

En Europa y Estados Unidos, este tipo de estudios se están convirtiendo en partes cada vez más activas del sistema jurídico[12]. Aunque parezca increíble, las imágenes funcionales del cerebro pueden decirnos, sin las incertidumbres de las pruebas del polígrafo, si la persona miente o no. Así como los juicios de Núremberg en Alemania después de la segunda guerra mundial fueron un antecedente internacional para sentar justicia sobre personas que comenten crímenes contra la humanidad, sería un gran salto para la jurisprudencia que la Corte Penal Internacional, pudiera sentenciar al señor Uribe mirando su cerebro; basados en la ciencia. De nada sirve que lo pongan a declarar, porque a diferencia de los criminales nazis que reconocieron su responsabilidad en muchos hechos e incriminaron a muchas personas más, Uribe nunca sabe nada, y si algo se hecho, ha sido a sus espaldas, sin su conocimiento ni consentimiento. Por supuesto, también habría lugar para que se ofrezcan herramientas que beneficien su salud, calidad de vida, y de quienes le rodean.

Algunos científicos pedimos que los descubrimientos de la neurociencia y la ciencia cognitiva puedan llegar a la población general y se vuelvan efectivos en situaciones como estas. Por este motivo, quiero que este ensayo sea considerado parte de esta empresa; como un texto de divulgación científica que se plantea una hipótesis neurocientífica para explicar un acontecimiento público de importancia nacional e internacional.

¿No deberíamos saber si nuestros gobernantes efectivamente pueden sentir pena o dolor por diferentes acontecimientos de su nación, vergüenza que les limite un poco la comisión de crímenes administrativos, o pudor que nos los lleva a desaparecer y descuartizar personas? Como alguna vez la filósofa y científica Patricia Churchland me dijo en una conversación personal sobre temas relacionados: tal vez si hubiéramos escaneado (refiriéndose a imagenología cerebral) a George Bush, la gente no lo hubiera elegido como presidente. Si actualmente en diversos lugares del mundo se utiliza el diagnóstico psiquiátrico y los estudios científicos para dictaminar la imputabilidad de una persona sobre ciertos crímenes, ¿por qué no podría ayudarnos la neurociencia a elegir mejores gobernantes?

¿Está Colombia en manos de una persona con el juicio comprometido; en manos de alguien cuyo cerebro presenta las mismas respuestas frente a un cachorro de perrito y una masacre? La neurociencia podría no solamente brindarnos la respuesta, sino ayudarnos a construir un mejor país.

Referencias

[1] Anderson NE, Kiehl KA (2012) The psychopath magnetized: Insights from brain imaging. Trends Cogn Sci 16:52–60. doi: 10.1016/j.tics.2011.11.008

[2] Blair RJR (2005) Responding to the emotions of others: Dissociating forms of empathy through the study of typical and psychiatric populations. Conscious Cogn 14:698–718. doi: 10.1016/j.concog.2005.06.004

[3] Hoppenbrouwers SS, De Jesus DR, Stirpe T, Fitzgerald PB, Voineskos AN, Schutter DJLG, Daskalakis ZJ (2013) Inhibitory deficits in the dorsolateral prefrontal cortex in psychopathic offenders. Cortex 49:1377–1385. doi: 10.1016/j.cortex.2012.06.003

[4] Shamay-Tsoory SG, Harari H, Aharon-Peretz J, Levkovitz Y (2010) The role of the orbitofrontal cortex in affective theory of mind deficits in criminal offenders with psychopathic tendencies. Cortex 46:668–677. doi: 10.1016/j.cortex.2009.04.008

[5] Damasio, A. (2011). El error de Descartes. Madrid, España: Destino

[6] Séguin, J. R. (2004). Neurocognitive elements of antisocial behavior: Relevance of an orbitofrontal cortex account. Brain and Cognition, 55(1), 185–197. http://doi.org/10.1016/S0278-2626(03)00273-2

[7] Para ver perfil https://crim.sas.upenn.edu/people/faculty/adrian-raine

[8] Raine, A. y SanMartin, J. (2000). Violencia y Psicopatía. Madrid, España: Ariel.

[9] Raine, A. y Glenn, A. (2014).  Psychopathy: An Introduction to Biological Findings and Their Implications. New York, EEUU: New York University Press.

[10] (Anderson y Kiehl, 2012)

[11] (Anderson y Kiehl, 2012)

[12] Denno, DW. (2016). The Place for Neuroscience in Criminal Law. En: Philosophical Foundations of Law and Neuroscience (pp. 69-83). New York, EEUU: Oxford University Press.

 

Por:

Daniel Manrique Castaño

Investigador doctoral en Neurociencias

NeuroscienceLab, UniversitätlKlinikum Essen, Alemania

Departamento de Morfología Celular y Neurobiología Molecular – Ruhr Universität Bochum, Alemania
 

Daniel Manrique Castaño | octubre 10, 2016

Publicado en Cultura / Sociedad

(Comunicado) El Comando Central del Ejército de Liberación Nacional considera muy necesario expresar sus puntos de vista ante Colombia y la Comunidad Internacional sobre la suspensión por parte del presidente Santos de la instalación de la Mesa pública en la ciudad de Quito, en la hermana república de Ecuador, acordada para el pasado 27 de Octubre.

Hemos sido insistentes en el compromiso de cumplir la palabra empeñada y en hacer méritos a la verdad, por encima de las diferencias o intereses políticos, como parte de la ética que debe caracterizar a los revolucionarios.

Es falso que el ELN haya incumplido lo acordado con el gobierno, para llegar a la instalación de la Mesa Pública.

Para sustentar esta afirmación consignamos a continuación apartes de los acuerdos firmados, por las delegaciones del ELN y el Gobierno en Caracas, Venezuela, el pasado 6 de Octubre, en presencia de los garantes de Venezuela, Cuba, Noruega, Brasil y Chile.

Acuerdos:

Extracto del documento #2

“4. En el marco de las dinámicas y acciones humanitarias de las partes, el ELN iniciará el proceso de liberación de los secuestrados/retenidos con 2 casos antes del 27 de octubre”.

 

Extracto del Documento #3

“En el marco de las dinámicas y acciones humanitarias de las Partes:

1- El ELN hará una liberación de un secuestrado/retenido en el transcurso de la primera ronda de conversaciones.

2- A solicitud del ELN, y conforme a la ley, el Gobierno Nacional nombrara dos (2) gestores de paz antes de iniciar en Quito, y una vez instalada la Mesa se procederá a desarrollar el trámite correspondiente para conceder dos (2) indultos en un plazo de 30 días”.

 

Conforme a lo acordado en el Documento número 2, el ELN el mismo día 6 de Octubre procedió a liberar al exalcalde de Charalá (Santander) señor Fabio León Ardila y en los días posteriores liberó al último arrocero que tenía en su poder. Estas dos personas fueron entregadas a comisiones humanitarias en presencia de medios de comunicación.

De esa manera, el ELN cumplió lo acordado en el documento número 2.

Para el caso de la liberación de un tercer retenido conforme a lo acordado en el Documento número 3:

“1- El ELN hará una liberación de un secuestrado/retenido en el transcurso de la primera ronda de conversaciones”.

Tenemos toda la disposición de cumplir este acuerdo cuando se inicie la primera ronda tal como fue acordado “en el transcurso de la primera ronda”.

Estamos a la expectativa para que el gobierno se disponga a cumplir lo que le corresponde consignado en el acuerdo del documento número 3, numeral 2.

El Comando Central del ELN tiene bien claro que la divulgación de estos documentos no es lo procedimental; sin embargo, es el único recurso que el presidente Santos nos ha dejado, al suspender la instalación de la Mesa en Quito, bajo el argumento de que el ELN está incumpliendo lo acordado.

Como queda demostrado, el ELN no está incumpliendo nada, al contrario, ha cumplido cabalmente lo definido, razón por la cual afirmamos que la negativa del presidente Santos para instalar la Mesa Pública en Quito, el pasado 27 de Octubre, no es otra cosa que una presión arbitraria e indebida, violatoria de lo acordado entre las dos delegaciones el pasado 6 de Octubre, en presencia de los 5 Garantes representantes del mismo número de países.

Aún en medio de estas dificultades, el ELN le ratifica a Colombia y a la Comunidad Internacional, su disposición a continuar buscando la paz de Colombia y tiene toda la voluntad de aportar soluciones dialogadas con el gobierno colombiano, para resolver este delicado impasse.

Comando Central del ELN

Octubre 30 de 2016

Publicado en Política / Economía

Luego de darse por concluida la etapa de investigación a Santiago Uribe, por sus posibles vínculos con el grupo paramilitar llamado “los  12 apóstoles”, el Fiscal 10 Delegado ante la Corte Suprema de Justicia decidió llamarlo a juicio.

Después de conocida la citación contra el hermano menor del senador Álvaro Uribe, Daniel Prado, abogado de la Comisión de Justicia y Paz aseguró que se espera que este juicio pueda llegar a buen término y manifestó que no se pueden desconocer las pruebas que han hecho que el caso llegue a este momento.

“Durante los meses que llevamos de instrucción no ha cambiado nada, lo que si se ha reafirmado a través de testimonios y que es un hecho incontrovertible es que el grupo paramilitar “los 12 apóstoles” operaba en la región y que es causante de aproximadamente 900 homicidios y se ha develado el funcionamiento y la estructura de mando, en la que Santiago Uribe es fundamental.

Durante el tiempo que lleva la investigación, la Fiscalía ha decretado pruebas de oficio que ha pedido a la defensa y a las víctimas para poder identificar cuál era el andamiaje paramilitar de la región y qué otras personas estaban implicadas en el caso “otros hechos que la Fiscalía tendrá en cuenta en su momento es que se hacían campañas de limpieza social por parte de miembros de la familia Uribe Vélez… Aquí han surgido pruebas que vuelven a darle vida a este proceso y de las cuales le solicitamos a la Fiscalía tome cartas en el asunto”. Le puede interesar: Nuevo testigo reafirma vínculos entre familia Uribe Vélez y ‘los 12 apóstoles’

Por su parte, el defensor de Uibe, Jaime Granados , manifiesta que los testigos son mentirosos y locos. Sin embargo, la defensa de las víctimas, en cabeza de Prado manifestó “me parece muy irrespetuoso que el señor Granados siga mintiendo, él está engañando al país. Lamentablemente la incapacidad jurídica del doctor Granados no le ha permitido convencer a los fiscales de la inocencia de su defendido”.

Así mismo, Alberto Franco, representante legal de la Comisión de Justicia y Paz aseguró que saludan esta decisión que a todas luces es importante porque “enaltece a las víctimas y es una decisión en honor a ellas”. Sin embargo, replico que ésta se da muy tarde “se habrían podido evitar muchos asesinatos, mucho dolor y mucho sufrimiento si se hubiera tomado a tiempo la decisión de actuar en derecho”.

Por su parte, Santiago Uribe afirma que lo que se encuentra detrás de este tema es una persecución política. Contrario a ello, Prado asegura que “lo que se pretende es tender una cortina de humo para que la gente no entienda cuál era la actividad criminal que llevaban a cabo algunos miembros de la familia Uribe Vélez en la región antioqueña”.

De no haber justicia en este caso, el abogado asegura que las víctimas han manifestado que la opción es irse a instancias internacionales, para buscar garantías en derecho que deban ser tomadas en el proceso, “el tema aquí es que esto es una pelea contra el poder no un problema probatorio (...) lo que hay que esperar es si el gran poder que maneja no hará que este caso quede en la impunidad” concluye.

20 años de investigaciones 

Santiago Uribe, es acusado por los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado a propósito de la constitución del grupo paramilitar "los 12 apóstoles" que cumplía operaciones en Yarumal, Antioquia.

Esta investigación comienza en el año 2010 cuando se decidió reabrir el proceso. Para esa época, se retoman las pruebas que ya habían sido practicadas con anterioridad y se comienzan a realizar otras que dan cuenta de los hechos acontecidos en 1994 en Yarumal.

Santiago, hermano del senador del Centro Democrático Álvaro Uribe, fue capturado el 29 de febrero de 2016 en Medellín y se mantiene desde marzo privado de su libertad en una guarnición militar en Ríonegro (Antioquia). Le puede interesar:  Captura de Santiago develaría más delitos de familia Uribe Vélez

Publicado en Política / Economía
Jueves, 18 Agosto 2016 12:17

Vivanco vs. Álvaro Uribe: nuevo agarrón

“Uribe es la persona menos indicada para defender la causa de la justicia en Colombia”, el señalamiento que le despertó la ira al expresidente.

El nuevo enfrentamiento entre el expresidente Álvaro Uribe y José Miguel Vivanco, director de la Ong Human Rights Watch, con sede en Washington, se originó por cuenta de una columna de este publicada en el periódico El Tiempo con el título de “Uribe da cátedra de impunidad

En el texto Vivanco reitera sus críticas a las negociaciones que el presidente Santos adelanta con las Farc, y advierte que el plebiscito probablemente sea derrotado gracias a las críticas de Uribe sobre la dosis de impunidad que acarrea el acuerdo. A renglón seguido dice: “Uribe probablemente sea la persona menos indicada para defender la causa de la justicia en Colombia”, y pasa a argumentar que cuando este negoció con los paramilitares también intentó eximirlos de castigo. La reacción de Uribe vino vía Twitter. El expresidente lanzó un par de trinos en los que llama a Vivanco “mentiroso” y afirma “siempre exigí cárcel para cabecillas paramilitares y guerrilleros”. Vivanco, no se quedó atrás y replicó los trinos aportando los documentos que contradicen a Uribe.

Este es el intercambio de trinos, especialidad del senador Uribe V:

 
Publicado en Cultura / Sociedad

El Gobierno Nacional en cabeza del ministro del Interior Juan Fernando Cristo y los ministros de Agricultura, de Trabajo y de Minas y Energía se comprometieron con las comunidades de la región mediante un acta que se firmó el 19 de septiembre del 2014 abordando cuatro problemáticas de la región, entre éstas, la minero energética, la violaciones de derechos humanos, la falta de inversión social en la región y el problema social cocalera donde uno de los compromisos fue construir un plan de sustitución de cultivos de uso ilícito en el menor tiempo posible.

Esto se ratificó el 25 de noviembre de 2014 en reunión con el presidente Santos en la ciudad de Mocoa, designando como interlocutor para los diálogos al señor Guillermo Rivera Flores. Hoy, 22 meses después, no se ha logrado este propósito debido a las dilaciones y la falta de voluntad política por parte del gobierno nacional.

 Por el contrario, durante todo este tiempo se ha venido adelantando erradicaciones forzosas generando enfrentamientos entre la fuerza pública y las comunidades, debido a que se pretende erradicar sin ningún plan de contingencia o medida que no vulnere los derechos a las comunidades, llegando al punto que el Ejército Nacional ordena disparar a las comunidades. Uno de los últimos hechos registrados se presentó en el corredor Puerto Vega Teteye donde dos campesinos fueron heridos por sus armas de dotación. Además el 11 de julio del 2016 se aprobó mediante la resolución 708 el plan de manejo ambiental para fumigación manual con glifosato, a pesar de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde se expone la peligrosidad del este herbicida como potencialmente cancerígeno.

Por otra parte, se siguen concediendo licencias a multinacionales sin realizar los procesos de concertación y consulta previa, en zonas de ecosistemas frágiles, humedales, cuencas hidrográficas de la Amazonía colombiana, afectando enormemente a la salud y vida de las comunidades como es el caso del corredor Puerto Vega Teteye, la Alea en Puerto Asís y en general en todos los municipios de este departamento.

 Las comunidades de esta región del sur del país apoyamos el proceso de paz pero se hace necesario que exista coherencia en lo que se ha venido acordando parcialmente en La Habana y lo que está haciendo el Gobierno nacional en nuestros territorios. Hoy esta región andino amazónica se encuentra en una grave crisis social, económica, ambiental y de DDHH. Estas razones han llevado a que campesinos, indígenas y afrodescendientes desde el pasado 25 de julio decidiéramos salir a las principales carreteras del departamento a expresar nuestra inconformidad.

Hacemos un llamado al gobierno nacional a buscar soluciones por la vía del diálogo y la concertación para lo cual proponemos una reunión con los ministros de despacho lo más pronto posible. Mientras tanto seguiremos en las carreteras ejerciendo el derecho a la protesta social. Esperamos que no tengamos que poner ni muertos o heridos para encontrar soluciones a estas problemáticas ya que usted presidente Santos pregona ser el gobierno de la paz.

Publicado en Cultura / Sociedad
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